Hombre de Alquiler

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Summary: AU Katniss Everdeen es una chica exitosa que vive en Nueva York, su vida esta arreglada y no podría ser mejor. Sin embargo, un día recibe la noticia que tiene que regresar a Londres para asistir a la boda de su hermana y que su ex estará ahí. Ella no quiere ir sola, no podría… así que decide contratar a un acompañante, a un hombre de alquiler para que se haga pasar por su novio. ¿Qué sucederá cuando lo conozca y se dé cuenta que él también es un chico con sentimientos?...


Disclaimer: Todos los personajes son de Suzanne Collins, la historia es una adaptación de la película The Wedding Date; además de unas locas ideas mías y yo solo juego con todos los elementos. Espero y les guste. Saludos!...

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Capítulo 10

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La euforia que provoco entre los presentes fue impactante. Todos gritaron y aplaudieron al ver tal demostración de cariño entre los chicos.

El chico Mellark se había sorprendido cuando ella tomo su rostro, pero más cuando con decisión junto sus labios con los de él. El estaba confundido, pero no desaprovecharía la oportunidad y en un arrebato la estrecho más entre sus brazos elevándola del suelo profundizando el beso. Kat era preciosa y estar besándola era como un sueño.

Katniss en cambio, no sabía del mundo. El tiempo se detuvo en cuanto colocó sus labios sobre los de Peeta. Al principio lo noto tenso pero después de un momento sintió como él le correspondía. De pronto para su sorpresa, él la levantó estrechándola entre sus brazos fuertes y ella se dejo llevar colocando sus brazos sobre su cuello disfrutando el beso mientras jugaba con su cabello…

Todo era perfecto y a la vez extraño. El beso era tierno y al mismo tiempo apasionado, ella sentía que era de alguna forma… un beso real, pero la duda la consumía, porque siendo sincera Peeta seguía siendo el Hombre de alquiler y no podía simplemente ignorarlo.

-¡Wow que beso!- grito eufórica Johanna- Eso sí que es un premio-

-Y que lo digas, se están comiendo- dijo Finnick asombrado.

Entonces en ese instante, el momento mágico se rompió.

Katniss al escuchar interrumpió el beso y se separo apenada de Peeta, pero con una sonrisa. Sin embargo no se alejo por completo, ya que el chico, en cambio, no la dejaría ir tan fácil y no la soltó.

-Era mi premio Finnick, no podía desaprovechar la oportunidad- comentó Peeta abrazando a la chica por la espalda.

-Si amigo, te merecías tu premio- le palmeo la espalda- me alegra que motives al chico- dijo Finnick sarcásticamente mirando a Kat.

-Esto es solo un incentivo- soltó Katniss sorprendiendo a todos aunque sonrojada.

-Esto hermanita, no me lo esperaba- dijo Prim acercándose a ellos tomada de la mano por Cato- Peeta has transformado a mi hermana-

-Sin duda- dijo Gale abrazando a Madge- Ella no hace este tipo de demostraciones en público… Peeta eres afortunado tanto como yo- aseguró mientras besaba él cuello de su novia.

Después de un momento y sin darse cuenta todos estaban conversando y haciendo bromas reunidos alrededor de la pareja ante la mirada curiosa de Peeta, quien asombrado no soltaba de su abrazo a la chica Everdeen por temor a que se alejara de él terminando un acto que él sabía bien, era parte del show de ser su "novio". Katniss por su parte, se sentía segura en los brazos de Peeta cosa que hacía mucho tiempo no sentía… aunque se negaba a aceptarlo.

-Marvel lamento que perdieras amigo… otra vez- dijo Finnick burlón.

Entre todo el ajetreo y las demostraciones de cariño nadie se percato que Marvel no se les había unido, es más ni siquiera se había acercado al grupo y a la menor oportunidad se había alejado rumbo al bar de la terraza cuando Finnick lo sorprendió…

-Enserio Marvel… ¿por qué no vienes con nosotros a festejar mi… digo nuestro triunfo?- le preguntó mientras palmeaba el hombro de Peeta ante la mirada expectante de todos los presentes.

Marvel los veía receloso y solo respondió- discúlpenme pero tengo que irme-

-Vamos Marvel- dijo Gale- No importa quien perdió y quien gano, lo que importa es que nos divertimos... bueno y que ganamos, ¿no es cierto amor?- pregunto al oído a su novia. Madge solo asintió sin mirarlo mientras se dejaba mimar por Gale quien la abrazaba con amor.

-Vamos Marvel- dijo Cato- Ven con nosotros, no pasa nada, perdimos y ya… Mi prometida se divirtió y eso es lo que a mí me importa- comentó abrazando a Prim -¿Qué dices?-

-La verdad no tengo ánimos- contestó cortante- Estoy cansado y tengo mucho que hacer y preparar para esta noche- dijo un poco molesto- Hasta luego, los espero en mi departamento…- concluyó alejándose…

-Creo que se molestó…- comentó Johanna - ¿y a quién le importa?.. Porque a mí no- dijo burlona.

-Ni a mí- respondió Finnick- Vamos a sentarnos, que el juego me dio mucha hambre- invitó y todos lo siguieron a la terraza.

La plática fue amena durante la comida. Todos hablaban del gran juego, de cómo Peeta para asombro de todos había definido el cricket.

La pareja era la más solicitada, todas las amistades y familiares de los novios en algún momento de la tarde se acercaron a ellos y les hicieron conversación. Todos querían platicar con la pareja que para asombro de los presentes había estado de lo más cariñosa toda la tarde, cosa que no había ocurrido hasta ahora…

Peeta estaba extrañado porque siendo totalmente sincero consigo mismo, esperaba que Katniss se soltara de su abrazo en cuanto caminara junto a su familia hacia la terraza, sin embargo no fue así. Ella en cambio, no soltó su mano en ningún momento y durante la comida sostuvo su mano sobre la mesa donde todos podían verla haciendo que su ego personal y su imaginación romántica que hasta ahora desconocía, volara…

La chica Everdeen no podía creer lo ocurrido. ¿En verdad lo había besado?... porque parecía aún como un sueño. Un sueño de los lindos, de esos que cuando te levantas y aunque no lo recuerdes sabes que te hicieron feliz porque despiertas con una sonrisa…

Lo pensaba una vez, dos veces, tres veces, cuatro veces… una infinidad de veces y no podía entender como los papeles de esta mañana se habían invertido. Él había tratado de besarla y ahora ella lo había hecho frente a todos. Sin embargo, a pesar de sus pensamientos locos no podía negar una cosa. La cercanía de Peeta la hacía sentirse segura y por esa razón no se había apartado de él en toda la tarde. La gente la veía diferente a su lado, el la trataba con delicadeza y en un mundo fantasioso y hasta utópico hasta se podría decir que con amor…

- Gracias por lo de hoy, fue genial- dijo Katniss junto a él, apoyados en el auto mientras esperaban a que sus acompañantes se les unieran en el estacionamiento.

-Yo hago lo que sea por ti- susurro Peeta - solo tienes que pedírmelo y puedes considerarlo un hecho-

Ella se quedo helada. Su comentario la tomo por sorpresa. Fue como regresar a la realidad de golpe, sin escalas y en caída libre. Peeta era el "Hombre de Alquiler" y ella no debió de haberlo olvidado…

-Sí, lo sé- dijo con algo de dolor- Me lo has dicho antes ¿no?, ese es tu trabajo…-

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"Demonios" se repetía una y otra vez. Peeta estaba como loco maldiciendo y queriéndose aventar por la ventana del auto. "Como le había dicho eso"… ella lo tomo mal, se noto y ahora viajaba de nuevo solo en un auto diferente.

La cercanía que había logrado con la chica se le esfumo de las manos y entonces por fin lo comprendió… Peeta sentía algo por ella y hasta ahora estaba consciente. Su preocupación por ella y la manera en que la trataba lo acabo de convencer. Para él esto ya no era solo un trabajo, ella significaba algo más solo que no sabía hasta que punto.

El viaje de regreso fue casi igual que el de ida, los dos chicos iban cada uno sumido en sus pensamientos ante el escrutinio de sus acompañantes quieres trataban de encontrar explicación para el comportamiento de estos jóvenes alocados.

El auto se estaciono frente a la casa Everdeen y mientras Peeta bajaba pudo ver como Katniss lo ignoró sin ni siquiera disimular, lo que solo logro que el chico se sintiera peor y solo atinó a agachar la cabeza y meter sus manos en sus bolsillos.

-¿Estás bien?- le preguntó una voz masculina.

-Sí, señor Everdeen- respondió cortante el chico Mellark al darse cuenta quien le había preguntado.

-Haymitch, por favor- dijo sonriendo.

-Lo siento, estoy bien Haymitch-

-Pues no lo pareces…-

-Es solo que discutí con Katniss… si se le puede decir así, de cierta forma-

-Eso se puede ver. Camina conmigo- pidió y Peeta lo acompaño por el sendero que había por un lado de la casa y que los dirigió al jardín.

-Sabes Peeta, yo adoro a Katniss… y aunque suene algo cursi, ella es como un ave incomprendida…-

-¿Cómo es eso?- preguntó curioso.

-Sí, Katniss es hermosa, pero con una hermosura que no pretende ser solo admirada sino que quiere libertad así como también quiere y necesita ser amada- sonrió- Tal vez pienses que soy un loco, o que el tener una editorial donde leo tanto poema al fin me afectó, pero así la veo yo-

-No, para nada- aseguró el chico- creo que no hay mejor descripción de Katniss que esa-

-Me alegra que pienses así. Tal vez ya te lo han dicho, pero al ser yo su padre creo que es mi deber. Ella ha sufrido mucho, Marvel la lastimo tan profundo dejándola casi al borde del abismo y muy a mi pesar no supimos ayudarla y eso hizo que se alejara de todo para tratar de olvidar. Inclusive hasta de nosotros- dijo con tristeza.

-Lo sé, ella me ha contado la historia… y le aseguro que sufrió esta separación de su familia al igual que usted-dijo comprensivo.

-Me alegra, me alegra que este con un chico como tu- dijo sorprendiéndolo- Sé que te sorprende, pero no soy ciego, y lo que veo en su rostro cuando está contigo es una alegría que jamás pensé volver a ver. Ella es feliz cuando está contigo muchacho y eso te lo debo de agradecer-

-No tienes porque Haymitch- dijo con algo de pena en su voz.

-Hijo, sé que están enojados por ahora- comentó Haymitch al notar el tono de voz del chico- pero estoy seguro que arreglarán sus diferencias... ya verás que sí- le aseguró con una sonrisa.

-Yo también lo espero…-

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-Katniss, ¿ya tienes la ropa que usaras esta noche?- preguntó Prim mientras subían las escaleras hacia sus respectivas habitaciones.

-Claro, me dijiste que el tema de la despedida de soltera es…"Cabaret", ¿no?-

-¡Sí!- dijo eufórica- Me pareció muy divertido, ya verás como quedo todo el lugar… Joha lo consiguió con uno de sus amigos, es muy exclusivo y solo estaremos nosotras… ¡Será genial!-

-Estupendo-dijo algo apática.

-Sé que no me dirás que te pasa aunque me di cuenta que tú y Peeta como que discutieron o algo así, pero espero y arregles tu situación con él. Parece un buen chico y creo que podría ser el indicado para ti- le dijo mientras se alejaba hacia su habitación.

Katniss entro a su cuarto más confusa que cuando salió esa mañana, sin embargo no podía dejar que le afectara, así que ya dispuesta a olvidar sus pensamientos locos decidió darse un baño y relajarse.

Mientras tanto, Peeta y el señor Everdeen habían entrado a la casa. El señor Everdeen lo invito a su estudio y ya instalados ahí, le había invitado una copa la cual amablemente Peeta acepto mientras conversaban sobre cosas triviales hasta que una voz muy familiar les llamo la atención.

-¿Cariño estas aquí?- preguntó su esposa antes de entrar al estudio, donde se encontraban.

-Sí querida. Estoy tomando una copa con Peeta. Pasa- le indico.

-Oh, qué bien que estás aquí- dijo besando su mejilla- Hola Peeta querido-

-Hola señora Everdeen-dijo cortésmente mientras jugaba con su copa entre sus manos.

-No cariño, llámame Effie-

-Effie- sonrió- los dejare un momento- les dijo mientras se ponía de pie al ver lo lindos que se veían abrazados y el evidente mal tercio que formaba en la escena.

-Cariño, no te incomodes- Le dijo Effie sonriente- pero aprovechando que te encuentro. En la sala está Finnick y Cato. Quieren hablar contigo-

-¿Conmigo?- se extraño.

-Sí, eso me dijeron. De hecho venia a buscarte-

-Ok, gracias… entonces los veo más tarde- dijo mientras se acercaba a la puerta.

-Por supuesto Peeta, salúdame a los chicos- se despidió y girándose a su esposa preguntó - ¿Qué te parece si vamos a cenar esta noche?...- antes de que el chico cerrara la puerta y no escuchara nada más.

En la sala, como había dicho la señora Everdeen se encontraban Finnick y Cato hablando…

-¿Crees que no quiera ir?- preguntaba Cato a su hermano.

-Por supuesto que querrá ir- respondió Finnick a su pregunta mientras cruzaba una pierna.

Peeta sin querer había alcanzado a escuchar esa parte de su conversación pero decidió que no comentaría nada porque creía que lo sabría muy pronto…

-Hola chicos- dijo mientras estrechaba sus manos- ¿Qué los trae por aquí?... la señora Everdeen me dijo que me estaban buscando-

Cato vio a su hermano suplicante y entonces Finnick le dijo- Veras, en el parque este tonto de Cato se le olvido invitarte-

-Invitarme… ¿A dónde?- preguntó curioso.

-Esta noche son la despedida de soltero y soltera respectivamente… y nosotros queríamos invitarte a que nos acompañes, a la despedida de soltero por supuesto… solo que a este tarado- dijo mientras golpeaba el hombro de Cato- se le paso decirte hace un rato-

-Oh… bueno yo…-

Cato se quejo por el golpe de su hermano pero al ver que el chico no decía nada continuo-Vamos Peeta será divertido. Habrá mucho alcohol, música, cigarros, alcohol, comida, botana, a si y se me olvidaba, más alcohol…- dijo divertido como si fuera lo más obvio del mundo lo que ocasionó que Peeta riera junto a él.

-Vamos anímate- insistió Finnick- ¿Qué dices?-

-Ok, está bien. ¿Dónde será?-

- En el departamento de Marvel. Dile a Katniss que te diga la dirección, ella se la sabe de memoria… y…- entonces Cato dejo de hablar sabiendo que había hablado de más…

-Eres un tonto Cato- dijo Finnick volviendo a golpear el hombro de su hermano y éste último se quejo.

-No te preocupes Finn- interrumpió el chico Mellark aunque un poco entristecido.

-Lo siento Peeta, no debí decirte eso… yo…-

-No hay problema Cato, solo olvidémoslo ¿vale?- dijo mientras se ponía de pie.

-¿Entonces irás?- preguntó Finnick con cierto temor.

-Claro, no me perdería esto por nada del mundo…-

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El baño le había sentado de lo mejor, ahora estaba muy relajada y lista para el siguiente evento. La despedida de soltera.

Hacía mucho que no asistía a una, en Nueva York no tenía muchas amigas. Bueno en realidad si hablamos de amigas, solo tenía a Annie y aunque las dos conocían a mucha gente, lo suyo no era salir de noche a divertirse y preferían ver una película o ir a cenar.

Sin embargo, Prim era otro mundo. Si había algo que le gustaba a Prim era divertirse. Katniss amaba a su hermana y por mucho tiempo fue arrastrada por ella y por su ex novio a las fiestas y a los pubs de Londres. Tampoco es que se quejara, ella era adolescente y con muchas energías, así que fue una época muy divertida y alocada, pero ahora era diferente.

Katniss ya no era esa adolescente que solo se divertía y la pasaba bien con sus amigas, ahora ella era una chica con un trabajo estable, un puesto importante y muchas responsabilidades que atender. Pero a pesar de eso como cualquier persona normal merecía algo de diversión y porque no hacerlo, la boda de su hermana solo pasa una vez en la vida y porque no disfrutarla.

El tema de despedida de soltera era cabaret y antes de llagar a Londres pasó a una tienda de disfraces y compró uno perfecto para la ocasión. Annie le dijo que era algo atrevido, pero conociendo las extravagancias de todas sus amistades tal vez sería el más inocente.

Sola se cambio con tranquilidad en la intimidad de su cuarto y apenas se disponía a maquillarse cuando alguien abrió la puerta sorprendiéndola.

Peeta acabada de finalizar su conversación con los chicos y entonces decidido, subió a la habitación que compartía con Katniss a darse un baño y cambiarse para la despedida de soltero. No había visto a Katniss en todo este tiempo, así que supuso que estaría en la habitación de su hermana arreglándose. Con eso en la mente abrió la puerta de la habitación sin tocar… y entonces lo que vio lo dejo sin palabras…

Katniss estaba… sexy.

El no podía dejar de mirarla. Usaba un corsé muy ajustado que resaltaba su esbelta figura, unas medias hasta media pierna que junto con las ligas… Oh dios, ya no quería ni siquiera decirlo.

Katniss se sonrojo en cuanto el chico entro en la habitación, pero sobre todo cuando la vio de arriba abajo. Intentó cubrirse pero con qué. Sus manos no le eran suficientes y ante el movimiento desesperado Peeta comprendió que ella estaba avergonzada.

El chico se acerco con sumo cuidado a la cama. Tomo la bata de Katniss y cuidando que sus movimientos no fueran bruscos y la hicieran sentirse invadida le paso la bata por los hombros cubriéndola.

-Lamento haber entrado sin tocar- se disculpó.

-No te preocupes- dijo compresiva ante esa mirada que hace que todo lo malo se te olvide- me alegra que seas tú y no mi padre… no se que piense acerca de lo que estoy usando- dijo ruborizándose.

-Dirá que estás hermosa…-dijo sin pesarlo, pero ante la mirada confusa de la chica continuo desviando el tema- Voy a darme un baño. Cato y Finn acaban de invitarme a la despedida de soltero-

-¿en serio?-

-Sí, vinieron personalmente a invitarme y no quiero ser descortés, eso no se vería bien-

Si, debía ser eso pensó. Peeta haría su trabajo, como lo había hecho hasta ahora y como lo seguiría haciendo hasta el día que subieran al avión de regreso- Me parece perfecto- sonrió fingiendo indiferencia.

-Ok, iré a darme una ducha…- le informó nervioso- en un momento nos vemos- dijo entrando al baño. La ducha que se dio fue con agua helada, después de ver a Katniss sí que la necesitaba. Cuando termino salió solo con la toalla en la cintura y ahora fue Katniss quien no pudo apartar la vista.

El era un completo monumento de hombre, con esos músculos tan marcados y ese caminar tan varonil, no hacían más que distraer y acalorar a la chica Everdeen que trataba de disimular sin lograrlo mientras se maquillaba en el tocador a un lado de la cama.

Peeta por su lado, había notado la atención y el sonrojo con la que Katniss lo veía, más sin embargo en lugar de molestarlo le alagaba. No era la primera vez claro, que una chica lo veía casi desnudo, pero era la primera vez que Katniss lo veía así. Peeta no sentía vergüenza así que sin pensárselo dos veces se cambio en la habitación recibiendo miradas sonrojas de Katniss por el espejo que luchaba por no mirar hacia su dirección sin lograrlo. Era en realidad algo muy divertido de ver.

Peeta como todo un caballero espero a que Katniss terminara de arreglarse y cuando estuvo lista se ofreció a escoltarla escaleras abajo. Ella lucia muy hermosa y caminar a su lado era un privilegio. Katniss por su parte no pensaba diferente, Peeta lucia tan guapo y tan… sexy con su pantalón ajustado y ese saco color azul que hacia resaltar sus ojos que en lugar de preocuparse por lo tacones estaba solo atenta al agarre de sus manos entrelazadas.

-¡Wow! lucen muy guapos muchachos- dijo Effie emocionada cuando los vio bajar por la escalera, Katniss con esa gabardina que le sentaba muy bien, no dejando ver lo que de seguro se había puesto para el tema tan "motivacional" de la despedida de soltera, pero que a pesar de todo combinaba estupendamente con los zapatillas y el bolso; al igual que Peeta que lucía tan galante como siempre.

-Gracias mamá- dijo Katniss y cuando por fin bajo hasta el último escalón pegunto- ¿Dónde está Prim?- al notar su ausencia.

-Prim se fue hace unos 20 minutos hija- comentó su padre uniéndoseles al pie de la escalera mientras se acomodaba su saco- Johanna pasó por ella, tengo entendido que tenía que estar antes por ser la anfitriona-

-Ok, comprendo. Y ustedes, ¿Van a salir?-preguntó Katniss cuando noto a su madre con su abrigo y bolso en las manos.

-Si- respondió amablemente su padre- He invitado a esta bella dama a cenar y me ha aceptado-

-Ustedes son unos románticos sin remedio- bufó Katniss con fingida indiferencia.

-Ya sabes que si- sonrió su padre complacido y mirando hacia Peeta le dijo- Atrápalas- mientras lanzaba por el aire algo en su dirección.

Peeta atrapo lo que había lanzado sin dificultad y al darse cuenta de que eran se confundió un poco más- ¿Llaves?- preguntó dudoso.

-Sí, son las llaves de mi Mercedes. Llévatelo y solo tráelo sin ningún rasguño- suplicó al chico.

-Señor… quiero decir Haymitch. Agradezco su gesto, pero como le comente no me gustan mucho los autos, hace mucho que no manejo y la verdad no quiero estropear su auto- se excuso tendiéndole sus llaves de vuelta.

-Ok, entiendo- dijo comprensivo- Eres un chico honesto. En ese caso tomen ustedes al chofer y yo llevo a mi esposa en mi viejo auto, ¿les parece?-

-Sería genial eso papá, gracias…- dijo Katniss al abrazarlos- que tengan buena noche-

-Igualmente cariño- dijeron a la vez sus padres mientras salían por la puerta principal. Entonces el silencio se hizo presente.

Peeta se sentía como un tonto, porque ¿Quién no puede manejar?... bueno solo él, claro. Y de solo pensar en eso un escalofrió lo recorría de los pies a cabeza.

En su rostro se notaba su sentir. Peeta se avergonzaba de eso y aunque su curiosidad era mucha decidió no preguntar nada, por ahora.

-Peeta, ¿nos vamos?-

-Si… claro.- dijo y se acerco a la puerta- adelante- la invitó a pasar.

Juntos salieron de la casa y cualquier persona al pasar diría que eran una linda pareja sin ni siquiera imaginar la dura verdad de las circunstancias. Caminaron hacia el auto y aunque el chofer se acerco para abrir la puerta, el chico Mellark se le adelanto para tener el privilegio de abrir él la puerta como el caballero que era.

Dentro del auto había silencio. Desde el día anterior no habían compartido un auto juntos y ahora después de todo lo ocurrido era algo extraño.

-¿Peeta?-

-Si-

-¿puedo hacerte una pregunta?-

El chico sabía que pregunta le iba a formular, lo sabía y aunque no quería escucharla le respondió- Claro, adelante-

-¿Cómo le haces para ser tan… agradable?-

-¿Disculpa?-

-Sí, ¿Cómo puedes ser tan agradable con todo el mundo?-

-Esa es una pregunta muy extraña, ¿lo sabías?- dijo sonriendo como antes y como a ella le encantaba ver.

-Lo sé, pero es una buena pregunta-sonrió- así que bueno… ¿dime?-

-En realidad es muy sencillo. Yo no soy amable con todo el mundo, yo solo me acoplo a lo que en este caso tú necesitas-

-¿No entiendo?-preguntó extrañada cuando una voz los interrumpió.

-Señorita, llegamos-dijo el chofer al estacionar el auto.

-Gracias- contestó el chico- Me disculpas- dijo antes de abrir su puerta y rodear el auto para hasta llegar al otro lado, abrir la de la chica Everdeen y extenderle su mano para ayudarla a bajar.

No tardaron mucho en llegar a su destino. Le habían indicado al chofer que primero dejarían a Katniss y como se podía notar no estaba tan lejos como ellos creían. Katniss al abrir la puerta pudo distinguir las luces de la ciudad y aunque la calle estaba prácticamente vacía se sentía algo avergonzada sabiendo que traía puesto hasta que Peeta apretó su mano volviéndola a la realidad.

-Como te decía. Verás no se trata de mi, se trata de ti… Es comprender que necesitas- Y ante la miraba confusa de la chica Peeta le dijo- Sería más fácil si te lo muestro-

-Entonces hazlo-

-¿Qué?-

-Muéstrame-

-No creo que quieras-

-Vamos adelante… - y colocó su bolso sobre el auto- muéstrame y entenderé-

-Ok- aceptó- Confía en mí- dijo acercándose un poco a ella- Cierra tus ojos- pidió.

-Vamos Peeta- dijo burlona.

-Cierra los ojos- repitió pero con más decisión y la empujo un poco para quedar recargados sobre el auto pero sin tocarse. Entonces ante su mirada Katniss aceptó y cerró los ojos.

Sus sensaciones estaban al máximo. Peeta estaba tan cerca de ella que podía sentirlo aunque no la tocara. Sentía su aliento cerca muy cerca que casi se combinaban sus respiraciones.

- Eres una chica hermosa….- susurro cerca de su oído izquierdo- la gente que está a tu alrededor te ama…- dijo cerca de su cuello- Las cosas saldrán bien…- susurro en su otro oído- Yo estoy aquí para ti…-Y entonces tomo su mano -Si quieres que sea amable lo seré… - dijo retirando un mechón de cabello que caía por su rostro- Si quieres que sea odioso lo seré… si quieres que se a un patán lo seré… yo seré cualquier cosa, pero hay una algo que nunca debes olvidar… Eres una mujer increíble…- susurró- recuerda eso y si lo haces, entonces nadie lo olvidará…- término besando su mano.

Katniss apenas podía respirar. Lo que Peeta había hecho no podía ponerle un nombre. Cada movimiento, cada palabra, cada respiración la había hecho leyendo los movimientos de su cuerpo. Todo respondía a una necesidad que ella había expresado aunque no con palabras. Ahora lo entendía.

-Vales cada centavo…- intentó decirse para sí misma pero sin darse cuenta había hablado en voz alta. Fue entonces cuando abrió los ojos.

Peeta la veía directamente con una mirada que no comprendía y antes de que ella pudiera decirle algo el hablo- Creo que ya entendiste lo que hago- dijo tratando de disimular su recelo- Creo que deberías irte, ya es hora y se te hace tarde- soltó de pronto.

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Hola!

Si quisieran lanzarme maldiciones imperdonables y a los mutos lo comprendería… yo misma quiero lanzarme

Sé que les quede mal, pero me ha pasado de todo. Desde problemas en la universidad, profesores malvados, planear rebeliones con amigos (solo contra el sistema escolar) y para rematar choque en un coche con unas amigas hace varios días…. Espero puedan comprender mi ausencia.

Aquí les dejo el capítulo 10 de mi primera historia. Si les gusta o si no, espero puedan dejarme un review, para saludarnos o al menos lanzarme maldiciones imperdonables … Me encanta leer lo que piensan y con estas semanas intensas que tuve me alegraría enormemente recibirlos :D

¡Muchas gracias por todos los reviews, follows y/o favorites del capítulo anterior!
También a todos los que se toman el tiempo para leer aunque no dejen un review.

Todos Ustedes son tan geniales... :D

Saludos, nos leemos pronto...

Lauz9

PD: Si todo sale como lo planeo. Los compensare con un capítulo nuevo muy pronto.

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