Aquí dejo otro capitulo más para vuestro disfrute.


Capitulo 10: En espera

Booth esperaba impaciente a que el doctor le dijera algo, llevaba esperando mucho tiempo, ya no podía aguantar más horas de espera, su corazón no podía aguantar más horas de espera.

-Muy bien, su familiar ha sufrido graves cortes.-Decía el doctor mientras revisaba unos papeles que traía en sus manos.-Por varios de ellos esta siendo intervenida ahora mismo, uno de los cristales seccionó la femoral y otro de ellos perforó uno de sus pulmones.-El doctor dejo lo papeles y le miró.-Siento decirle que esta muy grave, será mejor que llame a toda su familia, no creo que salga adelante.-Booth empezó a respirar rápidamente mientras miraba aturdido al suelo, ya no pudo contener las lágrimas, ellas se escaparon de sus ojos y empezaron a caer.

-¿No hay ninguna posibilidad?-Dijo mientras ni siquiera le miraba.

-Son mínimas, perdió mucha sangre y el pulmón…-Dijo el médico posando una mano en su hombro- Lo único que podemos hacer es ver como asimila la operación, pero como ya le he dicho, no creo que salga adelante.-Booth suspiró y armándose de valor miró al médico a los ojos.

-Muchas gracias.-Y con esto volvió al mismo sitio, metió la mano en su pantalón y busco el número de la única familia de Brennan en su móvil. Max contestó al instante, Booth le contó todo lo sucedido, le contó el nivel de gravedad de su hija y le pidió que llamara a Russ y acudieran al hospital lo antes posible. Al colgar intento respirar hondo, "Todo no esta acabado", pensó, "Mientras que su corazón siga latiendo, yo seguiré teniendo esperanza" Decía mientras todos los recuerdos de ellos dos juntos pasaban por su mente, no podía imaginarse como sería su vida sin ella, que haría los viernes, con quien discutiría todos los días. Pero sobre todo pensaba en como se levantaría por la mañanas sabiendo que ella no estaba, como iría a trabajar sabiendo que ella no le esperaba allí. Pensaba como seguiría respirando, ya que ella se había llevado su corazón y si el corazón de ella paraba de latir el suyo pararía también.

-Booth.-Una voz le sacó de su ensañamiento, era Max con Russ. No habían tardado nada en llegar, se levantó para quedar en frente de él.

-Lo siento.-Fue lo único que salió de sus labios, fue lo único que pudo decirles.

-Pero, ¿por qué?-Pregunto un Max destrozado, un Max que simplemente con mirarle sabías que no era el mismo, que esa faceta de macho alfa, como solía decir Brennan, había desaparecido para dejar salir al más fuerte y crudo dolor.

-Te lo prometí, te prometí que la cuidaría, que no dejaría que le pasara nada y he fallado.-Decía el agente mientras cerraba los ojos y las lágrimas volvía a caer de nuevo. Max se acercó y le abrazó.

-Tranquilo hijo, tienes que aprender que no eres Dios.-Dijo mientras se separaba con los ojos llorosos al ver a que aquel hombre estaba también llorando, aquel que le había detenido, aquel que había estado siempre al lado de su hija, que había arriesgado su vida tantas veces, y ahora él se daba cuenta de que, no solo había arriesgado su vida por ella, si no que había arriesgado algo más, algo más que dobla en importancia a esta, había arriesgado su felicidad.

-¿Han salido alguna vez más desde que nos has llamado?-Preguntó Russ metiéndose en la conversación. Booth simplemente negó con la cabeza y vio como el hermano de su amiga estaba allí de pie, a su lado, con el rostro serio y con muecas de dolor.

-Simplemente me han dicho que nos preparemos para lo peor.-Dijo el agente con voz ronca.

-Esta bien.-Dijo Russ mientras se sentaba en una de las sillas dispuesto a esperar. Max se sentó a su lado.

-Si no os importa, quiero ir ha hacer una cosa, estaré en hospital y tengo el teléfono encendido, si pasa algo…-Dijo mirándoles con el dolor que compartían los tres.

-Te llamaremos no te preocupes.-Dijo Max mientras el agente se marchaba.

-¿Dónde se supone que va ahora?-Le pregunto Russ a su padre indignado por que Booth dejara sola a su hermana mientras ella pasaba por todo aquello.

-Conociendo a Booth-Dijo Max pensado.-Irá a pedir ayuda al único que puede dársela en estos momento.-Russ miró a su padre sin imaginarse quién podría hacer algo en esos momentos que no fueran los médicos que había en el hospital.

Booth caminaba pensativo por el hospital, las lágrimas le habían dado una tregua, no sabía que podía hacer, solo le quedaba una cosa, una sola cosa que aunque no era del agrado de Brennan, era a lo único que podía aferrarse.

Silencioso entró a la pequeña capilla del hospital, solo tres personas había allí, una de ellas era la anciana con la que había hablado en la sala de espera. Sin decir una palabra se sentó en el primer banco el cual estaba vacío y cerró lo ojos. No acostumbraba a pedir cosas a Dios, pero ese era un momento en el que le necesitaba.

-Sé que no tengo derecho.-Empezó a pensar.-Sé que no tengo derecho a pedirte nada, que la humanidad tendría que vivir simplemente para darte las gracias, y la verdad, es que yo debería dártelas. Debería darte las gracias por haberme juntado con ella, por haber echo de estos últimos años los mejores de mi vida.-Booth gritaba en su interior, desebaba que esos pensamientos llegaran a aquello que fuera lo que había arriba, necesitaba ayuda.- Pero ahora te necesito, necesito que la salves, necesito que siga a mi lado, por favor, no te la lleves, no me dejes solo. Sin ella yo no soy nada, si ella no habla yo no hablo, si ella no sonríe yo no sonrío, si ella no respira yo no respiro, si ella muere…yo muero.-El silencio rondaba por toda la sala, solo se podían escuchar unos pequeños gemidos, Booth volvía a llorar. Hacía mucho que no lloraba, no le gustaba mostrar sus sentimientos, no quería parecer débil, pero ahora todo eso carecía de importancia.-Se muere.-Volvió a pensar.-Se muere y lo único que me queda es acudir a las plegarias, plegarias que a lo mejor son solo mis pensamientos enviados a un ser inexistente, como decía Brennan, pero después de todo, son mis plegarias y si las cumples.-Pensó elevando la vista hacia el cristo que tenía delante.-Si las cumples, juro dios mío que nunca más volveré a pedir nada.

Mientras tanto Brennan veía todo negro, no sabía que había pasado, se sentía como si su cuerpo flotara, para decir verdad, se sentía genial, pero todo ese entorno, tan oscuro, le resultaba inquietante.

No sabía donde estaba, notaba una sensación extraña en su pecho, sentía que respirar no le hacía falta. Miró hacia todos lados, buscando a alguien del laboratorio, estaba trabajando antes de aparecer allí, pero no encontró nada, solo oscuridad, esa eterna oscuridad que empezaba a asustarla. Intento gritar, llamar a alguien, no quería estar sola allí, pero no pudo, simplemente las palabras no salían de su boca. Lo intentó una y otra vez, pero nada salía, ni el más mínimo ruido, pronunciaba las palabras, gritaba con fuerza, pero nada se escuchaba en aquella enorme sala.

Probó a andar, quizás encontrara a alguien que la ayudara. La oscuridad no acababa, paso tras paso, sin entender nada paró. "Un sueño" fue lo único que puedo pensar, "estoy soñando", pero eso no se parecía a ningún sueño que hubiera tenido la antropóloga, noche tras noche las pesadillas se habían adueñado de ella y respiró tranquila al pensar que se abría quedado dormida de nuevo trabajando y aún más tranquila al ver que esa no era una pesadilla y que esta vez no se levantaría temblando y envuelta en sudor.


Espero os haya gustado.

Hasta el próximo capítulo

Kaksa