Nota .Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen si no a Masami Kurumada, esto es sin ningún lucro.

Capitulo 10 : Hawaii 2,bajo el mismo cielo.

La puerta principal se abrio´.El mayordomo había regresado más temprano de lo dispuesto y ni siquiera era tiempo suficiente para organizarse al limpiar.

Poco a poco el calvo avanzo´ inquieto sobre las escaleras que conducían a la parte superior de la mansión y mientras subía, su mirada se centro´ en un hilo de agua que emanaba de un charco enorme acumulado en el pasillo de ese primer piso. Otro detalle que no paso´ desapercibido fue el mutismo que se hallaba en toda la morada como si no hubiera alma alguna. Todo aquello era sinónimo de catástrofe.

Al poner pie en el piso, lo noto´ completamente mojado pero su sorpresa creció al ver una especie de mancha en el suelo cerca del baño y a diversos niños batidos en ella. Su rostro se empezó a deformar reflejando el humor que traía consigo y que al ver tal desastre, un panorama nada alentador les esperaba a los niños.

— ¡Maldito enanos, no sabe lo que les espera!—grito´ desesperado el calvo analizando el lugar. Toallas por aquí, agua por allá y una especie de suciedad en los pisos del cuarto y baño. Necesitaba descargar su coraje con alguien y ese con seguridad seria el más débil de todos.

—No fue nuestra intención—murmuro´ suavemente el niño de cabellos verdes quien se acerco lentamente.

— ¡Cállate!—ordeno´ el mayordomo para después tomar el brazo del Shun con extrema violencia. El fénix se lleno de ira al ver a su hermano sujetado de tal forma que su piel blanca se tornaba rojiza y sin pensarlo se abalanzo´ contra Tatsumi.

El rapado al percibir la acción del niño de cabellos azules, alzo´ su mano e intento abofetear a Shun, sin embargo, Ikki puso su cara deteniendo el golpe del mayordomo con su piel. El niño solo sentía el arder en su rostro como si tuviera la carne viva al descubierto, pero no le importaba, haría lo que fuera por proteger a su familia. Su cuerpo cubrió como una manta cada golpe sobre su hermano y tal parecía que mientras más protegía a Shun, Tatsumi apaleaba con más rabia.

Hubo un instante en que dejo´ de apreciar el dolor producido de golpes y el número de ellos deseando con todo el corazón que su sufrimiento acabara y pronto. Un par de segundos después, una gota en su frente lo distrajo´. Si´, era sangre que empezaba a caer como lluvia sobre sus ojos.

Los demás se habían arrinconado en el baño con sus pies mojados y ropas manchadas, jamás habían visto irradiar de esa manera al calvo y la culpabilidad no los dejaba. Los gritos de dolor de los hermanos hacían no mirarlos, querían ayudar a Ikki pero tenían miedo que incluso les impedía moverse. Lo que había empezado como un juego ahora ya no lo era.

Los ojos de Seiya y Shiryu se tornaron llorosos, poco podían hacer por sus amigos y cada quien en su interior temblaba ya que temían un futuro similar.

— ¡Ya estuvo bueno que se burlen de mi, he tratado de ser paciente con ustedes pero no me dejan salida, siempre es lo mismo con sus travesuras—cansado ,Tatsumi aventó con fuerza a uno de los niños junto con sus demás compañeros. Seiya inmediatamente abrazo´ a Shun con fuerza.

— ¡Y tu maldito!—se dirigió el pelado a Ikki que aun seguía en su poder— Irás a un lugar mejor a ver que hace tu hermanito sin ti.

— ¡No! , no se lo lleve señor—Shun se intento´ liberarse del agarre de Seiya aunque por más que lo intento´, no lo logro´ dejando que sus ojos se llenaran de saladas lágrimas que aliviaban la impotencia.

El calvo tomo' a Ikki de los brazos cuyo rostro estaba ensangrentado y se lo llevo arrastrando de la habitación hasta su propio cuarto, encerrándolo en su armario en completo silencio y oscuridad.

Shun estaba destrozado en el suelo, su hermano solo había querido protegerlo y ahora pagaba consecuencias inhumanas por ello. Minutos después, Tatsumi regreso´ con ellos.

—Ahora cada uno de ustedes limpiara este lugar y si se niegan le pasara lo mismo—comento´ el calvo con ira profunda en sus ojos— ¡Y no lloren par de niñitas!

Las lágrimas de los pequeños se desvanecieron ante estas palabras pero el sentimiento de nostalgia seguía ahí, en ese cuarto, atormentándolos. Lentamente empezaron a acomodar el desastre entre sollozos y un ambiente tenso en completo elipsis. Lo más turbador era ver a Shun que mientras pretendía secar un pedazo de suelo que contenía sangre de su hermano, con sus lágrimas lo mojaba de nuevo.

Los minutos de sosiego permanecieron durante esa tarde para los pequeños, si alguna vez tuvieron ganas de llevar a cabo una travesura, cualquier idea se habían esfumado junto con sus ilusiones.

El día continuo como si nada, no obstante lo sucedido con Ikki horas antes. Pronto tuvo que partir Tatsumi a esos encargos a la tienda cercana que acostumbraba cada tarde mientras los pequeños comían en el gran comedor regalándoles un instante tranquilo para respirar. Seiya no podía dejar de sentir esa pena que le oprimía la garganta y que provocaba que la comida no tuviera sabor.

El castaño compartía el mismo sentimiento con los demás niños, lo veía en sus miradas, así que decidió acabar con esa nostalgia y sugirió a Jabu en un suave murmullo—Todo fue nuestra culpa, tenemos que hacer algo para alegrar a Shun hasta que Ikki vuelva. El otro trigueño asintió.

En el comedor lentamente las caritas de desconsuelo se convirtieron en picardía ante la suave risa de Jabu, comenzando a bromear entre ellos para aligerar el ambiente.

—Mira Shun—el futuro santo del unicornio se coloco unas cucharas en la cara y gesticulo´ como si fuera un gorila—Soy un mono. El de cabellos verdes casi imperceptible sonrió tanto los demás soltaban una risa ligera.

— ¿Porque no juegamos a algo? pero que no sea nada de mojar ni destruir, algo que podamos hacer nosotros—propuso el futuro cisne.

—Se dice juguemos Hyoga, no seas tonto—replico´ Shiryu bastante divertido cruzando sus brazos.

—Tú y tus frases, cuate, déjame de molestar —fastidiado bufo´ el rubio.

— ¡Ya se! Hay que jugar al peluquero—indicó ansioso Seiya levantándose de la mesa y corriendo hacia un mueble con la mirada expectativa de los demás.

El niño saco´ unas tijeras de una mesita de madera y se acerco con una sonrisa de travesura hacia su compañero Hyoga.

—Vamos Hyoga, tu serás el primero, te hare ver diferente.

—Esta bien, seré el primero, pero ahí de ti si me dejas como Tatsumi ¡eh!—expreso´ dudoso el siberiano que se acomodaba en la silla de una forma graciosa.

En tanto los niños se distraían cortando la cabellera del futuro caballero del cisne, Shun aprovecho´ ese momento para desaparecer sigilosamente llevando consigo un pan de la comida entre sus ropas. Subió hacia el primer piso y se dirigió hacia la habitación donde Ikki se encontraba resguardado. Con recelo se acerco´ al cuarto de Tatsumi y escucho ruidos provenientes del ropero.

—Hermano ¿estas ahí?—toco´ el niño el mueble de madera un par de veces y escucho´ la respiración ahogada de su hermano— Todo fue mi culpa, perdóname.

—Shun...tranquilo, no te preocupes—quebrantado contesto´ Ikki detrás de la puerta donde esperaba ser liberado.

—Te traje un pan de la comida pero veo que no puedo dártelo, mejor te lo guardo para cuando te saquen de ahí—el chiquillo guardo´ el alimento de nuevo. Ikki sonrió levemente.

—Gracias hermano, pronto saldré y cuando sea así, te abrazare muy fuerte, ahora vete y no vuelvas. El niño entendió el peligro que se exponía al encontrarse en ese cuarto y a pesar de que su corazón quería quedarse detrás de esa puerta del mueble, su razón le indico´ que era mejor dar tiempo al tiempo.

—Esta bien hermano, iré con los demás y te esperare´.

—Ya acabe amigo, ¡Estas genial!—grito´ Seiya emocionado al ver su creación todo un éxito.

Hyoga bajo´ de la silla con una mirada de coquetería y al verse en un espejo de la vitrina se espanto', su rubia cabellera era un calamidad pues además de tener un corte disparejo, el castaño le había cortado más de la cuenta.

— ¡Seiya! ¿Qué me hiciste?

—No te enojes amigo, te ves mejor así—sonrio´el futuro caballero del Pegaso.

—Que chistoso, ahora le toca a Shun pero ¿Dónde esta?—dijo Geki que se divertía observando los mechones dorados de su amigo en el piso. Al escuchar estas palabras, todos se miraron entre si alarmados.

— ¡Oh no! Debe estar con Ikki, debemos ir por él—replico´ Seiya preocupado.

—Y rápido porque Tatsumi esta cerca—dijo el leoncillo montado en su silla y con sus manos en la cabeza.

—Amigos distráiganlo y nosotros vamos por Shun—ordeno´ el niño japonés y el dragón consintió caminando a su lado.

Una vez de acuerdo, Seiya y Shiryu intentaron avanzar hacia las escaleras pero el mayordomo los agarro´ en plena acción de fugarse.

— ¿A dónde van? Regresen al comedor. Los niños se congelaron de inmediato y al recordar lo sucedido con Ikki, se evitaron problemas y retornaron con su mirada perturbada.

Al llegar al comedor, Tatsumi miro´ con extrañeza la actitud nerviosa de los demás, hasta que vio a un niño que le robo toda su atención— ¿Y a ti que´ te paso?—pregunto´ horrorizado el sirviente de los Kido al futuro cisne.

—Me cambie el peinado ya que me quiero parecer a ti, ¡eres mi héroe!—grito´ nervioso mayordomo contuvo su risa que desfiguro´ su rostro dejando a los niños en desconcierto, sin embargo, nada les duro´ su distracción pues inmediatamente cambio a su singular carácter sombrío.

—Espera un minuto, aquí falta alguien ¿Dónde esta Shun?

Una voz tímida detrás de Tatsumi respondió—Estaba en el baño, pero ya regrese´.

— ¡Shun!—gritaron al unisonó los futuros caballeritos que estaban al borde de un infarto.

Y sin más que decir, el día continuo´ para los pequeños cubriéndose de noche para la hora de dormir.

Tatsumi después de terminar sus deberes diarios y proceder a descansar, sé encamino 'a su cuarto. Prendió las luces de esa blanca estancia y abrió su armario, liberando a Ikki quien se encontraba lleno de su propio sudor, sangre y cansancio en una posición fetal.

—Vamos mocoso, sal de ahí y ve a dormir, pronto pagarás tus faltas de respeto con lo que más te duele y no estarás para defender a tu hermanito—comento´ sarcástico el calvo.

— ¿De que´ habla?—agrio respondio´Ikki quien intentaba ponerse de pie ante el rayo de luz que lo deslumbraba.

El mayor le devolvió la mirada y le dijo con suma dureza—El señor Kido me ha dado instrucciones de preparar todo para un viaje que hará cada uno de ustedes, donde tú y tu hermano se separaran para siempre.

—No...— agitadamente contesto´ el fénix —¡Yo no dejare a Shun jamás!

—Cállate y vete a dormir, digas lo que digas así será ahora ¡Largo!

El pequeño corrió lejos de ese lugar pensando en que pronto enfrentaría uno de sus mayores miedos, perder a su hermano. Su cabeza lo angustiaba ¿Y si era cierto eso, jamás volvería a ver a Shun? Su garganta se quebró ante la puerta del mayordomo y algo que no había hecho en años sucedió, pequeñas lágrimas cayeron de sus ojos.

¿Por qué, porqué todo tenia que ser tan difícil, que´ culpa estaba pagando él junto con su hermano, acaso nunca seria feliz? Pensó mientras se abrazaba de sus rodillas descargando su miedo y dolor. Luego vino a su mente la imagen de su hermano y recordó que él le había dicho que le esperaría, así que seco´ toscamente sus lágrimas y avanzo´ hacia el cuarto que compartía con sus compañeros. De algo estaba seguro, haría todo lo posible porque Shun fuese feliz aunque él ya no estuviera a su lado.

En plena madrugada, la puerta de la estancia de los niños se abrió y una pequeñita sombra atravesó la puerta, no era más que...

—Ikki... —susurro emocionado su hermano Shun, quien dormía en el umbral de la puerta, esperándolo abrazado de su osito.

— ¿Qué haces aquí Shun? Vamos a dormir.

—No podía hacerlo, no sin ti hermanito, además te guarde tu pan—el chiquillo de cabellos azules tomo´ de la mano a su pariente y lo acompaño hasta la cama.

—Me lo comeré después, ahora hay que dormir.

Extendió las cobijas e indico´ a Shun se metiera en ellas para posteriormente él hacerlo. Después dejo el pan sobre una mesita y se dispuso´ a soñar.

Ya adentro, Ikki cumplió con su deber de todas las noches, contar un cuento a su hermano para relajarlo.

—Te contare un cuento pero cierra los ojos. Bien, erase una vez dos hijitos, un día desaparecieron sus papas y se quedaron solitos. Llegaron a un orfanato y fueron llevado a un después a un lugar muy feo. En ese lugar había un grillo maldito...

— ¿Cómo el grillo maldito que nosotros conocemos?

—Si, como ese. Y luego ese grillo maldito los hacia trabajar sin descanso, aunque no todo era malo pues también habían otros niños. Uno era de niño de chocolate que siempre usaba una playera roja, otro niño de color del sol por sus cabellos, un niño oriental de cacahuate que era muy inteligente y sobretodo un niño de cabellos verdes de caramelo que era el más especial junto con otros más.

— ¿Los niños se comían entre si, Ikki?

Sonrió el mayor y prosiguió con su relato—No lo creo, Shun...eran diez, trabajaban todo el día pero se divertían mucho juntos, hasta que un día el grillo maldito los separo´. Cada uno fue a caminos distintos y...—suspiro el niño.

—Esa historia es muy triste Ikki, cuéntame otra, yo nunca quiero separarme de ti.

—Shun, si algún día tenemos que separarnos, quiero que mires al cielo y sepas que yo también lo veo, aunque estemos lejos es como si estuviéramos juntos porque estamos bajo el mismo cielo, las mismas estrellas y mismo sol.

— ¿Por qué me dices eso, Ikki? ¿Te irás?—el fénix observo´ futuras lágrimas en los ojitos de su hermano y para sosegarlas decidió mentir mientras le acariciaba el rostro.

—No, nunca me iré de tu lado, porque aunque muera o me vaya siempre estaré en tu corazón...

Andrómeda decidió no preguntar más, sabia que algo no estaba bien con su hermano y que no le decía la verdad .En ese silencio, decidió dormir esperando que la vida no lo separara de su hermano y que ese grillo maldito se apiadara de ellos.

Continuara...

Hoy si estoy de un dramático/feliz que bueno!, pero les cuento que con un poquito de tiempo que me he hecho y organización, aquí les traigo más historia a petición de ustedes. También contarles que si mi redacción esta mejorando es porque estoy repasando temas de español para un examen y de vez en cuando recordar temas fundamentales nos pueden ayudar bastante.

Este capitulo va dedicado especialmente a Sakura Li, gracias por tus palabras y tiempo no sabes como me alientas, linda!

Un agradecimiento a todos miki1920, legendary ,a Andrómeda love (un cariñosos abrazo ,me llegaron al corazón tus palabras y sip parte de los relatos son experiencias personales y otras tantas son de la vida misma),a Pegaso Seiya y Melpómene(te prometo que ya no hare´ sufrir tanto a Shuni). Aun seguirán las aventuras divertidas, pero ahorita puse algo conmovedor para ir acercándome a la historia.

Y si alguien mas se perdió por este camino, muchas gracias.