Capitulo diez:

Bella's POV

Alice diablos, llevamos tres horas comprando – me queje.

No importa, no es como si tu te cansaras de todas formas – respondió mientras examinaba otro bikini. Rodé los ojos.

Eso lo se, y por lo que veo esto de ser como eres te viene de maravilla para tu condición – dije mientras miraba, junto a Rose que estaba a mi lado, como Alice recorría toda la tienda buscando trajes de baño para las cuatro.

Alice, ya, quiero ir a casa – chillo Rose. Ella y yo amábamos ir de compras si, pero Alice nos superaba.

Bien, paguemos estos y volvamos. Los chicos andan algo inquietos – respondió con una sonrisa picara mientras caminaba a la caja. Rose y yo nos miramos, luego sonreímos – por cierto Bella tendremos visitas esta tarde.

¿Que tipo de visitas? – pregunto Rose con el ceño fruncido.

Bueno, es un licántropo – dijo solo para nosotras mientras le daba a la cajera los conjuntos y le ofrecía su tarjeta de crédito – creo que ira Seth.

Genial tenia mucho que no lo veía – dije emocionada.

Ese es el único de todos los chuchos que me cae bien – dijo Rose mientras caminábamos al auto. Alice y yo la miramos sorprendidas – ¿que? No todos los chuchos son iguales. Seth es bueno – sonrió. Alice y yo nos miramos.

¿Rosalie estas segura que no tienes fiebre? – preguntó Alice mientras ponía –como podía con tantas bolsas que cargaba- una mano en su frente. Rose la aparto bruscamente.

Como si fuera eso posible – dijo ella sarcásticamente. Yo reí.

Vamos que no quiero hacerlo esperar. He estado esperando mucho por eso – dije emocionada. Tenía planeado hacerle una propuesta a Seth.

Alice me echo una mirada divertida mientras sonreía.

Fuimos al estacionamiento y guardamos las –más de veinte bolsas- en la cajuela del Volvo de Edward y nos montamos.

¿Listas? – pregunte mientras ponía en marcha el Volvo. Ambas asintieron. Acelere a 140 Km/h hacia Forks.

Llegamos en menos de cuarenta minutos, aun que desde Seattle a una velocidad permitida serian cuatro horas –mínimo- de viaje en carro.

Estacione alado del jeep de Emmett. El Mercedes de Carlisle estaba también, y el BMW de Rose. Las chicas y yo nos bajamos, sacamos las bolsas de la cajuela y caminamos hacia la casa.

El piano –que antes estaba sonando con una hermosa melodía- dejo de sonar. Edward, Emmett y Jasper aparecieron en la puerta de casa en menos de un minuto. Nos sonrieron.

Vaya que si compraron – silbo Em. Rose y yo reímos.

Alice – canturreamos ambas a la vez. Los chicos estallaron en carcajadas.

Alice les echo una mirada y al instante se callaron. Si que le temen –pensé atónita. Luego reí.

Nos ayudan – pedí con un puchero. Edward sonrió antes de tomar todas las bolsas que yo cargaba y llevarlas a nuestra habitación escaleras arriba, en el tercer piso.

Emmett y Jasper lo imitaron y cargaron las demás bolsas a las habitaciones que compartían con sus esposas.

Caminamos a la sala. Allí estaba Carlisle y Seth conversando animadamente.

Ey Seth, hola – dije mientras iba a abrazarlo. El me correspondió.

¿Que hay Bella? Carlisle me estaba contando que se irán de vacaciones dentro de poco – dijo con una sonrisa cuando nos separamos.

Si, bueno sobre eso te cuento luego, tengo una propuesta que hacerte – le sonreí – ahora ven te cocinare algo – dije mientras lo arrastraba a la cocina. Allí ya se encontraba Esme.

Hola mamá – le sonreí. Ella me sonrió brillantemente, amaba cuando le decíamos mamá.

Hola Bella, bienvenido Seth – sonrió – he preparado algo para comer – dijo más alto, para que todos oyeran.

Al instante Emmett se encontraba en la cocina con una gran sonrisa.

¿Que hay para comer mama? – preguntó emocionado. Yo reí, al igual que Seth.

Carne asada, pollo al horno, y pasta – nos sonrió mientras comenzaba a servir. Poco a poco la cocina se fue llenando. Nos acomodamos en la mesa.

Yo me senté entre Seth y Edward. Luego estaban Rosalie, Emmett, Alice, Jasper y Esme. Y Carlisle en la cabecera.

Esto está delicioso – chillo Emmett. Todos reímos.

Emmett compórtate tenemos visitas – lo regaño Esme.

No se preocupe señora, por mi no hay problema – dijo Seth sonriendo. Esme le regreso la sonrisa.

Bien, pero no me digas señora, dime Esme – pidió. Seth asintió antes de seguir comiendo.

La comida la pasamos entre bromas y comentarios de Emmett y Seth. Cuando terminamos de comer Esme se puso de pie para recoger con la ayuda de Carlisle.

Entonces Seth, ¿que harás estas vacaciones? – pregunte emocionada.

El puso un gesto pensativo. Realmente estaba tratando de recordar si había algo que hacer. Luego de mucho pensarlo, se encogió de hombros.

Nada, creo. Al menos nada que yo recuerde – respondió con una sonrisa. Yo sonreí más, si es que es posible.

Vente de vacaciones con nosotros entonces – chille. Todos –excepto Alice- me miraron sorprendidos por el grito que di.

Seth estaba muy sorprendido también, no se esperaba esa "propuesta".

P-Pero…- iba a intentar rechazar mi propuesta. Entrecerré los ojos y me cruce de brazos.

¿Tienes algo importante que hacer que te lo impida? – pregunte, aun, en la misma posición.

No – respondió. Sonreí.

No se diga más. Tu vendrás de vacaciones con nosotros – sentencie – hablare con Sam y con tu madre para pedirles permiso, aun que no creo que digan que no – comencé a divagar. Gire mi vista a Alice – Alice.

Parece que dirán que si, ya sabes no puedo verte cuando estas con licántropos. Pero te veo volver feliz a casa – se encogió de hombros. Salte de la silla y corrí a la entrada de la casa.

Seth, Alice vengan conmigo – ordene cuando estaba llegando a la puerta. Tome las llaves del Volvo y corrí hacia el.

¿Iras ahora Bella? – preguntó Carlisle desde la puerta mientras abría el carro.

Claro, nos iremos en dos días. Necesito hablar con ellos – respondí mientras montaba el Volvo. Alice se subió atrás y Seth de copiloto – nos vemos luego – grite mientras salía a toda velocidad del estacionamiento.

Uh, OH veo que hoy estas algo acelerada Bella – rió Seth. Asentí emocionada.

Si bueno, eso, y que además mientras más pronto hable con ellos mejor – respondí – tu crees que podamos cruzar la línea tu sabes, así tu madre no tiene que alejarse. Además somos Alice y yo ¿que podríamos hacer de malo nosotras allí dentro? – dije con una sonrisa inocente. El y Alice rieron.

Yo me adelantare a preguntarle a Sam. Ustedes esperen aquí. Te avisare si pueden entrar – dijo tocándose la cabeza mientras bajaba y comenzaba a correr hacia la Push.

¿Estas muy emocionada por estas vacaciones verdad? – pregunto Alice mientras bajábamos del Volvo. Asentí.

Serán las mejores –no que tuviéramos muchas. Pero creo que estas serán diferentes – respondí.

Seth regreso veinte minutos después, con una gran sonrisa.

Sam dice que pueden entrar y nos vera en mi casa – sonrió. Alice y yo asentimos – síganme – dijo mientras corría por la carretera hacia la reserva.

Era un lindo lugar, rustico. Todas las casas eran iguales. Pequeñas, de color rojo, tejado azul oscuro. Estaban separadas por un kilómetro más o menos.

Vengan – dijo Seth mientras nos guiaba hacia una casa que era un poco más grande que las demás. De puerta blanca, en el porche había una vieja moto y una camioneta naranja – pasen – dijo Seth sonriendo mientras nos abría la puerta – por aquí – dijo guiándonos a una pequeña sala. Allí estaba Sam y una mujer un poco más baja que el, cabello largo, negro, ojos iguales a los de Seth al igual que sus facciones.

Buenas tardes – saludamos Alice y yo a la vez. Ellos se pusieron de pie.

Hola – saludo Sam. En sus pensamientos no había más que interrogantes, no entendían que tenía que ver Seth en todo esto. Pero quería averiguarlo.

Bienvenidos – nos saludo la señora. Ella no estaba asustada de nosotros, a pesar que sabia lo que éramos, solo estaba preocupada por su hijo. No quería que se meta en problemas.

Ella es mi madre, Sue – le sonrió – y ellas son mis amigas, y las hijas del Dr. Cullen, Bella y Alice – nos apunto.

Es un gusto conocerlas. Siéntense por favor – pidió la señora.

Alice y yo nos sentamos en un sofá grande. Seth se sentó con nosotras.

Bueno dígannos ¿para que necesitaran hablar con nosotros? – pregunto Sam.

Alice y yo nos miramos.

Bueno como sabrán, Seth se ha hecho muy cercano a nosotros en este ultimo tiempo, y se que no es lo suficiente, pero queríamos que el viniera de vacaciones con nosotros – dije seriamente.

No se lo esperaban, realmente. En sus mentes había confusión y sorpresa.

Sam pensaba que no era seguro para el, y que, lo necesitaba aquí para hacer las guardias. Pero confiaba en el.

Sue por otro lado, estaba asustada por la seguridad de su hijo. Le asustaba la sola idea de que estuviera a solas con ocho vampiros y lejos de la manada para que lo protejan. Pero confiaba en el criterio de su hijo. Así que ella le iba a dar permiso.

Yo… yo pienso que no es lo mejor Seth… somos pocos y… no podremos mantener a salvo el pueblo siendo uno menos – trataba de excusar sam.

Seth miro a su madre, rogándole con la mirada. El realmente iría así lo dejaran o no, pero le importaba mucho el permiso de su madre. Ella suspiro.

Confió en ti hijo. Si tu crees que es lo mejor yo también lo creo – dijo luego de unos segundos. Seth le sonrió agradecido, mientras que Sam la miraba sorprendido. El realmente esperaba que se negara.

Seth comenzó a saltar –estilo Alice- emocionado. A el realmente le caíamos bien y quería conocernos más. Además quería pasar de las guardias por un tiempo.

¿Cuando se irían? – pregunto Sam. El no iba a negarse si la madre lo aceptaba.

Bueno… ¿Alice? – pregunte. No estaba segura.

En tres días más o menos. Tendremos un mes entero de vacaciones. Aun que si necesitan que Seth regrese antes no…-

No hay problema. Hijo te lo mereces, has pasado por mucho últimamente desde la muerte de…- sonrió con nostalgia – regresa cuando regresen los Cullen. Pero te cuidas cariño – pidió. El asintió efusivamente, estaba muy emocionado.

Bueno nosotras nos retiramos, no queremos causar más molestias. Gracias por escuchar, y permitir a Seth ir de vacaciones con nosotros – dije a modo de despedida.

Fue un placer conocerlas – dijo cortésmente Sue.

Luego de despedirnos, Seth nos acompaño a la salida de la casa.

Allí afuera estaban otros hombres lobo. Nos gruñeron al vernos ahí. Entre ellos estaba Jacob, quien me miraba con disculpa en sus ojos.

¿Que hacen aquí chupa sangres? – nos gruño uno. Seth se puso frente a nosotras.

No se metan con ellas. Vinieron a hablar con mi madre y Sam. El les dio permiso de venir aquí – gruño Seth de regreso.

No les creemos – gruño otro. En ese momento la puerta de la casa se abrió, por allí salió Sam y nos observo a todos.

¿Que sucede aquí? – pregunto secamente. Todos retrocedieron, excepto Jacob.

Ellos estaban molestando a las Cullen – respondió a la pregunta de
Sam. Todos, incluso Sam, lo miramos sorprendidos. No esperábamos que el nos "defendiera".

Váyanse de aquí. Ellas entraron a nuestro territorio para hablar con Sue y conmigo y ya se van. Así que no las molesten – ordeno. Todos gruñeron pero asintieron y se alejaron. Todos menos Jacob, de nuevo.

¿Podemos hablar? – pregunto. Asentí, se merecía una oportunidad.

Además estaba segura que si hubiéramos comenzado de otra forma –incluso siendo lo que el es- hubiéramos sido buenos amigos.

"¿Segura Bella?" – pensó Alice. Asentí. Sabía que no quería intentar nada, solo disculparse. Ella y Seth corrieron hacia la salida de la Push. Sam entro a la casa de nuevo cerrando la puerta detrás de el.

Bien, te escucho – dije. El sonrió nervioso.

Quería disculparme por todo lo que les eh hecho pasar a tu… ¿novio? – pregunto. Asentí – bueno a tu novio y a ti estos últimos meses, y desde que nos conocimos. Realmente no se que me paso. Espero que puedas… puedan perdonarme. Y quiero que le pidas disculpas de mi parte a tu hermana… la rubia por haberla hecho enfadar – se disculpo.

Wow eso si fue… amable. Se disculpo con Rosalie por haberlo golpeado cuando ella no tendría que haberse metido –en parte. Asentí.

Claro, estas perdonado – dije con una sonrisa. El se sonrojo y sonrió.

Gracias. En serio lo siento mucho. Yo no soy así. No se que me paso – dijo nervioso – crees que podamos ser amigos… o al menos llevarnos bien… tu sabes estarán aquí un tiempo y no es bueno que nos llevemos todos mal – dijo mientras me ofrecía su mano. Sonreí. El realmente no era malo. Solo un poco inmaduro.

Bueno, solo tiene diecisiete años –pensé. Me encogí de hombros.

Claro, lo que es mi familia –excepto Rosalie- tenlo por seguro. Con ella te será un poco más difícil, pero se que podrán llevarse bien – dije mientras tomaba la mano que me ofrecía. Su temperatura era muy elevada a diferencia de la mía, que era muy baja. El sonrió.

Bueno, me voy. Adiós Bella. Discúlpame con tu hermana y tu novio – pidió antes de desaparecer por el bosque.

Me encogí de hombros y corrí en la dirección que Alice y Seth se habían ido. Cuando llegue Seth me miro sorprendido.

No esperaba eso de el – dijo encogiéndose de hombros. Yo reí.

Tampoco yo – dije riendo.

¿Que sucedió con el? – pregunto Alice. Yo reí antes de contarle la conversación que había tenido con Jacob – no es tan malo después de todo – rió.

Bueno Seth, no empaques mucho. Aquí Alice te comprara todo de seguro. Lleva solo una mochila y lo más necesario para estar un mes –o más- lejos de casa. Del resto nos encargamos nosotras – sonreí mientras subía al Volvo. Alice me imito.

Claro – sonrió.

Vendremos por ti en dos días. Aun que si quieres ve a casa antes. Si surge algo te avisaremos – rió Alice. El asintió y luego regreso hacia la reserva. Yo conduje hacia casa. En diez minutos llegamos.

Jasper y Edward salieron a recibirnos.

¿Como salió todo? – pregunto Edward. Sonreí.

Salió perfecto. Seth vendrá con nosotros – dije feliz. El me abrazo.

Nosotros iremos de compras. Tengo que encargarme del equipaje de Seth – chillo Alice arrastrando a Jasper hacia el jeep de Emmett. Yo reí.

Mira te mostrare algo. No te enfades – dije a Edward. Baje mi escudo para mostrarle la conversación que había tenido con Jacob.

Bueno, al parecer, no es tan malo después de todo – rió antes de besarme cuando termine de mostrarle todo. Yo correspondí a su beso con entusiasmo.