Anime/Manga » Blue Exorcist/青の祓魔師 » Ritān To Himitsu

Author: Aoi uzu

Rated: K - Spanish - Adventure/Drama - Reviews: 45 - Published: 06-06-13 - Updated: 10-03-13 id:9365898

Hola! Devuelta con un nuevo capitulo! :D estoy feliz! Eh llegado al capitulo 10 al fin! Nunca llegue a pensar que mi fic creciera hasta este numero XD y vienen mas por delante.

Y como lo prometido es deuda este capitulo es mas largo que el anterior. (No ten largo como pasados pero largo al fin y al cabo). En el siguiente capitulo más o menos por la mitad de este daré inicio con la historia principal, así como le daré fin (de algún modo) al arco de Yukio. Si tienen alguna pregunta acerca del final del capitulo dejen un review y yo me encargare de explicarla en el siguiente capitulo o les contestare por medio de un MP. Y sin más que decir espero y lo disfruten!

Disclaimer: los personajes no me pertenecen si no a Kazue-chan! Y Bla, Bla, Bla…

Cap.10. Fácil.

En el momento en el que recibieron la orden de acompañar a la rama secreta del Vaticano en una expedición a Gehena, una parte de ellos salto en regocijo. Los Okumura ya no se veían tan distantes. Pero una pequeña parte de su mente racional les decía que además de encontrar lo que buscaban no les gustaría lo que verían allá.

Fueron trasladados ese mismo día a las instalaciones de Iscariote muy modestas para ser un grupo de vital importancia para el vaticano, lo que no esperaban era lo que venia a continuación.

-No hay tiempo que perder…- Michael se vio por un momento un tanto emocionado

De manera rápida fueron acomodados en el centro de una figura en forma de estrella de cinco picos con cada Iscariote en cada una de la puntas del dibujo a acepción de Michael que se encontraba recitando un extraño evangelio en una lengua desconocida para ellos

-Esto es lo que les permitirá entrar a Gehena.- tan pronto como lo dijo unos de los Iscariote (que supusieron que era una chica por su fina voz) derramo una sustancia desconocida sobre ellos, pero en cuanto dejaron el desconcierto atrás, desde el fondo de sus mentes desearon haber seguido en la inconsciencia.

-¿Sa…Sangre..?- los mas débiles tuvieron que aguantar las ganas de regresar su desayuno por la repugnante situación. Aun a pesar de eso la sangre no olía como sangre, desprendía un olor exotíco y atrayente

-Y no cualquier sangre- una voz femenina irrumpió en el lugar a paso calmo arrastrando su pesado ropaje, aquella extravagante entidad se paseo por el lugar deteniendose frente a Kamiki pasando un delgado dedo por la sangre que escurría por la barbilla de la petrificada chica - es la sangre de nueve Reyes de Gehena- y como si fuera cualquier cosa deliciosa la saboreo.

-Grigori-sama- cinco de los Iscariote se inclinaron a modo de respeto ante la persona que en efecto, era un miembro de Grigori

-Mi querido Iscariote, ¿planean irse ya?- pregunto pasando de los exorcistas dirigiéndose a el líder

-Así es Grigori-sama~- contesto en su típico tono cantarín

-Ho, ho, espero y regresen todos a salvo…y asegúrense de traer lo necesario, de esta misión depende las siguiente a futuro.-

-Si, estese tranquila que nosotros cumpliremos sin falta alguna- y con eso Grigori salió del sitio en total silencio.-No, nos distraigamos, vamos a proseguir- los rezos comenzaron nuevamente hasta que la estrella de cinco picos se iluminara en entono azulino y fuera brillando con mas intensidad -personas que en el pasado se sacrificaron por encontrar la respuesta, denos la luz para atravesar este camino de oscuridad.- recito el pelinegro, poco después les sonrió de manera vacía acercándose a ellos- Buenas noches..- y después…oscuridad

Cuando despertaron, un mundo desconocido era lo que los rodeaba, se sostuvieron la cabeza descolocados por la tierra muerta que se extendía a sus pies.

-¿Q…Que esto?-murmuro Konekomaru

-Al fin despertaron…- la voz del Iscariote mas alto de todos le hizo voltear en su dirección-¿Don…Donde estamos?- pregunto Shima quien comenzaba a sentir pánico

-¡Siéntanse afortunados de conocer a la hermosa Gehena!- Michael apareció frente a ellos asustándolos, sonriéndoles con excitación. Un contraste completamente diferente al que vieron en Assiah.

-¡¿Ge…Gehena!?- Suguro salto de su lugar alerta

-Cálmate Bon.- Shura se paro de su lugar aparentando estar calmada a pesar de ser todo lo contrario

-Shura-sampai tiene razón, no hay nada de que preocupa…¡Woo!- medio grito el pelinegro con alegría. Como un niño pequeño en una juguetería. Ese tipo en verdad estaba dañado de la cabeza, estaban en tierra maldita de los demonios, hogar de los Reyes, de Satan…¡y les decía que no se preocuparan! - Me adelantare un poco…Hime esta cerca y quiero algo de diversión- así el pelinegro salió disparado del sitio rumbo a un lugar desconocido

-Ese loco- mascullo una de la voces- andando- ordeno la otra voz más fuerte. Sin duda los Iscariote estaban mal de la cabeza.

Paro unos metros lejos de donde se encontraba Hime, la observo extenderle la mano a un desconocido que tan pronto lo enfoco lo reconoció como su objetivo. Okumura Yukio. Pero podía esperar, era su turno de divertirse.

Apunto su arma hacia Alice, para ser exactos a la cabeza de la pequeña

-Hi, Princess (Hola, Princesa ) -

Tan pronto como el cuerpo de Alice se precipito hacia abajo entendió que había acertado. Genial. A paso calmo avanzo hacia la pareja de demonios

-Tiempo sin verte Hime~, ¿Estas libre hoy?, me apetece jugar un poco, ¿crees que tu Papá te deje?~-

Yukio por su parte, lo miro estático, incapaz de moverse.

El cuerpo de Alice se convulsiono ligeramente lanzando un gemido lastimero- Ha…Hasenburg-san, e…eso…do…do...lio-la peliazul se levanto de manera torpe. Alice miro al sujeto a lado suyo. ¡Jodido Hasenburg!. -Ah~ lo siento pero estoy pasando tiempo de calidad con mi Tío. ¿Qué es lo que te trae por aquí?- pregunto jalando discretamente a Yukio logrando despertar a este de Shock y que se levantara rápidamente del lugar que antes ocupaba, alejándose poco a poco de Michael. Yukio no estaba en condiciones para una pelea y al parecer el líder de Iscariote lo noto

-¿Estas huyendo de mi Hime?- pregunto con indignación al tiempo que fruncía el ceño- Las hermosas rosas no deben de huir de aquel que las ama tanto-comenzó a avanzar hacia los dos con el rostro contorsionado por la ira -Vamos Hime no seas así-

-Lo siento Hasenburg-san pero hay rosas con espinas…- tan pronto como pudo Alice coloco una barrera alrededor del confundido Yukio- ¡¿Alice?!- Yukio golpeo la barrera intentando salir, pero era inútil no estaba en condiciones- quédate aquí Yuki-kun, solo será un momento, ¿si?. En cuanto termine iremos a casa- le sonrió de manera tranquilizadora y mirada amable

-Es tan admirable de tu parte el proteger a tu débil Rey Hime- Alice regreso su azulina mirada hacia el pelinegro, lo miro de manera seria- Ara~ ¿Cuántas veces van que nos enfrentamos, eh?- inicio de manera casual Alice en cuanto se despego de la barrera

-mmm..No estoy seguro, dos ¿tal vez?-

-Oh, ya veo ¿y cuantas veces hemos dejado inconclusa una batalla?- volvió a preguntar acercándose con precaución a el

-Mmm…no estoy seguro, ¿dos, tal vez…? He…- se rio ligeramente

-Ok, me temo que esta vez no podre jugar contigo, lo siento Papá no se encuentra en casa hoy - se disculpo

-¡Bueno, no importa mientras no se entere!-sin esperar respuesta Michael disparo contra el cuerpo de Alice el cual al recibir los disparos se disolvió en granos de arena -Ahg… no seas así, que hoy no me vestí para la ocasión…"Yami"…- Alice apareció detrás del pelinegro cortándolo por la mitad con dos espadas cortas de color negro, el cuerpo de Michael se disolvió al igual que una vez lo hizo Alice -Che- chasque la lengua con frustración

-No importa, tu ves hermosa con lo que sea- aprovechando la distracción de la peliazul con su ilusión la ataco de frente con una cuchilla que salía de su mano izquierda, así una lucha de fuerzas se vio comenzada entre los dos -cuida de mi por favor- dijo Alice empujando un poco. Lo malo de ser un demonio de raza guerrera era la vitalidad que te daban las luchas difíciles. Y a ella eso no le gustaba, no le gustaba disfrutar de la guerra.

-Sera un honor-

-¡Rayos!- maldijo en voz baja Yukio al sentirse fatigado, el cambio era mas complicado de lo que parecía, estaba débil no podría ni pelear contra Shura si estuviera en ese momento. Se deslizo por las paredes de la barrera respirando cansadamente, sentirse débil no le gustaba en lo absoluto.

Lo hacia sentir inútil. Cerro los ojos un momento respirando profundamente al tiempo que la barrera temblaba por un impacto. Abrío los ojos precipitado pensando lo peor , pero que equivocado estaba al preocuparse por su sobrina, no parecía necesitar ayuda alguna. Ahí frente a sus ojos Alice empuñaba dos espadas cortas , con su ropa totalmente intacta al igual que su adorado cabello. Nunca había visto a Alice tan altiva y mucho menos con esa expresión de seriedad extrema en su rostro de porcelana. Sus ojos eran igual a los Rin cuando entraba en batalla parecían dos faroles azules, sus ojos brillaban de manera encantadora obvias señales de que disfrutaba de aquel furtivo encuentro.

Y siendo aquel Hasenburg quien había chocado contra la barrera protectora que lo mantenía preso. Ambos sonrieron con prepotencia y Alice se lanzo nuevamente al ataque, pero el pelinegro esquivo de manera rápida su ataque, logrando que Alice estancara sus espadas contra la barrera perforándola ella misma. Yukio se retrajo hacia atrás cuando vio la mirada matadora de Alice (que a pesar de que sabia no era para el le dio miedo.)

Alice dejo las espadas incrustadas en la barrera para saltar nuevamente contra el pelinegro al tiempo que las espadas se disolvían en sombras y estas volvían a restaurarse en sus manos estrellándolas nuevamente contra Hasenburg.

-¿Uh?-Yukio frunció el seño cuando vio que las aberturas hechas por las espadas de Alice no se restauraban, en cambio solo fracturaban poco a poco la barrera, achico la mirada pensativo, repitiendo en su mente todo lo que paso hasta el momento en el que Alice fallo su ataque…Oh no…

-El maldito lo hizo a propósito - gruño el castaño - claro nadie puede romper las barreras de Alice, nadie…nadie que no sea ella misma. ¿Qué planea hacer conmigo?-se pregunto. Estaba muy débil para darle una batalla "entretenida" pero al parecer el solo estaba interesado en Alice. ¿Entonces para que hacerlo?.

-Ah- jadeo con supresa cuando de la nada otra figura negra apareció frente a el. Una sonrisa se asomo por los toscos labios del la persona frente a el. Más sorpresas. Viro su vista hacia donde Alice peleaba con Hasenburg. Rin no estaba, Padre tampoco lo estaba, Alice estaba ocupada…no tenia a nadie que le ayudara. Estaba débil lo aceptaba. Necesitaba ayuda.

Devolvió la mirada hacia el frente, y como si fuera cámara lenta aquel robusto sujeto introdujo sus manos a las aberturas antes hechas por Alice, sus manos comenzaron a sangrar al hacer contacto con el hechizo, pero siguio fracturando cada vez más la barrera. Observo con terror como la barrera se fragmento en miles de pedazos para después desarmarse sobre el

-Esto fue mas fácil de lo que pensé- pensó en voz alta aquel sujeto que comenzó a acercarse a el a paso calmo

-A..Aléjate…- no hizo caso a la débil advertencia del castaño- ¡Te dije que te Alejaras!- grito expulsando llamas azules, logrando que el sujeto retrocediera los pasos que dio en un principio por la sorpresa-¡No me toques, aléjate! ¡Ghhh!- lo sabía. Desde que vio a Hasenburg lo supuso. Aquellos hombres vestidos de negro no deparaban nada bueno.

Su interior ardía, sus colmillos crecían, sus ojos se volvieron azules y las llamas se vieron en ellos. - la obvia relación con Satan, engendro- de nueva cuanta el sujeto avanzo hacia el -¡ALEJATE!- grito precipitándose contra el hombre, apuñalándolo en la primera parte que su mano toco. El corazón. Con la mirada sombría saco la mano de donde se encontraba salpicado sangre en su cara. El robusto cuerpo callo pesadamente contra el suelo.

-Ha…¡JA!,¡JA!, ¡JA!- rio de manera histérica cuando la sangre comenzó a gotear de su mano con fluidez. En ese momento noto cuanto lo disfrutaba, eso lo hacia sentir vivo…así como se dio cuenta de ese detalle comprendió en lo que se había convertido en realidad. En un asesino, en un monstro. Y lo más bizarro es que no sentía culpa o remordimiento alguno por lo que acaba de hacer.

Nunca había notado lo bien que olía aquel liquido vital que escurría de su mano- M…maldito…de..Demonio…- mascullo débilmente el sujeto tendido frente a el . Logro lo que quería. La completa atención de Yukio.

Yukio sin hacerle del todo caso se propuso a darle el golpe de gracia al corpulento sujeto. Alzo su mano dispuesto a hacerlo, ya no le importaban las consecuencias al fin y al cabo siempre fue un monstro y el hacer algo tan mundano como esto solo acentuaría mas su cruda naturaleza

-¡YUKI-CHAN!-

-Malditos- siseo Suguro corriendo sin ruta alguna por aquel lugar desconocido, la mayoría de los Iscariote tan pronto como se vieron posibilitados los abandonaron dejándolos únicamente con unos guía.

En ese momento un fogonazo de llamas azules se vio a lo lejos , y su guía los obligo a apretar el casi inhumano paso que llevaban -¡No se detengan, muévanse!- les ordeno Shura adelantándose un poco hasta estar al nivel del la Iscariote.

-¿Cuál es el verdadero motivo de esta misión Kazu?- pregunto la rubia a la encapuchada, esta solo volteo ligurmente hacia ella devolviendo la vista al frente de manera casi inmediata

-Esa información esta fuera de su rango Kirigakure-sampai- contesto simplemente

-Pfff~, no me vengas con esas tonterías de rangos, yo ya lo se, solo quería saber si me lo dirías por los buenos métodos- explico

-Tan aguda como siempre, Kirigakure-sempai-

-Lo único de lo que no estoy segura es la razón del por que estamos nosotros aquí-

-Bueno esos es sencillo de responder…- el final del negro bosque llego al final dándoles una imagen que seguramente nunca olvidaría.

Yukio, ya no era el Yukio que conocían. Aquel Yukio, ya no tenia el mismo aspecto, ya no había una tranquila sonrisa en sus labios, en cambio había una sonrisa esquizofrénica en su lugar. Ya no había calmados ojos azules, en su lugar dos faroles en llamas era lo que había…

-Yu…¿Yuki-chan?- balbuceo aterrada Shiemi-Yuki-chan…¡YUKI-CHAN!-

¿Ese era el verdadero Yukio Okumura?...no podía ser

-Nhh..estoy aburrido~…- Rin se encontraba sentado en un sillón frente a un escritorio, desde ya hace tiempo se había cansado de jugar con las velas que se encontraban por todas partes en la habitación, el antiguo entrenamiento de Shura se había convertido en un hobby para pasar el rato, hobby que en esos momentos se había vuelto extremadamente aburrido. -Alice y Yukio deben de estar por llegar-

Como siempre cada vela tenía nombres diferentes, de manera distraída paseo su azulina mirada por la habitación leyendo con cuidado cada nombre hasta que muy en el fondo aprecio una vela en especial.

-"Hasenburg" eh…-leyó encajando con mas insistencia su mirada en el artefacto-Ah…¿Quién es?- frunció el ceño haciendo memoria de alguien que haya conocido en el pasado con ese nombre tan raro. Debió de hacerle algo muy malo como para que el lo haya catalogado en su sala de "venganzas y rencores" y como de eso trataba era lógico que las velas con los nombres de los Ocho Reyes de Gehena se encontraran frente a el con Mephisto y Satan encabezándolos.

Las llamas que cubrían la punta de cada vela se violentaron un poco como si el aire las turbara. Pero ese era el detalle, que en esa habitación no había corrientes de aire.

-¿Uh?- acerco su mirada hacia las llamas de las velas frente el, viendo como parpadeaban.-ah- una extraña sensación le corrió por toda su espalda, parpadeo extrañado- ¿Pero que?-

-Rin-Shiro apareció de la nada atrás de el -te he dicho que no aparezcas así- le regaño-

-Ya supéralo chico- bufo con hastió el mayor- ¿sientes eso?- pregunto sentándose en el escritorio

-Si- bajo los pies del escritorio sin embargo aun conservando aun su posición inicial-

-por cierto…¿Cuándo le dirás?- pregunto con una sonrisa picara Shiro cambiando de manera inconsiente el tema inicial

-Cuando vuelva-

-Eres cruel, debiste de habédselo dicho ates-dijo burlón- no creo que se lo tome bien…-

-Lo se, lo se, lo olvide por tantas cosas- Rin se puso nervioso- casi puedo predecir como se pondrá de histérico-

-Es entendible no todos los días te dicen que estas compro…-Shiro corto su frase parándose precipitadamente del escritorio al igual que Rin del sillón

-Esta sensación..Yukio…Iscariote- tan pronto como aquel nombre abandono sus labios el pelinegro se disolvió en sombras, dejando solo a Shiro en el cuarto. Resoplo cansado. Si no fuera por que tenía su propia obligación estaba seguro de que iría corriendo en la ayuda de su hijo. El cuidar a su señora era lo primordial. Por siempre y para siempre.

-¡YUKI-CHAN!- cuando el grito de Shiemi resonó en el lugar distrayendo al demonio, la Iscariote desapareció de su lugar junto a ellos para aparecer detrás del menor Okumura.

Aquella llamada Kazu disparo en el cuello de Yukio, una, dos veces. El castaño cayó de rodillas tomándose su violentada garganta con ambas manos. La sangre brotaba de sus labios y traspasaba sus dedos que cubrían la herida, frunció el seño al tiempo que sonreía con arrogancia. La inmortalidad dejaba una sensación extraña -¡cough! - tosió, y la sangre se disperso por el suelo, retiro una mano de su cuello tapando con esta su boca por puro reflejo, haciendo sonreír de igual manera a la chica

-Fue más fácil de lo que pensé- ¿Cuántas veces se lo habrán dicho ese día?. Si, si lo entendía estaba débil, no tenia por que recordárselo a cada momento. ¡Perdón por no estar en condiciones!.

-A…ah…ah…- pequeños sonidos era lo que salía de su boca, trato de pararse pero su cuerpo se vio incapacitado, la porción de adrenalina que había obtenido desapareció en el momento en el que esa desconocida lo ataco-No te muevas, deja que cumpla mi misión ¿si?- espeto cansada cuando lo observo moverse con intención de alejarse.

Se acerco rápidamente. No cometería el mismo error de su inútil compañero.- Solo quiero tu parte de la llave- y sin decir mas encajo algo puntiagudo en su cuello a lado de los casi inexistentes orificios de bala

-¡Hg!- gruño al sentir el nostálgico dolor de una aguja clavarse en su cuello.

Tan pronto obtuvo lo que quería Kazu dejo ir a Yukio. Con precauciones alejo del decimo Rey de Gehena, que callo inconsciente junto al cuerpo de su compañero caído.

Apretó el botoncillo del intercomunicador que se sostenía en su cuello

-Misión cumplida. Es hora de irnos Michael-

-Ehh~..Tan pronto~… - se quejo infantilmente por el comunicador-Fue mas fácil de lo que pensé…Uhg, espera prece que emocione demasiado a Hime~-

-No importa, nos vamos- ordeno

-Che. Como quieras.- una explosión se dio no muy lejos y de entre el polvo salió expulsado el pelinegro líder-Ha- jadeo- ¿nos vamos?- la chica asintió- Andando- ambos emprendieron una silenciosa y rápida retirada. Michael hizo una señas al aire sin necesidad de gritar sus compañeros comprendieron que era hora de dar por terminada su corta misión

BUM

-¡No se detengan! - alerto Kazu a sus compañeros y al resto de los exorcistas. Cuando una explosión casi los atrapa del todo.

Shura examino completamente con la mirada al Yukio que tenia frente de ellos. La razón por la que los Iscariote los llevaron consigo a esa misión le era desconocida.

-¡YUKI-CHAN!- el grito de Shiemi la puso alerta. El Okumura menor se distrajo y voltea a ver hacia ellos, así Kazu aprovecho y disparo contra Yukio al tomarlo desprevenido

-¡Yukio!- Grito la rubia pero fue retenida por un encapuchado al igual que todo su escuadrón. Las chicas chillaron espantadas mientras que los chicos bramaron el nombre de su ex maestro . En ese momento comprendió. No era por que fueran algún elemento esencial para el hechizo que le permitía estar en esa dimensión cuna de demonios, no, la razón por la cual estaban ahí era…-¡¿Nos usaron como carnada?!

Los miembro faltantes se acercaban a gran velocidad hacia ellos. Michael hizo unas extrañas seas en el aire mientras corría, señales que si bien los exorcistas no entendieron los Iscariote si. Los jalaron consigo empezando a correr.

-¡No se detengan!- grito desde lejos el líder cuando una explosión resonó nuevamente- ¡misión cumplida! ¡Retirada!-

-No te vallas si avisar Michael- la oscura voz de una niña les helo la piel a mas de uno. Esa debía de ser la dichosa "Hime" de la que tanto alardeaba el líder de Iscariote

-¡Ho, Ho~ HIME! - grito extasiado comenzando un nuevo choque de fuerzas contra la desconocida figura que se encontraba oculta entre el polvo de la explosión. Cuando una onda expansiva los golpeo sin aviso se petrificarón al ver a la primogénita de Rin pelear en igualdad con el líder de Iscariote. Parecía estar sumida en la locura, no notaba nada excepto su presa.

Kazu chasqueo la lengua hastiada cuando su líder comenzó a pelear otra vez contra la lilit. sin siquiera parase para pensar en si esperarlo o no continuo su camino sin Michael.

-¿Planeas ir a algún lado con eso?- pregunto una fina voz femenina detrás de ella obligándola a darse la vuelta en pose de pelea con armas en mano -¡¿Quién eres?!- grito

-…¿Yo?...bueno soy la única que tiene derecho a tocar la sangre de Belial-sama- sonrió de manera falsa

-Hmp…menos me puede importar- Kazu comenzó a disparar contra la chica, las balas se incrustaban en la esbelta figura de la demonio y esta solo se reía-¡basta! ¡Me haces cosquillas!-

-¡¿Cosquillas…?!- exclamo enojada

La demonio se rio otro poco, se aclaro la garganta - ¿me podrías devolver eso por favor?- extendió la mano hacia Kazu que la miro ceñuda- como si fuera hacerlo-espeto

-¡Ah~!- suspiro escandalosamente la demonio, dejo caer la cabeza con rendimiento-Sora-sama, usted a sido testigo de que trate de ser amable…- levanto su furiosa mirada verdosa-¿Qué acaso no oíste perra? ¡Devuelve la sangre de mi señor maldita!-su voz dejo de ser fina y se volvió tosca

-¡¿Ha?!-

-¡Que la devuelvas estupi…! ¡…!- antes de que siquiera lograra acercarse a la encapuchada unas llamas azules la envolvieron, sujetándola de la cintura, los pies y las manos.-¿pero que..?

Alice rio de manera histérica mientras atacaba a su contrincante "¡detente, para, Yuki-kun te necesita!" gritaba en su interior. Pero una vez entra en éxtasis por una batalla ni su propia conciencia era capaz de detenerla

-¡HA!- se lanzo de nueva cuenta contra Hasenburg que muy apenas logro esquivarla con éxito o eso pensó antes de sentir una punzada en su costado derecho. Alice derrapo unos metros lejos de el y tan pronto paro se lanzo contra el

"por favor...para…". La voz de Rin resonó en su cabeza

-¡ha!- jadeo sorprendida al ser retenida por la cintura por unas cálidas llamas azules. Estas absorbieron su energía abrigándola a soltar a "yami" y esta se desvaneciera de sus manos . Por su lado Michael no perdió tiempo y comenzó nuevamente su retirada

-¡Kazu, deja de estar parada ahí como idiota muévete!- grito y los dos comenzaron a huir del lugar antes de que fueran mas lejos una barrera de llamas se situó frente a ellos impidiéndoles ir mas allá.

Observaron como ambas demonios fueron retenidas por llamas azules antes de que atacaran a sus respectivos contrincantes. Cuando los Iscariote trataron de huir fueron nuevamente retenidos en la zona por las llamas azules, así como los otros fueron retenidos, ellos también fueron rodeados impidiéndoles avanzar mas en un reducido espacio.

-¡¿Pero que coño esta pasando?!-

-¡!-

Pudieron suponer la aparición de demonios al iniciar la misión, pero nunca, nunca llegaron a pensar que perturbaran de esa manera a Gehena . Tanto como para obligar a que el noveno saliera de su escondite. No se podían pones mejor.

Cuando Rin llego a donde acontecía todo no pudo pensar en un peor escenario que ese. Caos total, ninguna palabra podía describir mejor aquel lugar. Busco a su hija con la mirada, negó con la cabeza al verla en ese estado

"Por favor…para..." le dijo a Alice silenciosamente. Sostuvo a las dos Lilit con fuerza utilizando sus llamas sin intención de quemarlas o dañarlas, le extrajo la energía a Alice y prácticamente la obligo a desarmarse. Chasqueo los dedos para levantar las llamas alrededor de cualquier extraño en Gehena. Avanzo hacia ellos con intención de acabar de una vez con aquellos que osaron meterse con lo prohibido.

-Ni…Nii-…san- mascullo Yukio cuando su gemelo paso por su lado -Nii-san…-Rin lo miro desde arriba serio, pero una vez conectaron sus miradas la contraria se suavizo notoriamente sin dejar su seriedad de lado

-Mira como te han dejado hermano…enseguida estaré contigo- cuando termino se dirigió hacia las zonas que estaban rodeadas por llamas-¿Quién eres tu?- pregunto calmo al pelinegro

-Eso duele Lucifer, no nos hemos visto en un tiempo y ya me has olvidado. No tienes corazón~- dijo dolido el peligro

Rin ni se inmuto a ese comentario-ese asentó idiota, esa cara idiota, Hasenburg…eh…- dijo en voz baja acordándose de la persona a la cual le pertenecía aquel raro nombre. Las llamas alrededor del par se centraron mas haciendo el espacio aun mas reducido.

-¿Qué vino a hacer aquí Iscariote?- indago

-Nada en especial, ya tenemos lo que veníamos a buscar~- rio ligeramente el pelinegro

-¡Lucifer-sama! ¡Esa perra a tomado la sangre de Belial-sama!- grito la demonio desde atrás . Rin alzo una ceja. ¿La sangre de Yukio?.- Oye tu dime, si tomo eso que tomaste de mi hermano…¿no serán capaces de regresar por aquí o me equivoco?- dedujo dando un paso hacia adelante

-esa es información clasificada- sentencio la mujer del grupo. La Kurikara apareció lentamente sobre la palma del peliazul - ya veo, información clasificada ¿no?- de un momento a otro Rin frunció completamente el ceño al igual que sus labios -Che. Escaparon ¿verdad?- los que estaban rodeados sonrieron con prepotencia-N-O-S D-E-S-C-U-B-R-I-S-T-E~- canturreo Hasenburg. El ojiazul cerro por completo su puño y ambas paredes de llamas se cerraron del todo alrededor de sus prisioneros y estos solo se desvanecieron en sombras al contacto.

Sin esperar nada más Rin se precipito hacia la dirección que le orientaba el olor de los extraños. Los logro divisar a lo lejos. Sonrió al ver a sus antiguos amigos, no se rendían fácilmente. Pero ellos debían de mantenerse lejos de los problemas internos, no querían ver como era el en realidad.

-Hasenburg-kun…- dijo despacio arrastrando las palabras- la próxima vez, no detendré a Alice…lo prometo- sonrió con sadismo y su voz sonaba mucho mas peligrosa que la que oyeron con su hija. Redujo la velocidad hasta solo la necesaria para caminar, llevaba arrastrando la punta de la Kurikara, siguiendo al grupo de cerca- ¿pensaron que esos exorcistas representaría un impedimento para mi?, si es así permítanme destrozar sus ilusiones. Ellos nunca fueron y nunca serán algo indispensable en vida, no son nada para mí. Son simples mortales a los cuales me aferre sin razón alguna en el pasado. Ahórrense el papeleo por muertes innecesarias. Y evítenme el ensuciarme las manos con algo tan insignificante como ustedes-

-Despídeme de Hime~- Michael chasqueo los dedos desapareciendo justo en el momento en el que Rin decidió atacar al grupo intruso. Bufo disolviendo a la Kurikara, que estúpido, dio media vuelta emprendiendo el viaje de regreso hacia donde se encontraba su familia

Un día después. Rama Japonesa 2:00 Pm

-Hicieron un excelente trabajo. Pueden retirarse.- Mephisto hizo un ademan con su mano corriendo a los exorcistas que fueron a la expedición con Iscariote- debieron de haber visto algo allá que no les gusto para nada- dijo para si una vez se vio solo, solo decía eso por la fila de caras largas que hasta hace unos segundos se encontraba con el.

-¡En fin!, menos me puede importar.- detención dando por terminado el tema - ¿Qué te parece si visitamos nuestro hojas, Amaimon?.- volteo en dirección hacia su hermano menor que se encontraba jugando un videojuego-

-¿Vendrás conmigo hermano?-

-Claro. Solo por que presiento que cosas interesantes están por pasar allá-

-¿Qué cosas?-

-lo sabré cuando lo vea-

Aunque siendo sincero en verdad sentía que olvidaba algo. En fin tal vez no era algo tan importante.

-Mmm….- Yukio se restregó contra su almohada en busca de un mejor confort. ¿Desde cuando su almohada era tan pequeña, cálida, y respiraba?. Abrió los ojos asustado , se levantándose precipitado de su lugar ajeándose de lo que sea que fuera . Cuando logro enfocar su mirada no pudo evitar sonrojarse. Había una chica acostada con el en su cama. (Gracias a dios no estaba desnuda por que si no le hubiera dado un paro ahí mismo), cuando la detallo mas era una chica en realidad muy hermosa . De rostro de muñeca, largas pergañas, pequeños labios, cabello cortó negro y una figura esbelta…el sueño de cualquier hombre seguro.

-Mmm…¿Belial-sama?...- la chica se despertó acomodándose mejor sobre la cama desorientada, el en cambio solo atino a cubrirse mas aun su cuerpo con las finas sabanas, por alguna razón se sentía violentado. -Me alegra que ya se encuentre mejor- le sonrió- ¿tiene alguna molestia?- negó enérgicamente la cabeza -

-Es bueno saber eso- la chica deslizo despreocupadamente su mano sobre su cuello acentuándolo ante sus vista. Sintió un pequeño ardor en la garganta como si no hubiera bebido agua en días, muy tarde lo noto, el atrayente aroma que desprendía la mujer frente a el.

-¿Qué es lo que pasa?.- pregunto al saberse observada, trago, y ella pareció notar aquel discreto gesto- entiendo- gateo por la cama hasta acercase casi por completo a el- de hora en adelante solo me necesitaras a mi para satisfacerte…no importa que…- le susurro de manera provocativa. Acerco su cuello sutilmente a la boca contraria - adelante..Puede hacerlo.-

Inseguro y sin saber que hacer, dejo que la necesitad y los instintos actuaran por el.

Deslizo su lengua por una pequeña porción de blanca piel y casi de inmediato clavo los colmillos recién descubiertos sobre ella. La chica jadeo aferrándose a los hombros del menor Okumura.

Yukio succiono esa zona sintiendo el sabor de la sangre correr por sus papilas gustativas. Por alguna razón disfrutaba el sabor y esto solo lo hacia querer mas.

Sintiendo una repentina hambre por el líquido rojizo, aferro a la chica contra si, esta se dejo hacer completamente. Una vez se sintió saciado separo los labios del cuello de la chica al igual que sus colmillos

-Ah-gimió ligeramente cuando los colmillos salieron de su piel- ¿se encuentra mejor?- pregunto y Yukio solo asintió despacio, descolocado por lo que acababa de hacer. Despacio ella se separo de el hasta estar a una distancia razonable. La chica le sonrió de manera encantadora ruborizándose en el acto-¡pero que modales los míos! Déjame presentarme… mi nombre es Asbell y soy tu…- ambos se sorprendieron cuando la puerta se abrió precipitadamente apareciendo Alice detrás de esta

-¡Y ella es tu prometida!- exclamo feliz brincado sobre el abrazándolo. Después de tal noticia Yukio quedo estático, incapaz de moverse o pensar en otra cosa

"Prometida", "Prometida", "¿Prometida?", "¡¿Prometida?!"

-Fue mas fácil de lo que pensé-Rin apareciendo de la nada recargado sobre el marco de la puerta

-¡¿HA?!-

¡¿Qué significaba todo esto?!

¡¿Qué tanto podía cambiar el mundo en tan poco tiempo de sueño?!

¡Mas, y mas sorpresas gracias!

¡Mierda! ¡Que con eso no se jugaba!

Contunuara...

Hola! Les gusto? Lo se la ultima escena me quedo como de "¡¿WTF?!" muy, muy guarra lo se…no vayan a creer que Yukio es un vampiro . Por que no lo es! Lo explicare en el siguiente capitulo, tengan paciencia ok?. Respecto a este raro habito tipo vampiro di una pequeña pista por ahí (aun dudo que la logran reconocer)

Recuerdan que les dije que tenia planeado algo para Yukio entorno a lo amoroso? Lo recuerdan? Bien le presento a este personaje! Ya veremos más de ella en capítulos venideros!

Sin más los veremos (no literalmente) otro día!

YA NE~!

¿REVIEWS?