Un segundo después.
—Camarada Star-Lord, deben detener a los hostiles que se acercan al pueblo.
Abres tus ojos. En un instante están en otro lugar. Es árido, con muchos cráteres, de cierta manera te recuerda a la luna de la Tierra, pero en rojo quemado y algunos tonos morados; el cielo es oscuro, como una noche en la Tierra, pero con lunas o planetas muy cercanos, que son muy sorprendentes para ti.
—Pensé nos teletransportarías en medio del campo de batalla, no a kilómetro y medio — reprocha Peter molesto.
De cierta forma te alegras que hayan sido transportados ahí. Observas que están en la misma posición de hace un segundo.
— ¡Lo siento camarada Star-Lord!— dice el perro en sus mentes. —. No es un kilómetro y medio, son dos.
Peter refunfuña y sin más opción les manda a caminar.
—Apúrense, debemos llegar antes que ataquen al pueblo.
Todos lo obedecen y comienzan a caminar en el terreno. Notas que la gravedad es poca, prácticamente das un salto y es un paso de dos metros. Eso será más rápido para llegar allá.
Te preguntas cómo será ese pueblo del que deben salvar.
Ves que Peter ha detenido su marcha y te intercepta.
Vuelve a tomar tu mano. Sientes su mirada a través de la máscara, sonríes.
Caminaron -o saltaron- hasta llegar donde había una multitud. Tardaron cerca de cinco minutos, o quizá fueron más.
—Prepárense—dice Peter y ves que Gamora desenfunda una espada, Drax sus cuchillas.
Rocket ya estaba listo antes de partir.
Y Groot comenzaba a expender sus brazos.
Peter toma una pistola con su mano libre. Tú no haces nada, ya que no tienes ningún arma.
—Prepárate— ahora se dirige a ti.
Un sentimiento comienza a surgir en tu interior. Te das cuenta que son muchos. Curiosidad, ¿quién es el enemigo? Miedo ¿qué tan peligrosos son? Nerviosismo ¿Qué tan bueno será tu desempeño en esta tu primera lucha?
Sientes que el collar te pica, pero no le prestas atención.
Star-Lord te suelta y toma la delantera. Tú te detienes y el resto pasa a tu lado.
—Yo soy Groot.
Lo miras y él te mira a ti. Levantas las manos y te encoges de hombros, en señal que no tienes armas para continuar.
Él sigue y vuelves a caminar, pero tratas de ser lenta.
— ¡Hey!— grita Peter al ejército enemigo. Los ves, la sangre se te congela. Son una especie de hombres- roca, o gigantes de roca, armados con hachas, espadas y mazos.
Rápido reaccionan al grito de Peter y se preparan para luchar con un nuevo enemigo.
— ¡Oh sí! — exclama Rocket y comienza a disparar, es el primero en atacar y parece disfrutarlo. Gamora corre a un grupo y comienza a degollar sus cabezas pesadas con su afilada espada.
Groot y Drax corren hacia otro grupo y comienzan los golpes. Groot los enreda con raíces y Drax los acuchilla.
Los observas con miedo y asombro, sobre todo lo anterior.
Gamora es asombrosa. Se mueve a una velocidad impresionante. No pueden tocarla.
Rocket es tan sádico, parece disfrutar asesinar a los hombres- roca, suelta una frase con cada víctima.
— ¡Blam! Muerto. ¡Blam! Muerto.
Y entonces observas a Peter. Él es un as con las armas que disparan rayos y fuego.
También se mueve bastante rápido y no pueden herirlo con sus enormes hachas.
Todos pelean menos tú.
Sólo estás observando, alejada de la acción.
Al frente de ti, ves una sombra que primero pensaste era la tuya, pero luego se fue agrandando, giras y observas a un gigante rocoso. Está armado con un mangual, y es enorme, no dudará en usarla contra ti, será fácil de acabar contigo.
No sabes qué hacer, lo miras con la cabeza inclinada hacia atrás. Sus dientes son picos de metal y sus ojos son rojos y brillantes. Sientes un retortijón en el estómago. Con miedo caminas hacia atrás. Parece que el resto no se ha dado cuenta que estas en aprietos.
El hombre alza el mango del arma y la bola con púas se levanta al cielo, amenza con lanzarla contra ti. Sueltas un grito y te giras para empezar a correr.
Él es más pesado, la gravedad no funciona en él y por lo tanto es rápido igual que tú.
Escuchas al hombre rugir, te estremeces, está pisándote los talones.
No ves a Peter, o a Rocket. En un rápido movimiento logras localizar a Gamora.
— ¡Gamora!— le gritas, estás a unos metros de distancia. Ella voltea y te ve perseguida.
Se deshace de un tipo y corre hacia ti. Da un salto sobre ti y amenaza con cortar la cabeza del gigante, pero éste es más rápido y la golpea con su brazo, haciéndola caer varios metros a un lado.
— ¡Gamora!— exclamas asustada y preocupada, cuando su espada cae junto a ti, volteas al frente y el gigante de roca vuelve hacia ti, su primer objetivo.
No tienes más que tomar la espada y morir como una valiente.
La tomas con las dos manos, el gigante corre hacia ti y sientes el suelo temblar, la cadena siendo alzada te pone más nerviosa.
Cierras los ojos y mueves la espada en diagonal.
El temblor se detiene, pero lo sigue otro muy breve. Abres los ojos y notas al gigante tirado en el suelo, su torso está siendo quemado por una flama rosa pálido, casi blanca. Te sorprende, miras la espada, ella también está incendiándose. La sueltas inmediatamente y las flamas se extinguen.
Corres por Gamora, ella está levantándose.
— ¿Estás bien?— le preguntas ayudándole, ella te ignora, se levanta por completo rugiendo por cobrar venganza contra aquel gigante de roca.
— ¡¿Dónde está el gigante?!
Tratas de detenerla.
—Lo he matado— le respondes.
Ella se sorprende
— ¡¿Qué?!
—Sí, yo tampoco lo creo.
Gamora termina por creérselo, viendo al gigante muerto en el suelo. Te sorprendes, es la primera persona que has matado, empiezas a sentir un extraño sentimiento. ¿Eso sentirán las personas al matar a otras?
O, ¿simplemente no sentirán nada?
—De acuerdo, vayamos por Peter.
Y justo cuando iban a la pelea unas llamas arrasaron con los hombres de roca. Gamora no se sorprende. Tú haces lo contrario. Ves a Peter seguir disparando, Rocket lanzando cohetes cargándose a grupos enteros, Groot golpeando a todos con sus fuertes brazos-tronco y Drax acuchillando y golpeando fuertemente a todos. Lo ves dando cabezazos, tu cabeza duele de solo verlo.
Nunca los habías visto en lucha, son asombrosos.
— ¿Cómo puedo ayudar?— preguntas a Gamora.
—La pelea ha acabado.
Observas, el resto de la tropa de hombres roca se retiran, como si algo los hubiera asustado. Ambas corren para reunirse con el grupo.
— ¡Han estado excelentes, chicos!— festejas emocionada, realmente piensas eso, ves que sonríen.
—No, tú has estado excelente— dijo Drax tomándote del hombro, te sorprendes por el agarre. —, hemos visto cómo usaste el poder de tu antecesora.
La sonrisa en tus labios se desvanece poco a poco, pensaste no se habían dado cuenta, pero también te emociona que lo que hayas hecho de cierta forma esté bien.
— ¿Ustedes...me vieron?— preguntas atónita.
—Sí— responde Peter acercándose. —. Creo que oriné mis pantalones al ver eso.
Ríes y le das un pequeño golpe en el hombro, por la gravedad casi no se siente.
—No fue nada…
—Eres la razón por la que muchos se fueron — continúa Drax, el parece bastante feliz, vuelves a sonreír, te contagia.
—Hey, debemos ir con el pueblo — interrumpe Rocket.
Corrieron hacia el pueblo, éste está rodeado por un muro de piedra, color arena. Hay torres en una especie de entrada. Las puertas se abrieron y gente con piel azul celeste los recibe emocionados. Sientes un extraño sentimiento, te alegra que estén bien.
Hombres que parecen ser soldados se acercan con ustedes. Hablan un extraño lenguaje pero tu casco lo traduce. Te sorprendes por eso. Es como un G translate en tu cabeza. Traduce que están agradecidos por su ayuda, que el pueblo de las estrellas les debe un inmenso favor a los guardianes de la galaxia por defenderlos de los bandidos de roca, y que sería un enorme honor que visitaran las atracciones de los pueblos interestelares.
Peter los mira a ustedes y entonces el resto del equipo asiente. Peter les agradece su hospitalidad, pero que para ellos su deber es salvarlos. Aun así, no dudarían unas vacaciones en ese sitio.
Todos les aplauden y les agradecen. Te hace sentir bien salvar a las personas, ahora entiendes porque ellos son los Guardianes de la Galaxia.
Unos soldados hacen una reverencia ante ti, te sorprendes y le dices que no lo hagan. No entiendes por qué lo hacen, pero ellos se niegan a dejar de hacerlo. Te pronto, todo el pueblo hizo una reverencia ante ti, el resto del equipo los observa. Sigues intentando que se detengan, te hacen sentir extraña.
—Gracias Libussa.
Estás sorprendida. Ellos creen que eres Libussa, la antigua.
Volteas y ves a tu equipo, ellos te miran esperando. Peter te hace una señal de que te dirigieras con ellos.
—Ve con tus fans.
Te acercas a ellos. Ellos te miran con una sonrisa de alegría, de emoción, humildad. Libussa ha regresado y lo ha hecho regresando la paz entre los pueblos interestelares.
—No me agradezcan, es mi deber hacerlo — respondes en voz alta, para que todos te escuchen. Tratas de que suene firme y que no noten tu nerviosismo. Todos vuelven a aplaudirte. Sientes extraño, nunca habías recibido tantos aplausos en tu vida.
Ves que una niña de cabello rubio se acerca a ti y te da una flor, no es una común que has visto en la tierra. Es de color rojo quemado y tiene detalles dorados. La forma en que te mira, agradecida, te hace no querer negarte a tomarla. La concedes y le acaricias su cabello. La niña sonríe y se retira hacia su familia. Los ves. De cierta forma te recuerdan a la tuya.
—Es hora de irnos — dice Peter tomándote el hombro.
Asientes y guardas la flor en el bolsillo de tu chaqueta.
—Cosmo, regrésanos — pide Peter. Se juntan todos, entonces son iluminaron y se teletransportaron a Sapiencial, en un abrir y cerrar de ojos estaban de regreso.
Te quitas la máscara y todos lo hacen, piensas en ir a abrazar a Peter cuándo él ya está rodeándote en sus brazos.
—Sabía que lo harías — dice en tu oído.
— ¡Bozhe moi! Tuvieron una excelente victoria con la nueva integrante, camaradas, han salvado nuevamente la galaxia, Cosmo ha ordenado que tengan un gran festín— Cosmo se acerca a ustedes y parece feliz, está meneado la cola.
De pronto, Gamora y Drax los abrazan, Groot se une abrazándolos a todos juntos y por último se une Rocket.
Todos están sonriendo. Están festejándote por su victoria y porque has logrado algo importante.
.
Estás en tu habitación. Es amplia, ordenada y muy blanca. Agradeces haber tomado un merecido baño. Tu estomago ruge, tienes bastante hambre. Pronto será hora de ir al comedor a la cena que Cosmo les prometió.
Espero no sean croquetas, bromeas y sueltas una risilla mientras observas el closet. Observas tu uniforme. Es un traje, pantalones y chaqueta en color rojo y de cuero, parece que es igual a la chaqueta que le has visto a Peter. Tiene una especie de estrella o flama en los hombros. Te imaginas con la ropa puesta.
También hay ropa casual, muy poca para una cena.
Tomas la que crees es más apropiada para una cena. Tampoco es para tanto, no es tan formal. Pero quieres que Star-Lord se enamore más de ti.
Hay un vestido negro con detalles plateados que llamó tu atención. Lo tomas y te lo mides. La falda no tiene mucho vuelo, llega hasta arriba de sus rodillas, parece ser strapless, pero una especie de encaje muy pequeño continua hasta tu clavícula y acaba como manga en tus brazos. Te encoges de hombros aceptando que te gusta y te lo pones. Te convence que te ves bien.
Te arreglas tu cabello de una forma que se vea bien y te diriges a la puerta. Al abrir, te encuentras con Gamora. Te sorprende, no la esperabas.
Ella sonríe cálidamente al verte.
— ¡Hola! — le saludas y ves su vestimenta. Lleva una falda negra y una blusa del mismo color. Su cabello con tonos fiusha te gusta bastante.
— ¿Estás lista? Las chicas de la Tierra tardan bastante en vestirse
Sueltas una risilla, en ocasiones es verdad.
—Es que no tenía nada que ponerme — siempre la misma escusa, aunque quizá esta era literal.
La chica verde sonríe y con una seña te hace continuar.
Caminan por un pasillo en tonos metálicos, el taconeo de sus zapatos hace eco.
—Tengo duda sobre esta cena — sueltas mientras le miras a tu lado.
—Es una cena común y corriente, ¿no hay de esas en tu planeta?, será como la vez que fuimos al bar, pero sin alcohol en exceso, botanas extrañas, sonidos ensordecedores, apuestas estúpidas y sobre todo prostitutas interestelares.
Te sientes más tranquila sin lo último que dijo. Aun no te recuperas de tus celos de aquellas mujeres que manoseaban a Peter, sobre todo que él se dejaba. Quitas tus pensamientos de tu mente. Gamora gira en una curva y una puerta oculta en la pared se abre, realmente no estaba oculta, pero no pensaste que fuera una puerta. Una parte se va arriba otra abajo, deja mostrar el interior del comedor.
Es una mesa considerablemente grande. Ya está la cena servida. Lo que ves en un pavo, esos típicos de la cena de noche buena, te preguntas si será un pavo de verdad. Los platos están ubicados con las sillas, con el respaldo muy extraño.
Peter estaba en una barra con los demás hombres, estaba a punto de recargarse en la barra de espaldas y beber un trago cuando te ve a ti y Gamora dirigirse a ellos. Su trago se sale de sus labios y además casi se ahoga.
Gamora y tú ríen por eso, aunque ella también volteó los ojos por su acto.
—Ay Dios, no, soy un idiota, que no me hayan visto— murmura Peter volviendo a la barra por una servilleta. —. ¡Hola chicas! ¡Qué guapas! — agrega limpiándose sus labios y parte de su chaqueta.
—Todavía tienes ahí — informa Gamora señalándole con su índice su chaqueta, muy indiferente a su saludo.
—Ah, gracias — responde él limpiando más rápido donde dijo.
Ella le pasa de largo y se recarga en el hombro de Drax, que sigue sin camisa.
Tú te paras enfrente de él, con una sonrisa en el rostro. Él esconde la servilleta y te mira como un bobo.
—Hola — le saludas, tus brazos los tienes detrás de ti y te balanceas un poco sobre tus pies.
—Hola —te saluda Peter abandonando la barra.
— ¡Bozhe Moi! Qué bueno que ya están todos aquí, la cena de los Guardianes está servida.
¡Buenas noches, chicas!
Lamento que hayan pasado exactamente 5 horas desde el horario en que dije publicaría, pero no tenía mucho ánimo hoy :C ha sido un día muy largo y raro. Empezando que fui a mi prepa en la mañana, me llené de nostalgia :C es la primera vez que la piso sin ser alumna, soy una ex-alumna, a mucho honra, pero aún así, la extraño demasiado, vi a solo dos de mis mejores amigos, casi lloro.
Después, demasiada tristeza y soledad en mi casa. En exceso es malo para la salud de cualquiera xD :C
Para alegrarme, fui a un mercado ambulante que se pone por la casa de mi crush, quería verlo, porque tampoco lo he vuelto a ver desde que salimos de la preparatoria, no lo vi :C hasta que venía de regreso, lo vi cruzando la calle cuando pasamos en el auto. Casi me mato, qué mala suerte.
En fin, es mi triste excusa. Sin pretender causar lástima o cualquier otro sentimiento extraño contra mi persona.
Tal vez el próximo capítulo sea el lunes, o tal vez no, dependiendo si mi estado de ánimo mejora.
Nuevamente, buenas noches y muchas gracias por leer.
Kenya (su triste autora) las ama ❤.
