Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto

CAPÍTULO 9 - Perdón

Tras la aburrida conversación con la directora Tsunade, Naruto decidió no volver a clase. No le apetecía continuar haciendo ver que le importaba lo que sus profesores tenían que enseñarle. Se quedó sentado en un banco frente al instituto durante las siguientes tres horas. Sacó su móvil y le puso los auriculares para escuchar música y que las horas pasasen mas rápido.

Cuando sonó el ultimo timbre del instituto los alumnos comenzaron a salir como se de una marabunta se tratase. Pudo localizar a Sakura y los demás, como pretendía. Ella solía ir hacia casa siempre con Ino y Sai que vivían en la misma dirección.

Naruto se levantó al observar que los tres chicos a los que había encarado durante el patio estaban siguiéndoles en silencio, seguramente pretendían abordarlos cuando no hubiese casi nadie en la calle y cobrarse la deuda que se habían inventado.

Sakura y los demás giraron hacia la izquierda, eran seguidos por aquellos tres y ellos eran seguidos por Naruto. Tras unos cuantos giros ya se presentó el escenario perfecto ya que la calle estaba vacía.

- Vosotros... esperad... - Dijo Naruto detrás de aquellos tres.

Se detuvieron ante la llamada de Naruto. El rubio observó como Sakura y los demás volvían a girar marchándose del lugar sin haberse dado cuenta de lo que ocurría.

- ¿Otra vez tu? ¿Qué es lo que quieres idiota? ¿Qué te matemos? - Preguntó uno de ellos de manera desafiante.
- Mirad... hoy estoy muy enfadado así que solo lo diré una vez. - Dijo Naruto muy serio dando un paso hacia delante y encarando a aquellos tres. - Vais a dejar en paz a Sakura, sus amigos y su hermano. De hecho vais a dejar en paz a cualquier alumno del instituto. Y si me entero que volvéis a acosar a cualquiera... lo pagareis muy caro. - Dijo Naruto con una frialdad que asustaba.
- ¡Serás idiota! - Gritó uno de ellos.

El de la derecha, que acababa de gritar, fue a dar un puñetazo en la cara a Naruto con su diestra. Naruto movió su cuerpo ligeramente hacia la derecha y el puño del chico pasó rozándole la cara. Naruto sujetó la mano del chico con su mano izquierda y después aplicando un poco de presión con su antebrazo derecho logró partirle el brazo por la altura del codo a la vez que le dislocaba el hombro con suma facilidad.

Lanzando un horrible gritó de dolor, el chico se arrodilló y Naruto aprovechó para darle un puñetazo con toda su fuerza en la cara que lo dejó inconsciente de un solo golpe.

El de la izquierda se adelantó pero Naruto no le permitió hacerle nada, le dio una fuerte patada lateral que le partió la rodilla izquierda a su agresor y cuando hincó la otra rodilla en el suelo repitió el mismo proceso de dejarle inconsciente de dos puñetazos en la cara.

El ultimo, el del centro, sacó una navaja y se lanzó hacia Naruto. Este dio un saltó mortal hacia atrás colocando las manos en el suelo y utilizando el impulso del salto para golpear la mano de su rival con los pies provocando que el cuchillo saliese disparado hacia arriba.

En cuanto los pies de Naruto tocaron el suelo de nuevo, se abalanzó hacia su rival golpeando con mucha fuerza el pecho del chico haciendo que se fuese hacia atrás tosiendo, escupió un poco de sangre. El chico acabó cayendo de espaldas al suelo mientras trataba de respirar con mucha dificultad.

Naruto sacó su teléfono móvil y marcó un numero con mucha velocidad.

- Alguien ha dado una paliza a tres chicos en la calle que hay al lado del Parque Hagaromo. Uno de ellos parece que no puede respirar bien. Deberían mandar una ambulancia rápidamente. - Naruto colgó el teléfono y se lo guardó.

Naruto se quedó mirando al único que seguía consciente, al que le había roto varias costillas de un golpe y no podía respirar casi.

- Si me entero que volvéis a meteros con cualquiera del instituto... volveréis a tener noticias mías. - Dijo Naruto muy serio y calmado. Después se marchó del lugar caminando antes de que llegase la ambulancia que ya comenzaba a sonar a lo lejos.

El rubio se fue hacia su casa, aquel día no hizo mucho. Se limitó a comer y dormir. Al día siguiente tuvo un pequeño enfrentamiento con Sakura, Sai y con Ino. Ellos ya sabían que Naruto era quien había dejado para el arrastre a los acosadores, pero por lo visto la pelirrosa sentía que aun tenia varias cosas que decirle.

Pero en lugar de enfadarse Naruto simplemente se puso serio.

- ¿Acaso crees que no lo se? No me has contado nada nuevo Sakura Haruno... - Dijo Naruto muy serio después de que la pelirrosa le dijese que era un ser humano horrible.

Naruto se giró y les ignoró por fin, llevaba la mano izquierda ocupada por una bolsa con comida y la mano derecha aun le dolía. Solo había dado cuatro golpes con ella pero con tanta fuerza que habían dejado bien marcados sus nudillos.

El fin de semana fue un poco aburrido. Recibió una vez mas la visita de Jiraiya durante el domingo pero solo durante media hora ya que debía marcharse de nuevo hacia las montañas del País del Fuego donde habitualmente estaba recluido escribiendo libros.

Los días fueron pasando poco a poco. Naruto se estaba alejando paulatinamente de sus amigos, normalmente no le solía importar los líos en los que se metían pero desde que se enteró que estaban relacionándose con los mafiosos del instituto estaba perdiéndoles totalmente el respeto.

Además después de la visita de Jiraiya al instituto estaba comenzando a sentirse demasiado mal. Y las conversaciones con Tsunade, Kakashi y su maestro Jiraiya no estaban ayudando mucho. Naruto no les odiaba, sabia que solo se preocupaban por el. Sin embargo odiaba que se metiesen en su vida.

Ahora Naruto solía sentarse solo en primera fila donde por lo menos debía reconocer que estaba mejorando ligeramente su rendimiento académico. Aquel día al regresar a casa y tras comer decidió salir a dar un paso ya que se había cansado de su encierro.

Caminó por algunos lugares que solía visitar con la ligera esperanza de encontrarse quizás con alguien que conociese. No podía evitar sentirse mal por la soledad que lo acompañaba últimamente. Llegó al parque había en el centro de la ciudad con porterías y canastas.

- ¡Naruto! - Gritó feliz un chico.

No es que hubiese tenido suerte, sabia que Konohamaru Sarutobi siempre estaba ahí a esa hora. Además no estaba solo, también estaba con su nuevo mejor amigo, el hermano de Sakura.

- Buenas tardes Sarutobi. - Dijo Naruto sonriendo.

Naruto le tenia mucho aprecio a Konohamaru por algún motivo, desde hacia tiempo Naruto siempre se había estado rodeando de malas influencias. Chicos conflictivos y chicas fáciles o con poca autoestima eran sus mas allegados. Pero Konohamaru siempre había estado ahí, constante.

- ¿Qué tal estáis? - Preguntó Naruto mirándoles.

Satoshi Haruno no le caía del todo mal. Era un chico bastante decidido, directo y con las cosas muy claras y eso gustaba a Naruto. Konohamaru siempre había tenido problemas para hacer amigos desde hacia unos cuantos años y ahora parecía haber encontrado alguien muy afín.

Konohamaru y Satoshi estaban jugando a baloncesto, Konoahamaru había logrado entrar en el equipo de futbol del instituto así que cuando no estaba entrenando prefería divertirse de otras formas. Invitaron a Naruto a unirse a ellos.

Como Naruto era mayor y mas alto estuvieron jugando un dos contra uno que terminó ganando Naruto, aunque por poco ya que aunque lo tenia fácil para atacar contra los dos se le complicaba defender contra ambos y evitar que anotasen.

Naruto estaba sobándose su mano derecha.

- ¿Estas bien? - Preguntó Konohamaru viendo que parecía quejarse.
- Hace una semana me hice un par de... mini fisuras... pensé que ya estaba bien pero aun me duele un poco. Seguid vosotros. - Dijo Naruto haciéndose a un lado, no le apetecía acabar con la mano dolorida toda la semana.

Satoshi y Konohamaru asintieron y continuaron a su rollo. Naruto se quedó mirándoles unos segundos. Algunos recuerdos de su infancia empezaron a azotarle un poco. Pero algo llamó su atención.

- ¡Satoshi! - Gritó una voz femenina que se situó cerca de Naruto y lejos a la vez. - Tenemos que ir a casa... esta noche cenamos fuera.
- ¡Vale Sakura! - Gritó el rubio a lo lejos. - ¡Dame cinco minutos! - Añadió al final.

Para Naruto la situación se volvió un poco violenta. Pensó que seguramente para Sakura también lo fuese. Naruto suspiró.

- Actúas de una forma muy protectora con tu hermano... - Dijo Naruto tratando de romper un poco el hielo.

No quería hablar con Sakura. Pero la situación era tan tensa que creyó que era lo mejor.

- Que afirmación mas absurda. - Dijo Sakura sin mirarle. - Es mi hermano pequeño. ¿Qué pretendes con esa frase?
- … No lo se... - Dijo Naruto dejando de mirarla.
- ¿Y tu que? Haces lo mismo con ese chico... ¿Por qué? - Preguntó Sakura, Naruto pensó que ella era bastante perspicaz.

Naruto se quedó callado unos segundos. Estaba muy serio y un poco melancólico.

- Se podría decir que... crecimos juntos. Mas o menos... le conozco desde que el tenia tres años y yo siete. Es como un... hermano... - Dijo Naruto extremadamente triste, esa palabra le había recordado a otra persona, una chica.

Naruto miró un segundo a Sakura y pudo ver en sus ojos que ella se había dado cuenta de su tristeza. Naruto cambió enseguida su mirada y su rostro.

- ¿A que viene toda esta conversación? ¿Por qué me hablas? - Preguntó Sakura molesta.

Naruto suspiró profundamente.

- Quería... pedirte disculpas... - Dijo Naruto sin mirarla.

Sakura dio un paso adelante y después se giró parar mirar directamente a Naruto.

- ¿Por qué? - Preguntó fría y seriamente.
- Yo... no sabia que era tu... primera... - Naruto no sabia como terminar la frase.
- ¿Es solo por eso? - Preguntó Sakura, parecía molesta. - Que simple eres... ¿De verdad importa eso? ¿Qué mas da la primera que la numera cien?
- No lo se... - Respondió Naruto rápidamente.
- Lo que te convierte en una persona horrible no es que fuese o no mi primera vez. Es que por tu forma de hablar parece que de no haber sido mi primera vez creerías que no has hecho nada malo. Seguro que sabes que hay muchas chicas a las que también les gusta el sexo sin compromiso. Pero tu no tienes ningún problema en engañar y mentir. Dime una cosa... ¿Tuviste una ex-novia que te engañó? - Preguntó Sakura haciendo que Naruto la mirase.
- No. - Respondió Naruto.
- ¿Llegaste nuevo a este instituto hace poco? - Preguntó Sakura.
- Tampoco... he ido siempre aquí. - Respondió Naruto.
- Me lo imaginaba. Nada de lo que me contaste era verdad. Naruto eres una persona detestable y no tiene nada que ver con que yo fuese virgen o no. Eres detestable por como eres y ya esta.

Naruto no podia evitar sentirse muy sorprendido por Sakura. Era decidida y directa. Era muy parecida a Satoshi. La chica no estaba teniendo ningún tipo de vergüenza ni reparo en tener aquella conversación.

- Respóndeme una pregunta. Es lo único que me interesa de ti ahora. ¿Por qué yo? - Preguntó Sakura. - Pero quiero que me responda el Naruto de verdad... el que es cruel y no le importan los sentimientos de los demás. El Naruto que me mostraste aquel domingo por la noche.
- Es simple... - Dijo Naruto serio, tampoco quería tener aquella conversación. - Las chicas como tu... son de las mas fáciles. - Añadió al final con tanta frialdad que hasta el mismo sorprendio.
- Vaya. - Respondió Sakura hasta sorprendida. - Muchas gracias por insultarme.
- No me refiero a eso. No a ese tipo de "fácil".
- Ilumíname... - Dijo Sakura frustrada.
- Eres una chica bastante guapa y mona. Pero no tienes ni un ápice de autoestima. Eres tímida y rara vez te relacionas con alguien que no sean tus amigos. Vistes con ropa que te hace sentir cómoda e incluso guapa. Pero nunca te has sentido atractiva. Como decía eres una chica guapa... mona... y atractiva. Pero no lo sabes. Solo tengo que hacerte sentir cómoda y hacerte unos cuantos cumplidos para que creas que soy el chico mas especial del mundo.

Naruto se dio cuenta de que Sakura se había quedado a cuadros. La verdad es que hasta Naruto estaba literalmente anonadado de la crueldad que acababa de decir. Naruto negó con su cabeza.

- Te daré un consejo Sakura. Que un chico se fije en ti. Que un chico crea que eres guapa, atractiva o apetecible no lo convierte en especial. Lo convierte en un chico normal y corriente porque tu eres realmente guapa.

Naruto se fijó en que Sakura no pudo evitar sonrojarse durante unos segundos. Aunque se le pasó rápidamente.

- Definitivamente... eres una persona horrible Naruto.
- Te lo dije el otro día. Ya lo se, hace tiempo que lo acepté. - Contestó Naruto con rapidez.
- Y aun así te sentías un poco mal. Incluso alguien tan detestable como tu puede pedir perdón. Que sepas que me da igual. Puede que los primeros días estuviese muy deprimida... y dolida. Pero ya me da igual. No me importas... no significas nada para mi. Solo eres una persona horrible con quien tuve la desgracia de cruzarme. Pero ya no me duele...

Naruto miró a los ojos a Sakura y sintió que realmente decía la verdad. Naruto no pudo evitar sentir cierta admiración por la forma de ser de Sakura. Mas bien por su nueva forma de ser.

- "Ha cambiado..." - Pensó Naruto mientras la escuchaba. - Bien... me alegro entonces.

Sakura estuvo a punto de decir algo mas, pero fue detenida por alguien.

- Ya estoy Sakura... nos vamos cuando quieras. - Dijo Satoshi llegando.
- Bien... nos están esperando en casa. - Respondió Sakura sonriendo.
- Adiós Naruto, nos vemos otro día. - Dijo Satoshi mirando a Naruto.
- Claro Haruno... ya nos veremos. - Contestó Naruto.

Sakura no le dijo nada mas. Naruto tampoco.

- Sarutobi... ya estoy algo mejor. Si quieres juego yo contigo un rato. - Dijo Naruto tratando de despejarse.
- ¡Claro! Esta vez te ganaré. - Contestó Konohamaru contento.

CONTINUARÁ...