El localizador de la nave esta listo - dijo Peridot llegando a la sala, luego vio en los rostros del resto que algo no andaba bien.
- ¿que sucede? - preguntó.
- Amatista tuvo un sueño que considera premonitorio - dijo Garnet.
Peridot por fin reparo en Amatista que estaba sentada en un rincón con las rodillas abrazadas. Sin ver a nadie.
- Soñé...que una gema monstruo me atacaba. Me dijo que nos iban a matar y que sabían dónde estábamos. Ya se las habían comido a ustedes -
Peridot palideció.
- Debemos entender que esto es guerra de intimidación, nos quieren con miedo - dijo Garnet alzando la voz - no debemos caer en su juego. Derrotamos a un monstruo gigante, podemos defendernos; Perla, tu peleaste contra Homeworld, no me vas a decir que infunden más miedo estas gemas que los diamantes.
No, tienes razón - dijo Perla poniéndose de pie - si podemos con ellas. Tenemos tácticas, no solo fuerza.
Y un escudo - dijo Steven -para protegernos. ¿Estamos?
Si -dijo Garnet
Si - afirmó Perla
Si - siguió Peridot
Amatista se puso de pie y camino al centro de la sala, levantó la vista y les dijo:
- Si, cuenten con mi látigo, no más miedo - mintió Amatista.
-BOSQUE DE LOS CEDROS DE DIOS, LÍBANO. UNAS HORAS MÁS TARDE.-
Las reglas eran claras para Steven, se mantenía apartado y sólo entraba en caso emergente, lo habían dejado arriba en una de las ramas de los árboles de cedro de ese bosque milenario.
Perla, Amatista iban juntas por flanco derecho, Garnet izquierda, Peridot por aire.
La gema carnívora detectada era de aproximadamente 4 metros y tenía un vientre abultado y brazos gruesos. Tenía dos gemas en la garganta. Los 4 dedos de cada mano se estiraban formando garras largas de hasta medio metro.
De inicio Garnet la había atacado de frente, los puños de la roja habían impactado las garras sin dañarlas, pero había conectado un poderoso golpe al vientre que había mandado a volar al monstruo.
- Si podemos con ella - se repetía Garnet.
La nieve en ese bosque libanés dificultaba la visión favoreciendo el camuflaje de la gema corrupta. Perla la alcanzó a ver y dando dos giros tipo ballet lanzó su arma he impacto en la espalda del monstruo. Este gritó y gruñó, se arrancó el arma e invocó la suya la cual, era una especie de marro.
En ese momento le impacto un poderoso rayo verde que venia del cielo.
- Ñajajaja toma una muestra de mi poder cosa fea - Peridot, aunque había atacado, no perdía de vista a Steven, quien desde un árbol veía todo.
- si es atacado, desde aquí puedo disparar - pensó.
El monstruo se paró y lanzó sin dificultad el marro a Peridot, la cual apenas esquivó por distraerse.
Inmediatamente de eso, Garnet alcanzó a la gema y con ambas manos dio un poderoso golpe a la cabeza. Perla intento atravesar el cuello pero la bestia no dejaba de lanzar zarpazos manteniéndola a distancia. Entonces, Amatista cayó del cielo en su ataque circular e impacto al cuello acelerando revoluciones.
El cuello se empezó a quebrar.
- ¡Muere muere muere maldita cosa! - pensaba Amatista.
Entonces, de la nada, salió una gema pequeña, del tamaño de Amatista, traslúcida, con una enorme boca y dientes filosos, sin ojos, sin nariz, sólo boca y dientes. Brincó sobre Amatista y la detuvo, se aferró a su espalda queriendo morder su hombro.
- ¡Nooo quitenmela! - gritó desgarradoramente Amatista presa del Pánico.
La gema mayor aprovechó la confusión y sacudiéndose, conecto un buen golpe a Perla a la cual mando a volar rasgándole su ropa y carne a la altura del pecho con sus filosas y largas garras.
Peridot se desconcertó al ver la revuelta, luego ya Steven no estaba en el árbol.
- ¿que hago? ¿Que hago? - y decidió disparar a la gema corrupta mayor. Esto ayudó a Garnet quien creciendo sus puños unas 3 veces impacto repetidas veces a la gema carnívora que había quedado en el suelo. Una y otra vez.
Amatista giraba en la nieve con el monstruo a sus espaldas. Sentía un miedo que se reflejaba en un dolor a la altura del vientre.
- Me va a infectar, me va a hacer uno de ellos, o me va a comer. ¡Voy a morir! - de pronto fue quedándose sin fuerzas y quieta. Dejó de moverse.
La monstruo pequeño tenía a Amatista a su merced. Abrió la boca enorme como un melón, dientes filosos y agudos se preparaban para desgarrarla, a un segundo de la tarascada:
¡Alejate de Amatista! - y Steven cargó con su escudo quitando al pequeño monstruo de la espalda de la púrpura. Lo contuvo contra el suelo y del cielo cayó Perla clavando su lanza en el escudo de Steven y atravesando a la gema pequeña por la garganta.
¡Poof! - se escuchó -
¡Ahora Peridot! - dijo Garnet quien lanzó un disparo concentrado que dio de lleno en el cuello de la gema mayor. Esta estaba en el suelo atontada por la secuencia de golpes que Garnet le había dado.
La gema carnívora gruñó y luego ¡poof!
Garnet lanzó un suspiro fuerte.
Perla se sentó en la nieve y llevó su mano al pecho, tenía dos feas heridas del hombro izquierdo a su vientre. Sangraba.
Peridot bajo del cielo y corrió al lado de Steven, lo tomo del brazo.
- ¿Amatista? - dijo Steven acercándose a la púrpura.
-Amatista estas bien - dijo nuevamente Steven.
Él la volteo y se asustó; Amatista, se estaba volviendo transparente.
-SALA DEL TEMPLO-
- ¡Pongan a Amatista en el suelo! - dijo Perla señalando el centro de la sala.
-Amatista, estarás bien - dijo Steven quien venía al lado de Garnet, ella traía a Amatista en sus manos. La colocó suavemente en el suelo y retrocedió.
El color de Amatista aún era morado pero traslúcido, se comenzaba a poder ver a través, aún no del todo. De vez en cuando temblaba y se sacudía pero no hacía más.
Peridot tenía los ojos muy abiertos y la pupila pequeña, se tapaba la boca con sus dedos flotantes en señal de temor.
Perla se agarraba la cabeza, Steven tenía mirada sería. De pronto, el chico lamió su mano y la puso en la frente de Amatista...y nada. Steven comenzó a respirar rápido.
¡Peridot!
- ¡Que! - dijo la verde volteando a ver a Perla.
- Tú nos contaste la historia sobre ese planeta destruido por las gemas monstruo, ¿tienes idea de que causa esto? -
- no, lo que sé es leyenda. No hay otro caso registrado. Podría decirte algo si quizá, hubiera sido mordida. Pero no fue así. ¿Cierto? -
- Mordida no - dijo Garnet y agregó - herida si.
- Pero, yo fui herida contra la gema gigante y tu también Garnet. - dijo Perla angustiosamente.
- Sin contar que el mismo día que a ella la hirieron en el Amazonas, a mi me hirieron en el pecho y no tengo nada. - dijo Garnet alterada.
-Amatista estaba aún más transparente, de pronto se sacudió de un lado a otro,
- Amatista - gritaron todos, Perla buscó acercarse pero Garnet se lo impidió, la purpura se quedó quieta, abrió los ojos, tenía las pupilas gris. Su color palideció aún más, estaba dejando de ser púrpura.
- No...no...¡No! - gritó Steven, Peridot le puso su mano (dedos) en el hombro.
-¡Mi madre sabría que hacer! ¡Mi madre podría salvarla! - gritó Steven y se fue de rodillas.
Garnet se limpiaba las lágrimas de los ojos, Perla se tapaba la boca y lloraba profusamente.
- Debe haber alguna forma - dijo Peridot a lo bajo. - ¿Por que ella se infectó y las otras no? -
Peridot se rompía la cabeza, ella era un técnico, casi un científico. Debería poder resolverlo.
- Ella nunca fue mordida, ni siquiera fue herida esta vez. - pensaba.
Amatista volvió a sacudirse, su color se fue aún más, ahora era sólo un disuelto color morado. Todo se volvió desesperante cuando ocurrió algo fuera de toda explicación; la gema del pecho de Amatista, comenzó a hundirse en su cuerpo.
- ¡Oh por Dios! -dijo Perla, Steven no podía creer lo que veía. Garnet se sostuvo de la pared. Peridot no prestaba atención a Amatista:
- Ella no recibió daño contra la gigante carnívora, ni siquiera mostró miedo al enfrentarla - Peridot comenzó a caminar de un lado a otro - Perla, ¿viste actuar raro a Amatista contra la gigante? -
Perla recobro un poco de compostura y comentó sin dudar - no, peleó sin dudas, haciendo frente. Fue después de la pesadilla que esto se puso así - y comenzó a sollozar.
- No - dijo Peridot.
- Fue antes, Amatista en la primera reunión, cuando les conté lo del planeta destruido, dijo que sentía miedo, que aún recordaba el ataque y sentía miedo, ¡ella ya estaba infectada allí! -
- Entonces - dijo Garnet. - fue en el primer ataque. Cuando fue herida a la altura de su hombro casi hasta su gema. Sin embargo, yo también fui herida en ese ataque y no me pasó nada. -
Quizá fue la profundidad del corte, fue mucho daño. - dijo Perla ansiosa-
-Pero si alguien ha recibido daño brutal de una gema carnívora...esa has sido tú Garnet - dijo Peridot abriendo los ojos con un leve brillo.
- Cierto, a mi me atravesó una parte de la gema carnívora a la altura del estómago -
Perla habló - entonces, ¿por que a ti no te afectó?
Un silencio espantoso cayó. Las caras de los presentes presentían la pérdida de su amiga. Tendrían que pelear con ella. Quizá, destruirla. La gema en el pecho de Amatista se hundía más.
- Fue por que Garnet hizo poof - dijo Steven - y volvió a su gema. -
Todas miraron a Steven.
Todas se quedaron paralizadas.
A Peridot le había caído como balde de agua fría lo que Steven había dicho, tenía sentido. Mucho.
Perla no recibió tanto daño ese día por eso no está infectada.
Garnet volvió a su gema. ¡Garnet volvió a su gema!
- ¿¡Amatista en algún momento ha vuelto a su gema en estos meses!? - pregunto gritando Peridot.
Perla dijo no.
Garnet igual dijo no.
Steven dijo que el no recordaba desde aquella vez cuando perseguían a la escurridiza.
Peridot dio media vuelta alzó su brazo y la parte metálica se desarmo dejando de ser mano para dejar un cilindro con tres partes rodeándolo. Peridot preparo su cañón y apuntó a Amatista.
- ¡¿peridot que crees que haces?! - gritó Garnet -
- ¡Es su única oportunidad! ¡Amatista debe volver a su gema! - dijo mientras apuntaba.
- ¡No estoy de acuerdo! - dijo Garnet - ¡podriamos matarla! -
- ¡ella esta muriendo! - gritó Perla.
Entonces lo vieron. La gema de Amatista de había oscurecido mientras su cuerpo ya casi perdía totalmente su color. Empezaba a verse como una gema carnívora. La gema de Amatista...se dirigía lentamente, a su garganta.
Steven se puso al lado de Peridot. Y le tocó el brazo cañon.
- Hazlo -
Peridot disparo. Una lágrima corrió en su mejilla cuando su rayo impacto entre los ojos de amatista provocándole una abertura.
Todos miraban asustados mientras sus rostros eran iluminados con el resplandor verde del cañón de Peridot. Luego, vino un ¡poof!
Peridot, visiblemente afectada señaló la gema de Amatista, y le hizo un ademán a Steven. El jovencito fue por la gema, lamió su mano y puso su palma húmeda en ella.
Peridot dejo caer sus potenciadores de brazoas y piernas y abrazo a Steven hundiendo su rostro en el pecho del chico.
La gema de Amatista; recuperó su color.
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Hibiky dice:
Gracias a los que siguen esta historia. Espero que el capitulo haya sido de su agrado.
Saludoooos.
