Cuando volvió a su casa luego de su entrenamiento de esgrima de cada martes vio a su amiga sentada en la escalera de su pórtico, sosteniendo un block viejo de notas y con dos latas de gaseosa junto a ella, le dedico una sonrisa amistosa apenas sus vistas se cruzaron.

—Al fin llegas, siento que llevo esperándote siglos— Dijo al tiempo que le pasaba una de las latas de gaseosa

—No sabia que ibas a venir, Helga— Respondió en tono dulce mientras recibía la bebida y se sentaba junto a su amiga—Pero es una grata sonrisa— Sus ojos de por si diminutos se cerraron mas mientras sonreía alegremente, Helga sonrío también, había algo en Phoebe que la hacia calmarse inmediatamente.

—Bueno, siento que no vengo aquí hace años— Río

—Casi…—Phoebe suspiro y miro al piso, luego clavo sus diminutos ojos en Helga y le dibujo otra sonrisa— Últimamente no pasas mucho tiempo con nosotros, eso es verdad.— Antes de que Helga pudiera hablar Phoebe continuo— Pero, no te preocupes, según como lo veo es de lo mas normal… desde que somos pequeñas has tenido gustos algo diferentes al resto y pienso que no es sano para ti que solo te juntes con un grupo de personas… así que no me he tomado este distanciamiento como algo personal. Entiendo que necesites esto.

—Pfff— Helga resoplo y bebió de su gaseosa— ¿Necesitar que?

—Abrir tus horizonte… crecer un poco, quizás—Phoebe también bebió de su gaseosa para luego poner una mano sobre el hombro de Helga— Solo no te olvides del todo de nosotros—Río. Luego pasaron unos minutos en silencio mirando como los autos pasaban por la calle, Helga recordaba aun como era todo antes, cuando pasaban horas en las calles sin mas entretención que un guante de baseball y un bate, las cosas habían cambiado mucho desde entonces, y a medida que el tiempo pasaba ella solo parecía encajar menos y menos con el grupo que había conformado en su niñez. Phoebe era hoy en dia era la única persona con la que seguía teniendo una conexión real, debido a que pese a que Helga siempre tuvo dificultades de mostrarse tal cual por completo, Phoebe conocía este hecho y no le daba mayor importancia, de vez en cuando solía decirle "Se que no te conozco del todo Helga, y que quizás nunca lo haga pero lo que conozco realmente me agrada, y dudo que haya algo que puedas hacer o ser que cambie eso", eran en momentos así cuando Helga agradecía infinitamente la presencia de Phoebe en su vida, esa menudita chica asiática que había sido su piedra de apoyo durante todos esos años.

—Me sorprende que ya no me regañes por las personas con las que paso el tiempo— Phoebe sonrío

—Eres una persona inteligente, y siempre has sabido reconocer a los "idiotas" a primera vista… asumo que si sigues siendo amiga de Dinn y los demás es porque valen la pena, confío en tu criterio Helga— Sonrío amablemente y volvió a tomar bebida—Por cierto ¿Qué es eso?— Dijo señalando el block en las manos de Helga.

—¿Esta cosa? Es solo la prueba de que las cosas eran mas simples cuando no "abría mis horizontes"—Resoplo— ¿Recuerdas cuando de pequeñas solía decir cosas crudamente reales y lastimaba a algunas personas?

—¿Cuándo pequeña?...

—Bueno, esta bien, en general… ¿Lo recuerdas? Bueno, siempre que hacia eso me daba cuenta, que lastimaba a la gente, digo… No es que me gustara hacerlo pero hay verdades que tienen que decirse, y nadie mas parece querer decirlas.

—Lo se, jamás crei que lo hicieras por maldad— Helga se quedo mirándola, quizás era la única persona que lo creía de esa forma.— ¿Por qué me dices esto?

—Porque jamás me sentí culpable, ni una sola vez… pero ahora hice lo mismo sin darme cuenta, y lastime mucho a alguien… y no creo que podría sentirme peor— Helga miro el block en sus manos y suspiro— Maldita culpa— Rezongo nuevamente al tiempo que fruncía el ceño— No se supone que las cosas deberían ser así Phebs ¿Lo sabias?... siempre crei que para estas alturas de mi vida estaría yendo a casa con Arnold todos los días, que ya le habría dicho todo…jamás pensé…—Helga guardo silencio varios segundos, Phoebe no dijo nada, sabia perfectamente que eran de esos momentos en que Helga debía desahogarse y ella solo debía escuchar— Las cosas no han salido de acuerdo a mi plan…— Abrió lentamente el block y se quedo mirando las letras— ¿Qué pasa si caminar a casa con Arnold todo los días no es lo que se supone que tengo que estar haciendo?... Siempre crei que Arnold era la única persona que jamás vería pero… pero… ¿Qué pasa si soy capaz de ver a alguien mas Phoebe?

—Estas en tu derecho de cambiar la forma en que te siente Helga, no hay nada malo con eso…

—Es que no estoy cambiando la forma en que me siento… ese es el problema ¿Cómo puedo pensar en mirar a alguien mas si se que jamás dejare de sentir lo que siento por Arnold? ¿Cómo eso es justo para la otra persona?— Helga cerro el block y se lo paso a Phoebe— Es de Dinn— Dijo escuetamente, su amiga lo abrió y estuvo algunos minutos leyendo en silencio.

—Oh— Helga río amargamente frente al comentario

—jamás voy a poder cambiar lo que siento por Arnold, y él lo sabe…pero

—Te gusta Dinn ¿Verdad?—Helga se encogió de hombros.

—No lo se, no es lo mismo que con Arnold

—Nada lo será— Phoebe se volteo a mirar a Helga muy seriamente— Estas enamorada como lo estabas hace años, y no es justo para ti Helga, amar tanto a alguien que no hace nada por ganar ese sentimiento. Arnold es parte de ti, jamás podrás superar eso pero… un primer amor no significa también el ultimo.— Phoebe volvió a poner el block en las manos de ella— Creo que, si algún dia Arnold quiere estar contigo debería enamorarte, debería intentarlo como lo esta haciendo Dinn ahora. — Helga suspiro

—Vaya, no esperaba que todo se pusiera tan intenso—Río burlona, Phoebe le sonrío.

—¿Sabes? Rhonda dará una fiesta hoy por la noche, no te invito porque creyó que no querrías ir ahora que tienes nuevos amigos pero estoy segura que no abra ningún problema en que te des una vuelta. Mi Papá puede llevarnos.— Helga miro nuevamente el Block de notas, necesitaba distraerse.

—No tengo que ponerme…en general, sabes que jamás tengo ropa del tipo que le gusta a Rhonda que usemos en sus fiestas

—Bueno, déjame llamarla, seguro que ella puede solucionarlo, después de todo sabes lo mucho que le gustan los retos

—Entonces soy un reto, eso no me ofende en lo absoluto— Dijo en tono sarcástico, aunque realmente el comentario no le había molestado, sabia perfectamente que Rhonda siempre había querido hacer algo con su pelo siempre liso y su ropa de mecánico, y aunque a Helga jamás le había llamado la atención la idea pasar una noche con Phoebe y todos sus amigos valía la pena, en especial ahora que se había dado cuenta lo alejada que había estado de todos últimamente— Esta bien, vamos a esa fiesta de ricachones.

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—Sabes, este es un hermoso vestido que realza las curvas, y seria perfecto si tan solo tuvieras alguna— Refunfuño furiosa Rhonda después de descartar el décimo vestido, Helga se encogió de hombros, su falta de curvas –como Rhonda lo llamaba- jamás le había molestado y dudaba que algún dia lo haría, quizás no tenia la delantera de Rhonda, o las caderas de Lila o la cinturita diminuta de Phoebe pero según sus propios estándares no estaba mal, su peso era el indicado y el resto poco le importaba.

—Puedo usar cualquier cosa, princesa, no hace falta que te sulfures….Dios, ahora recuerdo porque siempre eludía tus fiestas— Rhonda la fulmino con la mirada.

—Esta bien, puedo hacer algo…como futura modista profesional puedo encontrarle un traje inclusive a alguien como tú.— Helga puso los ojos en blanco y deseo con todas sus fuerzas haber pensado dos veces eso antes de aceptar, claro, pasar tiempo con sus amigos era divertido pero había pasado por alto lo diferentes que eran sus intereses ahora— Mira, creo que esto te servirá— Dijo pasándole un top verde limón, Helga negó con la cabeza ay lo tiro hacia a un lado.

—No me siento cómoda con nada que no tenga hombros…sabes, pásame eso de allá y estaremos bien— Dijo señalando un vestido negro sin mangas hasta un poco mas arriba de la rodilla, no era algo que Helga hubiera comprado pero era lo único en toda esa habitación que no le daba ganas de vomitar.

—Supongo que serviría…podrías ponerte un cinturón con eso y algo de maquillaje y los zapatos indicados….si, creo que servirá— Rhonda termino poniéndole un cinturón de cuero rosa a la altura de la cintura y unos zapatos a juego, la lleno de maquillaje y le ondulo el cabello en las puntas, para cuando termino Helga sentía que no conocía a la persona frente al espejo, suspiro resignada.

Cuando Helga bajo al salón se dio cuenta que apenas y conocía a un quinto de las personas que había ahí, estaban sus amigos de la infancia, claro, pero además un par de docenas de personas que no sabia de donde Rhonda las había conocido.

Camino con dificultad hacia la mesa de bocadillos e intento integrarse a una conversación con Harold y Stinky pero apenas y sabia de lo que hablaban, algo de videojuegos en línea y puntos y cosas que ella no lograba entender del todo, meterse a alguna conversación con las chicas era aun peor, mucho sobre la nueva línea de maquillaje de no se quien y algo sobre todos los chicos que estaban tras ellas y cosas que Helga entendía aun menos que los videojuegos de Harold. Eso había sido una mala idea por donde se la mirara, cuando estaba por probar suerte y conversar con un grupo de desconocidos vio entrar a Arnold tomado de la mano de Lila, la visión de ella le dieron ganas de salir corriendo, se veía tan asombrosamente deslumbrante, con su cabello colorín y su traje de seda verde agua, sus piernas largas y su sonrisa natural, Helga fue conciente entonces de cómo apenas y podía mantenerse en pie con los tacos y de lo ridícula que se debía ver, un sentimiento de vergüenza se apodero de ella y corrió hacia la terraza donde gracias a Dios no había nadie, se sentó en una banca y se saco los zapatos, podía escuchar los comentarios de sus amigos.

Bonito atuendo ¿Olvide ponerme la corbata para hablar con usted?— La voz sarcástica de Clint le retumbo en la cabeza

Amiga, en la banquetera jamás te obligaríamos a vestir algo que se viera tan incomodo como eso— La risita aguda de Arthie inundo su mente ahora

—¿Zapatos altos? ¿Enserio?... si a ti te gustan esta bien pero me gustaban mas tus viejas converse, van mas con tu estilo— Era ahora Stell la que le hablaba

Vamos Pataki, debes sentirte tan incomoda como te ves.— La risa estruendosa de Dinn y su sonrisa la hizo sentir mejor, aunque solo fuera su imaginación. En aquel momento hubiera dado lo que fuera por estar con ellos.

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Por alguna razón lo primero que vio al entrar al salón fueron los ojos de Helga mirándolo por una milésima de segundo, recordaba esa mirada fugaz, aun sin querer admitirlo la había visto varias veces mirándolo de soslayo durante años, jamás le había producido ningún tipo de reacción pero por alguna razón aquella vez fue diferente, apenas sintió la mirada de Helga soltó la mano de Lila, pero para cuando volvió a ver donde ella estaba Helga se había esfumado.

—¡Que bueno que vinieron!—Saludo Rhonda emocionada, Lila le devolvió el saludo mientras Arnold mantenía la vista fija en el lugar donde Helga se había ido.

—Es muy hermosa la decoración Rhonda, te felicito—Sonrío cordial obligándose a mirar a Rhonda a los ojos.

—¿Cierto que si? Me he esforzado mucho…ya saben lo adicta que soy a los detalles— Arnold estuvo trabado en una conversación con Rhonda durante unos minutos, respondiendo amable a todo lo que decía y mostrando mas interés del que realmente sentía en la gran gama de bocadillos que había, luego de unos minutos otro invitado entro y Rhonda lo abandono, entonces Arnold se dirigió inmediatamente al lugar donde había visto a Helga, era esa misma urgencia por encontrarla que sintió semanas atrás, y algo le decía que lo había sentido antes, varias veces pero no se había dado cuenta. Había algo en él que lo impulsaba a buscarla, había sido así varias veces en su infancia, cuando Olga venia, o cuando tenia problemas con Phoebe, él siempre intento que ella estuviera bien, y por alguna razón sentía que Helga lo había cuidado también.

Dio varias vueltas por el salón hasta que decidió entrar a la terraza, ahí sobre una banca la encontró descalza y mirando el cielo, serena, disfrutando algo que muchas veces Arnold creía que era el único que solía disfrutar, la soledad, el silencio y el cielo adornado de estrellas. Sin embargo ella podía, y él siempre lo supo.

—Es una linda noche la de hoy— Helga se sobresalto al escuchar la voz de Arnold, pero se quedo quieta en su lugar, el chico camino hasta ella y se sentó junto en la banca. La miro rápidamente para que ella no se diera cuenta, con el cabello ondulado y un vestido ceñido, por la mente de Arnold paso el pensamiento de que Helga se veía mejor en su ropa cotidiana, jamás se había preocupado de cómo se veía como las otras chicas y era una de las cosas que Arnold siempre admiro en secreto.

—Cualquier cosa es mas linda que el circo que hay allá adentro

—Es bueno verte aquí, hace tiempo no pasas tiempo con el grupo— Helga se encogió de hombros. Ambos guardaron silencio— ¿Por qué siempre eres así Helga?...Tan… a la defensiva, se que no es la persona que realmente eres, lo he visto antes.

—Lo mismo aplica para ti, cabeza de balón. No me creo eso de que siempre tengas solo cosas buenas que decir—Arnold río.

—Supongo que tienes razón, siempre dices las cosas incorrectas aunque no las pienses y yo, supongo que a veces intento no decir algo que le podría caer mal a otra persona.—Helga se quedo mirándolo.

—¿Por qué siempre me hablas así? ¿Es que no te das cuenta lo mal que te trato?— Refunfuño, enojada realmente, su vida seria mas fácil si Arnold fuera como los demás, si se hubiese limitado a odiarla. Que siempre buscara la bondad en ella era otra de las miles de razones por las que jamás se podría despegar de él.

—A veces, cuando tu guardia estaba abajo, supongo, veo que hay mas en ti… siempre intento hablarle a esa persona.

—Es probable que esa persona nunca hable contigo, cabeza de balón.—Tristemente Helga creía sinceramente eso.

—La esperare, ahora que se que esta ahí— La chica se volteo a verlo sin entender— Siempre supe que estaba ahí, siempre la vi, te vi… pero supongo que no me di cuenta si no hasta hace unas semanas. Se que te estas ocultando Helga, lo se porque también lo hago— Arnold le sonrío— Tu misma lo dijiste, supongo que lo sabes… tu mascara es la indiferencia, la mia es la bondad— El chico dijo las palabras suavemente, como siempre, era imposible para Helga descifrar en su voz lo mucho que había querido decírselas a alguien, lo libre que se sentía ahora que esa carga no era solo suya.

—No necesitas una mascara Arnoldo, todos te aman— Él volvió a reír.

—Tu tampoco necesitas una mascara Helga, no conmigo al menos.—Arnold se quedo mirando el cielo— Supongo que siempre estuve esperando que desearas mostrarte tal y como eres por ti misma, pero últimamente estoy empezando a cuestionarme eso.

—No entiendo— Dijo ella sinceramente, y para ser francos Arnold tampoco entendía del todo, pero por alguna razón le molestaba pensar que Dinn lograba ver a Helga mas claramente que él, mas claramente que la persona que intento conocerla durante todos estos años.

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N/A: Hola a todos, bueno aquí les traigo el capitulo 10, espero que les haya gustado.

Muchas gracias a todos los que dejaron reviews dándome su opinión sobre el rumbo de la historia, gracias por consejos y por diferentes perspectiva. También muchas gracias a quienes leen y no dejan reviews, agradezco el tiempo que se dan en leer la historia.

Quizás el siguiente capitulo demore dos o tres días en estar listo porque debo viajar, pero les prometo que no demorare mas que eso. Nos vemos en el siguiente capitulo, saludos a todos!