Capitulo 10: Dioses en el Meikai – La llegada.

Ya ha pasado un tiempo desde que Pandora llegó al Meikai. Los espectros pudieron reacomodarse de nuevo en una tranquila rutina, ya acostumbrados a convivir con la pequeña, quien se estaba convirtiendo en toda una señorita.

Pero como las cosas estaban yendo demasiado bien, ya es hora de que se echen a perder. Vamos a visitar Elisyon, lugar de las bienaventuranzas, a donde van las almas de las buenas personas.

- Creo que es hora de ver cómo esta la niña. – Dijo Hypnos, leyendo un libro mientras una musa le servía néctar.

- Seguramente está bien, ella cuenta con nuestra protección. Además, esos espectros no pueden resultar tan inútiles como para arruinar su crianza. – respondió el dios de la muerte, sin dejar de tocar música para las musas que cantaban alegremente para ellos.

- Ésa es la principal causa por la que perdiste en tus batallas anteriores, Thanatos. Ya te he dicho millones de veces que no es bueno subestimar a nadie. – Alegó Hypnos, levantándose de su lugar. Thanatos hizo un gesto adusto, y dejó su lira en las manos de una pequeña musa.

- ¿Se van a ese lugar horrible? – preguntó una de las musas inocentemente, y con cara de espanto.

- No se preocupen, volveremos pronto.- Añadió Thanatos sonriente.

- Esperen ¡Nosotros también vamos! –

Volvamos al Meikai, lugar donde los condenados reciben su merecido, y algo más, todo por el mismo precio. Los espectros se encontraban entrenando, preparándose para la próxima guerra santa…

- ¡Cuidado! - ¡BOOOOOOM! -

- Te dije que no era conveniente que…-

- ¡Tú cállate! –

- ¡Esa fue mi idea, lo hiciste todo mal! –

- ¡A ti nadie te preguntó!-

(Bueno, no tanto) Dejemos a estos espectros desconocidos terminar sus asuntos y dirijámonos más allá de Giudecca. El espectro Peón A estaba tranquilamente cumpliendo su deber de "guardar" la entrada al Muro de los Lamentos.

- Creo que mi imaginación me está haciendo escuchar cosas. ¿Quién puede estar detrás del muro? – dijo el espectro Peón A e intentó continuar su siesta.

Mientras soñaba, una figura comenzó a perseguirle.

- ¡Si no abres esa maldita puerta, convertiré tu eternidad en el peor de los tormentos! – farfulló una voz detrás del él.

- ése no puede ser Hypnos… - susurraba el espectro entre sueños, pero en realidad estaba tan aterrado que no podía despertarse.

- Abre esa puerta… – prorrumpió otra voz mucho más sentenciosa.

- Ese sí es Hypnos – prosiguió el durmiente.

El espectro peón A se levantó de su lugar y, medio dormido, cambió el interruptor de la puerta de "Manual" a "Automático" para poder seguir su siesta. La puerta se abrió, y en ese momento, los imponentes dioses entraron en el Meikai. La habitación del Muro de los Lamentos estaba totalmente oscura, pero, imprecisamente, descubrimos cuatro figuras que acompañaban a los dioses gemelos.

- ¿Ésta es otra parte del reino de Hades-sama? – Preguntó una de las figuras que acompañaban a Thanatos e Hypnos.

- … apesta…- agregó otra de ellas.

- ¿Los espectros todavía no se han percatado de que estamos aquí? Escucho el bullicio que hacen, pero no entiendo qué puede mantenerlos tan ocupados – comentaba Hypnos, dirigiéndose hacia la habitación principal en Giudecca.

Un gran grupo de espectros estaba reunido en torno a las escaleras próximas al trono de Hades. Los dioses seguían atónitos, pero, de alguna manera u otra, se entremezclaron en torno al montón de espectros.

- ¡Traigan una Manzana! – exclamó un espectro.

- Espero que éste sea el último… la verdad que es bastante problemática esta situación.- comentaba otro espectro desconocido. Chesire volvió corriendo con una manzana en su mano.

Los presentes estaban algo tensos y hasta nerviosos mientras los dioses se abrieron paso entre ellos para poder entender la situación.

- ¡Salió! – Exclamó contento un espectro desconocido y levantó la manzana mordida por Pandora en pose triunfal. Otros espectros aplaudieron animados y la niña sólo los miró seriamente.

Una de las figuras que acompañaban a Thanatos e Hypnos se adelantó y tomó la manzana en sus manos. Los espectros hicieron silencio y la atmósfera se volvió lúgubre al vislumbrar seis visitas inesperadas.

- Un… ¿diente? – preguntó Phantasos mirando la manzana, y luego a todos los presentes, los cuales hicieron reverencia automáticamente.

- ¿Qué está pasando aquí? – Preguntó seriamente Morpheo al notar que había un poco de sangre en la manzana.

- Pandora está cambiando sus dientes de leche – pronunció uno de los espectros del fondo, consumiéndose de nervios y ansiedad. Hubo silencio por unos segundos hasta que Zeros no pudo contener más su risa y muchos le siguieron el ejemplo.

- ¿Qué es tan gracioso? – interrumpió Ikelos. Todos volvieron a hacer silencio.

- ¿Qué manera de recibir a los dioses es ésta? – Inquirió Thanatos. Los ojos de la niña brillaron de temor, como la primera vez que vio a los dioses gemelos.

- Prepárense para servir a estos dioses que han atravesado una gran distancia para honrarnos con su presencia.- Ordenó sentenciosa Pandora, reverenciando a los dioses.

- ¿Es necesario que se arrodille ante nosotros? Digo, es que es tan pequeña – le susurró sonriente Phantasos a Oneiros.

- Está entrenada – le respondió éste.

Seguido de esto, mientras muchos espectros ordenaban el lugar para ofrecer un gran banquete a los dioses para darles la bienvenida, otro grupo de espectros salió de Giudecca rápidamente para iniciar la organización y avisar a todos sobre este acontecimiento.

- ¿Thanatos-sama está aquí? – Exclamaron Tokusa de Hannuman y Verónica de Nasu al mismo tiempo cuando se enteraron. El rostro de ellos se iluminó, por así decirlo, y partieron hacia Giudecca.

- ¿Dioses en el Meikai? esa sí es buena. Anda, dinos otra. – Respondió Aiacos al enterase, y bebiendo un poco de licor. Violatte entendió la gravedad de la situación y golpeó al juez de Garuda (no muy fuerte) para despabilarlo.

- ¿Y dejaron a Pandora-sama sola con ellos? ¡Imbéciles! – exclamó Radamanthys al grupo de espectros mensajeros y comenzó a prepararse para ir a Giudecca.

Veamos qué esta pasando en Giudecca. Los 6 dioses se encontraban al frente del trono de Hades. La figura de Hades permanecía inmóvil y en silencio delante de ellos mientras conversaban.

- Así que así se ve el Hades de esta era. No se parece mucho al anterior, pero en cierta forma es tierno – Opinó Phantasos sonriente.

- ¡mhp! Se ve que siempre los prefiere con cara de niña. – le susurró Morpheo a Ikelos.

- El último huésped también era así de femenino – agregó Ikelos.

- ¡Shh! Hades no necesita un cuerpo para comandar y liderar aquí en Meikai. Aunque su cuerpo se encuentre en Elisyon, él está aquí. Cuiden sus comentarios – ordenó Oneiros, prudentemente.

- ¿Te encuentras bien, Pandora? – Preguntó Hypnos a la pequeña que, aunque no demostraba emoción, estaba muy nerviosa.

- Sí, Hypnos-sama. Los espectros no son tan inútiles como se vieron recién. – explicó la niña, dejando notar que, efectivamente, había cambiado muchos de sus dientes y su dentadura estaba improlija. Thanatos se rió un poco, pero Hypnos lo miró seriamente y éste se calmó.

- Esta no es una linda primera impresión de la heraldo de Hades. Aunque, es un poco diferente de la última ¿verdad? – dijo Phantasos al ver a la niña.

- Sí, y que a la hermana de Hades-sama la críen los espectros, hacen ver al Meikai como una gran familia- dijo Oneiros sarcásticamente.

- ¡Cómo demoran éstos espectros! Necesitan una lección sobre el servicio a los dioses. – masculló Thanatos.

- ¿Un ejército de humanos comandado por una niña? ¿Qué esperaba? Vamos, sea realista, tío Thanatos – Respondió Phantasos.

- Prometo que les serviremos con excelencia. – Pronunció con determinación Pandora; seriamente, miró a los ojos de los dioses y salió de Giudecca a ver por qué tanta demora de los espectros.

- ¿Qué les parece si vamos a explorar más de esta parte del reino de Hades-sama? – Sugirió Phantasos alegremente.

- Cierto… quisiera arreglar cuentas con alguien de aquí… - Dijo Ikelos y esbozó una sonrisa macabra.

- No se alejen demasiado y no se pierdan. – Dijo Hypnos.

Los dioses darán un paseo por el Meikai, dándoles oportunidad de examinar la vida de los espectros, quienes deben prepararse a dar un servicio con excelencia estos 6 dioses.

Continuará…

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Nota de la Autora: "sus reviews son bien recibidos, gratos a mis ojos y hasta son necesarios para mi inspiración". (¡Qué poética estoy hoy!)

-Ejem- este capi estuvo bien tranquilo

Bueno, esta vez la dosis de sufrimiento viene preparada hasta para la pequeña Pandora. Mi musa se encuentra en su período, así que su humor no es muy amigable, ni siquiera con la niña.

El próximo capítulo viene cargado con muchos delirios y mucho sufrimiento para los espectros más conocidos como Radamanthys y Aiacos. Ahora sí, pasemos a las…

Aclaraciones

*"Tío Thanatos": Según tengo entendido, los dioses del sueño (oneiros en mitología) son hijos de Hypnos. Más información de ellos en el capi que viene. Quiero reservarme algunas sorpresas.

* "El método de la manzana": digamos que como a los 6 o 7 años los niñitos comienzan a cambiar sus dientecitos. Hay muchos métodos para sacarle los dientes a los chamacos mucho menos traumáticos que el de "la puerta y el hilo" o ir a un dentista. Es normal que cambie sus dientes, pero el solo imaginar la imagen de Pandora de pequeña con pocos dientes me asusta y me da miedo. Tendré pesadillas -_-, esto me gano por hacerle caso a mi musa en "esos días" ._.'''

* ¿Qué hacen los dioses de los sueños en el Meikai? : Detalle sorpresivo, porque ellos pertenecen al Mukai. Al principio sólo Thanatos e Hypnos vendrían, pero como le he dado una oportunidad de aparecer a muchos espectros que fueron "completamente destruidos" en Lost Canvas, también les he dado cabida a los dioses del sueño. En eso no fui parcial, todos merecen una oportunidad.

* Los Espectros Misteriosos: en este capi no les di mucho protagonismo a los espectros conocidos para centrarme en la llegada de los dioses. Es para que ustedes descansen de la cantidad de personajes a la que estoy acostumbrándome a usar. Pero ya en el siguiente capi, prepárense (risa maligna) todos sufrirán.

Nos vemos en el siguiente capítulo de las choco-aventuras de los espectros.