Draco pov.

Digo que no Malfoy!- estallo finalmente furioso el Gryffindor separándome de su cuerpo con fuerza. Cosa que no me había esperado por estar demasiado ocupado recorriendo su cuello con mis labios.- Dios! sabia que eras una serpiente retorcida! pero mira que tratar de convencerme así!- pude sentir claramente el tono herido de su voz.- Usar mis sentimientos como arma a tu favor para lograr revolcarte conmigo?! Eso es bajo hasta para ti! - me reclamo furioso aunque detrás de esa furia podía apreciarse claramente cierto reproche y el tono por demás dolido. Se dio la vuelta y salio cerrando dando un fuerte portazo.

Debo admitir que casi me arrepiento de haber actuado así, claro que no se ilusionen dije casi. Lo que en realidad pasaba era que había vuelto a cometer el error de subestimar a Potter, me gustara o no tenía que admitir que el chico era especial, siempre terminaba saltándose las reglas que se aplicaban comúnmente para todos, y sobresaliendo. Y por tanto yo me habia equivocado al querer tratarlo como a uno mas. Pero ya tenía la solución para ello.

Harry pov.

Entre a la sala común hecho una furia, creo que mi apariencia debería causar real miedo porque nadie se atrevió a dirigime la palabra siquiera. Lo cual comprendí al mirar bien a mi alrededor y ver que las cosas cercanas a mi estaban volando o vibrando. Dios! Tenia que controlarme! Mi magia se volvía muy inestable cuando mis emociones me sobrepasaban... Ron intento acercarse a mi, pero salio volando hacia la otra punta de la sala común. Lance un gemido de desesperación, era verdad que no quería a Ron cerca en este momento pero tampoco así! Vi como se incorporaba lanzándome una mirada de reproche pero permanecía allí. Y Salí corriendo rumbo a las escaleras, gritando que nadie subiese a molestarme aunque realmente abría que estar loco para hacerlo.

Una vez que la puerta estuvo cerrada tras de mi, me sentí un poco mas seguro refugiado en mi habitación. Lo que solo duro escasos segundos dado que algún suicida abrió la puerta. Me di vuelta mientras una onda expansiva de magia destructiva se formaba a mí alrededor para ver como una Hermione preocupada y jadeante me miraba desde allí.

Hermione sal de aquí!- grite desesperado intentando controlar mi magia y viendo que mi amiga no solo no salia, sino que avanzaba hacia mi y yo seguía sin poder controlarme mientras mi magia pulsaba por salir. Hasta que finalmente no pude contenerla mas y se oyó una fuerte explosión.

Dios! Harry estas bien?- levante la mirada rápidamente asustado para apreciar a una Hermione agitada y despeinada frente a mi y la habitacion completamente destruida.

Mione estas loca!? Como vas a quedarte cuando estoy así!?- le reproche revisando minuciosamente su cuerpo en busca de alguna posible herida.

Harry tu nunca me harías daño!- exclamo liberándose de mi revisión como si fuese lo mas obvio del mundo.- tu magia solo me rozo, igual que si fuese un potente viento.

Gracias a Merlín!- respire aliviado, aun sentía la magia vibrando fuertemente dentro de mi, pero mas controlada. Mire a mi alrededor y lance un gemido de frustración, la habitación había quedado reducida a ruinas.

No te preocupes, yo lo arreglo.- asentí sentándome en un rincón mientras mi amiga a base de hechizos volvía a dejar la habitación como nueva. Y finalmente enviaba un hechizo sellador y otro insonorizador a la puerta. Me tomo la mano y me condujo hacia mi cama donde ambos nos sentamos.- Que fue lo que hizo esta vez?..

Me acorralo Herm...- no hacían falta las aclaraciones, la única persona con el poder para dejarme en este estado por mas que me pesara era el.- Pensé que ahora que al fin lo sabia iba a dejarme en paz! Y dolía! Demonios que dolía! Pero era lo mejor!- me calle e intente calmarme nuevamente, inhala, exhala, inhala, exhala.- Pero no, Hermione!.. Intento usar lo que siento por el para convencerme... me quiso manipular...! Lo que hizo es horrible! Y lo peor es que no se cuanto tiempo mas voy a aguantar si el sigue así...

Oh Harry...- Hermione solo me atrajo hacia ella recostándome sobre su pecho mientras acariciaba mi pelo de forma tranquilizadora. Sentí como mi respiración se iba regulando poco a poco. Ella siempre tenía ese efecto tranquilizador en mí... Hermione era como mi lugar seguro en el mundo... El único momento en que me permitía dejar de ser "el elegido", "el gran héroe del mundo mágico" para pasar a ser simplemente Harry un adolescente que había tenido que crecer a fuerza de duros golpes, pero que no dejaba de ser un simple adolescente con miedos, con un terrible dolor, y una responsabilidad demasiado grande para cualquiera recayendo sobre sus hombros, era estando a su lado. Mi hogar se encontraba donde quiera que estuviera ella... Era como una hermana, la única que me entendía y conocía por completo. La única capaz de calmarme... la única que siempre sin importar lo que pasara estaba ahí para mí. Y agradecía a Merlín el haberme al menos dado ese precioso regalo, ya que sin ella estaba seguro hubiese perdido la vida o la razón hacia largo tiempo.- Tal vez sea hora de dejar luchar contra la corriente... la fuerza a la que te enfrentas Harry es la única que no creo puedas vencer por mas poderoso que seas..

Estaba prácticamente dormido cuando escuche ese leve susurro en la triste voz de mi amiga. Pero demasiado agotado por el gasto de energía mágica no pude siquiera contestar y caí profundamente dormido. Horas después cuando por fin abrí los ojos nuevamente ya me hallaba solo en mi cama, y las estrellas podían apreciarse claramente en el cielo nocturno de Hogwarts. Suspire y me levante al fin dispuesto a preparar mi equipaje, mañana en la mañana empezaban las vacaciones de navidad e iríamos todos juntos a la madriguera.

En eso estaba cuando sentí un golpeteo en la ventana a mi derecha, me voltee y pude apreciar un hermoso halcón de un brillante negro. Abrí rápidamente la ventana para ver extrañado como el ave se posaba en mi cama y tendía su patita con un sobre hacia mí. Quien podría enviarme a mi correspondencia? La única persona que lo hacia con regularidad había muerto en al año anterior... sacudí mi cabeza intentando sacar esas ideas de mi mente y fui a buscar algunas golosinas para ave de Hedwig y se las ofrecí. El ave hizo una leve reverencia y comenzó comer las golosinas que le ofrecí con avidez. Fruncí el seño extrañado nunca había visto un ave tan educada... sin embargo su actitud me parecía conocida por alguna razón.

Acaricie la cabeza del halcón y me dispuse a abrir el sobre estaba ligeramente mas pesado de lo normal para ser una carta asíque lo di vuelta vaciando su contenido sobre mi cama. Me sorprendió ver un colgante de oro blanco brillando sobre mi colcha. Lo sustube entre mi manos maravillado por su hermosura y simpleza. Se componía de una fina cadena que parecía escurrirse entre mis dedos con la misma facilidad que el agua lo haría, y un precioso y pequeño dragón que cobro movimiento al entrar en contacto con mi piel abriendo sus alas y mostrando unos preciosos ojos grises compuestos por dos pequeñas piedras de ónix. Pase largos minutos obnubilado por la figura que se movía en mis manos dueña de una belleza hipnótica y luego con todo el cuidado del mundo lo colgué en mi cuello donde el dragón comenzó a acurrucarse hasta haber apoyado su cabeza sobre su cola y plegando sus alas cerro los ojos y se quedo quieto al fin como si se hubiese dormido. Permanecí algunos segundos mas observándolo y luego por fin volví mi vista hacia la cama.

Quedaba un pergamino y una fotografía que llamo mi atención, asíque la tome apreciando un hermoso el hermoso paisaje que en ella se dibujaba. Podía ver una desierta playa de blancas arenas bañada por la luz de la luna, el agua de un precioso color turquesa del mar bañaba la costa. Podía verse a lo lejos como el viento mecía suavemente los árboles, sobre la arena misma había lo que parecía ser una manta de un blanco brilloso y algunos mullidos almohadones, y al costado una pequeña mesita donde había un balde con champagne y dos copas. El lugar parecía un paraíso olvidado en el tiempo. Finalmente deje la fotografía y totalmente curioso tome el pergamino. Mi corazón se detuvo al ver la estilizada caligrafía tan conocida para mí.

Harry:

Debo reconocer que actúe herradamente contigo, te trate como si fueses uno más del montón cuando esta perfectamente claro que tú, precisamente tú, no lo eres y nunca lo serás. Por eso te pido disculpas y te pido aceptes el colgante como regalo y muestra de arrepentimiento.

Deje de leer unos momentos sintiendo como mi corazón saltaba dentro de mi pecho, tome entre mi dedos el pequeño dragón que ahora colgaba allí y lo apreté fuertemente para luego volver mi atención al pergamino.

El colgante no es un colgante común y corriente es mi símbolo dentro de la familia y por tanto te llevara y concederá el permiso de entrar al lugar que vez en la fotografía que te envíe. Ese lugar pertenece a una de las islas privadas de mi familia en Australia y estas invitado a pasar allí conmigo los próximos 3 días.

Te propongo algo, 3 días en un lugar paradisiaco, lejos del mundo mágico y cualquiera que nos conozca. Lejos de responsabilidades. Lejos de tradiciones y apellidos que mantener. Solo Harry y Draco. Que te parece?

Si decides venir estaré esperando por ti en esa misma playa. Solo tienes que esperar a que sea media noche, tomar el colgante y decir "acepto" pensando en el lugar de la fotografía y llevara allí. No necesitaras nada más que tu varita.

Nos vemos pronto (¿?)

Draco.