Capítulo 10
"Scorpius, basta."
Los días se hicieron semanas, y las semanas meses, en un pestañeo ya eran comienzos de diciembre, y en aquellos poco más de dos meses, Albus y Scorpius se habían acercado más de lo que cualquier mago hubiese podido imaginar.
Sus compañeros y hasta sus profesores aún se sorprendían cuando Scorpius Malfoy estallaba en risas en el comedor por algo que Albus le decía, o cuando Albus le pasaba un brazo a Scorpius por sus hombros cuando caminaban hacia la clase de Herbología y cuchicheaban en voz muy baja. Se acoplaban de una forma que resultaba tan natural y tan mágica a la misma vez que nadie entendía como fue que llegaron a ese nivel de amistad, cuando solo hace un año atrás el rubio había caído en la enfermería después de que Albus Potter hubiese puesto pus de bubotubérculo dentro de su cama, pus al cual Scorpius Malfoy era extremadamente alérgico.
Claramente el tema del torneo los obligaba a pasar mucho tiempo juntos, pasaban horas en la biblioteca investigando y estudiando el temario que McGonagall les había hecho llegar sobre cultura mágica, pero de un momento a otro sus sesiones en la biblioteca no solo se limitaban a estudiar o entrenar juntos, si no que ambos disfrutaban realmente la compañía del otro.
Fue en una de estas sesiones de estudio que Albus se dio cuenta que Scorpius no solo estudiaba para que le fuera bien, o para ser perfecto en cada aspecto de su vida, si no que al rubio realmente le fascinaba estudiar y para peor es que le apasionaba Historia de la magia.
"Te digo Albus, la guerra de los centauros contra los gigantes, causo una devastación tan grande en las criaturas mágicas, que los elfos sintieron la necesidad de interferir y ayudar a las víctimas, fue un momento histórico, hasta aquel momento se desconocía que los elfos también tuviesen poderes de sanación, si no fuesen tan reacios a su libertad, podrían convertirse en los mejores sanadores del mundo mágico…"
Mientras trataba de tomar apuntes lo más rápido posible, Scorpius hablaba extremadamente rápido y tan emocionado que Albus no tenía corazón para interrumpirlo, se dio por vencido, dejo su pluma y se giró hacia Scorpius y se limitó a asistir y tratar de memorizar todo lo que el rubio decía. Le gustaba ver esta versión de Scorpius. Se sentía privilegiado, dado que hasta hace solo unos meses solo Tyron conocía este lado tan animado, feliz y apasionado de Scorpius, ahora eran Tyron y él.
"¡Potter! ¡Malfoy!"
Albus pega un salto en su asiento asustado, y gira la vista lentamente desde el rostro de su amigo, hacia quien estaba parado frente a él, visiblemente enojado.
Albus solo se limita a levantar una ceja. James al verse ignorado en su búsqueda de dar miedo, apoya las dos manos en el escritorio de Albus y se acerca lo más posible a él, sus narices prácticamente chocando "Estas no son horas para hacer ensayos de Elfos, ni tareas, o para comentar que soñó cada uno anoche, ¿me escuchaste?, Malfoy anda a sentarte con Emma ahora!" Albus se cruza de brazos, viendo a Scorpius tomar sus cosas e ir a sentarse a la primera fila del aula.
"Les repito por décima quinta vez, que en estas 3 horas no quiero distracciones, quiero celulares apagados, snap explosivos en sus mochilas, no quiero escuchar ninguna palabra, de hecho, solo limítense a respirar ¿sí?"
Albus vio como Scott Malik rodaba los ojos.
"Volveré a preguntar, ¿Entendido?" Grita James dando la espalda a la pizarra y mirando ahora desde el frente a todos los reunidos y se escucha un sí escueto, pero James se da por pagado con eso.
"Nos queda exactamente un mes para seguir entrenando antes del inicio del torneo, y si bien hasta ahora hemos evolucionado enormemente en los entrenamientos, me causa cierta ansiedad las dos semanas de vacaciones de navidad, por lo cual pensé en prohibirles ir a casa para estas navidades" Un murmullo de alegatos comienza a armarse, el cual James ignora " Pero McGonagall me prohibió el uso de los terrenos de Quiddicht diciendo algo así como que la familia era más importante y un montón de basura más, por lo cual estas dos semanas previas a navidad, cambiaremos el calendario de entrenamiento, será más intenso, y entrenaremos con la alineación que más nos convenció luego de verlos a todos jugar en distintos puesto ¿Scorpius?"
Scorpius se coloca de pie al lado de James.
"Así es, esta semana entrenaremos todos los Martes, Jueves de 18:00 a 21:00 y Domingos de 9:00 am a 12:00 pm, y como dijo James hemos finalmente decidido el equipo oficial, la formación es la siguiente: Guardian: Emma MacMillan, Bateadores; Scott Malik y Andrew Finnigan; Cazadores: James Potter, Dominique Weasley y yo, Scorpius Malfoy, valga la redundancia, y finalmente Buscador: Albus Potter"
Todos lucían conformes con sus puestos, solo Scott y James habían quedado en un puesto distinto al que jugaban en sus equipos oficiales.
"Todos de pie ahora y a la cancha!" Grita James "Malik basta de coquetear con Emma por Merlín, ¡¿es que nadie puede concentrarse hoy?!
"No te olvides Potter quien tiene un bate ahora en el campo, puede ser que la bludger se desvié sin querer, hacia tu cara"
Emma, capitana del equipo de Ravenclaw agarra a Scott de un brazo y lo arrastra con ella hacia el campo de entrenamiento y se gira hacia James "¿Vinimos a entrenar o qué? ¡No tengo minutos que perder Potter, andando!"
James toma la escoba sonriendo y se gira hacia el resto del equipo. "Ya escucharon, todos tomen sus escobas y a entrenar, ¡ahora!"
"Por Merlín creo que no siento mis piernas"
"Yo no siento mis brazos, tu hermano se ganó todos mis respetos después de verlo gritar de esa forma a Andrew, y no puedo creer que nos haya hecho correr 15 vueltas a la cancha. Por los mismos dragones, no creo poder levantarme para el entrenamiento del jueves" Scorpius se dejó caer en su cama, sin tener energías ni para sacarse la túnica de Quiddicht toda sucia, después que James realizará un hechizo de lluvia para ver como bateaban Scott y Andrew bajo esas condiciones.
La habitación estaba vacía, aún era hora de la cena, pero Albus había convencido a Scorpius de ir al dormitorio a cambiarse primero y luego ir por unos snacks a las cocinas, de todas formas, tenían el ensayo de Historia de magia que terminar para mañana, por lo cual siendo las 21:30 no estaban ni cerca de poder descansar.
"¿Qué es eso?" Scorpius levanta una ceja cuando Albus Potter se para al lado de su cama y le acerca un vaso gigante con un líquido azul.
"Tu solo confía en mí y bébelo"
"Albus te juro que no exagero cuando te digo que no puedo levantar mis brazos, y quiero reiterar que mientras tu estabas parado esquivando bludgers, James me tenía lanzando 387 Quaffle a los aros, los conté, 387 lanzamientos"
Albus resopla y se va caminando hacia su velador en donde toma su varita y hace aparecer una bombilla (pajita, absorbente, popote) para que Scorpius bebiera sin necesidad de levantar los brazos.
Scorpius sonríe agradecido cuando Albus se sienta a su lado en su cama y le acerca el vaso y comienza a tomar el contenido mientras el ojiverde le sostiene el vaso. Es justo en ese momento en que Tyron entra a la habitación.
Tyron los mira unos segundos antes de caminar hacia el baño "Son magos, ¿saben? De querer privacidad podrían cerrar la puerta con un hechizo, o, por último, poner un calcetín en la puerta" Dice antes de cerrar la puerta del baño detrás de él.
Scorpius se queda mirando por donde su amigo había recién desaparecido y solo se gira cuando siente a Albus pararse rápidamente de su cama desordenándose el pelo nervioso.
"¿Te sientes mejor?" Le pregunta sonrojado. Scorpius estira sus brazos como si se hubiese despertado después de haber dormido horas, sin ningún síntoma de calambre, ni cansancio "A decir verdad, me siento fenomenal"
"El domingo hice muchas pociones revitalizantes, supuse que James nos mataría en los entrenamientos previos a navidad, avísame si necesitas más ¿sí?, me iré a duchar"
Albus agarra el cambio de ropa que había dejado sobre su cama y camina hacia el baño por donde Tyron estaba saliendo.
"Gracias Al" Grita Scorpius antes de que Albus entrara al baño. Estaba efectivamente muy agradecido, sentía como sus músculos se relajaban y que fácilmente podría volver a entrenar en ese mismo momento, ¿Cómo jamás se le ocurrió preparar pociones revitalizadoras post entrenamientos? Con estos pensamientos choco su mirada con la dorada de su amigo "Se puede saber que te hace tanta gracia Zabini" Tyron se había quedado a la salida del baño congelado con una sonrisa, solo cuando su amigo le hablo sacudió la cabeza y decidió caminar hasta sentarse sobre el baúl del rubio y quedar frente a su amigo.
"¿Cómo estas Scorpius?" El rubio levanta una ceja y empuja a su amigo al suelo para sacarlo de arriba de su baúl y asi poder sacar un par de jeans negros. "No sé que te traes entre manos Tyron, pero te conozco lo suficiente para saber que nada bueno"
Tyron vuelve a sentarse sobre el baúl de Scorpius, con las piernas cruzadas como indio, y choca su mirada con la plateada del último Malfoy.
"Yo sé que nosotros casi nunca conversamos de cosas importantes, nuestra amistad siempre se ha basado en dar las cosas por hecho, pero Scorpius tú sabes que siempre nos hemos tenido el uno al otro…"
Scorpius se preocupó, porque efectivamente con Tyron nunca hablaban de cosas, sentimientos, ni nada de eso. De hecho, cuando falleció su madre, Tyron llegó con un juego muggle que el hermano de su mamá le regalo cuando cumplió 12 años, era un Playstation. Su tío creo un juego de Quiddicht que fue un éxito de ventas. Hasta las familias más purasangre habían caído en el encanto de dicho juego. El punto es que Tyron llegó y se sentó a su lado y jugaron hasta que amaneció sin conversar. La mayoría de las veces eso si Tyron se dejó ganar para hacer sentir mejor a su amigo.
"¿Que pasa Ty? ¿Sucedió algo? ¿Algo le pasó a tu mamá?, por Merlín es eso cierto?" Scorpius se sentó al lado de su amigo preocupado, revolviéndose el pelo.
"Oh no Score! Mi mamá está bien, sigue en Brasil viviendo con su nuevo novio, mis hermanos están bien también, a veces me llaman, los extraño, pero acá en Hogwarts todo es más fácil"
"¿Te gustaría volver a Brasil con tu mamá?"
"Quizá el próximo año me vaya también, no sé, pero no es eso lo que quería hablar contigo" Tyron mira a Scorpius, al callado y tranquilo Scorpius y sonríe "Solo quería decirte que estoy aquí. Si necesitas hablar, si te sientes confundido, si necesitas un consejo… estoy aquí, y siempre te apoyaré Score"
"Oh… ¿Gracias?" Scorpius le pega en el brazo y se levanta del baúl "Dos puntos, el primero es que eso lo sé Zabini, eres mi mejor amigo, pero no me preocupes gratuitamente por Merlin y el segundo, ¿A qué viene esta charla?"
Ty mira hacia la puerta del baño y vuelve a mirar a su amigo "Me alegra mucho que tu y Al estén llevándose bien" Al ver la extrañes en la cara de su amigo, Tyron decidió continua, "te ves más tranquilo, y… feliz"
"Siempre he sido una persona tranquila y feliz Ty…sigo sin entender tu punto"
Ty mira a su amigo, y prefiere dejar el tema hasta ahí, a seguir insistiendo "Necesito que me prestes tu ensayo de los elfos, prometo que lo modificaré para que parezca que yo lo hice esta vez"
"Sabía que nada bueno te tenías entre manos" Scorpius se acerco a su velador y del cajón saco un ensayo anillado, pasándoselo a Tyron quien abrió los ojos sorprendido "Scorpius ese ensayo es más largo que el mismísimo libro de historia de la magia, ¡tardaré años en copiarlo!"
Biblioteca, Jueves post entrenamiento de Quiddicht, 22:32 hrs.
Dadas sus tareas extracurriculares, Albus y Scorpius, y todos los participantes del torneo tenían acceso "privilegiado" para la biblioteca a cualquier horario, solo debían darle la contraseña a Riku, el elfo domestico que custodiaba la biblioteca después de las 9 de la noche, y quien vigilaba que nadie se metiera a la sección prohibida por órdenes de McGonagall.
Privilegio que hasta ahora solo ocupan los dos Slytherin, dado que Rose prefería estudiar en las mañanas y no en las noches y al parecer los demás no tenían una motivación tan grande como la de Scorpius.
"No sé qué decir la verdad" Scorpius tenía la mesa llena de papeles y libros abiertos delante de él.
"¿Podrías decir que sí y disfrutar esta increíble noticia?"
"Es que tu no entiendes Albus, esto cambia todo lo que siempre me han hecho creer"
"Por Merlín Scorpius, tu eres el único que se metió esa estúpida idea en la cabeza que el ser mi amigo molestaría a tu padre, pero ya vemos que no es así" Albus sacudía la carta recién llegada de Draco en las narices de su amigo "Tu papá te acaba de dar permiso para ir a mi casa durante las vacaciones, hasta él mismo ira para noche buena"
Se detiene cuando ve a Scorpius ordenando sus libros mientras movía su pierna derecha insistentemente, Albus pone una mano sobre su rodilla para detenerlo "¿porque estás haciendo un drama de todo esto Score? Si me preguntas a mí, me parece fantástico, usualmente no tengo con quien hablar, James siempre está encima de Teddy y no me pone ninguna atención, mis primos son un poco molestos la mayoría del tiempo, y Lily siempre esta con Alice, y Ty siempre viaja a Brasil para navidad, sería la primera navidad en la cual no me escaparía a mi dormitorio para buscar un poco de paz, ¡dado que tu estarías ahí!... oh, a no ser que no quieras ir claro…"
Scorpius mira fijamente al moreno apoyando su cabeza sobre una mano relajándose "Lo siento Al, no quiero que pienses que no quiero ir, claro que quiero ir, jamás, bueno yo jamás he tenido una navidad como las tuyas, siempre hemos sido solo mis padres y yo… era la festividad favorita de mi mamá, y lo último que quería era preocupar a mi papá, hacerlo enojar o defraudarlo…"
"Siempre tu excusa para todo es que no quieres defraudar a tu padre, pero yo lo he visto, cada vez que ha venido a verte jugar Quiddicht, jamás he visto a alguien ver a un hijo con tanto orgullo como el te ve a ti, no se de donde sacas que podrías defraudarlo, eres mister perfecto…"
Scorpius ríe nervioso y se sacude el pelo volviendo a su pergamino "Estoy lejos de ser perfecto Albus, y aún hay mucho de mí que no sabes, pero volviendo al punto inicial, sí, me encantaría pasar una navidad con los Weasley y contigo, ahora podrías volver a ayudarme a entender como la industria del entretenimiento es más influyente que la política en los muggles ¿por favor?"
"De saber que te interesaban los estudios muggles, te hubiese dicho que jamás tomaras ese nefasto ramo y mejor te presentaba a mi abuelo, sabe todo, absolutamente todo de los muggles. Ahora con respecto a tu ensayo, no es muy distinto que, en el mundo mágico, por ejemplo, acá el Quiddicht mueve millones de galeones al año, y prácticamente todos los magos están mas interesados en saber quién ganó la copa Europa antes de saber qué ley se aprobó en el ministerio, lo mismo pasa en el mundo Muggle, el futbol podría decirse que es casi o más influyente que la religión y la política"
"¿El qué? ¿El Furbol?"
"¡Por Merlín Scorpius! ¿No sabes lo que es futbol?"
"Oh el Futbol! claro, claro, sabias que mi abuelo Lucius cada vez que venia a Londres no encontraba nada mejor que llevarme al Londres Muggle, nos vestíamos con jeans, y unas converse, e íbamos a ver a un montón de muggles en su habitad natural, íbamos en metro al cine, riendo, para después ir a ver futbol, de hecho, el futbol es algo que ambos amábamos con suma pasión"
"A veces olvido que eres un Malfoy hasta la punta de tus dedos" Albus ignorando el sarcasmo del rubio, sacó de su bolsillo su bien más preciado después de su nueva escoba, su celular, no estaba orgulloso de esto, pero de verdad que su adicción hacia la tecnología Muggle era infinita "te mostrare un video de un partido de futbol, si te gusta, te puedo llevar a ver uno en vivo, mi madre es intima con el entrenador del Chelsea"
Dormitorios de Slytherin, Viernes 19:43 pm.
"Les juro que de haber sabido, jamás le hubiese mostrado ese video a Score" Albus estaba de brazos cruzados junto con Ed, Sam y Ty en la entrada de su dormitorio.
"Pero que haces Messi! ¡Como te pierdes ese gol por las barbas de Dumbledore!"
Scorpius estaba sentado en su cama gritándole a la pantalla del celular de Albus, era viernes y llevaba exactamente todo el día ahí, para sorpresa de sus compañeros, Scorpius no había ido ni a clases por quedarse viendo un partido que según era "el clásico del año", Albus tuvo que mentir diciendo que el rubio estaba enfermo, y para su sorpresa todos los profesores le creyeron. Quizás porque Scorpius nunca faltaba, o quizás porque era Albus quien lo decía y los profesores nunca le cuestionaban algo.
A la mención del argentino, Sam, el único hijo de Muggles de su año, se sentó junto a Scorpius y ahora eran dos los que gritaban contra la pantalla.
Edward se giró hacia Albus apuntándolo con un dedo "Te culpo 100% de esto, llevó 2 días escuchando sus gritos contra esa pantalla que le pasaste, ni siquiera duerme, y sé que no es de mi incumbencia, pero me agrada Scorpius y si llegan a sacarlo del equipo de Quiddicht por inasistencia, te juro Albus que un rictusempra es lo mínimo que te lanzaré" Edward era grande, muy grande, le sacaba por lo bajo una cabeza a Albus, y daba miedo, lo cual era irónico, porque era sumamente gentil, por lo cual Albus trago saliva y asistió a todo lo que le decía" y tu Samuel no te sumes a Malfoy y vamos por favor a cenar de una vez por todas!" Edward agarra a su amigo de la túnica y lo arrastra hacia la salida.
"Hey espérenme ¡yo voy con ustedes! No quiero estar presente cuando Al le quite el celular a Scorpius" Tyron le da una mirada de lastima a Albus antes que este le susurrará gallina al verlo salir corriendo detrás de sus compañeros.
Albus camino lentamente hacia la cama del rubio, recordando los consejos de Hagrid cuando uno debía acercarse a un hipogrifo. De hecho, Scorpius era como un hipogrifo, sumamente educado y orgulloso, atacando a quien les faltaba el respeto, pero era ferozmente leal y protector con los que se ganaban su cariño. Albus sonrió, quizás algún día compartiera esa analogía con su amigo.
Cuando ya estuvo a su lado, se sentó al lado y estuvo unos minutos viendo como el equipo del Barcelona perdía otra oportunidad de gol, y Scorpius le pegaba a su almohada, quedaban solo 2 minutos para que terminará el partido. Prefirió esperar.
"Te juro Albus que la defensa del Barcelona necesita urgente una nueva estrategia, no pueden depender del goleador, sería tan estúpido como que nosotros dependiéramos de ti atrapando la snitch mientras nuestros bateadores duermen"
Scorpius estaba exaltado, sus ojos estaban rojos, y su pelo estaba total y extremadamente desordenado. "¿Podrías por favor llevarme a verlos en vivo? Mi padre jamás entendería…por favor Albus"
"No soy muy fan del Barcelona Scorpius"
"¿Qué? ¡Es el mejor equipo del siglo! Barcelona y el Arsenal, definitivamente mis favoritos!"
"Tienes los mismos gustos que James, pésimos gustos si me preguntas a mi" Scorpius lo ignoro y estaba a punto de poner otro partido cuando Albus le quita el celular.
"¡Hey! ¡Albus Potter, devuélveme tu celular!" Scorpius se hinca y se lanza sobre Albus para quitarle el celular.
"Pero que goblins Scorpius, mi celular tiene toda la batería, como es posible que después de 12 horas no se te haya agotado la batería" – dijo empujándolo con toda su mano apoyada en su frente hacia atrás.
"Somos magos ¿sabes? Le traspase energía para que no se apagará cuando comenzó a sonar y mostrar mensajes de que la batería se acabaría"
"Scorpius, no hay ningún hechizo mágico que se aplique a recargar artefactos Muggle, la energía es uno de los recursos más limitados en el mundo Muggle"
"No tengo mucho conocimiento sobre energía Muggle Albus, pero para mí la energía es infinita, y si el universo no necesita de cables para funcionar, tu celular tampoco, me costo encontrar un hechizo que funcionará, pero ya inventé uno, ahora puedes devolvérmelo por favor, quiero ver un partido más"
"¿Inventaste un hechizo Scorpius?"
Albus estaba sorprendido, y no le cabía en la cabeza como el rubio encontraba todo este tema tan interesante como hablar del clima. Scorpius se encogió de hombros mientras se refregaba los ojos con sus nudillos bostezando.
"Al, de verdad no es tan difícil, todo hechizo tiene solo 3 componentes, la palabra, el movimiento de varita y la intención. Aunque de hecho lo único realmente que importa es la intención y el movimiento de varita, si quieres ahí te lo enseño" Scorpius apoyó su cabeza en el hombro del moreno "Necesito ver un partido más Al, solo uno más"
"Scorpius basta, no me mires con esos ojos" Albus se puso de pie rápidamente, y el rubio se cayó en su cama "si dejas esta obsesión pasajera tuya ahora mismo, prometo llevarte a ver al Arsenal estas vacaciones"
Los ojos plateados azulados de Scorpius brillaron como jamás los había visto.
"¿Lo prometes?"
"Si lo prometo, ahora haznos un favor a todos antes de que Edward vuelva y ve a ducharte para poder ir a cenar"
"¡Estas serán las mejores vacaciones de mi vida!" Scorpius se levantó más feliz que niño el día de su cumpleaños y camina hacia el baño, pero se detuvo en la puerta y se giró hacia Albus "Cuando salga de la ducha necesito que me recites todas y cada una de las clases que tuvieron hoy día y me pases todos tus apuntes, si es que escribiste algo, si no, consíguelos con Rose" antes de que Albus replicará, cerró la puerta detrás de él.
Albus se prometió a si mismo, nunca más pasarle su celular a Scorpius Malfoy.
Fin Capitulo 10
Nota de autora:
Hola! un capitulo 100% Albus y Scorpius porfin! Esto va tomando forma, y si tienen algun comentario, deseo, no olviden dejar sus comentarios.
Un abrazo!
Ami
