LA VENGANZA
POR SAORI-LUNA
CAPITULO IX
El sonido de las olas a lo lejos fue lo que lo despertó, confundido Seiya parpadeó unas cuantas veces, tratando de descifrar en donde estaba.
-Pensé que no ibas a despertar nunca
El joven Pegaso la miró, sus ojos azules relucían como el mar, y su cabello rubio ondeaba al viento. El olor a sal llegó a él y súbitamente todo cobró sentido. Estaba en casa. Corrió hacia ella y colocó su cabeza sobre su regazo, tal y como lo hacía tanto tiempo atrás.
-Okaeri, hermano- pensó Mizu, mientras una silenciosa lágrima resbalaba por su mejilla.
-ATHENA! Quieres explicarme qué fue lo que pasó?
-Padre, yo no pude resistirme, no viste la forma en que deshonró mi templo? Y además tiene el descaro de decir que es más bella que yo? TENÍA QUE HACER ALGO!
-Ahora has creado algo que está destruyendo a tus preciosos humanos, qué harás al respecto Athena? – Una voz grave e irónica se escucha en el Olimpo.
-POSEIDON! TODO ESTO ES CULPA TUYA!!!
-Culpa mía, pequeña Athena?
-Sí, porque tenías que ir a seducir a una de mis sacerdotisas?
-No es mi culpa que tus sacerdotisas no sientan el mismo aprecio hacia la virginidad que tú, niña
-CÓMO TE ATREVES???!!!!!
-BUENO YA, DETÉNGANSE USTEDES DOS!- la imponente voz de Zeus puso fin a las discusiones de los otros dioses- ATHENA ENCÁRGATE DE "ESO" Y TU POSEIDON ALEJATE DE LAS DONCELLAS DE LOS TEMPLOS.
-Sí Señor- dijeron ambos inclinándose ante el gran dios.
Los claros ojos azules parpadearon por la luz, mientras pensaba en el sueño, o más bien el recuerdo que había estado rondando por su cabeza desde que había regresado al Olimpo. Había algo que ELLA tenía pendiente en la Tierra… había sido su culpa desde un principio y por eso Saori no tenía porque encargarse del asunto. La vida daba muchas vueltas… a ella jamás se le habría ocurrido pensar que su recipiente terminaría enamorandose del caballero de Pegaso…
-Athena-sama…
-Dragón…
-Athena-sama, Saori está bien?
Una breve sonrisa asomó en los labios de la diosa, en cuanto esto terminara todos podrían volver a la normalidad, ella a su hogar a descansar hasta la siguiente encarnación, y los caballeros a sus vidas regulares… sólo que esta vez algo sería diferente… Saori.
-Sí Dragón, ella está bien.
La expresión de Shiryu se relajó visiblemente.
-Entonces, por favor, dinos que vamos a hacer.
-Llama a los demás, les explicaré la situación.
-Sí, señora- dijo el Dragón retirándose.
No tan lejos de allí, en la cueva…
-Puedo sentirla, ese odioso cosmos lleno de superioridad y prepotencia… Athena ha regresado a la Tierra, Umi, pronto tendrá lugar nuestro esperado encuentro, esta vez sin héroes de por medio, tan sólo ella y yo. Despierta a los demás, deben estar en condiciones de enfrentarse a los santos, y dile a Mizu que venga
-Sí, mi señora
La misteriosa mujer dejó que su mirada se perdiera en el océano mientras esperaba a su hija.
-Me necesitabas madre?
-Cómo está nuestro invitado pequeña?
-Se encuentra bien, está durmiendo en estos momentos.
-Algún indicio de que la recuerda?
-Ninguno, madre, es mi hermano, por completo.
-Bien, asegúrate que seguirá estando así.
-Sí señora
-Bien, puedes retirarte.
Su querido Pegaso… el hijo que le había sido arrebatado justo después de nacer, para convertirlo en esclavo de los dioses… estaba segura que al final la sangre prevalecería por encima de todo, y sobre todo, por encima de ese delicado vínculo que había establecido con el recipiente de Athena. Entonces su venganza finalmente se habría completado, y Athena pagaría por haber arruinado su vida.
Mientras tanto, los caballeros divinos no podían ocultar la sorpresa en su rostro, y lentamente se inclinaban ante la mujer frente a ellos.
-Athena-sama…
-Levanten sus rostros caballeros, no es necesario que se inclinen, no es la primera vez que me ven
-Sí de esa forma- dijo impulsivamente Shun, para luego agachar nuevamente su cabeza-.
-Un simple cambio de imagen no es razón para que cambien su actitud hacia mí- continuó Athena- por favor, levántense.
Lentamente, Andrómeda, Cisne y Dragón alzaron sus rostros. Hasta el joven chino se encontraba sorprendido, a pesar de haber visto ya los claros ojos azules de la diosa, jamás habría imaginado que iba a ver a Athena en todo su esplendor. Shun miraba atentamente el largo cabello claro, la blancura de su piel, y el brillo en sus pupilas, mientras Hyoga detallaba la armadura.
-Y dónde rayos está Saori?
El momento de embeleso fue interrumpido por la dura voz del caballero del fuego…
-Nii-san!
-Bienvenido Ikki, esperaba contar con tu presencia- dijo la diosa
-Me has escuchado bien claro, verdad? Dónde está Saori?
-Ella está en un lugar seguro, es mejor para ella que no intervenga en esta batalla.
-Athena-sama, sabe usted que está pasando?
-Desafortunadamente, esta es una batalla que ha estado pendiente desde hace mucho tiempo…
Los caballeros escucharon atentamente a la diosa, mientras en sus rostros se veían reflejados la incredulidad, la molestia, y, lentamente, algo de entendimiento.
-Esta vez todo ha sido mi culpa, lo reconozco, y ha sido Pegaso quien ha tenido que pagar. No les pido que me ayuden, sino que lo ayuden a él, yo me encargaré de derrotarla, pero necesito que lo rescaten.
-No es necesario que nos pidas nada, Athena-sama, Seiya es nuestro compañero, y no lo dejaríamos abandonado nunca, ahora que sabemos lo que pasa, todo será más fácil.
La joven diosa sonrió, recordándole a sus compañeros por un momento a la joven humana que también era su amiga.
-En ese caso, debemos irnos.
Las paredes de la cueva comenzaron a resonar, la energía que se sentía era realmente fuerte
-Madre!
-Ya viene, se acerca, la maldita bruja viene a buscarme… ve a traerlo Mizu… Umi, llámalas a todas.
Poco a poco los pasos comenzaron a escucharse… Las figuras de Athena y sus caballeros con sus armaduras divinas empezaron a verse, y en tal sólo unos instantes ambos bandos estuvieron frente a frente. Los rostros de los santos reflejaron sorpresa al ver a sus enemigos.
-Sorprendida Athena?- dijo la mujer de hermosos ojos y largo cabello verdes- y aún no acabo. TRÁELO MIZU!
Dentro de su recipiente un agudo dolor comenzó a invadir a Saori… no sabía que era, no podía verlo, pero sabía que se estaba acercando…
-Déjame salir Athena!!!! Seiyaaaaaa!!!
Los claros ojos de Athena se humedecieron ligeramente, mientras la indignación se apoderaba de los caballeros. Frente a ellos, un hermoso ejemplar alado los miraba con dulces ojos castaños.
-Seiya?- preguntó Andrómeda
-Has llegado demasiado lejos- dijo la diosa- vamos a luchar, MEDUSA!!
Continuará
Nota de la Autora: POR FIN!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Lo sé, seguramente para ustedes la espera fue mucho más larga que la mía. Lo siento muchísimo en serio, fueron 7 meses de trabajo esclavizante, y ahora estoy en un punto en que no sé si es mejor tener trabajo o no tenerlo. Gracias a todos los que me acompañaron en estos meses, y se encargaron de recordarme pacientemente que actualizara. Este capítulo es para ustedes, y también dedicado muy especialmente a mi amiga Pilar. Un abrazo y nos vemos en la próxima!
