Los personajes pertenecen a S. Meyer
Capitulo IX I Lover of my two best friends?
Era poco probable, que todo lo visible por mis ojos fuese un simple sueño. Pero que mas daba, sea sueño o no, me encontraba sumergida en la mejor experiencia de toda mi vida. Sin importar en que momento llegue hasta aquí, me enfocaba únicamente en el hombre a mi lado y nuestras manos entrelazadas. Caminábamos descalzos disfrutando el roce de la arena con nuestra piel. Edward se detuvo a la orilla del mar, sintiendo delicadamente la pureza del líquido cristalino. Se giro para enfrentarme, y despacio se inclino a mi altura para robarme un tierno beso. Se separo de mi regalándome una media sonrisa, tomando de nuevamente mi mano.
Me adentre un poco mas al mar, esperando que Edward no lo hiciera, pero no fue así. Mas me empecé a preocupar de un pequeño detalle "Yo no se nadar".
Quise chapotear un poco, pero es bien sabido es que entre mas luches mas te hundes. Intente pedir ayuda, mis labios se movían, sin voz existente. "Auxilio" quería gritar.
"me ahogo"
"me ahogo"
-¡¡ME AHOGO!!- increíblemente por fin mis labios emitieron mi fastidiosa voz. Escuche una risita sofocada con algún objeto. Me enfoque un poco mas reconociendo mi alrededor y me maldije "demonios fue solo un sueño." No porque me gustaría ahogarme, pero antes de que pasara a ser una pesadilla, empezó como un maravilloso sueño. Tente un poco la superficie y pude sentirla blanda, seguí con el tacto hasta una lamparita y la encendí. "ni si quiera estaba en mi habitación, entonces donde demo...". Fue ahí cuando lo vi, recostado aun lado mío, intentando reprimir sus risitas con una almohada. Y con la jarra en las manos.
-Be... Bella siento mucho haberte despertado- ¿despertarme?, claro estaba totalmente empapada ahora entendía la razón de mi casi muerte en sueños.
-Edward me has echado toda la jarra encima- Lo acuse. Edward ya no aguanto más sus reprimidas carcajadas. Y rió bajito.
-No, solo lo poco que quedaba- alzo la jarra de color blanco y con sus manos señalo que tanto tenia de agua.
-¡¡ ¿Pero porque me has mojado?!!- ahora si estaba alzando un poco la voz, no mas de lo necesario.
-Estabas muy inquieta, intente despertarte un poco mas...- busco la palabra – más tiernamente, si eso.
-¿Y luego?- Edward frunció los labios, claramente aguantaba la risa.
-Bueno por poco y nada me dejas sin dientes. En fin el agua fue la solución- dijo sin remordimientos.
-Oh, ya veo, lo lamente. Iré a cambiarme y te vendré a ver cuando amanezca totalmente- hice ademán de levantarme, pero Edward me atrajo un tanto cerca, y su aliento me paralizo.
-Regresa. Ya se soy un hombre masoquista, que mas da- se encogió de hombros y juntos reímos.
Algo era diferente, una pequeña molesta, la cabeza me dolía, y empezaba sorberme los mocos. "Genial ahora estoy enferma", entonces recordé lo sucedido por la madrugada.
-Edward- susurre bajito. Sentí la cama moverse, y volví en si "seguía en su cuarto". –Edward- intente despertarlo, pero dormía profundamente. Fue cuando escuche un dúo de risitas, me gire para encarar a nuestros despertadores humanos. Alice y Emmett, la primera estaba aun costado mió y el ultimo recargado en el marco de la puerta.
-¿Qué hacen aquí?- pregunte incorporándome un poco, ambos se encogieron de hombros y negaron suavemente.
-Nada, no te encontramos en tu cuarto y… Bella, te ves rara- dijo Emmett.
-Yo, no se creo que e pescado un resfriado- hubo una orquesta de risas.
-¿Resfriado?- Alice rió.
-Si Alice, r-e-s-f-r-i-a-d-o- separe en silabas.
-Vaya, tan sana que te veías, siempre andas en extremo cuidadosa- Emmett cubrió su boca, para evitar sus ruidosas risas.
-Lo que no planeaba, es que acá- incline la cabeza para señalar a Edward – me echará encima una jarra de Agua- las carcajadas no se hicieron esperar, ambos explotaron en risas, provocando que el susodicho, se arremolinara en su lugar.
-Hey Edward, hermano, como es que bañaste a Bella por la madrugada- El aludido se dio la vuelta, para encarar a su molesto hermano.
Edward se veía increíblemente Bello, aun con su carita adormilada y sus ojos perezosos.
-¿Qué?- pregunto frotándose los ojos.
-Le has provocado una gripe tremenda- acuso Emmett.
-¿Qué dices Emmett?- Emmett rodó los ojos, y camino hasta el costado de su hermano, después se inclino para susurrarle algo en el oído.
Acabado su conversación secreta, Edward abrió los ojos desmesuradamente.
-Oh Bella, lo siento, no quería hacer que te enfermaras- puse mi mano en su boca.
-Esta bien Edwa- estornude- Edward, voy a tomarme algo para – estornude- para quitarme las molestias.
-No!- grito Edward, haciendo que cayera nuevamente en la cama.
-¿No que?- pregunte con el ama en un hilo, el susto no fue para menos. Alice y Emmett estaban prácticamente en suelo retorciéndose de felicidad.
-Tu, y Tu- señalo a sus hermanos – Traigan algo para que se tome Bella, yo la cuidare – Edward se veía realmente culpable.
Alice y Emmett salieron a regañadientes, pero ambos seguían riéndose.
-Lo siento tanto Bella- Edward agacho su cabeza con tristeza.
-No te aflijas Edward, es solo un resfriado- le sonreí.
-Si pero fue mi culpa, si no te hubiera mojado- suspiro doliente.
-Da- estornude- Da- volví a estornudad- Da igual, pero mejor me voy a mi cuarto no quiero contagiarte- intente pararme, pero Edward me detuvo, aunque ahora algo mas delicado.
-No importa, yo tengo la culpa, déjame hacer algo por ti, tu has hecho por mi- claro Edward sentía culpa, no porque quisiera.
El resto de la tarde la pase aun costado de Edward, viendo caricaturas y boberías por el estilo. No les entendía muy bien, pero igual acompañaba la melodiosa risa de mi enfermero personal.
Pasados ya las 5 de la tarde, empecé a preguntarme por que Jacob había dejado de venir, mi amigo era muy exagerado en cuanto a enfermedades, es decir para el enfermarse de gripe era el fin del mundo.
Jacob se estaba comportando muy extraño desde aquel juego del besito papelito, o como el diga.
Podría ser que lo mejor era comunicarme con el, así que baje de la cama, antes de que Edward me retuviera nuevamente, y corrí cocina abajo para tomar el teléfono, y dejar las tontas ideas aun lado.
El teléfono sonó unas cuantas, veces pero nadie contesto, así que pensé en llamar Charlie, tal vez Billy y Jacob estarían llevando acabo sus rutinarias visitas para ver el partido con mi padre.
-¿Diga?- contesto la ronca voz de Charlie.
-Hey papá. ¿Cómo te encuentras?- comencé.
-Hola Bella, bien ¿y a ti como te esta yendo con los Cullen?- se notaba la alegría de mi padre en unas cuantas palabras.
-Bien, me preguntaba si no anda por ahí Jacob- rogué porque dijera que si. Se escucharon unos cuantos susurros al otro lado de la línea. Maldije a Jacob por ser un cobarde y no querer dar la cara.
-si aquí esta, te lo paso. Y cuídate, no olvides venir a verme, ya te extraño- se despidió mi padre.
-Bien, lo haré- corte, me urgía hablar con Jacob. Todavía se dio el lujo de tardar cinco minutos mas, en lo que se armaba de valor el muy gallina.
Lo admito, hasta yo tendría pavor, después de tremendo beso, tan calido y…
¡Basta! Es mi amigo, mi mejor amigo… un amigo nada.
-Hola- hablo una voz apenas en un susurro. Como si le costara hablar, pero no estaba para tentarme el corazón.
-Jacob Black, me tienes con el alma en un hilo. Pensé que otra vez habías huido.
Silencio.
-¿Jake?.
-Lo siento- respondió la acongojante voz de Jake. Me empezaba a preocupar.
-Jake me estas asustando. ¿Por qué te disculpas?
-Me voy a ir de nuevo- dijo.
-No, espera voy para allá, al menos déjame despedirme.
No espere a que respondiera, colgué el teléfono y subí por una chamarra.
-¿A dónde vas Bella?- pregunto Edward.
-Voy a.. voy a .. no se creo voy a cometer una locura- confesé cayendo de espaldas aun lado de Edward.
-¿Locura?- pregunto con una mueca de confusión dibujada en su dulce cara.
Suspire confundida. Realmente estaba llena de dudas. Que me pasaba con mis dos mejores amigos. Bien Edward me rechazo. ¿a caso Jake haría lo mismo?. Ya no seria un dolor nuevo, todo lo contrario algo conocido e indoloro. No me dolería tanto como lo de Edward. Pero hasta el día de hoy me propuse olvidar y no recordar.
-Creo que Jake, se va ir por mi culpa- estuve apunto de romper en llanto, pero Edward me dio un apretó contra su duro y marmoleado pecho.
-¿Por qué dices eso?- cuestiono.
-No estoy segura, pero algo me dice que el beso que nos dimos, tiene mucho que ver – Sentí a Edward tensarse dentro de mis bracitos.
-Tal vez sienta algo por ti.
-¿Y si la que siente algo, soy yo y no el. Y si me rechaza?- las dudas comenzaron a surgir, Edward me atrajo mas a su pecho, acorralándome. No le tendría porque doler a el. Es decir el me dejo muy claras las cosas. Estaba desahogándome con uno de mis mejores amigos.
- no te rechazara- fue lo único que dijo.
-Seguro, como tú no lo hiciste ¿verdad?- me mordí la lengua. De donde había agarrado tanto valor.
-Bella... Yo tengo algo que decirte...
-¿Qué cosa?- pregunte aun entro sus brazos. Edward suspiro abrumado. E inspiro aire.
-Bueno... El… yo... Te – una musiquita escandalosa resonó - ¡Demonios!- exclamo Edward.
Era la musiquita de mi celular tenia un mensaje, y el nombre de Jacob brillo.
Te espero.
Jacob.
-Edward, lo siento. Regresare mas tarde para que terminemos de hablar- Edward asintió ensombrecido. Tal vez fueron mis nervioso pero alcance a escuchar un "si es que no te e perdido". Lo di por olvidado y corrí hasta mi camioneta.
Aparque chuecamente mi camioneta, frente a la casa de Charlie. No supe que también la estacione o si la apague. Pero entre tropicones y tropezones, llegue hasta la parte trasera para encontrarme aun Jacob con una cara dolida.
-Jake- grite, no pude mas y derrame lagrima tras lagrima, era suficiente dolor para mi pobre corazón. En tan poco tiempo lo habían roto tantas veces. Que ya no aguanto más. Y me lance contra sus brazos. Lo tire del tronco donde estaba.
-No me puedes dejar, no me hagas esto. No tu- comencé a brotar un amor masoquista, ya que después de darle pequeños puñetazos en su abrasador torso. Fundí mis labios con los suyos. Jacob se puso tieso, pero igual me correspondió con mas o la misma pasión.
-Bella, creo que estas confundiendo tus sentimientos, tu no me quieres. En cambio yo, bueno te adoro mi Bella. Pero no sirvo como tablita de salvación. Perdóname, tengo que irme mejor que salga uno mal parado a dos- esbozo una triste sonrisa. Que partió en dos mi corazón.
-No Jake dame una oportunidad, se que puedo llegar a Amarte, solo dame tiempo- le rogué.
-Bella tu quieres a Edward, aunque lo niegues y ese idiota también, pero lo veo en tus ojos, en sus ojos.- ahora no solo yo estaba llorando, si no el también.
-El no me quiere.
-Lo hace Bella, pero su accidente no es para menos, los dos necesitan un largo tiempo para aclarar sus sentimientos.
-No entiendo.
-No soy el más indicado para darte consejos. Pero tu has hecho tanto por mi, que te la debo de lleno. Yo te adoro, pero Edward seguro lo hace con una mayor intensidad, el tiene miedo Bella, tu debes de saber mas que yo, dale tiempo no lo presiones, se dará cuenta.
-No lo se- repuse.
-Tengo una idea- dijo sonriendo.
Jacob me levanto en brazos y me dio vueltas, no tenía ni idea a que se debía su reacción, un momento estaba triste y al otro ¿feliz?
-¿Quieres ser mi novia?
-¿Hu?- no sabía si reír o llorar. Claro diría que si. ¿Pero porque?
¿Estoy enamorada de mis dos mejores amigos?
Hey quiero agradecer sus reviews, y disculparme por no regresarlos. Pero apenas tengo tiempo para escribir el fanfic. Igual para que vean que si los leo, no dejo pasar ninguno.
Y no se molesten con el pobre de Jacob, al final de la historia lo amaran. Pronto volveran a saber de Carlie. Y Edward no se dejara ganar.
En fin se supone que subo los capitulos hasta los domingos, pero quiero acabarlo pronto para subir el otro que estoy escribiendo que sera mas largo y laborioso.
