Sin darme cuenta me había quedado dormida y al final no me había enterado de nada. Lo único de lo que si me entere es de ver a Fate-mama mirándome con cara de enfado por estar sentada en la escalera, dando cabezadas. Mou. Me había pillado y ahora no sabría que excusa ponerle, sonreí inútilmente mientras ella seguía parada en la escalera mirándome con aquella cara. En realidad no creo que lo que le dijera haría que su cara cambiara, así que lo mejor que podía hacer era simplemente levantarme e irme a mi habitación. Incluso sabía lo que pasaría mañana al despertarme. Era evidente que algún tipo de castigo me tocaría por algo así. La suerte es que Nanoha-mama parecía apiadarse de mí, porque la escuchaba del otro lado del cuarto reír mientras Fate-mama le decía lo que yo había hecho.
No sé por qué no me extraño nada que luego dejaran de hablar. Pronto me gire para el otro lado porque ya sabía que aquella noche también habría 'ruiditos'. Como hacia últimamente solo sonreí. Lo último que recuerdo fue a mi pelirroja madre llamando a mi otra madre, pero no del modo normal. Bueno ya me entendéis. Luego abrí mis ojos y ya era de día. Otro día más. Y estaba lista para que me siguieran contando la historia. Pero después de lo de la noche anterior no estaba muy segura. Sin embargo, al bajar las escaleras pude ver a mi rubia madre sentada en la mesa desayunando. Me acerque a ella y la abrace por detrás depositando un beso en su cabeza, pero evidentemente se dio cuenta y me soltó algo así como 'Vivio no debería ser tan pelota' puse mi cara infantil que más gracia normalmente le hacía pero ni aún así. Estaría castigada de por vida me da…
7 Días de la semana.
VII
Por NaYmCo.
"Vivio debe saber que por lo de anoche estará castigada de por vida" me miro con el ceño fruncido y luego añadió "pero tiene suerte porque tu Nanoha-mama se apiadó de ti" se giró para darle un sorbo a su té. Yo me puse a saltar de alegría tras ella, en silencio para que no me oyera "y deja de dar saltos que aún me arrepiento y te castigo" pare en seco mientras ella terminaba el té y se levantaba de la mesa. Yo la miraba curiosa. Llevaba la taza a la cocina y cuando salió me volvió a mirar y sin esperarlo corrió hacia mí levantándome de la cintura y cayendo junto con ella en el sofá "¡guerra de cosquillas!" exclamo.
"¡NO! ¡¡FATE-MAMA BASTAAAA!!" grite y grite mientras no podía para de reír. Esta madre mía a veces está loca. Mou. Siempre igual, no cambiaba parecía más niña que yo.
Detrás de nosotras escuche la risa de mi otra madre, sentándose en el sofá de enfrente.
"¿Qué fue lo que escucho Vivio anoche?" me pregunto con una sonrisa.
"pues… Nanoha-mama no soy una niña y esa fogosidad de Fate-mama ya la conocía." Conteste sin pensar mientras cruzaba mis brazos.
"bueno pues a partir de ahora contaremos todo sin callar nada y lo vas a escuchar, y si dices cualquier cosa al respecto pararemos por completo y no te leeremos nada más." Bien… aunque pensándolo creo que permanecería boquiabierta toda la historia. Aun así me alegraba de que me lo quisieran contar todo. Mire a Fate-mama ruborizada y que adorable estaba cuando se ponía así. Cogió el 'diario del mal' y comenzó a contar por donde lo había dejado… o sea aquella tarde de estudio en casa de la abuela y mi rubia madre…
Llegue con la famosa bandeja, con el té y galletas que a Nanoha tanto le gustaban. Me senté a su lado mientras ella sacaba los libros pero no sé por qué motivo se la notaba muy nerviosa. Sé que estábamos en casa a solas y demás, pero no había motivo para estar así. Igual pensaría que yo intentaría buscar algo, pero ciertamente no lo haría, debía controlarme a mucho que la deseara. Aun así yo también me notaba algo nerviosa porque Nanoha de vez en cuando me miraba y sonreía y yo al notarlo me ponía colorada. Mis mejillas eran como bombillas y solo ella sabia como encenderlas bien. Así que lo mejor era abrir los libros y comenzar a estudiar. Sin duda, no podía hacer otra cosa. Y además notaba tensión en el ambiente, coger un simple bolígrafo al mismo tiempo que ella tocándonos las manos ya era suficiente, para que las dos desviáramos las miradas y nos ruborizáramos. No sé qué era lo que pasaba pero a medida que pasaban las horas peor me ponía.
Y así llego un punto en el que el silencio se había apropiado de la situación, ese silencio incomodo que no me dejaba respirar y solo venían a mi cabeza imágenes de Nanoha besándome, dios no puede ser, Fate tienes que concentrarte el examen es mañana y…
"Fate-chan…" mis pelos se pusieron de punta al escuchar aquel tono de voz que Nanoha ponía a veces demasiado suave.
"¿s…sí?" las palabras se me ahogaban en la garganta, quería actuar pero debía controlarlo como fuera.
"Fate-chan…" dijo esta vez mientras suspiraba. Me estaba poniendo cardiaca y mi corazón aleteaba sus alas lejos de mí y envolviéndose con el de ella. Corazón traidor hasta tú me engañas.
"di…dime Nanoha…" la mire y ella se estaba acercando a mí demasiado. Por dios Nanoha no lo hagas que me descontrolo. Que estoy al borde de saltar sobre ti.
Inútilmente intentaba evitar algo que era evidente. Se acercó a mí y paso una mano por mi cuello, las mias temblaban y hasta el bolígrafo desapareció de mis dedos cuando escuche una palabra, que erizo mi cuerpo entero.
"tócame..." susurro y mis ojos se abrieron por completo, cuando notaba aquellas caricias con sus manos en mi cuello.
"Na…" fue lo último que me dio tiempo a decir, cuando ella ya se estaba apropiando de mi boca.
Un suave beso haciéndome probar su maravillosa lengua y que poco a poco comencé a profundizar de tal modo que notaba estremecer su cuerpo, la sujete de la cintura y la aferre más a mí, ella terminó pasando ambos brazos para juntarme más a ella y cuando me fui a dar cuenta la había sentado encima de mí. Comencé a bajar por su cuello sutilmente, disfrutando de su piel y aunque los nervios seguían ahí me iba relajando cada vez más, no tenía prisa. No la había. Ella soltó un pequeño gemido y yo llegue al lóbulo de su oreja para saborearlo, aquello realmente era maravilloso porque notaba su respiración en mi oído. Su agitada respiración. Y solté ese lazo, desabotone su camisa un poco para bajar por aquella piel hasta llegar a su torso. Sus manos acariciaban suavemente mi espalda, y las mías la rodeaban por la cintura, que luego baje a sus piernas acariciándolas suavemente.
Mientras me ponía aún más roja me separe de ella un momento para mirarla. Era preciosa, aquella mirada y aquel sonrojo en sus mejillas la hacían más hermosa que nunca. Ella acarició mi cara para que yo continuara. Volví a acercar mis labios a su piel desabrochando más su camisa y dejando ahora sus hombros al descubierto. Avance por aquella hermosa textura lentamente y una de mis curiosas e inquietas manos, comenzó a acariciar la piel alrededor de sus pechos, bordeando aquella ropa interior. Estaba verdaderamente excitada. Absolutamente hipnotizada por su hermosura, acaricie aquel pecho por encima de esa prenda, estimulándolo con mi roce. Para sentir de nuevo en mi oído otro gemido. Pero cuando baje con mi boca hasta aquel lugar para retirar aquello que no me dejaba ver sus senos…
"Fa…Fate-chan… no…pa…para…" me detuve en seco y me la quede mirando. Respiraba fuertemente. "lo…lo siento yo…" agacho su cabeza y yo me sentí de nuevo culpable.
"Na…noha… perdóname" ella se bajó de mis piernas y se empezó a abrochar la camisa rápidamente y totalmente avergonzada. Pero más lo estaba yo.
"Fate-chan… cre….creo que será mejor que me vaya" y diciendo esto recogió sus cosas rápidamente y sin esperar una respuesta de mis labios, se fue corriendo. Dejándome allí totalmente confundida sin saber que era lo que había hecho mal. Maldita sea… soy un desastre.
Me quede mirando los libros y la mesa, pensando en la metedura de pata. Pero lo malo era que yo me había quedado con todas las ganas y esa imagen de su cuerpo me estaba volviendo loca. Por otro lado, me sentía realmente mal. No podía creer lo que había hecho y aún permanecía del mismo modo sentada en el suelo, sentía mi cuerpo ardiendo así que opte por esa ducha fría que mi madre me había mencionado. Sin más me metí en ella y después de gritar por el frío, note como me calmaba. Así que no me quedo más remedio que seguir estudiando sola, aunque no logre concentrarme para nada. Por mucho té que bebía aquellos pensamientos de la cara de Nanoha asustada no se me iban.
Mil intentos de concentración por mi parte y creí que me daría algo porque, iba a necesitar otra ducha fría nuevamente. Tanto la imagen de la mala cara de Nanoha, como lo que ocurrió pasaba por mi cabeza una y otra vez. Me levante y camine nerviosamente por el salón de un lado a otro sin saber muy bien qué hacer. No podía estudiar, no podía concentrarme y todo aquello daba vueltas en mi cabeza todo el tiempo. Necesitaba hablar con alguien y desahogarme pero no tenía idea de quien, mi madre seguramente estaría bastante ocupada y Hayate se reiría de mí, aparte de que era un poco embarazoso contárselo a ella. Así que solo me quedaba calmarme por mi cuenta y volver a sentarme. ¿Qué debía hacer? ¿Cómo hablaría con Nanoha? ¿Qué sería lo que le ocurrió? ¿Creía que lo deseaba ella también?, fue ella la que me busco, fue ella la que me beso y quiso que la tocara. Me lo susurro de tal modo que no pude evitarlo. Pero fue ella la que lo dijo. Entonces ¿Por qué? ¿Qué es lo que la asusta tanto? Creo que deberíamos hablar de esto. Sería lo mejor, pero no sabía cómo abordar el tema.
Llegue a mi casa aún temblando, no podía creer lo que había hecho. He metido la pata hasta el fondo, sin pensar siquiera en como ella se sentiría. Se habrá quedado de piedra y totalmente culpable por mi causa. Nanoha no aprendes, debiste haber pensado las cosas antes de actuar así. Debiste haber reaccionado de otro modo. ¿Por qué se supone que yo tengo miedo? ¿A que le tengo miedo? ¿Qué debo hacer? ¿Cómo plantarme mañana delante de ella? No sé que voy a decirle. El problema es que yo tampoco me lo explico. Pero ¿cuál será su reacción? Subí a mi habitación y volví a sacar los libros, pero por mucho que lo intentaba no hubo modo posible de concentrarme para el examen. Su cara, su mirada, todo en ella era sentimiento, y ese modo de acariciarme, me erizo la piel, me hizo volar y caer en un instante a causa del miedo.
Todo esto no podía apartarlo de mi cabeza. El modo tan horrible en el que salí corriendo, en el que la deje allí sin más, sin una explicación, y de nuevo huyendo. Una vez más volví a hacerle lo mismo. No podía dejar de pensar en esto y decidí que mejor era renunciar a seguir intentando estudiar, no lograba centrarme. Solo me deje caer en la cama. Hundí mi cara en la almohada. Necesitaba urgentemente hablar con alguien de este tema, pero a como era yo me resultaría absolutamente imposible. Fue entonces cuando se me ocurrió mandarle un mensaje al móvil de Hayate, no podía más, necesitaba saber que podía hacer, pero más que nada era lo que me ocurría, ¿Por qué no podía dejar de sentir ese miedo cada vez que Fate-chan me tocaba? Así que me quede dormida hablando con Hayate-chan.
De vuelta al instituto, y el mayor de mis miedos no era precisamente ese examen, sino que de camino al lugar Fate-chan ni siquiera me miro una sola vez. Todo el camino se notó tenso y las miradas entre Arisa-chan y ella no eran precisamente de cariño. Lo peor fue cuando mi novia se acercó a la otra rubia y cruzaros varias palabras. A lo que Arisa-chan empujo a Fate-chan y esta fue a imitarla, no tenía ni idea que era lo que estaba pasando, pero sin duda no podía permitir lo que Arisa estaba buscando. Así que me acerque corriendo junto con Hayate-chan que iba a mi lado y también tenía cara de preocupación.
"basta, por favor, dejad de pelearos" dijo Suzuka-chan que se había metido entre las dos.
"de eso nada, le estás faltando el respeto a Nanoha, y eso sí que no lo voy a permitir" pero demonios ¿qué estaba pasando?
"no le he faltado el respeto a Nanoha, eres tú la que te has pasado con lo que me dijiste" Arisa-chan iba a… dios…
"¡BASTA!" chille, mientras Fate-chan caía al suelo. Me puse entre ella y Arisa-chan y la mirada de esta última era de rabia, de dolor, sus ojos estaban abiertos por completo y no dejaba de mirar a Fate-chan, que era ayudada por Hayate a ponerse en pie.
"escúchame bien…" decía Fate-chan mientras escupía algo de sangre y se pasaba la mano por el labio, me quede impactada ante aquella escena. "¿Así es como pretendes solucionarlo Arisa?" me acerque a Fate-chan y cogí su cara entre mis manos, ella me miro con algo en sus ojos que jamás había visto, mientras Arisa seguía vociferando cosas sin sentido y Suzuka la agarraba del brazo tirando de ella para alejarla.
"Fate-chan ¿estás bien?" me miro con rabia. Y me aparto bruscamente, corrió hacia Arisa-chan empujándola y tirándola al suelo. Mi novia se le echo encima y empezaron a pegarse. Ante aquella escena no podía creer lo que estaba viendo. Lo peor era que se estaban pegando de verdad, Fate-chan no paraba de darle y esta hacia lo mismo mientras daban vueltas por el suelo, me quede tan impactada que no podía reaccionar. Realmente me había quedado de piedra. Hayate y Suzuka intentaron por todos los medios sepáralas. ¿Qué demonios se habían dicho para que todo acabara así? Corrí hasta ellas y agarre a Fate-chan que ahora estaba encima de Arisa. La sostuve del cuello y tire separándolas. Ella se levantó y me empujo con el labio lleno de sangre y el ceño fruncido.
"déjame en paz Nanoha… déjame… Vete con ella... ve a besarla…" y sin esperar a mi reacción echo a correr y desapareció. Arisa-chan se levantó del mismo modo.
Me miro con esa cara irritante. Podía verse claramente un ojo hinchado y también el labio roto. Paso su mano para secar la sangre mientras Suzuka se le decía cosas que yo no lograba oír. Eran tanto mis nervios que solo escuchaba mi acelerado corazón dentro de mi totalmente desconcertada. Arisa y Fate se había pegado… ¿Cómo…? ¿Cómo era eso posible? Suzuka se disculpó con nosotras llevándose a Arisa-chan con ella. Quedando una Hayate totalmente descolocada y yo, que aún estaba alucinando por lo que acababa de ocurrir. Hayate-chan me miro totalmente perpleja. Y después de un rato pareció que empecé a reaccionar. Simplemente me despedí de ella y me fui corriendo yo también. Debía encontrar a Fate-chan, eso era lo único que deseaba. Encontrarla.
No tenía ni idea de donde podría estar. Fui hasta su casa y estuve tocando a su puerta pero nadie me respondió, la llame mil veces al móvil pero tampoco contesto. Fui corriendo por las calles con la esperanza de dar con ella, pero fue totalmente inútil. Desesperada y sin saber que hacer, se me ocurrió que tal vez habría ido a aquel sitio donde yo me declare. Sin pensarlo más me dirigí al lugar. Y si… allí estaba, sentada en los últimos escalones con los brazos apoyados en las rodillas y la cabeza agachada. No podía creerlo, me puse a su altura y simplemente me senté a su lado.
"¿Por qué?" me dijo sin mirarme siquiera.
"Fate-chan no te entiendo… ¿Qué quieres decir?" no la perdía de vista extrañada con la esperanza de que me devolviera la mirada.
"si… ¿Por qué la besaste? ¿Eh?" y en ese momento sus ojos carmesí se cruzaron con los míos. Me asuste. Me dio miedo. Aquella mirada, parecía un adiós. Una despedida. No podía creerlo.
"Fate-chan no… no fue como tú piensas. No ocurrió así" se levantó y al verla bien aún tenía sangre en el labio y este hinchado.
"entonces… ¿Cómo ocurrió? ¿huh?" realmente su tono era muy molesto. Y solo me levante poniéndome a su altura, saque un pañuelo y al intentar pasarlo por su labio lo aparto de un golpe.
"Fate-chan… por favor… no hagas esto. Ella me cogió por sorpresa y me beso, no quise que eso ocurriera, en ningún momento pensé en ello, te lo juro." se giró dándome la espalda.
"si es así… si así fue como ocurrió… ¿Por qué no me lo dijiste? ¿Sabes que me has estado mintiendo...? y eso sí que no lo soporto Nanoha…" tenía razón, yo no le había dicho toda la verdad, no se lo dije pensando que era lo mejor y al final por mi culpa todo aquello había pasado.
"Fate…Fate-chan…" pase saliva por mi garganta, esperando lo peor. Y así fue… ella solo se giró y me miro…
"solo quiero que hoy no me busques. Necesito estar sola." Saco una carta de su maleta y me la dio "la escribí anoche, pensando que yo había hecho algo malo, pero creo que al final la que hizo algo mal aquí no fui yo" sostuve aquella carta en mi mano totalmente paralizada mientras ella se volvía a ir de mi lado corriendo.
No podía creerlo. Ya no solo le había dejado a mitad sino que le había estado mintiendo porque, no quería que ocurriera nada malo. Por desgracia aquello no era posible. Y finalmente el vaso se derramó, llegando la gota que lo colmo. Con la misma me volví a quedar sentada mirando aquel sobre con su letra, acariciaba aquella escritura tan preciosa de la persona que tanto amaba, con ojos tristes y algunas lágrimas que comenzaban a resbalar por mis mejillas. Gota a gota se iba emborronando aquella maravillosas letras con mi nombre escritas en aquel sobre. Sin más decidí abrirlo y leerlo. Aquellas palabras hicieron que mi corazón se rompiera en miles de pedazos. Cuanta culpabilidad le estaba haciendo sentir por mis miedos y mentiras. Por no ser capaz de decirle la verdad, creyendo que aquello era lo mejor. Lo mejor… dije en voz alta. No, había sido justo lo contrario. Queriendo protegerla al final ocurrió lo que tanto quise evitar.
No sé cuánto tiempo pase allí sentada, pero desde luego ese día no iría al instituto. Decidí quedarme allí sentada todo el día. Hasta que el sol poco a poco comenzó a ponerse. Vi aquella puesta tan hermosa. Cuanto más se ponía ese sol, peor me sentía. Baje aquellas escaleras totalmente derrumbada. Le había enviado muchos mensajes a Fate-chan pero sin recibir respuesta. No sabía cómo estaba, ni sabía que estaría pensando. Ni siquiera comunicándome con ella mentalmente me respondió. Aquello era un verdadero desastre. Y el mayor problema era que no sabía si realmente estaría bien ir a buscarla. Necesitaba por todos los medios hablar con ella y saber cómo estaba. Aquella carta simplemente me había destrozado y necesitaba verla. Pero no me atreví a acercarme a ella, no pude. Creí que mejor esperaría al día siguiente. Tal vez era lo mejor. Aun sus palabras en mi cabeza. Ella tenía razón, ¿Cómo se me había ocurrido ocultarle algo así? ¿Cómo…?
Caminaba sin rumbo alguno, aún recordando las palabras de Arisa. Sonreí irónicamente, realmente la había besado, fuera del modo que fuera, eso era lo menos que me importaba. Pero lo que sí que me importaba era que si tan inesperado fue para ella, ¿Por qué me lo oculto? ¿Será que siente algo también por Arisa? Aunque en mi cabeza no cupiera, no cuadrara esa idea, ahí estaba. La dejara o la tomara el verdadero hecho era ese. Arisa había probado los labios del amor de mi vida. Y no solo eso, Nanoha volvía a mentirme. Volvía a ocultarme cosas después de preguntarle. Después de decirle que era algo que no soportaba. Que era algo que detestaba porque luego, cuando me dijera cualquier otra verdad yo no la creería. Así no se puede formar una relación. Así no se puede mantener algo como lo nuestro. No. Con mentiras no Nanoha. No hacía sino recibir llamadas y mensajes, incluso me hablaba mentalmente.
Yo no le contestaba, no quería verla. No podía mirarla. Pensar que el día anterior había estado besándola y, que esos labios habían besado a otra persona que no era yo, me estaba volviendo loca. Pero que estoy diciendo… ella se supone que no quiso besarla. Todo era culpa de Arisa, ella fue quien le dijo todo aquello y la beso. ¿En qué demonios estaba pensando cuando lo hizo? Y esa pelea… ¿Por qué me provoco? ¿Creía que se sentiría mejor peleándose conmigo? Sería mejor ir a casa y mirarme el labio, creo que aún lo tengo muy hinchado, me daré un baño y… perpleja me quede llegando a la puerta de mi casa. Allí sentara en el suelo con las piernas encogidas y abrazadas a ellas con sus brazos estaba Nanoha. Ocultaba su cara que levanto al instante comprobando que era yo la persona que estaba allí parada delante de ella.
No pensé en nada solo seguí mi camino y me dirigí a la puerta. La abrí y cruce el umbral bajo su mirada culpable. Ella se puso de pie y se me quedo mirando, esperando a que yo le diera permiso para entrar. Después de un rato mirándola fijamente me aleje de la puerta entrando y dejándola abierta. Ella permaneció parada un momento para luego pasar y cerrar tras de sí. Se quitó lentamente los zapatos como esperando a que yo le dijera algo. Sin más fui al baño y abrí el grifo del agua caliente. Necesitaba urgentemente un baño y sin importarme que ella estuviera allí, seguí haciendo mis cosas. Me mire al espejo observando aquel labio roto e hinchado que al tocármelo para curarlo me hizo soltar una lágrima del dolor. Sin pronunciar una sola palabra ella se acercó a mí y apartando mis manos de él, puso las suyas en mi cara obligándome a mirarla.
Cogió una de las gasas que tenía abiertas sobre el lavabo y la humedeció en un medicamento para pasarla por aquel labio suavemente. Haciéndome dar un respingo del pinchazo al notar aquel líquido.
"si te pierdo por esto jamás me lo perdonaré Fate-chan." Me dijo mientras seguía curando mi labio. "Lo que ocurrió con Arisa-chan no te lo conté porque creí que era mejor así. Quería ahorrarte un disgusto tonto. Yo no le di la mayor importancia porque solo te amo a ti. Y lo demás me da lo mismo." Murmuro en un susurro suavemente. Termino de curar mi labio y tiro aquella gasa a la basura.
Se acercó a la bañera y cerró el grifo. El vapor del agua inundaba por completo el baño. Se aproximó a la puerta y la cerro. Y ante mis ojos comenzó a quitarse prenda a prenda toda su ropa mientras su sonrojo subía, imitando el mío. Se quedó en ropa interior totalmente avergonzada y con la cabeza agachada esperando que yo hiciera algo. Pero en ese momento lo único que salió de mí fue acercarme a ella y abrazarla. La apreté contra mí fuertemente. No quería que pasara nada en ese momento. Extendí mi mano alcanzando así mi albornoz. Lo pase por encima de ella que me miro sorprendida.
"no quiero tu cuerpo de este modo Nanoha. Así no." La mire dulcemente para volver a abrazarla.
"fa…Fate-chan…" dijo asombrada.
"ciertamente te deseo Nanoha. Pero, no quiero que sea así. De este modo no." Susurre en su oído suavemente. "vístete te lo ruego." Me separe un poco para volver a mirarla a los ojos.
"siento lo que ocurrió ayer" desvió su mirada totalmente ruborizada. "yo… ta…también te de…deseo pe... pero es que yo…" puse un dedo en sus labios haciéndola callar.
"no quiero que te sientas obligada a hacer algo así. Puedo esperar todo el tiempo que sea necesario. Pero lo que sí quiero que me prometas, es que jamás vuelvas a mentirme. Eso me hace daño" mencione ante aquella mirada que había cambiado de triste a dulce. Como siempre fue su mirada cuando se cruzaba con la mía.
"Fate-chan, jamás volveré a mentirte, te lo prometo." Me abrazo, sentí ese calor alrededor de mi cuello y ese rostro en mi pecho apoyado cálidamente, mientras el albornoz caía al suelo, quedando su esplendida figura al descubierto. Y acelerando los latidos de mi corazón.
"Nanoha…" susurre en su oído para darle luego un suave beso en él.
"Fate-chan..." me nombro de un modo suave y cariñoso mientras apretaba mas el abrazo. Yo totalmente sonrojada la rodee con mis brazos sintiendo ese cuerpo semidesnudo.
"se…será mejor que te vistas…po…por favor" se separó y me miro con deseo, para luego depositar un beso en mis labios.
"así se curaran antes" me sonrió de ese modo en el que atrapa a cualquiera y ya luego no lo suelta.
"etto… Na…Nanoha te…te lo ruego, vístete…" aparté la mirada a un lado viendo la bañera aún con ese vapor deshaciéndose con el aire.
"Fate-chan… yo… yo te deseo y quiero ser tuya…" susurro en mi oído de una manera demasiado sugerente, como para soportarlo. Sentía mi cuerpo temblar. Mis manos ardían al contacto de su piel.
Sin duda tener a Nanoha de ese modo era insoportable para mí. Y por mucho que desviara la mirada y no quisiera pensar en aquello, realmente me era imposible. Pero la notaba tan agitada como yo.
"Na…Nanoha, no estás preparada, no quiero que pase lo de ayer…" dije en un tono suave, pero ella empezó a besarme el cuello poniéndome aún más nerviosa. Sus labios suavemente se deslizaban por mi piel acelerando mis pulsaciones con cada roce de su boca.
"Fate-chan…" otro susurro entre besos, empecé a estremecerme cuando note como desataba el lazo de mi uniforme.
"Nano…ha…por favor… lu…luego…yo…tu…." No podía articular palabra. No podía. Me estaba llevando sin permiso a su terreno, sin yo poder hacer nada contra ello.
"Fate-chan sé que me desea como yo a ella." Se separó de mí cogiendo una de mis manos. Dejándome con los ojos totalmente abiertos mientras besaba uno de mis dedos. Agitando y excitándome más y más.
"Nanoha… s…si yo… pe…pero esto no está bien…yo… quiero que estés segura…" mencionaba atropelladamente mientras no podía dejar de mirar como seguía dando besos a mis dedos. Suavemente uno por uno. Y me miraba fijamente esperando a que yo hiciera algo.
"Fate-chan…" y fue entonces cuando bajo mi mano poniéndola sobre uno de sus pechos, sin dejar de observarme y comprobar cómo mi rubor subía cada vez más y mis ojos se abrían totalmente. "Estoy preparada."
Aquello llegó a mis oídos como una oración. Como una plegaria. Y de ese modo me empecé a acercar a ella aún con mi mano en ese lugar. Ella tiro de mi camisa sacándola de la falda mientras seguía mirándola sin perder detalle de su cuerpo. Comencé a acariciarla y ella puso sus manos a la espalda para desabrochar esa prenda intima que tapaba el sitio donde se encontraban mis dedos. Yo aparte mi mano mientras ella la retiraba lentamente. Quedándome atontada al ver aquella hermosura. Quedándome de piedra mientras veía algo tan precioso. Sin poder apartar mi mirada de allí ella volvió a coger mi mano para colocarla en ese mismo lugar de nuevo, notando esa suavidad en ellos. Pegándola más contra a la puerta que tenía a su espalda y abalanzándome hasta su boca. Haciéndola mía mientras con mi lengua me enredaba en la de ella. Mientras acariciaba y mimaba aquel pecho. Mientras notaba sus manos desabotonar mi camisa, metiéndolas luego para acariciar mi piel, sintiendo como hacia dulces recorridos desde mi torso hasta mí estomago. Perdiéndome en esos labios y profundizando cada vez más ese beso. Bajando por su cuello mientras ella suspiraba en mi oído y la sentía gemir. Simplemente era maravilloso…simplemente en ese momento la haría mía…
Mensajes a móvil: Nanoha/Hayate.
Nanoha.
2 de octubre. Miércoles. 22:45.
Hayate-chan… tengo un problema bastante grave y he creído que al igual tú me podrías aconsejar.
Hayate.
2 de octubre. Miércoles. 22:50.
Etto… ¿qué le pasa a Nanoha-chan? ¿Ya tuviste tu primera peleíta de pareja? ; )
Nanoha.
2 de octubre. Miércoles. 22:52.
Déjate de bromas que no la tiene. No es eso… es solo que Fate-chan y yo estábamos solas en su casa y… bueno nos besábamos y eso y… luego yo la pare en seco porque me dio miedo. Pero no sé por qué me entra ese miedo.
Hayate.
2 de octubre. Miércoles. 22:59.
Bueno, no es que yo tenga mucha experiencia este tipo de cosas pero, creo que lo del miedo es bastante normal. Solo debes seguir para poder vencerlo. No debes dejarte llevar por él sino por las manos de Fate-chan. ¿Comprendes? ; )
Nanoha.
2 de octubre. Miércoles. 23:03.
Si lo comprendo pero, es que es un miedo que jamás antes había sentido. Sin embargo, Fate-chan parece tan segura que creo que eso es lo que me asusta.
Hayate-
2 de octubre. Miércoles. 23:08.
Bueno te digo que es normal. Pero prueba esto. Si lo que te asusta es ver esa seguridad en ella, solo debes adelantarte. Algo así como que la decisión la tomes tú. Y que ella se quede sin saber qué hacer. Y por supuesto que no se pueda resistir a tus encantos. Hehehe…
Nanoha.
2 de octubre. Miércoles. 23:13.
Entiendo, según tú… debería tomar yo las riendas entonces ¿no?
Hayate.
2 de octubre. Miércoles. 23:18.
Por supuesto. Es posible que al decidir tú ese miedo poco a poco se vaya. Pero que aunque aparezca mi consejo es que continúes e intentes olvidarlo. Y así de ese modo intentes vencerlo.
Nanoha.
2 de octubre. Miércoles. 23:21.
Gracias Hayate-chan, seguiré ese consejo. Perdona por las molestias, yo ya me voy a descansar. Así que de nuevo gracias y buenas noches.
Hayate.
2 de octubre. Miércoles. 23:25.
No hay de que, Nanoha-chan. Descansa mucho y mañana vete a por ella que estoy segura de que lo está deseando. Buenas noches. ; )
Carta:
Querida Nanoha,
Debo disculparme por todo lo que ocurrió esta tarde. Yo, de verdad que lo siento, no sabía lo que hacía y debí figurarme que no estarías preparada aún. No sé que me paso, de repente me cegué y no podía parar. He estado pensándolo mucho y sé que puedo esperar a que tú estés preparada y te decidas. Yo te deseo a cada segundo más, pero sé que puedo aguantarme las ganas. Solo con estar a tu lado me basta para ser feliz. No me importa sí aún no hacemos nada. Con solo besarte ya puedo flotar en el aire como una simple flor de cerezo cuando cae del árbol. Y sé que puedo esperar porque yo te amo más que a mi vida. Y por ese mismo motivo, no me importa cuántas veces tengas que frenarme. Sé que yo parezco mucho más segura en todo esto.
No es que esté segura al cien por cien. Yo también me pongo muy nerviosa cuando creo que vas a ser mía. Y también me da miedo porque no deseo meter la pata. No quiero hacerte daño y no quiero obligarte. Por ello sé que tú necesitas más tiempo en esto que yo. A veces tampoco sé si estoy realmente preparada. Pero cada vez que te miro. Cada vez que te veo, hace que me olvide absolutamente de todo. Que no existe nada más, que ya no hay otras personas en esa habitación donde estamos, porque tú… tú lo iluminas todo al entrar. Haces que olvide todo y enloquezca solo con cruzarnos las miradas. Haces que mi corazón abandone mi pecho y vaya directamente al tuyo. Para fundirse con tu alma y así de este modo, te seguiré esperando. De esta manera, siempre estaré aquí. De esta forma, sé que llegara ese día. Y cuando llegue será el más especial para las dos. No debes preocuparte por mí. Así que esperando una respuesta a esta carta me despido.
Con cariño y amor,
Tu querida obstinada.
N/A: bueno, primero disculparme por tardar tanto con este capítulo, la explicación es simple, no había podido hacerlo antes y por otro lado perdí un poco mi inspiración. Aun así espero que haya vuelto ya que sino no hubiera podido acabarlo. Por otro lado me disculpo también de que este capítulo sea más corto de lo habitual, ya que creo que comenzaba a teneros acostumbrados a capítulos largos. Pero es que yo siempre prefiero dejarlo en la mejor parte y así conseguir que os quedéis pegados esperando al siguiente hehehe… si lo sé últimamente me dicen que soy mala. Espero que os haya gustado y que esperéis impacientes al próximo xdddd… así que nada sin más hasta el siguiente capi. Saludos.
