The King of Fighters: Nueva Generación Round 2

Capítulo 10: reencuentro familiar.

HOLA, HOLA. BIENVENIDOS DE REGRESO A ESTE UNIVERSO FANTÁSTICO.

EN ESTE CAPÍTULO SABRÁN ALGO QUE LO MÁS SEGURO ES QUE QUIEREN SABER DESDE QUE EMPEZÓ LA PRIMERA TEMPORADA: ¿QUIÉNES SON LOS PADRES DE TERRY? COMO DIJE ANTES, EL PAPÁ DE TERRY ESTÁ DESAPARECIDO. PERO CONOCERÁN A LA MAMÁ.

SIN MÁS QUE AGREGAR… ¡ASUNA, PON EL VIDEO!

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Era la hora del recreo en la escuela, y Yuki estaba más sola que cualquier otro día.

—Terry, hermanito, ¿Qué se supone que haré sin tu compañía? Solo han pasado unas horas y ya te extraño mucho— pensó la castaña.

En ese momento, llegó la pelirroja a donde estaba Yuki. Solo que ella no sabía que Terry se había ido.

— ¡HOLA! Qué bueno que te veo Yuki, necesito que me ayudes a vigilar que Krystal o Sally no le rompan el cuello a Mio, ¿me ayudas?— dijo Leona.

— ¡AH! hola Leona. Sí, claro que te ayudo. Después de todo no tengo otra cosa que hacer— contestó Yuki con un tono apagado.

—pero antes de eso, te veo muy aguada. ¿Qué te pasa Yuki? tú nunca estás deprimida— cuestionó la heredera de la luna.

Al oír eso, Yuki se soltó a llorar en los brazos de su mejor amiga —… es que… es que… Terry… se fue… de la casa y no sabemos a dónde—

—tranquila Yuki, estoy segura que en poco tiempo estará de regreso. Él también te quiere mucho. No lo creo capaz de abandonarte para siempre— dijo Leona tratando de calmarla.

—Leona… si… si él… si el no vuelve… no sé qué haré… lo quiero mucho. No quiero volver a separarme de él en mi vida. No podría seguir—habló la heredera del sol entre sollozos.

Leona soltó una risa irónica antes de hablar —vaya. Sí que lo quieres. Nunca eh visto a alguien encariñarse a esos niveles con un hermano adoptivo—

La chica Kusanagi apretó los dientes al oír "hermano adoptivo". —tu no me entiendes Leona. Sé que es mi hermano, pero no lo veo como tal. Y-yo… yo…— se sonrojó notoriamente mientras tartamudeaba —… yo… ¡ESTOY ENAMORADA DE ÉL! No quiero perderlo aunque no pueda ser suya—

La pelirroja se quedó boquiabierta al escuchar los sentimientos de su amiga.

—ay Yuki, si supieras mi secreto. Es mucho peor que lo que tú sientes por Terry. Mucho peor— pensó Leona soltando un suspiro.

— ¡CHICAS ENCÓNDANME, SALLY QUIERE CLAVARME UN TENEDOR EN EL CUELLO!— gritó Mio acercándose a Yuki y Leona.

— ¿eh? ¿Por qué un tenedor? No entiendo— preguntó Leona.

—es que me vio mientras estaba comiendo algo. Y como no tenía otra cosa a la mano quiere usar el tenedor como arma— explicó la violeta.

—ah, entiendo. Es muy peligroso que Sally porte un arma. Estamos en aprietos— dijo la pelirroja muy alterada.

— ¿Qué te pasa Yukirí, por qué lloras? No me gusta verte así— habló Mio abrazando a la castaña.

Yuki siguió llorando y le dijo —es… por Terry… se fue de la casa—

—ay no. esto es mi culpa. Si no lo hubiera besado, él seguiría aquí. Perdóname Yukirí. Nunca pensé que se separaría de ti a causa de eso— dijo la cantante sintiéndose culpable.

—no te preocupes. Estoy segura que fue por otra razón muy diferente. Y no te culpo por hacerlo. Yo estoy peor— dijo Yuki para hacer que Mio se sintiera mejor.

— ¡MIO ASAMIYA, NO CREAS QUE PORQUE KRYSTAL TE PERDONÓ LA VIDA YO HARÉ LO MISMO! ¡TE MATARÉ POR HABER TRAICIONADO A MI HERMANO!— gritó Sally con su tenedor en la mano izquierda y su energía rosa en la derecha.

— ¡AY, MALDICIÓN! Ya me cargó la… rubia loca— dijo la violeta con una clara expresión de susto en su cara.

—no dejaremos que le hagas daño a Mio. Solo podrás si intentas pasar por encima de nosotras Sally— dijeron Yuki y Leona poniéndose en medio de las otras dos por si acaso.

—no son mi objetivo, no se metan en esto. Odiaría arruinar dos rostros tan hermosos como los de ustedes— dijo Sally sin dejar de lado "sus gustos".

Las tres japonesas pusieron cara de incomodidad al oír eso por parte de Sally con "ese" tono insinuador.

—dios, no puedo creer lo que voy a decir pero… es por el bien de Mio— susurró Leona muy por lo bajo —ehm… Sally… si no quieres lastimarnos, deja tranquila a Mio. O si no… tú sabes lo que puede pasar— advirtió.

—TCH. Como quieras Yagami, ya tendré otras oportunidades de vengarme. Mio, si fuera tú dormiría con los ojos abiertos y con un casco— amenazó Sally apuntándole a Mio con la arma/utensilio de cocina.

Sally se fue de ahí, y unos metros más adelante se encontró con su hermano. El cual tenía una cara de enojo.

—Sally, ¿se puede saber que le ibas a hacer a Mio?— preguntó el Bogard mayor.

—pues que va a ser. Castigarla por su traición, por haberte lastimado, por todo eso. Y si Terry estuviera aquí…— la chica fue interrumpida.

—hermana, te he dicho como 6 veces que no fue traición. Si Mio lo hizo fue porque yo no la estaba haciendo feliz. Si buscas culpables, el principal soy yo. Deberías de entenderlo, y hacérselo entender a los Dash. Aunque Terry fue por quien Mio me cambió, no quiero que Kyle o Krystal le hagan algo. No sería justo— explicó Bryan.

—tampoco es justo lo que ellos dos les hicieron a Krystal y a ti. Entiende que no todo el mundo se basa en lo que es justo y honorable— mencionó Sally.

—mira, mejor vete a clase. No quiero discutir con algo que no vale la pena. Te quiero mucho, y por esa razón no quiero enojarme contigo por esto— le dijo Bryan a Sally.

Sally cerró los ojos con molestia mientras se iba al salón y le decía a su hermano —yo también te quiero. Y por eso no soporto verte así gracias a una mujer sin valor—

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Mientras tanto en algún lugar entre México y Estados Unidos…

Terry, Aishlinna y Carly iban camino a Ciudad del Norte, México.

—será muy lindo que mi tío se vuelva a ver con mi abuela— dijo Carly muy emocionada.

—tienes razón hija, yo también quiero ver qué pasa. ¿Nervioso hermanito?— preguntó la adulta.

—la verdad sí. No había salido de South Town desde que tengo memoria. Ya quiero ver a mamá y preguntarle tantas cosas— contestó el peleador.

— (bostezo)… bueno… será el sereno… (Bostezo)… me despiertan cuando lleguemos a un punto interesante— avisó la niña acostándose en los asientos de atrás para dormirse.

Pocos minutos después, la ojiamarilla se quedó dormida. Se veía tan tierna cuando dormía.

—oye Linna, aprovechando que Carly está dormida, quiero preguntarte: ¿ella tiene las mismas habilidades que nosotros?— preguntó Terry.

—aun no. también por eso vamos a México. Es un ritual de requisito de la familia: si quieres que tus hijos tengan ese poder, debes hacer que reciban la luz de las estrellas de hielo y la luz del sol de fuego entre los primero años de vida— explicó la madre.

— ¿Qué será eso de "las estrellas de hielo y el sol de fuego"? no entiendo— pensó Terry al oír esa explicación. —Entonces, ¿si no lo hicieras, Carly no tendría esos poderes?— volvió a preguntar.

—exacto. Además, hay un plus que se llama: "extracción de esencia" te permite obtener otros poderes aparte de ese— dijo Aishlinna.

—ah. Entonces por eso puedo aguantar dos de los tres tesoros sagrados y otros tres o cuatro poderes sin problema— comentó el chico.

— ¿enserio? No sabía que tuvieras tantos poderes. Pensé que tu Multi-Orochinagi consistía de: los cuatro fuegos y nuestra energía— mencionó la madre joven.

—sí. Pero también tiene: hielo y electricidad. Pero solo puedo hacerla en casos muy extremos. La ultima y única vez que la hice casi me muero por la cantidad de energía que necesita. Es muy peligrosa, como para el objetivo, como para el usuario— dijo Terry.

—O.K. tendré que aprender a hacerla por si acaso la vida de mi pequeña corre riesgo. Prefiero sacrificarme a verla morir— dijo Linna con lágrimas retenidas en sus ojos.

—pero, ¿de qué te serviría que Carly viviera si tú ya no estarías para protegerla ni verla crecer? Yuki no conoció a su madre. Es muy triste que una hija pierda a su mamá— dijo Terry de una manera entre regaño y consuelo.

—tienes razón. Pero si llegara la desgracia, júrame que tú la cuidarás como a tu hija— le dijo la adulta a su hermano.

—lo juro. Pero a cambio tú júrame que no dejarás que pase. No debe de haber necesidad de que cumpla mi promesa. No quiero perderte a ti también— dijo el de flamas multicolores.

Aishlinna solo asintió sin quitar los ojos de la carretera por la cual transitaban.

Pasaron varias horas y kilómetros en silencio hasta que llegaron a una ciudad donde podrían hacer escala y descansar un poco.

—despierta Carly. Vamos a descansar un rato del camino. Ya despierta flojilla— dijo Aishlinna sacudiendo a su hija.

— (bostezo)… ya te oí mami. Ya voy, ya voy— dijo la niña todavía medio dormida.

— ¿Cuál es el objetivo de pararnos aquí?— preguntó el peleador.

—abastecernos de provisiones. Vamos a atravesar un buen tramo donde no hay ni un alma. Por eso nos detuvimos aquí antes de pasar por ahí— contestó la adulta a cargo.

Y dicho eso, tomaron rumbo hacia un mercado para comprar cosas como comida, y cualquier otra cosa que llegara a necesitarse durante el viaje.

Y justo cuando los tres pelinegros andaban metidos en sus compras, apareció una adulta castaña conocida de una de ellos.

— ¿A-Aishlinna? ¿Aishlinna Mendoza, eres tú? Soy yo, Sonia— dijo la adulta castaña.

La cajera volteó al oír ese nombre — ¡SONIA! Hola amiga. Hace mucho que no nos veíamos. Es una sorpresa encontrarte fuera de "La del Norte"—

—de hecho, íbamos de camino a visitarte en South Town. Tu mamá me dio la dirección de tu casa— explicó Sonia.

— ¡TONIIIII! Ven acá amigo mío— gritó la pequeña ojiamarilla.

Carly corrió para abrazarse de otro niño. El cual era castaño y de ojos negros como su madre.

Terry se quedó totalmente desubicado al no conocer a esas personas —ahm… este… ¿hola?—

— ¡OH! Se me había olvidado. Sonia, te presento a mi hermano Terry. Terry, te presento a mi amiga Sonia— dijo la hermana mayor.

—mmm, ¿hermano, eh? entonces, por fin te encontraron— dijo Sonia con un tono algo agresivo — ¡ah, qué alivio! Qué bueno que has regresado con tu hermana. Ella ya estaba empezando a enloquecer—

Terry soltó una risa nerviosa —ejeje. Sí, me imagino lo que debió de haber sentido todo ese tiempo. Supongo, que sentía lo mismo—

—pero lo bueno es que mi tío está con nosotras. ¡Y JAMÁS SE VA A VOLVER A IR!— gritó Carly muy emocionada.

Al oír eso, Terry tragó saliva pesadamente mientras recordaba a sus amigos. Y más específico, a Yuki y Krystal.

Claro que a Aishlinna no se le pasó por alto el comportamiento de su hermano —sí, bueno. Creo que es muy pronto para decir eso, pequeña. Recuerda que Terry tiene otra familia. La cual se ha encargado de protegerlo y cuidarlo desde hace mucho tiempo—

—ya lo sé mami. Pero estoy segura que te prefiere a ti por encima que su otra hermana. Y también me quiere a mí por ser su única sobrina. ¿Verdad tío, que nos quieres más a nosotros?— preguntó la niña.

Terry solo se limitó a poner una sonrisa fingida y a revolver el pelo de su sobrina con la mano.

—bueno Carly, eso es asunto de grandes. Mejor aprovecha a jugar con Toni ahora que puedes. Porque sabes que te esperan muchas horas de camino— dijo la adulta castaña.

La ojiamarilla no tardó en hacer caso a esa sugerencia y se puso a jugar junto con el niño de ojos negros.

—Dime la verdad, ¿Carly tuvo razón al decir eso, o se equivocó?— interrogó la hermana mayor.

—pues… este… ahm… eh… ¿puedo decir que micha y micha?— contestó el chico tratando de evadir otra pregunta.

Las dos adultas soltaron un bufido al oír esa respuesta por parte de Terry —nota para la próxima: si vas a contestar con algo tan tonto, mejor quédate callado hermanito— le reprochó la pelinegra.

El peleador sonrió al escuchar ese regaño —ya lo sé Linna. Solo quería ver tu reacción ante esa respuesta—

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Una semana después en South Town…

Ya había pasado una semana, y nadie lograba acostumbrarse a la ausencia de Terry. Incluyendo a los que querían romperle hasta el alma.

Yuki y Leona se encontraban hablando en una mesa de la cafetería de la escuela durante el recreo.

—no lo hagas Yuki. Ponte a pensar, si ya no estás de qué serviría que él regresara— le advirtió Leona a su amiga castaña.

—no me harás cambiar de idea, Leona. Ya tome la decisión y nada hará que me detenga en llevarla a cabo— habló Yuki.

—entonces nos iremos juntas. Yo ya te había prometido que siempre me mantendré a tu lado, no importa qué— habló la pelirroja al ver que no ganaría nada al oponerse.

— ¿segura? No quiero que pierdas todo solo por una decisión mía. Piénsalo bien— Yuki no se creía ese cambio tan repentino.

— ¿ahora eres tú la que me dice que lo piense? Al igual que siempre, nos iremos juntas. Y así seguiremos— dijo la heredera de la luna dándole un abrazo a su amiga.

—gracias… te lo agradezco con el corazón, Leona. Juro por mi madre que no te arrepentirás. Te quiero— habló Yuki respondiendo al abrazo.

—awww. Que lindas se ven chicas. ¿Yo también puedo abrazarlas?— preguntó Mio al llegar donde estaban las otras dos.

— ¡CLARO QUE SI! ¡VEN ACÁ VIOLETITA!— dijeron las chicas del sol y la luna al mismo tiempo mientras jalaban a la tercera japonesa.

— ¿Y bien, de que hablaban chicas?— cuestionó la violeta después de haberse separado.

Yuki y Leona se asustaron al oír eso —… etto… ah… hmm… este… sonno… ehm…— ninguna de las dos se atrevía a hablar.

—hablen chicas. No me iré de aquí hasta que me lo digan. Vamos, hablen— insistió Mio bastante seria al ver como reaccionaron sus amigas.

Yuki soltó un suspiro y le dijo —mira, te lo diré en el oído. No quiero que alguno de los demás lo oiga. Pero antes, júranos que no lo dirás a menos que nosotras ya lo hayamos hecho—

Mio asintió mientras la castaña se acercaba para decirle su plan. Al terminar de oírlo, su reacción fue de incredulidad y tristeza.

—… no… puedo… creer que vayan a hacer eso. No lo hagan, por fin volvemos a estar juntas. No me dejen sola otra vez. Por favor no lo hagan— imploró la violeta de rodillas y con lágrimas en los ojos.

Leona levantó a Mio del piso y le secó las lágrimas maternalmente —esto ya lo decidimos, y no cambiaremos de opinión. Pero tranquila, ya no estarás sola. A diferencia del pasado, ahora tienes al resto de nuestros amigos—

—pero… pero… no sé qué haré sin ustedes. En Japón lo soporté porque estaba en la casa donde crecí, y también con mi mamá— Mio volvió a abrazarlas —no podré aguantar mucho tiempo sin ustedes para guiarme en esta ciudad, en esta escuela, en esta vida. ¡NO LO HAGAN!—

Cuando la violeta les rogaba a sus amigas que no se fueran, llegaron los Dash y los Bogard a la misma mesa sin querer.

— ¿nos sentamos en otra parte? Esta mesa está infectada de traición— dijo Sally poniendo una cara de asco.

—claro que no Sally. Esta es nuestra mesa grupal. Y eso no cambiará por algo sin importancia— contestó Bryan jalando del hombro a su hermana.

Los Dash titubearon si quedarse con los demás, o irse a otra mesa solos.

—Bueno, después de todo son nuestros amigos… ya qué— susurró Kyle sentándose enfrente de la mesa junto a los Bogard. Y al mismo tiempo, sentaba a Krystal a la fuerza entre él y Sally. Teniendo enfrente a Mio (imagínense la tensión).

Los ocho estuvieron comiendo en silencio. Lo único que se escuchaba eran los ruidos de los cubiertos y las respiraciones. Hasta que…..

Desgraciadamente, habló Mio — (suspiro) que silencioso se ha vuelto todo por aquí sin Terry ¿no?—

Al oír eso, Krystal se lanzó sobre la violeta —eso no te importa Asamiya. ¿Para qué lo quieres? ¿Para poder quedártelo oficialmente? No te daré ese gusto—la amenazó mientras la levantaba del piso y la ahorcaba. Pero la agarró de tal forma que le estaba clavando las uñas bastante cerca de las venas yugulares. Ya que desde que Terry se fue, no se había puesto los guantes.

—Krystal, suéltala de una vez. Si quieres pelear con alguien aquí estoy. Pelea conmigo si quieres lastimar a alguien— se ofreció Yuki.

La azulina solo la miró retadoramente mientras dejaba caer el cuerpo de la violeta.

Leona y Yuki corrieron hacia donde había caído Mio para ver como estaba, inconsciente y con cinco notorias heridas a los lados del cuello.

—eres una… y pensar que alguna vez fuimos amigas. ¡TE HARÉ LAMENTAR ESTO KRYSTAL DASH!— dijo Yuki más enojada que cualquier otra vez mientras prendía sus flamas multicolor en ambos puños.

—no me asustas Kusanagi. Eres débil igual que tu hermano. No cabe duda de que yo te aplastaré como mosca— habló Krystal.

— ¿enserio? Te haré experimentar un infierno en vida, Krystal. Prepárate para sentir el dolor más intenso de tu vida ¡MUERE DE DOLOR DASH!— gritó Leona activando su disturbio de sangre.

Los Bogard y Kyle miraban la escena esperando lo peor por parte de las tres.

Krystal puso una sonrisa aterradoramente sádica y dijo — ¿Kusanagi y Yagami contra mí, eh?... esto será muy interesante. ¡VENGAN POR MI!—

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De regreso con los hermanos de pelo negro…..

—por fin, después de una semana de viaje, ¡LLEGAMOS, CIUDAD DEL NORTE!— anunció Aishlinna a los cuatro vientos.

Tanto Terry como Carly traían una cara de cansancio y desesperación.

—sigo pensando que pudimos haber llegado mucho antes si no hubiéramos hecho tantas escalas y paradas. Ya me estaba volviendo loco— dijo el peleador.

La adulta soltó una risa nerviosa—jejeje… es que, ya es mi costumbre hacer escala en otras ciudades aunque no haga falta— se acercó a su hermano y le susurró —además, estaba haciendo tiempo estar para poder hacerle ese ritual a Carly. Por eso nos echamos tanto de viaje—

—mami, ¿vamos a ver a la abuela primero? Ya quiero que vea a mi tío— pidió la pequeña de ojos amarillos.

—claro. Yo también quiero ver la reacción que ponga cuando le presente a su hijo— contestó su madre.

—ay. No me había sentido tan nervioso desde que le pedí a Krystal que fuera mi novia. Maldición ni estas situaciones puedo mantener la calma— pensó Terry mientras escuchaba a sus familiares.

—O.K. pero tendremos que seguir el trayecto caminando porque hasta aquí llega el coche. Mucho tráfico, iremos más rápido a pie— avisó Aishlinna.

Estacionaron el coche y se pusieron a caminar por las calles de la ciudad con destino a la casa de la mamá de Aishlinna y Terry.

—debo decir, que esta ciudad se parece mucho a South Town. Solo cambia un poco el clima. Aquí hace más calor— mencionó Terry.

—también hay otra diferencia… ¡ESTO ES MÉXICO! No te asustes si ves algo raro— le comentó la adulta a su hermano.

—y también que aquí vive mi abuela. Ya quiero llegar a su casa— dijo Carly con una sonrisa.

—por cierto, ¿Cómo se llama nuestra madre? No recuerdo su nombre— preguntó Terry.

—ah sí, claro. Pues su nombre es: Candy— contestó la hermana mayor.

—ah. Jeje, que curioso su nombre. Se podría traducir al español como Dulce— mencionó el peleador.

—mmm…. Dulces… que rico… yo quiero— dijo Carly tragándose su propia saliva por el antojo.

La madre joven se golpeó la frente al ver la reacción de su hija — (suspiro) tenías que decir que significa el nombre. Sin embargo, mamá si le hace honor. Es bastante dulce y amable—

—ya quiero ver a mamá. Tengo tantas ganar de volver a verla, abrazarla, hablar con ella. Tratar de recuperar parte de todos estos años sin vernos— habló el chico bastante emocionado.

Las dos mujeres (o mejor dicho la mujer y la niña) sonrieron al escuchar las palabras del peleador.

Rato después….

Los tres se encontraban enfrente de la puerta de la casa de Candy, la madre de Linna y Kusanagi.

—bueno, ya llegamos hermanito. Si tienes nervios, sácalos ahora que tienes chance— dijo la adulta.

—no te preocupes. Ya estoy acostumbrado a mantener la calma en estas circunstancias. Estaré bien— contestó el chico aun sabiendo que era mentira.

—bueno mami, ya toca la puerta de una vez— apuró la niña.

Ambos hermanos respiraron hondo antes de que la mayor tocara la puerta de la casa.

Se abrió la puerta dando paso a una señora de pelo negro y ojos cafés — ¡AISHLINNA, CARLY! Qué bueno que vinieron. Pasen, pasen— ofreció.

—abuela. Tenía tantas ganas de verte— dijo la ojiamarilla dándole un abrazo a la señora.

—yo también Carlita. Y también a ti hija. Pensé que no vendrías— dijo la madre adulta.

—claro que sí. Sabes que vengo todos los años para acá para celebrar mi cumpleaños. Además de que también vamos a hacer ese asunto— dijo la cajera cuidando que su hija no supiera lo que iban a hacer con ella.

— ¿enserio vinimos por tu cumpleaños? De haber sabido…— preguntó Terry.

—si Terry. Mi cumpleaños es en una semana, 22 de junio. Y ahora que hablas… mamá, te presento a tu hijo: Terry. Lo encontré mamá, por fin lo encontré— dijo Aishlinna con lágrimas de alegría en los ojos.

Terry solo saludó a lo lejos con la mano a su madre mientras le sonreía.

Candy se quedó incapaz de reaccionar debido a la sorpresa de volver a ver a su hijo menor. Tardó varios segundos así, hasta que se desmayó.

Los otros tres se alarmaron y corrieron a ver que le había pasado a la más grande de todos.

— ¡MAMÁ!... ¡MAMÁ!... ¡DESPIERTA!... ¡DESPIERTA POR FAVOR!— gritaron los hermanos al mismo tiempo al ver que su madre estaba inconsciente.

Tardaron varios minutos tratando se reanimarla, sacudiéndola, gritándole, intentaban de todo. Pero parecía que no surtía efecto. Pensaban lo peor, pero después de varios minutos de preocupación, despertó como si nada.

—mamá… despertaste… no sabes cuánto nos preocupamos. Llegué a pensar que te perdía— dijo Aishlinna abrazando a su madre.

Carly y Terry soltaron un suspiro de alivio al ver que la adulta despertó. Terry miró a su madre y hermana abrazándose y pensó —eso es lo que veo con los Kusanagi todos los días—

—tío, no te quedes ahí viendo, ve a abrazar a tu madre— le dijo Carly a su tío mientras lo empujaba hacia su abuela.

—ma… mamá… después de tantos años, por fin nos volvemos a ver— dijo Terry con lágrimas de alegría en los ojos mientras estaba en los brazos de la mujer que lo vio nacer.

—por fin… por fin… volvemos a estar juntos. Soy tan feliz. Tengo a mi madre, a mi hija y ahora también a mi hermano. Pero… no sé si quiera regresar a vivir aquí, ahora tiene a los Kusanagi como familia, también a un montón de amigos y también a una hermosa y amorosa novia. Tiene una buena vida. Si no quiere regresar con nosotras, no lo obligaré a que lo haga. Pero debo de hacer lo posible para que acepte— pensó la hermana mayor entre el abrazo.

FIN DEL CAPÍTULO 10.

¿Y BIEN, QUE LES PARECIÓ? ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO.

EN EL PRXIMO CAPÍTULO, EL DESENLACE DE LA PELEA ENTRE: "EL DUO ECLIPSE" (YUKI Y LEONA) CONTRA "EL HIELO ARDIENTE" (KRYSTAL)

POR CIERTO, "CIUDAD DEL NORTE" NO EXISTE, NO PIENSEN QUE SÍ.

DEJEN SUS REVIEWS. LES AGRADEZCO QUE LO HAGAN.

SIN MAS, TERRY KUSANAGI… ¡FUERA!