Espero que os guste el final...
Muchas gracias por apoyarme, por darme ánimos para continuar escribiendo. Me gusta entreteneros! Muchas gracias a : Sevmione23, Yetsave, YazminSnape, TequilaNervous, Mama Shmi,AcizeJ-HaruZuchIa, Phoenix1993, Paosan, lobalunallena, serenasexilady & Patzz75.
Tengo una pregunta para vosotras al final del ff ;)
En su último "encuentro" las cosas fueron del todo inesperadas para Snape.
Después de terminar los exámenes, Hermione descansaba en la sala de profesores cuando vio a Snape entrar. Ambos se miraron pero no dijeron nada. Y cómo no, ella habló primero al ver que el mago se hacia un té. Suspiró para atreverse a todo lo que quería hacer para no quedarse con el "y si..." en la cabeza.
- Hola profesor... -él no dijo nada- ...ha...ha corregido algo de los NEWT's?
- No. La pregunta correcta es si tengo su nota de pociones.
- Bueno...la tiene? O mejor, me la dirá?
- Antes que al resto? Y porqué iba a hacer eso?
Ella se mordió el labio. No sabía para qué se esforzaba tanto. Pero tras varios minutos y cuando Snape ya estaba sentado cerca de ella. Levantó la mirada y la examinó fijamente, como lo haría con una de sus pociones en clase.
- Cómo cree que le ha ido? -parecía irritado-.
- Yo diría que bien.
- BIEN?
Ella le miró extrañada. E intentó no palidecer. No le había ido mal, eso seguro. Por qué decía "bien" de ése modo?!
- Al menos sé que no he suspendido...
- Pues ya tiene su respuesta...-bebió té pero siguió raro-.
- Se...se encuentra bien? -se levantó y dio unos pasos vacilantes-.
- Si! Estoy bien! -ella le miró sin comprender- Quiere saber su nota? Bien: Es PERFECTA! Perfecta. Como siempre. La pura perfección en TODO!
Ella se dejó caer de nuevo en la silla. Qué demonios le pasaba? Le ponía furioso que lo hiciera...espera. Perfecto? Nunca había dicho que hiciera las cosas de forma perfecta. Pero ahora no era momento de tomárselo como un alago al ver la reacción del mago.
- Esta bien, no tiene porque ponerse así... -cogió su libro olvidado e hizo ver que volvía a leer por dónde lo había dejado mientras murmuró- Si llego a saber que se pone así por hacerlo bien debería haber suspendido...
- Qué dice?
- Nada...NADA! -no aguantó el estrés de aquella situación y de su extraño comportamiento- No entiendo por qué le molesta que lo haya hecho bien, profesor.
Snape dejó de mirarla e intentó calmarse. Todo un nudo de emociones hervían en su estómago y no sabía como sobrellevarlas: su inteligencia que a veces lo desbordaba, la cercanía que tenía con ella desde hacia tiempo y más durante estos meses, el no verla más cuando se fuera de Hogwarts... Sí, Snape ya se había dado cuenta de que sentía algo por aquella joven y lo estúpida que era esa idea.
Hermione, no quería hacerle explotar después de aquello, pero tenía algo dentro del bolsillo de su túnica que quería usar. Y NO era una galleta.
- A veces me gustaría saber qué pasa por esa cabeza. -dijo ella sin atreverse a levantar la vista-.
Snape casi se atraganta con el té.
- Perdón?
- Ya me ha oído profesor. -le miró y tras un silencio en el cual vio que Snape parecía estar algo menos tenso, volvió a hablar- Mañana es mi último día. Aún no sé que voy a hacer y encima volveré a dejar atrás a gente a la que aprecio...Sinceramente, Hogwarts es mi hogar, y lo echaré de menos.
Snape terminó su té y no podía resistir sentirse curioso por toda aquella información que ella se atrevía a compartir con él. Acaso de verdad le echaría de menos?
- Cuando empiece algo que le guste, se olvidará de todo esto...-masculló-.
- No creo.
Tras un silencio...
- Podría...escribir una carta de recomendación a alguien para que la cogiera de aprendiz de pociones si es lo que quiere.
Hermione levantó la vista sorprendida y le sonrió fascinada. Oh sí. Iba a utilizar lo que llevaba en su túnica aunque no fuera del todo una buena idea.
- Eso me gustaría profesor, muchas gracias...usted no coge aprendices verdad?
- Yo? -ella aceptó con la cabeza- Es que no esta harta de mi Granger?
- Usted quizás esté harto de mi. Lo entiendo...
- Eso no es lo que he dicho.
Se miraron, pero Snape se levantó nervioso de la silla recogiendo sus pergaminos. NO! No podía irse! Pensó ella.
- No estoy harta de usted! Ya le dije que le echaría de menos. -se levantó y sin que él se diera cuenta hechizó la puerta para que nadie entrara en la sala-. Si no coge aprendices o no quiere, lo entiendo. Agradezco mucho la carta de recomendación.
Se acercó al mago y le sonrió. A solo 1 paso de distancia, volvió a acariciar su brazo en forma de saludo y/o despedida. Sabía que iba a hacer, y sabía qué sentimientos tenía y lo que podría pasar después de aquello. El corazón se le encogió, pero no dudó.
Snape la miraba atónito. De nuevo su contacto hizo que los pelos de la nuca se erizaran. Qué le pasaba a aquella bruja?
Entonces, Hermione, descendió la mano que acariciaba el brazo hasta meterse dentro de su túnica y sacar al fin lo que iba a utilizar: una ramita de muérdago mágico. Lo puso delante de la vista de Snape durante un segundo y lo dejó caer al suelo. Su mirada se centró en los ojos del mago que no daba crédito a lo que estaba haciendo, pero no parecía enfadado. Solo sorprendido. Ella en cambio, estaba seria, decidida, y sus mejillas se encendieron.
Al tocar el suelo, el muérdago hizo su propósito: ninguno podía despegar los pies del suelo.
- Qué...qué esta haciendo señorita Granger?
- Despedirme...
Snape la miró y su corazón iba a estallar. Un beso. Ella quería despedirse con UN BESO. Con él!
- Por qué hace esto? -dijo apretando la mandíbula-.
- No es obvio? Para conseguir que me bese -agachó la cabeza- De otro modo no creo que lo consiguiese. -levantó la vista-.
Snape notó como el nudo del estómago se deshacía. No! NO! No podía dejar que sus emociones salieran así! Delante de ella! Pero fue inútil.
Hermione le miró y pudo ver como los ojos del mago parecían aguarse. Oh Dios, pensó. Sabía que Snape carecía de muchas cosas, pero no pensaba que fuera a reaccionar así. Cosa que le gustó, pero no quería hacerle pasar por eso, no ahora. Su mano fue a parar a la mejilla de Snape y antes de que pudiera decir nada, ella le besó.
Fue un beso suave, dulce. Hasta que sorprendida, vio que Snape la rodeaba con sus brazos y participaba en el beso.
Sus corazones se agitaron y Snape intentó recomponerse mientras la besaba. BESABA, eso era. Estaba siendo besado. Algo que ya era incapaz de imaginar, estaba sucediendo. Y Hermione Granger era todo cuanto quería.
Sus besos fueron pasando de dulces a prolongados y sus manos acariciaban las ropas del otro. Hasta que se separaron para mirarse a los ojos. Snape tenía restos de alguna lágrima que ella limpió con su pulgar. Sus ojos nunca dejaban de estudiarse.
- Por qué..? por que yo? -dijo él-.
- Me has hecho ser fuerte. Me has enseñado a no rendirme. Tú, Severus Snape...eres parte de mi. Además...tu inteligencia me fascina. -ahora ella se puso roja-. Entre otras cosas...
Snape intentó no conmoverse, así que la besó de nuevo, acariciando con ambas manos la cara de Hermione hasta atraérla de nuevo hacia sus labios. Esta vez se atrevió con su lengua y fue acogida por la de Hermione. Se separaron y ella sonrió nerviosa.
- No hay nada de ti que no me ponga de los nervioso. En el buen sentido...-masculló él entre nervios y euforia-.
Ella le abrazó y así se quedaron varios minutos.
- Deberías sacar el conjuro...alguien querrá entrar.
Hermione sonrió y le hizo caso.
- Entonces...no será necesario que te eche de menos?
Snape la miró negando con la cabeza mientras una pequeña sonrisa iluminaba su rostro y sus mejillas se tornaban rosadas, cosa que enterneció a Hermione.
Y es que en todo caparazón, como los armadillos, hay algo blando debajo. Ése era Snape. Y ésa era Hermione.
THE END!
Review? Queréis un epílogo?
Besos! :)
