X. 18 de Noviembre.

Miércoles.

Es que a media noche me despierto y pienso en ti
Y voy buscando tus recuerdos por ahí…

("Peligro de Amor" – Chayanne)

Esa mañana, al despertar, pude sentir la fragancia de las flores que Arnold me había dado en el día anterior. Era suave y muy rica… creo que sonreí como tonta al recordarlo.

¡Ah!, puede ser tan tierno cuando quiere, pero definitivamente no lo entiendo. Las palabras de Lila, su manera de actuar… ¿por qué no puede ser todo más fácil?, de esa manera podríamos evitar sufrir tanto por alguien… si tan sólo fuera sincero con sus sentimientos… Pero no, todo tiene que ser siempre complicado, sobre todo para los dos.

Una vez escuché que mientras más nos costaba conseguir algo, más lo valorábamos una vez que era nuestro… pero no entiendo por qué eso tenía que incluir tanto dolor… llegando al punto de nunca haberlo deseado… ¿es que es necesario llegar a eso?

Lo confieso, cada vez, cada día que pasa, me siento más enamorada de él… pero no puedo evitar también sentir miedo… porque al final, ni siquiera estoy segura de si eso que estoy sintiendo por él es mutuo o sólo está jugando conmigo.

¿Y si sólo está confundido?

¡Ah, ya no quiero pensar más en eso!, cómo me gustaría tener algo con qué leer o saber lo que siente, lo que piensa, para tener seguridad… para saber si debo entregarme o protegerme de él…

El desayuno fue completamente normal, incluso al extremo que Gertie andaba haciendo sus locuras, que causaban mi risa y la completa vergüenza tanto de Arnold como de Phil.

La verdad, ese día todo fue normal, excepto por una cosa… Lila se acercó a mí y a Phoebe cuando estábamos en el autobús, camino a la escuela.

-Helga- me dijo –necesito hablar contigo sobre algo.

-Eh… claro…- sí, me extrañó, no tengo para qué negarlo, pero no por eso iba a rechazar su petición.

-Pero no ahora, durante el almuerzo, ¿te parece?

-… Bien.

Eso fue lo único que me dijo, y cuando miré a Phoebe, ésta simplemente se encogió de hombros. No me quedó otra que esperar… y siempre pasa que cuando uno quiere que llegue un momento (por la razón que sea), las horas parecen días y el momento esperado se demora más de lo normal en llegar…

Como sea, la ansiada hora del almuerzo llegó y Phoebe se fue a almorzar con Rhonda, Sheena y Patty. Yo me acerqué a la mesa que estaba sentada Lila, sola. Me senté con ella y me sonrió (tan típico de ella… pero ya no vale la pena ni irritarse por ese exceso de amabilidad)

-¿Phoebe no se enojó contigo porque no almorzarías con ella?- me preguntó, me encogí de hombros, restándole importancia.

-Para nada, ya sabes cómo es- contesté -¿de qué querías hablarme, Lila?

Seamos sinceros, estaba demasiado curiosa sobre lo que tenía que contarme como para estar con rodeos. Lila demoró en contestarme… y yo esperé lo más paciente que pude (es decir, no mucho) que me dijera lo que quería.

-Ya debes suponer de qué se trata- me dijo, algo seria –sobre el único tema que podríamos tener las dos en común.

Arnold, era más que obvio.

-Lo supuse…- murmuré, más para mí que para ella.

-Eso pensé…- ¿es que acaso estaba incómoda?, pude notar que evitaba mirarme y realmente no entiendo la razón, si no es la primera vez que hablamos las dos –Helga, ¿ha pasado algo entre ustedes en estos días?

Sí, la pregunta me sorprendió. ¿Por qué habría de pasar algo entre nosotros?, a menos que ella supiera más que yo…

-¿A qué viene esa pregunta?- le dije, completamente a la defensiva –tú y él ya no son nada.

-Lo sé, y por eso justamente es que te pregunto- supongo que mi cara era un signo de interrogación andante –Helga, nosotros nos conocemos hace mucho tiempo, incluso tú y él desde hace más tiempo aún… y se podría decir, que yo sé muchas cosas de los dos, por distintas razones, pero las sé…

No tengo idea a dónde quería llegar con lo que me estaba diciendo, pero la dejé hablar.

-Sé que tu nunca dejaste de querer a Arnold, ni siquiera cuando los dos nos hicimos novios- continuó –y sé que el que termináramos al final te daba otra oportunidad para intentar conquistarlo –traté de interrumpirla, pero ella no me dejó. No quería que se hiciera una mala idea de mí (aunque no podía negar que por momentos esa idea sí pasó por mi cabeza) –no por eso estoy diciendo que te alegraras o algo así… sólo que… quizás ésta podía ser tu oportunidad, después de todo, hasta estás viviendo en su misma casa.

La dejé hablar, creo que no tenía nada de que decir en ese tema. No estaba segura a dónde quería llegar con toda esa cháchara, así que no me quedaba otra que esperar.

-Helga, Arnold te quiere- me dijo, y creo que la miré con tanta sorpresa que ella sonrió, pero pude notar una cierta tristeza en ese gesto –no te estoy mintiendo, no tienes idea lo que me cuesta decirte esto…

-Pero…- ahora sí que estaba confundida -¿por qué me lo dices?

-Porque sé que hace unos días habías decidido olvidarlo, y aunque él no se dio cuenta, yo sí lo hice… y fue ahí que comencé a entender todo muy bien. Recuerdo que una vez que habías hecho un comentario que me molestó mucho, ni siquiera recuerdo bien qué era, y cuando quise hacer un mal comentario de ti, para cobrármela, él no me dejó… siempre te estaba defendiendo, a pesar de cómo lo tratabas…- Lila me miró, y creo que fueron sus ojos llenos de lágrimas lo que estremecieron todo dentro de mí… ni siquiera pude abrir la boca para hablar –él siempre ha sabido quién eres, hasta me atrevería a decir que te conoce mejor que nadie y… muy a mi pesar, de verdad te lo digo, siempre ha estado enamorado de ti…

Se me quitó el hambre que tenía con todo lo que me dijo. Con suerte podía respirar, aunque aún no sé del todo bien cómo lo lograba.

-Lila…

-Déjame terminar, Helga- me interrumpió, y pude notar algo de brusquedad en su voz –yo creo que lo que hubo al final entre nosotros fue como un juego. No estoy diciendo que haya tenido malas intenciones conmigo, pero… al final le sirvió para darse cuenta de todo… él te quiere, Helga, quizás siempre lo ha hecho.

-…- respiré hondo, tratando de ordenar las tantas ideas que tenía en la cabeza –no entiendo, ¿por qué me dices esto?

-Porque sé que ustedes están hechos el uno para el otro… quizás este no es el momento para que empiecen una relación, pero sé que cuando lo hagan, podrán ser muy felices juntos- Lila se puso de pie, tomando su bandeja en sus manos –sólo te pido que no te rindas en tu amor hacia él, ya verás que cuando se sienta listo te hablará con claridad de sus sentimientos y ustedes podrán ser realmente felices… de verdad, Helga, tenle más paciencia de la que ya has tenido, valdrá la pena.

Lila se fue, dejándome en un estado muy parecido al shock. Necesitaba urgente un lugar donde pudiera meditar la gran cantidad de sensaciones y sentimientos que podía sentir dentro de mí.

-Helga- ¿en qué momento Phoebe se acercó a mí? -Helga, ¿qué te pasa?

-Eh… nada…- murmuré, obligándome a comer un poco.

-¿Segura?, tienes una cara muy rara.

-Phoebe…

-¿Es… por lo que Lila te dijo que estás así?

Creo que mi rostro fue bastante respuesta… y por la cara que Phoebe puso, tendría que explicarle todo… tanto mejor para mí, de esa manera, podría ordenar mi cabeza de una vez.

19 de Noviembre,

Jueves.

Todo esta inundado
y va a seguir lloviendo
es hora de partir y no volver
elegir un camino
y darle hasta la cima
y en medio de la rosca
delante tuyo hacerme valer…

("Todo está inundado" – Vicentico)

Si antes mi vida era una completa confusión, ¡imagínense ahora!, prácticamente no podía dejar de pensar en lo que Lila me había dicho, ni tampoco lograba encontrar una explicación a lo que hizo, ¡se estaba rindiendo a lo que sentía!, me estaba animando a que esperara a Arnold sin importar nada…

Cuando se lo conté a Phoebe se quedó pensando durante un rato. Creo que estaba tan perpleja como yo cuando Lila me lo dijo. Aunque finalmente sonrió.

-¿Ves que tenía razón con lo que te decía?- me dijo –debiste ser clara en tus sentimientos hacia él, ¿por qué no se lo dices?

Pánico.

Eso fue lo que sentí cuando mi amiga dijo eso. Vamos, tenía que ser razonable. Tenía las palabras de Lila (y, aunque no quisiera considerarlo, la extraña actitud de Arnold)… y nada más eso. No creo a Lila capaz de engañarme con su discurso para hacerme sentir mal y pasar una vergüenza terrible si es que llegaba a hablar con Arnold, pero tampoco puedo estar del todo segura… porque ni ella lo estaba.

-Phoebe, Lila me dijo que tenía que esperarlo, no quiero espantarlo diciéndole lo que siento.

-No lo vas a espantar- pude notar que estaba a punto de largarse a reír –pero así vas a estar segura… y por fin vas a dejar de preguntarle acerca de lo que Arnold siente por ti.

Lo se, Phoebe tiene toda la razón del mundo, pero es bien fácil hablar y dar consejos cuando no somos nosotros los del problema… cuando nos toca, nos damos cuenta de lo difícil que es seguir algunos consejos de los amigos.

Mirando el calendario me doy cuenta de la fecha… 19 de Noviembre… he pasado acá casi un mes y mi vida pasó por distintos estados, la mayoría causado por el Cabeza de Balón, que no quiere abandonar mi mente ni tampoco mi corazón… Me pregunto hasta cuándo estaré en la casa de huéspedes (no es que me queje… apuesto que estoy mejor acá que en mi propia casa)

No puedo negarlo, me dio la impresión que llamé a Olga con la mente, porque al minuto llamaron a la puerta, diciéndome que tenía teléfono.

-Hola…

-¡Hermanita bebé!- la danzarina voz de mi hermana mayor fue toda una sorpresa, pensé que definitivamente se habían olvidado de mí -¿cómo has estado?

-Bien… me ha ido decente- contesté, con las mismas ganas con las que usualmente le hablo a Lila (son tal para cual… quizás Lila debiera ser la hermana de Olga y no yo) -¿y todo por allá?

-Excelente, lo hemos pasado muy bien- dijo, feliz. No debía sorprenderme, ellos siempre la pasaban bien estando yo al margen –te quería decir que en unos días volveremos a Hillwood.

-¿Qué?

Creo que esa palabrita salió como un simple susurro, hasta creo que mi voz se había terminado por ahogar en mi garganta. ¿Acaso esa era la sorpresa que me tenían?, ¡qué fiasco de vida, realmente!

-¡Sí!, podremos estar todos juntos, como la linda familia que somos.

Creo que hasta sonreí por sus palabras. A veces me pregunto en qué mundo vivirá Olga… ¿acaso se dará cuenta que en realidad, las cosas no son tan perfectas como ella las percibe?... ¿o será que no desea romper la burbuja en la que ha vivido desde siempre?

-Je…

-¿Cierto que es una linda noticia?- creo que a esa altura, hasta su voz me molestaba –y no te tienes que olvidar de la sorpresa.

… Entonces, ¿esa no era la sorpresa?. Ay, ahora, ¿qué tengo que esperar?. No puedo creerlo, ya no sé si tengo que alegrarme o tirarme de un puente,

-Claro, Olga, estoy impaciente por saber qué es- menuda mentira, pero ya qué.

-Apuesto que sí. Estoy segura que te alegrarás mucho.

Claro, era demasiado extraño, mucho pedir para mí… ahora, que podría decir que todo estaba marchando bien, que estoy excelente con Arnold (aunque no haya pasado nada entre nosotros), que tuve un premio y que de verdad estuve contenta, Olga me sale con esto… ¿era mucho pedir?

Suspirando, corté el teléfono. Para no amargarme, tengo que intentar ver el lado positivo del asunto… aunque estoy dudando seriamente si es que hay o no un lado positivo en todo esto, pero al diablo.

-¿Ocurrió algo malo, que tienes esa cara?

Al pasar por la sala, me encontré con Phil, que me miraba y sonreía. Me encogí de hombros a la vez que me sentaba pesadamente a su lado.

-¿Eso es un sí o un no?- me preguntó.

-Es un quizás- contesté, con desgana –que pasó algo bueno para los demás, pero es malo para mí.

-¿Y qué podría ser eso?- pensé unos momentos, no estaba del todo segura de si a él le interesarían mis problemas… pero finalmente decidí contarle, me serví para desahogarme y, si me preguntaba, por algo debía ser.

-Mi hermana vuelve a vivir a la casa- contesté, noté su mirada confusa –no es que me moleste, pero cuando está ella mis padres me consideran menos de lo habitual, pasando a la categoría de mueble con movimiento, o simplemente una molestia más…

No lo quise mirar… no deseaba ver sus ojos cargados con lástima hacia mi persona.

-Bueno- dijo él, de pronto -¿sabes?, yo también tengo una hermana, se llama Mitzy, y te puede decir que es desagradable… pero a pesar de eso, la quiero.

Como no tenía idea hacia dónde iba con sus palabras, lo miré. Sonreía, quizás recordando momentos anteriores con su hermana.

-Por un problema que tuvimos cuando éramos niños, pasamos más de 40 años sin hablarnos o peleando por cualquier cosa- se quedó callado unos momentos, debo reconocer que estaba entusiasmada con sus palabras –la pelea nuestra fue por un perrito que se nos murió… perdimos años sin hablarnos, nos tratábamos mal… no creo que sea bueno que tú y tu hermana pasen por lo mismo.

-Pero nosotras no hemos peleado…- repliqué.

-Sí, es verdad, pero puedo ver por tus palabras que no necesitas una pelea para sentir rechazo hacia ella. Quizás tu hermana sea la única de tu familia que merezca tu preocupación, ha sido la única que te ha llamado en estos días… no dejes que la atención de tus padres hacia ella las aleje… cuida el amor de tu hermana, porque estoy seguro que cuando la necesites, ella va a estar ahí.

Ni siquiera fui capaz de moverme. Creo que como pocas veces, tiene mucha razón.

-Oh, lo siento, Helga- dijo, poniéndose de pie con rapidez –necesito ir a mi oficina.

Aunque en un comienzo no entendía del todo bien a qué se refería con eso de la oficina, las dudas quedaron atrás cuando le pregunté a Arnold. Me causó bastante risa. Y, hablando de Arnold, él entró a la sala después que Phil saliera casi corriendo.

-¿Qué haces sola, Helga?- me preguntó.

-Nada… estaba conversando con tu abuelo- le contesté, mientras se sentaba a mi lado –me dio un consejo.

-¿Un consejo?- Arnold se largó a reír, y la verdad, no entiendo por qué -¿y qué te dijo?, ¿Qué no comieras fresas al desayuno, o algo así?

-No…- no entendía de qué se reía, y menos esa mención a las fresas –me dio un consejo sobre Olga.

-¿Y te sirvió?

-Sí.

-Que bien… apuesto que ha sido de las pocas veces que ha hablado en serio.

Solo en la vida
me siento sin tu cariño
solo como un paria sin tu amor
si no hay manera
de que pueda enamorarte
irme al otro lado es lo mejor

("Destino de Paria" – Los Fabulosos Cadillacs)

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Hola a todos!!

¿Cómo van?, espero que muy bien... bueno, acá está el décimo cap del fic, que ojalá sea de su agrado. Les anuncio que, tal como noviembre en el fic está llegando a su fin, el fic también lo está haciendo... como mucho, dos o tres capítulos deben quedar

Muchos saludos a todos, y millones de gracias por los reviews que me dejan. De verdad, te hacen sentir muy bien :P

Beshos!!