Hey! Siendo Lunes y pues trayéndoles algo nuevito y bonito para que lo disfruten, quizá me atrase un poco estos días pero espero que no sea así, Dios, el colegio no se para que lo inventaron si todo está en internet… ¡Ojala les guste!
Disclaimer: Me duele mucho, muchísimo, siento como si me arrancaran el corazón pero debo de hacerlo, debo admitirlo y aunque me desgarre por dentro… Hetalia no es Mía! Lo dije, ¿Por qué debo repetirlo en cada capítulo? Me está matando!
Advertencias: Vocabulario fuerte, por parte de más de uno, algo de violencia, chicas malvadas, nombres heroicos y una nueva víctima para el baúl. Heroes AU.
Canción: (Bring Your Own Bombs [B.Y.O.B]) by System of a Down.
"Dancing in the desert, blowing up the sunshine… Why don't presidents fight the war? Why they always send the poor? … Every city gripped in oil, crying Freedom!... Why they always send the poor? They always send the poor"
+++You depend on Our protection+++
Breeze era un nombre adecuado para aquel agente, no solo por sus poderes sino también por su personalidad, era una persona tan tranquila y relajada, al menos en general, era pasivo y amable, ligero como el aire y sin embargo se podía transformar en una tormenta en cualquier momento, pocas cosas lo sacaban de sus casillas pero cuando lo molestaban realmente se convertía en un monstruo. Tanto él como Blackbird estaban sentados en la oficina de Jean, recibiendo su nueva misión, un nuevo blanco, esta vez; un héroe.
-Shield, ese es su subnombre, no hay mucho que se les deba advertir sobre ella, es un objetivo fácil y además sus habilidades de combate serán reducidas en contra de Breeze, Blackbird irá como segunda mano, esta heroína tiene dos guardaespaldas, por decirles de algún modo, y debería de poder distraerlas mientras haces tu trabajo- Resumió el hombre con autoridad, no era nada nuevo que se pusiera serio a la hora de trabajar- ¿Entendido?
-Sí señor- Dijo suavemente el pelinegro, siempre manteniendo su postura, era increíble para todos la manera en que Breeze se desenvolvía en el sentido de relaciones sociales- Creo que deberíamos irnos yendo, ¿no crees?
-Claro, vamos- Accedió el rubio, ambos se pusieron de pie y se dispusieron a marcharse, el muchacho se detuvo en la puerta y le dedicó una sonrisa a Jean- Eres insoportable, ¿lo sabes? No puedo creer que se lo hayas dicho a Gamma. Tramposo.
-Buena suerte chicos- El mayor se hizo de oídos sordos al comentario y los despidió amablemente como siempre, deseándoles la mejor de las suertes, como adivinando que realmente la necesitarían.
Breeze iba adelante, caminando en silencio por las instalaciones de IGNORANCE, todavía no se terminaba de sorprender a sí mismo cada vez que hacía aquello, no lograba creer que estaba haciendo aquello y que lo seguiría haciendo por mucho tiempo más, ese era su trabajo ahora. A diferencia de Gamma, el conseguía entender a los nuevos chicos, cuando recién se unía a la compañía él tampoco tenía ningún poder, se había tenido que aferrar a ese mundo con uñas y dientes, aprender a defenderse y hacerse valer, cuando obtuvo su poder simplemente todo se volvió más fácil, pero igualmente no dependía de ello, era capaz de luchar sin perder el aliento, Dice, al contrario, dependía en gran parte de sus poderes, y también sufría por ellos, habiéndolos desarrollado prematuramente le habían causado muchos problemas.
Esa noche no irían a correr un maratón, el terreno al que se iban a colar estaba muy al norte de la ciudad y el acceso era complicado, además estaba muy lejos, incluso para Blackbird, como para ir corriendo, usarían las motos y eso lo hacía feliz, no le gustaba la idea de tener que cerrarse el abrigo o usar lentes sobre el antifaz pero la velocidad y el viento en su rostro siempre conseguía animarlo, hacerlo olvidarse de vez en cuando la idea de "correr por la vida" y aún así se conseguía recordar a sí mismo la magnitud de sus poderes. Algunas veces envidiaba a sus compañeros normales.
Broke Broke Broke
Algo no andaba bien, podía sentirlo y no tenía nada que ver con sus poderes, alzó la vista hacía donde estaba su dueña y se sintió más tranquila al verla charlando con Feather, siempre había conseguido hacer burla del nombre de su compañera, en parte porque no lo entendía, pero no le menospreciaba, ambas habían trabajado muy duro para llegar a donde estaban y se sentía tranquila, porque sabía que Feather defendería a la jefa, así a como ella lo haría también, ella haría todo por la jefa, por mantenerla a salvo, por cumplir la promesa al hermano de la jefa… Beasty se había distraído otra vez en sus pensamientos, encontrándose con aquel rostro otra vez; el rostro de él.
-La semana ha estado muy calmada- Comentó la jefa y ella alzó la mirada, imponente como siempre se alzaba su dueña, petit, delgada y hermosa, lucía un corsé verde y la capa negra sobre sus hombros, botas altas sobre la rodilla de cuero oscuro y tacones asesinos, su cabello rubio, lacio y corto caía apenas rozando sus hombros, el antifaz era como un trozo de encaje en su rostro cubriendo justo lo necesario pero dejando a la vista sus enormes y amenazadores ojos verdes, más claros que los de él pero muy parecidos al mismo tiempo.
-Sí, lo ha sido señorita- Sonrió Feather mientras ella asentía, por alguna razón solía mantenerse más alejada que su compañera rubia. Feather era liviana, a como su nombre lo decía, pequeña y delgada, usaba un vestido rosado algo corto y mallas metalizadas en un bonito tono vino, botas, guantes y antifaz negro, tenía el cabello algo más oscuro que el de la jefa y unos ojos verdes encantadores, solía ser muy cariñosa y parecer inofensiva, pero bien es dicho que las apariencias engañan.- Es extraño, desde que Beasty casi mata a Bronx nadie se mete en nuestras tierras, bien hecho.
-Gracias, pero no creo que sea por mí, es más bien por usted señorita- Dijo la muchacha echando los mellones castaños hacía atrás, ella era la única que no era rubia, además mantenía su pelo trenzado y al lado, también era la única que lo tenía largo, había heredado los ojos azules de su padre y la contextura de bailarina de su madre, el traje por cierto también era el de ella, solo que algo modificado, el top, botas y antifaz dorado junto con la falda azul mar y las medias blancas, la admiración y el cariño desbordando su mirada dirigida a Shield- Creo firmemente en ello.
-Lo supongo, pero… - En eso un ligero "Bip" empezó a sonar repetidamente y ella se dirigió a la computadora, con aire decidido y sonrió- Parece que nos escucharon, hay dos ratoncitos en la ratonera, a cazar muñecas.
-¡Sí señorita!- Dijeron ambas secuaces a su heroína, se sentían tan afortunadas, en especial Beasty, ella no luchaba por Shield, ella se podía morir si quería, no, ella luchaba por él, aún cuando este no supiera que existía como algo más que la guardaespaldas de su hermanita, ella se haría notar, costara lo que costara, en eso vio las dos motocicletas y se unió a la sonrisa de la rubia más baja- ¿Son ellos? No los había visto antes pero…
-Me parecen encantadores... les pondré un stop, chicas ustedes pueden con ellos- Shield chasqueo los dedos e hizo su magia, las amazonas, como se les conocía, estaban listas para atacar, la noche por fin se ponía interesante.
Broke Broke Broke
De un momento a otro apareció frente a ellos una pared rojiza semi transparente, obligándolos a frenar bruscamente, entonces se dieron cuenta de que estaban dentro del área que buscaban desde hacía una hora, cuando vieron a las guardaespaldas aparecer Breeze no pudo evitar sorprenderse, eran absolutamente hermosas. Había escuchado hablar de las amazonas desde hacía un buen tiempo atrás pero nunca habían mencionado que despedían aquel resplandor dorado tan poderoso, ni que eran ángeles caídos del cielo. Una rubia, otra castaña, ambas altas, delgadas y atléticas, vestidas con colores vibrantes y antifaces de fino encaje, un par de ojos verdes como los más hermosos bosques, el otro azul, como el mar profundo e infinito.
Blackbird se adelantó para proseguir con la misión, despertándolo del letargo en el que había caído, hipnotizado por aquellas chicas, el rubio también parecía incomodo luchando con el sexo opuesto pero ambos sabían por experiencia que aquellas señoritas eran incluso más peligrosas que los chicos. Con una seña de manos se lanzaron al ataque, Blackbird se lanzó por una y la otra le bloqueó el paso Breeze, la castaña para ser exactos.
-¿A dónde crees que vas chico guapo?- La joven elevo sus manos, mostrando unas filosas garras que no habían estado segundos antes, igual que los colmillos peligrosos que se asomaban por su sonrisa, además, Breeze podía jurar que los ojos de la chica eran normales, no recordaba haberse enganchado a aquellas pupilas gatunas que observaba justo ahora- A donde sea, no pasarás de aquí.
-Eso es lo que tú dices- Ante esto, la muchacha se rió, y así mismo lanzó el primer golpe, uno que tuvo que ser evitado con rapidez, así empezó la pelea, por lo que él podía definir los poderes que enfrentaban eran animales, un felino era contra lo que estaba luchando, no le importaba, solo quería llegar a Shield- Vete a volar, gatita.
Y dicho esto dio uso a su poder, fue delicado con ella y simplemente sopló sobre su palma, creando una briza suficiente para hacerla volar contra su compañera, la cual estaba justo encima de Blackbird; jugueteando con él. Le hizo una seña de "todas tuyas" y se marchó, dispuesto a obtener lo que necesitaba de Shield, según lo visto, la heroína se escondía en la piscina del edificio, aunque realmente lo único que hacía era estar allí, dejando a sus amazonas todo el trabajo, aquello conseguía disgustarlo. ¿Por qué el trabajo siempre era de los otros? ¿No podía ella pelear sus propias guerras?
-Ah, me has encontrado… Mal por ti- Shield no era ni la mitad de lo que sus amazonas eran, era mucho más pequeña, casi una niña para su gusto, pero había escuchado que era peligrosa, más de lo que se podía imaginar y fue obvio que no se equivocaban cuando una fuerza invisible lo aplastó contra una pared- ¿Quién te crees que eres? Nadie se burla de mis amazonas, pequeñito, ¿Algunas últimas palabras?
-Es irónico que Tú en especial me llames pequeñito… Pequeña- Breeze sonrió, burlón, aquello fue suficiente para enojar a su captora y hacerla perder la concentración, consiguiendo soltarse de su agarre e irse sobre ella.
Hubo golpes altos y bajos, entre ellos se vieron patadas y puños, ambos estaban bien adiestrados en la batalla cuerpo a cuerpo y cuando se refería a los poderes, Breeze conseguía desviar los campos de fuerza de Shield con un simple suspiro, el rey de las tormentas no podía ser vencido por una niña como aquella, en un momento consiguió lanzarla hacia la piscina, no esperaba que ella lo arrastrara consigo.
-¡Estás loco! ¿Qué quieres de mí?- Consiguió decir ella antes de que hundieran, en medio del forcejeo y el agua, con un roce certero consiguió lo que quería, una toma bajo el agua era cosa nueva, hizo bien en tomarla rápido pues pronto ella puso todo en su lugar y consiguió separarlos- ¡Espera! ¿A dónde crees que vas? ¡No me ignores! ¡NO PUEDES IRTE!
-Demasiado tarde muñeca… déjame eso sí ayudarte a secar- Y casi como una maldad le lanzó una briza lo más helada posible, haciéndola gritar con cólera, esa niña estaba haciendo toda una rabieta- Niños…
Broke Broke Broke
-Buen trabajo, como siempre- Sonrió Jean, esa noche se había cambiado para mal, vistiendo ahora su típico traje pero en un color que Gamma solo podía describir como horrendo; rojo sangre, apretó un botón en su escritorio y habló con voz clara, transmitiendo a un localizador- Sube a mi oficina, el reconocimiento está hecho; la caza será tuya.
-¿Tendremos que esperar?- Blackbird estaba algo impaciente, hacía quince minutos que debía estar en su casa, seguramente ya estaba anotado en un lío- ¿Mucho?
-Si gustas puedes retirate, sabes que no tenemos problemas con ello, no quiero que te armes conflictos en casa- Dijo el viejo apremiándolo para que se marchara- Haz hecho un buen trabajo, concentrarse con las amazonas es casi imposible… Buen trabajo Blackbird.
-Gracias Jean, buenas noches, Breeze- El rubio se despidió de ellos y pronto se perdió de vista, sin embargo, por esa misma puerta entró segundos después un algo malhumorado White Runner.
-Bienvenido, toma asiento para que podamos ver que tenemos- Dijo Jean mientras tomaba la memoria de manos del pelinegro y presentado la imagen en la pantalla grande- ¿Eso es Shied? No te lo puedo creer…
-Vaya, pensé que sería algo más… ¿mayor?- White Runner la observó bien, era solo una niña a sus ojos, nada especial, no parecía ni un tercio de lo peligrosa que se veía Shield- ¿Estás seguro que es ella?
-Casi me ahoga, te juro que es ella- Se defendió Breeze mirando la foto, había algo en los ojos de aquella chica que se le era familiar, y no solo eso; su cabello. Se parecía a un amigo del colegio.- Se me hace conocida…
-¡Hey! Escuché que Breeze había vuelto con Shield y su identi… ¿Esa es Lilly?- Gamma recién entraba a hacer su curiosidad de la noche y el trío la miró sorprendida, ninguno conocía a la chica- ¿Shield es Lilly Vogel? Pero si es la hermanita de Vash…
-Por eso se me hace tan familiar. ¡Pero ni siquiera tienen el mismo apellido!- Breeze empezaba a exasperarse, las misiones enredadas le daban jaqueca, Gamma solo se encogió de hombros y murmuró algo como; "Francis y Mathew tampoco, es cosa de familia" o eso decidieron interpretar todos ellos- Vaya, ¿Quién diría?
-Bueno, entonces ella es mi misión, se llama Lilly Vogel y es hermana del psicomaniatico que trafica armas en la academia, ¿cierto?- White runner hizo un resumen y los otros asintieron con la cabeza, casi sintiendo pena por el- Oh mierda… ¿Por qué siempre me tocan los locos? Esto no es justo, Jean te voy a demandar, eres un…
-¿Buenas noches?- Preguntó el hombre del traje rojo mientras White runner seguía diciendo tonterías en su contra, tanto Gamma como Breeze asintieron y los tres salieron de la habitación, dejando al otro hablando solo dado a que se había puesto de pie mirando a la pared con los brazos cruzados en muestra de su disconformidad, solo se dio cuenta de que se habían ido cuando las luces se apagaron.
-¡Ey! Me están dejando atrás… ¿Jean, Gamma, Breeze? ¿Alguien?- El muchacho pateó la silla de Jean con rabia y luego se dejó caer en ella, era súper suave y cómoda- Maldición, debo de dejar de quejarme de todo…
