He vuelto mis queridos mortales alfeñiques, espero que les este gustando este fic tanto como a mi, a veces me pongo a leerlo y me pregunto ¿Yo escribí esto?, me llevo una gran sorpresa al leer. Bueno, a quien le importa mi estado de animo, lo que ustedes quieren es el décimo capitulo, y aquí lo tienen.

Loco paranoico.

¿Por qué? ¿Por qué, Dios, por que? ¿Por qué X´Hal los domingos tienen que ser tan asquerosamente largos cuando no tienes nada que hacer? Oh Azar, el calor era abrumador, el aburrimiento implacable, los celos imperceptibles y la locura totalmente tangible. La pereza reinaba en las conciencias de cada titán, la creatividad no existía en sus mentes y cada uno solo se concentraba en su propia respiración.

Cyborg y Beast Dude se relajaban en el sofá, admirando la belleza del techo, el chico maravilla concentraba toda su atención en su comunicador, con la débil esperanza fijada en las brillantes lucecitas de su aparato, Todd se encontraba clasificando sentimientos por medio de una canción, la chica dorada estaba recostada en su cama con Sedita en el regazo, pensando en cualquier cosa, bueno tal vez no fuera "cualquier cosa", Raven leía en su recamara un libro de magia oscura, rodeada de la tétrica oscuridad. Ni Dios, ni Azar, ni X´Hal, ni siquiera la mismísima Hera, podrían ya salvarlos del aburrimiento.

-¿Puedo pasar, Star?- inquirió Todd, llamando suavemente a la puerta.

-Claro, entra amigo Todd- le contestaron del otro lado.

El chico de ojos oscuros giro la perilla lentamente, como si entrara en lugar sagrado, como si tuviera miedo de terminar con una flecha en su cuello por la sencilla razón de adentrarse ahí. Cerro la puerta con delicadeza, para que no se escuchara el portazo, se recostó en ella, deslizándose hasta el piso, mientras Starfire se sentaba en su cama intrigada.

-¿Necesitas algo, amigo Todd?

-No, gracias. Solo pase a conversar un rato contigo, espero que no te moleste, por que si quieres me puedo ir.

-Oh, no por supuesto que puedes quedarte, ¿De que quieres hablar?

-Realmente… de nada importante, a menos que tú quieras decirme algo- dijo el arquero, jugando nerviosamente con un folleto.

-¿Yo? No tengo nada que decirte- contestó la pelirroja inocentemente- ¿Por qué dices eso?

-No lo sé, algo en ti me dice que necesitas desahogarte- siguió presionando Todd, mirándolo a los ojos.

-Gracias por preocuparte, amigo Todd, pero no necesito desahogarme.

-Necesitas hacerlo, y ni tú ni yo vamos a salir de aquí sin que me lo digas.

-Eso es secuestro, y no te voy a decir.

-Si no me dices es por que es importante.

-No tengo nada que decirte.

-Oh, por favor dime, Star.

-No.

-Dime.

-No.

-Dime.

-No.

-Dime o te hago cosquillas.

-¿Cosquillas? ¿Qué son esas?

-On, ¿No sabes que son las cosquillas? Ven te enseño- respondió el azabache, abalanzándose sobre ella para hacerle cosquillas.

Starfire es igual de cosquilluda que de inocente, y no pudo evitar reírse a carcajadas mientras suplicaba por piedad, Todd además de ser un perfecto arrogante también es un fastidioso si se lo propone, y el castaño no iba a detenerse hasta que la tamaraniana le dijera lo que quería confirmar. La princesa espacial cedió cuando creyó que explotaría, haciendo que Damian detuviera su ataque y terminara encima de ella, agarrándole por las muñecas, mientras intentaban normalizar su agitada respiración. Factor que puede malinterpretarse.

-¿Me vas a decir o quieres más cosquillas?- cuestiono jadeando el arquero, con una sonrisa divertida.

-Tú ganas, amigo Todd, voy a decirte- aceptó Starfire, con enojo fingido- Pero primero, ¿Quisieras levantarte?

-Por supuesto, no me había percatado.

El azabache se separo suavemente de la chica sentándose a su lado mientras ella acomodaba su cabello con la sonrisa de oreja a oreja todavía pintada en su adorable rostro, lista para confesarle lo que le abrumaba.

Lo que ignoraban era que la puerta se había abierto, ya que el moreno no la cerro bien, y que cierto personaje de imaginación extremadamente celosa (Que no es Robín) les había observado una fracción de tiempo y lamentablemente la peor parte, la más retorcida, si, esa parte y desafortunadamente este personaje poseía poderes de súper escucha para entender la situación.

Oh joder. Ahora todo estaba perdido para aquella inquebrantable amistad entre los dos titanes, y solo ellos serían capaces de salvarlos.

De regreso a la habitación de Starfire.

-¿A ti te gusta Dicky, verdad?- intrigo el oji castaño, con la mirada de alguien que pregunta lo que ya sabe- Que digo gustar, tú lo amas con ese amor tipo película de Walt Disney, ¿Es así o me equivoco?

-¿Cómo supiste eso? Y si ya lo sabías entonces, ¿Por qué insististe en que te dijera?- cuestiono la pelirroja, extrañada por el comportamiento del chico.

-Lo supe, por que la química entre ustedes dos es más notable que el Everest a quince mil pies de altura. Hasta los villanos lo saben, e insistí tanto sólo para oírlo de tu preciosa voz- le respondió Todd, lanzándole una mirada melosa.

-Eres tan tonto, amigo Todd- contestó la chica de ojos esmeraldas, riendo.

-Pero no puedes negar que soy un tonto encantador- proclamo el arquero, guiñándole un ojo y haciendo el "like" con sus pulgares.

Azotea, Torre de los Titanes, 4:15pm.

Iba a matarlo, maldita sea, iba a matarlo. Nunca había deseado nada tan fervientemente en su vida, quería destrozar a golpes ese desgraciado rostro, hasta que no fuera más que carne y sangre revueltas. Lo ahorcaría, no sabía como iba a asesinarlo, sólo sabía que lo haría con sus propias manos, iba a untarse de sangre, a cubrirse de muerte, de corrupción, de maldad. Se mancharía su impecable conciencia con la sangre de su mejor amigo, y el reproche de aquel asesinato lo perseguiría en cualquier lugar, lo abrumaría cada vez que cerrara los ojos, le atormentaría hasta el estúpido fin de los tiempos. Pero no le importaba, no le importaba nada en absoluto.

El batboy se pasó una mano por el cabello, apretó los puños, miró el horizonte y se humedeció los labios. Escruto atentamente, casi maravillado, el paisaje extenso frente a él, los altos edificios de JumpCity, las casas pequeñas casas contrastando con la altura de los apartamentos, completamente oscurecidos como si fueran una silueta de cartulina negra pegada a una hoja de papel con una amanecer pintado. El omnipresente mar estaba tan quieto, tan calmado que podía compararse con una espejo azul, cristalino, espejo de profundo misterio, como sus malditos ojos.

Se encontraba furioso, irritado, absolutamente furioso. Enojado con Starfire, con Todd, pero sobre todo furioso con Robín, enfadado con él. ¿Por qué? Por que era un maldito idiota, si, eso era, un imbécil ejemplar. Siempre tratando de hacerse el fuerte, el "estoy estable física y mentalmente", ese es él, no podía negarlo, esa es su esencia. Te preocupas por los demás, les brindas ayuda cuando la necesitan, pero y ¿Tú? Tú quedas en el coño, en el ultimo puesto del escalafón del la FIFA, nunca te preocupas por ti mismo, jamás insistes en revisar tu interior. Esa es su esencia, si cambia o no, solo él puede decidirlo.

-Creer en los demás es fácil, Robín, creer en ti mismo… es el problema- aquellas fueron las palabras de su madre, en una noche tan cercana, pero a la vez tan lejos.

Creer en si mismo, ese era el verdadero problema, esa era la causa. La duda, la enfermiza duda, era su problema, la responsable de que no creyera en sus propias habilidades, de que no confiara en sus mismísimos compañeros.

¿Soy un buen líder? ¿Qué pensaran los titanes de mí? ¿Mi trabajo es un asco? ¿Cómo me verán los civiles? ¿Qué hubiera sido de mí si mis padres no hubieran muerto? Todos malditos interrogantes habían cruzado su mente más de una vez, y la mayoría de esas veces ni él mismo se había percatado. Ese era su abismo sin fondo, la oscura grieta sin fin alguno, en este preciso instante caía hacia ella, la gravedad lo arrastraba, más él no tenía certeza de que en algún momento se estrellara en el suelo. O si podría salir de ahí.

Lo había descubierto, por fin había revelado el imperfecto de su existencia. Su apariencia, su exterior, él era tan hipócrita como cualquier morrongo. Por fuera era duro, impenetrable, nervios de acero, pero por dentro era débil, frágil, comparable con un infante de dos años que no se le puedo tocar siquiera por que enseguida rompe en llanto. Ese es él, tan frágil emocionalmente, tan débil en el sentido psicológico. Traumado, perturbado, extrañado, exageradamente débil. Así es él.

Incluso podría aplicarse la famosísima frase de Hamlet: "To be or no to be. It is a question." Podría clasificase como un completo maniático, un miserable enamorado, un demente absoluto…

Un loco paranoico.

Hasta que termine, uff, este capitulo no estuvo tan largo como esperaba pero igualmente hice lo mejor posible. ¿Qué tal quedo?, a mi parecer esta bien, pero ¿que opinan ustedes, mortales alfeñiques? En este me centre un poco más en Robín, por que bueno... el batboy también es un personaje importante en esta historia.

Antes de las preguntas, responderé unos cuantos reviews (o sea dos, ¡DEJEN MÁS REVIEWS!):

SaritaSan: No te preocupes, esto será BBxRae hasta el final, solo quiero que Todd se enamore para luego hacerlo sufrir (que sádica). El amor de ellos dos es imposible, por que en primera, Raven no lo ama y en segunda, BBxRae es mi pareja favorita (claro que también me gustan otras) Y respecto al triangulo amoroso, no lo sé, lo estoy pensando. A mi también me parece mucho cliché, pero francamente no sé.

Y saliéndome del tema, me encanto el tráiler de Dragon Ball Z, yo creo que será una nueva película, aunque sería mejor una nueva saga ¿no crees?

La Rebelde Paola. Tsk XD: Concuerdo contigo, el pobre de Beast Boy tiene un gran, y demasiado sexy, problema. Tendremos que ver si lo soluciona.

Y aquí vienen las fastidiosas preguntas de siempre:

¿Dicky matara al desgraciado Damian? ¿Todd podrá aclarar las cosas con su amigo? ¿Raven sucumbirá a los encantos del arquero? ¿Beast Dude esta enamorado de ella? ¿Hará hasta lo imposible para conservarla a su lado? Consiguiran las respuestas a su interrogantes en el proximo capitulo de Teen Wolf, quise decir de Young Justice Invasion digo, de este maravilloso fic. Y también del nuevo trailer de Dragon Ball Z, no sé que tiene que ver, pero quise hacerle propaganda.