CAPITULO 10

FIESTA

(Xinia Pov.)

-Y de nada.

Mi hermano se fue por el pasillo de casa. Me había salvado, otra vez, de mi padre.

Suspire y subí a mi habitación, cerré la puerta de un golpe y me tumbe sobre la cama.

Flahs Back.

-¿Por qué miras así?

Quería lanzarme contra él y besarle. Pero no, debía comportarme, no era una grupie.

-Es la única manera que tengo para mirar. - Dijo él mientras fumaba.

Recorrí con la mirada el lugar intentando tranquilizarme un poco más. Aunque ya parecía bastante tranquila.

-¿Quién vive aquí?

-Mis primos.

-¿Tus padres?

-Muertos.

-No quise ser indiscreta.

-No te preocupes.

-¿Tus tíos?

-Muertos.

Bien. Muy bien Xinia.

-¿Por qué no vives aquí?

-¿Por qué me gusta tener mi espacio?

Lo mire mientras se recostaba en el sofá y subía sus pies a una pequeña mesilla que estaba frente a él.

Sin poder evitarlo sonreír al verlo. Tome un sorbo de cerveza intentando concentrándome nuevamente.

-Hakon.

Se escucho una voz, el tal Blasco Winchester lo miraba de mala manera.

-Mejor me voy .

-Mi primo es un agua fiesta -Dijo el molesto.

Fin del flash back

-Xinia mi madre sacándome de mis pensamientos.

-Se golpea antes de entrar.

-Lo he hecho.

-¿Qué quieres?

-Hay una fiesta en la casa Winchester. Vístete y allí no hagas nada -Dicho eso salió de mi habitación.

Sonreí mordiendo mi labio.

-Lo veré otra vez –murmure sonriendo.

(Vladimir Pov.)

Cuando mi madre me dijo fiesta y Winchester en la misma oración. No dude ni un segundo y me cambie rápidamente.

Mierda. Este lugar es un castillo -Pensé mientras recorría el lugar con la mirada.

Felix Winchester se comprometía con una de las hijas de unos de los clanes.

No sabía con quien y tampoco me importaba. Estaba aquí por una sola razón y era divertirme.

Xinia estaba junto a mi madre, las dos sentadas en un sofá hablando con otras mujeres. Bueno mi madre, porque mi hermana miraba hacia enfrente.

Una batería y una guitarra, y un bajo.

Habrá concierto - Pensé sonriendo.

Y antes de que terminara de pensar, dos tipos entraron en la sala riendo. Caminaron hacia los instrumentos.

Unos de ellos miro hacia Xinia, pero esta miraba esperando que entre alguien más.

Mientras estaba en aquel rincón, olvidado del mundo, podía ver todo con claridad.

(Hakon Pov.)

-¿Qué haces aquí Curny?

Me gire caminando hacia la sala de fiesta.

-Soy tu novia…

-No. Eres mi novia para la prensa. Aquí no hay. Vete. Ya lo hablamos.

-Hakon quiero quedarme.

Respire hondo. Sabía que no se iría, y un poco de celos a la casannova no vendría mal.

-No hables con nadie.

Camine hacia la sala de fiesta con Curny pisándome los talones, al entrar la vi, sentada en el sofá junto a su madre.

Curny me abrazo mientras caminaba hacia los chicos bajo las mirada de todos… y especial de ella. Al pasar junto a ella Curny hablo.

-¿Y esa quién es?. No deja de mirarte.

-Todos lo hacen… -. Dije restándole importancia.

-Una grupie más. – dijo Curny riendo.

-¿Me llamas grupie a mi cuando estas colgada de él?. Viendo claramente que no quiere tocarte.

Ella rio.

-¿Y tu quien rayos eres para hablarme?. – Xinia dijo.

Curny me soltó girándose hacia ella. Mire a los chicos que negaron con la cabeza riendo. Me gire sin más.

-Yo soy su novia.

No era cierto.

Xinia no dijo nada, solo la miro con esos ojos…

-Y una puta, ¿cuántas pollas por días te llevas a la boca?

Curny estuvo a punto de abalanzarse pero la sostuve.

-No. Vete ahora.

-Pe…

-¡VETE!

Curny salió de allí echa una furia.

-Eres un hijo de puta.

Xinia se giro caminando hacia la puerta. Todo estaba en silencio, no volaba ni una mosca. Camine detrás de ella acercándome. La tome del brazo girándola haciendo presión. Acerque mi rostro al suyo hablándole a centímetros de sus labios.

-La próxima vez que insultes a mi madre le volare la cabeza a tu madre frente a ti.

Esto no era bueno. No solía enfadarme y cuando lo hacía era mejor tenerme lejos.

-Suéltame -Murmuro.

Al escucharte por instinto la sujete con más fuerza.

-Hakon suéltala - Dave dijo a mi lado apoyando su mano en mi hombro.

Respire hondo y haciendo un gran esfuerza la solté apoyando mi mano sobre el marco de la puerta.

Esta me miro desafiante y se giro cerrando la puerta de esa sala de fiesta.

Y ahí lo sentí. Como los huesos de mi mano comenzaron a quebrase.