Pen-aome
"Nunca te olvide"
Han pasado años y dolor desde que Kagome e Inuyasha se separaron, ella retomo su vida y le ha dado un nuevo rumbo y un nuevo amor, pero cuando menos lo espera su mundo se sacude, dejándola de nuevo frente a Inuyasha, si el corazón te a fallado prefieres no seguirlo ni escucharlo mas, pero si sigues solo a la mente terminaras sintiéndote vacío, un par de seres heridos que rechazan lo que sienten ¿que hacer?
N/A:
Hola este es mi primer fic, siempre fui lectora asidua, pero solo de fics de Inuyasha, es que es bellísimo y tiernísimo y salvajísimo y todo lo que termine en isimo jejeje, en fin, ( a enfocarse mujer), de hecho todavía lo soy, pero también tengo historias que contar, esperando que a alguien le guste, o mas bien simplemente para enfocar y canalizar estas ideas que me vienen a la mente.
Por favor dejen comentarios.
Como todos saben Inuyasha no me pertenece ni tampoco ninguno de los personajes (la inu banda jeje), solo utilizo sus personalidades ya que me inspiran para reflejar en ellos todo lo que pienso y siento.
Saludos a todas y todos
Notas:
-bla bla bla- es dialogo
Letra en cursiva son pensamientos
------------------ es cambio de escena
Capitulo 10: amor y odio
Inuyasha se quedo ahí, viendo como Kagome salía y se metía rápidamente en el vehiculo de Miroku, no entendía muy bien la situación, Kagome estaba triste y el admitía que estaba confundido, lo que Kagome fue capaz de producirle con un beso no lo entendía, tampoco entendía el furor que sintió al tenerla en sus brazos y la impotencia de verla alejarse con otro, así fuese su mejor amigo, detestaba la idea de que ella prefiérela ir con alguien mas. Esto lo sacaba de sus casillas, tal pareciera que el siempre seria el incomprensible Inuyasha.
Pero pronto fue sacado de sus pensamientos, al sentir una fuerte palmada en el hombro de uno de sus amigos.
-Veo que te han dejado impactado amigo, tu chica se fue y te ha abandonado, por cierto esta buenísima y se ve que muere por ti así como tu mueres por ella, estas perdido- dijo el hombre en tono un poco burlón a fin de aligerar su estado de animo, así mismo seguía tomando su trago.
Inuyasha despertó, ¿acaso había sido tan evidente? Pero al comprender todas las palabras que el otro tipo profirió no podría decirle lo que pensaba, ja!!, para que se burlaran, claro que no, pero al mismo tiempo esas palabras le dolían y lo hacían enfadarse.
Finalmente gruño
-no, ella no es mi chica, no muero por ella, así como ella no muere por mi-
-Pues demostraron lo contrario y tu eres el primero que debió sentirlo… pero bueno ese no es el punto, aunque la química entre los dos esa inmensa… sabes, deberías e intentar salir con una mujer en forma, deberías superar el asunto de Kagura, y ella, Kagome además de ser guapísima también se ve que es muy especial, aquí la acogimos de inmediato y si…- pero fue interrumpido por Inuyasha.
-sabes, no me apetece hablar de esto, pero lo haré solo una vez para que quede esto muy claro… Kagura es parte del pasado, no me interesa estar con una mujer solamente si lo que quiero es disfrutar mi libertad, y en cuanto a Kagome, ella… no es para mi, y por cierto ándate con cuidado con los comentarios acerca de ella, puede ser muy engañosa, dando primero una cara y luego te dará otra-
Si, Inuyasha en esos momentos no dejaría que nadie mas se interesara en Kagome.
-Como sea,,. yo me formare mis opiniones, pero cambiando de tema, estamos listos para irnos de marcha, ¿nos acompañaras?-
Inuyasha lo dudo como por dos segundos, irse de marcha le vendría bien, además ahí estaban ellos…
Asintió solo con la cabeza y fue a donde los demás se encontraban, por hoy no pensaría…
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El trayecto de regreso al piso le había parecido eterno, se sentía confundida, muy confundida, Miroku mientras conducía de vez en cuanto la observaba de reojo, pero no se atrevía a preguntarle algo, todavía no era el momento.
El semblante de Kagome se veía opaco, ella estaba perdida en sus pensamientos sin lugar a dudas, no podría intentar entablar una conversación, ella mirando hacia la nada. Normalmente el hubiese actuado de otra manera, pero cuando Kagome llego a el, casi suplicante, con los ojos llorosos pidiendo que por favor la llevara a casa, el no pudo negarse, era algo muy extraño todo aquello con Inuyasha.
Al fin llegaron al piso, Miroku salio y abrió la puerta para que Kagome saliera a modo de caballerosidad, Kagome le tomo la mano y salio del auto.
-muchas gracias Miroku-
-No hay de que señorita, estoy para lo que se le ofrezca, entiende, no dude en contar conmigo-. Sabia que por ahora Kagome no contaba con casi nadie, todo lo que ella conocía se encontraba lejos, tal vez eso y el carácter de Kagome le conmovían tanto, el seria muchas cosas, un pervertido si así lo deseaban, pero también podría comportarse a la altura y ser el confidente que Kagome necesitaba aunque ella nunca lo dijera.
-nuevamente le agradezco, disculpe que le sacara de la fiesta, que se veía que todavía tardaría un buen rato mas- dijo Kagome, tenia que disculparse con Miroku, de buenas a primeras ir y pedirle que la llevase a casa, cuando el se encontraba de lo mas entretenido…
-le repito señorita que no fue nada- quería decir mas pero fue interrumpido por Kagome, que aun quería darle explicaciones, explicaciones que el jamás seria capaz de pedirle.
-Miroku…, de verdad lo lamento, se que ahora la imagen que tiene de mi no es la mejor, algún día le conocerá todo, por ahora no puedo porque ni yo misma me entiendo, de cualquier forma gracias por no hacer preguntas- dijo Kagome que se esforzaba por sonreír, aunque no hubiese convencido a nadie de que estaba bien.
-no se preocupe, entiendo, si me necesita tiene mi numero, no la quiero forzar a nada, todo se dará en su debido momento-.
Kagome quiso llorar, el comportamiento de Miroku era como el de un hermano, se le formo un nudo en la garganta y simplemente le abrazo tímidamente y una vez hecho esto entro al edificio para llegar a su piso.
Miroku solo sonrió y de dirigió hacia su vehiculo, tal vez aun no fuese tan tarde y podría regresar a la fiesta, o tal vez iría en búsqueda de alguna conquista.
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Kagome llego a su piso con los ojos llorosos, pero al cerrar la puerta ya no pudo contener el llanto, no debía de de llorar y lo sabia, al final de cuentas todo fue decisión suya, pero las circunstancias no fueron las mejores, ella había anhelado mucho tiempo ese beso, y en su momento lo disfruto muchísimo.
Odiaba estar tan confundida, aun no se podía explicar ese estado suyo, tenia varias ideas en la cabeza, el que Inuyasha la seguía volviendo loca, ese beso que le demostró muchas cosas, la mas importante de todas, que ella aun no podía olvidar a Inuyasha, que aun sentía amor por el, que tal vez lo había escondido en el rincón las lejano de su corazón pero que nunca dejo de quererlo y con ese beso ese amor hacia Inuyasha resurgió y se manifestó con gran poder, dejándola confundida, se supone que ella quería a kouga, aunque siempre tuvo una que otra reserva, pero pensó que era debido a su madures, pero al haber besado a Inuyasha se dio cuenta de la diferencia entre lo que sentía por ellos dos.
Además no debió besarlo, ella estaba comprometida con Kouga, y el confiaba ciegamente en ella y ella en cambio no había puesto mucha resistencia con Inuyasha, se sentía vil por haberlo besado y peor aun se sentía la peor del mundo por sentir cosas hacia Inuyasha. lo peor es que ella sabia que entre el y ella no podría haber nada, que el tenia otras prioridades y entre esas prioridades ella no figuraba, recordó el beso a la danesa, a el no le importaba ella, se había convertido en un libertino al que no le importa nada. Y ella, ella se había comportado como una fácil.
Pero también había que admitirlo, su beso causo en ella además de muchas emociones y descubrimiento un gran jubilo, sentirse en los brazos de Inuyasha no tenia comparación, se sintió tan completa en sus brazos, tal como se había sentido hacia años, completa al lado de Inuyasha, y que mas daba, si eso la hacia feliz.
Por otro lado ella pudo sentir a Inuyasha, podría jurar que el también había sentido lo mismo que ella, que ese beso fue pasional, pero también se habían comunicado tantas cosas, como amor y felicidad al estar juntos nuevamente, no podría haber sido imaginación suya además el segundo beso lo sintió tierno y pudo recordar y sentir al Inuyasha de quien se enamoro, sentir que ellos dos eran los de hacia cuatro años pero…
Pero tampoco no debía de hacerse ilusiones, su corazón ya había fallado en varias ocasiones causando solo dolor en ella, si había perdido esa noche la cabeza y la razón debía de rectificar. No podía dejarse llevar. Eso estaba mal.
Al final de cuentas Kagome tenia muchas contradicciones, todo por un beso, un maravilloso y al mismo tiempo terrible beso. Su cabeza era un ir y venir de ideas.
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Inuyasha no había sido el mismo esa noche, siendo un conquistador empedernido no había prestado atención en las chicas, simplemente seguía pensando en Kagome y sus sentimientos.
-¿maldición!- era lo único que de vez en cuando decía mientras veía como todos sus amigos se divertían, y el estaba ahí sentado simplemente bebiendo, el que pensaba en olvidar todo y ser como siempre no podía, en su mente estaba ella. Kagome, SU Kagome específicamente. El beso con ella había sido magnifico.
Y era cierto no había sentido nada como eso, la adrenalina y euforia al sentirla, el que estuviesen tan unidos, y además de la felicidad que sintió al besarla y sentir todas las emociones que ella le transmitía, el sintió amor, amor hacia Kagome, sintió que ella era la única, que ella y solo ella era perfecta para el, que el la amaba, sintió el pasado cuando ella estaba a su lado, tantas cosas a la vez.
Si, en ese momento todo fue claro, el la amaba, muy a su pesar pero la amaba, no entendía porque, había pasado por tanto, el ya pensaba que Kagome era asunto pasado, como fue posible que un amor que ni siquiera sabia que existía resurgiera en un momento y lo golpeara de esa manera?.
Pero por otro lado estaba también lo que tenia y conocía, el amar a alguien implicaba encadenarse a ese alguien, y el no quería eso.
No podría, había historia y el había tomado una decisión, pero ese beso lo había confundido.
-tal vez solo fue un momento, la ilusión del momento- dijo en voz alta, había olvidado que estaba acompañado, pero de cualquier forma tal vez había sido un momento tal vez se confundió y confundió el amor con la pasión, o tal vez con nostalgia.
Inuyasha se disculpo con algunos y se fue del lugar, no estaba de ánimos para seguir ahí, Kagome lo había trastornado y debía aclarar algunas cosas.
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Inuyasha llego al piso de Kagome, debía de hablar con ella, tenia que aclarar las cosas y saber que es lo que sentía ella al respecto, todo esto no tenia ni pies ni cabeza, todo por ese beso.
Pero tenia que aclarar todo, y la única forma de hacerlo seria confrontándola. El ya había notado como las luces del piso se encontraban apagadas. Tal vez seria mejor dejarla descansar pensó Inuyasha, pero por otro lado ahora tenía todo el ánimo para hacerlo, sentía que si dejaban las cosas para después tal vez no llegarían a la verdad. Después de todo ese preámbulo se decidió a tocar la puerta…. Nada, nadie contestaba, nuevamente toco esta vez con mas fuerza, nada…
Se sintió un tonto por estar aporreando la puerta de aquella mujer, tal vez ni siquiera estuviese en casa, tal vez se había ido al sitio de Miroku… el solo pensar en ello le hacia tener un gran malestar. No, Kagome no habría ido al lugar de Miroku, la conocía, bueno conocía a la de antes, pero aun así se negaba a creer tal cosa.
Volvió a aporrear la puesta esta vez comenzando a vociferar.
Entonces se encendió la luz. Y se escuchaba el andar de alguien cada vez mas cerca.
-¿Quién es?-
-Soy yo Kagome, ábreme- dijo Inuyasha, tratando de guardar la compostura de lo contrario lo mas seguro seria que ella se asustara y que no le abriría ni por equivocación.
-Inuyasha…, no deberías estar aquí- dijo Kagome sorprendida, no sabia que hacer, abrirle seria bueno para aclarar todo, pero por ahora estaba tan confundida y realmente no pensaba bien, si le abría y platicaban todo acabaría en desastre…
-Anda ábreme, si no abres, te juro que derribare la puerta, no me puedes tratar así- dijo Inuyasha esta vez no ocultando su malestar.
Kagome sabia que el era capaz de eso y mas, y era demasiado tarde, si no le abría seguro armaría tremendo zafarrancho. Suspiro, armándose de valor y preparándose para recibir a Inuyasha.
-esta bien, espera un momento- dijo Kagome mientras iba a la habitación para ponérselo, su camisón no seria suficiente para taparla, así que fue por la bata a juego.
Al Abrir la puerta Inuyasha se quedo paralizado por un momento, Kagome se veía exquisita, traía una bata pequeña, de satín blanco, haciendo que sus curvas se marcaran bien por la misma prenda además de dejar un maravilloso panorama de sus eternas y bien torneadas piernas…, sintió un tirón en la entre pierna al verla así, sensual e inocente a la vez, el rostro de Kagome se encontraba ruborizado y tenso. Salio de ese pequeño trance y entro al piso.
-Pasa Inuyasha, creo que se que es a lo que has venido, seguramente quieres hablar, pero sabes por ahora no creo que sea lo mejor, ninguno de los dos estamos en condiciones y…, que… que estas haciendo?- Kagome no podía seguir. Mientras decía esto vio nuevamente el brillo en los ojos de Inuyasha, ese brillo que antes ya había visto y que la atemorizaba tanto, ella podía interpretar ese brillo, pero además del brillo, Inuyasha comenzaba a acercarse a ella, cada vez mas, y entre mas lo hacia su respiración se hacia mas difícil.
Inuyasha se acercaba, Kagome era muy hermosa, aun no podía sacar de su sistema lo que había pasado hacia unas horas, y a decir verdad quería mas de ello, su intención era hablar, pero al tenerla así, lo había turbado otra vez, no pudiendo hablar ni teniendo cabeza para ello, en ese momento solo quería a Kagome, sentirla de nuevo, pero ese también podría ser el alcohol en sus venas ordenándole que hacer.
Se acerco tanto a Kagome, la cual estaba impactada y no movía ni un solo dedo, ella no sabia que esperar ni que hacer, su mente le decía que no permitiera que el se le acercase, pero su cuerpo no respondía, sintió una mano de Inuyasha tomarla suavemente por la cintura llevándola hacia el, ella puso una mano entre ellos, pues la otro ya había sido tomada por la de Inuyasha, se sentía tan bien estar de nuevo en sus brazos, el acerco el rostro hacia el cabello de Kagome y comenzó a aspirarlo, era extraño el sentimiento que esto le provocaba a Kagome, sentía a Inuyasha pero no sabia si el lo estaba haciendo con deseo o con algún otro sentimiento, el calor de Inuyasha de estaba hipnotizando y a decir verdad aun se sentía extrañamente mas liberada, Kagome suspiro y recargo su cabeza en su hombro, el hombro de inuyasha el cual era tan reconfortarte. Cerro los ojos y por un momento pensó que eso estaba bien.
Inuyasha sonreía mientras aspiraba el aroma de kagome, siempre delicioso al igual que ella, sintió como Kagome dejaba de estar tensa, y había recargado su cabeza en su hombro, esto solo lo había encendido aun mas, tal vez eso no hubiese sido nada erótico a la manera de ver de Kagome, pero para el era como que ella aceptaba su presencia y mas que eso, como si ella también deseara estar junto con el. Tomo un poco mas de aire y se quedaron así un momento, abrazados.
Inuyasha dirigió hacia el oído de Kagome, debería decirle algo, -Kagome yo…-
Pero fue interrumpido por Kagome que había despertado de ese estado de ensoñación en el que se encontraba, ella no podría dejarse llevar otra vez, esta vez no podía ceder así de fácil, el debía de salir de ahí…
Se aparto de el y se deshizo de su garre. Inuyasha gruño un poco.
-Inuyasha debes de irte, es tarde y estas tomado- dijo esto mientras se dirigía a la puerta. Esto no le pareció a Inuyasha que se sentía herido por el desaire que le proporcionaba Kagome.
-No, no voy a marcharme, Kagome, no lo haré-
-debes de hacerlo, por ahora no podemos hablar y es a lo que venias, hablaremos después, por favor vete…por favor…- dijo Kagome mientras abría la puerta para permitirle el paso de salida a Inuyasha.
Inuyasha empuño sus manos, ella no quería estar con el, aunque bueno tal vez ella pensaba mejor que el, y por ahora no podrían hablar de nada, quiso decirle algo, pero miro el rostro de Kagome, se veía a leguas que ella no lo estaba pasando nada bien, el verla en esa situación no es algo que el deseara, ella tenia razón, lo mejor seria salir de ahí antes de que alguien saliera herido…
Inuyasha asintió con la cabeza mientras salía del piso de Kagome, cuando al fin salio ella cerro la puerta, esperando que el se alejara y la dejara a solas, no quería verle en la mañana, ella debía de pensar las cosas.
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El domingo había pasado rápidamente para los dos, ambos poniéndose a pensar en aquel beso y lo que habían sentido…
Kagome se auto convenció de que todo fue nostalgia y que no debería de esperar nada mas de Inuyasha, que trataría de hacer como si eso no hubiese pasado.
Inuyasha a su vez había pensado en que kagome había despertado cosas en el que ya hacia dormidas, y que por su bien deberían permanecer dormidas, lo que hiciera Kagome no debería ser de su incumbencia y en cuanto al beso no habría que prestarle mucha atención.
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Inuyasha recién había llegado a la empresa cuando pudo observar a Kagome siendo acompañada por Onigumo, el la llevaba del brazo y parecía todo indicar que ella no oponía resistencia. Eso le exaspero, Inuyasha realmente quiso golpear a Onigumo por acercarse a ella, le molestaba demasiado aquel individuo, que se veía a leguas interesado en Kagome y ella parecía recibirlo de buena manera. Por mas que se había dicho que Kagome no le importaba la verdad es que si lo hacia, pese a toda su lógica odiaba la idea de que Kagome estuviese con alguien mas.
No quiso observar el espectáculo, así que simplemente siguió su camino hasta su oficina. Maldiciendo en voz baja y pensando que Kagome era igual a Kagura y Kikyo…
Onigumo la acompaño a tomar el elevador, pues al final de cuentas no podría acompañarla mas, por lo menos no por ahora pues el tenia mucho trabajo, pero el ya estaba decidido en conseguir a Kagome, y por ahora lo mejor seria hacer que Kagome confiara en el…
Estaba dispuesta a trabajar a punto de llegar a su oficina cuando vio a Tsubaki ir hasta la oficina de Inuyasha, esto se volvía cada vez mas frecuente y molestaba a Kagome sobremanera, seguramente ellos dos tenían algún tipo de romance, seguramente seria eso pues no había otra explicación.
Carraspeo un poco y entro a su oficina, al final de cuentas tenia que ordenar algunas cosas y comenzar preparas las agendas a llevar una vez que todo estuviese listo y tuviesen que viajar para convencer a los futuros clientes de la nueva empresa. Mientras tanto se decía así misma que estaba en lo correcto, que ese hombre, Inuyasha, no era ni la sombra de quien ella conoció al igual que ella tampoco lo era.
Termino de arreglarlo todo, pero entonces vendría lo mas difícil, tenia que ver a Inuyasha para ponerse de acuerdo con las fechas y empresas a las que visitarían. El coordinar no era lo difícil, lo difícil seria ver a Inuyasha y no mostrar ningún sentimiento. Pero sabia que la resbalosa de Tsubaki tal vez se encontraba ahí y eso no lo soportaba, no sabia si entrar y hacer que saliera o esperar a que terminasen sus asuntos…
Dudo un poco, pero se dio cuenta que estaba actuando como una niña, no debía de temer el tener a alguien cerca y verlo, así como no debía guardar contemplaciones hacia algo que era extra oficial. Tomo su agenda, se acomodo las ropas pues no permitiría que Inuyasha la viera ni si quiera un poco afectada. Una vez hecho esto salio hacia la oficina de Inuyasha.
Podría haber entrado de golpe, pero no quiso aventurarse y exponerse a un posible espectáculo entre ellos dos, así que toco la puerta, espero unos segundos y entonces escucho que Inuyasha le decía que pasara.
Al entrar en la oficina vio como Tsubaki se encontraba del otro lado del escritorio, sentada mirando a Inuyasha de forma lasciva y con ironía a la vez, por su parte Inuyasha se encontraba de pie, sosteniendo una tasa de café.
-Interrumpo algo?- dijo a manera de ironía, no quería hacerlo, pero esa era su forma de no dejarse llevar por el coraje que sentía al ver a Tsubaki, si conocía bien a la de su calaña, todas trepadoras.
Inuyasha se sorprendió un poco al ver a Kagome irónica, pero esto podría ayudarle bastante.
-no, claro que no Tsubaki ya se iba-
Tsubaki por su parte veía a Kagome de forma siniestra, esa maldita entrometida siempre estaba presente, y si no lo estaba de forma física seguramente Inuyasha la recordaba, ella quería divertirse con Inuyasha, como no querer hacerlo, tenia poder y galanura, y a ella le convendría enredarse con el al final de cuentas…
Pero por ahora no podría hacer mas, se levanto y camino hacia la salida sin dirigirle la palabra a ninguno de los dos, pero eso si barriendo de arriba a bajo a Kagome, y sonrió burlona, tal vez Kagome fuese muy hermosa, pero ella también tenia armas para ganarle, y las iba a poner en juego…
Kagome solo la vio de manera retadora, no es que quisiera pelear por Inuyasha, el no lo merecía, pero tampoco de dejaría de ninguna tipa, menos de de Tsubaki, ella había querido entablar una buena relación con ella, pero estaba claro que Tsubaki no lo quería así.
Los dos se vieron, ninguno quitaba la vista, pero tampoco ninguno comenzaba a hablar.
Inuyasha no podía guardárselo mas, era algo que le corroía las entrañas, Tsubaki le había contado a el que Kagome y Onigumo tenían amoríos, y ahí la tenia en frente, orgullosa y tan tranquila, después de el beso y que había dicho que entre ella y Onigumo no existía nada. Además el mismo los había visto en la mañana, no había dudas ellos tenían un romance. Y eso le remolía demasiado.
-¿Qué haces aquí?- pregunto el en forma cortante, se sentía un idiota por haber pensado en Kagome y haber pensado que la amaba, ella era igual a las demás…
Kagome se sorprendió un poco al sentir tan hostil a Inuyasha, pero al final de cuentas el era toda una caja de Pandora, de cualquier forma trataría de organizar todo lo mejor posible.
-Vengo a organizar la agenda, para comenzar con la etapa dos-
-ah, si, adelante toma asiento-
Ya habían comenzado a organizarlo todo pero entre ellos la tensión era grande, no sabían si atacar o mejor seguir con esa paz simulada, Inuyasha solo jugaba con un lapicero mientras Kagome ordenaba la agenda.
Inuyasha solo seguía la corriente, a decir verdad estaba perdido en sus pensamientos, en Kagome para variar aunque el no lo quisiera, la kagome que tenia en frente, una mujer profesional exitosa, a diferencia de la Kagome que conoció en el pasado, también estaba la Kagome que hacia poco tuvo oportunidad de tener en brazos y que le despertó muchas cosas, esa Kagome que ahora era una versión mas madura y sensual de la del pasado, pero a pesar de ello era la que había dejado hacia tanto, el deseaba que esa faceta, que esa Kagome fuese la real, pero también estaba la Kagome que le había dicho que estaba con alguien, que había negado su relación con Onigumo, la que lo trataba fríamente si ella lo quería. Odiaba eso, el representar tan poco para ella, pero así estaban las cosas, todo indicaba hacia una kagome fácil, que podía pasar de los brazos de uno a otro sin sentir nada y eso lo hacia enloquecer, pero el no podía creérselo, en el interior sabia que no era así, pero también estaba su rabia. Además habían quedado en platicar y eso era exactamente lo que harían, en ese preciso momento.
-Kagome deja eso, debemos hablar- dijo inuyasha de forma seria.
Kagome se quedo inmóvil un momento. Su mirada estaba perdida, sabia que esto vendría, pero no lo deseaba, ella prefería hacer como que nunca había pasado nada, pero era imposible. Dejo de lado la agenda y el lapicero, levanto la mirada y se encontró con Inuyasha que se veía con los ojos fijos en ella, y era extraño, al verlo a los ojos sintió estremecerse ella percibía que algo lo hacia sentir incomodo y confuso, seguro seria lo del beso pensó ella.
Kagome asintió. Mientras se repetía a si misma que debía actuar y restarle importancia a ello, que eso era lo mejor…
-Si, inuyasha dime de que quieres hablar-
-de lo que paso la otra noche, debemos aclarar las cosas-
Kagome asintió, seguro eso no seria nada fácil.
-estoy de acuerdo, hay que aclarar tanto…, comienza inuyasha- dijo ella, no podía empezar ella, y no porque no tuviese el valor, si no porque no sabia por donde empezar, no sabia como llevar por buen curso las cosas, tal Vez inuyasha fuera mejor.
Por su parte inuyasha tampoco sabia que hacer, en frente de el estaba Kagome y le veía pero evadía su mirada, seguro ella se sentiría culpable, y el también estaba muy confundido pero había que empezar. Quería saber la verdad, pero tampoco pretendía exponer sus sentimientos y lo que había provocado en el, debería de ser cuidadoso.
-no soy bueno con las palabras y lo sabes, lo que paso entre nosotros esa noche fue extraño, algo que definitivamente no me esperaba…- fue interrumpido por ella.
-si, yo tampoco lo esperaba, es lo que menos me había pasado por la mente-
-si, bueno el punto es que no quiero que malinterpretes las cosas, las cosas solo se dieron, aunque me confundieron un poco, sabes como soy, si que me deje llevar, pero no se que sientas tu al respecto- dijo inuyasha no quería ser lastimado pero tampoco lastimarla.
Kagome lo pensó un segundo, debía de hablar rápido de lo contrario el notaria su nerviosismo. Pero no podía doblarse si estaba a punto de definir su relación con el y al hacerlo pretendía no crear un lazo nuevo con el, se lo debía a si misma.
-Inuyasha no hay mucho que decir de esa noche, bailamos y fue como un recuerdo de hace años, no te niego que fue divertido, al final de cuentas siempre nos acoplamos, en cuanto al beso, sabes que fue parte de el juego-
-así que solo parte el juego- dijo Inuyasha que estaba irritado por las palabras de Kagome, el que había pensado en tantas cosas y ella no le di o importancia a esa noche.
Kagome comenzó a exasperarse. La actitud de Inuyasha había cambiado nuevamente y ella no estaba como para aguantar estoicamente sus desplantes. Ella también actuaría justo como el.
-si, al fin y al cabo tu también habías besado a la chica danesa, no veo como con ella no te sientes contrariado.
-Kagome eso es diferente-
-en que es diferente Inuyasha, en que, acaso no soy al igual que ella tu amiga?, el punto es que no pasa nada. Lo del beso fue un juego, que tal vez fue inesperado para los dos. Y sabes me voy a adelantar, e segundo beso no te lo di yo, tu lo robaste y en cuanto a mi piso sábete que te abrí solamente por el escándalo que armarías, y el abrazo fue porque…- no pudo concretar la frase, no tenia una explicación para ello.
Inuyasha veía a kagome que estaba muy tensa, parecía exasperada, veía sus ojos muy brillosos y el furor en todo su ser, pero ahí estaba diciéndole que no había significado nada para ella, y eso no era lo que esperaba de ella. Apretó los puños el también estaba por estallar, pero debería saberlo todo.
-continua Kagome, porque me dejaste llegar tan lejos entonces?-
Kagome no respondió, no podía tener respuesta. Después de un momento al fin comenzó a hablar.
-no lo se, tal vez todo esto fue por el recuerdo y por nostalgia, pero no habría de importarnos tanto, yo quisiera que nos enfocáramos mas en el trabajo-.
Inuyasha ya no quería seguir callando, esa al final de cuentas era su manera de ser, decir lo que pensaba y atacar en el caso de sentirse herido, y por alguna razón ahora lo estaba…
-si, seguro, por mi esta bien, y creo que para ti es mucho mejor así, y tienes razón no es la primera vez que lo hago, te he contado muchas de mis cosas y sabes bien mis aventuras, pero en ti no me lo esperaba-.
-si, eso es lo mejor, no necesitas recordarlo, lo se, en cuanto a mi ni yo misma me lo esperaba, mas cuando estoy con alguien-
Inuyasha quiso explotar en ese momento, ahora Kagome le estaba restregando en la cara que ella y Onigumo eran pareja.
-feh, pues no creo que te importe tanto si te estas besando con cualquiera que te pasa por enfrente-.
Kagome levando la mirada, así que el la consideraba una fácil, si, tal vez el tuviese razón, ella nunca debió permitirlo pero lo hecho hecho estaba y no permitiría que insinuara algo. Además que se creía el para juzgarla a ella y a su relación con Kouga o quien sea.
-Te equivocas, entiende que fue un juego y tal vez algo que no debió ser, pero lo que quiero aclarar es que mi relación es muy importante Inuyasha, demasiado y no permito que te burles de eso, si quieres darte la idea de lo importante que es para mi te lo diré, tengo novio desde hace mucho tiempo, se llama Kouga… y estoy comprometida con el…- dijo Kagome, que sintió forzado el decir que ella estaba comprometida pero debía hacerlo, de una vez por todas tal vez con ello se fijarían los limites entre los dos.
-queeeeee!!!!- inuyasha grito, eso nunca se lo habría esperado.
-lo que oyes Inuyasha, estoy próxima a casarme-
-maldición kagome!!!!-
-¿maldición que Inuyasha?- dijo casi gritando Kagome.
-te parece poco el hecho de que no hayas tenido la decencia de decirme algo tan importante y que se viene desarrollando desde hacia tiempo!!!-. Estaba dolido, el, su corazón y su orgullo, Kagome no era mas que una .. una maldita, lo había olvidado tan fácil y el que estaba pensando en que tal vez la amase pese a si mismo.
Kagome respondió, estaba dolida aun por las palabras de Inuyasha, además de estar dolida por todo lo que paso con el desde que se había ido a España y en ese momento ya nada importaba, quería decir de una vez por todas todo, sacarlo todo de una buena vez.
-Y eso a final de cuentas de que hubiese servido Inuyasha, si hace tiempo que me sacaste de tu vida, ¿o ya se te olvido todo este tiempo?, ¿se te ha olvidado que de buenas a primeras no quisiste saber nada mas de mi?, se te ha olvidado que siempre estuve para ti, y que cuando te necesite nunca lo estuviste para mi, que tal pareciera que nunca había sido tu amiga, que mi amistad no valía, que yo misma no valía nada para ti!!!- grito esta vez Kagome esta vez ya no podría contener mas en el pecho todo el resentimiento que sentía, todo resurgió, parecía una maldición, pero inuyasha hacia que todo resurgiera en ella, el amor y el odio y rencor que ella llego a sentir por el.
-Eso no es cierto Kagome- bufo inuyasha pero nuevamente por Kagome que en ese momento no podía controlarse a si misma.
-¿no es cierto Inuyasha?, por Dios, si te olvidaste de mi en cuanto conociste a Kagura, y eso al final de cuentas esta bien, si solo fui tu amiga, solo eso y me lo dejaste ya bien claro, aunque después pareciera que no podía aspirar siquiera a ello, no entiendo porque te molestas tanto ahora por que yo seguí con mi vida-
-Tu no lo entiendes, no sabes por lo que he pasado, no puedes juzgarme así, además entiende que nunca espera esto de ti, que te casas que eres otra, y que todo esta vuelto de cabeza, ahora no puedes llegar hasta aquí con esa altanería y juzgar algo que no conoces!!!-. Gruño Inuyasha mientras tomaba por el brazo a Kagome, ella se safo con fuerza de su agarre, no quería que el la tocara ahora, no quería pues ya esto había comenzado y ahora necesitaba aclararlo de una buena vez.
-Es cierto inuyasha, no te conozco porque tu no lo permitiste, y tampoco me conoces porque no te intereso hacerlo, los dos cambiamos y eso se nota a leguas, y entiéndete algo, no soy la misma chilquilla a la que dejaste, tu mismo me hiciste cambiar, soy tu obra, y esa altanería que vez en mi no es mas que la misma que tu me diriges, y en lo de mi boda que esperabas, yo seguí con mi vida, al mismo tiempo que seguiste con la tuya y no hay mas, ¿que esperabas?... que esperabas que hiciera, que quedara abatida?, no había motivos para ello, si nunca fui nada en tu vida!!!-
-pues es cierto, los dos cambiamos, y no te des grandes ínfulas que no me interesa si te casas o no, lo que me enferma es ver en lo que te has convertido, alguien que hace gala de lo que es, fría, altanera, superflua, dos caras, que además te das baños de pureza diciendo y haciendo lo que no eres, y ahora me entero de que estas comprometida y eso no importo para besarte con quien sea, lo habrías hecho con cualquiera, aun si ese no hubiera sido yo, y aun después de ello tienes a la vez amoríos con Onigumo… nunca pensé que llegaras a ser lo que eres, la Kagome sin principios, la Kagome fácil que traiciona inclusive a su "prometido".
Kagome no soporto mas y se abalanzo sobre el, no soportaba sus palabras, eran tan ofensivas, esto seria lo ultimo que aguantaría de ese patán de Inuyasha. Levanto su mano con fuerza y le propino la peor fe las bofetadas a Inuyasha.
-No te atrevas, no te atrevas a juzgarme Inuyasha que no sabes lo que estas diciendo, y no me trates como una cualquiera, que no lo soy, tu eres el menos indicado para juzgarme, y para tu entendimiento no estoy con Onigumo, si tanto te duele eso, y lo tuyo no lo habría hecho jamás, si, fue una estupidez. Entiéndete algo, a mi me respetas Inuyasha pues esta vez las cosas son diferentes- Dijo Kagome con los ojos irritados, apenas conteniendo el llanto.
-así?, y que harás ahora, no me digas que eres tan débil para mejor renunciar a esto-
-¿Qué crees que haré?, hacer mi trabajo solo eso, haré lo que tu no has sido capaz, seguiré con todo sin que mi trabajo se vei afectado y en cuanto a ti todo esta dicho, y ya no hay mas, esta claro que no podemos estar juntos, pero pese a ello estamos obligados a hacerlo. entiéndete que no quiero volver a verte pero debo hacerlo, pero solo lo haré por este proyecto, pues l final de cuentas nunca he huido de nada y no empezare ahora. Pero te aclaro mantente lejos de mi así como yo are lo mismo, pues hoy por hoy no hay nada entre nosotros mas que este trabajo-.
-Feh por mi esta bien, es lo mejor, que dejes de involucrarte en mi vida y quieras gobernar en ella-
Kagome en esos momentos ya se dirigía hacia la puerta pero eso fue el colmo, se giro y antes de salir le dijo a inuyasha.
-No tengo necesidad de ello inuyasha, tu mismo te has puesto las trabas, y no ha sido mi culpa, pero para eso tienes a Kagura, la que siempre te lo dio todo y que siempre fue perfecta, ve donde ella y encontraras todas tus respuestas- y salio de la oficina
-Maldición!!!- grito Inuyasha mientras golpeaba su escritorio. Esto había salido de control…
CONTINUARA…
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N/A: Hola chicas heme aquí de nueva cuenta haciendo entrega de un capitulo mas…
Y que les puedo decir al respecto, esto tarde que temprano debía de llegar, y por salud mental fue lo mejor para ambos, Kagome al fin pudo decirle unas cuantas cosas a Inuyasha, aunque a mi parecer se quedo corta, e Inuyasha pudo saberlo, aunque como siempre este hombre no reacciona bien,obviamente esta celoso y también herido por eso su forma de agredir… pero por ahora la separación entre ellos dos es inminente
Gracias especiales a MARCELA, peko-chan y INUKAN por dejarme un Review de verdad chicas, se los agradezco, que bueno que les agrade este fic este capitulo en especial lo tenia contemplado desde hace mucho y pude haber puesto mucho mas fuerte la pelea, pero de hacerlo seria todavía mas largo, y la tesis no me deja mucho tiempo libre, pero esta historia me apasiona, y ya quería escribir y publicar este capitulo…
Como sea muchas gracias y les pido como siempre que me deje n un review para que me digan que les pareció.
Nos leemos luego
Pen-aome
