X- Venganza

Mi primer dia de trabajo en la empresa de Draco fue simple, conoci a unos cuantos empleados, ordene el papeleo y segui las indicaciones de mi predecesora. Todo marchaba genial. Habia llamado a Draco un par de veces para solventar algunas dudas, que él con mucho gusto me explico, le comente tambien que habia dias que quizas debia ausentarme para poder cursar mis carreras, y no tuvo problemas con eso. Podria decir que el dia fue a pedir de boca, incluyendo mi encuentro con Luna.

Sali de mi oficina a las 15.45 debia dejar unos documentos en el correo, asi que tomando 15 minutos de ventaja sali de la empresa. Luego de enviar los documentos; pase por un restaurant de comida china y me lleve la cena pues tenia mucho que estudiar y poco tiempo para cocinarme o distraerme.

Camine a casa, cargando la pequeña bolsa con comida. Sentia que nada habia cambiado en los alrededores, cuando por dentro me sentia totalmente nueva. Como si mi cambio interior, no pudiera afectar mi modo de ver el mundo; pero si cambiar sustancialmente mi modo de aceptar las cosas. Ahora notaba los detalles. como si hubiera abierto mis ojos a un nuevo mundo. Todo era en escencia parecido, pero no igual. Nada era como fue, y como todo se transforma; las mutaciones por pequeñas que fueran eran para aquel que logra verlas con el alma en paz. Y asi me sentia; por primera vez en 5 años sentia que aquel peso posado sobre mis hombros por tanto dolor estaba poco a poco mermando.

Llegue a casa, y deje la bolsa de comida en la cocina, y subi a mi habitacion a cambiarme. Pero me detuve en el marco de la puerta; pues sobre mi cama, habia una gran caja rectangular y sobre la misma una caja cuadrada mas pequeña y sobre ella una muchisimo mas pequeña. Me acerque vacilante, y el viento acaricio los cabellos que estaban sueltos de mi recogido; fue cuando note la ventana de mi habitacion abierta, tensandome aun mas. Cuando mis rodillas tocaron el borde de la cama; note que las cajas estaban numeradas, la mas pequeña tenia un 3, la del medio un 2 y la mas grande asumi que quizas tuviera el numero 1.

Corri las dos cajas para abrir la caja grande; ahogue una exclamacion cuando frente a mi un precioso vestido de seda rojo; lo levante y lo extendi en la cama. Era hermoso, con dos cintas que cruzaban desde los bordes del escote hacia arriba para ser anudado en la nuca; con un corte recto, dandole un aire elegante. En el fondo de la caja habia una nota, con una caligrafia perfecta.

"Confio en que en tu cuerpo se vea mucho mejor que en la vidriera. Confio, tambien; que aceptaras ser mi acompañante en la Cena del viernes.

D.B.

Pd: no acepto un no, como respuesta."

Una risilla histerica abandono mis labios, mientras negaba con la cabeza y abria la caja numero 2. Alli, habia un par de stilletos negros opacos, si ningun tipo de detalle; pero que a juego con el vestido creaban un atuendo perfecto. Sin dilatar mas el tiempo, abri la caja mas pequeña.

Comodamente apoyados sobre una almohadilla de terciopelo, un collar con diminutas gemas de onix negro, brillantes, imponentes; y un dije de rubi facetado en el centro del mismo. A sus lados, dos pendientes ovalados, tambien de onix negro. Aquello debia costar una fortuna, aquel regalo no era solo una invitacion a la cena, era una herramienta de tentacion. Ofendida, con el universo, con Draco y conmigo misma, guarde nuevamente todo en sus cajas, y las patee bajo la cama; desplomandome sobre ella con cansancio. Aquello distaba mucho de "dejar fluir" las cosas. Aquello era chantaje. Pero estaba muy equivocado si pensaba que podia comprarme con esos regalos caros.

Me levante y me puse en marcha, debia adelantar trabajos universitarios, ya mañana le diria a mi jefecito lo que pensaba de sus regalos.

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El martes entre tarde al trabajo, luego de presentarme en la universidad a entregar algunos trabajos. No vi a Draco en todo el dia, ni recibi mensaje alguno de su parte; pero un enorme ramo de rosas rojas descansaba sobre mi escritorio cuando entre en mi oficina. Lo aleje de mi, y lo coloque sobre el archivero. Pero durante toda mi jornada laboral, no pude evitar mirarlo embobada, pensando que quizás aquellos detalles absurdos comenzaban a gustarme. Pero cuando notaba el camino que tomaba mi mente, sacudia la cabeza y me metia de lleno en mis labores.

El miercoles llego, y me encontre con Theo en el ascensor, avisandome que Luna pasaria por mi a la hora del almuerzo para que vayamos a una cafeteria a charlar. Me despedi de él con una sonrisa y me encerre en mi oficina a trabajar. No habia un ramo de rosas sobre mi escritorio. Pero si habia una caja pequeña y una nota. El ramo de ayer ya no estaba sobre el archivero. Me sente en mi silla, y abri la nota; la caligrafia perfecta de Draco estaba impresa en tinta negra.

"Podria ofenderme por tu falta de agradecimiento en cuanto a mis atenciones. Pero seria un idiota si lo hago, asi que simplemente seguire enviandote cosas hasta que aceptes acompañarme a la Cena.

D.B"

Hice un bollo con la nota y lo tire al fondo de un cajon; abriendo la caja frente a mi. Una caja de bombones, que trillado; pense. Cerre la caja y la deje en el mismo cajon que la nota, enfocandome solo en mi trabajo hasta que Luna llegara. No vi a Draco en todo ese dia tampoco.

Ni en el siguiente, ni en el siguiente. Pero todos los dias, sobre mi escritorio; un regalo y una nota aguardaban mi llegada. Comenzaba a ponerme histerica, no solo por sus palabras en las notas, ni por las amenazas veladas, si no porque poco a poco los regalos comenzaban a gustarme, el miercoles fue un hermoso libro, una primera edicion de Cumbres Borrascosas de Emily Bronte; el segundo un manuscrito firmado por Jane Austen de una novela inedita. Realmente estaba complacida, aquellos regalos que por demas caros, eran joyas de la literatura Inglesa.

Mas el viernes, subi al ascensor cargando toda la pila de regalos, desde el atuendo al manuscrito; directamente hacia la oficina de Draco. No espere que su secretaria me anunciara, entre dando un portazo y largandole todo el bulto sobre el escritorio.

-Me siento halagada por tus obsequios; pero no ire a la Cena asi que por lo mismo aqui te los dejo.- No le di tiempo a reaccionar, porque apenas termine de hablar volvi a cerrar su puerta de un portazo, ganandome una mirada de reproche de su secretaria. Al diablo Draco y todas sus atenciones; su chantaje y extorcion.

Cuando llegue a mi oficina, Luna me esperaba sentada frente a mi escritorio, sonriendo nerviosa. La salude y le pregunte que sucedia; pero ella simplemente sonrio aun mas y señalo con su dedo a la ventana de mi despacho.

Alli, colgando de dos torres altisimas; un pasacalles rezaba:

Creo haber sido claro cuando te dije que no aceptaria un "NO" como respuesta. Atente a las consecuencias. Cobarde. D.B.

Sentia el fuego correr por mis venas de pura rabia y frustración. Aquel bastardo idiota me estaba llamando cobarde. No iba a dejar que aquel prospecto de hombre, mitad serpiente mitad tintura negra ose llamarme cobarde a mi.

-Grrrr... lo matare...- y sali hecha un vendabal rumbo a su oficina por segunda vez en el dia.

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-Vaya amigo, creo yo que te pasaste- rio Theo a mi lado observando el cartelon que colgaba enfrente.

-No lo creo amigo, pero ponte comodo, en menos de 3...2...1.- y la puerta estallo del golpe que Jane le dio al abrir interrumpiendome en plena cuenta regresiva; sonrei y observe como Theo ahogaba una risa.- Jane, querida, ¿Qué te trae a mi despacho por segunda vez en el dia?-

-Callate maldito estupido y arrogante. No soy una cobarde, y para que veas que no lo soy. A las 19 pasa por mi.- giro en redondo tomando el pomo de la puerta estrellada y sin siquiera notar a Theo a mi lado bramo antes de cerrar- Idiota.

Las risas no se hicieron esperar, y estallaron en una desincronizada ola, que duro aproximadamente una hora. Hora para la cual se hallaban tirados en el suelo revolcandose como idiotas tentados a morir por la situacion ocurrida; hasta que un carraspeo los saco de su extasiada alegria. Elevaron sus miradas y se toparon con la seria mirada de Luna. Theo fue el primero en reaccionar levantandose como un resorte y espoleandose la ropa para desarrugar su traje, mientras que Draco solo se sento sonriendo como idiota.

-Hay algo que deben saber- dijo Luna con aquella melodiosa voz que solia embrujar a cualquiera pero con una seriedad anormal en ella.

-Habla- la insto Draco con un poco de brusquedad, borrando su sonrisa de los labios.

-Ayer fue Ginevra Potter a San Mungo para su chequeo prenatal mensual. La salude como normalmente hago cuando la veo, y le pregunte si iria a la Cena de Hogwarts, me dijo que dependia de lo que el medimago le diga, ya saben tiene un embarazo de riesgo por haber quedado encinta durante la cuarentena de su otro pequeño.- La verdad es que la vida de la ex comadrejita ahora señora cara rajada me importaba poco y nada, pero algo en el tono que estaba empleando Luna me obligo a prestarle total atencion- pero mientras esperaba su consulta, sucedio algo extraño, pues llego Harry casi corriendo diciendole que debia hablar con ella de inmediato y la llevo tras unas cortinas divisorias; yo segui con mis labores pero pude oir claramente como Harry le decia a Ginny que McGonagall habia enviado una invitacion a la cena para Jane, aunque ella no sabe que Hermione es Jane; en fin, lo que mas me asombro fue que tanto Harry como Ginny parecian sumamente indignados por la invitacion que mando McGonagall como si no quisieran que Hermione asistiera a la Cena.- No podia creer aquello, era un plan demasiado maquiavelico para haber sido idea de Potter.

-Eso es malo- dijo Theodore con seriedad. Su comentario no me estaba aportando nada, pero no podia decirselo.

-Lo se, pero no cambia nada. Ya la oiste a la leona, a las 19 paso por ella, y de mi brazo va pasearse bajo la nariz de todos aquellos pobres diablos.- sentencie, levantandome del suelo. Me acerque a mi puerta y cuando abri llame a mi secretaria.-Por favor, baja aquellas tres cajas y entregaselas a Jane Granger del departamento de . Gracias.- Entro tomo las cajas y desaparecio en un parpadeo. Me gire hacia la pareja que me miraban dentro de mi oficina. -Si me disculpan tengo que ultimar algunos detalles, los veo esta noche. -Y abandone mi oficina.

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No podia creerlo, aquel estupido huron teñido me llamo cobarde. ¡A mi!. Estaba indignadisima, no podia creer que fuese capaz de jugar tan sucio. Pero debia admitir, muy a regañadientes que aquello no era del todo mentira; pero no habia necesidad para humillarme de aquel modo, yo sabia que era una cobarde; pero tampoco le daba derecho a él para andar proclamandolo como una victoria. Estupido, estupido, estupido e irresistible.

La secretaria de Draco me entrego las cajas con el atuendo. Me fui temprano, sin siquiera avisar que me iba, estaba de tan mal humor que necesitaba salir de alli lo mas rapido posible antes de que destruyera toda la oficina.

El camino a casa se me hizo eterno, aburrido, monotono; como si todo aquel cambio de vision se hubiera, de repente anulado magicamente. Cuando llegue, deje las cajas en la cama y me prepare un baño el cual con suerte me sacaria algo del mal humor.

Lamentablemente mi humor no mermaba, pero comprendia que no estaba del todo enojada con él; si no mas bien conmigo misma. Yo soy la cobarde, yo soy la que se oculta. Pero es que nadie lo entenderia, no me oculto por miedo, si no por la verguenza; porque yo puse mi vida en riesgo por ellos, yo sacrifique todo por ellos, confie ciegamente en ellos, y ellos me olvidaron como algo insignificante.

Me vesti con parcimonia, dilatando el inminente momento; me recogi el cabello, sin dejar mechones sueltos, con la ayuda de unas orquillas oscuras. Me coloque los pendientes, y la gargantilla, sintiendome totalmente ajena a mi misma; aquella mujer refinada que me devolvia la mirada con los ojos cansados no era yo, era una ilusion, una mentira, una muñeca enmendada con hilos de oro y seda; pero rota al fin. Suspire, tome mi varita que yacia olvidada en un rincon de la casa, y la meti dentro del pequeño sobre negro que usaria como cartera.

Baje lentamente, tanteando los escalones con aquellos delicados tacos, sentia el panico a la caida segura; mis tobillos no aguantarian aquella tortura estetica. Suspire nuevamente con desagrado, tal vez deberia volver a arriba y ponerme unos zapatos mas acordes a mi; pero entonces tres toques en la puerta me frenaron. Mire el reloj de la sala, 18.45hs. Estupido hurón pelinegro elegantemente puntual. Baje afianzando mi agarre en la barandilla de la escalera, y sin siquiera preguntar le abri la puerta dandole acceso.

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Arrebatadoramente hermosa. Sencillamente eso. Jane Granger era la mujer mas hermosa del universo, vestida o en ropa interior, las prendas solo la hacian potenciar su belleza salvaje y natural. Su cabello recogido totalmente, daba a su cuello una imagen elegante y apetecible; su busto, enmarcado por las cintas que sostenia el vestido, llamaba incitante a una caricia de seduccion. Su cintura pequeña y enfundada en la roja prenda, era una invitacion a ser acariciada. Estaba preciosa, hermosa, brillante, magnifica; estaba todo, y yo estaba todo tambien. Su sola imagen, tan sensual y apetecible habia logrado encenderme al punto maximo en solo dos segundos de exploracion. Asombroso.

Pero entonces, observe su rostro, y el enfado seguia pintado alli, camuflado en un leve maquillaje; sus cejas fruncidas, sus labios apretados en una fina linea carmin, pero sus ojos, sus ojos lucian vencidos. Y me pregunte si esto no seria un error, si no estaria forzandola a algo para lo que aun no este lista.

-Quitate la ropa- suspire al fin. El desconcierto en sus ojos me hizo notar mi error; desajustando mi corbata, me sente en su sillon- No iremos Jane, no estas lista.- La oi suspirar, y un amago de sonrisa curvo sus labios. Temblorosa asintio y se perdio rumbo al piso superior. Me quite la corbata totalmente, sacandome la tunica y desabrochando los primeros 3 botones de mi camisa. No me hacia mucha gracia ir a aquella cena despues de todo, pero lo que nos conto Luna hoy, sentia la necesidad de ir y averiguar aquello.

Jane bajo mientras mi mente rondaba aquellos paramos de dudas y preguntas; enfundada en una bata rosa estampada con flores y corazones, y unas pantuflas con conejitos. Parecia sumamente aliviada de sacarse la cena de encima; y yo comenzaba a ponerme nervioso. No me equivoque cuando pense que cualquier cosa que vistiera solo potenciaria su belleza. Sin poder evitarlo, me levante del sillon y me avalance sobre ella, capturando su boca con la mia, mordiendo y lamiendo sus labios; acariciando con mis manos el contorno de su cintura. Ella gemia en mi boca, incendiando mi entrepierna a temperaturas imposibles. Nuestras lenguas danzaban, furiosas por un control que ninguno queria ceder, sus manos se enredaron en mi nuca. No podia detenerme, no queria hacerlo, pero tampoco queria forzarla. No mas.

Me separe lentamente de sus labios, y apoye mi frente en la suya, mientras nuestras respiraciones trataban de volver a un ritmo normal.

-Detenme- susurre apenas. Y ella se alejo un paso, sus labios llenos rojos por aquel beso desaforado, su bata entreabierta mostrando el escote y el bajo de un camison blanco.- Por Merlin, Jane, detenme- le susurre volviendo a tomar posesion de su boca; ella no se nego, ni me rechazo; simplemente se elevo sobre sus pantuflas ridiculas y me beso con la misma pasion.

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HOLAAAAAA! Sorpresa sorpresaa!

Si, ya se que dije que en este capitulo irian a la cena de hogwarts y blabla,. pero como ven, esto salio solo y me parece aun mejor. Porque me da el pie perfecto para que en el proximo capi ("Lazos rotos") Nos enteremos de que es lo que realmente sucede en el mundo magico respecto al extravio de Hermione :)

Y aparte porque necesitaba agregarle algo de fuego a esta historia, y para aclarar, La "venganza" fue por parte de Draco, con todos esos regalos y el cartel, no para enojarla, si no mas bien para picarla por rechazar aquella cita para desayunar (uno de los primeros caps) y por negarse a asistir a la cena con él. Al fin y al cabo no van muajaja porque tienen planes mas interesantes que llevar a cabo y que probablemente (ya no estoy segura de nada con esta historia jajaja) haya lemmon en el proximo capi, peeeero no se, no prometo nada.

Gracias a todxs por sus reviews.

Maiastra.-