Cap.9: Una tarea muy fácil
-¿Está Hermione aquí?, preguntó Ginny al borde del llanto.
-¿No estaba con ustedes? ¿Qué pasó Ginny? , dijo Harry cerrando la puerta después de que Ginny entrara.
La pelirroja empezó a llorar en el hombro de su hermano sin dar ninguna clase de explicación. Ron no sabía qué hacer ni qué pensar, estaba preocupado por el llanto de su hermana y también por el hecho de que ésta no supiera dónde estaba Hermione.
Harry se acercó a su enamorada con mucho cuidado y le dio unas palmaditas. A lo cual la chica reaccionó bien porque lo abrazó y empezó a contar todo lo que había sucedido:
-Estábamos muy nerviosas y nos temblaban las manos…
-----**Flashback**-----
-Tú estás loca Herms! Y si nos ven esas huecas?, decía Gin en voz baja.
Hermione ya no escuchaba la voz insistente de Ginny, apuntó al cielo con su varita y cerró los ojos para concentrarse. Al instante aparecieron nubes negras en el cielo que antes estaba bien despejado y comenzó a helar.
Hermione y las demás se taparon lo más rápido que pudieron y encantaron al muñeco de la banshee, pero antes Ginny tuvo que levitar a Ginger para que mire toda la escena y les de indicaciones sobre qué pasos seguir.
Ginger no estaba tan cómoda allá arriba porque sabía que cualquiera la podía ver. De pronto su cuerpo se movió rápidamente hasta quedar detrás de una roca. Fue tan rápido que se golpeó la nariz, intentó gritar pero alguien le había quitado la voz.
-Ginny! Es Marianne y no está viendo!, decía Hermione tiritando de frío y mirando fijamente a esos ojos verdes que la molestaban tanto.
-Esa come hombres va a ver de lo que soy capaz!, dijo Ginny en voz baja preparándose para ir hacia Marianne que la miraba con la boca abierta.
-No! Déjala que se vaya…y quítale ese maldito encantamiento silenciador a Ginger!
Ginny obedeció y se escuchó un grito ahogado de parte de Ginger que se tocaba la nariz que le sangraba muy fuerte. Cuando la pelirroja voltio a ver a Marianne , ella ya no estaba y sólo quedaba la rara vista del mar convirtiéndose en hielo.
Ginger les hizo la seña para que dejen salir a la banshee y así lo hicieron. Hermione estaba muy concentrada tratando de no preocuparse por Marianne. Ginny se puso la varita cerca de su garganta y empezó a hablar con su voz tergiversada y muy alta.
Cuando terminó todo el circo, Hermione dejó caer a Ginger con mucha cólera en el suelo:
-AH!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!....AUCH!
-Hermione! Por qué hiciste eso!
-Basta Ginny todo esto fue tu culpa! Si no hubieran aparecido en este asqueroso instituto y si me hubieran hecho caso nada de esto habría ocurrido! Yo sabía que esto no estaba b…
-Chicas…
-bien! Tu sabes Ginny que nunca me gustó la idea de que me descubrieran! Ahora a dónde iremos! Maldita s..
-CHICAS!! , terminó de gritar Gabriella que había llegado corriendo y estaba cerca de Ginger que estaba sangrando bastante.
Hermione se volvió y observó horrorizada lo que había hecho por no contener la cólera y el miedo. Ginny ya estaba llorando y corrió a ver cómo estaba Ginger porque no se la veía muy bien que digamos.
-Hay que llevarla a la enfermería!, gritó Gabriella con miedo.
Hermione lloraba y empezó a correr desesperadamente, aparentemente sin rumbo:
-Hermione! ¿A dónde vas?
-Déjala Gin… sabes cómo arreglar esto mediante magia?
-P…pu...es sí pero no creo poder hacerlo bien…estoy nerviosa…
-Hay que llevarla a la enfermería!
-cla…claro
Las dos chicas llevaron a Ginger, que estaba inconsciente, a la enfermería más cercana que encontraron. Tuvieron que inventar que la chica se había caído de las escaleras y que la habían encontrado así.
-----**Fin Flashback**-----
-Después vine aquí en busca de Hermione porque ella sabe cómo hacer esos hechizos de curación…supuse que estaba aquí …pero –Ginny se volvió a quebrar y siguió llorando mientras que Harry la abrazaba con cara de preocupación.
Ron y los demás chicos estaban perplejos con lo que Ginny había contado así que no decían nada y sólo se dedicaban a mirar a la chica con una mirada de preocupación. El primero en reaccionar fue Javier, que al escuchar lo que le pasó a Ginger sintió una angustia tremenda. El chico salió de la casa corriendo hacia la enfermería. Pero Ron no se quedó quieto por más tiempo:
-Voy a buscarla…, fue lo único que dijo después de que Javier haya salido sin previo aviso.
Ron corría con todas sus fuerzas hacia la playa, no tenía idea de dónde podía estar pero sabía que tenía que ser en un sitio apartado de toda la preparatoria y quizás podría ser un lugar cerca de la playa. Mientras corría desesperado por la orilla no pudo evitar pensar en aquella castaña que le quitaba el sueño. Nunca se habría imaginado que la única persona que había tocado su corazón estaría tan cerca. Cuando él la vio bajando de las escaleras, tan preocupada por Gabriella y Ginger , no pensó que cabía tanta emoción en él. Simplemente sabía que allí estaba ella, la chica que había huido del peligro y había dejado atrás a todos sus amigos, pero se había prometido que esta vez la tendría para él y que nada se iba a entre poner para que ellos sean felices juntos. Así que se concentró bien en buscarla y dejó de lado sus pensamientos.
Ya llevaba casi media hora corriendo a la orilla del mar y no había ni rastro de la chica por ninguna parte. Lo único que le quedaba era sentarse en una de esas rocas que se veían a lo lejos donde el mar las bañaba con su agua salada.
El pelirrojo empezó a caminar despacio porque ya estaba muy cansado y el sol estaba demasiado fuerte para su gusto ya que eran las 12 del día más o menos. Cuando llegó a las rocas se sentó en una de ellas, un poco frustrado por no haber encontrado a Hermione.
-Por Merlín… ¿Dónde estás Hermione?, dijo mirando hacia el mar y agarrándose la cabeza en señal de desesperación.
-¿Por qué me buscas?
Al escuchar la voz quebrada de Hermione, al chico se le aceleró el pulso y volteó a verla. Ella estaba roja, por el sol, y algunas lágrimas aún quedaban en su rostro. Lo único que atinó a hacer fue abrazarla muy fuerte y darle varios besos en la mejilla.
Hermione estaba muy mal porque se sentía culpable de la caída de su amiga. Había sido muy egoísta al pensar que sólo ella sufriría las consecuencias de todo el espectáculo de magia que habían hecho. Cuando Ron la nombró no pudo evitar sentirse un poco feliz porque sabía que él la estaba buscando a pesar de lo que ella hizo con Ginger. Estaba tan enamorada de aquel chico del que había escapado secretamente poniendo de escusa que sus padres no querían que ella esté en constante peligro. Al sentir su aroma y esos pequeños besos que le estaba dando, sintió que el corazón le daba un vuelco enorme. No sabía cómo reaccionar ante tantas muestras de cariño así que sólo lo abrazó y se dedicó a mirar el mar para tranquilizarse.
Cuando se separaron, Hermione ya no lloraba pero aún quedaba esa desolación reflejada en su rostro. Después de unos segundos incómodos Ron decidió romper el hielo para contestar la pregunta que ella le había hecho.
- No quiero que te pase algo malo por eso te buscaba…
Este comentario hizo que a Hermione le brillaran los ojos y por un instante olvidó todas sus penas. Le sostuvo la mirada por unos segundos viendo que éste sonreía un poco.
-Yo…no sé como sentirme…, respondió la chica al fin.
Ron no se esperó tal respuesta y pensó por un momento que tendría algo que ver con el amor que él sentía hacia ella.
-¿No sabes cómo sentirte? , preguntó el chico tomándola del rostro.
Hermione estaba hecha un lío, no sabía si confesarle que lo amaba o cambiar el tema hacia lo ocurrido con Ginger.
- Fui muy egoísta….No sé en qué estaba pensando Ron….
- Te dejaste llevar por el miedo… te conozco y sé que hacer travesuras te da pánico… ¡Vamos! Sería raro que no hayas hecho nada…. aunque eso no justifica lo que hiciste con Ginger.
Ron era un amor, ella se sentía mal y él le bromeaba para que se sienta mejor. ¿Qué otro chico haría eso por ella? Había desperdiciado una gran oportunidad en Inglaterra al no expresarle su amor. Pero estaba tan confundida con lo que le estaba pasando últimamente que no podía pensar con claridad. Decidió dejar ese lindo tema para reflexionarlo más tarde y centrarse en disfrutar de su cercana presencia:
- Tienes razón. Soy una mala amiga. Le debo mil favores ahora. ¿Verdad?
- Sí Mione pero ya sabes que cuentas conmigo para lo que quieras.
La castaña asintió y se quedó mirando el horizonte. Sus ojos ya no estaban tan rojos como antes y una leve brisa alborotaba su cabello. Ron estaba muriéndose con esa imagen. No pudo resistir más y pasó un brazo alrededor de ella, acercándola más hacia él.
Hermione dio un respingo y pronto se le puso la piel de gallina. ¿Acaso Ron la estaba abrazando?
-Herms… ¿es cierto que no te ha gustado que viniéramos?, preguntó afligido el pelirrojo.
-¡Oh Dios! Lo siento Ron. Las cosas que le dije a Ginny fueron…
-Sí me lo imagino. Creo que es hora de decirte algo muy importante.
La chica se puso tensa y le empezó a temblar todo el cuerpo como gelatina. Se imaginaba que Ron le iba a decir que se iban a ir del instituto para complacerla.
-¿Qué…me tienes que decir?
- Yo…sufrí mucho cuando te fuiste sin avisar. No pensé que te irías así como así. Me dijeron que te habías ido por miedo pero yo no creo eso. Herms… ¿Por qué te fuiste?
Volteó su rostro para encontrase con la cara de intriga de Ron. No se había esperado tal pregunta y mucho menos se había preparado para dar una respuesta. ¿Qué le iba a responder?
-Ron…yo…me fui de Inglaterra por una razón muy importante…créeme
-Lo sé porque no nos habrías dejado si no fuera por una muy buena razón. ¿No?
Su rostro estaba tan cerca que podría contar todas sus pecas. Sus ojos azules estaban clavados en los de ella. No tenía palabras para describir lo que se sentía estar tan cerca a él.
-Sabes muy bien que no le tengo miedo al peligro…por algo pertenecí a Gryffindor…Aunque hay cosas que me asustan más que el peligro…Ron no te puedo decir por qué me fui en este momento.
-¿Por qué?, esas últimas palabras lo habían decepcionado.
En un tremendo arrebato, Hermione abrazó a Ron con tantas fuerzas que casi se caen al agua. No podía decirle el por qué de la situación así que siguió abrazándolo por un largo rato.
El chico se sentía tan bien pero confundido por la actitud de ella. No le había respondido con palabras pero sí le había abrazado muy fuerte.
Hermione se separó un poco de él sólo para decirle algo en el oído:
-Tampoco es el momento de explicarte el por qué Ron…
- Esta bien…, susurró muy despacio.
-¡Te quiero mucho!, y le dio un beso en la mejilla izquierda.
-Yo también, le dijo sonriente.
Ginger se encontraba recostada en una de las camillas de la enfermería, estaba dormida porque le habían dado algunos calmantes para el dolor. Ginny, Harry y Javier, estaban sentados a su alrededor escuchando las indicaciones que les daba la enfermera para el cuidado de su amiga:
- Tiene que tomar las pastillas cada 8 horas y no puede hacer ningún esfuerzo físico por dos días
-¿Puede irse ya?, preguntó Ginny un poco angustiada.
-¡Por supuesto que no! Tiene que guardar reposo por unas cuantas horas, así que la pueden llevar a su casa a las 6 de la tarde aún…
-¿Le darán de almorzar?, Javier estaba dispuesto a llevarle comida si es posible.
-En la enfermería tenemos un menú especial para los enfermos pero en estos casos no servirá para saciar su hambre…
-Entonces puedo traerle algo de comer
Harry intercambió miradas con Ginny, quien se mostró un poco sorprendida por la repentina amabilidad del chico.
-Claro porque se despertará con mucha hambre…Bueno chicos dejen descansar a su compañera ya pueden ir saliendo, dijo la enfermera para dar por acabada la conversación.
-Una pregunta más: ¿A qué hora se despertará más o menos?
-Dentro de una hora, dijo empujándolos hacia la puerta.
Cuando los chicos salieron casi se caen del susto, tenían a Marianne y a Alex en frente:
-¡Por Dios Al yo la vi haciendo magia lo juro!, decía la chica que parecía tener un berrinche con su hermano.
-¡Te he dicho que no te creo nada además tú odias a Cinderelle y a Brittany!
Harry, Ginny y Javier estaban con el corazón a mil por hora cuando oyeron la acusación de Marianne. Harry carraspeó un poco para hacerse notar junto a sus amigos:
-¡Oh Alex! ¡Te dije que estaban aquí!
Alex estaba desconcertado.
-Marianne tengo que hablar con ellos a solas así que vete por favor
-¡Pareces tonto creyendo en esta gente Alex! ¡No son más que unos imbéciles! , Decía mientras se apartaba del grupo.
-Tu hermana es una mentirosa…de hecho hemos venido porque me dolía un poco el estó…
-No mientas Ginny
-¿Qué? ¡Pero si es verdad! , dijo Harry algo aturdido.
-Yo sé de dónde son ustedes y por qué están acá. También sé toda la verdad sobre Hermione , Gingeranne y ustedes.
Los chicos estaban con los ojos bien abiertos de la impresión.
-¿Qué pasó? ¿Cómo está Ginger?
-Primero que nada ¿Me permitirías desmemoriar a tu querida hermana?, preguntó Javier un poco ansioso.
-¿¿¿Qué????
-Sólo hasta que no recuerde lo que vio hoy, corremos un gran peligro si se propaga nuestro secreto.
-Hazlo…todo sea por Hermione
Ginny frunció el seño en señal de reprobación, no quería a Alex como enamorado para su mejor amiga.
Javier caminó hacia Marianne y la atacó por la espalda lanzándole un hechizo inmovilizador. Luego la desmemorió y, ayudado por Harry, la llevaron a la enfermería argumentando que había sufrido un desmayo.
-¿Sabes Alex? No es un buen sitio para hablar sobre estas cosas. Vamos a almorzar y te diremos todo lo que pasó. – Dijo Ginny con un gesto de amabilidad falsa y empezó a caminar hacia los restaurantes más cercanos.
Bryan y Gabriella seguían buscando a Hermione. Hacía rato que Ron había salido a buscarla. Buscaron en la casa de las chicas, en la piscina, en los salones, etc. Pero no la encontraron.
-¡Me rindo! No sé dónde más puede estar…
-Gaby qué tal si vamos a buscar a los demás y comemos en el restaurante de mi tía porque Ron ya debe haber encontrado a Hermione.
-Tienes razón…además no creo que tenga muchas ganas de vernos después de lo que pasó.
-Bien… ¡El que llega último invita los helados! Jajaja
-¡Bryan! ¡Eso no se vale! ¡Vuelve aquí! , pero el chico ya no la oía así que se mandó a correr a toda velocidad.
Si hay algo que Gabriella hace muy bien es correr. Siempre participó en las olimpiadas de la preparatoria ganando varias medallas de oro. Así que no tardó en alcanzar a su enamorado que ya se veía cansado.
- ¡Eso te pasa por tramposo! Jajaja, gritó la chica mirando hacia atrás hasta que chocó con alguien y se cayó al suelo.
- ¡Gaby!
La chica reconoció la voz quejumbrosa de Alex.
-¡Alexandro! ¡Por qué te cruzas en mi camino! ¡Pedazo de idio..!
- ¡Ay no otra vez Gaby no te vuelvas Gabyneitor de nuevo!, exclamó Alex con ojos suplicantes.
-¡Te voy a matar!
- ¡Gaby ya basta! ¡Viene con ellos!, gritó Bryan que trataba de separarlos.
La chica dejó de masacrar a Alex y levantó la mirada. Cuando vio quienes eran su rostro se puso rojo de la vergüenza:
-Tú no te salvas de esta- le dijo a Alex que estaba con mucho temor y se paró como si nada hubiera pasado – ¡Ginny! ¿Cómo está Ginger?
Ginny estaba tan sorprendida y divertida como los demás así que se limitó a decir:
- Sin duda está mejor que él, dijo mientras señalaba al pobre Alex que seguía en el suelo.
Todos rieron por el comentario de la pelirroja y fueron a comer a un restaurante cercano. Ahí le explicaron todo lo que había pasado a Alex y este al fin comprendió todo. Después de comer fueron a comprar helados que pagó Gaby por ser tan mala con Alex y regresaron a sus casas para ir en busca de sus ropas de baño porque se morían de calor. A excepción de Javier que estaba muy ocupado comprando comida para llevársela a Ginger.
Ron y Hermione caminaban por la orilla del mar. Ella había insistido en no ir en busca de sus amigos porque no se sentía preparada para afrontar la situación. Además los dos estaban tan bien juntos que hubiera sido muy cruel de parte del destino separarlos:
-¿Cómo están tus padres? No me despedí de ellos cuando me fui.
-No te despediste de nadie cuando te fuiste Herms…
-Ay Ron … de veras no es el momento de decírtelo
-No te preocupes…mis padres están muy bien
-¡Oh qué bueno!
Después de largos minutos en silencio la castaña propuso un chapuzón en el mar porque el calor estaba insoportable. El único inconveniente era que ninguno de los dos traía puesta la ropa de baño:
- Que raro que me haya olvidado ponerme la ropa de baño…nunca salgo de casa sin ella.
- Has debido estar muy nerviosa como para habértela olvidado, dijo Ron con una sonrisa de oreja a oreja.
-¡No te burles de mí!
-No me burlo, dijo en tono inocente mirándose las uñas.
-¿Entonces?
Ron no le contestaba todo lo que hacía era mirarse las uñas de su mano derecha muy interesado.
La chica se acercó y le tomó la mano apartándola de la vista del pelirrojo.
-¿Ron?
El plan del chico había funcionado y ahora ella le había tomado de la mano.
- ¡Que recibirás un castigo por haber hecho travesuras hoy!
-¿Qué? ¡Estás loco! ¡Ron! ¡Bájame! ¡No tengo ropa de baño!
El pelirrojo la soltó en el mar y dijo riéndose:
- ¡Oh Herms discúlpame no lo sabía! Jajaja
La chica sacó su cabeza del agua y respondió aturdida.
-¡Ronald Weasley no me hables nunca más!
El chico pensó que lo decía en serio y se acercó para ayudarla.
-¡Era una broma! ¡Déjame ayudarte!, le tendió una mano pero ella jaló de él para que se cayera también.
-¡Caíste! Jajaja
-¡Hey! Eso no se vale te iba a ayudar…, dijo incorporándose al igual que ella.
Hermione estaba empapada y su polo blanco ya no era blanco sino transparente. Además lo tenía pegado en todo el cuerpo lo cual hacía que se le viera la ropa interior.
- ¡Oye Mione! ¡Lindo brassier! Jajaja, dijo Ron que estaba embobado y a la vez divertido por la situación.
La chica se miró y se sonrojó muchísimo. Ron se estaba escurriendo el polo y no paraba de reir.
-¡¡ E…Es tu..culpa!!, dijo un poco nerviosa y jalándose el polo hacia delante para que deje de notarse.
-Adoro ser el culpable, dijo sonriendo pícaramente y saliendo del agua.
Hermione se quedó helada con esa respuesta y cuando volteó a mirarlo él ya había caminado bastante. Así que corrió a coger sus sandalias para correr tras él.
-¡Ron! ¡No tiene gracia! ¡Maldito pervertido!, gritaba la castaña un poco agotada porque estaba corriendo.
El chico solo se reía mientras seguía caminando a pasos agigantados mientras su amiga corría como loca para alcanzarlo.
- ¿Y dices que haces deporte? ¡Deberías haberme alcanzado hace rato!
La chica le contestó jadeando por el cansancio:
-¡Me voy a casa!, dijo desapareciéndose.
El pelirrojo se quedó estúpido al ver que Hermione desapareció haciendo uso de magia. Cuando reaccionó miró a todos lados para comprobar que no había nadie. Estaba horrorizado por lo que acababa de pasar. Así que se arriesgó y se concentró en la puerta de entrada a la casa de las chicas. En un par de segundos ya estaba ahí pero no estaba solo, una chica gritó escandalizada de la impresión al ser la única testigo de ver esa aparición. Ron tomó su varita y dijo: Ovibliate. Los ojos de la chica se nublaron y su mirada se tornó algo soñadora. El pelirrojo aprovechó la distracción para buscar a Hermione.
- ¿Dónde se habrá metido esta loca?
-¿Hablabas de mí?
Ron pegó un salto y dijo:
-¿Cómo se te ocurre desaparecerte así? ¡Estás demente! ¡Estamos rodeados de muggles!
-Ron…Ron…Ron…, dijo la chica moviendo la cabeza negativamente,-Aún no aprendes a ser precavido…
-¿Cómo?
-¡Es obvio que me aparecí en un rincón para que nadie se dé cuenta!
-Igual me parece una locura Herms… ¿Se puede saber qué haces?
-Busco las llaves para abrir la puerta ni modo que entre escalando ¿no?
-¡Estás molesta conmigo!
-¡No seas tonto Ron! ¡Ya no soy una niña!
-¡Uf me asusté pensé que tendría que luchar contra ese genio que tienes siempre!
Hermione abrió la puerta de su casa e hizo pasar a Ron a la sala, le dijo que iría a cambiarse de ropa para ir a almorzar con él. Ron solo pudo sonreír como un bobo porque el hecho de que ella no se haya molestado como siempre lo hacía le traía muchas esperanzas.
En la piscina se había armado un campo de batalla para ver quién era el que se tiraba el mejor clavado. Hasta el momento iba ganando Gabriella, que tomaba clases de natación por las tardes. Aunque Ginny tampoco se quedaba atrás, la pelirroja siempre era muy hábil para cualquier jueguito de esos. Harry y Bryan, muy picones, aprovecharon que las chicas estaban distraídas para tirarlas al agua. Enseguida se arrepintieron porque las chicas salieron de la piscina con las caras rojas de ira y los persiguieron con unos baldes llenos de agua que había dejado el señor que regaba los jardines.
Así siguieron toda la tarde hasta que se hizo de noche y tuvieron que dejar los juegos para el día siguiente que era domingo. Harry y Ginny se ofrecieron para devolver las toallas que se habían prestado de la "Casa club".
La "Casa club" era un lugar donde se podían rentar toallas, juegos de mesa, bicicletas, skates, etc. Estaba decorada de forma rústica y siempre ponían música los fines de semana en las noches para que los estudiantes puedan relajarse y bailar un rato.
Bryan y Gabriella dijeron que se encontrarían todos en la casa de las chicas para preparar un lonche pero que primero ellos irían a ayudar a Javier para traer a Gingerane de regreso a casa.
-¡Uy! ¡Los van a interrumpir!, dijo Ginny pícaramente.
-¡Jajaja! Tienes tanta razón Gin pero creo que un poco de ayuda les vendrá bien…,dijo Gaby divertidísima.
-Sí, no vaya a ser que Ginger se desmaye al caminar…, dijo Bryan preocupado.
Así que los chicos se fueron dejando a Harry y Ginny solos por primera vez en todo el día. Los chicos se olvidaron olímpicamente de devolver las toallas y se dedicaron a besarse tiernamente. Se habían extrañado porque era la primera vez que se veían a solas después de todo el alboroto que causaron las chicas ese día.
Ron y Hermione se encontraban caminando de regreso a casa de las chicas. Habían almorzado en la playa en un restaurante que tenía piscina en la terraza. La habían pasado fenomenal nadando todo el día. (Esta vez sí habían llevado sus respectivas ropas de baño y sus toallas). Se habían quedado un largo rato sentados en una roca mirando la puesta del sol. Los dos se sentían tan bien que no reparaban en el tiempo. Cuando quisieron darse cuenta ya habían pasado de las 6 y media. Ahora estaban caminando muy juntos porque Ron había notado que Hermione tenía algo de frío así que pasó su brazo por sus hombros para abrigarla un poco. La chica, que no se esperaba esto, se puso muy nerviosa y ella también acercó su cuerpo hacia él pasando su brazo derecho por la cintura de ron. El pelirrojo se sentía feliz nunca había experimentado tantos sentimientos juntos en un par de segundos. Nadie con buen corazón se habría atrevido a separarlos.
Ya faltaba poco para llegar y la chica se puso un poco triste por tener que separarse de Ron tan pronto. La había pasado tan bien con él que logró olvidarse de todas sus penas y preocupaciones por ese día. Cuando llegaron el pelirrojo se separó levemente de ella y le dio un beso en la frente:
-Herms… espero que estés mejor ahora…No me gusta verte llorar… Lo sabes ¿verdad?
La chica que se estaba derritiendo con su mirada tan azul como el mar le respondió:
-Ahora lo sé…Gracias por este día Ron…Yo…te…
La chica se detuvo, se había alucinado por un momento que estaban saliendo juntos desde hace años. Se puso roja como un tomate y rectificó su casi error para murmurar atropelladamente:
-
Ron se desilusionó, él quería escuchar la frase "Te amo" pero pensó que sería mejor responder para no quedar como un idiota.
-¡Claro! ¡Lo que tú quieras!
La castaña sonrió aliviada y abrió la puerta para dejar pasar al pelirrojo.
Javier se había pasado todo el día cuidando de Gingerane. La chica estaba muy agradecida por sus cuidados pero al mismo tiempo muy avergonzada porque la verdad era que ese chico la atraía de sobre manera. No sabía por qué pero Javier tenía algo diferente a todos los chicos que ella conocía. Era más atento, romántico, intelectual, responsble, sabio, etc. Su cabeza le dolía pero su corazón estaba saltando de emoción por tenerlo para ella todo el día.
De pronto la puerta se abrió y Javier se sobresaltó por ella entraron Gaby y Bryan conversando animadamente:
-¡Ginger! ¡Qué susto nos has dado pequeñaja! , exclamó Gaby al ver a su amiga echada en la cama con cara de dolor.
-¿Te duele la cabeza Ginger?, preguntó Javier preocupado.
-Un poco…
-Iré a llamar a la enfermera ustedes quédense hablando con ella por un rato, dijo señalando a la pareja recién llegada.
Cuando Javier se fue Gabriella y Bryan estallaron en carcajadas:
-¡Por qué se ríen tontos!, gritó Gingerane agarrándose la cabeza por el intenso dolor que esta le producía.
-¿No crees que se preocupa demasiado?
-¿Javier?
-¡No! ¡San Pedro!
-¡Ay Gaby sólo se preocupa un poco por mi dolor de cabeza!
-¡jajaja!, Bryan y Gaby se mataban de risa mientras Ginger los miraba furiosa.
En ese momento llegó la enfermera junto a Javier. La señora le dio a Ginger una pastilla para el dolor de cabeza, le recetó otras más para los días siguientes y dejó que se la llevaran.
Hermione botó el azucarero en un ataque de nervios, Ron sacó su varita y dijo: ¡Reparo!
-¡Ron! ¡No hagas magia!
-¡Vamos Herms tú fuiste la que se desapareció en la playa!
-¡y tú me seguiste!
-¡Al menos no voto las cosas al suelo!
-¿Me estás diciendo tonta?
-¡Claro que no! ¿Por qué estás tan nerviosa?, dijo acercándose a ella.
La chica ya había botado las servilletas al suelo, una silla y se había tardado en encontrar los interruptores de la casa para prender la luz de la sala y la cocina. Ron sonreía divertido sabiendo que la castaña estaba nerviosa porque tarde o temprano tendría que ver a sus amigas entrar por la puerta de la casa.
-¿¿Y…yo?? ¡No que va! ¡No te burles de mí Ronald! ¡Juro que no estoy nerviosa!
El chico se acercó tanto que parecía que la fuera a besar.
-No me burlo…No me mientas porque sé que estas nerviosa y no me gusta…que me digas Ronald, dijo el chico muy despacio y casi en un susurro.
La chica se sentía hipnotizada por esa voz tan dulce y suave que le hablaba tan de cerca. Estaba a punto de caer rendida antes esos labios tan rojos que la pedían a gritos pero de pronto se escuchó la voz de Gabriella:
-¡y nosotros que pensábamos que se habían ido del instituto! ¿No es cierto Bryan?
Ron y Hermione se separaron rápidamente poniéndose muy colorados.
-¡Claro que sí Gaby! ¡Jajaja!
Todos empezaron a reírse, la situación era muy incómoda para los chicos menos para Gaby, Bryan, Ginger y Javier.
-¡Ya cállense todos!
-¡No si ya nos vamos para que sigas con tu tarea Ron! , dijo Javier muy divertido.
-¡Después de todo fue una tarea fácil encontrar a Hermione! ¿no?
-¡Jajaja! Tienes razón Bryan ¡Fue pan comido!
Hermione quería desaparecer pero tenía que afrontarlo no siempre podía escapar de la realidad. Miró a Ron buscando ayuda pero el pelirrojo sólo fulminaba con la mirada al cuarteto que tenían en frente.
En los pensamientos de la castaña sólo decía: "Claro que fue fácil…todo es fácil a su costado… ¡todo!"
