Notas: Primero que nada, junto con saludarlos, les pido disculpas por el retraso, pero un bloqueo mental y el colegio o escuela, me han quitado todo mi tiempo disponible, en este episodio, el narrador será Samuel... Recuerden que acepto criticas y mas cosas ;)

PD (IMPORTANTE): Todo personaje es de mi autoria menos las criaturas sobrenaturales las cuales pueden hacer presencia en este episodio, también recuerden que si algún personaje recibe modificaciones, es solo para adaptarlo a la obra ;D. (AVISO MAS IMPORTANTE DESPUES DEL TEXTO)

Capítulo 10: Supervivencia en el bosque: Parte 1.

La noche se encontraba dispersa por todo el escenario, hundiendo las calles de soledad, oscuridad y una tenue pero relajante luz lunar.

Yo y Nicolás estábamos en una situación crítica, que podría significar el fin de nuestra casería...
Mi corte en la espalda no era profundo, pero era lo suficientemente molesto como para reducir mis habilidades en un combate, luchar contra ese sujeto era algo imposible, lo único que podíamos hacer con Nicolás, era seguirle el juego a ese asesino...

-¡A qué has venido maldita basura!- exclamo Nicolás con ira mientras se preparaba para un ataque enemigo.

-¡Tú no tienes el derecho de ver nuestras caras después de lo que hiciste!- exclame con furia mientras me levantaba con gran dificultad para ayudar a Nicolás.

-Como les dije... ¡No vengo a matarlos, pero si siguen con esa actitud, los torturare hasta que sus vidas se apaguen!- grito el sujeto mientras se acercaba a mí y a Nicolás…

-¿A qué has venido?- le pregunto Nicolás al sujeto con bastante seriedad.

-Necesito la ayuda de cazadores experimentados como ustedes...- dijo el sujeto con bastante seriedad.

-¡Jamás nos uniríamos a tu maldita organización!- le grite al sujeto preparándome para atacarlo.

-No deseo que se unan a los "Demon Killers", pero si se unen, les daré una jugosa recompensa a cada uno...- dijo el sujeto con una gran sonrisa que apenas se alcanzaba a ver por culpa de la capucha que usaba.

-¿Que nos darás a cambio?- le pregunto Nicolás al tipo guardando sus armas de combate.

-Bueno, si nos dan su colaboración durante un tiempo, me encargare de otorgarles la ubicación de "Jeff the Killer" y del "Slenderman"- dijo el sujeto con una extraña alegría en su voz.

-¿Cómo sabemos que cumplirás con tu acuerdo?- le pregunte curioso al tipo sin soltar mis armas.
-No pueden saberlo... Pero están obligados a ayudarme esta vez, después de todo, cometieron una grave equivocación hace poco…- nos dijo el sujeto con una voz más seria que la anterior.

-¡¿De qué hablas?!- pregunto Nicolás con curiosidad.

-Cuando quemaron la casa de la familia de Jack, no se libraron de este... ¡Ahora Jack se encuentra eliminando personas de manera indiscriminada por todo "Greenpark"!- exclamo el sujeto con ira.

Me encontraba bastante débil y ante tal noticia, yo me desplome en el piso... Ya no sentía el dolor del corte que tenía en la espalda, ya no me encontraba sintiendo nada, solo pensando en la masacre que seguramente desencadene junto a Nicolás por culpa de nuestra decisión... Aquel horrible sentimiento de ira, impotencia y desesperación, me provoco una extraña sensación de vacío y soledad, me hiso sentir un inútil, que ni siquiera fue capaz de salvar a un pueblo...

-Y... ¿Están listos para marchar?- dijo el sujeto levantándome del suelo.

-Quiero que sepas... ¡Que solo te ayudaremos esta vez!- exclame con todas las energías que me quedaban.

-¿Y tú Nicolás?- le pregunto el tipo a mi aliado, intentando buscar una respuesta distinta.

-Yo me quedo con Samuel- dijo Nicolás con bastante seriedad.

El sujeto no dijo ninguna palabra y el silencio cada vez se hacía más profundo por culpa de la oscura noche, que pareciera alimentar a este mismo…
El tipo me estaba ayudando a caminar ante mi delicado estado de salud y por lo visto, nos dirigíamos a un oscuro y estrecho callejón, al cual no le tome mucha importancia...
Ya cuando nos adentramos en ese oscuro y estrecho espacio, logre distinguir unas potentes luces al final de este, sin duda provenientes de un vehículo…

-Por aquí se encuentra mi humilde cacharro- nos dijo con ironía el sujeto, dirigiendo su vista hacia atrás para observar a Nicolás, el cual, nos estaba siguiendo.

-No tenemos tiempo para hablar tonterías... ¡Llévenos pronto!- le dijo Nicolás al sujeto con seriedad y con deseos de apresurar la situación.

El tipo rápidamente abrió las puertas del auto y me ubico en el asiento de copiloto. Nicolás estaba sentado en los asientos traseros y ya solo faltaba que el tipo encendiera el auto para que así iniciáramos el viaje... Este, se sacó la capucha y dejo al descubierto su negra cabellera, sus ojos eran de color negro también y tenía aproximadamente unos cuarenta años.

-Bueno, mi nombre es Fabián y al igual que ustedes soy cazador desde que tenía unos quince años si mal no recuerdo- nos dijo Fabián mientras se encargaba de encender el auto.

-Y... ¿Por que necesitas nuestra ayuda?- le pregunto Nicolás a Fabián con gran seriedad en el rostro.

-Lee esto- dijo Fabián mientras le pasaba una hoja de periódico a Nicolás, la cual, este empezó a leer en voz alta...

"Noticia:

Masacre en la zona para acampar "Fallen Trhees"
Ayer en la madrugada, se han encontrado un total de cincuenta cadáveres dentro del área para acampar denominada "Fallen Trhees".

Se cree que la masacre pudo haber sido provocada por un asesino serial, pero por la cantidad de víctimas y por las sádicas y salvajes formas en las que fueron aniquiladas, se cree que esta masacre fue producida por una manada de osos salvajes. Solo queda esperar a que la policía de una oficial conclusión acerca del tema.

La zona para acampar, va a cerrar en lo que dure la investigación, así que si usted es una persona que tenía como plan familiar ir a esta zona, se le avisa que el paso va a estar prohibido para todo tipo de público."

Me encontraba muy adolorido, el rose entre el asiento y mi herida, provocaban una situación bastante incomoda, pero ya no había vuelta atrás ya que el auto se puso en marcha y a gran velocidad, salimos del callejón en rumbo hacia algún lugar.

-Déjame adivinar, deseas que te ayudemos con el problema en "Fallen Trhees"- dije yo con un tono de seguridad en mi voz.

-He enviado algunos miembros de mi organización ha ocultarse en el corazón de la zona, ahí han instalado toda la tecnología necesaria, para ubicar, detener e investigar el comportamiento del enemigo- dijo Fabián mientras manejaba.

-Hablas del monstruo como si se tratara de un animal...- le dijo Nicolás a Fabián con un poco de preocupación.

-Por lo que hemos logrado averiguar, no es solo un enemigo... ¡Sino una manada entera!- alzo la voz Fabián con un poco de rabia mientras se concentraba en el camino.

-Y... ¿Contra qué tipo de ser nos estaríamos enfrentando?- dije con un poco de preocupación, la cual también se lograba ver en la cara de Nicolás.

-Solo lo hemos logrado captar dos veces desde que llegamos a la zona, pero por lo que hemos logrado destacar, es una especie de criatura lampiña y con unas grandes garras que parece que reemplazan a lo que serían sus manos...- dijo Fabián bastante concentrado.

-Así que pase de detener asesinos a animales deformes...- dije con ironía. Nicolás se rio un poco, pero Fabián no expresaba sentimiento alguno, estaba con una fría actitud, como si de una simple marioneta se tratase...

El trayecto hacia "Fallen Trhees" fue bastante silencioso, aquel auto blanco en el que nos encontrábamos, el cual, alcanzaba una gran velocidad, en su interior, se encontraba en completa tranquilidad, la cual dejaba expresar un completo vacío.

Durante esas horas de silencio, me concentre en presionar mi espalda contra el asiento para intentar comprimir el corte que tenía expuesto, era una sensación bastante incomoda... Para intentar olvidar el desagradable viaje que estaba experimentando, dirigí mi vista hacia el exterior... El paisaje no era nada del otro mundo, en los alrededores solo se asomaban edificios y casas, no se lograba destacar ningún trozo de naturaleza, solo cemento y más cemento...

Así paso el tiempo, pero ya después de tres horas de viaje, llegamos a "Fallen Trhees"...

-Bueno, estamos casi llegando- dijo Fabián con la misma frialdad de siempre.

-¡Pero la entrada a la zona se encuentra ahí!- exclame para alertar a Fabián.

-Samuel... La zona está cerrada, recuérdalo- dijo con seriedad mi amigo.

-Exacto, la única manera de entrar, es por el punto ciego de la vigilancia policial...- dijo de manera pensativa Fabián mientras frenaba el vehículo, ubicándolo cerca de la zona.

-Siento preguntarte, pero... ¿Cuál es el punto ciego de la policía?- pregunto con curiosidad Nicolás.

-Detrás de "Fallen Trhees", hay una zona montañosa la cual ha sido completamente ignorada por las fuerzas policiales... Solo nos tomaría un rato pasar por las montañas antes de llegar a la base- dijo Fabián mientras volvía a poner en marcha el vehículo.

El paisaje que rodeaba a aquella zona de acampar, era hermoso y natural, repleto de imponentes y sabios robles que expandían su hermosa y fresca fragancia, aun así... Los recuerdos del pasado volvían a mi cabeza al presenciar tal ambiente...

Nos demoró unos diez minutos aproximadamente llegar a la zona montañosa que nos mencionó Fabián. Para llegar fue necesario pasar por un extenso prado repleto de flores encontrado entre robles de diferentes tamaños, ya que a diferencia del resto del área, la zona a la que deseábamos llegar, no poseía caminos pavimentados para simplificar el acceso...

Fabián freno el auto casi de manera instintiva, al ver que nos encontrábamos en frente de unas inmensas montañas que se asomaban ante nosotros, acompañadas de un gran y florido prado que daba como resultado, un paisaje hermoso y único, pero... Ciertos invitados nos estaban esperando...

-¡Fabián, estábamos a punto de irte a buscar!- dijo un tipo de aproximadamente treinta años, se encontraba vestido con un uniforme de color negro bastante extraño.

Fabián, Nicolás y yo todavía no salíamos del vehículo, pero logramos distinguir a tres sujetos y los tres vestidos con la misma especie de uniforme, un exótico uniforme color negro oscuro...

-¡Deberían encontrarse en el campamento!- exclamo con rabia Fabián.

-Te estábamos esperando, ya habías tardado más de lo necesario en llegar...- dijo otro de los sujetos con una actitud seria... Este a diferencia del otro, poseía una cabellera rubia y unos extraños ojos de color calipso, aproximadamente tenía unos veinticinco años de edad...

-Tuvieron que haber dejado a Sara en el campamento, es un elemento muy valioso...- dijo Fabián mientras fijaba su vista en una chica que acompañaba a esos dos sujetos... Estaba vestida con el mismo uniforme que estos tipos usaban y por lo visto tenía una edad parecida a la mía y a la de Nicolás...

-¡No tienes derecho a criticar nuestras decisiones! ¡Tú fuiste el idiota que trajo a esos malditos asesinos aquí!- exclamo uno de los dos sujetos con furia.

-¡Sabes que necesitaremos toda la ayuda posible para derrotar a esos seres y al igual que yo y Sara, estos chicos son muy hábiles para la pelea!- exclamo Fabián con rabia intentando explicar su decisión de traerme a mí y a Nicolás a aquella zona.

-Bueno, dejando las estúpidas peleas, me presento...- dijo la chica que acompañaba a esos tipos... Su pelo castaño le llegaba a las rodillas y sus grandes ojos de tonalidad verde hacían un complemento perfecto, sin duda era muy atractiva a primera vista.

-Así que tú eres la destacada cazadora llamada Sara...- le dije a la chica con frialdad y entusiasmo mientras abría la puerta del vehículo con intenciones de salir al exterior.

-Creo que igual necesito caminar...- dijo Nicolás mientras salía del vehículo con una clara muestra de cansancio.

-Escucha chico... Si deseas matar a alguien será tu muerte... ¿Entendido?- me dijo con furia el sujeto de ojos calipso cuando salí del vehículo.

-¡Cállate maldito cerdo, ustedes fueron los responsables de la muerte de dos inocentes ancianos!- dije con ira mientras me acercaba al tipo con intenciones de herirlo...

-¡Basta los dos!- grito la chica mientras se lanzaba hacia mí con intenciones de atacarme usando una filosa katana de color gris la cual mantenía oculta en un oscuro estuche que llevaba sujeto a la espalda...

-¡Tú serás la primera en morir si sigues interfiriendo!- le exclame con una gran fuerza a la chica mientras bloqueaba su ataque con mis cuchillos los cuales yo había sacado de manera instintiva ante el inminente peligro...

-¡Veo que ya conseguiste novia, Samuel!- me exclamo con ironía Nicolás mientras se acercaba con sus dagas para ayudarme.

-¡Basta ya! ¡Nicolás y Samuel, si no frenan su ira, no les daré lo que están buscando!- grito Fabián con un poco de rabia ante la situación.

Rápidamente yo y Nicolás frenamos el ataque y con un gran esfuerzo, nos calmamos...

-Veo que eres hábil... Samuel- dijo la chica mientras guardaba su katana.

-Bien, respondiendo a tu pregunta Fabián, fue necesario traer a Sara... Ese bosque está repleto de esas criaturas endemoniadas- dijo el sujeto de aproximadamente treinta años, el cual por cierto tenía una gran cabellera negra.

-Ya no importa eso... ¡Tenemos que llegar rápido al campamento!- dijo Fabián mientras se dirigía a la maleta del vehículo.

-¿Partiremos ahora, cierto?- pregunte con curiosidad.

-No tenemos tiempo, es necesario partir ahora mismo- dijo Fabián mientras sacaba unas bolsas con equipaje las cuales llevaba guardadas en la maleta, lanzándolas a mí y a Nicolás para que las lleváramos.

-Bien, en ese caso... ¡¿Cómo escalaremos la montaña?!- pregunto bastante agitado mi compañero.

-Síganme...- dijo Sara con gran seriedad.

Instintivamente, yo y Nicolás seguimos sin dudar a Sara, cosa que los demás igual hicieron...

-¿No piensas guardar tu auto en alguna parte?- le dije a Fabián mientras caminábamos por la zona.

-No es necesario...- dijo este sin ningún signo de importancia por aquello...

Sara nos llevó hacia un gran conjunto de rocas que estaban posicionadas de manera ascendente, las cuales llevaban hasta la cima de una de las montañas que en aquel lado se encontraban, era como si aquellas rocas fueran una especie de escalera natural...

-Bien... Este camino es el único disponible hacia la zona, así que tengan cuidado mientras escalan las rocas...- dijo Sara mientras se dirigía a la áspera y rocosa escalera natural...

La chica escalo con facilidad las rocas, solo le demoro unos tres minutos llegar a la cima de la montaña y sin ninguna dificultad notoria... Rápidamente yo y Nicolás intentamos repetir esta acción, pero se nos hiso más complicado de lo que creíamos... La áspera textura de las rocas y el gran tamaño que estas poseían, hicieron que nos tomara a mí y a Nicolás, seis minutos aproximadamente llegar a la cima...

-Veo que la condición física de ustedes es bastante mala...- nos dijo Sara cuando Nicolás y yo logramos subir a la cima.

-Para que sepas, a diferencia tuya, teníamos que cargar dos bolsos llenos de equipaje...- le dijo Nicolás a Sara excusando su falencia.

El resto del grupo subió unos minutos después de que Nicolás y yo escaláramos a la cima...

-Bien, tenemos que seguir con nuestro objetivo... No podemos parar ahora- dijo Fabián con intención de apresurar a las personas presentes en el lugar.

-Sí, tenemos que volver pronto a la base...- dijo el sujeto de ojos color calipso con intención de afirmar las palabras de Fabián.

-De noche, esta zona se vuelve el sector de casería de esas criaturas...- menciono Sara con un poco de preocupación en su voz...

-Bien... En ese caso, sigamos caminando...- dije yo, ya resignado a la opinión casi unánime del resto.

La montaña era bastante verde y viva, la naturaleza predominaba en ella, lográndose distinguir infinidad de árboles y plantas de diversos tipos. Después del enfrentamiento con Nina, la noche hundía el ambiente en su imponente oscuridad, pero ahora, un anaranjado atardecer se apoderaba del cielo, mezclándose con la frescura de las hermosas plantas que cubrían la gran espalda de la montaña.

La montaña era más extensa de lo que me imaginaba, llevábamos una gran cantidad de minutos caminando por el área y todavía no sentía que la zona descendiera en altitud y lo peor de todo era el limitado tiempo que teníamos para llegar al campamento, ante el inminente peligro que azotaba aquella área durante las noches...

-Quedan tres horas de Sol, después de eso tendremos que frenar la caminata y rezar al cielo que aquellas cosas no nos ataquen...- dijo uno de los compañeros de Fabián, con bastante preocupación.

-En ese caso... ¡Aprovechemos el Sol!- dije con gran energía motivando al grupo a seguir el recorrido por la montaña.

-Ah, por cierto... Explíquennos que son esas cosas a las que tanto temen...- Dijo Nicolás con gran seriedad en su voz mientras caminaba a un paso bastante relajado.

-Bueno, según algunos datos y mitos antiguos, las criaturas que nos atormentan, se les conoce como "The Rakes"... Estos seres son bastante fuertes y sus sentidos tanto ópticos y auditivos son impresionantes, sin contar sus filosas garras...- respondió con preocupación Fabián.

-Aun así... ¡Esos bichos tienen una debilidad!- exclamo Sara intentando dar esperanzas a los que se encontraban presentes.

-¿Cuál?- pregunte con asombro ante las palabras de Sara.

-Esos seres no soportan la luz... este elemento los ciega y los deja sordos... Si son expuestos a la luz, son completamente inútiles...-

-Entonces nos encontramos peleando contra una manada de seres que nos superan por mucho tanto en audición como en vista, sin contar que también poseen una ventaja física, aun así...- dije con un poco de tranquilidad, pero de repente, Nicolás me robo las palabras de la boca...

-¡El enemigo no soporta la luz!- dijo Nicolás interrumpiéndome de repente con gran entusiasmo.

Llevábamos dos horas de caminata, pero la noche llego antes de lo previsto, apagando toda esencia anaranjada del cielo y reemplazándola por un oscuro y profundo negro...

-Tenemos que parar la caminata, ya es muy peligroso seguir por el bosque en estas condiciones...- dijo con seriedad el sujeto de cabellera negra.

-¿Quién sabe hacer fogatas?- pregunto Nicolás rápidamente ante la advertencia del tipo.

-Ya prevenía una situación así, por eso decidí traer un encendedor conmigo...- dijo con un tono frio la cazadora mientras sacaba el encendedor del bolsillo de su pantalón.

-Bien, en ese caso solo nos faltaría algún material para evitar que el fuego se expanda- dije mientras pensaba en una solución.

-También traje un poco de arena, específicamente por situaciones así, esta ayudara a evitar la expansión del fuego- dijo Fabián con una voz más amable mientras se acercaba a mí para sacar un gran balde sellado con arena que se encontraba dentro del bolso que yo portaba.

Ante el cielo estrellado, todos nos encargamos de formar con la arena, un circulo en el pasto para evitar que el fuego se descontrolara, mientras nos encargábamos de esto, Sara se encargó de aplicar la llama del encendedor al fresco y verde pasto que se encontraba dentro del circulo de arena. Cuando terminamos todos con nuestros respectivos trabajos, el resultado fue una hermosa, luminosa y brillante fogata, que ante el contexto de la situación, era un verdadero ángel de la guarda...

-Bien, mientras esta gran llama se mantenga encendida, tendremos la ventaja ante estas criaturas- dijo el sujeto de ojos calipso con más tranquilidad en su voz.

-Esas cosas... ¿Ya han salido a cazar?- pregunte con un poco de preocupación, la cual se destacaba claramente en mi rostro.

-Si... Esta es la hora en que esos seres frecuentan ir de casería...- dijo Sara con una profunda expresión de seriedad.

Ante la oscura noche que se apoderaba rápidamente del verde escenario montañoso en el que nos encontrábamos, todos nos sentamos en frente de la fogata, formando una verdadera redondela alrededor de esta...

Me resultaba molesto tener que pasar una noche con aquellos asesinos que asesinaron a dos personas inocentes, sin tener siquiera un poco de piedad, aun así... Yo estaba dispuesto a soportar cualquier sufrimiento terrenal para cumplir mi venganza... Si deseaba aniquilar al "Slenderman" lo único que yo podía hacer, era callar...

Todos los presentes ante la llameante fogata, se observaban con gran seriedad y un poco de ira, dependiendo de a quien estaban observando... En el ambiente solo se sentía odio, resentimientos y una gran furia oculta en el corazón de todos los que ahí se encontraban, furia que poco a poco se iba liberando hacia el exterior... Ante esa inestable e incómoda situación, Fabián no parecía expresar nada y menos preocuparse por algo, aun así, yo tenía claro que intentaba mantenerse alerta ante un posible ataque...

-Que lastima tener que convivir con pestes como estos cazadores...- dijo el sujeto de cabellera negra con una gran indiferencia y desprecio a Nicolás y a mí...

-¡Nosotros no fuimos los cerdos de mierda que mataron a dos pobres ancianos!- grite con ira mientras me levantaba del suelo...

-¡Todos debemos permanecer calmados o esas criaturas vendrán por nosotros!- exclamo con rabia Fabián.

-Bien, en ese caso, tendremos que pensar en algo para olvidar nuestras diferencias...- dijo Sara con una expresión pensativa en el rostro.

-En el bolso que le pase a Nicolás, he dejado algunas provisiones en caso de emergencia- dijo Fabián con una fría actitud mientras que con un gesto manual, le pedía a Nicolás el bolso que este le había dado.

-¡Toma!- exclamo Nicolás mientras le lanzaba el bolso a Fabián, procurando no quemarlo con la gran fogata que hacia su gran aparición en frente a todos.

Rápida y agiblemente, Fabián tomo el bolso y con gran cuidado lo abrió. Fabián, empezó a sacar sigilosamente del bolso, diversos bocadillos y alimentos para pasar el rato, pero este se notaba claramente preocupado por las criaturas que asechaban en el profundo y oscuro bosque en el que nos habíamos adentrado...

-Tomen y cierren la boca solo cinco segundos...- dijo seriamente Fabián mientras lanzaba bolsas con malvaviscos a los presentes en la zona. Cuando tome la bolsa que me correspondía, no pude evitar sentir una profunda y extensa nostalgia por culpa de los recuerdos que llegaban a mi mente, recuerdos que por primera vez en mucho tiempo, eran felices y reconfortantes...

-Qué suerte, no habíamos comido nada desde hace más de un día...- dijo el sujeto de ojos calipso mientras abría la bolsa de bocadillos con una actitud bastante alterada y hambrienta.

-Cálmate un poco, pareces un maldito animal...- dijo Sara casi en susurro para evitar riesgos innecesarios.

-Yo... Yo siempre hacia esto con mi familia antes de lo que me ocurrió... Antes de tener que llevar esta maldita vida...- dije con gran tristeza mientras me acomodaba en el fresco y húmedo pasto.

-Samuel... Sera mejor olvidar el pasado...- intento decir Nicolás para consolarme pero lo interrumpí ferozmente.

-¡Te equivocas! La única manera de hacer seguir con vida a mis padres, es por medio del recuerdo...- dije interrumpiendo a Nicolás mientras entraba en un completo trance...

"Los recuerdos volvieron a mi cabeza, adentrándome en situaciones que viví anteriormente… Más específicamente, me adentraron a una noche en especial, era una noche lluviosa, fresca y oscura, puede que sea uno de los momentos más felices que logro recordar de mi prematura y corta infancia...

Mi familia y yo íbamos de viaje a un recinto veraniego bastante lindo y espacioso, encontrado a las afueras de la ciudad en el que ese tiempo vivía...

Yo tenía diez años en ese entonces... Recuerdo que siempre fui serio, nunca aprecie lo que tenía, nunca aprecie mi felicidad, sentimiento que siempre la gente intentaba provocar en mí sin importar en las circunstancias en las que se encontraran. En aquel entonces, yo no comprendía la felicidad, pero... La desgracia llego a mi vida eliminando toda oportunidad de apreciar este sentimiento…

Mis padres y yo, nos encontrábamos en el auto familiar, llevábamos unos minutos de viaje y ya me sentía interesado por el lugar en donde viajaríamos. Yo y mi familia, frecuentemente pasábamos una semana en esa zona durante las vacaciones, pero aun así, siempre construían algo nuevo cada año, lo que para mí, en ese entonces, resultaba ser algo interesante y que me atraía poderosamente hacia esa zona turística.

-¿Papa, cuanto tiempo nos quedaremos allá?- dije con una gran expresión de intriga en el rostro, la cual se alimentaba por el poderoso Sol, que brindaba sus poderosos rayos a esas horas de la mañana.

-Una semana yo creo, Samuel- dijo mi padre con un simpático tono de voz mientras se concentraba en conducir.

-Veo que ya estas emocionado por llegar, hijo- dijo mi madre ubicada en el asiento de copiloto mientras me observaba volteando su cabeza, con una gran sonrisa.

-¡Si, parece que estas vacaciones serán bastante geniales!- dije emocionado respondiéndole a mi madre.

-Ni te imaginas, Samuel- dijo mi padre con entusiasmo.

-¿Cuánto nos demorara llegar?- pregunte con curiosidad.

-Unas cuantas horas, me sorprende que no lo sepas... ¡Llevas años viajando a este lugar!- dijo mi padre entre carcajadas.

-Bueno... ¡No soy genio!- respondí con un poco de seriedad.

El resto del viaje fue más que tranquilo, llegamos en solo un par de horas al dichoso lugar. La zona por fuera, parecía un gran refugio dentro de un oscuro y mágico bosque de sueños, sin duda un hermoso lugar para vacacionar.

El sol se mostraba imponente y poderoso, colocándose en medio del hermoso y claro cielo, que envolvía el entorno aquel día...

-Bien, hemos llegado...- dijo mi padre frenando el auto en frente de un gran portón de madera, de pronto, un guardia lo atendió.

-Bienvenido señor, este es el recinto vacacional "Summerlight" ¿Tiene una reserva?- le pregunto el señor a mi padre con una mirada seria.

-No... Es que el año pasado no se necesitaban esas cosas- dijo mi padre con un poco de desilusión en su rostro.

-Déjeme ver si quedan cabañas disponibles...- dijo el señor sacando una pequeña libreta de su bolsillo.

-¿Les queda algo?- le pregunto mi madre al sujeto con tristeza.

-No... Lo siento, no nos quedan cabañas disponibles...- dijo el caballero con un poco de frialdad.

-Bueno, no importa, gracias por su tiempo- le respondió mi padre con tristeza al señor mientras hacía retroceder el vehículo.

-¡Papa! ¡¿Qué pasa?!- pregunte bastante confundido.

-Hijo, no quedaban casas... tendremos que pensar en algo...- dijo mi padre algo pensativo.

-¡Yo quería comer malvaviscos en el bosque!- exclame entre lágrimas.

-¡Ya se!- dijo mi madre con una suave y tierna sonrisa.

-¿Tienes una idea?- le pregunto mi padre a mi madre.

-Sí. Estamos rodeados de árboles, compremos unos malvaviscos en el próximo pueblo y después regresemos aquí y nos estacionamos al interior del bosque- dijo mi madre con un tono de seguridad en su voz.

-¡Genial idea! ¿No te parece Samuel?- dijo mi padre con una gran sonrisa plasmada en su rostro.

-¡Si, así podremos comer malvaviscos en el bosque!- exclame con gran entusiasmo, ocultando mi desilusión por no poder entrar al refugio.

De repente, mis memorias se fueron desvaneciendo poco a poco, por la interrupción de una extraña y alterada voz..."

-¡Samuel, responde! ¿Estás bien?- pregunto Nicolás con un poco de nervios al ver mi estado de trance...

-Sí, solo fue un recuerdo... Un mal recuerdo...- respondí con un poco de nostalgia...

-Pronto amanecerá, tendremos que estar listos para partir- dijo Fabián con su característica frialdad.

-Aprovechando las pocas horas que nos quedan, creo que sería bueno presentarnos...- dijo Sara con una leve y casi imperceptible sonrisa en su rostro.

-Buena idea- dijo Fabián mientras acercaba sus manos al fuego de la llameante fogata.

-Bueno, mi nombre es Nicolás, soy cazador de seres sobrenaturales al igual que todos los presentes- dijo Nicolás con intenciones de parecer interesante.

-Bien, mi nombre es Sara, soy cazadora de cualquier cosa que signifique un mal para el mundo... No me importa a quien tenga que matar para terminar con la oscuridad de esta maldita realidad...- dijo Sara con gran seriedad intentando resumir lo más posible sus metas.

-Bueno... Mi nombre es Rick, tengo treinta años y llevo quince años al servicio de los "Demon Killers", por razones similares a Sara...- dijo el tipo de ojos calipso con una expresión de aburrimiento.

-Creo que es mi turno... Mi nombre es Saúl y soy un cazador desde los diez años de vida, actualmente tengo cuarenta y cinco años y realmente no tengo razones para cazar... Nunca tuve familia, la perdí muy joven y los "Demon Killers" han sido casi como una familia para mí...- dijo el tipo con gran seriedad en su rostro, seguramente recordando su extenso pasado, de seguro, lleno de tristes memorias...

-Samuel, ha llegado tu hora de presentarte...- dijo Fabián con seriedad.

-Bueno... Mi nombre es Samuel, soy cazador desde los doce años, ahora tengo dieciocho y mi objetivo es proteger a las personas de cualquier peligro sobrenatural...- dije con seriedad.

-¿Serias capaz de matar gente inocente para eso?- me pregunto Sara de golpe...

-No, si matara a alguien... ¡Solo estaría rompiendo mis ideales de defender a las personas!- exclame con un poco de nervio.

-Eres un cobarde... Por intentar salvar a una persona... ¡Más de veinte mueren por ella!- exclamo Sara con furia.

-Ahora lo entiendo todo... ¡Esta maldita organización acaban con la humanidad de las personas!- grite con furia mientras me alejaba de la fogata, mas específicamente, del grupo...

La noche seguía predominante en el cielo, pero poco a poco, esta se desvanecía junto al firmamento, dando paso al hermoso y exquisito amanecer, aun así... Todavía el escondido bosque de la montaña, se encontraba oscuro...

-¡Samuel, no seas un idiota, todavía no amanece y eres presa fácil de esos monstruos!- exclamo Nicolás mientras corría hacia mí.

-¡No soporto más a esos malditos!- respondí casi gritando a mi amigo.

-¡¿Deseas saber la ubicación de el "Slenderman"?!- me pregunto Nicolás alzando la voz...

-Si... Pero eso no significa que abandonare mi humanidad...- dije bajando mi tono de voz...

-Samuel...- dijo Nicolás con una pasiva voz, la cual fue interrumpida de repente, por unos extraños pasos, provenientes de los oscuros árboles, que rodeaban el ambiente...

-Prepárate...- le dije a Nicolás mientras me posicionaba con una postura defensiva.

-Lo veo...- dijo Nicolás lanzando una daga hacia el oscuro vacío... Solo logre escuchar unos agudos gritos de dolor tras el ataque.

-¡Cuidado Nicolás!- exclame mientras bloqueaba el ataque de una deforme criatura que intento atacar a Nicolás por la espalda...

Este ser era deforme, sus dedos eran muy gruesos y largos, sin contar sus filosas garras... Sus ojos eran redondos y brillantes y no poseía ningún poco de pelo, sin contar su raquítica forma, realmente parecía un costal de huesos con enormes espadas reemplazando a sus dedos...

Intente atacar a la criatura, pero esta evadió con facilidad mi ataque, desapareciendo de mi campo de visión...

-¡Cuidado Samuel, hay otro detrás de ti!- grito Nicolás mientras apuntaba su brazo en dirección a mi espalda...

Rápidamente saque mi pistola, pero cuando me dispuse a dispararle a la criatura... ¡Ya no me quedaban balas!

Quedaban solo milésimas de segundos para que mi muerte se llevara a cabo, ante el debilitado cielo nocturno, pero...

-¡Toma esto maldito monstruo!- grito mi compañero mientras le lanzaba una daga a la criatura, la cual para mi mala fortuna, le llego en el torso...

Aunque el golpe no fue mortal, fue lo suficientemente doloroso para este ser, como para ralentizarlo y darme el tiempo de usar mis cuchillos y bloquear el ataque de este...

La criatura emitía extraños sonidos, como si de quejas de dolor se tratase... Tras el bloqueo, intento atacarme con sus garras, pero velozmente tome de su brazo y con toda mi fuerza, se lo corte usando mi cuchillo de manera frenética...

Tras mi ataque, solo logre escuchar disparos y gritos provenientes de todo el bosque... Al parecer el equipo se había percatado del ataque de esas criaturas y había decidido ayudarnos en la cacería...

La criatura intento atacarme con su brazo restante, pero logre evitar con dificultad su ataque, recibiendo un leve corte en la frente... Tras la evasión, me abalance a la criatura y le clave uno de mis cuchillos en el corazón... Esta criatura desprendió un fétido y oscuro líquido, desde sus heridas, yo suponía que era sangre...

-¡Nicolás, debes estar atento a cualquier sonido!- advertí a mi aliado mientras me preparaba para otro ataque...

De manera veloz, vi como mi aliado se tumbó al suelo, retorciéndose de dolor por un gran corte que había recibido en el abdomen, sin duda esas criaturas eran muy veloces...

-¡Nicolás, resiste!- le grite a mi compañero mientras me preparaba para un posible ataque...

Logre distinguir leves sonidos detrás de mí, sin duda provenientes de los oscuros árboles que usaban esas criaturas como método de camuflaje...

Me voltee y me prepare para un ataque... Distinguí como una extraña figura a una velocidad anormal, salía entre los árboles para atacarme, estaba entre la vida y la muerte, lo único que logre hacer, fue lanzar un ataque al vacío, esperando a que dañara a la criatura y por suerte, lo logre... El cuello de la criatura quedo clavado en mi cuchillo, muriendo esta al instante, expulsando el mismo fétido líquido que la anterior criatura que elimine con Nicolás...

-¡Nicolás, voy por ti!- exclame con preocupación acercándome a Nicolás, pero... ¡Una de esas malditas criaturas se abalanzo a mí al momento en el que me acerque a mi compañero!

-¡Fíjate idiota por donde caminas!- exclamo Fabián, el cual entro de manera sorpresiva a la escena, alejando a la criatura con una feroz patada...

-Gracias...- agradecí casi en susurro a Fabián.

En el escenario solo se lograban escuchar balas y gritos distorsionados y en la profundidad de aquellos arboles frescos como el viento, se encontraba un gran campo de batalla...

-Tengan cuidado, esa criatura desea que le enseñe una lección...- dijo Fabián mientras iba a rematar al monstruo que intento atacarme hace unos momento, pero cuando el despiadado cazador estaba preparado para eliminar a el monstruo, este escapo aterrorizado, como si un terrible monstruo haya despertado para cazarlo...

-¡La luz solar, son los primeros rayos de Sol, eso ahuyentara a las criaturas!- exclamo Nicolás con un poco de alegría mientras se presionaba su abdomen por el dolor que sentía...

-Veo que tu herida no fue tan profunda Samuel- dijo Fabián observándome detenidamente la espalda.

-Durante el viaje no se demoró en cicatrizar, aunque fue un corte que dolió mucho, no fue tan profundo como para dejarme en mal estado- dije mientras observaba la rajadura que tenía en mi camiseta después del ataque que había recibido hace unos días...

-Aun así... Debemos llegar rápido al campamento o tu amigo morirá desangrado- dijo seriamente Fabián mientras se agachaba para cargar a Nicolás.

El fresco pasto del bosque, estaba tintado en ese oscuro y fétido líquido, el cual daba una sensación de incomodidad en el ambiente... Lo único que daba un poco de comodidad o tranquilidad a aquel paisaje que hace poco había sido un terrible y sangriento campo de batalla, era el hermoso y resplandeciente Sol naciente que se asomaba por el horizonte...

-¡Saúl, Rick y Sara, si están bien por favor diríjanse hacia aquí!- grito con energía Fabián intentando ubicar a sus aliados.

-¡No te preocupes Fabián, estamos bien, pero Saúl recibió una pequeña herida en su brazo!- grito Sara informando a Fabián de la situación.

-Samuel, yo llevare a Nicolás, tu solo sígueme...- dijo Fabián mientras levantaba a mi amigo y lo llevaba a la profundidad de los arboles…

-¡Pero debemos ir por las provisiones restantes!- exclame con intenciones de volver al campamento

-Mi equipo se encargó de llevar las provisiones- me respondió Fabián rápidamente.

-En ese caso solo debemos caminar, pero...- dije un poco inseguro.

-¿Pero qué?- pregunto Fabián mientras acomodaba a Nicolás, el cual apenas podía emitir unos molestos quejidos.

-¿Acaso sabes en qué dirección se encuentra ese tan famoso campamento?- pregunte algo inseguro mientras observaba detenidamente a Nicolás...

-Es increíble... Logre detener a un maldito fantasma y basto que apareciera un animal deforme para dejarme al borde de la muerte...- dijo con gran esfuerzo Nicolás mientras intentaba reírse.

-Nicolás, debes descansar...- le dije a mi amigo advirtiéndole mientras caminábamos entre los árboles, pero de pronto...

-¡Ahí están!- grito Rick mientras se dirigía hacia nuestra ubicación.

-Estamos todos bien por suerte, bueno... Nicolás salió lastimado...- dijo Fabián mientras le daba un ojo a la herida que había recibido mi compañero, al parecer estaba sangrando considerablemente, sangre que escurría por el hombro de Fabián.

-Debemos llevarlo al campamento antes que sea tarde... Esas heridas podrían ser mortales...- dijo Sara con un poco de preocupación por mi compañero...

-Sara, yo te ayudo con un bolso...- le dije con cortesía a la chica mientras me acercaba a ella, observando que esta llevaba las dos bolsas de provisiones.

-Eres amable, gracias y disculpa por mi actitud en la fogata... Cuando supe que asesinaste a esos dos amigos míos, sentía un gran odio hacia ustedes...- dijo ella explicando su conducta.

-Aunque según yo, ellos se merecían la muerte por asesinar gente inocente... Yo tampoco soy la muerte para ver quien vive y quien no, solo me deje impulsar por mi sed de venganza...- dije con un poco de arrepentimiento...

-El pasado es pasado, todavía puedes cambiar el presente...- dijo ella entregándome un bolso.

-Tú podrías ser útil para nuestro grupo...- le dije a Sara en susurro mientras me dirigía hacia el resto del equipo, el cual ya había empezado la marcha para descender de la montaña.

El Sol cada vez se hacía más fuerte y potente, dejando atrás la fatídica noche y dejando mostrar un hermoso amanecer lleno de luz y oportunidades, el cual aclaraba todo el paisaje.

Ya llevábamos un buen rato caminando y Rick paro de golpe, acción que repitieron todos los demás ante tan sorpresiva acción...

-¡En un bolso hay un botiquín de primeros auxilios!- dijo Rick recordando el material médico encontrado con las provisiones.

-Increíble que quieras ayudar a estos imbéciles...- dijo Saúl con furia mientras me observaba desafiante, presionando su brazo ante el corte que había recibido... Yo tuve que aguantar mi ira...

-¡Por ser unos imbéciles creando bandos, sufrimos un terrible accidente!- grito con furia Fabián acercándose a Saúl...

-Usted no entiende...- dijo con un poco de furia Saúl.

-¡El que no entiende eres tu maldito idiota, deja de ser tan orgulloso!- exclamo Fabián con furia a Saúl...

-Sara... Entrégame los medicamentos y utensilios...- le dije casi en susurro con intenciones de asistir a mi compañero...

Sara me entrego rápidamente lo que necesitaba, pasándome el material médico con mucho cuidado...

-Samuel, pásame esas cosas, no creo que sepas curar a un herido...- dijo Fabián con su típica frialdad mientras recostaba a mi compañero en el fresco pasto iluminado por el Sol.

Le pase por instinto las cosas, al parecer, Fabián poseía un gran conocimiento médico, conocimiento el cual yo desconocía...

Nicolás se encontraba tintando el pasto de rojo gracias a la sangre que escurría por su abdomen... Estaba muy preocupado por mi amigo, pero... Solo podía mirar como Fabián intentaba ayudarlo...

Entre el equipo médico que disponíamos en esa calurosa mañana, se encontraba una bolsa llena de vendaje, medicamentos tanto inyectables como en pastillas, tranquilizantes, anestesias, entre muchas cosas más las cuales ni yo tenía certeza de que eran...

-Deberé desinfectar la herida... Nicolás, procura resistir y no moverte...- dijo con seriedad Fabián, mientras tomaba una pequeña botellita la cual seguramente contenía alcohol.

-¿Crees que me moveré con el maldito dolor que ya siento?- dijo con mucho esfuerzo mi amigo mientras endurecía su cuerpo preparándose para el dolor...

Fabián cuidadosamente procuro levantar las ropas a mi compañero para dejar su abdomen al desnudo, baño la herida de Nicolás en alcohol y este emitió unos pequeños quejidos de dolor por lo doloroso que era el contacto entre el alcohol y su profundo corte...

Tras esto, Fabián cubrió el abdomen de Nicolás en vendas y con gran fuerza, presiono estas dejándolas ajustadas al abdomen de mi amigo...

-¿E... Eso es todo?- dijo Nicolás haciéndose el valiente mientras intentaba levantarse, aun así, no pudo hacerlo debido a la sangre que había perdido...

-Ya nos encontramos en descenso, si iniciamos la caminata nuevamente desde ahora, solo nos tomara una hora llegar al campamento...- dijo Fabián con seriedad mientras tomaba el brazo de Nicolás, poniéndolo en su hombro.

Me encargue de llevar el equipo médico antes de partir, pero de repente recordé la herida que había recibido Saúl y... Aunque no deseaba darle nada a ese imbécil, Fabián tenía razón... No se llegaría a nada con discusiones...

Nos encontrábamos rodeados de muchos árboles, era difícil distinguir lo que pasaba fuera de esa masa natural, ya que esta bloqueaba toda la vista que uno podía lograr tener...

-¡Saúl, tienes que curarte esa herida!- le exclame mientras me acercaba a él…

-No necesito tu ayuda...- dijo este con un tono de orgullo.

-En ese caso, acepta el botiquín medico…- le dije mientras le lanzaba la bolsa con los utensilios médicos…

Todos caminábamos a un paso rápido, sin duda, ninguno deseaba volver a quedarse una noche entera en esa montaña de pesadilla, la cual esconde en las sombras, temibles criaturas, listas para acabar hasta con el mínimo grado de tu existencia…

-Samuel…- escuche levemente en mi oído, sin duda alguna, era Fabián…

-Que pasa- respondí en susurro.

-Evita formar revueltas dentro de la base, no me gustaría acabar contigo…- dijo en tono amenazante.

-Mejor cuida tus palabras Fabián…- le respondí al sujeto mientras me contenía lo mejor posible…

Mientras caminábamos, nos adentrábamos cada vez más en un gran laberinto de frescos y hermosos árboles, los cuales bloqueaban el rango de visión considerablemente… Ante ese estresante pero pacifico panorama, no pude evitar pensar en todo lo ocurrido hasta ahora, pero en especial, volvían a mi memoria, los vagos pero reconfortantes recuerdos, de esa noche en la que yo tenía diez años… Unas vacaciones sencillas, pero inolvidables…

Durante mi viaje por este oscuro trayecto el cual me ha tocado vivir, he sentido la furia, terror y muerte en persona, aun así, durante este viaje, también he logrado sentir la amistad y ver cómo la gente me apoya en mi travesía, pero eso no quita el hecho que la maldita muerte, me acompañe a donde voy… Es como una maldición fantasma, es invisible e imperceptible, pero siempre presente y desafiante, esperando verte caer tarde o temprano…

Mientras me hundía en mi bucle de pensamientos, logre distinguir un tenue pero enérgica vos, la cual fue lo suficientemente estremecedora como para sacarme de mis pensamientos…

-¡Por allá está el refugio!- exclamo Saúl con bastante alegría.

-Despierta chico, no es bueno soñar despierto…- escuche la voz de Sara mientras volvía a la realidad, tras un extenso tiempo recluido en mis pensamientos.

Cuando distinguí el alrededor, logre distinguir que el suelo se encontraba estable, sin duda ya había cesado el descenso y nos encontrábamos al otro lado de la montaña, zona sin ningún árbol visible, solo pasto y hermosas flores de diversos colores, eso me provocaba una sensación de tranquilidad y paz…

-Fabián…- dije un poco confundido por todo el trayecto que camine sin percatarme.

-Dime- me respondió este al instante mientras intentaba acomodarse ante el gran esfuerzo que este soportaba por llevar a Nicolás.

-¿Aquellas rejas de gran altura son…?- pregunte con curiosidad, pero de repente Saúl intervino en la conversación…

-Sí, lo que distingues a la lejanía es nuestra base…- dijo Saúl con seriedad…

-Significa que… ¡La cacería ha empezado!- exclame con decisión mientras caminaba con paso firme hacia mi destino...

¿Podre vencer a esas criaturas infernales? ¿Nicolás podrá restaurarse pronto del daño recibido? ¿Fabián y los "Demon Killers" cumplirán su promesa? Solo queda comprobarlo por mí mismo…

Notas: Bien, si han visto vacíos argumentales, pues serán rellenados durante la segunda parte, explicando ciertas cosas más fondo, pero no he venido a hablarles solo de eso… Como saben, he decidido crear un canal de YouTube con un amigo, el cual ya está listo, llevamos pocos videos y pronto subiremos más, pero para eso necesitamos que se suscriban y nos ayuden ;) así el canal podrá crecer más pronto… Sin nada más que decirles, pues dejen sus críticas y bye ;D.

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