Cap 10: ¡Entrégame a Aria!

Esto era en verdad malo, Blood no dijo ni una sola palabra antes de dar un corte a mi cuello que evadí para luego dar un corte ascendente a mi pecho que me hizo saltar en diagonal logrando alejarme. El unicornio comenzó a gritar mientras seguía atacándome, pero eso era lo que menos me preocupaba. Este lo había hecho abiertamente estando en medio de la plaza del pueblo donde aun si no habían muchos ponis, los habían y al estos ver tal cosa salieron corriendo mientras gritaban aterrados, cosa que podía terminar atrayendo a la guardia y por si eso no fuera suficientemente malo, tenia un aterrado potrillo gritando mientras se aferraba a mi cuello.

- ¡Ghost Maldito Hijo De Perra, Dámela, Dame A Aria!

¿A Aria? ¿Solo por qué este bastardo quería a mi potrilla? - Tch… mierda… - Evadí un corte horizontal de la espada del unicornio antes de avanzar de golpe y girarme pateando el cuello del unicornio, el agarre mágico de la espada ceso cuando se llevo sus cascos a su cuello intentando respirar - ¡Storm Sostente, No Te Sueltes Por Nada Del Mundo!

Con el potro aun en mi lomo, el luchar contra de Blood de frente estaba descartado si quería que el potro no resultara herido, y menos podía dejarlo a un lado con Blood cerca así como así, es por eso que me gire y comencé a correr al castillo.

- Cof cof ¡Gho- Ghost Maldito Bastardo, No Huyas Y Entrégame A Aria!

- ¡Se- Señor Ghost Tengo Miedo, Ese Poni Nos Esta Siguiendo!

Rayos, mis orejas captaron un sonido en el aire frente a nosotros y a tiempo, mire los cristales cayendo así que salte en diagonal evadiéndolo sin parar de correr - ¡Storm Solo Sostente Fuerte Y Te Juro Que No Dejare Que Nada Malo Te Pase!

Mierda, más fácil el decirlo que el hacerlo, ya que el azulado unicornio se trasporto frente a mi y si no fuera porque me barrí de frente, nos decapitaba a ambos con su espada - ¡Hijo De Perra Muere Y Entrégame A La Maldita Potra!

- ¡Que Te Den Por Culo Si Piensas Que Te Entregare A Aria Blood, Y Si Me Matas No Puedo Entregártela Maldito Tarado!

- ¡No Me Importa! - Joder, un montón de cristales comenzaron a aparecer por todos lados, literalmente tuve que saltar o arrastrarme como loco mientras estos no dejaban de aparecer y ser lanzados a mi, fuese desde en frente, arriba, a nuestros lados, detrás e incluso algunos desde el suelo, pero es que estos al impactar estallaban en una esfera de electricidad pura - ¡No Me Importa Un Carajo Nada, Solo Dame A La…! Cof cof cof - Ok, los ataques pararon y pude ver como Blood escupía montones de sangre, pero luego me miro aún más enojado - ¡Solo Dame A La Puta Potra Ghost!

- Snif, ¡Se- Señor Ghost! - Mire al potro ya llorando aterrado - ¡Po- Por favor quiero irme a mi casa!

- ¡Aguanta un poco más Storm, es hora de que seas valiente como tu bisabuela quien no temía a nada ni a nadie!

Oh Dios, justo frente a mi se crearon un montón de espadas hechas de sangre y estas sin espera vinieron a por mí. salte la primera que iba por mis patas y di un aleteo que me elevo aún más para evadir otra antes de recoger mis alas y ladear mi cuerpo para que una pasara justo por entre mis patas, me enderece y al caer al suelo tuve que agacharme para no ser decapitado… esquive todas excepto una la cual al tener a Storm en mi lomo no pude rodar y termino clavada en mi hombro al moverme para que no le diera a Storm.

Eso si que dolió, pero igual me levante sacando la espada de la herida y al momento esta de deshizo, las demás espadas de nuevo venia a mi así que comencé de nuevo a correr.

- O- Oh Celestia, se- señor Ghost su… su hombro esta sa- sangrando… y mucho.

- Tch… no te preocupes por eso Storm y solo agárrate… - Seguí corriendo solo hasta que me acerque lo suficiente al casillo y solo en ese momento gire para mirar al potro - Storm, necesito que me escuches atentamente… - El potrillo asintió - En unos momentos voy a intentar volar solo un poco, cuando lo haga esa va a ser tu oportunidad para escapar. Necesito que saltes de mi lomo, vueles directo al castillo y le digas a la princesa esto, 'Ghost dice que han vuelto, por favor proteja a Aria'… ¿Crees poder hacerme ese favor Storm?

- ¿Pe- Pero que hay de usted? Es- Esta herido y…

- Je… - Le sonreí con una confianza no tan fundamentada - Por mi es quien menos debes de preocuparte, yo me quedare y me encargare de ese patán, así el no podrá ir por ti ni por nadie más… - Rayos, delante de mi pude notar pequeños anillos de la magia de Blood formarse en el suelo - Tch… ¡Crees Poder Hacerlo Storm?

- ¡S- Si Señor Ghost!

- ¡Ese Es Mi Potro, Cuando Te Diga Ya Sabes Que Hacer!

No había desviaciones las cuales tomar, así que fui de frente a los anillos y probé no equivocarme. Al acercarme a estos, condesaron energía y luego liberaron un potente estallido que sacudió las casas a nuestro alrededor. Storm de nuevo comenzó a gritar asustado mientras que yo me las arregle para avanzar entre los anillos explosivos y justo como quería, en su desespero por no poder darme Blood se transportó frente a mí.

El intento una estocada directo a mi pecho, pero me hice a un lado tomando su espada que flotaba con su magia entre mis dientes y esta vez, salte frente a el y de hecho lo use de apoyo para saltar aún más alto antes de dar unos pocos aleteos - ¡Storm Ahora!

Como quería, el potro se levantó y salto de mi lomo volando directo al castillo de la amistad, pero estábamos tratando con un unicornio. Frente al potrillo apareció una espada de sangre que intento cortarlo, pero ya habiéndolo previsto, es por eso que había tomado la espada del unicornio, pues así como esa espada de sangre apareció, esta desapareció cuando le lance y encerte la espada de hierro directo en el pecho del unicornio, así que aunque asustado, el potrillo continuo su vuelo al castillo de la princesa.

Cuando aterrice en el suelo me detuve de correr y solo gire para encarar al unicornio el cual tosía sangre por causa de la espada en su pecho - je, ahora si puedo atenderte de la manera correcta Blood.

- Da- Dame… a… Aria.

Solo me acerque a donde se mantenía de pie el agonizante unicornio y tome la espada en su pecho con mi boca - Jamás… - Mordí fuerte la espada y luego con ella corte desde el centro de su pecho, hasta sacarla por el lado izquierdo de su cuerpo llegando incluso a cortar su corazón. El unicornio cayo en el suelo mirándome aterrado mientras su vida terminaba de escapar de su cuerpo, yo en cambio lo miraba con asco - Ya me robaron a Airis bastardo, jamás les dejare ponerle un casco a Aria.

La vida se le escapo al unicornio y cuando su cabeza cayo al suelo, entes solté la espada y comencé a caminar al castillo, pero no di tres pasos antes que notara algo… el latir de un corazón, y no era el mío, ni tampoco el de un poni a nuestro alrededor. Cerré mis ojos y me concentré en mis oídos, pero no podía creer la dirección de la que estos provenían… detrás.

Voltee detrás y en verdad no pude creerle a mis ojos, pues el unicornio al que le acababa de separar en dos su corazón se estaba levantando y ante mis ojos, cada herida ganada estaba cerrándose y este comenzó a gritar mientras que alargadas y serpenteantes luces rojas comenzaban a rodearlo.

- Po- Por Dios… ¿Solo que fue lo que se hicieron a si mismos ustedes cinco Blood? ¿Acaso tan siquiera siguen siendo ponis?

El unicornio paro de gritar solo cuando sus heridas cerraron y noté algo más que raro, pues sus ojos eran completamente negros y en su boca pude notar aserrados dientes llenando ambas hileras.

La sangre que salió del cuerpo de Blood se levanto del suelo donde había caído formando demasiadas pequeñas esferas y fueron estas esferas lo que este me lanzo. Logre esquivar todas, pero hubo una que choco en un poste de luz cerca de donde estaba y solo una gota de esta me salpico en mi piel, eso fue suficiente para hacerme gritar por que la carne donde esta me cayo termino siendo podrida y cayendo de mi cuerpo.

No pude ni respirar bien cuando Blood ya estaba frente a mí con su casco listo para golpear mi rostro, pero me baje a tiempo para evadir y más bien fui yo quien golpeo su rostro pero el unicornio ni lo sintió y más bien intento aplastar mi cabeza contra el suelo, apenas si lo evite y en verdad me sorprendió el ver el suelo romperse formando un pequeño cráter donde impacto su casco.

Mierda, corrí tomando la espada que antes había desechado en mi boca y al tomarla noté como estaba rodeado de cristales de color rojo, estos vinieron contra mi todos a la vez así que avance de golpe antes de rodar por el suelo y gracia a Dios, los cristales pasaron sobre mi enterrándose todos donde antes estuve.

Ni me levante cuando ya Blood estaba sobre mi y este me intento pisar, pero rodé y use la espada en mi boca para cortar uno de sus cascos antes de patearlo con ambas patas alejándolo un poco. Me levante y corrí directo a él cuando una hoja de sangre apareció y el la lanzo a mí, así que rodé sobre mi hombro para esquivar y use mis cascos para saltar y patear su cara de nuevo, el unicornio volvió a solo retroceder a pesar del fuerte golpe así que me gire de golpe y esta vez corte profundamente su cuello antes de alejarme.

Mil demonios, la sangre salió de esa herida solo unos momentos antes que esta se cerrara y fue cuando note algo alarmante. La hoja de la espada que usé para cortarlo estaba oxidándose y tuve que soltarla, solo para ver como esta termino completamente oxidada antes de romperse.

Esto en verdad ya no se podía poner peor para mí, me estaba enfrentando a un unicornio el cual me triplicaba en fuerza, me igualaba en velocidad, sus heridas se regeneraban y por si fuera poco, su sangre pudría todo lo que tocara mientras que… primero, todo mi cuerpo dolía por mis anteriores heridas las cuales por el sombre esfuerzo me dolían. Segundo, no podía volar ya que mi ala no estaba del todo sanada y no podía mantenerme en el aire. Y tercero, mi habilidad para entrar en las sombras estaba descartada por el hecho que mi cuerpo no iba a aguantar la presión de entrar en ellas. Lo único a mi disposición de momento, era solo mi control sobre las sombras y no podía abusar de esto debido a la cantidad de energía que esto consumía. Lo menos que quería era que mi cuerpo no respondiera en medio de la pelea.

- Entrégame a Aria Ghost.

- Tch… maldición, ¿Solo por qué demonios quieres a Aria Blood? ¿Qué acaso no les basto con que debido a lo que le hicieron en el bosque ahora mi potrilla se esta convirtiendo en un monstruo?

Por alguna razón, clara fue la sorpresa del unicornio al oírme, pero este sacudió su cabeza antes de mirarme enojado - ¡No Me Importa, La Necesito Así Que Entrégamela Ghost!

- Agg… en verdad me duele que las cosas hayan llegado a esto Blood… después de todo, hubo una época en la que en verdad los consideraba a todos como parte de mi familia… pero veo que el sentimiento no era mutuo… - Mire ya en verdad arto al unicornio - Voy a matarte Blood. No me importa cuanto puedas regenerar tu cuerpo… - Era suficiente, le di rienda suelta a mi odio y por ello, las sombras a nuestro alrededor comenzaron a agitarse respondiendo a este - Voy a acerté pedazos las veces que sean necesarias hasta que ya no lo puedas hacer Blood.

- ¡Eso Lo Veremos!

El unicornio encendió su cuerno y un momento después, un domo hecho de cristales me rodeaba. Corrí directo a donde escuche estaba moviéndose el unicornio y cuando estos vinieron por mí, use las sombras para crear aun pared frente a mi deteniendo un grupo de los cristales y al salir del domo, tenia frente a mi al unicornio. Varias hojas de sangre aparecieron entre ambos y este las lanzo, al no tener al potro en el lomo me fue un juego de niños el evadirlas todas hasta saltar a Blood tomando su cabeza entre mis patas, cuando mis cascos tocaron el suelo gire la cabeza del unicornio hasta que un crak fue escuchado cuando su cuello se quebró, hice fuerza hasta lograr lanzar el cuerpo al aire y en el aire, este fue cortado en dos partes verticalmente cuando una hoja oscura lo alcanzo.

Ambas mitades del cuerpo cayeron al suelo desparramando su interior y permanecí solo mirando el cuerpo. Como lo pensé, a solo segundos una masa negra salió del cuerpo recogiendo cada órgano del suelo para luego intentar unir ambas mitades. Al ver la masa tomando los órganos camine hasta la mitad izquierda y de hecho machaque el corazón con mi casco, pero ni el tener su cabeza dividida y su corazón aplastado evito que la masa negra uniera ambas partes y para evitar quedamente en medio, preferí alejarme.

Cuando el cuerpo se pegó y el corazón comenzó a latir, el unicornio comenzó a gritar tomando su cabeza mientras lágrimas de sangre caían por sus ojos.

Mientras se retorcía por el dolor, toda su sangre que cayo al suelo cuando lo partí comenzó a flotar y cientos de flechas se crearon, estas se mantuvieron tras de sí solo unos segundos antes que una a una, todas comenzara a venir por mí. Las flechas venían rápido y con precisión a mi , por lo que no halle modo de acercarme a él, y lo que era peor, el gas liberado por los hierros o hasta las mismas piedras al ser bañada por la sangre de las flechas al parecer era un gas nocivo, ya que mientras más lo respiraba, más comenzaba a doler mi pecho.

Al no poder acercarme entonces recurrí a otro método. Una espina oscura salió de debajo de su axila atravesando su pecho y las flechas pararon de venir por mí, la siguiente salió por detrás de su cuello atravesando su garganta, la siguiente fue debajo de él empalándolo del abdomen y de esta en su abdomen, decenas más se crearon atravesando cada rincón de su cuerpo hasta que la cabeza se separo quedando empalada por una de las espinas. Al poco estas desaparecieron y los pedazos de carne cayeron al suelo, di un chasquido molesto cuando prontamente estos comenzaron a pegarse.

Esta vez, no fue necesario que el me atacara para que comenzara a acercarme al verlo reformarse de nuevo. Camine hasta él y pude notar la desesperación que mi presencia comenzaba a generar en el unicornio azul, pero además note algo que antes no. Un par de cuernos crecieron a los lados de la cabeza de este.

Eso me extraño bastante, pero no le di mayor importancia cuando en su desespero, Blood nos encerró a ambos en una enorme esfera hecha de su sangre y por todos lados los ataques comenzaron a lloverme. No solo estaba el detalle de las flechas, la sangre que goteaba por todos los sitios dentro del campo y además las minas mágicas que este creo para encargarse de mí, sino que allí dentro el aire toxico se acumulaba, así que si no me asesinaban los ataques del unicornio, entonces lo haría el respirar. Al igual que antes, el poder acercarme estaba descartado, así que use la sombra de su cola para que una espina lo atravesara desde el orificio de su trasero hasta salir por su pecho, pero a diferencia de antes, los hechizos de este no se cortaron, así que de esa espina atravesándolo, decenas más salieron atravesando cada órgano del unicornio pero aun si este lloraba lagrimas de sangre, y la misma no paraba de salir de su cuerpo. Cada hechizo que el realizaba se mantuvo andando.

Estaba seriamente en problemas esta vez, no sabia como rayos es que técnicamente un cadáver se las arreglaba para seguir usando su magia, pero el de hecho lo hacía. Blood aun con su corazón atravesado por una espina oscura no dejo de usar su magia y a ese punto, dudaba que cualquier cosa que le hiciera pudiera realmente afectarlo. Por unos momentos no hubiera tenido problemas en evadir, pero prolongadamente tal como ahora las cosas tendían a complicarse mientras más cansado comenzaba a sentirme.

En un ultimo intento cree una hoja oscura la cual le lance partiendo verticalmente tanto su cabeza como su cuerno, y aun eso no basto para destruir el hechizo eh inevitablemente uno de sus ataques me alcanzo. retrocedí varios pasos evitando tanto unas flechas que venían por mi pecho, como varias gotas de sangre que caían a mi izquierda evitando también ser afectado por la explosión de uno de los anillos. Pero no había forma de evitar el respirar y aunque me mantuve dando pequeñas bocanadas de aire, mucho era lo que ya había respirado.

Mis pulmones ya me ardían y me invadió un ataque de tos en medio de esa lluvia de ataques. Si no hacia nada de igual modo iba a morir, así que me arriesgue a entrar en las sombras. No supe que era peor, el morir por el gas venenoso o el morir por que la presión dentro de ellas reabrió cada herida aun no sanada que tenía. Corrí allí dentro y use las sombras de un callejón entre dos casas como puerta solo para encontrarme al salir aun dentro del campo de sangre y a Blood riendo con algo de alivio al mirar mi estado aun dentro del campo.

- Jejeje estas… cof cof… - El azulado unicornio tosió y pude ver la sangre que salió de su boca con una negra coloración - E- Estas pedido Ghost, ya ríndete y entrégame a Aria.

Rayos, mi cuerpo entero mataba por el dolor, pero eso no evito que me parara firme sobre mis cuatro patas ante ese desgraciado - Si he de morir… entonces lo hare con la cabeza en alto al saber que jamás llegaras a mi potra Blood.

- ¿Po- Por qué? - Ok, vi muy extrañado como el unicornio me miraba desesperado - ¿Por qué eres así? ¿Por qué tu y yo hemos sido siempre tan diferentes?

- Je… - No pude evitar el reír por la ironía - ¿Soy aparentemente yo quien esta muriendo y eres tu quien comienza a alucinar Blood?

- Maldita sea, a eso me refiero hijo de perra, ¡Estas a punto de morir bastardo! ¿Y aun así estas tan relajado? ¡Acaso no te importa! ¡No te importa nada tu vida hijo de perra?

- ¬_¬ Claro que me importa pedazo de basura, de otro modo hace tiempo que me hubiera entregado a la guardia para que me cortaran la cabeza, o te hubiera dado el gusto de hacerlo a ti… ¿A qué quieres llegar Blood?

- Si… si tu vida te importa… ¿Entonces como es que no le temes a la muerte?

- Agg… - Suspire y admito que mire cansado a ese bastardo - Tengo mejores cosas que hacer que mantener una filosófica conversación contigo Blood… - Comencé a caminar hasta el unicornio mirándolo nada lindo - Es hora de que mueras de una maldita vez y te quedes muerto para variar.

El unicornio comenzó a gritar y me sorprendió en gran manera cuando además de los ataques anteriores, logro crear dos figuras equinas hechas de sangre cada una portando armas hechas de lo mismo. Joder, ya me era complicado sobrevivir sin la adición de esas cosas cazándome a la formula.

Intente cortarlas con hojas oscuras cuando estas se acercaban y solo las corte para que como si nada, estas siguieran acercándose a mi hasta lograr alcanzarme. Salte a un lado evitando ser empalado por la lanza del primero y tuve que crear un muro de sombras para detener la espada del segundo, además de tres flechas que venían por mí. Logre retroceder solo para ser afectado por el estallido de uno de los anillos el cual me lanzo a volar hasta el borde del campo, pero abrí mis alas para detenerme en el aire cuando vi lanzas esperándome en el borde listas para acabar conmigo.

Logre frenar, pero ni respire bien cuando el de la lanza intento azotar mi cabeza con el cuerpo de la lanza así que me agache y apenas bloquee con las sombras un golpe del casco de la otra antes de alejarme de ambas figuras.

Fue mientras me alejaba que lo note, me había quedado sin tiempo. Mis cascos ya me estaban temblando y los sentía muy pesados al igual que mis patas y además de eso, las sombras estaban comenzando a flanquear también. Justo como temía el sobre agotamiento estaba golpeándome y no duraría más de un minuto a este paso, así que decidí arriesgarlo todo.

- ¡AAAAAAHHHHH!

Di un buen grito mientras cargue de frente al unicornio rodeándome a mi mismo de sombras que aguantaron cada ataque, el unicornio comenzó a chillar mientras más ataques impactaban las sombras y no evitaron que llegara a él. Salte sombre su lomo aterrizando en este mientras que con mis cascos comencé a asfixiarlo.

El unicornio intento soltarse, pero ni por su monstruosa fuerza logro que lo soltara - Es hora de que mueras bastardo.

Al estar sombre el abrí las sombras y estas tragaron primero al unicornio, antes que saltara fuera de su lomo evitando entrar yo antes de cerrarlas. Solo unos pocos thestral éramos capaces de entrar en ellas… no por el hecho de nacer con la habilidad para abrirlas ya que de hecho, todos podíamos hacerlo, si no porque solo pocos nacíamos con un cuerpo capaz de soportar la presión que esta ejercía sobre nosotros. Es por eso que cuando Blood fue literalmente escupido fuera de ellas, solo salió una sangrienta masa de carne y huesos completamente deforme.

Solo pude reír un poco mientras cubría mi rostro con uno de mis cascos, pues aun después de haber molido cada parte de su ser. Aun así, el campo de sangre no desapareció y por el aire venenoso ya apenas podía respirar, pues ya mis pulmones los sentía desechos.

Muy pronto el unicornio se volvió a reformar y esta vez me lleve una sorpresa cuando el comenzó a gritar tomando su mandíbula. Esta ante mis ojos comenzó a romperse separándose en dos pasando a ser iguales a la de la bestia de esa vez.

Reía, solo por el hecho de que ya no daba para más, y ese bastardo de hecho comenzó a correr a mi mientras gritaba. Quise hacerme a un lado, pero como temía mis patas me fallaron y terminé cayendo exhausto. Blood me pateo con tan bestial fuerza que cada hueso de mi cuerpo resintió, pero fue el mismo quien me detuvo al crear una pared de su sangre que me hizo gritar al sentir mi piel pudrirse. Tenia ya al unicornio encima y el abrió esa aterradora boca, antes que me mordiera el cuello logra atravesar uno de mis cascos siendo esto lo que el mordió varias veces ya que una y otra vez, el intento morder mi cuello y en cada ocasión fue mi casco lo que me salvo.

Lo patee varias veces intentando alejarlo, pero no fue hasta que le patee los huevos que este me soltó retrocediendo mientras los sostenía… monstruo regenerativo o no, no había nada que pudiera resistir ante eso.

Si… se viera como se viera estaba más que jodido y lo sabía, sabía que no iba a poder matar al bastardo y dudaba poder escapar, pero aun si sabia que moriría. No pensaba resignarme a ella, pensaba luchar hasta que la muerte me abrazara por doloroso que fuera.

- Cof cof… jeje… ma- maldito monstruo… si quieres mi vida tendrás que esforzarte mucho más.

0.o ok, que yo sepa los ponis teníamos solo un par de parpados, pero este bastardo pestaño y pude ver sus parpados abrirse y otra capa trasparente más también hacerlo solo que en horizontal. En fin, el comenzó a gritar cargando contra mi con su boca abierta cuando paso algo inesperado. Este comenzó a gritar tomando su cuerno y para mi entera sorpresa, la sangre que nos rodeaba comenzó a detenerse al solidificarse y por pedazos esta comenzó a caer al suelo. Uno de los pedazos iba a aplastarme eh intente moverme, pero mis patas no me dieron más que para sentarme. Pensé que iba a doler cuando este me diera, pero un lila rayo lo hizo pedazos justo a tiempo.

- ¡Ghost Aguanta!


xD y sipi, la pegaste viruz, abri una carniceria con este cap, 0u0 ¿cuantos kilos de carne se lleva viejo amigo?