Otra vez a altas horas de la noche, lo siento. Espero que les guste el capítulo.
Disclaimer: los personajes de How to train your dragon pertenecen a Cressida Cowell y/o Dreamworks. El icon es propiedad de Eloa Ajz (pinterest)
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Mensajes en botella
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Capítulo 9
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Tanto Hiccup en Berk, como Astrid en Oniria, estaban haciendo méritos para poder verse la próxima luna llena. El padre de Hiccup retrasó su partida, intentando que su hijo reflexionara por la decisión que tenía que tomar. Lo que no sabía era lo que había oculto detrás de "conocer a alguien", Hiccup sentía que se había precipitado con esa excusa, pero vio que era su única salida para quedarse. Independientemente de Astrid.
En el fondo del océano, Astrid llevaba todas sus tareas al día para evitar las sospechas de su madre. El día que había subido a la costa, por poco y la descubre, pero gracias a Storm pudo pasar desapercibida, aunque para su hermana menor, no tanto. Ese día, Camicazi la buscó por todo Oniria sin éxito. Vio a Storm nadar de acá para allá, yendo a la biblioteca. Sola. Y eso no era normal.
— Hola hermana, ¿qué tal tu día?
— Nada interesante, ya sabes. Clases, Coralina con Heather y vuelta a casa. ¿Por qué lo preguntas?
— Es que el otro día vi a Storm yendo hacia la biblioteca.
— ¿Qué hay de raro en eso?
— Bueno, normalmente va contigo. ¿Sabes? Es raro ver a una delfín en la biblioteca.
— El conocimiento es un derecho de todos.
Camicazi notó la seriedad con la que su hermana le contestaba, por lo que –antes de alterarla– optó por retirarse. Astrid se tranquilizó y estiró la cola, desvelando unos pergaminos que no quería que vieran ni su madre ni su hermana. Los volvió a abrir, mostrando una pintura de un humano y su anatomía. Sobre todo se fijó en la parte que tanto los diferenciaba: las piernas. Astrid las asoció a palos largos que acababan en pies y que a su vez acababan en unas cosas pequeñas llamadas dedos.
Guardó los pergaminos y se levantó para moverse hasta quedar en frente de lo que parecía un espejo. Ciertamente, desde que nació su interés por los humanos, se imaginaba cómo se vería ella con piernas humanas, quedaba una imagen un tanto rara en su mente, ¿cómo sería aquello? ¿qué se sentiría tener piernas?
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La noche de luna llena había caído y Astrid se despedía de su madre sin tomar algo por la noche, como ya venía acostumbrando desde hace poco. Ese tiempo lo empleaba en pensar e imaginar cómo sería vivir en tierra firme, así como planear su próximo posible encuentro con Hiccup.
Tal y como habían hecho en el anterior ciclo, Storm cubriría la falta de Astrid en su cueva en caso de que Bertha se asomara a verla. La oscuridad del mar y la profundidad a la que estaban dejaban ver que había un bulto en los aposentos de la sirena, pero no permitía distinguir claramente si en verdad era ella.
"Ten cuidado, ¿si?"
— No te preocupes por mi Storm. Estaré bien.
"Si ves que no va a tu encuentro, no te decepciones. Ya habrá otro."
Astrid solo movió sus labios para formar una mueca que se asemejaba a una sonrisa. No quería pensar en la posibilidad de que Hiccup no fuera a su encuentro. Agitó su mano, despidiéndose de ella hasta la mañana siguiente, o en el peor de los casos, hasta que la luna estuviera en su cenit.
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Hiccup se escaqueó de sus tareas en la fragua para ir a navegar, pero antes tenía que pasar por su casa. Realmente, estaba barajando saltarse esa parte, porque su padre últimamente estaba enfadado porque hacía ya varias semanas que quería irse de Berk y su hijo no dejaba de darle largas con ese supuesto "alguien" que había conocido. Aún así, no quería seguir con esa "guerra padre-hijo" por lo que la mejor opción, era ir a casa. Al menos para saludar e irse, esa noche tenía un compromiso.
— Hola papá.
— Hijo. — Stoick estaba esperándole en el salón. — ¿Vas a ir a navegar?
— Visto que allá a donde vamos no hay mar, sí. — Hiccup iba a salir, pero su padre lo detuvo.
— La única opción que veo es que traigas a esa chica y que te cases con ella de una, pero tenemos que irnos de aquí pronto, antes de que llegue el invierno y no podamos.
— Apenas la conozco, — y no puede salir del agua, pensó — ¿qué pensará ella?
Stoick suspiró. Su hijo era terco como su madre y no cambiaría de opinión.
— Entonces, ¿qué propones?
Hiccup pensó rápido. Su padre le estaba dando una oportunidad que no podía desperdiciar. Si conseguía hilar todo en un mismo plan, quizá conseguía quedarse.
— Propongo que ustedes, Gobber y tú, vayan a Outcast o a Berserk y yo me quedo aquí. Si las cosas salen mal con ella, en un mes o dos estaré con ustedes, antes que caiga la primera helada.
— Tendré que hablarlo con Gobber, pero antes quiero que sepas que no estoy convencido de esto. — protestó — Aparte, quiero conocer a la chica.
"Yo también" pensó.
— Entonces hablamos mañana. — Hiccup agarró el barril que había ido a buscar y salió de su casa.
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El chico ya estaba en la playa donde había visto por primera vez a la sirena. Había salido antes con la intención de poder sorprender a la sirena con algo nuevo proveniente del mundo humano, tan solo esperaba que ella cumpliera con su parte y apareciera.
El sol se había escondido hace rato y la luna, que llevaba haciendo acto de presencia hacia bastante más, empezó a ser la fuente de iluminación principal de la noche que se acercaba. Hiccup se dio cuenta de que quizá se había apresurado en ir al lugar, porque comparando con la vez anterior, estaba más oscuro.
Astrid salió a la superficie para ubicarse. Estaba cerca de la costa, pero algo desorientada por la oscuridad. Había salido más tarde de lo que debería y no distinguía bien los grandes acantilados. Por un lado, vio pequeñas luces en lo alto del acantilado, pero por el otro, había una única fuente de luz, por lo que dedujo que era el humano. Volvió a meterse en el agua y nadó para acercarse allí.
La sorpresa que había preparado Hiccup para la sirena, se movía inquieto.
— Toothless, quédate quieto.
Toothless era un can negro con una mancha blanca en la cabeza, al que su madre consideró como un cruce entre un lobo y un perro doméstico por tener cualidades de los dos. Hiccup lo llevaba cuidando desde los diez años junto con su madre, pero desde hace poco, lo hacía solo.
Astrid salió en frente de Hiccup y el can empezó a ladrar, asustando a la sirena.
— Hola Hicc… ¿Qué es eso? — chilló asustada, quería sorprenderlo, pero no pudo.
— Hola… Es Toothless. Un… perro. — dudó entre perro y lobo, pero como ella, al parecer, no sabía la diferencia, lo omitió — Quieto Tooth.
El can se calmó con un par de caricias del joven, pero seguía mirando a la sirena con cautela y desconfianza.
— Te quedaste — susurró contenta y su sonrisa dejaba verlo con claridad.
— ¿Dijiste algo? — Hiccup oyó un murmullo, pero no llegó a entenderlo.
— Nada. — la sirena intentó acomodarse para estar más cerca de él, pero el perro Toothless seguía causándole impresión.
— Tranquila, no muerde.
— No estoy segura de eso… ¿por qué está aquí?
— Bueno… el otro día tuve que irme rápido, porque Toothless es uno de los animales a los que cuido. Quería que lo conocieras y así podemos hablar más tiempo. — un ligero sonrojo cubrió sus mejillas. Nunca había sido bueno para hablar con las jóvenes de Berk y estar hablando con una que lo pareciera… era cuanto menos, raro.
— Oh… es un detalle. — de inmediato, la sirena sacó un pergamino y con un trozo de coral terminado en punta, dibujó un esquema del perro y escribió su nombre.
— ¿Puedo verlo? — pidió Hiccup.
Astrid se avergonzó de la poca calidad de sus dibujos, pero al ver la insistencia del joven, se lo entregó. Una parte de ella quería salir de allí, pero otra quería recuperar ese pergamino, pues era uno de sus nuevos descubrimientos para su estudio.
— ¿Me dejas… el coral? — pidió y ella se la entregó. La observó con detenimiento y lo asimiló al carbón que utilizaba para dibujar.
Hiccup mejoró los trazos del animal y le devolvió el papel. Ella lo enrolló y rezó porque no hiciera preguntas sobre aquello. Al menos, no por el momento.
— ¿Cómo sabías que me iba a ir?
— Ya te dije, intuición. — desvió la mirada para evitar ser descubierta — pero no te has ido, así que fallé.
— No me voy por ahora — remarcó las últimas palabras — Mi padre quiere que nos vayamos de Berk. Estoy intentando retrasarlo lo más posible, pero… no creo poder.
— ¿Hay algo que pueda hacer para ayudarte?
— Si tan solo pudieras salir del agua… — cambió su gesto serio para poder ofrecerle una sonrisa algo forzada a la sirena — Lo siento Astrid, pero creo que no puedes hacer nada.
— Cuándo… ¿cuándo te irás?
— No lo sé…
Hiccup sentía que podía hablar con ella y muy por encima le contó el porqué no quería irse. Ella lo escuchó atentamente, entendiendo su pesar. Quería poder ayudarle a superarlo, quizá con un poco más de tiempo podría conseguirlo, pero si solo se veían cada luna llena, aquello iba a ser imposible.
— ¿Hay… alguna forma de que pueda verte antes del ocaso los días que no tengan luna llena? — preguntó tímidamente.
— No creo que pueda, ¿por qué?
— Bueno… las sirenas tenemos prohibido subir a la superficie y mucho mas prohibido acercarnos a la costa.
— ¿Te has escapado?
— Algo así.
Hiccup sopesó la situación. El trabajo en la forja no le daba el tiempo suficiente para ir a navegar antes del ocaso, pero si su idea de quedarse en Berk salía bien, él sería su propio jefe y tendría todo el tiempo del mundo. Existía una pequeña posibilidad de salir antes del ocaso.
— Hagamos una cosa — captó la atención de Astrid y siguió hablando — Existe una pequeñísima posibilidad de que pueda quedarme más tiempo, pero necesito un poco de tiempo para… asegurarme.
— Entonces, ¿qué sugieres?
— ¿Podrías volver aquí en dos días?
Astrid se quedó helada. Ir a la costa en un período de tiempo tan corto, podía causarle problemas a ella y a Storm, pero él se estaba arriesgando a ello, así que ¿por qué no?
— Lo intentaré.
Espero que les haya gustado. ¿Creen que Hiccup lo conseguirá o no? ¿Creen que Astrid será descubierta? A ver qué pasa en el siguiente.
Flopi216: Ahora hay que ver si Hiccup consigue quedarse en Berk o no. De ello dependerá el hiccstrid del fic. En fin, saludos.
Zel-Ol: Me alegra que te guste la historia. Tienes muchos interrogantes, ya verás cómo los siguientes capítulos se resuelven. Saludos.
Vivi-ntvg: Está difícil, pero Hiccup tendrá un aliado. Y sí, empiezan a haber cosas entre ellos. No muy explicadas, pero ya en los siguientes se verá. Saludos.
KatnissSakura: ¿En serio crees que se va a ir? Porque creo que la mayoría quiere que no. En fin, es un misterio. Saludos.
Navid: La madre de Astrid todavía no está enterada de nada, pero tendrá su momento. Espero que te haya gustado el capítulo. Saludos.
Ana-Gami: Ay, pobre del hiccstrid. Si Hiccup se va, pierde toda la emoción. (?) En el próximo capítulo, ya se verá. Saludos.
UnbreakableWarrior: Me alegro que te gustara el capítulo, ojalá este también. Saludos.
videl S S: Me alegra que te gustara ese momento. Hasta el próximo capítulo. Saludos.
Muchas gracias por su apoyo, por leer y por comentar, también agradecer a los follow/favorite Cathrina 57, Denisse W H D, Lady Aira H H, nahisasuhias, the-rider-sel, SkyllerFirstLight, nesari22, Angela Magic, videl S S, Cris Haddock Flynn, mariadelmonte, laloquita co, MeimiCaro-chan, Gaby Chanii, Love and Cute, DavidusCMT, all-you-need-is-suag, UnbreakableWarrior, Vivi-ntvg, ORQUIDEA671, outlanderx, ONCEUPONATIME HTTYD FROZEN, DragoViking, Grecia-Da, Princesa Cenicienta, irati53, SEBAS GG, Ana-Gami, Zel-Ol,
En fin, hasta la próxima semana,
Heimao3
