Hola a todos… aquí les entrego otro capítulo antes de lo esperado, el jueves pasado me puse a empezarlo y ahora lo comparto con ustedes! Gracias a los que ponen mi historia como favorita y a quienes desean ser alertados cada vez que publique, pero sobre todo a aquellos que dejan sus reviews…

Capitulo 10: Así fue II

Una de las ocasiones que más recuerdo sucedió cuando me reconcilié con Harry, ese fue uno de los momentos más felices de mi vida porque por fin pude estar con él, más que un plan fue una estrategia que me salió muy bien. Todos los detalles serán narrados a continuación, me sorprendo todos los días por la rapidez con la que se dio todo teniendo en cuenta que Harry sólo quería volver a ser lo que éramos antes de que insultara a su amiguita Granger, obviamente yo sabía que lograría tenerlo a mi lado más tiempo si decidía entablar una relación con él.

Cuando Ginny me dijo que él quería restablecer la relación me sorprendí gratamente, pensé que iba a ser yo quien terminaría convenciéndolo de que sería lindo que estuviéramos como antes, que lo extrañaba, que me hacía mucha falta; pero definitivamente tuve un golpe de suerte llamado Edward Hamilton, él se convirtió en mi salvación y en mi némesis, salvación porque gracias a lo que él hizo en la Sala Común pude lograr que Harry se volviera a interesar en mí; némesis se debe a que nunca superó el hecho de que nuestra inexistente relación fuera abruptamente terminada y yo me fuera con Harry Potter.

Primero comencé haciendo de cuenta que sólo éramos conocidos, primero le lanzaba miradas, lo saludaba cuando me lo encontraba, le decía a Ginny lo mucho que lo extrañaba, que me hacía falta mi hermano mayor. Luego de una semana logré que abandonara a sus amigos y pasara largos períodos de tiempo conmigo.

-Siempre había querido conocer a alguien que supiera quién carajos son Los Simpson, son mi serie de TV favorita, los veía cuando que era posible y cada vez que sabía que mi tía Petunia no me encontraría- dijo Harry avergonzándose un poco al recordar su anormal niñez.

-Ja ja ja ja… siempre me causó mucha gracia el capítulo en el que Bart no puede ver la película de Tomy y Daly por haber descuidado a Maggie y permitido que se fuera en el otro auto que estrelló en la prisión- dijo Viviana pasando por alto aquel detalle de Harry.

-Oh sí, recuerdo el día en que lo vi, la empresa de mi tío Vernon había ganado una recompensa como la empresa más rentable de 1993 en toda Inglaterra, esa noche mi tía, mi primo y él fueron a la ceremonia de premiación, por supuesto no me llevaron. Eso fue antes de que llegara la tía Marge y de que me…

-Fugara de mi casa temiendo la reprimenda del Ministerio de Magia yendo a parar al Caldero Chorreante- completó la chica de los ojos verdes.

-¿Cómo lo sabes?- preguntó sorprendido él- No recuerdo haberte contado eso…

-¿Olvidas a Ginny? Ella lo sabe absolutamente todo sobre ti- "Es por eso que me conviene ser su mejor amiga, lo sabe TODO" pensó maliciosamente.

-Ah, olvidaba que la hermana de Ron era mi fan #1- dijo Harry esperando la respuesta de su casi-novia.

-¿Lo era? ¿Cuándo lo dejó de ser?- preguntó sorprendida Viviana- No tenía ni idea que existiera una persona que fuera más fanática de ti que ella.

-Adivina…- ante la negativa de la chica, él dio su respuesta- ¡pues tú! ¿Quién más podría ser?

-Ah, qué bueno, pensé que era tu amiga la…- se interrumpió un segundo porque iba a insultarla y sabía que Harry se enfurecería- la que se llama Hermione.

-No, no es ella, aunque ella sabe muchas cosas sobre mí, no existe mayor admiradora que tú- dijo Harry un poco extrañado por esa interrupción casi imperceptible.

-Me encanta saberlo porque no pienso compartirte con nadie… perdón, quiero decir con ninguna mujer.

-¿Ni siquiera con Ginny?- bromeó Harry pensando que era una broma.

-Ehm, bueno sí, con Ginny te comparto pero si se te acerca mucho se las verá conmigo- le respondió pensando que sería sospechoso que le prohibiera la compañía de su mejor amiga y la hermana del mejor amigo de él.

-Oye, no quiero separarme de ti, pero creo que será mejor que entremos al colegio y vayamos a la Sala Común si no queremos que Filch nos agarre y nos dé alguno de sus horripilantes castigos.- le dijo a Harry.

Una vez adentro, decidieron ir a la Sala Común juntos, pero Harry dijo que debería ir a la biblioteca a sacar un libro para el día siguiente, así que se separaron y cada uno cogió por su camino no sin antes despedirse, Viviana aprovechó que ya volvían a tener cierta confianza y le dio un beso en cada mejilla. Harry se fue muy feliz pensando que ya llevaba territorio ganado, qué lástima que todo estuviera fríamente calculado.

Harry pensaba que si llegaba con Viviana a la Sala Común, ella se molestaría y lo menos que quería era eso, pero como estaba con Ron pensaba dejarla de lado porque de ninguna forma traicionaría al pelirrojo, Hermione todavía le gustaba… y mucho, lo que sucedía era que la consideraba un "amor prohibido". Harry me lo dijo después de años de novios antes de que me dejara al saber la verdad sobre mis intenciones, desde ese día nunca más me volvió a ver como alguien digno de confianza, lo comprobé en aquel duelo que tuvimos luego de la caída del Señor Tenebroso.

Yo por mi parte volví a la Sala Común alegre de que todo fuera saliendo como me lo esperaba. Lo que no me esperaba era que me encontraría con Edward y tendría que actuar como si me gustara, maldito, maldigo el día en que lo conocí, hizo mi vida mucho más difícil de lo que hubiera sido si no le hubiera dado ese beso.

-¡Vivi! ¡Llegaste! Te estaba esperando, quería que fuéramos a comer juntos, pero como no te encontré aquí decidí ir con mis amigos. Mañana hablamos, tengo mucho cansancio luego de practicar para entrar al equipo de Quidditch de Gryffindor.

-Bueno Eddy, mañana hablamos, que descanses- "Ahhh, ¿Por qué te tuve que besar? Maldita sea…" pensó ella dándole una sonrisa falsa.

En ese momento le quería decir la verdad pero no podía dejar que todo Gryffindor se enterara, así que decidí decírselo de una mejor forma, al día siguiente lo invité a un sitio alejado para dejar las cosas claras.

-Eddy, quiero decirte algo muy importante- le dijo ella luego de caminar durante 15 minutos sin dirigirle la palabra.

-No me digas nada, lo siento, no es necesario, yo ya sé que me vas a decir que me amas, ¿Por qué me habrías traído aquí si no fuera por eso?- dijo el chico convencido de que la chica se le iba a declarar.

-¿Cómo?- dijo la hermosa chica del brillante pelo negro- No, no te traje aquí para eso, la razón es…

-No intentes mentirme, sé perfectamente que quieres estar conmigo- intervino Edward aferrándose a su pensamiento.

"Dios mío, este tarado se puso difícil" pensó Viviana comenzando a enfurecerse.

-Edward, escúchame, necesitas saber lo que te voy a decir…

-No necesito que me lo digas, basta con que me lo demuestres, ven acá y bésame- dijo mientras la acercó y la tuvo lo suficientemente cerca como para cumplir lo que le había dicho.

"ESTE IDIOTA NO ME QUIERE ESCUCHAR, TENDRÉ QUE DECÍRSELO BRUSCAMENTE"

A pesar que el chico era más pequeño que yo, tenía gran fuerza y me costó mucho separarme de él, al parecer quería que termináramos en eso que ustedes saben.

-¡TU NO ME GUSTAS! NUNCA ME HAS GUSTADO Y ESO NO CAMBIARÁ- le gritó con todas sus fuerzas.

El joven se quedó mirando a la niña que le acababa de gritar. No podía creer que las cosas fueran así, definitivamente todo había sido una mentira. Hizo memoria de los acontecimientos recientes y recordó.

-Así que cuando dijiste que tenias que hablar conmigo en la Sala Común era para decirme esto- concluyó Edward.

-Lo siento mucho Eddy, no quería hacerte…

-¡No me digas! Qué frase tan original, debo haberla oído una 70 mil veces a lo largo de mi vida- exclamó el chico realmente enfurecido.

-También debo concluir que me utilizaste para estar con ese chico Potter.

-¿Cómo lo sabes? ¿Acaso…

¡SÍ! ¡TE HE ESTADO ESPIANDO!- le gritó ahora a la chica.

Entre enfurecida y asustada por la reacción que podría tener, intentaba justificarme, pero todo fue en vano. Lo que no me esperaba es que pudiera atacarnos sin piedad, ese día la historia de mi vida se dividió en 2.

-TE ODIO, DESEARÍA NUNCA HABERTE CONOCIDO, ERES LO PEOR.

- En serio, no me digas- dijo ella intentando aparentar indiferencia.

Esa fue la gota que colmó la copa.

-AAAAARGGGGHH- gruñó él- Desmaius

Afortunadamente me había alejado unos metros y eso me dio tiempo de arrojarme al suelo, al levantarme tenía mi varita para enfrentarme a lo que se viniera.

-¿Qué te pasa Edward? Tú no eres así- dijo ella intentando aplacarlo para gana tiempo, pero sucedió todo lo contrario.

-TU NO ME CONOCES, SOLO FUI TU MEDIO… ¡Incendio!

-¡Aquamenti!- exclamó ella evitando que su hechizo la hiciera arder en llamas- ¡No es necesario que hagas esto!

-¿AH, NO? ¿TÚ QUÉ ME SUGIERES? Petrificus Totalus

-¡Protego! Lo siento muchísimo, no te quería herir, las cosas fueron muy rápido, no debí hacerlo.

-Ya no quiero seguir escuchándote. Palalingua. Pensándolo mejor… Silencius

-No, espera, yo…

Por desgracia no era la única víctima de aquella situación.

-… entonces me fui hacia adelante y así logré coger la Snitch, o más bien tragármela, lo recuerdo como si fuera ayer.

-Sí, lo recuerdo, estaba en las gradas ese día, tenía mucho miedo de que salieras herido en tu debut.

-¡POTTER!-

Fue lo último que oyó antes de ser golpeado en la cara.

-¿Qué coño te pasa?- dijo un enfurecido Harry- ¿Quién eres tú?

-No me recuerdas, debe ser terrible no ser recordado, pero eso no te pasaría a ti.

-Espera un momento…- dijo Harry frunciendo el entrecejo intentado recordar- ¿Eres tú el chico que besó Viviana?

-¡NO MENCIONES ESE NOMBRE!- gritó- ¡REDUCTO!- exclamó apuntando a la mesa que estaba cerca de él.

-¿Qué te pasa?

-¡ELLA ME UTILIZÓ PARA QUE UN TIPO RECONOCIDO COMO TÚ SE VOLVIERA A FIJAR EN ELLA!

-¿Y yo qué tengo que ver en eso?- dijo extrañado

-Tú tienes la culpa de ser famoso y que las chicas te prefieran.

-Eso no es cierto, yo nunca quise ser famoso.

-Ahórrate tu papel de víctima- le respondió

-¿Cómo puedo hacer que dejes de joderme la vida?

-Muy sencillo, un duelo. El ganador se queda con ella.

-No seas idiota…

-Acepta, o acaso eres un cobarde.

A su alrededor se había formado una reunión de personas interesadas en saber el porqué del alboroto.

-¡COBARDE! ¡COBARDE! ¡COBARDE!

-Está bien, si es la única forma, aceptaré.

-Harry James Potter, yo, Edward Jefferson Hamilton, te desafío a un duelo. ¿Aceptas?

- Edward Jefferson Hamilton, acepto tu desafío. ¿Cuándo quieres que se lleve a cabo el duelo?

-En estos días te enviaré un mensaje haciéndote saber el día y la hora del enfrentamiento, podrás llevar a un amigo/a para que haga las veces de padrino/a.

Esta fue una de las revelaciones más sorprendentes que me hizo Harry con el correr de los años. Hoy no dejo de estar sorprendida por el hombre que hubiera podido tener a mi lado, lástima que esté tan lejos de mí.