-¡Maldita sea!- Roxas aún se debatía sobre qué hacer, su cabeza le decía que tenía que ir tras Hayner. –Seifer, lo siento- dijo mientras se soltaba del ligero abrazo.
-Vas a ir tras él ¿verdad?- contesto el otro junto con un suspiro.
-Lo siento en verdad. ¿Quedamos para más tarde?- pregunto sintiéndose realmente culpable por lo que iba a hacer.
-No lo sé, había quedado con los chicos- decía mientras rascaba su cabeza.
-Ya veo… comprendo- contesto un poco decepcionado.
-Es broma, te veo en un rato. Una sonrisa burlona adorno su rostro.
-¿A las 5:00 está bien?
-Sí, no tengo problema
-Gracias- dijo para después darle un beso en señal de recompensa.
-Anda, ve tras él: antes de que cometa una locura- con algo de desgana deshizo el agarre. No podía hacer más, quería estar con el chico pero comprendía que también si quería estar con él, Roxas tenía que arreglar las cosas con sus amigos para evitarse problemas futuros.
-En serio, muchas gracias- fue detrás de Hayner, no sabía muy bien el porqué de su actitud para con Seifer, si, sabía que no se llevaban muy bien y la mayoría de veces que se veían sólo peleaban, pero había algo más y lo sabía. Además Seifer era un buen chico, las veces que se habían hablado; no encontró razón alguna para "odiarlo" como decía el rubio.
-¡Hayner!- había alcanzado al chico, este se encontraba un poco agitado debido a la carrera repentina que tuvo que dar. -¿Por qué diablos saliste corriendo?
-No estés con él- dijo de pronto el chico.
-¿Qué?- pregunto pensando que había escuchado mal.
-Me refiero a que aún no tendrías que estar con él- intento arreglar Hayner.
-¿Por qué?-quiso saber.
-Porque aún no te he dado mi opinión- dijo con una sonrisa bastante falsa a ojos de Roxas pero no quiso decir nada.
-Bien, entonces ¿qué opinas?- pregunto mientras se cruzaba de brazos.
-Es molesto- contesto de forma rápida.
-Ja, ¿por qué no me sorprende tu respuesta?- decía un poco molesto.
-Espera… es molesto pero creo que puedo soportarlo.
-Ah, muchas gracias. Eso significa que tengo tu aprobación- contesto con sarcasmo.
-Vale, vale. Si todo eso… me porte de forma muy… ¿cómo decirlo?
-Inmadura, estúpida, tonta, infantil, creo que tienes muchas opciones de donde elegir- decía mientras enlistaba las opciones.
-Ya, ya. Si todo eso… tú sabes que no soporto a Seifer.
-Lo sé, aunque quisiera saber el porqué.
-… Dejémoslo sólo en que no lo soporto- dijo dejando al aire cualquier duda de Roxas.
…Bien.
-En fin, supongo que está bien, intentaré soportarlo un poco.
-Bueno, creo que no puedo pedir más
-Y, ¿vas a ir con él?
-No, en un rato- decía mientras veía su reloj- como saliste huyendo quedamos de vernos más tarde.
-¿Qué tanto?
-Dos horas.
-Entonces, ¿te vienes con nosotros?
-Supongo- Dijo no viendo algo mejor que hacer, después de todo tenía dos horas libres, más por obligación que por otra cosa.
-Vamos Sora- llamaba Cloud desde la sala, todavía era temprano, pero quería disfrutar de la mañana.
-Ya estoy listo- decía el castaño mientras bajaba las escaleras- ¿Y a qué se debe la prisa?
-Quiero aprovechar la mañana.
-¿Y eso?
-Normalmente hablas con Roxas a las cinco ¿no?- decía mientras se colocaba su chaqueta.
-Sí, pero es hasta en la tarde.
-Por eso quiero aprovechar la mañana- dijo acompañado de una sonrisa, por alguna razón se sentía bastante aliviado, no por el fin de la relación de Sora y Riku, para nada. Era sólo que comenzaba a recordar lo que era ser el hermano mayor. –Vamos te invito a desayunar.
-Bien- contesto el chico mostrando una enorme sonrisa.
Era un poco extraño; la verdad, estar conviviendo nuevamente con su hermano de esa forma le provocaba nostalgia, pero a la vez se alegraba de ello.
-Entonces Roxas ha hecho buenos amigos- decía Cloud después de escuchar la plática del menor.
-Sí, al menos por lo que me ha contado así parece- decía mientras tomaba un trozo de pastel.
-Me alegra que haya continuado con su vida.
-Si, después de lo que vivió cualquiera hubiera incluso pensado en terminar su vida.
-Bueno, después de todo es nuestro hermano y un Strife.
-Si… ¿sabes? Aún no me ha comentado nada, pero casi puedo asegurar que se llevó una gran sorpresa al ver que nuestro apellido es muy conocido por allá.
-Después de todo fue de Inglaterra de donde salimos.
-Si. Aunque me agrada no ser tan conocido por aquí- decía mientras se perdía observando a la gente del lugar. – No creo poder soportar lo que tú viviste.
-Ni tú ni Roxas, fue una vida un poco complicada- decía mientras se perdía en sus recuerdos. –Fue una buena idea venir aquí, hasta yo llevo una vida más tranquila.- dijo en forma de broma.
-Lo dices porque no tienes que lidiar con Axel y Riku- soltó sin pensar muy bien lo que decía.
-La has tenido difícil con ellos ¿eh?- decía tomando un poco de café.
-Bueno… no en verdad, es sólo que…
-Vamos confía en mí, tal vez pueda ayudarte.
Sabía que se había quitado un problema de encima, bueno tal vez dos y por tanto ya no tendría de que preocuparse. Pero aún le preocupaba Axel. -Podría ser…
-Bien, pues… escucho.
-Ya sabes que últimamente he… había tenido problemas con Riku- titubeo un poco, estuvo a punto de hablar en presente pero logró corregirse a tiempo.
-Si.
-Todo se debía a que Riku estaba muy estresado y cansado.
-y ¿Por qué?
Si le contaba sobre Axel tal vez él podría ayudarlo, Cloud era mayor que el pelirrojo; y normalmente era a quien más atención ponía. Tal vez acudir con Cloud debía de haber sido su primera opción. -Por Axel.
-¿Axel?- pregunto sorprendido- ¿Le ha pasado algo?- no era secreto para nadie que el rubio era muy apegado a Axel, tal vez más que con Riku a pesar de que con ambos se llevaba bien.
-Sí y no- dijo Sora intentando encontrar una buena forma para explicar lo que estaba sucediendo.
-No te comprendo Sora.
-Ah… desde que Roxas se fue Axel se comporta de forma distinta a lo que estamos acostumbrados.
-…
-Se comporta como… como un adicto al sexo, sé que está deprimido pero definitivamente tiene que encontrar otra forma para sentirse mejor.
-¿Riku intento hablar con él?
-Sí y al parecer todo salió mal.
Cloud soltó un suspiro después de escuchar al menor- Así que regreso a su antiguo comportamiento- dijo con algo de pesadez.
-¿Cómo?, ¿Ya ha estado así antes?- preguntó sorprendido. Definitivamente debió acudir a Cloud primero.
-Hace ocho años, cuando Axel tenía 15, paso por una situación similar, ya no recuerdo que sucedió para que se pusiera de esa forma, pero comenzó a preocuparnos a Riku y a mí. Esa vez fue tanta la depresión que sintió que comenzó con algunos vicios.
-El cigarro- dijo de pronto Sora.
-Sí, fue uno de ellos.
-¿Uno de ellos?
-Sí, también comenzó con el alcohol, las relaciones sexuales y algunas drogas.
-Como esta vez, o bueno casi.
-Así parece. La vez pasada nos costó mucho trabajo sacarlo de ese estado.
-¿Crees poder hablar con él Cloud?
-Supongo que podría intentarlo.
-En serio te lo agradeceré y estoy seguro que Roxas también.
-¿Roxas?- preguntó con una ligera sonrisa- Pero si termino mal con Axel ¿por qué me lo agradecería?
-Porque aunque no quiera aceptarlo sé que también se preocupa por él.
- En serio que a ti no puede engañarte- decía.
-Después de todo somos gemelos.
-Axel- llamaba una voz cerca de su oído- Perdón Lea- se corrigió de forma rápida- Vamos despierta.
Era inútil seguir fingiendo estar dormido y más aún debido a que lo más probable era que la chica iba a seguir insistiendo.
Con bastante pereza se levantó para quedar sentado en la cama. -¿Qué es lo que quieres Yuffie?- pregunto mientras cubría por unos segundos su rostro.
-Hmm… amaneciste de mal humor- decía la chica mientras terminaba de ponerse la blusa.
-Al grano Yuffie- dijo tajante mientras observaba a la chica.
-Ya, ya. Te desperté porque tengo que irme, me gustaría quedarme contigo pero tengo cosas que hacer- dijo de forma muy sonriente antes de depositar un beso en los labios del chico.
-Yuffie- dijo de forma seria sorprendiendo un poco a la pelinegra.
-Tranquilo, volveré en la noche- decía mientras jugaba un poco con la oreja de Axel.
-No Yuffie, no quiero que vuelvas- soltó de forma directa.
-¿Qué?- pregunto la chica un poco confundida.
-Se acabó Yuffie, ya no quiero volver a verte en mi casa.
-¿Estás… estás terminando conmigo Axel?- tal vez estaba confundida, si, había escuchado mal o sólo era que Axel no había pronunciado bien las palabras. En definitiva tenía que ser eso.
-¿Cómo voy a terminar contigo si no tenemos nada?
-¿Qué? No Axel, tú y yo tenemos una relación.
-Ahh, no me llames así- dijo a modo de susurro- Yuffie tú y yo no tenemos nada.
-¡No Axel!, ¡No lo niegues, tú y yo tenemos algo!- casi gritaba intentando controlar la desesperación en la que comenzaba a caer.
-Lamento si te di una idea errónea Yuffie, pero tú y yo nunca comenzamos nada- decía de la forma más tranquila que podía. Ya se temía que algo así pasaría.
-¡Pero hicimos el amor! Y no una vez si no muchas.
-No Yuffie, lo único que tú y yo hicimos fue tener sexo… sólo eso.
El sonido de una fuerte bofetada lleno a habitación.
-¡Vete al diablo!- grito la pelinegra mientras las lágrimas corrían por sus mejillas y salía de forma estruendosa de la habitación para después azotar la puerta principal.
-Creo que salió mejor de lo que esperaba- se decía mientras tocaba su mejilla derecha la cual ahora adoptaba un color rojizo- Creo que hoy saldré un rato- decía mientras tomaba un cigarrillo. La verdad era que ya se había cansado de todo eso, ya no quería saber nada de chicas o de relaciones sexuales, tal vez por fin se había desahogado por completo. O mejor dicho se había aburrido porque era tedioso, más a la hora en que las chicas se marchaban… era todo un drama.
-Bien- decía mientras se levantaba de la cama y se dirigía al baño.-Una ducha me caerá bien- y dejando su cigarrillo a medio terminar entro a la ducha.
-Agh, mi cabeza- se quejaba mientras llevaba una mano al lugar mencionado, poco a poco intento ubicar el lugar donde se encontraba. -¿Dónde estoy?
-Riku, ya despertaste ¿Quieres desayunar?- le preguntaron desde la cocina.
-Sí, gracias- comenzaba a recordar donde estaba. Después de dejar a Kairi en casa, a pesar de las quejas de la chica, se había ido con Demyx.
-Gracias por dejar que me quedara Zexion- decía entrando a la cocina donde el peli azul se encontraba preparando la comida.
-No hay problema Riku, además ya era tarde.
-Buen…os días- había intentado saludar de forma corrida pero un bostezo se atravesó en su camino.
-Buenos días- contestaron los otros dos.
-Hola- le susurro a Zexion en el oído mientras lo abrazaba por detrás aprovechando que este se encontraba ocupado con la estufa.
-Compórtate Demyx, que hay un invitado- decía Zexion sobresaltado un poco debido al abrazo del rubio.
-Nah, no creo que le importe ¿o sí Riku?- le pregunto al chico sin soltar a su presa.
-Ah… no, creo que no- dijo Riku un poco titubeante.
-¿Lo ves?, no hay problema entonces.
-Demyx… compórtate y ¡por amor de Dios, ponte una playera!-decía mientras se soltaba del agarre y servía los desayunos.
-Sí, sí, ya voy- dijo derrotado, bueno al final de cuentas su preocupación iba hacía otra cosa, después podría seguir jugando.
Después de que los tres terminaron de desayunar salió a flote el verdadero problema.
-¿Tuviste problemas con Kairi, Riku?- el peli azul tenía curiosidad, quería saber que había pasado con la chica. Él había sido testigo de cómo la chica se había aferrado a Axel, insistiéndole incluso que la llevara a su casa, que no se arrepentiría.
-No realmente, solo unos cuantos gritos y una que otra pataleta. Lo normal supongo.
-¿Y con Axel?- pregunto el rubio.
-Está destrozado- dijo sin pensarlo, recordaba lo que le había dicho al pelirrojo. Estaba molesto en ese momento pero aun así pudo percatarse de eso, estaba destrozado emocionalmente, estaba guardando todo su dolor. –Técnicamente se ha convertido en una bomba de tiempo, en cualquier momento va a explotar.
-¿Y…Vas a dejarlo solo?-Demyx recordaba lo que había dicho Riku acerca de que ya no quería saber de sus problemas.
-No puedo hacerlo, si lo dejo solo seguramente cometerá alguna locura.
-¿Otra?
-De hecho Demyx, aún no ha cometido ninguna- termino diciendo antes de ponerse de pie- Tengo que buscar a Cloud- al mencionar el nombre del mayor de los Strife se sentó de golpe, había olvidado por un momento lo que sucedió con Sora el día anterior.
-¿Riku?- peguntaron un poco sobresaltados al ver la reacción del otro- ¿Estás bien?
-Sí, sólo… llego algo a mi mente.
-¿Seguro?
-Si.
-Oye y a todo esto, ¿Qué hacías fuera de casa tan tarde?
-Pues…
-Vamos Demyx, eso no te incumbe.
-Pero Zexion, ¿no me digas que no tienes curiosidad también?
-Demyx, no importa la curiosidad que tengas, no te incumbe.
-No, está bien. Después de todo confío en ustedes y no creo que sea mala idea que lo sepan.
-¿Lo ves?, a veces el tener curiosidad es bueno-dijo el rubio con una sonrisa.
-Riku, en serio, si no quieres decirlo no lo hagas, no tienes por qué darle gusto.
-Está bien, de todas formas creo que se van a enterar.
-…
-…
Soltó un suspiro, ni siquiera había podido arreglar o ayudar a Axel con sus problemas cuando él ya tenía el propio.
-Ayer tuve una discusión con Sora, de nuevo- dijo al ver la cara de Demyx, cada que discutían él era el primero en enterase, al menos de su parte.
-Ya veo.
-¿Pero todo está bien?- pregunto Zexion, aunque supo cuál era la respuesta al ver la expresión del chico.
-No. Creo que termine con sus paciencia- decía manteniendo fija la mirada en la mesa.
-Riku…
-Terminamos- soltó de forma rápida, no supo cómo lo había dicho simplemente lo dijo. –Lo que lamento es que no terminamos bien- decía Riku sin levantar la vista.
-Oye Riku…- en verdad Demyx se sentía mal, ahora deseaba no haber preguntado nada.
-No importa, tengo que irme. Nuevamente gracias por dejar que me quedara, nos vemos- se levantó de la silla y salió del lugar, no se preocupó por lo que iba a decirle el rubio o el otro chico, simplemente se fue.
-¿Contento?- le pregunto un poco molesto después de ver como el peli plateado se iba.
-En verdad no me esperaba eso- se podía escuchar un toque de culpa en su voz, en verdad que deseaba no haber preguntado nada.
-Incluso creo que duraron bastante- dijo el peli azul- recordando todas las discusiones que tuvieron; que claro tú me contaste, creo que Sora le tuvo paciencia. Al final era justo que explotara.
-Eso creo, pero no lo esperaba. Ojala Riku pueda solucionar eso.
-Esperemos que así sea.
El peli azul se levantó recogiendo los ahora trastos sucios, estaba preocupado por Riku, por Axel, incluso también por Demyx; últimamente no había dormido bien y todo debido a que intentaba encontrarle una solución al problema del pelirrojo. –Esto va de mal en peor- dijo en un susurro que también fue escuchado por el rubio detrás de él.
-Oye tranquilo- decía abrazándolo nuevamente por la espalda y bastante calmado- veremos cómo solucionar esto, tú no te preocupes.
Lo estaba involucrando y era lo que no quería. De hecho no había dicho nada pero no podía ocultar el estrés que comenzaba a sentir al no lograr nada por su amigo.
-Demyx…
-Ahora dejemos eso de lado, hoy es domingo y no tenemos planeado nada- Comenzó a entretenerse con el cuello del otro, bien sabía que era uno de sus puntos débiles. -¿Qué te parece si nos quedamos en casa?
-Hm, ¿Te has sentido solo últimamente?- preguntó mientras luchaba porque ningún ruido extraño saliera de su garganta.
-Creo que no soy el único- sonrió satisfecho al ver como Zexion luchaba por no llevarse por la emoción, siempre le había funcionado dar mimos en esa zona de su cuerpo, pero esta vez había reaccionado de forma rápida.
-Digamos… que me… has dejado… olvidado… un poco- dejo todo lo que estaba haciendo para ver de frente al rubio y besarlo de forma un poco desesperada.
-Te compensaré- dijo después de separarse un poco- lo prometo- Tomo al chico de la mano para llevarlo a su habitación. Después de todo en la comodidad de una cama era más sencillo.
Fueron trastabillando hasta el cuarto, al parecer el estar tres meses en abstinencia había sido una larga penitencia. Ninguno de los dos quería despegar sus labios del otro, simplemente se habían extrañado.
-Hey, tranquilo- dijo el rubio separándose un poco para abrir la puerta de la habitación -Tenemos todo el día- término para dejar caer al peli azul a la cama y después ponerse encima de él.
-Entonces hay que aprovecharlo ¿no?- tomo a Demyx de la playera para atraerlo y poder besarlo nuevamente.
Ninguno quería perder el tiempo pero tampoco querían que todo terminará de forma rápida, ambos querían disfrutarlo. Demyx comenzó a acariciar su pecho por debajo de la camisa mientras Zexion lentamente levantaba su playera. Todo sin separar sus labios. Nuevamente se estaban conociendo, una vez más se descubrían mutuamente, recorrían el cuerpo que sólo les pertenecía a ellos. En un ataque de desesperación Zexion se deshizo de la playera del rubio y al mismo tiempo su camisa también desapareció.
-Te extrañe- dijo al tiempo que se separaban para tomar un poco de aire.
-Yo igual- su cuerpo nuevamente comenzaba a responder a las caricias, una vez más unió sus labios, quería recordar cada uno de los rincones del rubio- Ahh…- tuvo que separarse del chico al sentir como este acariciaba con sumo cuidado y cariño su muslo, tocando en ello un poco su entrepierna.
-Zexion- ahora se dedicó a besar su cuello, probándolo, lamiéndolo y dejando más de una marca en el mismo, comenzó a bajar por el pecho del chico dejando uno que otro chupetón a su paso, antes de pasar a jugar con sus pezones.
-Ah…- mantenía al chico abrazado mientras este jugueteaba con sus tetillas con su lengua y su mano. –Estás muy cariñoso hoy- dijo al momento en que sintió como cambiaba de pezón.
-Y tú muy desesperado- dijo mirándole a los ojos y dándole un rápido beso para seguir con su trayecto. De una forma delicada y un poco traviesa paso sus manos en la cintura el otro, delineando su cuerpo en el camino, dejando a vista del otro un toque de lujuria mezclado con pasión en sus ojos.
El peli azul comenzó a bajar también sus brazos paseando por toda la espalda de su pareja, se sobresaltó un poco al sentir la lengua del rubio alrededor de su ombligo, de verdad que se estaba tomando su tiempo.
-Quieres acelerar un poco las cosas ¿verdad?- pregunto cuando sintió la mano del otro tocando salvajemente su trasero.
-Solo un poco, no soporto tanta espera.
-Bien- de un solo movimiento se deshizo de los pantalones el chico, masajeando sobre la ropa interior el miembro que comenzaba a despertar.
-Ahh… De-Demyx- con un poco de trabajo ayudo al otro para deshacerse también de su ropa y terminar ambos en las mismas condiciones.
Demyx quería disfrutar de su cuerpo, no tardó mucho en dejar al otro desnudo por completo.
-Aceleremos un poco las cosas entonces- le dijo al oído mientras aún estimulaba al chico.
-Ah… es-espera…ahh…- eran deliciosas esas caricias, ligeras. Lentas y rápidas, delicadas y totalmente encantadoras- ¡Ahh!- al sentir como la boca del rubio ahora atrapaba a esa parte tan sensible de su cuerpo, una gran onda de éxtasis recorrió su espalda.
Sonrió para sus adentros, hacer que el chico diera un grito de esa magnitud era algo que había logrado muy pocas veces, pero vaya que esas veces habían sido geniales.
-Ahh… Demyx… yo… yo…- Dirigió sus manos a la cabeza del rubio en un intento de marcarle un ritmo. Realmente ¿cuánto hacía que no estaban así?, era verdad que en esos tres meses no habían estado juntos, pero ¿cuánto tiempo no se habían preocupado sólo por ellos?, hace mucho que no dejaban al mundo de lado sólo para concentrarse en el otro, para volver a complementarse. –Yo…- la voz apenas y podía salir de su garganta, no estuvo muy seguro de si el otro lo escuchó o no, ni siquiera sabía que decir. Estaba pensando de más y lo sabía, estaba ignorando a la parte racional de su cabeza pero no hacía nada para evitarlo. –Yo…- dijo en un tono sumamente bajo y no pudo reprimirlo más… Un sollozo, uno que intento ahogar y a la vez se disipo al momento en que su entrepierna recibió una ligera caricia por la lengua de Demyx.
Arqueó la espalda, había sido algo nuevo, tal vez no, puede que sólo haya sido que se había desacostumbrado, que había olvidado los mimos del rubio. Una caricia más dedicada a la parte interna de sus muslos le puso la piel de gallina, otra más a sus testículos lo pusieron un poco alerta y un poco más de atención a su pene lo llevaron al clímax.
-… ¡Ahh!...- No podía decir nada ¿Por qué surgía ese nudo en su garganta? ¿Por qué se mostraba débil justo ahora? Ya no sabía si las lágrimas en verdad salían de sus ojos o no, estaba con Demyx sólo eso importaba.
Había quedado un poco manchado por la semilla del chico, había calculado mal y no había podido recibirlo todo, tomo una parte de la sábana para limpiar su rostro. Ahora lo recordaba no había hecho la cama, bueno en verdad no importaba "Para lo que hubiera durado tendida" pensó. Su error de cálculo también se debió a que escuchó un sollozo, levantó un momento la vista al escucharlo y se distrajo por completo al ver que en verdad había provenido del peli azul. –Zexion- después de limpiar su cara una vez más diviso al chico, este estaba con los ojos cerrados, sus brazos a los costados completamente estirados y su respiración agitada, tal parecía que estaba bien, tal vez ese ruido lo había imaginado. –Oye, aun no terminamos- dijo cerca del chico dispuesto a besarlo pero los brazos del otro lo apresaron en un abrazo que le hizo perder la fuerza y caer de lleno encima del chico.
-Lo sé- su voz sonaba un poco entrecortada, había intentado calmarse pero necesitaba de él, sólo un abrazo, sólo eso y nada más.
-¿Zexion?- pregunto al ver la reacción del chico y confirmando que por muy poco que se moviera este le aferraba más a él, en un intento por no dejar que se fuera.
-Sólo un momento- no quería que lo viera, estaba intentando controlarse, pero le estaba tomando más tiempo del que esperaba.
-¿Estas bien?- era una pregunta estúpida y lo sabía, más aun por la leve risa que soltó el chico debajo de él, pero lo preguntaba porque Zexion no acostumbraba a actuar de esa forma. -¿Qué sucede?- pregunto intentando levantarse una vez más.
-Yo… yo- sintió como el chico hacía un nuevo intento por levantarse, esta vez dejo de poner fuerza en el abrazo para así dejar que se incorporara.
-¿Zexion?- pregunto nuevamente al poder verlo de frente, se sorprendió un poco al sentir como lo dejaba incorporarse y al momento que lo vio no supo describir o descubrir lo que pasaba por la cabeza de su pareja.
Tenía que decirlo, tenía que decirlo de una maldita vez, no tenía nada de malo pero sabía que si lo hacía posiblemente las palabras saldrían de otra forma, una que no iba a ser muy gratificante para ambos. –Yo… te extrañe Demyx- una sonrisa sincera y a la vez cansada se posó en sus labios, no, no era suficiente y lo sabía. Tenía que pensar algo más decir otra cosa o no podría sacar ese sentimiento… Desgraciadamente nada acudió a su cabeza y aunque lo hubiera hecho no habría servido de nada ya que Demyx se encontraba besándolo de una forma que muy pocas veces sentía… con dulzura. Intentaba transmitirle seguridad. Lo único que paso por su mente, aparte de corresponder el beso, fue rodear el cuello del rubio. Tal vez después encontraría otra forma de sacar esa sensación que lo torturaba de forma lenta.
-Yo… te extrañe Demyx- pudo sentir el miedo en su voz y también la desesperación. Cuando vio una vez más sus ojos, los hermosos ojos que más de una vez lo habían capturado, vio la incertidumbre, la duda, la inseguridad. Había pasado mucho tiempo alejado de él lo sabía, era su falta y estaba completamente seguro de ello, pero no quería que él pagará por su culpa, solo él tenía que cargar con el dolor no Zexion.
¿Se veía realmente tan mal? ¿En serio se notaba que titubeaba? Estaba fallando como apoyo, como pareja. Tenía que controlarse y tranquilizar a Demyx, no al revés. Se separaron, sin saber muy bien que sentía el otro, buscando en el rostro del contrario algún indicio de lo que sucedía.
-Te extrañe- Zexion fue el primero en hablar, tomo la mano del otro para entrelazarlas. – Y me siento muy contento al estar otra vez contigo.- Llevo la mano del chico a su boca, hace mucho que no hacía eso, ambos habían acordado en no hacerlo de nuevo debido a que era un poco antihigiénico, pero en ese momento todo lo mando al diablo. Quería volver a sentir su seguridad, acabar con el miedo que comenzaba a invadirlo y terminar con el sentimiento tan asfixiante que aun carecía de nombre.
-¿Esto está bien?- pregunto al ver como ahora sus dedos eran ensalivados. La primera vez que habían estado juntos lo hicieron de esa forma, y la segunda y la tercera. Habían sido muchas veces las que se habían dado así, pero después, no recordaba muy bien el porqué, decidieron utilizar un lubricante.
-Quiero recordarte- dijo terminando su labor y separando un poco al rubio de él.
-¿Recordarme?- no puso fuerza al sentir el ligero empujón por parte del otro.
-Sí, recordarte- un nuevo beso, esta vez bastante rápido antes de darse la vuelva y quedar a cuatro en la cama frente al chico- así que será mejor que te apresures- dijo con un ligero sonrojo en el rostro, se estaba colocando en bandeja de plata para su pareja, así que tendría que disfrutarlo y darse prisa.
-…Bien- se acomodó entre las pierna del chico, metiendo lentamente un dedo en la entrada de Zexion.
-… ugh- se aferró a la almohada, comenzaba a doler, en verdad que estaba desacostumbrado.
-¿Duele mucho?- le pregunto mientras se acercaba a su oído, besando su hombro y después mordiéndolo un poco.
-Sólo… un poco, pero no importa, continua- Pronto sitio otro dedo que lo invadía, los dos moviéndose lentamente, temiendo dañar algo de su interior. Momentos después se les unió un tercero, este no tuvo tanto problema al entrar y al parecer sentía más confianza porque se movía más que los anteriores. En el poco pero eterno tiempo que "sufrió", por así decirlo, sólo apretaba los dientes y puños, intentaba relajarse pero le costaba un poco de trabajo. También sentía como Demyx lo consentía intentando que olvidara su dolor, mordiéndolo, besándole el cuerpo y dejándole una marca rojiza bastante notable en el hombro, uniéndose a las demás.
-Ya… ya está listo- decía queriendo más, en verdad quería recuperar lo que había perdido, lo necesitaba con urgencia.
-¿Seguro?- pregunto dudando, sabía que estaba siendo muy cuidadoso pero algo andaba mal, no, su relación no era, solamente era que ahora había un gran vacío entre ellos, una distancia que había sido necesaria marcar debido a la situación en la que se encontraban.
-Sólo hazlo Demyx- estaba a punto de perder la fortaleza que había adquirido, su mente quería hacerse pedazos.
Lo mejor era hacerlo en un solo movimiento. Saco sus dedos- Relájate- dijo para intentar calmarlo. Logrando con ello entrar de una sola estocada, sólo sintió como el de debajo suyo se estremeció.
-…- Soltó un suspiro. Le había dolido no iba a mentir, pero no quería decir nada, no sabría si podía hacerlo. No sabía si iba a mantener la firmeza en su voz.
-… ¿Estas…bien?- Se percató de como el chico asintió con la cabeza, intento esperar un momento pero el movimiento del otro le dio a entender que podía moverse. Después de eso no espero más y comenzó a moverse aunque de forma un poco lenta.
-Ahh… Demyx… Ahh- pudo recuperar su fuerza, su cordura por un momento más, uno que aprovecho para hablarle al chico. –Más… rápido. – Sentía las estocadas lentas del rubio, lo agradecía mentalmente pero no estaba en perfectas condiciones para esperar, posiblemente en cualquier momento colapsaría.
Siguió la petición de su pareja, aumentó la velocidad, más estocadas, mas caricias, acortando un poco el tiempo para estar juntos.
-¡Ahh!- un grito lleno de placer por parte de ambos lleno la habitación, el rubio había dado en el punto de mayor éxtasis de Zexion provocando en los dos una sensación demasiado placentera como para ser omitida y para no ser disfrutada.
Sus ojos comenzaban a arder, esa última embestida casi logra que bajara su guardia, pero no podía derrumbarse, él mismo se lo había prohibido, tendría que soportar. –De… nuevo… da en… el mismo sitio- distracción, eso fue lo que paso por su cabeza, distraer al rubio y distraerse él para evitar que lo descubriera.
-Como mandes- dijo en su oído de forma seductora, algo andaba mal, sino lo sabía al menos lo presentía. Por eso intentaba ser lindo, por eso intentaba tratarlo con cuidado, porque presentía que algo el ocultaba, algo malo.
Un gemido tras otro dejando escuchar perfectamente la mezcla de placer y dolor, la fuerza y voluntad, y la lucha por no dejar que se escuchase algo más de lo debido. La sensación de estar con Demyx era gratificante por no decir única, re confortable, comenzaba a recordar lo que sintió la primera vez que estuvieron juntos… una sonrisa cargada de tristeza afloro en sus labios.
Una embestida más fuerte que la anterior, intentaba llegar a lo más profundo, intentaba lograr que Zexion olvidara sus problemas para así también él olvidar los suyos. Disfrutaba de la situación, la estrecha cavidad del otro lo atrapaba de una forma imposible de explicar lo que provocaba que su mente divagara.
-Demyx…. No-no…. Voy a… ¡ahh! Aguantar mucho- logró decir el peli azul, los cuerpos de ambos sudaban, Zexion se encontraba con la cabeza pegada a una almohada, sin bajar la parte trasera de su cuerpo, se le estaba juntando muchas cosas en la cabeza, eso no era nada bueno.
La mano del rubio tomo su miembro, terminarían juntos, comenzó con un movimiento rápido con su mano, arriba, abajo una y otra vez mientras las estocadas seguían en aumento. –Si… yo tampoco. –Dijo con un poco de esfuerzo, no faltaba mucho.
-Es… espera… un… poco- lo dijo de forma lenta, si seguía así explotaría al término de todo. No podía hacerlo, aparecerían más cosas en su cabeza, más de las debidas.
Fingió no escucharlo, estaban a punto de llegar. No se detuvo.
-¡Ahh!- lo había hecho. Zexion se derrumbó en la cama con Demyx encima de él. Ya no importaba cuanto esfuerzo había puesto en esconder lo que sentía, cuando el clímax lo alcanzo su fortaleza se fue en un suspiro. Aunque no quisiera las lágrimas comenzaron a salir sin detenerse. Todo estaba bien, si solamente iban a ser lágrimas no habría problema, bien podría ocultarlo, pero su plan no pudo llevarse a cabo; los sollozos comenzaron a surgir junto con leves espasmos. "¡Cálmate!" se gritó mentalmente, no podía dejar que él lo supiera, simplemente no podía.
-¿Por fin te vas a desahogar?- le pregunto de forma dulce mientras salía de dentro del chico y se acomodaba a un lado de él.
Al escuchar la pregunta se sorprendió por completo, eso significaba entonces que Demyx ya lo sabía.
-¿Sabes?, no es bueno guardar un sentimiento de esa magnitud- decía mientras tomaba un mechón de cabello azul. Solo podía ver la nuca del chico. -¿Qué sucede Zexion? ¿Hice algo mal?- el mechón que mantenía entre sus dedos desapareció con rapidez, todo para darle paso al chico que ahora se ocultaba, o al menos su rostro en el pecho de rubio.
-No Demyx… no hiciste…. Nada malo- decía mientras negaba con la cabeza.
-¿Entonces qué sucede?- preguntaba mientras lo apegaba más a su cuerpo abrazándolo.
-Es sólo que…. -¿Qué le sucedía? No lo sabía, ese sentimiento que lo atormentaba aun carecía de nombre, no podía decir que era. Pero por lo menos había logrado calmarse un poco, y los sollozos habían desaparecido.
-Perdón por alejarme tanto- dijo el rubio abrazándolo con más sentimiento y depositando un beso en su cabeza- No lo haré de nuevo.
-No, Demyx- no, no era su culpa, no podía dejar que pensará eso.
-Lo es y lo sabes, lamento el haberte dejado solo, en serio no volverá a pasar. –Con su mano levantó el rostro del chico por el mentón, se sintió extremadamente culpable al ver su cara llena de lágrimas, ¿Cómo era posible que le provocará tanto dolor a quien más quería? Se acercó una vez más a los labios que tanto anhelaba pero se detuvo al estar a unos cuantos centímetros, se sentía culpable y por lo mismo tenía miedo, miedo a que Zexion lo rechazará. Pasó su mirada de sus labios a sus ojos volviendo a notar la desesperación en estos, no podía dudar, quería disipar la inseguridad de su pareja, se acercó probando de nueva cuenta lo que tanto le gustaba, acariciando los labios ajenos acercándolos a los suyos de una forma lenta y pausada, mordiéndolos un poco pero sin causar dolor. Después prosiguió su lengua, lamiéndolos y dejándolos por completo mojados, Zexion abrió la boca dándole el acceso que tanto pedía; sus lenguas se unieron en un baile, la batalla había quedado atrás ahora se saludaban otra vez, ¿Cuántas veces se habían visto ya? No importaba, ahora buscaban completarse con aquello que sólo el otro poseía. Se separaron dejando un pequeño hilillo de saliva como única unión que Demyx rompió.
-Te amo- le dijo mirándolo a los ojos, percatándose que la desesperación se había esfumado.
-Yo también- decía con sentimientos contrarios, aun lloraba pero tenía una linda sonrisa.
Se quedaron fundidos en el abrazo mientras retomaban energías, después de todo ese había sido el primero encuentro amoroso de muchos que planeaban tener a lo largo del día.
-No te volveré a dejar solo- fue lo último que dijo Demyx antes de volver a la acción.
Caminaba a paso tranquilo, se supone que iba a buscar a Cloud, por eso tendría que ir con un paso más apresurado pero sabía que aunque llegará a la casa de los Strife no encontraría a nadie. Después de salir de casa de Demyx le mando un mensaje al rubio diciéndole que tenía que hablar. "Lo siento, estoy con Sora. Hablemos por la tarde." Fue lo que recibió como respuesta. ¿Quién lo diría? ambos hermanos saliendo como una familia.
-… Seguramente ya le habrá contado- dijo después de soltar un suspiro.
-¿Contado qué a quién Riku?- pregunto una vocecilla detrás de él.
-¡Naminé!, ¿Qué haces aquí?- no se percató en ningún momento de que alguien se acercaba a él y menos la chica rubia.
-Vine a buscar a Sora pero me alegro de haberte encontrado- decía la chica poniendo las manos atrás de su espalda y sonriendo.
-¿A Sora?- dirigió su mirada a los alrededores, al parecer sus pies lo había llevado a casa del castaño. -¿Qué diablos?- dijo para sí mismo. -¿Y a mí por qué me buscabas?- dejo de lado el hecho de haber llegado a aquel lugar y decidió platicar un rato con la chica.
-Pues quería agradecerte por lo de ayer.
-¿Lo de ayer?
-Si, por llevar a Kairi a casa.
-A eso. Si por nada. ¿Cómo está?
-Molesta, de hecho no quería que te buscará- la chica comenzó a caminar a paso lento, alejándose del sitio, algo que agradeció Riku.
-No sé porque lo imagine- decía poniéndose a un lado de la rubia.
-Dice que arruinaste su noche.
-Ja, ¿en serio?- ya se había alejado lo suficiente de la casa de los hermanos. Ahora no sabía hacía donde se dirigían.
-Riku, ¿Podrías contarme que sucedió? Kairi no ha querido decirme nada.
-Nami, si ella no te ha dicho nada yo no tengo porque decírtelo- dijo de forma un poco seria.
-Lo sé, pero en verdad me preocupa.
-Y también te consume la curiosidad ¿cierto?
-Has acertado- dijo la chica mientras enseñaba la lengua- Tú bien sabes que le costó trabajo aceptar lo tuyo con Sora. –Se encontraban cerca de un parque así que ambos decidieron sentarse en una banca.
-Sí, lo sé. Pero eso que tiene…- fue interrumpido por la chica.
-Lo bueno de ella, creo, es que puede superar de forma rápida las cosas, aunque algunas de ellas le sean un poco complicadas. Pero también se ilusiona mucho con la misma facilidad.
-…- se quedó callado, esperando a que terminara de hablar.
-Después de mucho esfuerzo logró aceptar del todo su relación, incluso los apoyo cuando tenía problemas ¿recuerdas?- pregunto viendo fijamente al mayor.
-Sí, lo recuerdo.
-Cuando Roxas se fue; Kairi vio una oportunidad- dirigió su mirada al frente.
-¿Oportunidad?, Naminé… ¿podrías explicármelo mejor.
-Después de que sucedió lo de ustedes, digamos que logro superarlo encaprichándose en alguien más.
-Y ese alguien más… espera dices que fue con…
-Sí, se encapricho con Axel, por eso quiero saber que paso, hasta qué punto Kairi ha sido capaz de llegar.
-Je… sólo diré que tu hermana no es tan inocente y recatada como tú.
La chica soltó un suspiro, ya se lo imaginaba pero quería creer que se equivocaba. –Entonces si llego a eso. Intentaré que no se ilusione mucho.
-Sería algo bueno, al fin y al cabo ya sabes porque Axel lo hizo.
-¿Sigue igual verdad?
-No…- La chica nuevamente dirigió su atención a Riku, sorprendida por la negativa. –Está peor.
Tenía que hablar con Cloud, tenían que ayudar al pelirrojo como fuera sino tal vez se arrepentirían.
-Ahh… lamento no poder ayudarlo en nada- se excusó la chica agachando la cabeza.
-No importa, de todas formas no escucharía.- Decidió perderse un momento en el cielo. Lo suyo con Sora; sonaba extraño ahora que todo había terminado, si la castaña se enterara ¿Qué haría? ¿Iría de nuevo detrás del chico? Bueno, sea como fuere ya vería que sucedía. Quería verlo, pedirle que lo perdonara y que regresaran, pero bien sabía que lo mandaría muy lejos. Tenía que dejar que ambos se calmarán porque aunque no lo pareciera él también se encontraba un poco alterado.
-¿No me vas a preguntar por qué buscaba a Sora?- pregunto Naminé de forma divertida.
-Supongo que tendrás tus razones- dijo encogiéndose de hombros aun sin quitar su atención del cielo.
-Quería preguntarle por Roxas. No he sabido casi nada de él. –Decía mientras jugaba nerviosa con sus manos.
-Nami, ¿te gusta Roxas?- preguntó percatándose del aspecto que comenzaba a adquirir la chica.
-No- contesto de forma rápida- antes sí que me encantaba, pero un poco de tiempo antes de que se fuera me estaba ayudando con un asunto.
-Ya veo.
-Sí, creo que será mejor que me vaya a buscarlo- estaba a punto de levantarse pero la voz del chico la detuvo.
-No está en casa, al parecer salió con Cloud.
-¿En serio?- que ella recordará hacía mucho que ambos chicos no salían en plan de hermanos. –Es extraño.
-Sí, yo pensé lo mismo.
-Bueno de todas maneras, tengo que irme, nos vemos luego.
-Nos vemos.
-Chicos tengo que irme- decía deteniendo el paso y quedándose detrás de los otros tres.
-¿Acaso te esperan Roxas?- pregunto Pence de forma burlona.
-Sí, me esperan- dijo con una sonrisa, metió las manos a su bolsillo, se notaba que ya estaban en Noviembre, el frío comenzaba a aumentar.
-Bueno, bueno, Roxas ¿Quedamos para mañana?- pregunto la chica, antes de que el rubio se fuera.
-No se Olette, les confirmo mañana temprano ¿Vale?- comenzaba a alejarse de los chicos.
-Vale, pero confirmas- le dijo levantando la voz al ver como la distancia comenzaba a marcarse más.
-¡Si!
Caminaba por las calles, se la estaba pasando bien con los chicos pero quería estar con Seifer.
-Si esto es en los primeros días, no quiero saber cómo voy a estar después.
-Completamente enamorado seguramente- le dijo Seifer topándose con él a la entrada de la calle.
-¿Y tú cómo vas a estar?- le preguntó mientras se abrazaba a él.
-De la misma forma que tú o peor- decía acercando al chico a él.
-Bueno eso ya lo confirmaremos después, ¿Quieres ir a mi casa o dar una vuelta?
-Vayamos por algo caliente, el frío comienza a sentirse- decía estremeciéndose un poco debido al soplo del viento que surgió en el momento.
-Bien, entonces vamos- se tomaron de la mano discretamente, llevando Seifer las dos dentro de su bolsillo. La tarde comenzaba a caer y por lo mismo las bajas temperaturas se hacían más notorias. Tal vez, después de todo y a pesar de las condiciones climáticas, su día terminaría bien.
-¿Quieres que ya nos vayamos a casa?- le preguntó el castaño al ver que era la cuarta vez que su hermano veía el reloj.
-No es tanto de que quiera sino que Riku me ha dejado con curiosidad. –Noto que el semáforo marcaba el verde así que volvió a poner en marcha el auto.
-Podemos ir a casa y preparar algo de comer, después de todo pasan de las dos.
-¿No te sentirás extraño cuando él llegue?- todo era reciente, sabía que Sora era un chico maduro y sabía llevar las situaciones (solo algunas) de forma decente, pero aun así no podía evitar preocuparse; después de todo era su hermano menor.
-No te preocupes, seguramente subiré a mi cuarto esperando a que Roxas despierte. –Su celular sonó con el tono de mensaje, dándole un suspiro de alivio al terminar de leerlo- o bien podría esperar con Naminé. Al parecer también ira a visitarnos.
-Supongo que a preguntarte sobre Roxas- decía dándole vuelta al volante, sabían muy bien que la chica gustaba del rubio, pero a últimas fechas ya no podían apostar a lo seguro.
-Es lo más probable.
-Entonces preparemos comida para cuatro- ya habían llegado a casa, ambos tenían que apresurarse seguramente en cualquier momento llegarían sus invitados.
-La comida estará lista en unos minutos- anunció el mayor desde la cocina. Sora le había ayudado en la mayoría del tiempo que estuvieron preparando los alimentos; pero resulto que Naminé llego antes de lo esperado.
-Entonces hay que poner la mesa- decía la chica asomándose a la cocina.
-Sí, creo que sería una buena idea- contestó mientras veía como los menores entraban por lo que necesitarían.
La comida transcurrió sin nada fuera de lo habitual, algunos comentarios de la chica, risas de Sora y Cloud con su característica seriedad.
-Bien Nami, ¿Qué quieres saber de Roxas ahora?- soltó el castaño de repente provocando un leve sonrojo en la chica.
-¡Sora!- dijo intentando no levantar tanto la voz- solo quiero saber cómo esta… y contarle algo.
-¿Algo?- el mayor solamente se limitaba a ver la escena y escuchar el diálogo, divertido realmente por la situación. -¿Y qué es ese algo?
-Algo, que no te involucra- dijo la chica con una sonrisa.
-… Bien- la rubia no le diría nada y lo sabía, mejor era resignarse.
El sonido del timbre interrumpió su plática tan "amena" según Sora, Cloud sabía de quien se trataba así que decidió ser él quien le abriera al nuevo visitante.
-Tenemos que hablar.- Dijo apenas vio al rubio, ya le había hecho esperar bastante y era un asunto que tenía que resolverse de forma rápida.
-Adelante- dijo al ver como el otro técnicamente ya se encontraba en la sala. -¿Sabes? no creo que sea tan urgente- decía colocándose detrás del peli plata, se extrañó un poco al ver que no le contestaba nada pero supo de que se trataba al ver que Sora se encontraba de la misma forma.
-Hola Sora- tenía una expresión de completa indiferencia, le alegraba ver al chico un poco animado pero sólo una parte de él.
-Hola Riku- respondió el saludo también de una forma seria y cortante.
-Riku, ¿de qué querías hablarme?- quería, más bien tenía que interrumpir en la escena un tanto incómoda.
-De algo importante- no despegaba su mirada de la azulada. Lo sabía, estaba molesto.
-Bueno, entonces si quieres vamos a mí…
-No es necesario Cloud, Naminé y yo estaremos en mi habitación- sabía que el mayor iba a proponer su cuarto para que hablaran así que mejor el decidió subir, de todas formas tendrían que hacerlo en un instante u otro.
-Si quieres Sora- los mayores sólo vieron como los otros dos se levantaban y subían las escaleras. Cuando escucharon el sonido de la puerta cerrarse, decidieron hablar libremente.
-¿Y bien?- pregunto Cloud mientras tomaba asiento en el sillón que antes ocupaban los chicos.
-…- Mantuvo su mirada escaleras arriba un momento, aun no era el momento, pronto podría hablar con Sora, pero todavía tenía que esperar. –Es sobre Axel.
-Sora ya me contó un poco lo que pasa con él. ¿Cómo está?
-Mal, muy mal Cloud, en cualquier momento va a explotar.
-¿Bomba de tiempo?- pregunto el rubio.
-Bomba de tiempo- confirmo el otro.
-¿y?, ¿Qué propones que hagamos?
-¿Hagamos? No Cloud, mejor dicho ¿Qué piensas hacer?- se acomodó mejor en el sillón en el cual se encontraba para después cruzarse de brazos. –Sólo a ti te hará caso.
-¿Y por qué razón quieres pasarme el muerto?- preguntó con un tono de sarcasmo mezclado con algo de ironía, sabía la respuesta pero aun así quería escucharla.
-Hace poco hable con él.
-…
-Paso totalmente de mí, posiblemente a ti te ponga más atención ya que…- no le gustaba admitirlo, aunque era verdad; la razón por la cual Cloud era el más indicado para hablar con el pelirrojo, aunque nunca le había gustado admitirla. –Eres mayor que nosotros.
Lo había dicho, de cierta manea le gustaba escuchar aquello, le daba un tipo de seguridad y casi pareciese que los otros dos le daban el permiso de reñirles al aceptar aquello. –Bueno, creo que es un buen factor, después de todo tampoco le haría caso a alguien que es menor que yo.
-Solo es un año. –Dijo el chico entre dientes.
-Pero sigues siendo menor.
-Bueno al menos intente hablar con él.- Decía molesto. Si, lo sabía, sabía que era el menor de ese grupo junto con Zexion, ambos tenían 22 años, pero por favor Axel luego se comportaba como alguien mucho menor igual que Demyx. El hecho de que el llevarán un año muchas veces no era tan notorio. Con Cloud, bueno con él era otra cosa, le llevaba 5, con él ni como compararse en ese asunto.
-En eso tienes el mérito, pero ¿No crees que sería mejor que ambos habláramos con él?
-No lo creo, intenta hablar con él solo y si no funciona; los dos hablaremos con el problemático- bien, con eso podía dar por terminado un tema… pero faltaba otro.
-Está bien, lo buscaré mañana, entonces podemos dar por solucionado este problema al menos temporalmente.
-Eso creo- ya sabía que había algo más de que hablar.
-Entonces sino te molesta hay otra cosa de la cual quiero hablar contigo.- se acercó un poco más al chico. Recordaba muy bien que le había repetido en muchas ocasiones que cuidara de su hermano, la más reciente fue cuando Roxas estuvo en el hospital. Pero no estaba molesto, por raro que parezca no quería matar a Riku, porque veía que él también sufría al igual que el castaño.
-Ya sé de qué se trata- estiro sus brazos y piernas.
-¿Entonces puedo ahorrarme mi pregunta?
-Si. Regreso a una posición normal, recargo sus brazos en sus piernas y vio directamente al rubio. –Fue mi culpa.
-…- No iba a comentar nada, quería escuchar el relato del chico.
-Creo que me moleste y preocupe en demasía de Axel que; no sé me encontraba muy alterado. Y a final de cuentas parece que Sora perdió la paciencia conmigo. En verdad no lo culpo; de hecho soporto bastante tiempo.
Los dos se quedaron callados, Riku había terminado de hablar y Cloud no tenía nada que decir, solo esperar a que el chico se calmará un poco.
-No puedes tener sólo tú la culpa- dijo esperando con eso que el chico levantará la cabeza, más no sucedió.
-…
-También Sora la tuvo, bien que mal al cumplir cada cosa que le pedías.
-… Lo hacía para que no me molestara- decía aun desde su posición.
-Puede ser pero aun así no era lo mejor.
-Quiero hablar con él- por fin levantaba la cabeza, mirando fijamente hacía las escaleras.
-¿Y por qué no lo haces?
-Aun no puedo, sigue molesto.
-Esperas el momento entonces.
-Si.
-Entonces tendrás que esperar un buen rato- también dirigió su mirada hacías las escaleras.
-No importa- dijo dando por terminada la plática.
-Oye, ¿qué paso abajo?- pregunto la chica mientras se sentaba en la cama.
-¿De qué hablas Nami?- Sora se encontraba encendiendo la computadora, esperaba que ese día tuviera suerte y Roxas estuviera ya despierto, pero se desilusiono de sobremanera al no ver a su gemelo conectado.
-De ese saludo tan frío que se dieron Riku y tú.
-No tiene importancia- intento llevar la conversación por otro lado.
-Ajá y yo te creo ¿no?- dijo la rubia al momento que se cruzaba de brazos. -¿Ahora por qué pelearon?
-No quiero hablar de ello.
-… Bien.
Se quedaron callados en silencio absortos cada uno en sus propios pensamientos.
-¿Roxas no está…?
-No- interrumpió a Naminé- parece que aún sigue dormido.
-¿Qué hora es allá?
-Las 8, aunque ya tendría que despertar no creo que se levante tan tarde.
Y como si esas palabras hubiesen llegado al rubio, de repente se abrió una ventana en la pantalla mostrando a un chico un poco adormilado.
-Hola- dijo Roxas soltando un bostezo.
-Hola flojo, vaya ¿tan buena estuvo la fiesta anoche?- preguntaba Sora con una marcada sonrisa, mientras se hacía a un lado para darle paso a la chica.
-Cállate… no fue tanto la fiesta- contestó mientras un pequeño sonrojo se asomó en su rostro al recordar la noche anterior.
-¿Nueva conquista?- el tono picarón y burlesco que uso el castaño provocó una risa en su gemelo.
-Algo así, ¿podría saberse que haces?- solamente veía como Sora se hacía a un lado poco a poco, como si pareciese que dejase un espacio para alguien más.
-Je, es que hay alguien que quería hablar contigo- tomo una silla y la puso en el espacio vació mientras se sentaba e invitaba a la chica a hacer lo mismo.
-Hola Roxas- saludó la joven mostrando una sonrisa -¿Cómo has estado?
-¡Naminé!- abrió un poco más los ojos al ver a la rubia, hacía un rato que no sabía de ella. –Bien ¿y tú?
-Bueno ya sabes, lidiando con Sora desde que te fuiste, cielos sí que es un triunfo hacerlo trabajar- decía a modo de reproche.
-No es cierto, yo trabajo por mi cuenta- se defendió el castaño.
-Mentira- escuchaba la risa de Roxas, la verdad es que extrañaba a su amigo y le alegraba escucharlo de esa forma –Y bien Roxas, ¿Nos hablaras de la conquista de anoche? Porque en serio que te dejo desecho.
-Si haber cuenta, ¿Qué tan salvaje fue?
-Je, pues… bastante diría yo- no había llegado a nada con Seifer, simplemente habían tomado un poco, pero si se habían descontrolado un poco, quería contarle todo a Sora pero estando Naminé tendría que limitarse un poco.
-Sí, eso se nota.
-¿Qué?
-Tu cuello- señalo la chica su propio cuello dándole a entender al rubio más o menos la ubicación.
El chico paso sus dedos por su cuello, hasta llegar a un punto en el cual sintió una ligera punzada.
-Vaya mordida- el castaño estaba observando fijamente la mordida, se encontraba justamente en la curvatura del cuello y el hombro. –En serio ¿qué diablos conseguiste anoche?
-Bueno creo que con un poco de alcohol pasa de todo. –dejo en paz la herida, apenas comenzaba a sentirla pero la verdad era que Seifer si se había emocionado.
–Pero ya, Nami ¿qué tal te va con?… Amm ya sabes. –Esa situación era un secreto entre la chica y él, por lo mismo no se sentía con la libertad de decir el nombre.
-Puedes decirlo, aunque no lo parezca confió en Sora.
-Gracias por tenerme confianza. –Soltó con sarcasmo el castaño.
-Vamos Sora, no te enojes- decía la chica mientras le daba un leve golpe en el brazo.
-Sí, no seas berrinchudo.
-¡Eso!, di lo que quieras, aprovecha que te encuentras a miles de kilómetros de distancia. –lo amenazó Sora.
Lo único que provoco aquella rabieta del chico fue una carcajada por parte de ambos rubios. Después de recuperar el aliento a causa de tal escena, Roxas volvió a hablar.
-Bueno Nami, ¿Cómo te va Marluxia?
-¿Qué? ¿Marluxia?- gritó el castaño al escuchar el nombre- ¿Es en serio?- le pregunto a Naminé.
-Sí, es en serio- le contesto de forma un poco seria- llevamos saliendo dos meses- dijo mientras sonreía.
-No puedo creerlo- Sora no lograba asimilar tal información, sinceramente no se imaginaba a Marluxia con la chica.
-Oye, es un buen tipo, cuando quiere serlo claro está- decía la chica mientras dirigía su mirada al reloj de la pantalla. -¿Ya es tan tarde?- pregunto al ver la hora.
-Apenas son las 5:00- dijo el castaño al ver la reacción de la rubia, técnicamente aún era temprano.
-Lo siento, pero tengo que irme,- decía mientras se ponía de pie- estoy fuera de casa desde la mañana, será mejor que regrese. –Decía dirigiéndose a la puerta por lo mismo saliendo del campo de visión de Roxas, pero fue un momento hasta que la chica regreso. -¿Vendrás en las vacaciones de invierno?
-Eh, si… es lo más seguro.
-Entonces hasta las vacaciones nos veremos, cuídate ¿sí?- se despedía la chica. –Y más de la vampira- sonrió antes de irse.
-Lo haré, tú también cuídate- logró decir antes de que la chica desapareciera.
-Nos vemos Sora.
-¿No quieres que te acompañe a la puerta?- preguntó a medio levantarse.
-No, está bien. Además seguramente Riku aun este abajo. –salió sin más dejando a Sora algo descolocado.
-¿Sucedió algo con Riku Sora?- pregunto Roxas al percatarse de que la chica ya no se encontrara en la habitación.
-… Después de que hablara contigo- iba diciendo mientras se colocaba nuevamente en el centro del monitor –Riku y yo discutimos.
-¿Por lo mismo?- preguntaba tomando una expresión más seria.
-En parte- llevo ambas manos a su rostro, ¿Cómo decirle que habían discutido por su culpa? Porque técnicamente fue esa la razón.
-¿Cómo qué en parte?- no comprendía muy bien vale, si no había sido por lo mismo ¿entonces por qué?- Explícate Sora.
-…- soltó un suspiro, intentaría decirlo de la mejor forma. –Cuando estabas hablando de Axel, Riku estaba aquí.
-…- se sorprendió un poco, creyó que el castaño estaba solo, pero no dijo nada.
-Como no accediste a hablar con él, pues se molestó… me dijo que no te había insistido lo suficiente y que no quería ayudarle con Axel.
-Pero…
-Le dije que no podía obligarte- prosiguió sin prestar atención a la réplica del rubio. –Que si no querías simplemente no querías y punto.
-Lo siento Sora… parece que fue mi culpa- decía bajando un poco la cabeza, levantándola nuevamente al momento en que surgió una pregunta. –Pero ¿Todo se puede arreglar no?, es decir solo fue una discusión.
-…- "¡Bien Sora!" se regañó a sí mismo, Roxas comenzaba a sentir culpa, lo había logrado, había hecho lo que no quería lograr. –Roxas… Riku y yo…. Terminamos.
-¿Qué?- abrió los ojos lo más que pudo. Había destrozado un lazo de 2 años. –Debes estar bromeando- comenzaba a alterarse un poco, las cosas no tenían por qué haber pasado así.- pedía golpeando el escritorio con las manos abiertas.
-Riku y yo terminamos Roxas y de la peor forma… Tranquilo- dijo al ver como su gemelo se alteraba un poco. –No fue tu culpa, sólo fue de nosotros dos.
-…- no decía palabra, ¿Qué debía hacer?, la culpa ahora lo carcomía pero también aún seguía latente el miedo de sentirse traicionado por Axel. Por eso se negaba rotundamente a hablar con él… por miedo.
-Deja eso de lado Roxas- decía cambiando su expresión a una de alegría, una que no era del todo sincera. –Mejor cuéntame ¿quién te ataco ayer?- preguntaba mientras señalaba su propio cuello.
-…- Soltó un suspiro antes de hablar, tal vez no era la mejor elección pero ya había decidido. –Parece que desde hace dos días ya tengo una relación. –Sólo faltaba que se animara a decirle a Sora lo que había decidido.
-¿En serio?- La verdad se había sorprendido, no creyó que su hermano fuera capaz de mantener una relación después de lo que vivió.
-¿Y cómo se llama?, venga dime ¿Qué edad tiene?
-Calma, calma te contare todo…
-¿Y bien?- quería que el rubio olvidará lo que acababa de contarle, por eso lo atiborraba (o al menos era su plan) de preguntas.
-Se llama Seifer- comenzó a explicar pero fue interrumpido por Sora.
-Espera, ¿es el chico con él cual siempre pelean?- pregunto al recordar las conversaciones anteriores que habían tenido.
-Sí, el mismo exactamente. Pero sólo tiene problemas con Hayner- aclaró al ver que el castaño iba a preguntarle algo más.
-Entonces; contigo la lleva en paz.
-Pues sí, aunque como adivinaras es algo… brusco.
-Me imagino, nunca me has dicho su edad.
-Tiene 22 años.
-Anda Roxas, te gustan más grandes.
-Creo que no eres quien para reñirme Sora.
-Si, en eso tienes algo de razón… pero ¿cómo sucedió?
-Fue raro… creo. Después de que habláramos me sentí cansado de todo y no quería hacer nada, llegó Hayner y como pudo me saco de la casa.
-No quería que estuvieras solo.
-Eso creo, bueno como yo no estaba de humor y el insistía, me puse de malas, deje a los chicos en el café y me fui.
-Seguramente alguien lo impidió.
-Hayner justamente. Parece que antes de que las cosas se pusieran serias me ayudo a zafarme de Hayner y bueno por una u otra razón termine siendo su novio. En si eso es lo que sucedió a grandes rasgos.
-Supongo que a eso se le llama suerte. –dijo con una sonrisa.
-Sora- dijo llamando la atención del castaño, era momento de decirle lo que había decidido. –Yo… voy a hablar con Axel. –Sólo esperaba no estarse equivocando.
