Hola a todos, perdón por tardar en actualizar, agradezco los review que han dejado y por dar follow y fav a la historia, esto cada vez se acerca a su fin, soy tan mala por lo siguiente que leerán , perdón, debía hacerlo intenso, supongo que con incendiar el apartamento no me bastó xD, que lo disfruten.

Disc. One Piece no es mío, es propiedad del gran genio Oda-sama

Capítulo 10. No, definitivamente la tormenta aún no se detiene.

Llegando al restaurante Luffy estacionó el carro y le siguió el juego a Bonney, abriéndole la puerta y actuando como pareja, cuando entraron al restaurante vieron que el invitando de la pelirosa no había llegado por lo que buscaron una mesa y se sentaron a conversar.

.

.

En un carro manejando como desquiciada venía una chica de cabellos negros y ojos color miel, estacionó el carro –mal por cierto- a un lado del de Luffy y se bajó como si nada hubiera sucedido, cuando entró al establecimiento fue atendida como reina, porque era nada más y nada menos que Violet, de inmediato los empleados avisaron al dueño de su presencia

-Mr. Prince, llegó su invitada- le informaba un mesero

-Excelente, ha llegado mi querida Violet-chan- decía con ojos de corazón mientras se levantaba para dirigirse con su amada

La chica iba camino a la oficina –por así decirlo- de su amado, cuando en la mesa del fondo ve a un chico de ojos negros al igual que su cabello –"Podría ser cualquiera"- pensó al inicio, pero después vio un peculiar sombrero de paja sobre la mesa. –"No, no puede ser, es él"- puso sus manos en su rostro con notable preocupación.

-Mi querida Violet-chan, me alegra que hayas llegado- dijo Sanji tomando su mano y depositando un beso en esta

-Ahh, si, hola Sanji-san- se notaba distraída por lo que acababa de ver, mientras se dirigía a la mesa en la que cenarían, repasó mentalmente la escena, -"Ese definitivamente era Luffy la pareja de Nami, estaba sentado en una mesa de un lujoso restaurante con una hermosa chica de cabello rosado, estaban conversando muy amistosamente… Ay no, Luffy tiene una aventura con otra"- se cubrió la boca con una mano y buscó su teléfono celular con la otra

-Estaba esperando por ti, cuando entraste al lugar, sentí de repente como la belleza de las flores era opacada por una mejor y más exquisita, sin duda supe que habías llegado, mi querida Violet-chan, estas son para ti- dijo entregándole un ramo de flores –Busqué algo que pudiera igualar tu perfección, pero ni todas las flores del mundo juntas podrían lograrlo-

Seguramente si hubiera estado poniendo atención a lo que su novio decía, se hubiera sonrojado y algo más hubiera pasado, pero como dije "si hubiera"

-Ehh, disculpa Sanji-san, tengo que ir a hablar por teléfono, podrías disculparme- se levantó de la silla y fue al tocador

*Purupurupurupuru*¨*Purupurupurupuru* *Cacha*

-Violet-san, ¿qué sucede?- decía Vivi mientras estaba de compras con Kaya

-Amiga, no me lo vas a creer… ¿Está Kaya contigo?-

-Sí aquí está, estamos de compras- Se encontraban sentadas en una mesa de una heladería con muchas bolsas de tiendas famosas comiendo una nieve.

-Pon el teléfono alta voz para que ella escuche también-

-Te oigo, ¿Qué sucede Violet-san?- dijo Kaya que ahora estaba cerca del celular de Vivi

-No me van a creer a quien acabo de ver con otra en el restaurante Baratie…- decía a manera de susurro apenas audible

-¿A Usopp?- contestó Kaya horrorizada

-¿A Kohza?- contestó Vivi de igual manera

-A alguien que ni el mismo diablo se la cree, me encontré a Luffy-

-¿A Luffy?- respondieron las dos al mismo tiempo igual de consternadas

-No es posible Violet-san, Luffy-san no es así- dijo Vivi en tono de replica

-Te digo que eso es lo que acabo de ver-

-Puedes estar confundida, o haberte equivocado de persona- dijo Kaya aun sin creerlo

-Reconocería ese sombrero de paja en cualquier sitio-

Al escuchar esas palabras "sombrero de paja" supieron que definitivamente era Luffy, pero él no era así, eso era imposible, aunque estaba sucediendo

-Miren ahí les va una foto-

No supe ni cómo ni cuándo pero Violet había tomado una foto a la escena que vio y después de colgar la mandó al celular de Vivi con un mensaje de texto diciendo "Una imagen vale más que mil palabras". Al verla ambas se quedaron sorprendidas, ahora ¿qué deberían hacer? ¿Le deberían decir a Nami? ¿Hablar con Luffy primero? Si hablaran con Luffy se aclararían las cosas de manera rápida y sin heridos, pero como en las historias eso nunca pasa, esta no será una excepción. De inmediato Vivi reenvió la imagen ahora al teléfono de Nami con el texto "Baratie en este momento"

.

.

La pelinaranja estaba en el supermercado, traía un carrito masomenos grande y Yami venía sentada dentro de él, yacían en un pasillo decidiendo si echar o no galletas con relleno fresa o con relleno de piña, en el fondo una relajante y alegre música daba ambiente.

-Entonces ¿Qué opinas Yami-chan, de fresa o de piña?

-¡De fresa!- gritó la niña muy alegre

*llega el mensaje*

-Oh me ha llegando un mensaje- dijo buscando su móvil en el bolsillo del pantalón

-Nami-san, mira allá, ¡la nutella está en oferta!, vamos Nami-san, ¡vamos!- dijo inquietándose

-Ehh, sí claro Yami, deja leo este mensaje-

-Nami-san, solo queda una, ¡Nami-san, ese niño la va a agarrar antes!-

-Ehh, no si puedo evitarlo- dijo guardando el celular y corriendo hasta donde estaba la nutella

-¡Yay! La hemos conseguido, ¡Sí!- gritaba la niña súper emocionada, se paró en el asiento del carrito y abrazó a Nami –Gracias Nami-san-

-Gracias a ti Yami-chan-

Después de volver a sentar a la niña, siguieron comprando, por fortuna, se había olvidado totalmente del mensaje que había recibido.

.

.

Volviendo al restaurante, Violet se encontraba ahora con Sanji, contenta y súper enamorada, aunque igual de preocupada por lo que estaba pasando con Luffy y Nami, si pudiera, ella iría con él y lo apuñalaría, lo que menos soportaba era una traición, pero sabía que Nami debía resolver la situación sola, como ella quiera, tal vez si le aconsejaría sobre apuñalarlo, incluso que cuchillo usar y de qué forma moverlo, pero eso sería decisión de la pelinaranja.

En la mesa alejada se encontraban los primos hablando.

-…Porque mi madre es la del apellido Monkey D. y pues tomé el de mi padre que es Jewelry, y es por eso que somos primos-

-Ahh ya veo, ahora todo está claro-

-Oh mira ahí está él- dijo rápidamente la pelirosa –Por Dios que atractivo es-

Se estaba aproximando a la mesa un chico de cabello negro, con un aura de misterio, cabe mencionar que era bastante atractivo.

-Hola Bonney, te ves hermosa- dijo con un tono de voz relajado y grave. Sin duda la voz apoyaba su misterio.

-Hola Law, tú también te ves bien- se saludaron con un beso en la mejilla y se sentaron en la mesa –Él es mi primo Luffy- dijo señalando al moreno –Le dije que me dejara venir sola pero insistió en que era peligroso, Luffy él es Trafalgar Law- ahora señalando a su pareja

Saludándolo con un apretón de manos le dijo –No tienes de qué preocuparte Mugiwara-ya, la cuidaré bien-

-Shishishishi, me alegro por ustedes, ador saboreando quien etis ben, mi reitero-

-¿Qué dices Luffy?- lo miró la pelirosa enojada y queriéndolo callar con la mirada

-Es que no entiendo lo que me escribí en la mano que querías que dijera- mostrando su mano lleno de tachones y palabras a medio borrar

-Solo tenías que decir "me alegro por ustedes, ahora sabiendo que están bien, me retiro" Luffy idiota-

-shishishishi pues así tiene más sentido- se levantó y se puso su sombrero de paja, -pues entonces me voy, adiós Bonney, adiós Torao- y se alejo rápido

-Es Trafalgar- dijo Bonney por lo bajo

Y ellos siguieron con su cita.

.

.

Ahora se dirigían directamente al apartamento de la pelinaranja, seguramente estaría listo como había dicho Franky, o por lo menos estarían algunos muebles. Llevaban varias bolsas en la cajuela, que era el mandado que acababan de comprar.

La pequeña de cabellos negros iba en el asiento del copiloto y la pelinaranja iba manejando, tenían la radio puesta y una canción que a ambas les gustaba estaba saliendo.

-¡I got the eye of the tiger, the fire, dancing through the fire, cause I am a champion and you're gonna hear me roar!- cantaban a todo pulmón

Cuando terminó la canción, le bajaron a la radio y empezaron a hablar

-No sabía que conocías la canción y que te la sabías de memoria, me sorprendes Yami-chan-

-Esa canción me encanta, cuando la escuche me recordó que aunque la sociedad esté en contra mía o de mis padres, no debo dejar que me repriman, al contrario, debo ser fuerte- explicaba la niña mientras hacía como si estuviera rugiendo

-"Sugoi, que madurez para pensar, esta niña me encanta"- pensaba Nami –Por cierto, te dije que te fueras atrás, aquí adelante puede pasar un accidente-

-Papá siempre me deja ir con él adelante- decía la niña inflando los mofletes

-Eso es mentira, tu padre te protege más que a nada en el mundo-

-Pero me deja ir adelante a veces- poniendo ojos grandes y suplicantes como cachorro

-Bueno- aceptó pues no faltaba mucho camino para el apartamento aunque con un poco de preocupación

-Oye Nami-san, ¿no te había llegado un mensaje cuando estábamos en el supermercado?- dijo señalando el celular

-Tienes razón, tal vez era Franky diciendo que ya podemos ir al apartamento-

La pelinaranja detuvo el auto debido a una luz roja del semáforo y sacó su celular, puso su contraseña y abrió el mensaje. "Baratie ahora mismo" –Hmm ¿Baratie?, que extraño-

-Nami-san, se puso el verde- dijo la niña

Nami no escuchó lo que ésta le dijo pues abrió la imagen y la estaba viendo, quedó petrificada, ¿Qué podía pensar ahora de Luffy? Era el hombre que ella amaba y aunque su orgullo no la dejaba decírselo, le dolía ver la imagen, ¿Acaso la estaba engañando? No, claro que no, no la engañaba porque ellos no eran nada, a final de cuentas él podía salir con quien quisiera.

Un claxon sacó a Nami de su transe y aceleró, no se dio cuenta que el semáforo había cambiado a amarillo y avanzó.

Desgraciadamente una camioneta venía a velocidad muy alta que cuando vio al carro atravesarse no tuvo tiempo de frenar, la camioneta dio de lleno al lado del conductor, el conductor del automóvil que había pitado segundos antes, se bajó y llamó a emergencias.

El pequeño carro blanco en que venían Yami y Nami, al recibir el impacto fue empujado por la camioneta varios metros por la calle, después se volcó dando un par de vueltas y calló de cabeza, todos los vidrios estaban completamente quebrados, la puerta del lado del conductor y la trasera del mismo lado estaban totalmente hundidas, el cofre estaba todo doblado y como se había volcado, el techo estaba chueco.

Al contrario, la camioneta estaba con el puro frente deformado, un señor de cabello negro y nariz muy larga se bajó a ver la escena.

-Niña estúpida, ¿Cómo se le ocurre atravesarse?- dijo el señor viendo los daños de su camioneta –Si no me voy pronto de aquí, me atraparán, de por sí ya me venían persiguiendo desde antes-

-Ahí está, ¡Atrápenlo!- gritó un policía –Diablos- dijo al ver el desastre

-Atrápenme si pueden hijos de puta- gritó el sujeto antes de irse en una motocicleta que traía en la parte de atrás del vehículo

-¡Arlong Desgraciado mal nacido!- le gritó –rápido, ustedes llamen a emergencias y esperen a que llegue la ayuda para que ayuden- les gritó a otros policías que estaban parados

-¡Si, señor!- respondieron y llamaron a la ambulancia

-Los demás, a sus patrullas que Arlong se nos ha escapado-

-¡Sí, señor!- corrieron a sus autos y rodearon el accidente

La ambulancia llegó en esos instantes y vieron el desastre, corrieron a ver a las víctimas de este accidente, dentro del auto se encontraban ambas con heridas y llenas de sangre. Fueron sacadas y de inmediato subidas a la ambulancia para irse a toda velocidad, al llegar al hospital las atendieron.

Los resultados de Yami indicaban algunos golpes externos y muchas cortadas de los vidrios, nada más, pero en cambio Nami tenía fracturada la pierna izquierda, un fierro se le había encajado en el muslo de la otra pierna, además de muchos golpes y cortadas.

Cuando la pelinaranja despertó, se encontró a Yami acostada en la cama de enseguida, al ver esa escena se imaginó lo peor, se levantó para verla y fue cuando notó un inmenso dolor en ambas piernas.

-¡Ahhhhh!- gritó antes de caer, y se vio sus piernas, notó la fractura que ahora se encontraba enyesada y el ardor que tenía en el muslo, al tocarse, sintió como tenía puntadas, midió con la mano, la herida tenía maso menos la medida de 15 cm, en ese momento una enfermera llegó.

-Señorita, usted debería estar acostada- la ayudó a levantarse y la acostó en la cama -no tiene que levantarse para nada, debe reposar-

Nami volteó a ver a la niña e intentó volver a pararse

-No debe intentarlo- dijo acomodándola otra vez –Se lo que piensa, pero la niña está bien, solo está dormida, usted fue la que más salió lastimada en el choque-

¿Choque?, por su puesto, ahora todo regresaba, recordó como había sucedido todo

-Se fracturo la pierna, el peroné, para ser específica, además de que su tobillo se dobló, por eso tampoco puede caminar con la pierna derecha-

-¿Todo eso?- preguntó Nami -¿Pero a ella que le sucedió?- dijo desesperadamente

-Ella está bien, sufrió varios golpes y cortes, pero todos los vidrios fueron extraídos, el que más causo daño fue el de su pierna, necesitó tres puntadas. Por el momento está dormida, le tuvimos que aplicar tranquilizante para niños porque no quería alejarse de ti-

-Oh, ya veo-

-¿Puedo saber qué ocurrió? Si no es mucha molestia- decía la enfermera sentándose en una silla cerca de la cama

-Solo recuerdo que la camioneta venía muy rápido y al verla, me giré al asiento de Yami, intenté llegar a ella lo más rápido que pude pero solo alcancé mover la parte superior, la abracé contra mi pecho procurando que no se lastimara y sentí el impacto, después fueron solo vidrios volando y el auto dando vueltas-

-Eso explica las cortadas en su espalda- decía la enfermera –pues permítame decirle que tuvo mucha suerte, considerando lo que pasó, gracias a cómo reaccionó su hija se salvó- mientras señalaba a la niña

-Gracias, sí soy afortunada, incluso si fuera mi hija habría actuado de tal forma-

-¿Ella no es su hija?-

-No, se la cuido a una amiga, pero la quiero tanto como si fuera mía-

-Me doy cuenta, ¿Quiere que se lo comuniquemos a los padres?-

-Sí por favor, pero ahora no, ¿podría esperar a que la niña se encuentre mejor?-

-Claro que sí-

La enfermera salió de la habitación y Nami se sentó a la orilla de la cama, se asomó lo más que pudo para ver a esa pobre niña, tenía cortadas en toda su carita, quien diría que ella era la culpable de que tal carita de ángel hubiese sido profanada con tales marcas, ¿Qué diría Robin? ¡¿Qué diría Zoro?! No podía pasarle todo a ella, primero el incendio, luego este accidente, era terrible, y había algo más, recordó aquella imagen que había visto, ¿Por qué todo se le juntó para un día? ¿Por qué ese dolor jamás se iba? Empezó a llorar en voz baja para terminar llorando amargamente a todo pulmón. La enfermera corrió a ver lo que sucedía.

-Nami, ¿Estás bien?- dijo entrando de golpe en la habitación para encontrar a la pelinaranja llorando de rodillas en el piso frente a la cama de Yami

-¡Ha sido mi culpa! Yo tenía que cuidarla y hacerme cargo de ella, pero en vez de eso, la he puesto en peligro varias veces, yo no merezco tanta responsabilidad- gritaba tan dolidamente

La enfermera iba a entrar cuando vio que la niña había despertado, así que prefirió que ellas resolvieran los problemas de su corazón y alma, salió en silencio y cerró la puerta.

-¿Nami-san?- dijo adormilada

-Yami-chan, por favor perdóname, en verdad lo siento mucho, estoy tan feliz de que sigas con vida, pero tan triste por lo que te he hecho pasar, ¿Podrás perdonarme?-

A la niña se le llenaron los ojos de lágrimas –No hay nada que perdonar Nami-san, los accidentes pasan, tenía mucho miedo- dijo hincándose y abrazándola, empezó a llorar más –los doctores dijeron que estabas muy grave y que pudiste haber muerto-

Nami al ver que llorar solo hacía que la niña llorara se tranquilizó –Ya, ya, aquí estoy- decía acariciándole la cabeza –Nada va a pasar, todo está bien, ahora no hagas mucho esfuerzo, debes dormir-

Entonces la enfermera entró

-Nami-san, un doctor quiere verlas- dándole paso a la persona que venía con ella

-¡Nami!, ¡Yami!- entraba gritando un doctor de baja estatura y con los ojos llenos de lágrimas –ME DA TANTO GUSTO QUE ESTEN BIEN- llorando y abrazando a las hospitalizadas chicas, de inmediato cargó a Nami en los brazos y la depositó en la cama –He llamado a todos los chicos para informarles sobre lo que sucedió, seguro deben estar por llegar-

-Dr. Chopper, han llegado más visitas-

-Hazlas pasar Camie-

La enfermera abrió la puerta y entraron Vivi y Kaya cargando algunas bolsas de compras, en cuanto vieron a Nami, corrieron a abrazarla

-Ay amiga, cuando nos enteramos no sabíamos que pensar- dijo Vivi

-No puedo creer que te haya sucedido esto a ti-

Luego fueron a donde estaba Yami y sacaron un oso de peluche cada una

-Esto es para ti Yami-chan- dijo Kaya entregándole el oso

-Para que te sientas mejor- se lo entregó Vivi

Los osos medían un poco menos de lo que medía la niña, eran bastante grandes.

Después Camie dejó pasar a otros tres visitantes, eran Violet, Sanji y Usopp.

-No puedo creer lo que te sucedió Nami-san, espero que te mejores- le dijo entregándole un ramo de flores –y a ti pequeña princesa, mejórate pronto y sacó un peluche de un gato con globos que decían "Mejórate Pronto" y cosas por el estilo.

-Lamento lo que pasó Nami querida, todo te sucedió hoy- dijo mientras la abrazaba –Y a ti Yami-chan, toma- dándole esta vez una muñeca vestida de bailarina

-Gracias a todos- dijo sonriendo la niña

-Sí, gracias a todos- dijo Nami

Cuando Usopp terminó de dar obsequios y desear la mejora, voleó a ver a todos, preguntó –y ¿Luffy?-

Las chicas al oír el nombre del pelinegro, pusieron cara de tristeza y decepción, incluso Nami. Para los demás fue también una buena pregunta, y voltearon a ver a la pelinaranja por si ella sabía dónde estaba.

Vivi notó esto y habló –Tal vez no pudo venir-

-Imposible, Luffy iría incluso a otro continente por ver a un amigo- dijo Usopp orgulloso

-Tal vez ahora no se pudo Usopp-san- dijo Kaya

-Yo si le he avisado- dijo Chopper

Todos pensando "Dónde estará Luffy"…

.

.

Mientras tanto en algún lugar de la ciudad

-Maldita sea- decía el moreno con un sombrero de paja puesto –Ya les dije que tenía prisa, ¡Déjenme ir!- mientras le colocaban esposas y lo subían a una patrulla de policías

CONTINUARÁ

La verdad es que he quedado conforme con lo que me ha quedado de capítulo, no tenía planeado lo del choque, pero ando medio triste, con este sentimiento no puedo escribir cosas bonitas.

La canción, por si no lo notaron, es la de Katy Perry "Roar" xD es que me gusta mucho esa canción

Tardé más esta vez porque estoy escribiendo un nuevo fic que espero que se animen a leer, lo subiré cuando este fic vaya por el penúltimo capítulo. Nos leemos pronto n_n gracias por leer.