Castiel salió rápido de la cama y fue a las regaderas, pasando un largo tiempo bajo el agua, tratando de sacar de su mente lo que acababa de hacer. De las imágenes en las que había pensado mientras se daba placer así mismo, tratando de convencerse de que no pensaba en Dean más que como amigo. Casi se había convencido de que era cierto, hasta que caminó a la cocina y encontró a Dean en la estufa mientras tarareaba al mismo tiempo que cocinaba…algo.
Y viendo al hombre sin preocupaciones, aun si solo podía ver su espalda, hizo que los sentimientos que Castiel había tenido más temprano regresaran con fuerza, dejando terriblemente claro para él que sentía cosas por Dean que no debería. Así que cuando el otro hombre giró y le sonrió, él desvió la vista.
Él no quería que Dean viera lo sentimientos en sus ojos y él sabía que podría hacerlo. Dean siempre podía leer sus sentimientos.
"Hey, Cas. Estoy haciendo tortitas, ¿quieres?" Dean sonrió al ex ángel mientras entraba a la cocina con el cabello ligeramente húmedo de la ducha, aunque mirándolo bien Dean pudo apreciar que estaba usando la misma ropa del día anterior. Parecía que tenía que encontrarle más ropa.
"Sí, gracias Dean. Apreciaría mucho eso" replicó Castiel sin ser capaz de mirar a su amigo mientras se movía a la mesa y tomaba asiento, colocando sus manos frente a él y manteniendo ahí su mirada.
"Muy bien, tortitas en camino" respondió Dean alegremente, aunque algo confundido ante porque Cas no lo miraba, pero hey, tal vez el hombre estaba avergonzado acerca de su conversación anterior. Después de todo, si los lugares fueran invertidos, sabía que estaría igual. Por lo que todo lo que Dean tenía que hacer era mostrar que no le importaba. Entonces Cas a lo mejor volvería a como estuvo el día anterior, sí. No había duda. Teniendo eso en mente, se aseguró de tener una sonrisa amistosa en su rostro mientras se acercaba con dos platos y jarabe.
Era tiempo de calmar los nervios de Cas.
Empezaron a comer su desayuno con un sofocante silencio rodeándolos en la habitación, haciendo sentir a Dean la necesidad de hablar. Y por eso dijo lo primero que se le vino a la cabeza.
"Hey, Cas. Los humanos necesitan cambiar su ropa todos los días, ¿sabes?" dijo Dean en lo que esperaba que fuera una forma bromista, con una sonrisa firmemente colocada en su rostro.
"No tengo ninguna otra ropa que vestir Dean. Lo siento" respondió Castiel mirando brevemente a Dean y luego lejos otra vez, aunque pudo tomar nota de la sonrisa y supo que Dean no había querido decir nada con su oración.
"Hey. Nada de eso. Está bien, puedes tomar prestadas algunas de mis prendas" comentó Dean frunciendo el ceño cuando Cas se rehusó a mirarlo. Tal parecía que tenía que hablar más para tener a Cas de regreso a como era antes de…bueno, antes.
"Estoy bien, Dean. No quiero causar molestia" respondió igual. Él no quería tomar la ropa de Dean, sabiendo que había sido usadas por el hombre por el cual estaba empezando a empezar a creer que tenía sentimientos. Era complicado, extraño y no tenia sentido, pero el solo sabía que preferiría no usar más de las cosas de Dean de lo que tuviera que hacerlo.
"No es problema Cas, aunque probablemente deberíamos conseguirte ropa para ti mismo, así como un tatuaje anti-posesión. ¿Y también uno de los que grabaste en las costillas de Sam y las mías? ¿Algo para mantener lejos a los ángeles?" Dean preguntó involucrándose con la idea de llevar a Cas de compras y conseguirle todo lo que necesitaba, conseguir que estuviera listo para enfrentar el mundo exterior. Seguro, él no quería hacerlo pronto, pero la manera en que Cas se comportaba, tal vez se sentiría mejor con ropa que hubiera escogido por si solo y que le quedara a la medida en lugar de las prendas de Dean. Con suerte lo ayudaría a poder ajustarse a ser humano.
A eso Castiel miró arriba con el ceño fruncido, a pesar de que sus ojos no se encontraron con los de Dean, el parecía estar mirando a la pared mientras recorrida su inventario de símbolos.
"Creo que puede haber uno que podría usar. Lo dibujaré después del desayuno" finalmente Castiel respondió a Dean, aunque regresó a su casi vacío plato sin encontrarse con los ojos de Dean una vez más mientras hablaba, haciendo que Dean se empezara a preocupar acerca de lo que había hecho para molestar a Cas.
"Asombroso. Veré cuando puedo hacer una cita en el lugar de tatuajes para ti y entonces también iremos de compras, ¿esta bien?" Dean respondió forzándose a sonar animado aun si estaba repasando todo lo que había pasado desde que se levantaron en la mañana y empezando a preguntarse si fue demasiado lejos con Cas. Porque no podía pensar en otra razón por la que el hombre no lo vería a los ojos, a menos que cruzara una línea que tenía Cas cuando lo tocó.
Hijo de perra. ¿Por qué su libido tenía que tomar el control esa mañana? ¿Por qué no pudo apegarse al plan de largo plazo? Maldita sea. Ahora tendría que iniciar de nuevo y ser mucho más cuidadoso con Cas.
"Por supuesto Dean" acordó Castiel. Si tenía su propia ropa y tatuajes podría irse si tenia que hacerlo, si Dean alguna vez averiguaba los sentimientos que estaba teniendo por él. Si, eso sería lo mejor. Asegurarse de tener sus propias cosas si y cuando Dean le pidiera que se fuera y ya estuviera listo.
"Perfecto. ¿Qué quieres hacer hoy?" le preguntó Dean terminando su comida, esperando que Cas lo mirara cuando empujó su plato a un lado y se concentró solamente en él.
"Creo que me gustaría ayudar a Sam y Kevin, si no te molesta" replicó Castiel haciendo a un lado su plato también, reusándose todavía a mirar a Dean a los ojos.
"Por supuesto que no Cas, es tu tiempo, pásalo como quieras" dijo Dean amablemente, aunque suspirara internamente por las palabras de Cas.
Con eso el ex ángel sonrió a su amigo, levantando brevemente sus ojos antes de moverse rápidamente fuera de la habitación.
Él necesitaba estar tan lejos de Dean mientras trataba de solucionar los sentimientos y pensamientos que tenía y si estaba con Sam y Kevin sabía que era menos probable que Dean lo tocara en cualquier forma inapropiada. Él conocía a Dean y él no…haría lo que sea que trataba de hacer mientras su hermano anduviera cerca. Y quedarse con Sam el resto del día, le daría algo de tiempo para tratar de averiguar y resolver lo que pasara con sus emociones y mente.
Y Dean mirando a Cas, prácticamente correr fuera de la habitación, maldijo largo y duro a su mismo.
"Felicidades. Realmente echaste a perder esto en serio Dean. Muy bien" murmuró a la par que se paraba en la cocina y limpiaba después del desayuno.
¿Cómo pudo ser tan estúpido como para hacer…lo que hizo en la mañana?
No cabía duda de que Cas le tenía miedo y eso era lo más lejano de lo que él quería hacerle sentir al ex ángel.
Maldita sea.
¿Cómo arreglaría las cosas?
Tratando de encontrar una respuesta a ese pensamiento, Dean fue y puso algunas de sus prendas en la cama de Cas para él, sin notar siquiera que había elegido su camisa favorita para que el ex ángel la usara. Una vez hecho eso hizo su recorrido hasta la habitación principal para avisarle.
Castiel había ido hacia la habitación principal y saludado a Sam y Kevin, para luego sacar el libro más grande que pudiera encontrar para que pudiera esconderse detrás de este mientras resolvía sus sentimientos.
Él estaba tan inmerso en su mente que no escuchó cuando Dean regresó, pero cuando tocó su hombro para atraer su atención, Castiel se encontró saltando en el aire por la sorpresa y después sintió una calidez recorrerlo por la conexión. Una conexión que necesitaba terminar, ahora. Con ese pensamiento giró su silla para que la mano de Dean cayera de el y regresó a mirar al cazador, asegurándose de concentrarse en el cabello por encima de la oreja izquierda y no mirarlo a los ojos.
"Hey, Cas. Hmm, puse algo de ropa sobre tu cama" dijo Dean tratando de sonreír sin querer dejar que Cas viera lo herido que se había sentido cuando se movió para que no lo estuviera tocando más.
Le gustaba tocar a Cas, nunca se había dado cuenta de que tanto hasta ahora que Cas parecía no estar feliz con la conexión. Ahora de forma repentina, Dean sentía la perdida.
"Gracias Dean" murmuró Castiel mientras se levantaba rápidamente y salía de la habitación, tratando de que no pareciera como si huyera, pero todos los que se habían quedado en la habitación pudieron ver que eso era exactamente lo que había hecho.
Con la salida de Cas, Dean se sentó pesadamente una silla y de forma distraída trajo un libro con el ceño fruncido.
Él necesitaba pensar en una solución y necesitaba hacerlo rápido.
Y Sam, quien miró toda la interacción, anticipando miradas de enamorados con las que podría molestar a Dean mas tarde, se preguntó que demonios pasó entre ellos.
¿Qué cambió de los tiernos arrumacos de pareja que había visto en la mañana juntos en la cama, a que Cas se luciera como un conejo asustado atrapado por los reflectores y Dean frunciera el ceño hacia su libro como si tratara de revolver los problemas más grandes del planeta? Pero de nuevo…era sobre Dean de quien estaban hablando, el hombre emocionalmente más constipado que ha conocido y el ángel que era completamente ignorante a las emociones e interacciones humanas.
¿Era una sorpresa si ellos se perdieron en algún momento de mala comunicación?
¿De alguna manera algo se había perdido en la traducción?
Él solo esperaba que Dean lo solucionara porque Sam no tenía duda de que todo fuera culpa de Dean. Después de todo, él era quien había sido humano por 35 años y Castiel solo lo había sido por 2 días.
Con esa revelación, Sam lo dejó pasar y regresó a su libro, tratando de ver si podía encontrar algo sobre los ángeles cayendo.
Él no iba a solucionar los errores de su hermano, Dean tendría que hacer eso por si solo. Sam no se iba a involucrar. Pero aun mientras pensaba eso, él sabía que si las cosas continuaban como estaban, tendría que hacer algo, pero la pregunta era, ¿qué?
Nota:
Hola.
¿Cómo están? ¿Cómo les va? ¿Qué han hecho últimamente?
Aquí está otro capítulo.
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