Cap 10

-No está desaparecida y no se la llevó nadie. -vi que me miró.- Son simples chismes.-En cuanto oí eso me puse a revisar pensamientos y oí un par que me dieron las respuestas, aunque no completas.- Ah si, Collins te está buscando.-hice una mueca. - Hace un par de minutos nos lo topamos.

Buena manera de quitárnosla de encima. No hizo ningún tipo de pregunta ni comentario y salió corriendo para buscar al chico. Miré a Kailen.- ¿Qué pasó con la chica?

Cuando Vi se echó a correr a buscar a Collins me dio un pequeño ataque de risa.-Hermione Granger, le salió mal una posión.-Reí otro poco.

- ¡Ah, sí! Recuerdo a esa chica. ¿Está en la enfermería entonces? -sólo sonreí.

-Sí.-Vi a Violette caminar hacia nosotras de regreso y con cara de enojo. Sonreí.-Ya descubrió que le mentí.

- Ahorita hago que se olvidé -le guiñé un ojo.- ¡No puede ser! ¿Qué es eso que llevas colgado del cuello, Vi? ¡Necesito verlo!

No entendí de qué trataba su estrategia, Vi no tenía nada en especial colgado. En realidad lo que quería era que Violette se enojara e iniciara una pelea, por alguna razón el verla me daban ganas de volver a ponerle la piel de otro color o de hacerle algo parecido, finalmente ella quería lo mismo, pero yo no iba a iniciar la confrontación.

- No tengo nada colgado en el cuello -me dijo al llegar con nosotras.

- ¿No? -me hice la tonta.- Desde lejos creí que traías el collar especial de la revista Corazón de Bruja de este mes. Supongo que las luces me confundieron -. Ups, no funcionó, reí para mis adentros.

Reí, igual seguía con ganas de molestarla.-Sí tienes algo en el cuello Violeta.-Sabía que llamarla así le molestaba.- Es eso... ¿una verruguita?-Entrecerré los ojos y luego los abrí bien.- Sí, tienes una verruga ahí. Se parece a las pasas del budín pero más pequeña.-Sonreí.

Me tragué las ganas de reír. Te estás pasando, aquí va a explotar algo y no me gustaría involucrarme. Miré a mi alrededor buscando a Nick para refugiarme en un prefecto. Pero quiero ver de lejos lo que pasa.

Disimuladamente le señalé a Clary hacia dónde estaban los prefectos de Slytherin.-Sabes Vi, existen muchos remedios para eso. Los muggles las queman y así se caen, podrías intentar lo mismo con tu varita, aunque no sé si seas lo suficientemente buena para no quemarte. Cuando quieras te puedo ayudar.-Sonreí, riendo para mis adentros.

No. Sí siempre tengo razón. Yo me voy con Nick. Me fui yendo lentamente hasta llevar con mi primo.- ¿Cómo estás, primo? -Vi estaba sacando su varita. Adiós tranquilidad.

Me gritó algo sobre que era mejor bruja de lo que creía, al parecer si la hice enojar porque cuando me di cuenta estaba en el suelo y empapada. Agitó su varita de nuevo, el mismo hechizo que yo le había hecho la vez pasada.- ¡Protego duo! -Y se volvió a teñir de color, reí un poco, ella solita se había pintado de rosa mexicano. Creí que se detendría pero no, me levanté rápido.

Genial, ya empezaron y en plena entrada del castillo. Nick se dio cuenta hasta que escuchó la voz de Kailen.- Primo, aquí no pasa nada. Es sólo una ilusión -más vale que no se meta, aunque es su deber como prefecto... No pude evitar reír cuando miré a Vi pintada.- No te metas, por favor. Esto será divertido.

-¡Flipendo!-exclamó Vi.

-Ofensio.-alcancé a decir, ella cayó y yo choque contra la pared. Entonces me di cuenta de que estaba cansada, había logrado estar casi todo el día controlándome.-Voy a perder.-murmuré y sonreí. Ella se levantó.

No me gusta como se esta poniendo esto. Si llegan los profesores, Kailen puede ser expulsada.- ¡Ay, ya! Involucrate, prefecto. Quiero a mi amiga en el colegio todavía -lo solté, había estado agarrándolo para que no se metiera, pero aquello iba muy lejos. Nick se dirigió a ellas con varita en mano.

-Nausea ver...

-Expulso-dije antes que ella y salió despedida un poco hacia atrás. Levanté rápido la varita cuando vi que alguien más la sostenía antes de que Violette tocara el suelo, pero él movió la muñeca antes de que a mí se me ocurriera algo.

-Desmaius.-susurró Collins con toda calma.

Me tapé la boca con las dos manos pero Nick llegó a tiempo. - ¡Protego! -gritó cuando estaba junto a Kailen haciendo que el hechizo rebotara.

No les llegó el efecto del hechizo. Collins ayudó a levantarse a Vi, le dijo un par de cosas y caminó en otra dirección tomando su mano. Suspiré y me pasé una mano por el cabello. -Lenta...-susurré para mí misma.

Nick vio alejarse a Collins con Vi, guardó su varita y se fue, sin decir nada a nadie. Me acerqué para cerciorarme de que Kailen estuviera bien y sólo crucé una breve mirada con mi primo. Está enojado...

Vi como los tres se iban, me sentí mal al saber que Nick se había enojado. Oí a Shasta maullar a mi lado, lo cargué y me quedé pensando. Suspiré, estaba cansada.

- ¿Estás bien? -le dije a Kailen con media sonrisa.- Te acompaño a tu Casa.

Nick se dirigía a nuestra Casa cuando fue interceptado por el profesor Snape. Lo miró sorprendido pero se repuso.- A mi oficina -dijo sin más y lo siguió. Al entrar vio a Collins y a Vi. Estuvo a punto de explotar de rabia.

Collins permaneció silencioso e inexpresivo, aunque por dentro se sentía de alguna manera satisfecho y sabía que con eso terminaría la amistad que alguna vez tuvo con Nick pero no le importaba mucho.

-Nick se enojó, a Violeta no se le quitará el enojo tan...- la prefecta de mi casa se acercó a nosotros, me dijo que la profesora Sprout me buscaba, luego se fue.- Me van a regañar.

- Claro que te van a regañar. Los demás pleitos que hemos tenido han sido a las afueras. Sólo a ustedes se les ocurre hacerlo aquí dentro -vi a la prefecta alejarse.- ¿Te acompañó a allá?

Nick trataba de controlar su enojo pero Vi lo sacaba de sus casillas. Terminó por ignorar la presencia de Collins, todo se había perdido con él desde hacía algún tiempo. Seguro a él tampoco le importará.

- No está permitido los duelos fuera de clases, señorita Rose. Tanto usted como la señorita Teshbock deberían recibir un castigo severo.

- ¿A que se refiere con castigo severo? -la mirada del profesor Snape era fría y clara. Nick se paralizó, sabía lo que podría significar.- Son niñas, profesor. No saben medir las consecuencias de sus actos.

- ¿Y usted sí, señor Temple? -le preguntó.

- Profesor Snape -chilló Violette sin entender las consecuencias del castigo.- La víctima aquí soy yo, deberían castigarla sólo a ella -Nick la fulminó con la mirada.

-No es la primera vez que esa niña reta a Violette.-dijo Collins inexpresivo como desde el inicio.

Negué.-Iré yo sola. Nos vemos luego.

La vi alejarse. Espero que no reciba un regaño fuerte. Me dirigí a mi Casa con la esperanza de encontrarme a Nick, pero cuando llegué, uno de los chicos de su dormitorio me dijo que no estaba ahí.- El profesor Snape lo mandó llamar.

- Eso no es del todo cierto -le dijo Nick al profesor.- Además, como prefecto, he hecho mi trabajo y he evitado que eso pasara a mayores.

-Viste desde el inicio pero interviniste hasta que viste que esa chica Hufflepuff iba a salir perdedora.-picó Collins.

-¿Me mandó llamar profesora Sprout?- Me miró, se sacudió la manos llenas de tierra.

-Me informaron que peleaste con una chica de Slytherin. Quisiera saber qué pasó.- Le platiqué lo había ocurrido.

-No esperaba que se enojara así, solo quería molestar un poco.

-No actuaste como Hufflepuff.-Oí un chillido, miré unas macetas a un costado, eran mandrágoras.- 20 puntos menos a la casa aunque me duela, pero también le bajaré puntos a Slytherin, 30 puntos por comenzar. Y tendrás que cumplir un castigo, necesito ayuda con las mandrágoras y eres buena en herbología, así que tendrás que ayudarme.

Nick se encendió.- Tú también lo viste y como alumno de mayor grado, tenías la obligación de intervenir -miró al profesor con más seguridad.- Y lo hizo atacando en lugar de usar un hechizo de protección como yo.

- ¡Basta! -pronunció con el tono suficiente para que le prestaran atención.- Diez puntos menos a nuestra casa por cada uno y hablaré con la profesora Sprout para saber el castigo de su alumna. Mientras tanto, señorita Rose, espere mis indicaciones para recibir el suyo. No debió caer en provocaciones. Ahora, todos fuera, excepto usted, prefecto.

-Vamos Vi.- se levantó, caminó hacia la puerta y la abrió sosteniéndola para que ella pasara.- Hasta luego profesor Snape.

Asentí, supuse que era un castigo leve, la profesora Sprout era tranquila y agradable. Volví a oír chillar a las mandrágoras. - ¿Puedo preguntarle una cosa profesora?

-Sí, dime.-Se puso guantes de piel de dragón.

-¿Las mandrágoras son para las personas petrificadas? Estuve leyendo un poco porque la verdad esta situación me asusta... no estoy segura de si soy de padres muggle o qué onda conmigo... y leí que las mandrágoras servían como remedio para la petrificación.

Dudó un poco.- Sí, son para eso. No te preocupes, estamos al pendientes de resolver eso.-Me puso una mano en el hombro, ensuciándome con tierra.

-Gracias profesora, disculpe las molestias.-Decidí no hacerle más preguntas aunque tenía ganas de preguntarle qué más sabía, pero seguía sintiéndome mal y ahora un poco más cansada. Me despedí de ella y retomé mi camino hacia mi casa.

En cuanto el chico me dijo eso, salí para buscar a mi primo. En el camino, me encontré a Vi y a Collins, él iba sonriente y yo pasé a su lado con la cabeza en alto. Si te lanzara un serpensortia no estarías tan sonriente. Y estuve a punto de hacerlo, pero me contuve. Esperé afuera de la oficina recargada en la pared frente a la puerta, mi primo seguro seguía ahí.

- Sé que ha hecho un trabajo impecable como prefecto, señor Temple, y que su familia es de las más respetadas del mundo mágico -el profesor se paseaba por la oficina y Nick se mantenía sereno.- No notificaré esto al director pero esté en alerta, prefecto. La próxima vez no seré tan blando con usted, sabe que tiene más que perder que las dos niñas -le señaló la salida con la cabeza, Nick asintió en silencio y se dirigió a la puerta.- Y cuando vea a la señorita Teshbock, será usted quien le quite puntos. La cantidad la dejo a su criterio.

- Con su permiso, profesor -Nick salió cerrando la puerta tras él. Me vio y no necesitaba decirme nada pero lo hizo.- Estoy en la cuerda floja.

Tomé el camino largo, casi estaban vacíos los pasillos, seguramente todos estaban con sus amigos contándose como habían sido sus vacaciones navideñas. Shasta iba a mi lado, me había estado siguiendo, maulló cuando pasamos frente a una pequeña terraza. Miré, Henry estaba solo hablando con Hannah, se sonreían y reían, hablaban de Quidditch, al menos él, ella solo sonreía, asentía y reía. Me pregunté si me toparía en algún momento del camino con Clary y Nick.

Sabía que para él era muy importante tener un historial limpio y eso podría provocarle perder la prefectura y no ser delegado el siguiente año. Nos quedamos viendo.- Ya no hables. Te entiendo. Mejor vámonos -caminé junto a él en silencio y llegamos a nuestra Casa en pocos minutos. Nos despedimos en silencio y cada quien a su habitación. Vi no estaba, eso me alegro.

Llegué a mi dormitorio. No había nadie, miré el reloj, era hora de la cena. Shasta se sentó en mis piernas y comenzó a darse un baño.

-Hoy hice todo mal Shasta.-acaricié su lomo.-Espero no seguir así el resto del año...prometería portarme bien pero no puedo garantizarlo...a veces tengo esas ganas de molestar a la gente, es divertido ver como se enojan y luego cuando pierden se sienten mal...Disfrutar eso es malo ¿no es así, Shasta?- él maulló y se estiró.-La vez pasada le dije a Nick que no empezaría yo y que solo me defendería, eso hice, no le mentí...-suspiré.- Me siento mal...-Shasta lamió mi mano, sonreí.-Buenas noches.-Me acosté, no desperté sino hasta el otro día casi a la hora de la comida.

Me levanté temprano y cuando bajé a la sala común, Nick estaba sentado solo en el sillón frente a la chimenea.

-Tenemos que platicar -asentí y me senté junto a él.- Aquí no.

Salimos y dimos un paseo por el campo y el lago aunque el día estaba muy frío. Me contó todo lo que había pasado ayer y lo que tenía planeado hacer. Estuve de acuerdo en todo.

- Pero sabes que no podrás evitarla siempre.

- Lo sé pero quiero intentarlo, como ustedes lo hacen con la información de la bestia de Hogwarts -me miró y sonrió un poco.

- Nada se te pasa -le dije meneando la cabeza.- Es un basilisco.

Cuando bajé vi a varias personas pero no a Henry, tampoco escuché sus pensamientos. Salí, aún faltaba una hora para la comida. Busqué a mis amigos pero no encontré a ninguno, Shasta tampoco estaba por ningún lado. Fui con la profesora Sprout para ver en qué la ayudaría, no la encontré en su oficina, así que fui al invernadero.

Se quedó callado unos momentos y luego asintió.- Es muy probable. Pero que nos crean, no lo es tanto.

-Sí, también lo he pensado pero ni modo que nos quedemos callados y que el basilisco ataque otra vez.

-¿No pensarás meterme en más problemas y buscar solos a la bestia, verdad? Ya tengo suficiente con esto.

-Esperemos a que los profesores lo controlen entonces -estábamos mirando el Lago Negro congelado.

- Así es. Ahora -se volteó hacia mí- tenemos que enfrentarnos a las demás bestias y no será fácil -asentí, claro que no iba a ser fácil.

Poco antes de llegar al invernadero, divisé a Nick y Clary, les grité y saludé de lejos. Comencé a caminar en su dirección, entonces la profesora Sprout salió del invernadero y me llamó para que le ayudara.-En un momento voy profesora, no tardo ni cinco minutos.-Le dije con una sonrisa, volvió dentro.

Nick se congeló y no volteó. Yo levanté la mano como saludo.- Es hora de irte, Nick. Viene para acá.

Él asintió y se fue en la dirección contraria a paso fuerte. Evité pensar en nuestros planes y me concentré en el dolor de mi brazo.

- Ya me enteré del castigo -le dije en cuanto llegó conmigo.- ¿Por eso estabas en el invernadero?

-Tengo que ayudar a la profesora Sprout con las mandrágoras y supongo que otras cosas. Solo venía a saludar para luego volver con ella. ¿Por qué se fue Nick?

- Creo que no podía haber sido peor -miré la dirección en la que mi primo se fue.- Me va a traer el bálsamo que mi madre me preparó para mi brazo, me está doliendo un poco.

-En realidad para mí no es tanto como castigo, me gusta herbología, si me hubiera pedido ayuda aparte probablemente le hubiera dicho que sí. ¿No deberías entrar con él? A veces el frío hace que duelan las heridas.

- ¡Eso es bueno! -le sonreí.- Creo que tienes razón, entraré. Nos vemos luego y suerte con eso.

Los días siguientes fueron de estar ayudando a la profesora Sprout, buscar a Henry y no ver a Nick, supe que los dos estaban evitandonos, al menos Henry, Nick solo me evitaba a mí. Pero un día atrapé a Henry, iba sola al comedor para la cena, cuando oí su pensamiento cerca, silenciosamente me acerqué, pensaba en sorprenderlo. La sorprendida fui yo cuando lo encontré en un corredor vacío besando a Hannah. Corrí hacia el comedor tomando otro camino. Me detuve en la entrada del comedor e intercepté a Clary antes de que entrara.

-Acabo de ver algo horrible, Henry está saliendo con Hannah.

Nick hizo bien su papel. Tomaba sus alimentos antes que los demás o se los llevaba a su habitación. Collins y él sólo se hablaban para cosas sobre Quidditch. Vi casi no me habla y empezó a poner a las chicas de nuestra habitación en mi contra. No me importó, estaba acostumbrada a la soledad.

Un día, después de estar en biblioteca terminando mis deberes, bajé al Gran Comedor para la cena. Estaba realmente hambrienta. Ya había gente pero antes de entrar, Kailen me sorprendió. Me quedé con la boca abierta.

- ¿Que el qué? ¿Cómo lo sabes? -miré a mi alrededor pensando que estaba cerca.

- Debí sospecharlo antes, que tonta. Cuando desaparecía es porque se iba con Hannah, ahora entiendo porque se negaba a practicar conmigo, por si me daba cuenta... Venía para acá, lo oí, fui a asustarlo y lo vi.- Puse mis brazos como si abrazara a una persona de aire.-Así abrazándola y besándola.

Aunque debí reírme porque Kailen se veía muy chistosa, me sonrojé un poco pensando en aquellos dos.- Pobre de ti que te tocó ver eso.

-Sí...hablando del rey de Roma...-volteé. Henry venía a unos pasos de la bolita de amigas de Hannah, si no se supiera la conexión entre ellos dos se podría pensar que él venía por separado. Fruncí el ceño.- ¡Henry Stuart! -Me miró, su novia también.-¡Ven aquí ahora mismo!-Suspiró y se acercó.

-¿Qué quieres?

-¿Cuándo pensabas decirnos?-lo fulminé con la mirada, sonrió nervioso.

-¿Para qué querías saber? No te cae bien, así que supuse te molestarías.

- Aunque le caiga mal, tenía derecho a saber porque es tu amiga -intervine.- Y supongo que te apoyaría a pesar de eso, ¿no? Bueno, eso yo haría.

-Vale, lamento no haberles dicho. -El que Clary le dijera eso, lo hizo pensar algo que me molestó.

-Eres un mentiroso.

- Y tú una entrometida, deja de leer mi mente. -Miré a otro lado.-Vamos a cenar mejor.-dijo mientras entraba al Gran Comedor.

Este par... Negué con la cabeza.- Tal vez algo de comida les cambie el humor a los dos.

No dije nada y entramos al comedor. Me siguió molestando por varios días la relación de Henry y Hannah, a veces nos sentábamos los tres a hacer tareas en la sala común y terminaba yendo a mi dormitorio. También si iba con Clary y estaba con Nick, lo veía huir, ya sabía porqué lo hacía y prefería que me lo dijera y ya termináramos con ello. Pasaron unas semanas, enero casi llegaba a su fin.

Sabía que Kailen no le agradaba la relación de Henry y su amiga, así que a veces era incómodo estar con ellos tres. Intenté platicar con la novia pero sí que era extraña, además de que nunca se despegaba de Henry. Era un poco odioso, pero al final no me importó. Casi no los veía. Nick logró lo que se había prometido por casi un mes, hasta que el día que tanto queríamos evitar, llegó.

Mientras yo estaba en la clase de Historia de la Magia, mi primo tenía hora libre, así que estaba en biblioteca haciendo sus deberes. De repente, una chica de cabello negro con el uniforme de Ravenclaw se le acercó.

- ¿Eres Nícolas Temple? -le preguntó la niña, era de nuestra edad. Él asintió.- El profesor Snape me pidió que te entregara esto.

Nick tomó el pergamino y la niña se fue. ¿Ahora qué hice? Lo abrió y comenzó a leer. Bueno, es algo sobre Quidditch, no tengo de qué preocuparme. Tomó sus cosas y salió para dirigirse a las mazmorras. Cuando entró, sintió un escalofrío y estuvo a punto de regresar a la biblioteca. Era la clase de Pociones de Ravenclaw y Hufflepuff de segundo año. Kailen...

Miré a la puerta cuando sorpresivamente entró Nick a una de mis clases de pociones. El profesor Snape lo hizo pasar, en ese momento no estaba receptiva, los miré con curiosidad.

Nick no quería moverse de la puerta pero no tuvo otra opción. Avanzó hacia el escritorio del profesor.

- ¿Me mandó llamar? -preguntó lo más sereno que pudo.

- Sí, señor Temple. Aquí está el permiso para que realicen el entrenamiento de Quidditch este fin de semana -le entregó un papel que Nick tomó tratando de no temblar.- Y se me ha informado que no ha cumplido con su papel de prefecto.

- ¿Qué error he cometido esta vez, profesor? -mi primo pensó automáticamente en Collins. Maldito hablador.

- Alguien infringió las reglas, ¿lo recuerda? -Nick asintió y se dio media vuelta para acercarse a la banca donde estaba Kailen. Suspiró sin que el profesor lo viera.

Nick se acercó a mí, supuse que algo no estaba bien. El profesor Snape me indicó que me pusiera en pie, así lo hice. Dejé los pensamientos llegar a mí, para anteponerme a lo que ocurriría, eso no era normal.

- Señorita Teshbock, como alumna del colegio de Hogwarts, se ve obligada a acatar las reglas y recibir castigos cuando no lo haga. Como prefecto de la casa de Slytherin, debo reprenderla por actuar de manera inapropiada el primer día del regreso de vacaciones de invierno... -dudó un momento y miró al profesor, él asintió.- así que, por su comportamiento, le quitó a la casa de Hufflepuff 40 puntos.

Nick volteó de nuevo con el profesor. Él lo aprobó y le indicó la salida. Mi primo no miró a Kailen y se salió. Cuando estuvo lejos de ahí, golpeó una pared (igual que yo lo hice hace poco) y tiró sus cosas al suelo. Odio ser Slytherin, pero juro que Collins me las va a pagar por esto. Él y su estúpida novia.

Cuando comenzó a hablar, sabía qué pasaría, sentí nervios. Los rumores comenzaron, comentarios sobre ese día, el profesor estaba contento. Fue vergonzoso el regaño frente a todos pero lo peor fue cuando dijo cuántos puntos nos quitaba. Las protestas y comentarios no fueron ya solamente silenciosas, oí un par de insultos, los Ravenclaw estaban divertidos. Hannah Abbott comenzó a comentar maliciosamente lo ocurrido con sus amigas. Henry me miró.

-Siéntese señorita Teshbock, no querrá que le quite puntos ¿verdad?

Lo miré con enojo y me sentí sin dejar de verlo, un rostro apareció en su mente, al parecer mi mirada le recordó a alguien. Al terminar la clase, varios de nuestra casa me hicieron comentarios como "Gracias Teshbock" y otro tipo de comentarios, algunos más groseros. Henry se acercó a mi pero su novia lo jaló, llevándoselo.

-Gracias por la lección, profesor Snape.-le dije antes de salir, viéndolo aún con la misma mirada.

-10 puntos menos para Hufflepuff.- Tomó sus cosas. Salí del salón, era momento de la comida, caminé lo más calmada que pude mientras oía los rumores, me dirigí a un salón vacío.

Cuando salí de mi clase, Nick estaba esperándome recargado en la pared. Sentí miedo. Levantó la mirada y mis temores se confirmaron. Corrí hacia él.- Vamos a otro lugar -él asintió y cuando llegamos al Lago se tiró al suelo y me contó todo.

Una vez que estuve allí grité para liberar tensión. Necesitaba distraerme con algo una hilera de arañas fue mi objetivo, estuve usando varios tipos de hechizos con ellas. Una hora después un grupito de arañas muertas se juntaban a lado de una de las patas y yo estaba acostada sobre el escritorio, cantando en voz baja y dibujando en el aire con ayuda del hechizo flagrate.

- Es tu deber, Nick. Ya sabías que eso iba a pasar.

- ¿Pero frente a los demás? Eso se llama humillación y aunque soy Slytherin, no me gusta hacerlo. Él no debería desquitarse de sus problemas del pasado -me dijo enojado sin abrir los ojos.

- Deberíamos ir a ver cómo está Kailen -aventé una piedra al Lago Negro.

- No tengo cara para verla en mucho tiempo.

- Ella sabe que no es tu culpa. Seguro leyó la mente del profesor y la tuya.

- Aun así me incomoda. Pero ya tengo en qué distraerme -su voz se transformó.

- ¿Qué vas a hacer? -lo obligué a abrir los ojos. El brillo que había en ellos lo reconocí.- No puedes...

- Claro que puedo. Collins y Violette son un estorbo...

- ¡Cállate! -lo golpeé con el brazo bueno.- Por mínimo que sea lo que pienses hacer, te vas a arrepentir al final. Tienes que actuar a la altura, nada de tonterías.

Después de otra hora, de hacer crecer el montoncito de arañas, quedarme sin hechizos en mente, acepté el hecho de que los rumores y los comentarios seguirían. En algún momento se les olvidaría, tal vez una semana, pero si no era así, haría que se les olvidara en el próximo partido de Quidditch, además trataría de ganar la mayor cantidad de puntos posibles en clase, sobre todo en pociones. Salí e ignorando a la gente a mi alrededor fui a la biblioteca.

Al final logré que desistiera de su idea vengativa. Decidimos ir a la biblioteca pues todavía había tiempo antes de nuestras siguientes clases. El rumor corrió rápido y varios Hufflepuff se nos quedaban viendo. Llegando a la biblioteca, vi a Kailen. Le di un codazo a Nick y la señalé. Él negó con la cabeza.

- Me esperas aquí entonces -se sentó en una mesa y fui hacia ella.- Kailen...

Estaba leyendo un libro sobre lo que creí que vería en mi siguiente clase de ese día cuando mi amiga apareció frente a mí.-Hola Clary.-dije con una ligera sonrisa.

- Te preguntaría cómo estás pero lo sospecho -le dije con media sonrisa.

Negué.-Ya grité, maté algunas arañas, creo que lloré sin darme cuenta, pensé y pensé, pero ahora estoy bien, sigo algo enojada con el profesor Snape y un poco con Henry, pero lo que más tengo en este momento es hambre.-Reí.

- Seguro mi primo trae comida -lo señalé y le hice una seña para que viniera. No se movió.- Se siente mal por lo que hizo.

-Lo sé, desde que supo lo que haría. Pues ya que no viene.-Eché mis cosas a mi mochila y me levanté.- Vamos.- Fui a su mesa y me senté frente a él.

- Kailen tiene hambre -le dije a mi primo. Sacó unos chocolates de su bolsillo y se lo dio.

- Lo siento -dijo sin levantar la mirada.

Sonreí, por un momento me sentí un poco más grande, le piqué la frente haciendo que me viera.-Descuida.-Sonreí y abrí la envoltura de uno de los chocolates.

-¿En serio te dejó hablando sola?-dijo una chica a su amiga cuando pasaban junto a nosotros.

-Sí, Henry a veces se porta muy raro. Pero bueno, es mi novio, tengo que soportar eso ¿no?- Era Hannah con su bola de amigas, se sentaron en una mesa a lado.

-Henry se fue como si nada.-Mordí el chocolate y miré a Nick.

Nick la miró.- Gracias -le robó un chocolate y se lo comió. Yo prestaba atención a la novia de Henry y sus amigas.

- ¿Cómo que se fue como si nada? -le pregunté a Kailen. Creo empiezo a entender por qué le desagrada esa chica a mi amiga.

-Creí que me iba a decir algo pero se fue con Hannah.-le robé un último trozo a Nick antes de que terminara todo el chocolate, sonreí y me lo comí.

Me volteé a verla.- ¿O sea que no te ha dicho nada desde que salieron de la clase de Pociones? Creí que por lo menos te había acompañado por un rato -Nick sacó un libro y se puso a "leer", mientras se reía.

-No he hablado con él desde anoche.-miré a Nick- ¿Qué te da risa?

- ¡¿Cómo?! -me empecé a enojar.- Pedazo de...

Nick señaló a la entrada de la biblioteca y siguió riendo.- Alguien saldrá lastimado -dijo sin dejar de reír.

El enojo de Clary me espantó un poco, entonces vi a qué se refería Nick. Justamente de quien hablábamos iba entrando a la biblioteca. -Rayos.- Susurré.

Seguí a Henry con la mirada hasta que se sentó junto a Hannah. Al parecer no nos había visto.- Ya vuelvo. Tengo que hablar con alguien -caminé con la cabeza alta hacia allá.

-Clary, espera.- no me hizo caso, me mordí el labio.

-Tenemos que hablar Hannah.-dijo Henry en cuanto se sentó a su lado, no sin antes habernos mirado unos segundos.