bueno como me lo han pedido...
aqui dejo el capi 10 de este fic que parece que les ha gustado mucho
jijijiij ^^
quiero dedicarle este capi a todas ustedes las lectoras que me han acompañado e hicieron que pasara los
50 reviews! ustedes hacen de mi trabajo algo especial!
les aviso que el proximo capitulo titulado "baño" es un lemon asi que... para Meylin que me lo pidio
ese capitulo sera dedicado a TI!
gracias por todo su apoyo!
AGRADECIMIENTOS ESPECIALES:
Samany
Meylin
inuykag4ever
kylie-karis
MRS Taisho-Potter
heylin
Y UN BESO ENORME A MI QUERIDA KIMI!
QUE EXTRAÑO MUCHO! ESTE CAPI VA PARA TODAS!
Capitulo anterior:
Esto era algo completamente irresistible. Ya me había hecho adicto a sus besos, a su piel y no estaba dispuesto a dejarme vencer y dejar que alguien me la quitara.
Ya no me interesaba saber qué rayos pasaba conmigo. Solo quería que Kagome fuera siempre mía y que me hiciera llegar a la cúspide del placer como en los vestidores…
Ella seria la que saciara mi deseo…
Y si no quería por su voluntad…
No me quedaba de otra más que persuadirla…
Cap.10: "mi agresor en casa"
-que Sota viene?- pregunte a mi madre con una taza de té en la boca.
- así es… dice que nos tiene una gran noticia y que a ti te encantara…- yo la mire con ojitos soñadores.
- es lo que creo que es?-le pregunte esperanzada. Mi madre solo asintió- por Kami sama!- grite emocionada.
Luego de mi súper encuentro con Inuyasha habían pasado tres semanas en las cuales, yo como porrista hable estrictamente lo necesario con él. Había costado, pero lo había conseguido. Kikyo había sido- sin saberlo- de gran ayuda en mi cometido, ya que siempre me pedía que estuviera junto a ella.
Kikyo tenía miedo de que me volviera a deprimir y trataba siempre de hacerme reír y llevarme a otros lugares. Lo que agradecí muchísimo.
Ahora ya no me levantaba tan temprano, no quería ir a la biblioteca. Akito no estaría ahí para hacerme compañía y eso me dolía, ya no sabía nada de él. Después de clases- el tiempo que podía antes de ir al trabajo en el café- me quedaba en la biblioteca leyendo novelas de suspenso, el romance ya no lo leía tanto como antes después de todo… era pura fantasía. Después me dedicaba solo a mi trabajo y estudios.
Decidí ignorarlo lo más que podía, no lo miraba a los ojos, ni platicaba con él como lo hacía antes- aunque jamás hablábamos muy fluido debido a mi vergüenza- ni tampoco acompañaba a mi hermana a eventos en los que él asistiría. Me dolía, y me dolía mucho no verlo y evitarlo, pero más me dolía lo que me había dicho y como me había tratado… dios! Aun no podía superar lo que paso en los vestidores! En las noches el recuerdo me atormentaba de dos formas: la primera era el miedo y dolor que me había causado, era algo latente en mi mente, como me había forzado en los vestidores y como me veía… la segunda era la más horrible… quería sentirlo otra vez… pero que fuera distinto, a pesar de todo yo lo amaba y quería disfrutar de él de muchas formas… tengo un vago recuerdo- lo único bueno de ese momento horrible- en el cual Inuyasha me acariciaba con cariño… me veía diferente, pero todo volvía a morir en mi mente al recordar que no tuvo piedad conmigo y sus palabras…
Como demonios se atrevía a decir que le pertenecía? Ni que fuera un maldito objeto! Como me trataba de su propiedad como si yo no tuviera sentimientos? Es que no entendía que sus palabras y su actitud conmigo me dolía? Que violara a otra! O se acostara con quien quisiera! Pero que no me EXIGIERA no estar con otras personas… quién demonios se creía? Yo no fui de él porque yo lo haya deseado… yo quería que mi primera vez fuera por AMOR!... no por CALENTURA, LUJURIA y CELOS! Me hiso sentir como una sucia y eso no lo podía permitir.
Era la sacerdotisa de nuestro templo, nieta de una mujer respetada y un abuelo noble. Me habían enseñado valores y no me dejaría humillar. Pero tampoco le diría a mi familia lo que me había pasado.
Sango sabia la verdad a medias… sabe que paso algo en los vestidores y yo le hice creer que fue una fuerte discusión- no tuve el valor de decirle que me había violado… no podía- y que él me había tratado mal, que no es del todo mentira y también sabía lo que me había dicho en ese parque al cual nunca más asistiría. No quería que Sango o Rin se preocuparan de lo que me pasaba… jamás lo permitiría! Ni tampoco quería que me vieran con lastima… y… sobre todo… no quería que Kikyo se enfadara con Inuyasha… eran buenos amigos y a Kikyo le cuesta hacerlos… no quería que por mis palabras se distanciaran o peor aún, que él lo negara y que Kikyo desconfiara de mi… lo mejor era que mi dolor lo tuviera solo yo.
-has estado comiendo bien ma?- le pregunte cuando la vi limpiando la cocina. Mi madre estaba embarazada a sus 38 años y parece que son mellizos. Todos saltamos de la alegría y Kikyo pego un grito que hasta hoy me dejo con sordera.
- ya hija… parecieras tu el padre y no Kaoru…- yo me puse a reír. Mi padre también se había puesto histérico gritando que sería padre otra vez. Ya sé de donde salío Kikyo.
- solo me preocupo por ti mamá… seré hermana mayor por primera vez…- sonreí con ilusión y le toque el vientre plano a mi madre.
- qué bueno que te gusto la noticia… mi madre me dijo que me acompañaría a todas las ecografías- mi abuela vivía en una casita en la parte de atrás de la nuestra. Era la casa igual, pero ella tenia su propia cocina y se preparaba la comida, para ella y el abuelo. Después de que sus respectivas parejas murieran mi abuelo y mi abuela se enamoraron y decidieron vivir a parte de nosotros, en la misma casa por si acaso, pero ellos vivían en su mundo jeje.
- de seguro el abuelo estará muy feliz de ver crecer a unos bebes nuevos…- el abuelo había ido a Osaka cuando mi madre dio la noticia así que… bueno ustedes entienden.
- Kikyo dijo que por estos días que son festivos, traería a unos amigos a casa… eso quiere decir que Kosho, Miroku e Inuyasha se quedaran a dormir aquí hija… necesitare de tu ayuda…- yo le di la espalda a mi madre y palidecí al instante.
-"Inuyasha se vendrá a quedar en casa?"- no podía creerlo. No!- creo que estos días me las pasare en casa de Sango mamá…- le dije sin mirarla lavando la taza de té en la fregadera.
- lo lamento hija pero… quiero que te quedes… tu sabes no? Kikyo no es buena en las cosas de la casa y estará ocupada con sus amigos viendo lo que harán al graduarse y esas cosas… además tus abuelos necesitan atención aunque lo nieguen… y Souta no comerá nada aquí si tú no estás, ya sabes que adora como cocinas…- mi madre me miro de forma tan convincente, que me sentí atrapada.
- y tú? Y mi papá? – quería que me dijera que me podía ir… le diría a Sango que quería estar junto a ella y me refugiaría ahí para que no me viera Inuyasha. Solo esperaba que mi madre me apoyara.
- tu padre me llevara estos días a la playa… me quiere consentir ya sabes… por favor hija…- me miro suplicante y con los ojos brillantes- no te lo pediría si yo pudiera… necesito que te hagas cargo del templo y la casa… además- mi madre tomo mis manos y yo supe lo que me diría- el festival del templo necesitara de su sacerdotisa… tú y Kikyo deberán hacer la danza ceremonial para los visitantes, así que igual no podrás irte… deberás practicar y los abuelos te deben enseñar- suspire resignada y mi madre sonrió.
- tu ganas… me hare cargo de la casa esta semana…- mi madre beso mi frente. Sería la primera vez que yo haría la danza ceremonial. Kikyo no quería seguir con el legado del templo porque no le gustaba vestirse de sacerdotisa, ni seguir los rituales, además no le salían muy bien los pasos según el abuelo y la abuela y incluso la misma Kikyo lo decía, cuando Kikyo se negó hubo un problema en casa y esa había sido una discusión horrible que no quiero contar. Así que ahora yo debía danzar junto a Kikyo en el festival y el próximo año yo lo haría sola, ya que Kikyo se iría de casa. Mi madre acaricio mis cabellos un momento con cariño y se fue hacia la puerta de la cocina.
- gracias… iré a preparar mi maleta, en cinco días estaremos aquí y arreglaremos lo del festival- te amo…
- yo igual…- cuando mi madre se fue me arroje al piso y me abrace a mi misma. Pasaría toda una semana con Inuyasha metido en mi casa! Eso seria peor que meterse en la boca del lobo, que en este momento no me parecía mala idea. En la escuela siempre me vigilaba a la distancia y me dejaba mensajes con sus amigos. Aunque me esforzaba por evitarlo el maldito de Inuyasha jamás me dejaba en paz. Y ahora debía pasar metido en mi casa! Esto era el colmo!
- mamá! Kagome! Ya llegue!- la voz de mi hermana me saco de mis pensamientos. Me seque el rastro de lagrimas que habían caído silenciosas de mi rostro y puse mi mejor sonrisa para recibirla.
- bienvenida a casa…- me quede callada al ver a Inuyasha junto a ella. Miroku y Kosho estaban atrás con sus bolsos- konichiwa- les salude de forma educada a todos. Me saque el delantal de cocina que llevaba puesto. Antes de tomar mi té estaba ayudando a mi madre con el aseo de la casa y la comida.
- hola- saludaron todos. Trataron de acercarse a mí para saludarme y darme un abrazo, pero lo impedí sutilmente. Si me abrazaban, él también tendría que hacerlo y no quería que me tocara.
- lo siento estoy un poco sucia…- les di una sonrisa y los invite a pasar. Ayude a mi hermana con las bolsas que traía y me mantuve bien cerca de ella.
- ya les dije a los chicos que mamá tendrá nuevos hijos… - Kikyo se veía feliz. Yo sabía que adoraba a sus amigos y me daba alegría saber que ella era feliz- se han puesto felices de saberlo…
- me lo imagino…- guarde las cosas que mi hermana trajo y me dispuse a servirles jugos a todos.
- hija- llamo mi madre desde la puerta.
- dime- le pedí sin dejar de hacer mi labor.
- te llaman… es un muchacho, me dijo que se llamaba Akito Hinamori- deje todo rápidamente y me apresure a ir al teléfono.
-diga?- pegunte precipitadamente. Todos me miraban fijamente por mi acción. Para mi mala suerte, el teléfono estaba en la sala principal, donde estaban todos. Sentí la mirada penetrante de Inuyasha en mi espalda e inconscientemente me puse a temblar.
-Kagome… lamento mucho todo lo que ha pasado…- sonreí con tristeza. Lo extrañaba mucho y Yuka también, al parecer Akito le había gustado, ya que me preguntaba seguido por él.
-no me dijiste porque te marchaste… me dejaste sola…- apreté el teléfono para evitar ponerme a llorar- no sabes lo que me has hecho falta…
-tú también me has hecho falta Kagome… pero tenía que irme si quería seguir siendo tu amigo…-note un poco de temor en su voz y me asuste.
- que paso? Porque me dejaste…- se hiso el silencio y pude escuchar como mi hermana hablaba animadamente con sus invitados, pero yo aun sentía la mirada de Inuyasha sobre mi- no te quedes callado!- exclame muerta de miedo.
-Inuyasha Taisho me pidió o más bien me exigió que me alejara de ti hace casi un mes-yo palidecí. Era el mismo tiempo de la violación-lo hubieras visto Kagome! Me golpeo! Por eso no asistí a mi cita con Yuka… no tenía cara para mirarla, me había dado una tremenda golpiza!... le pedí a mis padres que me transfirieran de escuela, les dije que esa escuela no me llevaría a ningún lado y accedieron… me sentí aliviado pero ahora tengo demasiadas responsabilidades y no pude llamarte antes, además no quería preocuparte, pero pensé que sería lo mejor… tenía que prevenirte acerca de ese loco! Kagome debes alejarte de él! Esta demente y obsesionado contigo! Me dijo que no me metiera con la propiedad de un Taisho! Kagome él es peligroso! Es un matón! Y pensar que antes lo admiraba!-yo no supe que decirle. Solo me puse a temblar. Ahora entendía porque Akito se había ido sin decirme nada… Inuyasha lo había golpeado y amenazado- me encontré con Sango ayer en la noche, estaba en el centro comercial con su familia y me dijo que estabas triste y que si hablaba contigo podrías estar mejor… lamento muchísimo llamarte para decirte esto…
-no te preocupes- le dije con la voz temblorosa- pero…- baje el tono de mi voz solo para que Akito me escuchara por si acaso me escuchaban- pero ahora voy a estar toda una semana con mi agresor…- Akito no dijo nada y temí que se pusiera a gritar.
-que! Kagome no puedes! –no dije nada. Solo recordé lo que había pasado ese día… de seguro Inuyasha me había visto junto a Akito en el gimnasio y malinterpreto todo, ahora Akito estaba muerto de miedo y yo había perdido la virginidad con un animal posesivo- y cómo es eso de agresor? Que te hiso? Kagome?
- adiós Akito- corte la llamada rápidamente y me quede junto al teléfono. Comencé a recordar toda otra vez. Parecía como una película de horror… sus palabras… sus manos… el dolor… la sangre…comencé a temblar violentamente por el recuerdo. Tenía miedo… ahora pasaría toda una semana con el hombre que me había lastimado, o más bien con la bestia, mi agresor, mi pesadilla…- maldito…- alcance a murmurar antes de caer desmallada.
POV Inuyasha
Cuando la vi caer me apresure a levantarla, ya que no había alcanzado a detener la caída. Al parecer, el hombre con el que hablaba le había dicho algo horrible.
-"maldito"- pensé. No sabía quién era el que llamo, pero quien fuera lo pagaría por dejar a Kagome en ese estado. Kikyo llamo a su madre y los muchachos despejaron el sofá para que pudiera dejar a Kagome recostada. Al rato bajo la señora Higurashi con alcohol y Kagome comenzó a pestañear rápidamente. Me miro un momento y me vio con odio. Me dio un empujón y se fue corriendo a al segundo piso tambaleante- "no me perdonara…"- confirme. Pero luego recordé lo poco que escuche de su conversación… "me has hecho falta…" y se lo había dicho con tanto cariño que sentí la sangre hervir en mis venas- "esta me las pagas Kagome…"
POV Kagome
Que iba a hacer? Como lo haría para que nadie notara lo que me pasaba?... por amor a dios! La persona que me había lastimado! La que me había agredido pasaría toda una semana en mi propia casa!
No lo podría resistir… había golpeado a mi mejor amigo! Me había usado! Me había violado! Y yo… y yo… no sabía qué hacer….
Por dios me sentía tan estúpida e insignificante…
Sentí unos golpes en la puerta de mi habitación me senté en mi cama y mire hacia la puerta. Un presentimiento me dijo que no abriera la puerta y lo obedecí.
-quién es?- pregunte fingiendo tranquilidad.
-yo…- cuando escuche su voz. Mi cuerpo entero se tenso y me puse a temblar de inmediato abrazándome- ábreme…- exigió con voz seria.
- vete…- le pedí contra la puerta. Tuve la necesidad de hacer presión en ella para que no intentara forzarla.
- no lo volveré a pedir Kagome… sabes muy bien de lo que soy capaz- trague saliva y respire de forma agitada. No sabía qué hacer.
- lárgate- le dije con un poco mas de fuerza- aléjate de mi habitación…
- te lo dije en el parque Kagome… eres mía… y no te podrás escapar de mi… así que ábreme la puerta por las buenas o entrare a tu habitación por las malas…- solté lagrimas de miedo y presione la puesta con fuerza. Qué diablos podría hacer?- Kagome….- me pidió con voz impaciente. Di un suspiro largo y me arme de valor. En mi casa no podría hacer nada. Quite el seguro de mi puerta y el entro rápidamente cerrando la puerta tras él.
- Kikyo y los chicos están abajo…- le dije rápidamente- solo debo gritar…
- solo debo taparte la boca- yo me estremecí del miedo y me aleje de él chocando contra una esquina de mi habitación- con quien hablabas?- demando saber de forma brusca.
- no te importa- di un respingo cuando golpeo junto a mi cabeza la pared.
- no te preguntare otra vez…- me dio miedo. Mucho!
- con Akito- me sentía como un pajarito indefenso frente a un gato hambriento.
- que te dijo?- pregunto apegando su cuerpo al mío. Apreté los parpados con fuerza al igual que mis puños. Por dios estaba aterrada. Me estremecí cuando su aliento choco contra mi cuello.
- me dijo lo que le hiciste… eres una bestia- lo mire con odio y con lagrimas en los ojos que no pude ocultar. El solo me sonrió de forma fría.
- sabía que era un marica…- me apretó contra él y trate de alejarme sin lograr nada. Había hecho más presión- así que piensas que soy una bestia… bien- se acerco a mi cara y yo apreté los parpados otra vez- pero esta bestia…- me dijo de forma burlona- es tu dueño ahora Kagome… y harás lo que yo quiera… no voy a dejar que te alejes de mi…- sentí sus labios contra los míos y retire mi rostro rápidamente asqueada- mírame…- exigió seriamente. Lo mire atemorizada y él me sonrió- voy a disfrutar esta semana contigo Kagome…- beso la comisura de mis labios y yo no me moví- será mejor que cooperes conmigo si no quieres que se repita lo de los vestidores… recuerda de lo que es capaz esta bestia por ti…- apretó sus labios contra los míos y me obligo a responder a su beso apasionado que me quitaba el aire. Apretó su cadera contra la mía y sentí su erección. Temblé sin poder evitarlo al sentirlo tan cerca y comencé a llorar de forma silenciosa. De un momento a otro el acaricio mis mejillas con cariño y me beso de forma lenta y pausada. Yo suspire y seguí su ritmo sintiendo el latido acelerado de mi corazón… por una vez… me dejaría llevar por sus besos…
Continuara….
