Siempre me olvido de esto y nunca me retan xD : DISCLAIMER: TODOS LOS PERSONAJES Y ESCENARIOS LE PERTENECEN A LA REINA DE LA LITERATURA: JOANNE KATHERIN ROWLING. A EXEPCIÓN DE LAS DELIRANTES IDEAS QUE SON DE MI AUTORIA (:
Capítulo 10: Demasiado Raro
Clase de Pociones… Esa materia ya era mala, pero el hecho de que Slughorn la impartiese… la hacía… Mucho, mucho, pero extremadamente, mucho PEOR.
Pero ese hecho no detuvo a Hermione Jane Granger de prestar atención en clase, por supuesto que no. Atendía a cada palabra, cada indicación, hasta cada pausa de su profesor.
Por supuesto Harry y Ron retomaron su habitual rutina de no interesarse por las clases.
-Podrían por favor prestar atención-susurró Hermione entre dientes a ambos chicos, quienes se encontraban a cada uno de sus lados.
-Yo presto atención-se defendió Harry.
-Y me alegro mucho de que lo haga señor Potter-dijo Slughorn, quien lo escuchó, con una sonrisa en su cara de morsa.
Harry sonrió nerviosamente. Draco, en la otra punta del salón, normalmente se hubiese burlado, pero consideraba más prudente estar callado, mucho más siendo su padre un Mortífago.
La clase finalizó. Slughorn les dio de tarea escribir 40 cm de pergamino acerca de los usos y efectos de la poción Multijugos.
Hermione salió del salón de clases con una sonrisa e intentando aguantar las carcajadas que luchaban por salir de su garganta. Lo cual lograron al llegar a la Sala Común De Gryffindor.
-¡Esto es genial!-dijo Ron.
-¿Qué cosa?-pregunto Harry
-¡La tarea!-dijo más animado que nunca.
-Hermione, ¿Qué tanto cambiaste a mi amigo?-preguntó Harry mirando a Hermione simulando una cara de horror.
Hermione miró extrañada al pelirrojo. ¿Ronald Billius Weasley, emocionado por tener que hacer tarea? ¿Pero qué rayos…? ¡Un segundo! ¡A ella no la engañaban!
-Ronald, no voy a hacer tu tarea-dijo de forma calmada pero seria, dejando en claro que no lo haría.
Ron solo gruñó y subió a su cuarto.
-Ya sabía yo-dijo Harry después de un corto silencio.
-¿Qué cosa?-pregunto Hermione mirándolo desde el sillón.
-Que no podrían estar dos días sin discutir.
-No hemos discutido, solo que no pienso hacer los deberes de Ron.
-Lo que digas Hermione.
Hermione lo fulminaba con la mirada. Para fortuna de ambos, el retrato de la Dama Gorda se abrió en ese momento mostrando una cabellera pelirroja.
-Ehh…-balbuceó Ginny sintiendo la tención del ambiente.
-Nada-respondieron ambos al mismo tiempo.
Luego de que Ginny y Harry se fueran a quien-sabe-donde, Hermione decidió que, aunque sea, leería. Ron no había bajado en una hora… ¿Tendría que preocuparse?
-Lo dudo-susurró para sí misma.
Comenzó a leer.
Y leer.
¿Es qué solo había palabras en esos libros?
Quería algo para distraerse, pero, ¿La Historia de Hogwarts?
-Creo que ya sé todos los secretos que escondes pequeña, enorme, Maravilla-pensó para sí misma haciendo que una sonrisa y una risita, casi inaudible, se le escaparan.
Siguió haciendo tarea, leyendo, mirando por la ventana un par de veces, mirando a las escaleras que llevaban a la torre de los chicos (no había nada). Entre tanto aburrimiento, finalmente llegó la hora de la cena. No había visto ni a Ginny, ni a Harry, ni hablar de Ron. Decidió que bajaría al Gran Comedor sola.
Mientras bajaba muchas personas le sonreían, pues claro, ayudar a salvar al Mundo Mágico y Muggle del mago más tenebroso de todos los tiempos, era una de esas cosas que te marcaba de por vida.
Cuando en las enormes mesas de Hogwarts aparecieron los postres (helados, ensalada de frutas, tartas de melaza, de manzana; y otros postres cubiertos de chocolate o crema) Ron, Harry y Ginny, en compañía de otros tantos, entraron por las inmensas puertas del comedor.
Hermione no pudo deducir que rayos habían estado haciendo todo ese grupo de gente en la hora de la cena y mucho menos el por qué sus caras mostraban unas sonrisas radiantes que se esforzaban por esconder. Pasaban a su lado sin siquiera decirle "hola". No sé enojó, quizá habían tenido un mal día… Todos… Había algo sospechoso…
Acabó de comer, se levantó de la mesa y se dirigió a la Sala Común de Gryffindor sin siquiera decir "adiós" o "buenas noches".
-Bien, todo va de acuerdo al plan-susurro Ron a Harry, Ginny, Neville, Lavander y Parvati.
-Ron… ¿estás seguro de que sabes lo que haces?-pregunto Harry y todos lo miraron- Me refiero a que quizá a Hermione no le agrade mucho la idea de que no le hablemos y luego de la nada le hagamos una fiesta…
-Creo que Harry tiene razón-aportó Parvati, y todos voltearon nuevamente a ella- Miren, conocemos a Hermione desde hace ya ocho años, quizá no sea una de sus mejores amigas, ¡quizá ni sea su amiga! Pero si hay algo que todo Hogwarts sabe es que Hermione… se enoja con BASTANTE facilidad-terminó haciendo una mueca de preocupación.
-¡Oh vamos! Conozco a mi nov…-se paró en seco al ver a Lavander, no había nada entre ellos, pero algo le apretó el estomago al verla a los ojos y casi decir "novia"… era solo precaución-Hermione. Sé que se puede enojar, pero también sé cómo hacer que me perdone-dijo con una sonrisita infantil.
-¿Así hermanito? Pues, ¿cuál sería esa técnica tuya?-pregunto Ginny con una mirada pícara que provoco mil y un sentimientos raros en Harry.
El pelirrojo la fulminó con la mirada, sabía perfectamente que la pregunta tenía el fin de avergonzarlo y quizá también de herir a Lavander.
-Cambiando de tema…-dijo Neville-¿Qué le regalaran?
Ron abrió los ojos como platos, ¿Cómo diantres se le había olvidado el regalo? ¡No podía ser más estúpido! Y lo peor de todo, aunque no quería admitirlo, no tenía dinero como comprar algo digno de Hermione Jane Granger, ¡Por Merlín! Tenía que hacer algo, ¿pedirle dinero prestado a Harry? No; ¿Pedirle ropa a su hermano? ¡No, Hermione la conocía todita!; ¿Robar? ¡Ni de broma, Hermione no se lo perdonaría nunca, jamás, en la vida!; ¿Trabajar? ¡Qué espanto!; ¿Ayudar a los alumnos más pequeños? ¡Jajá! ¡Eso solo cuando Merlín vuelva de la muerte y se tiña de azul! Algo se le ocurriría… ¿Cuándo? No tenía ni la más mínima idea, pero ya se arreglaría.
-¡Ron!-dijo la pelirroja pasando su mano por los ojos del chico.
El sacudió la cabeza para despejar su mente y miró a su hermana con el ceño fruncido.
-¿Qué?-preguntó.
-Nos vamos-dijo Harry levantándose de la mesa, en donde ya casi no había nadie.
-Ah, sí, sí.
Cuando los seis llegaron a su Sala Común vieron a Hermione dormida en un sillón con un libro en su regazo. La única fuente de luz era la chimenea. Ron se quedó embobado viéndola.
-¡Yuju! ¡Amigo llamando a enamoradito embobado, enamoradito embobado, responda!-dijo Harry palmeando la mejilla del pelirrojo.
Él frunció el ceño mientras los otros cuatro reían (teniendo el especial cuidado de no despertar a Hermione).
-Bueno, ahora nosotras la despertaremos, mientras que Ronneo se va a dormir para no arruinar la sorpresa-dijo Ginny sacando el libro del regazo de Hermione.
Ron se durmió con una sonrisa, ya quería ver la cara de Hermione en su cumpleaños número 19… 19-pensó. No se había dado cuenta de que Hermione era un año mayor a él hasta ese momento. Se sintió orgulloso. Quién diría que él Ronald Bilius Weasley acabaría con una chica… no, no era una chica, era una MUJER, sí que sí, así de hermosa y tan buena persona. En serio debería buscarle un buen regalo, era lo mínimo que podría hacer.
Al día siguiente Hermione se despertó con la pequeña esperanza de que el día anterior hubiese sido una pesadilla. Fue a clases con menos ánimo del habitual y noto que todos los alumnos de Gryffindor estaban ausentes, tampoco vio alumnos de Ravenclaw ni Huffelpuff en los corredores ¿Qué rayos pasaba?
El Gran Comedor estaba lleno de gente. En ese momento parecía el lugar más ruidoso del Universo.
-¡Hey!-gritaba Ron-¡Hola! ¿Me prestan su atención un segundo?
Nada.
-¡Oigan! ¡Aquí, hey!-gritaba Harry señalándose.
Nuevamente, nada.
Ya un poco molesta, Ginny Weasley tomó palabra en el asunto.
-¡HEEEEEEEEEEEEEEEYYYYYYY!-Grujió como la leona que era.
En ese instante al Gran Comedor lo inundo el silencio. No se oía ni el ruido de una mosca, hasta los elfos domésticos dejaron de hacer ruido en las cocinas. Harry, Ron y Neville se alejaron de la chica.
-Gracias-dijo con la voz un poco ronca después de semejante grito.
-Eeh… Bueno…-comenzó Ron con sus orejas de un tono rojizo claro-creo que ya saben porque están aquí…
Todos lo miraban expectante.
-Amigo, creo no, no lo sepan…-susurro Harry.
-Por supuesto que sí-dijo Lavander-Parvati y yo nos encargamos de decírselo a toda la escuela.
Ron abrió los ojos como platos.
-¡Pero no a Hermione idiota!-le dijo Parvati.
Ron se enrojeció un poco.
-Bueno, ahora, como todos bien saben, mañanas es el cumpleaños de Hermione-comenzó Ginny- y ustedes nos ayudaran a darle el mejor cumpleaños que haya tenido.
Hubo un murmullo.
-¿Por qué tendríamos que hacerlo?-preguntó un chico de Ravenclaw, tenía los ojos de un gris penetrante y el cabello rubio rosando el plateado. Su cabello estaba perfectamente peinado hacia un lado y los miraba desafiante.
-¡Malfoy!-dijeron Ron y Harry al mismo tiempo.
-¡Te salvó la vida idiota!- le escupió Ron quien ya estaba a dos pasos de él.
-¿Y eso qué?-dijo este en un tono desafiante.
Ron se abalanzó sobre él y comenzó a golpearlo. Entre catorce chicos lo separaron del rubio, que estaba con la cara destrozada y un ojo negro.
-Bueno, ahora, necesito que me presten atención-dijo Ginny.
Comenzaron a explicarles a todos los alumnos su plan, ellos escuchaban atentos, alejándose un poco de Ron e intentando no hacer ninguna pregunta.
Las clases terminaron por esa semana. Hermione no podía creer que Ron se hubiese enojado tanto solo por no acceder a hacer sus deberes. Pero lo que menos podía creer es que Harry se hubiese enojado con ella, y Ginny, ¡Ginny enojada con ella! ¿El mundo se estaba volviendo loco? O ¿Era ella la que imaginaba cosas? Se fue a la biblioteca a comenzar la redacción de La Poción Multijugos.
Luego de dos horas escribiendo, notó que alguien la observaba. No le dio importancia, siguió como si nada.
La seguían observando, ahora, estaba segura, eran dos pares de ojos la que la veían y se estaba comenzando a sentir incómoda.
Suficiente-se dijo a sí misma.
Tomó su varita y con toda la furia que la recorría se acercó a unas estanterías que estaban a dos metros de distancia de ella. Rodeó la estantería y se acercó lentamente a las dos figuras que anteriormente la estaban mirando.
-¡Ajá!-dijo ella agarrando a ambos chicos de los hombros.
Dean Thomas y su mejor amigo, Seamus Finnigan, dieron un grito y un salto de sorpresa.
-¡Hermione!-dijo Dean con un tono nervioso de sorpresa.
-¡Dean!-dijo ella con un tono de sorpresa pero con un toque de rabia-¿Qué rayos hacían espiándome?
-¿Quién dice que te espiábamos?-preguntó Seamus.
-Pues…-dijo Hermione poniendo la cabeza entre los hombros de ambos chicos (derecho de Seamus e izquierdo de Dean)-A no ser que les interese mucho Madame Pince, no sé qué otra cosa podrían estar asiendo…-se volteó a ellos.
Ambos chicos se miraron nerviosos, ¿cómo rayos le mentirían a la bruja más inteligente de Hogwarts?
-¿Y qué si espiábamos?-preguntó, nuevamente, Seamus.
Hermione alzó una ceja. Dean casi golpea a su amigo por hacer una pregunta gloriosamente estúpida.
La chica los miró a ambos a los ojos con el ceño fruncido, lo cual aumento el nerviosismo de los jóvenes.
-¿Qué rayos hacen ustedes dos en la biblioteca un viernes por la tarde?-preguntó en un tono que demostraba que quería una respuesta directa, sin rodeos.
-No podemos decirte-admitió Seamus, metiendo la pata nuevamente.
Dean casi le da un pisotón por idiota, ¿acaso no les habían dicho que hagan los que hagan no le dijeran la verdad a Hermione? ¡Qué idiota!-pensó Dean.
-¿Por qué no?-preguntó la castaña intentado que su voz sonara dulce y cariñosa para poder sonsacarles la respuesta rápidamente.
-Eeh…-balbuceó Dean.
-¿Sí?
-Es que veras…
-¡Chicos!-dijo una voz soñadora a las espaldas de Hermione.
-¡Shh!-se escuchó a Madame Pince.
-Lo siento-susurró Luna- Los eh estado buscando por todo el Castillo.
-Sí…-dijo Dean y de pronto una idea inundo su cabeza-Sí, nosotros también te buscábamos Luna.
-Pero si ustedes sabían donde yo…-comenzó Luna, pero luego se detuvo al ver los ojos de Seamus que le indicaban que le siguiera el juego-¡Ooh! Pues, aquí me tienen, deberíamos irnos para dejar a Hermione tranquila.
¿Qué rayos? Tomó a los dos chicos del brazo y los llevó fuera de la biblioteca. Cuando estuvieron afuera, acorraló a ambos contra la pared y sacó su varita.
-Quiero que me digan, con lujos de detalles, que está pasando-dijo la chica apuntándoles.
-¡Hermione!-dijo Luna que los seguía de atrás.
-¿Qué esperan?-insistió Hermione ignorando a Luna.
Comenzó a acercar más su varita y ahora chispas rojas salían de ella.
-¡Te digo, te digo!-dijo Seamus.
Luna y Dean lo miraron con odio.
-¿Y tu lealtad Gryffindor donde quedó tonto?-preguntó Dean a su amigo.
-¡No soy tonto!-le respondió Seamus.
-¡Pues no parece!
-¡Cállense!-dijo Hermione.
-¡Mira quién habla!-siguió Seamus ignorando olímpicamente a la castaña que los apuntaba con su varita, de la cual salían más chispas rojas que nunca.
-¡Eres un…!-gritaba Seamus.
-¡Hey!-era Ron-¿Qué rayos están haciendo?
Hermione se apartó de ambos muchachos y se encaminó hacia la Sala Común.
-Espera-le dijo Ron y la atrapó de un brazo.
-¿Qué quieres?-le pregunto la chica aun sin voltear.
Ron tenía que hacer algo, no quería arruinar la sorpresa, pero de qué valía tener sorpresa si Hermione solo le hablaba en monosílabos. Quizás…solo quizás…
-¿Quieres dar una vuelta?-preguntó el pelirrojo sonriendo como un niño pequeño.
Hermione lo pensó por unos segundos… ´
-Está bien-suspiró.
Dos horas más tarde…
-¿QUÉ HICISTE QUÉ?-Preguntó una enojadísima Ginny Weasley.
-Oye, era eso, o dejar que descubra el plan-se defendió Ron.
-¿POR QUÉ RAYOS SE ARRUINARÍA EL PLAN?-Siguió la joven pelirroja caminando de un lado a otro de la Sala Común.
Ron miró a Dean y a Seamus. Si decía que ellos casi metían la pata, la bronca sería para ese par, pero por otro lado, no podía ser tan cobarde y no enfrentar a su hermana, ejem, MENOR.
-Porque casi entra al Gran Comedor.
Ginny lo miró como intentando utilizar legeremancia para saber si su hermano mentía o no… Nada.
-¡Assh! Está bien- dijo ya cansada.
La joven Weasley se sentó en el regazo de Harry, quien estaba sentado en uno de los mejores sillones, justo frente a la chimenea, y comenzó a besarlo.
-¡Hey!-se quejó Ron.
Dean apretaba los puños tanto que si seguía le sangrarían y Seamus se sentía tan fuera de lugar como Lavander o Parvati.
-Lo siento, lo siento-dijo Ginny con poco interés-se la debía, ganó la apuesta.
-¿Qué apuesta?-pregunto Parvati.
-Apostamos que si Ron no se mantenía lejos de Hermione hasta su fiesta, ella… bueno…-dijo Harry intentando no mirar a su amigo y concentrándose en el techo.
En ese instante el retrato de la Dama Gorda se abrió y entro una castaña que parecía muy molesta. Se dirigió a la Torre de las Chicas y no supieron que más pasó.
-¿Qué le hiciste?-pregunto inmediatamente Ginny.
-Nada-dijo Ron- Lo que pasa es que quería que le dijese porque nadie iba a clases y porque estaba más alejado de ella…
-Y tu le dijiste….
-Que estaba entrenando para la temporada de Quiddich.
-Como si se fuese a tragar eso-dijo Lavander.
-Esperemos que se lo crea, por lo menos hasta mañana por la noche.
Todos asintieron de acuerdo.
Hermione no pudo escuchar más, ahora estaban todos susurrando. ¿Qué iba a pasar mañana por la noche? Mañana…la noche…mañana… ¡Mañana era su cumpleaños! Aunque si nunca lo festejo durante los seis años que estuvo en Hogwarts, ¿Por qué hacerlo ahora? No tenía muchas ganas de seguir pensando, estaba cansada, esa tarde con Ron le habían dejado muchas preguntas en la cabeza.
Siguió subiendo escaleras hasta toparse con la puerta de la habitación que compartía con Lavander, Parvati y otras dos chicas. Se cambió. Abrió la cama. Se acostó. Cerró los ojos y, finalmente, se durmió.
-.-
WUJU! Bueno… ya sé, ahora es cuando vienen los comentarios así: "Por fin!" o "Espere bastante pero…" entre otros que por el momento no me vienen a la cabeza, pero OJO: ¡ME ENCANTAN ESOS COMENTARIOS! :D También me ENCANTAN sus críticas constructivas (: aunque más que críticas son concejos. Y aunque no lo crean no estoy empleando el sarcasmo como es costumbre en mí. Espero que me perdonen por actualizar antes… pero tenía varicela… ¡VARICELA!... Cuando la doctora me lo dijo me quede así: ._. WHAT! No me podía acercar a esta PC porque podría contagiar a mi hermanito, entonces me quedaba en cama :$ Igualmente, hoy ya se termina así que, aquí tienen trabaje en este capítulo UNA SEMAN A. Todos los días anotaba cosas distintas en el celu, la notebook, en un papelito, por todos lados :P Y espero que les guste! :D Bueno, ya publicare cosas con más… mmm… ¿emoción? Ni idea xD Pero, pronto será ;) Por el momento… HASTA LUEGO! :D
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH! Otra cosa, no puedo culpar del todo a la varicela, también me distraje mucho en Pottermore :$ ESTOY EN GRYFFINDOR! :D (Literalmente saltaba de alegría xD) y, por si me quieren agregar, me llamo MerodeadorHex4178 (Alias: Akala -:P-), Bueno era eso, y espero, en serio, que lo disfruten (: ahora sí: BYE! :P
