Instinto Biológico

Estoy despertando, con la vista algo borrosa mirando el techo, con esfuerzo me trato de sentar en uno de los lados de la cama donde estoy recostada, mi mente sigue algo confundida por lo que me cuesta asimilar donde estoy, esto es lo que parece ser una habitación, pero no puedo procesar de donde, la cabeza aun me da algunas vueltas y me siento algo débil, las luces están encendidas pero me ciegan un poco, entrecierro los ojos para ubicar mejor el lugar.

Escucho música de algún lugar, me levanto para buscar el origen entre la habitación ya que es muy grande que hasta parece una casa, un balcón llama mi atención tiene con vista fantástica del cielo en la noche, toda la ciudad iluminada por debajo, los muelles, barcos y edificios que decoran todo este pueblo.

Desde esta altura donde estoy puedo notar que estoy en un piso bastante alto y ver que al frente está el casino donde ocurrió ese exagerado juego.

Me alejé del balcón para seguir buscando el origen de la música, entonces; en lo que puedo deducir es una especie de sala veo la silueta de una chica. "Es ella, es Honoka, esta... ¿Tocando un piano?"

Así es, era ella tocando un gran piano de cola, rápidamente se dio cuenta de mi presencia y dejó de tocar e inmediatamente empezó a hablarme con un tono algo desesperado.

—¿Perdona, te desperté?... La verdad me tenías muy preocupada.

Ella corrió hacía mi para abrazarme, estoy perpleja ante esto pero acepté su abrazo para responderle.

—No te preocupes., eh...ya estoy mejor... ¿Dónde estamos?

—Estamos en mi habitación, yo no me quedó en el hotel del casino por algunas cuestiones, me encargue de que un doctor te revisara, estas bien pero parece que una impresión muy fuerte te hizo quedar en un shock momentáneo, te caíste y te golpeaste la cabeza.

"No me puedo tragar eso que me dijo, eso no es suficiente explicación, seguramente fue el vino que tome, los síntomas empezaron poco a poco después de beberlo, pero debo seguirle eljuego para aprovechar la situación y mantenerme junto a ella"

Así que me aferré a ella para decirle depresivamente.

—Para ser sincera me he sentido muy sola en estos días que han pasado, casi toda la gente hay son unos idiotas cerdos egoístas y todas las chicas son una huecas que solo piensan en dinero. Se suponía que vendría al menos con mi padre pero no pudo llegar—, ha decir verdad... No tenía intención de venir.

—Está bien, me quedare contigo en lo que pueda.

Así nos quedamos a dormir juntas esa noche.

Permanecí junto a ella los siguientes dos días, ahora ya subimos al yate gigantesco que parece casi una pequeña ciudad, el "Harmony Of The Sea", debo permanecer con ella lo más que pueda para investigarla más, pero no he encontrado nada.

-19 De Diciembre-

Ya es el tercer día que me mantengo con ella, todo se mantuvo con normalidad hasta ahora, ella es bastante agradable y graciosa e incluso por momentos olvido quien es.

Es cerca de la media noche cuando salíamos de uno de los Lounge Bar del barco, donde estuvimos esta noche, cuando un tipo totalmente ebrio se acercó por detrás hacia nosotras e intentó manosear a Honoka, me moví por instinto para poder ayudarla, pero no fue necesario; Honoka tomó al tipo por el brazo antes de que le hiciera algo, lo levanto con su propio peso y lo hizo chocar contra el suelo en una embestida que resonó por el suelo de madera sonde estábamos paradas, pensé que eso era todo, pero no es así.

Ella siguió sostenido su brazo y lo tiene inmovilizado "¿Qué le pasa?, ¿porque está sonriendo ahora?"

Una extraña expresión de diversión hizo aparición en su rostro, en un movimiento súbito giro el brazo de ese sujeto, cerré los ojos por esa escena. Solo se escuchó un seco "Crack" que surgió del hueso de ese hombre al quebrarse, no conforme con eso lo siguió doblando aún más, el hueso está casi sobresaliendo por la piel.

Instantáneamente colocó el talón su zapato de tacón alto en la entrepierna del hombre que ahora estaba postrado en el suelo llorando del dolor y sin misericordia decide aplastar sus genitales en un movimiento explosivo produciendo un sonido incluso peor que el causado por el brazo, parece fue increíble que hiciera todo eso es menos de 10 segundos, no tuve tiempo de reaccionar ante eso, pero lo peor de todo es la risa maniaca que está soltando mientras sigue aplastándolos, es sonido no era nada que proviniera de este mundo, la mirada de locura que muestra no es normal, parecía estar entrando en un éxtasis enfermizo.

Al preciso instante en que vi esa expresión fue como si un choque de abrumadora realidad me abofeteara a la cara y dijera que reaccionara para no olvidar mis razones de estar aquí, de quien en realidad es ella y sobre todo, honrar la memoria de Tsubasa terminando con ella.

Honoka se detuvo repentinamente y se quedó en calma por unos segundos observando lo que pasó como si no supiera nada "¿Ahora qué le pasa?"

Se está acercando a mí pero... "¿Está llorando?"...¿Porque llora?

Con lágrimas en los ojos viene corriendo hacia mí, me abraza y dice

—¿Que me pasó, no sé qué ocurrió, lo siento... No sé qué hice... No... No lo recuerdo.

"¿Qué demonios le pasa?... ¿Cómo puede actuar de esa forma tras eso?, acaso sufrirá de personalidad múltiple ¿o algo así?, ahora que lo pienso, mientras estuve con ella, no se parecía nada a con quien estaba en ese juego la otra noche... Ya no sé qué pasa con ella, lo mejor que debo hacer ahora es..."

Interrumpida bruscamente, lo único que mis ojos pueden ver son los de Honoka frente a mí a unos pocos milímetros de distancia, mi mente esta en Shock, ella me está besando, no sé qué significa esto, estoy sintiendo algo pasar por mi garganta mientras acaricia el interior de mi boca y mi lengua con la suya, es algo que jamás había experimentado, me tiemblan las piernas... "Acaso... ¿Me estoy excitando?... No, esto es distinto"

Tras varios segundos me soltó dejando un delgado y brillante hilo de saliva saliendo de nuestras bocas al separase, caí de rodillas tratando de recuperar el aliento pero mi cuerpo no responde, Honoka está sonriendo mientras me observa con una sonrisa maliciosa, casi no puedo hablar, se me corta la voz.

"Ella me está cargando, tiene bastante fuerza... ¿A dónde me lleva?"

Terminamos en su camarote (habitación), se aún más ostentoso que todas los demás, en lugar de un muro tiene una vidriera en que ilumina la habitación naturalmente con la luz de luna, me aventó hacia la cama, aunque quedé con las piernas colgando de esta, no sé cómo puedo sentirme tan débil y estar consciente de todo.

—Eso es porque en ese beso te di una droga que yo misma desarrolle, altera tanto tu sistema nervioso como muscular, dependiendo de los puntos de presión que presione puedo hacer que tu cuerpo sea fácil de manejar, hacer que se tensen o se relajen es muy fácil, así como una muñeca de trapo, aunque lo mejor de todo es que tus fibras nerviosas son tres veces más sensibles de lo normal y estas consciente de todo lo que ocurre.

Espera, no te fuerces en hablar, deja que te regrese el movimiento de la boca.

Tras tocar un par de lugares de mi mandíbula con las yemas de sus dedos, siento que recupere el control sobre mi boca, aunque sigo sin poder mover el resto de mi cuerpo.

—¿Qué estás haciendo? ¿Qué es esto?... ¿Porque que tienes así?

—Lo siento, pero es que me pareces tan linda, no puedo compartirte con los demás, quisiera hablar más cosas contigo, saber mucho más de ti como con... Pasar tiempo junto a ti, tenerte solo para mí, y hablar de ciertas "cositas especiales" después.

Tras dejarme inmóvil otra vez, ella comenzó a desvestirse lentamente frente a mí, solo para mostrar su cuerpo, una figura esbelta pero bien torneada, se puso un negligé oscuro casi transparente, vino a tomarme de ambos brazos, me empezó a desnudar hasta solo dejarme con mi ropa interior inferior, dejando expuestos mis senos, se quedó contemplándome durante varios segundos, sin dejar de mirarme empezó a deslizar la punta de la uña de su dedo meñique a través de mí, pasa por mis piernas, muslos, brazos, abdomen, es como un pequeño hormigueo que me eriza la piel, puedo sentir su respiración cada vez más cerca, el calor que emite su cuerpo haciéndome sudar a pesar del frío de la habitación, mi corazón se acelera cada vez más cuando la distancia de nuestras bocas se hace menor hasta que se juntaron nuestros labios, un corto beso seguido de uno más largo.

Movimientos en círculos que hace con su lengua en mi cuello mientras soplando delicadamente a mi oreja y nuca. Usando un hielo para enfriar sus dedos marca un camino por mi abdomen dándome un sentimiento de placer muy diferente de lo que imagine al mismo tiempo que no paraba de besarme el cuello, dejando su evidencia en forma de labios de color rojizo en él, se acercó a mi oído para decir en voz baja y con un ligero tono de psicópata.

—Me encanta esa piel tan blanca, tersa y perfecta que tienes... quisiera poder estar... contigo... para siempre...

Sin soltar una palabra más y se dirigió directamente a mis pechos, lamerlos, chaparlos y acariciarlos poco a poco, la sensación es raramente indescriptible, estoy sintiendo como se escurre un líquido por mis piernas, ella se percató de esto, pasó una de sus manos por ese líquido semi espeso y pegajoso para lamerlo eróticamente de sus dedos, ahora cubiertos también con algo de su saliva, usa su dedo índice para meterlo y jugar en mi boca con él.

—Jo... eres muy sensible con tus pezones mientras juego con ellos y parece que esto te está gustando mucho... A ver qué te parece esto!

—GHHHHHGHHH!

Empezó a pellizcar y mordisquear un poco mis pezones con algo de fuerza, pero con delicadeza al mismo tiempo.

—¿Ya están tan duros solo con esto?... ahora creo que puedo hacer un poquito más contigo.

Ahora usando su dedo anular y medio comienza a acariciar sobre la única prenda me quedaba, provocándome gemir y gemir, forzando los sonidos que provienen a partir de mí, la droga provoca que esté perdiendo mis ganas de resistir, llegó sorpresivamente otro beso, aún más intenso que los anteriores.

—Este es el último beso por el momento que te daré por aquí arriba.

No capte sus palabras con claridad hasta que la vi actuar, lamiendo suave y calmada ente mi cuello, comienza a descender con su lengua, pasando entre mis senos, abdomen, pelvis, hasta llegar al punto, en lugar de sus dedos, ahora usa su lengua para acariciarme, provocándome gritar más y más de excitación.

Entre algunas lamidas la escucho decir.

—Tienes un sabor bastante agradable por aquí.

En medio de suspiros y aguantando todo trato de responderle.

—Ah... Ah... No digas... esas cosas... Ahhh

—Así que me respondes ¿eh?

Me quito al momento la única pieza de ropa que me quedaba, apoyando sus manos de mis tobillos alza y hace mis piernas hacia atrás, quedando mi intimidad totalmente expuesta ante ella.

—Ahora puedes verla ¿no?, me encanta ver que seas tan flexible... oh, me sorprende que casi no tengas ni un vello, eso te hace aún más linda...

Así reanuda lo que estaba haciendo, lamiendo y empezando a chupar de apoco mi clítoris conmigo de espectadora en primer plano, a la vez que empezaba a jugar con mis senos y pezones otra vez. No puedo soportar la vergüenza que siento a pesar de los incontables gemidos que salen mi voz,"No lo quiero admitir, se siente muy bien..."

Dejé de pensar poco a poco, la lucha es tan inútil que termine dejándome llevar por el placer. "Quiero que ella siga y no pare jamás"

—Bien, creo que es mi turno también.

Bajo mis piernas, me acomodé de mejor manera en la cama, ella se quitó la escasa tela que traía puesta para quedar totalmente expuesta, se puso en cuatro contraria a mí, quedando en contraposición una a la otra y mutuamente comenzamos a darnos placer oral, ella al parecer estaba demasiado excitada y no podía resistir más, parece que está muy húmeda por aquí... "seguramente se tocó mientras se mantenía usando la lengua hace un rato"

Sentí algo ahora distinto, un dedo, luego dos dedos jugando a introducirlos en mí, pero no me quedo atrás y hago lo mismo tratando de usar la boca a la vez, ella parece ser muy sensible, ninguna de las dos cedió en ningún momento. Entre gemidos y sonidos lascivos ambas pudimos sentir que no nos faltaría mucho para el clímax, cuando gritamos al unísono.

—¡ME VENGO!...

Exhaustas, agitadas, imagine que debió haber acabado, pero volví a sentir ese cosquilleo, al ver que Honoka de recuperó y enredando nuestras piernas quedando en forma de tijeras empieza a moverse, mientras se veía con una expresión de éxtasis que ha usado desde que se desvistió, frotándonos una con otra, siento la respiración más agitada que nunca.

"Sigo dema...siado sensible por lo de hace... un momen... "

—GHHAAAAAAAA... AAAA!

Me hizo venir otra vez... creo que ella también, mi cuerpo y el suyo están sufriendo espasmos, trato de cerrar los ojos para descansar. "no creo que ella pueda seguir ma..."

Volví a sentirlo, ella comenzó de nuevo a usar su boca como si fuese un animal hambriento mientras no dejaba de masajear mis senos, lo anterior no se puede comparar con esto. "No voy a poder más con esto... mi mente... ya no... pu...puede pensar en otra cosa"

Siguió con eso por otro buen rato... mientras se seguía tocando ella misma con otra mano, sacó algo de una almohada..."Eso acaso es lo que... veo"

Puse una cara de susto, pero mi cuerpo ya se encuentra demasiado débil para moverse, apenas y logro escucharlo lo siguiente que dijo.

—¿Ya estas cansada?... Me apena decir esto pero... Apenas estoy comenzando y a estas alturas no me contendré en lo más mínimo.

Colocó el objeto que sacó debajo de esa almohada dentro de mí, para después introducirse la otra punta así misma, así que empezó a moverse para que las dos compartiéramos la misma sensación, los gritos de ambas no cesaron en toda la noche.

Desperté con un cansancio extremo, no me puedo ni levantar, no recuerdo ni a qué hora término todo... solo puedo recordar que perdí la conciencia poco después de que empezó a llegar el amanecer. La luz proveniente del ventanal es muy brillante, tal como si fuese medio día.

Logro ver que llega una silueta haciéndome sombra, se acerca hacía mí, no logro identificar quien es porque la luz da directo hacía mí y solo se alcanza a ver oscuridad, solo por un pequeño segundo que giro note algo. "¿Cabello rubio?... ¿Eh?... ¿Quién es?"

—Buen día señorita, podría hacer el favor de volver a dormir, aun no necesito que despierte.

Solo puedo ver que la silueta me inyecto algo en el cuello y todo se puso obscuro, lo último que alcance a notar fue a Honoka (aún desnudas) abrazándome y aferrándose a mi diciendo.

—Al rato te contaré nuestra verdadera historia, nada de lo que piensas es lo que parece...

*Bien, luego de un hiatus extremo y brutal, he vuelto con lo más complicado, incómodo y extremadamente difícil de escribir para mi…*

*Este capítulo es dedicado a la señorita Kaede Kitajima por su constante apoyo*