Capítulo IX. Plan de concierto
¿He oído bien? ¿Ha dicho que vamos a cantar? Tanto yo como mis compañeros estábamos algo confusos. Traté de hablar con Meiko pero para cuando nos diésemos cuenta ya estábamos dentro del edificio y parándonos frente a una puerta. Al otro lado se escuchaba una suave melodía. Meiko llamó a la puerta y a los segundos se abrió apareciendo una chica alta con un hermoso cabello rosa. Esta chica nos miró por un momento y luego a Meiko.
-Buenas, Luka -saludó la castaña con una sonrisa.
-Meiko... ¿Quiénes son ellos?
-Son Kairi, Oswaldo y Xiao, los nuevos.
-¿De verdad?
-U-Un momento -interrumpí yo acercándome-. Una cosa Meiko... Antes dijiste que podíamos cantar. Siento... cortar la ilusión, pero no estamos aquí para eso.
-¿Cómo dices?
-Lo que Kairi quiere decir -se apresuró a decir Oswaldo- es que no hemos llegado hasta aquí para perder el tiempo cantando.
-Oswy, tampoco te pases.
-¡Que me llames Oswaldo!
Suspiré poniendo mi mano sobre la frente. Tengo la impresión de que Oswaldo y Xiao tendrán sus... "peleas". De nuevo miré a Meiko y a la rosada.
-La verdad es que... bueno. Somos de otra parte, y estamos buscando a alguien. ¿Por casualidad no habréis visto a un hombre sospechoso con capucha blanca?
La castaña me miró por unos segundos y luego a la rosada, hasta que las dos me miraron.
-Lo siento, pero no hemos visto algo así... Salvo...
-¿Salvo? -arqueé una ceja.
-Salvo que desde un tiempo han aparecido monstruos -dijo la tal Luka.
Entonces tras la espalda de la pelirosada se escuchó otra voz, otra femenina.
-Ey, Luka. ¿Qué pasa?
Detrás de ella se presentó otra chica, que mirándolo así tenía mi altura más o menos, su ropa era tipo escolar como la chica rubia que vimos cerca de la fuente, y su pelo era aguamarina sujetado por dos enormes coletas. Esta chica me vio, al igual que Oswaldo y Xiao que aún estaban discutiendo hasta que tuve que llamar su atención tosiendo fuertemente, cosa que pararon enseguida. Luka se hizo a un lado dejándola que nos viera mejor.
-Han venido porque dice que buscan a alguien.
La chica me miró y luego sonrió.
-Hola, mi nombre es Miku.
-Encantada. Yo soy Kairi, y estos son mis amigos, Oswaldo y Xiao.
-Es un placer. Entonces ¿buscáis a alguien?
-¿Tú no habrás visto a un hombre extraño con capucha blanca, verdad Miku? -le preguntó Meiko, y Miku solo negó.
-Nada de nada. No me suena de haber visto a alguien semejante.
-Le estaba diciendo -empezó a decir Luka- que lo que sí aparecen son esos monstruos tan raros.
-Agh, es verdad. Molestan mucho y así es imposible organizar el concierto.
-¿Es que vais a celebrar algo?
-Pues sí. Muchas veces montamos conciertos entre varios de nosotros o de uno solo. En este nos presentaremos nosotras -señaló a ella misma entre Meiko y Luka- y también con cinco compañeros más. Pero... desde que están esos monstruos no hemos podido hacer casi nada. Intentamos crear un sistema de defensa para cuando aparecieran pero parece que no funciona muy bien contra ellos.
Miku parecía muy preocupada. Y creo saber que esos monstruos son sin lugar a dudas los sincorazón. Viendo las expresiones de las chicas debo suponer que la música son lo suyo y que estaban emocionadas en seguir montando conciertos. Una idea fugaz se me vino a la mente. Vale que no estuviera el hombre raro, pero...
-¿Me disculpáis un momento?
Las tres chicas asintieron y me reuní con Oswaldo y Xiao alejándonos un poco para tener más privacidad.
-¿Y ahora qué se te ha pasado por la cabeza?
-Pienso que deberíamos ayudarles. Seguro esos monstruos son los sincorazón. Tal vez podríamos encargarnos de ellos para que así puedan hacer su concierto. ¿No os parece?
-Oye, no es mala idea -exclamó Xiao sonriendo, pero de nuevo habló Oswaldo.
-¿Y no se supone qué hemos llegado para encontrar a ese hombre?
-Lo sé, pero si de casualidad aparece mientras estemos aquí mejor. Ademas, ya os conté sobre las cerraduras. Si consigo cerrarlo, este mundo quedará a salvo.
A Xiao le gustaba la idea, y Oswaldo... bueno, digamos de que se deja llevar por la situación aunque me imagino que no le agrada mucho.
Cuando estábamos a punto de volver con las demás chicas, se escucharon gritos y luego ruido afuera. Nos quedamos mirando, y asintiendo entre los tres, salimos corriendo del edificio para dirigirnos al exterior. De nuevo gritos, que provenían de una calle cercana. Fuimos derechos al origen. Al llegar, vimos a dos chicos muy jóvenes siendo rodeamos por...
-¡Sincorazón! ¡Lo sabía!
Dejé salir mi llave-espada y fui a atacar, deshaciéndome de uno de ellos. Oswaldo y Xiao no tardaron en unirse y entre los tres nos pusimos a acabar con la horda. Cuando la zona estaba más despejada, me acerqué a los dos muchachos, viendo que eran un chico y una chica... muy idénticos. Tanto sus cabellos rubios como sus ropas combinaban perfectamente. Parecían dos gotas de agua.
-¿Estáis bien? -les pregunté con voz tranquila, tratando de calmarlos.
De refilon vi a un sincorazón saltarme encima, pero fui más rápida y blandí la llave para así liquidarlo de un solo golpe. Pude comprobar que mis compañeros se encargaron de los últimos, hasta que ya todo se quedó en calma. Guardamos las armas y de nuevo miré a los dos chicos.
-Ey, eso que habéis hecho ha sido espectacular -dijo la chica, que por su tono estaba claro que el miedo había pasado.
-Y que lo digas.
En ese momento se presentaron Miku, Meiko y Luka.
-Hemos estado viendo como derrotabais a esas escorias. Sois geniales.
Casi me sonrojé por el cumplido. Vi que Xiao reía a lo bajo y Oswaldo ladeó la cabeza.
-Por cierto -dijo la chica rubia a lo que giré para verla-. Me llamo Rin.
-Y yo Len -soltó a continuación el chico rubio.
-¿Acaso sois hermanos gemelos?
-Si -respondieron a la vez sonriendo, una sonrisa que para los dos eran iguales.
-Yo me llamo Kairi. Y mis amigos Oswaldo y Xiao.
Cuando acabamos con la presentaciones, estuve hablando con Miku para decirle la propuesta que tenía en mente desde hace rato. Se lo comunicó a los presentes para ver que tal les parecía. Y no tardaron mucho en responder. Aceptaron la propuesta de poder defender el lugar de los sincorazón mientras lo organizaban todo para el concierto. Pienso que así... entre uno y lo otro a lo mejor me llegó a encontrar con el encapuchado, o en el mayor de los casos, la cerradura de este mundo.
YEY! Como va esa?! Bueno, pues aquí nuevo cap de este fic que sin duda tendré para rato lel :V Un cap corto pero afsafdsas para que al menos no se me acumulen las ideas de golpe y las pueda soltar poco a poco. Que va a haber mucha guerra, eso está claro jee. En fin, espero que hayais pasado una bonita navidad .w. Asi que aquí Rebe se despide para... no volver! (?) Ok no xD. Nos leemos en el próximo cap :D
