Disclaimer:FMA no me pertenece a mí, todo es propiedad Hiromu Arakawa

Cambio

Todo el maldito día, el coronel, no había echo ni siquiera una firma de su trabajo, podría ser holgazán, lento y terco al hacer sus tareas, pero esto ya era ridículo! Desde la mañana que no QUERÍA trabajar.

Amenazas por parte de la teniente, disparos, ordenes, propuestas, ni suplicas lo habían echo cambiar de opinión, pero mas bien él quería un "trato" de ella, para hacer su trabajo que DEBERÍA hacer por obligación, no lo obtendría.

-Señor! A que se supone que viene al cuartel!?

Intento como última opción: hacerlo razonar, sabía que fallaría, pero no perdía nada con intentarlo. Ya estaba cansada, se comportaba como un niño pequeño que no quería hacer su tarea al que su madre lo obligaba. Es más, ni siquiera ella había termino sus deberes, a causa de intentar en todo el día en que hiciera algo.

Por otra parte ésta pregunta, desató sensaciones dentro de él y aun que pensó "te vengo a ver, a ver como intentas en tu linda cabecita hacerme trabajar, a ver como actúas, como piensas, como comes, como trabajas, vengo a ansiarte, a agradecer al cielo por tenerte aquí, cerca mío, vengo a amarte, vengo a…" se limito levantar una ceja en señal de no entender.

-Me refiero a…No cree que es su obligación trabajar?

Roy no quería responder, sabía que la respuesta no le convendría y ella terminaría ganando. Mejor era cambiar el tema a su favor, tenía una remota esperanza en que ella accedida a su propuesta.

-Teniente le propongo algo…- ella pareció no escucharlo.

-Ya son las cinco de la tarde! Nueve horas de nada! tengo que entregar esos informes!

-Riza!-alzo la voz y ella callo-le tengo un trato.

Toda la brigada se callo, esto se ponía interesante, antes que solo escuchaban las entretenidas discusiones entre ellos dos, ahora los observaban atentamente. Siempre el coronel tenía algo bueno que ofrecer.

-Espero que no sea nada raro.

-Que tal si durante lo que queda del día, hacemos un intercambio de papeles, usted es coronel y yo teniente, hacemos el trabajo del otro y tareas de que nos correspondan.

-Pero señor! Va contra las reglas! Que pasa si viene otra persona? Lo podrían sancionar…

-En caso de que otra persona venga, regresamos a lo que éramos antes, que dice?

Roy y su brigada parecían muy entusiasmados con la propuesta, esta vez iba en serio, y de apoco se veía mas entretenido…podrían ver a una Hawkeye dando órdenes firmando papeles y cosas así.

-Bien…pero le aseguro que después de esto querrá ser otra vez Coronel.

Aceptó, podría haber dicho que no, sin embargo quería verlo haciendo su trabajo, y ella descansando como él, y aunque no quería admitirlo, le entusiasmaba mucho la idea.

-No te arrepentirás.

Roy estaba satisfecho y feliz, al final él había ganado la batalla, se paro de su silla y se paro delante de ella, regalándole una sonrisa encantadora.

-Bien, Coronel Riza Hawkeye, tenga el honor de pasar a mi escritorio, desde ahora seré su humilde subordinado.

Ella se levantó sin decir palabra alguna, y a paso firme se sentó en la cómoda silla de cuero, del ahora teniente. Aspiró todo el aroma que estaba impregnado, era como si sintiera esos fuertes brazos acurrucándola contra la silla

Había pasado mucho tiempo del cambio, y que absurdo se veía todo ahora. En un abrir y cerrar de ojos se había degrado unos cuantos cargos ¿Que no era su meta llegar a ser Füher? Lo peor era que todo había sido SU CULPA. Él era quien había echo la propuesta, él lo había planeado todo, y ahora él mismo era quien se arrepentía. Tal y como Riza le había dicho.

En exactamente dos horas, nada de lo que debería hacer estaba listo, de seguro ella ya habría acabado sus deberes (y así lo era) y ahora descansaba tranquilamente sobre el escritorio limándose las uñas, ¿Pero como no? Si por primera vez se compadecía de lo difícil que era el trabajo de su adorada teniente. Redactar actas, organizar tareas, unas cuantas firmas de aprobación, leer y resumir, todo para mas tarde ser firmado por su superior, entenderlo todo, cosa que no era precisamente su don, y luego llevar esa cantidad de papeles por los largos pasillos del cuartel hacia otra oficina, mas en cima ella debía protegerlo y procurar que hiciera bien en la milicia, incluso a veces hacía horas extra y lo ayudaba con sus tareas. Que comparado con su verdadero trabajo, solo consistía en firmas todos aquellos documentos previamente revisados, redactados y supervisados por su teniente. Como podía vivir así!? No se estresaba? No se agotaba? Era fantástica! Siempre serena, sin muestras de dolor ni sufrimiento durante el trabajo, claro, a veces cansancio natural, pero nunca esquizofrenia! Aunque él conocía claramente ese otro lado de angustia y dolor en ella, pero pese a todo, era una mujer digna de admirar, ahora más que nunca se daba cuenta de ello.

- Coronel…quiero…- Roy musitó

Se sentía tan extraño al llamarla por otro rango, por lo general era a él a quien se dirigían así. Y aunque antes la llamo, fue más bien en un juego inocente, donde ahora se daba cuenta de la magnitud de sus actos.

-No me diga… quiere volver a ser otra vez coronel, aun así, sin haber echo nada de los deberes que a mi me corresponden- suspiro un largo rato- por que no me di cuenta antes, usted salió ganando después de todo, hice su trabajo y ahora tendré que hacer el mío…-sonrió de mala gana.

-Esas no eran mis intenciones…

-Si es así, entonces quiero termine con todo lo que le falta- vio en Roy cara de disgusto- no me ponga esa cara teniente, además ayer lo adelante bastante, solo queda menos de la mitad.

Que?? Acaso era eso menos de la mitad! Si seguía así se volvería loco, esa mujer cada ves le impresionaba mas, había adelantado y aun así para él era muchísimo! O por lo menos más de lo que su cabeza podría soportar.

- Y si le digo que una orden?

-No me quedaría mas que aceptarla- suspiró resignado.

No le gustaba abusar de su nuevo poder, pero encontraba injusto que ella hiciera el trabajo de ambos. Y Mustang por su parte no le quedo otra mas que acatar a sus mandamientos, él había comenzado todo esto y además de tener razón una vez más, era su superior.

Se habían olvidado por completo del resto de los subordinados estaban ahí, como expectantes de todo el alboroto que ellos dos habían causado, intrigados y la vez interesados.

-Señora, ya casi empieza a actuar como el verdadero coronel, espero que no se le suban los humos a la cabeza.

Inocentemente dijo Havoc, si se hubiera dirigido Roy Mustang, no lo piensa dos veces para no atreverse hablar si no quisiera ser incinerado por sus llamas, pero esta vez era una mujer, es mas era Riza, su amiga y aun siendo tan estricta y dura, solo lo miro con su penetrante mirada que lo hizo callar al instante, que solo logro aumentar la tensión.

-Ya…es hora de retirarse, yo he terminado todo, adiós-

Rápidamente el resto de los soldados fueron desfilando uno a uno por la puerta de la oficina, no querían quedarse a ver como terminaban un aburrido papeleo, la emoción del momento había terminado, ya afuera se pusieron a conversar.

-Yo pensé que esto iba a ir mas allá, que aburrido- Fuery reclamó

-¿No les gustaría que esto fuera mas "interesante"?

A la propuesta de Havoc, el resto de sus compañeros lo miraron intrigados, ¿A que se referiría Jean? La palabra "interésate" era demasiada tentadora para sus curiosas mentes.

-Me refiero…estoy seguro que esto no solo se quedará ahí, en nada, si escuchamos a través de la puerta sabremos mas…- el primer teniente hablaba en murmullos.

-Y si nos descubren! No quiero ni imaginar que pasará.

-A caso tienes miedo, Breda?- desde luego que lo tenía.

-Ok!- todos acercaron sus cabezas a la puerta

- . - . - . - . -

Roy se acerco peligrosamente al escritorio principal, con sigilo y sin ser escuchado, mientras Riza descansaba con sus ojos cerrados y su cuerpo apoyado hacia atrás de la silla, él no se resistió mas, se veía tan hermosa y con los labios entreabiertos que debía besarla, se inclinó hacia ella manteniendo el silencio, pero sin darse cuenta, la mujer le puso un dedo en sus labios para impedir el beso, Mustang se sorprendió, nunca le había negado un beso! Pero ella, tomo una caja que estaba en cima del escritorio y la lanzó cuidadosamente a la puerta, logrando exaltar a los que estaban al otro lado de ella, se escucho un gran ruido afuera, unos gritos y discusiones, alaridos, un "nos descubrieron" y luego un "cállate!" para dar paso a escuchar unos pasos alejarse y todo nuevamente en silencio, el ruido se había ido y ahora estaban realmente solos y sin molestias.

Riza pasó los brazos por su cuello y lentamente comenzó a besarlo con pasión. Roy rápidamente, con una de sus manos sujetándola por debajo de sus piernas, la levantó con suavidad. Se sentó en la silla y encima de él a su teniente, posando sus brazos alrededor de su cintura, después de unos momentos de mirarse fijamente, ella se acomodo en su pecho y con una suave voz habló.

-¿Porque hiciste el cambio? Fue tan repentino…

-Solo…quería saber algo más de tu trabajo- Riza frunció el ceño, con sus delicados dedos acarició sus rostro.

-¿Y que descubriste? …-le pregunto seductoramente.

-¿¡Que eres maravillosa!?Cómo puedes hacer eso todos los días!-

-Bueno, llevo trabajando años a tu servicio, ya me acostumbre…-se paró tranquilamente y le tendió una mano en señal de que se parara.

-Mejor nos vamos a casa, Elizabeth nos esta esperando, y ya casi es hora de que la señora Catherine acabe su turno de trabajo.

-Nuestra pequeña nos debe extrañar mucho, después de todo, contratar a alguien para que la cuide no fue muy buena idea.

-¡Roy! Tu hija tiene un año y medio ¿Cómo quieres que se cuide? Sabes que no la puedo traer al cuartel, y nuestra relación, esta bajo total secreto…la verdad es que somos muy buenos actores, llevamos mas de 4 años juntos y nadie se da cuenta de nada- su esposa le reprochó

-Bien…solo salgamos de aquí, se hace tarde.

-Ok, pero mañana igual tendrás que hacer el trabajo que me tocaba a mí, no saldrás ganando de ésta, si no haces tu parte mañana estarás castigado.

Que mala suerte, pensaba Roy, todo iba bien hasta eso último, el cambio no le sirvió de mucho, aunque hacer uno de verdad es lo que menos que quería en su vida, con su esposa y su pequeña, el resultado de su gran amor, una hermosa niña rubia de ojos negros llamada Elizabeth, ya era el más feliz de todos los hombres.

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Hola!

Años sin ni si quiera dejar algunos de mis review, Bueno… quería actualizar hace días, pero no he tocado el pc por mas de dos semanas, no tengo excusa esta vez, lamento mucho la tardanza, espero que me perdonen. Pero ahora que estoy enfermita me escape de la cama para venir a subirlo antes de que se me haga mas tarde, a ver si alcanzo a leer también.

Este el penúltimo one-shot que pongo, uno mas y completo los diez, que era mi meta, de ahí en adelante no se si seguir o no, eso lo veré más adelante.

Ahora a responder! Y gracias a todos los que dejan su cometario.

- Tenshi of Valhalla -: bueno aquí con el siguiente, gracias por seguir apoyándome! Me alegran tus comentarios!

BIAK: muchas gracias por dejarme tu comentario! Muy cierto, los celos lo ciegan, Espero que te guste este! Bye

Xanxel: la inspiración me llega, pero lo que me cuesta es transmitir la idea, gracias por tu comentario! Me alegro que te haya gustado, bye

Pauu oli amiga, gracias por tu cometario! Y no sigas tan al pie de la letras mis palabras, de todas formas gracias!

VALE BLACK: Entiendo perfectamente lo que es no tener tiempo para leer, pero gracias de todas formas por dejarme tu comentario, y me alegro que te guste bye

AnAbLaCk0516: Me halaga mucho que te guste tanto! No sabes como me emociona tener otra lectora y espero no desilusionarte por haber actualizado tan tarde, bye