Traducción autorizada por DiDiGlee


Capítulo 10 – Al Lado del Mar

Blaine se despertó con el sonido de un golpeteo constante en la puerta principal. Verificó su reloj-despertador, eran los ocho en punto de un domingo por la mañana. ¿Quién estaría levantado y haciendo visitas a esa hora? Pues sabía que Rachel y Kurt no se considerarían todavía presentables para abrir la puerta, Blaine salió de la cama, checando su dormilona apariencia en su espejo de cuerpo completo y gimió a su cabecera. Mantuvo repasando las manos por el pelo mientras se contoneaba con los pies descalzos por el apartamento.

―Más vale que sea un bombero queriendo rescatarnos de un inminente colapso del edificio ―murmuró.

Abrió la puerta y fue recibido por la visión de una cazadora de color rojo brillante, un par de botas de seguridad negro y la amplia sonrisa del único Chandler Kiehl.

―¡Buenos días, todo mundo! ¡Traje panecillos y café! ―Chandler gritó alegremente.

Todo el mundo todavía no está despierto ―Blaine dijo, bostezando―. Pero entra.

Aparentemente sintiéndose en casa, Chandler llevó sus golosinas a la mesa de centro, luego dio la vuelta para quitarse el gorro y chaqueta.

―¿Tienes un trabajo extra como bombero? ―Blaine preguntó, tallándose los ojos.

―¿Huh? ―Chandler le miró perplejo mientras tiró su chaqueta roja en el estante.

―Olvídalo. ―Blaine caminó hacia el sofá, pero la abrupta risita de Chandler le detuvo en seco.

―Oh, Blainers, los botones de tu pijama están torcidos ―Chandler señaló con una linda voz, nunca perdiendo un error de moda.

―Oops ―Blaine dijo, bajando la mirada a sí mismo―. Sí, todavía estaba medio dormido cuando me la puse.

―Ven, deja que te ayude a colocarlos derecho ―Chandler ofreció, poniéndose de pie frente a él y desabrochando la parte superior del pijama para rehacerlos apropiadamente.

―No tienes que hacerlo ―Blaine protestó, pero las manos de Chandler ya estaban trabajando―. En serio, ahora me voy a vestir de todos modos.

―Deja de lloriquear ―Chandler argumentó―. Si Kurt te ve así, va a estar avergonzado en tu nombre.

Blaine dejó escapar un suspiro y permitió a Chandler continuar―. Casi acabado... ―Chandler murmuró, ligeramente curvado hacia abajo para ver los últimos botones.

―Lo siento, ¿estoy interrumpiendo algo?

Blaine se giró para encontrar la mirada divertida de Rachel―. Acabo de enterarme de que quería poner algo derecho y están en el apartamento equivocado para eso ―soltó una risita y camino para acomodarse en el sofá y reclamar su café.

Chandler realmente se sonrojó con sus palabras y rápidamente terminó de abrochar los botones.

―¿Qué estás haciendo aquí tan temprano, Chandler? ―Rachel preguntó, ahogando un bostezo.

―Lo siento, pero estaba tan emocionado que no pude dormir en toda la noche ―explicó―. Intenté llamarles anoche, pero ninguno respondió y no quería ser una molestia cuando obviamente estaban celebrando.

―Así que, ¿decidiste que es mejor ser un disturbio esta mañana? ―Rachel preguntó, pero con un guiño, así sabría que no era en serio.

―Compré panecillos y café ―Chandler la sobornó.

―¿Mencioné que te quiero incluso más a tan tempranas horas? ―Rachel dijo, dando una moría a su panecillo. Blaine se le unió en el sofá, agradecido por el café.

―¡Ahora, tienen que contarme del programa de anoche! ¡Necesito oír todo! ―Chandler demandó, parándose frente a ellos emocionado como un cachorro―. No se guarden nada. ¡Detalles es la palabra clave! ¡Detalles! ¡Oh, no puedo esperar para ver el programa en televisión! ¿Saben cuándo va a estar por fin al aire?

―Fácil saberlo, acabamos de grabar la primera semana ―Kurt dijo con una risa baja―, y gracias a Dios no es un programa en vivo. ―Estaba lentamente caminando desde detrás de la partición de privacidad para encontrarse con sus amigos.

Chandler giró sobre sus talones―. ¡KURT! ―Gritó de alegría, su alto grito hizo a Kurt estremecerse.

―Silencio, por favor ―Kurt pidió, sobándose la sien.

―Oh, no te ves bien ―Chandler observó, su gesto feliz al instante desapareció―. Oh, Dios mío, ¿algo malo pasó? Oh, no, no, no, por favor no me digas que algo fue mal. Todavía estás en el programa, ¿cierto? ¡Debes estar! ¡Eres el más talentoso héroe de la moda que hay!

―No te preocupes, todavía estoy en el programa ―Kurt replicó y se dejó caer en el sofá al lado de Rachel―. Apenas.

―Te ves realmente mal ―Chandler dijo, dándose prisa para ofrecer a Kurt el último vaso de café.

―Creo que resaca es la palabra que estás buscando ―Rachel dijo con una risita.

―Muy bien, ahora estoy listo para escuchar todo ―Chandler dijo solemnemente y se sentó en el sillón encarando a las tres futuras estrellas de televisión―. ¡Pero no regalen el final primero!

Kurt dejó que sus amigos contaran la historia desde su punto de vista, ya que no estaba de humor para relatar sus fallos. Pero escuchando a Rachel y Blaine, Kurt poco a poco se dio cuenta que únicamente tenía una muy limitada recolección de los eventos de anoche. Estaba desanimado por cuánto del programa real había perdido debido a sus nervios. La mitad de lo que Blaine y Rachel estaban diciendo lo bien que le habían ido a Kurt. Como la canción que habían tenido en su pasarela o aquello que los jueces habían dicho sobre los diseños de los otros concursantes.

Chandler por su parte seguramente apreció el drama de la decisión cuello-a-cuello entre Kurt y Steven. La manera en que Rachel lo contó sonaba más emocionante de lo que había sido para Kurt. Sus amigos lanzaron en una acalorada discusión acerca de por qué Kurt había terminado junto a Steven. En la opinión de Rachel, Kurt había estado demasiado condenadamente seguro de sí mismo y por lo tanto no trabajo lo suficientemente duro, Blaine insistió en que la presión de la primera semana había limitado la usual brillantez de Kurt, mientras que Chandler estaba convencido de que todo era un gran esquema de manipulación tramado por los cerebros perversos detrás del programa.

Él tenía que admitir que todo lucia diferente tras una buena noche de sueño.

Hoy Kurt se sentía tonto por exagerar y actuar como una tonta reina del drama al estilo de Rachel Berry. Después de todo todavía estaba en el juego y tenía una semana más para probarse o dejar el programa con la cabeza en alto y dignidad de sobra.

Fue entrañable para Kurt ver cuán positivamente emocionado estaba Chandler, hizo que Kurt se diera cuenta que él no lo estaba. Dios, necesitaba su encanto de vuelta, su empuje y enfoque, dejó que la presión tomara lo mejor de él cuando en realidad debía estar divirtiéndose al hacer el programa.

―Quiero disculparme con ustedes ―Kurt habló de repente, dirigiéndose a Rachel y Blaine.

―¿Por qué? ―Rachel preguntó.

―Por comportarme como si el mundo se estuviera acabando. Fui un cabrón con ambos y lo siento.

―Estabas molesto ―Blaine enmendado con un ligero encogimiento de hombros, actuando como si los eventos de la noche pasada hubieran sido nada demasiado dramático―. Está bien, tras todo el estrés de la semana pasada.

Kurt se atrevió a mirar por encima a Blaine quien le devolvió la mirada con una sonrisa de labios finos y una inclinación de cabeza. Kurt apartó los ojos de nuevo. Estaba tan increíblemente avergonzado de lo que le dijo a Blaine la noche pasada. ¿De verdad le había rogado a Blaine que lo lastimara? Era difícil hacer contacto visual con él.

―Necesito pedirles un favor ―Kurt continuó, sonando todo serio―. Por favor manténganme alejado del alcohol en el futuro. Jamás quiero volver a tomar otra vez.

Rachel soltó una carcajada y le golpeó con fuerza el brazo―. Eso se puede arreglar.

―¿Qué tal más café? ―Kurt pidió con una alusión a sus dos mejores amigos que no eran su ex.

Rachel y Chandler lo entendieron y lo dejaron solo con su otro mejor amigo. Kurt se acercó más a Blaine, levantó sus rodillas y envolviendo sus brazos alrededor de sus piernas como si se prepara para otra gran disculpa.

―Blaine, sobre lo que te dije cuando llegamos a casa anoche...

―Estabas tomado ―Blaine dijo rápidamente, demasiado preparado para ayudarle a encontrar una excusa―. No usaría ninguna palabra que dijiste en tu contra. ―Blaine trató de aligerar la petición inquietante de Kurt.

Kurt mantuvo la cara seria. Sentía que no merecía dejarse engatusar tan fácilmente.

―Blaine, simplemente quiero que sepas que nunca pensé que me lastimarías en realidad y que yo... ―tomó una respiración profunda―. Estoy realmente avergonzado de lo que te dije.

―Está bien ―Blaine se apresuró a decir, pero se movía incómodamente en el sofá―. Entiendo...

―Detente, Blaine, no tienes que facilitarlo para mí ―Kurt reprendió suavemente―. Sé que metí la pata y me siento muy mal.

―Te tuve un poco de miedo al principio ―Blaine admitió, manteniendo la voz baja también, como no dando a sus amigos la oportunidad de escuchar a escondidas ―. Pero luego me di cuenta que simplemente estabas buscando una salida para tu frustración ―Blaine minimizó otra vez.

―Quizás ―Kurt permitió―. Pero no quiero volver a sentirme así otra vez. Y... no quiero ser lastimado por nadie. Sé que la manera en que Andrew me trataba era imperdonable y necesito que sepas que No estoy deseando que me hiera de nuevo, a pesar de las cosas que dije ayer por la noche.

Blaine chupó su labio inferior, luciendo como si quisiera decir algo.

―¿Qué fue eso? ―Kurt preguntó cuidadosamente.

―Es solamente que... ―Blaine comenzó pero luego negó con la cabeza―. No es importante.

―Por favor, simplemente dilo, lo que sea ―Kurt lo urgió, estiró la mano y tocó el brazo de Blaine.

Blaine ladeó la cabeza y lo miró, casi disculpándose, antes de decir―. Simplemente nunca entendí por qué lo defendías, por qué insistías en que era tu culpa que Andrew te lastimara. Pero cuando te vi anoche... era como si te hubieras convertido en alguien más, y solamente pensaba que haría cualquier cosa para mantenerte alejado de él, si él podía convertirte en esa versión débil y autoaversiva y se aprovechaba de ti.

Kurt se inclinó para echar un vistazo en la cocina, donde Rachel y Chandler estaban preparando más café, antes de que se dirigiera a otro tema que lo había estado molestando―. Blaine, cuando te dije que besé a Andrew...

―No tienes que darme explicaciones ―Blaine levantó una mano.

―Sólo quiero que sepas que me arrepiento ―Kurt dijo simplemente, alegre de que Blaine no estuviera haciendo gran lío de esto―. Y no sucederá otra vez.

Con eso Kurt se levantó, huyendo de la conversación, porque todavía sentía vergüenza por todo y aunque Blaine lo aligeró frente a él, sabía que lo más probable era que Blaine estuviera asustado internamente por él.


Kurt tomó una ducha rápida y se vistió. Necesitaba salir. Sentía como si se fuera a sofocar en el apartamento. Tenía una idea de lo que quería hacer hoy, pero no quería ir solo. Como fuera, no quería pedirle a Blaine o Rachel que lo acompañaran. Luego de anoche, necesitaba un poco de distancia.

―Chandler, tengo que pedirte un favor.

―¡Lo que sea! ―Chandler se irguió como un suricato feliz.

―Quiero que tomes mi cuaderno de bocetos y salgas. No sé a dónde exactamente, pero quiero ver el océano. ¿Te gustaría venir conmigo?

―¡Claro, y conozco el lugar perfecto para ir! ―Chandler aplaudió felizmente― ¡Y puedo conducir!

―¿Desde cuando tienes automóvil?

―¡Gané una apuesta! ―Chandler dijo como si ganar vehículos en apuestas le sucediera todo el tiempo―. Es el coche de un compañero de estudios. Tiene que dármelo los fines de semana por las siguientes semanas.

―Buen trato.

Se despidieron de Rachel y Blaine que no abrieron la boca por no haberles pedido ir con ellos. Kurt supuso que sus amigos estaban bastante bien con que él estuviera fuera por el día; tras todo el drama de la semana, deben estar buscando un poco de paz.


El coche era un viejo bache pero a Kurt no le importó ya que eso significaba nada de subterráneo. Chandler era un excelente conductor a pesar de su entusiasmada manera de hablar mientras conducía. Solamente habían cubierto el tema de los quehaceres de Kurt para Fashion Hero (que, debido a que Chandler, debía involucrarse a pedir su comentario sobre la propia declaración de moda semanal y también pidiendo más influencia en el desfile, sobre todo el control sobre opciones musicales) cuando Chandler sorprendió a Kurt con otro tema de común interés.

―Por cierto, Kurt, ¿cómo puedes ver a Blaine con su adorable cabello revuelto cada mañana y no querer estar con él? Es tan lindo. ¡Si tuviera un compañero de piso como él, moriría cada mañana de nuevo!

Kurt sonrió y se quedó mirando a su amigo pensativamente―. Chandler, ¿puedo preguntarte algo personal?

―¡Claro! ¡Vivo por las cosas personales! No es que tenga mucho que contar sobre mí, pero me encanta oír sobre la vida de otras personas.

―Dime, ¿tienes un flechazo con Blaine? ―Kurt preguntó cuidadosamente.

―Uhm ―Chandler se sonrojó, lo que era un definitivo sí. Dio un apologético encogimiento de hombros y dio una mirada de lado a Kurt―. La cosa conmigo es que todo lo que necesita alguien asombroso es ser agradable conmigo y me enamoro.

―Simplemente no quiero que salgas herido, y Blaine, bueno... ―Kurt comenzó pero fue interrumpido rápidamente.

―Sí, lo sé ―Chandler suspiró―. Siempre desarrollo flechazos en chicos con los que no tengo oportunidad de cualquier manera.

―Eso no es lo que iba a ser ―Kurt protestó―. Blaine es el chico más dulce y él podría totalmente encamarse de ti, si no estuviera ya interesado en alguien más, bueno, en mí.

―Kurt, ustedes son el uno para el otro ―Chandler confirmó instantáneamente―. ¡Nunca intentaría nada con él!

―No te estoy diciendo que no deberías ―Kurt dijo otra vez― Es sólo que no creo que Blaine este en probabilidades de enamorarse de alguien por el momento.

―¿Crees que podrían regresar? ―Chandler empujó con cuidado.

―En realidad, no lo veo sucediendo ―Kurt replicó―. No luego de anoche de todas maneras. Le dije algo realmente embarazoso a Blaine, y aunque me disculpé y él dijo que estaba bien, todavía me siento como que hay una brecha entre nosotros que no puede ser superada fácilmente.

―Oh ―Chandler pareció estar decepcionado―. ¿Qué le dijiste?

―No quiero repetirlo ―Kurt se aventuró, todavía sintiéndose avergonzado por pedirle a Blaine darle un puñetazo―. Pero tuve una recaída y Blaine estuvo allí para presenciarlo.

―Estabas borracho ―Chandler señaló―. Seguramente Blaine entiende que cualquier cosa que dijiste, no fue en serio. Él no te juzgará.

―Eso espero ―Kurt dejó escapar un suspiro―. Pero es lo mejor. Es lo que quiero de todas maneras, nada de novios que me distraigan. Necesito concentrarme en el programa. Ahora más que nada si todavía quiero dar una buena impresión.

―¿Qué hay del otro chico, Adam?

Kurt dejó escapar un suspiro de cansancio―. En realidad, tuvimos un momento en la pista de baile y casi me besa...

―¡Un casi beso! ¡Tan romántico! ―Chandler gritó emocionadamente.

―No lo sé ―Kurt negó con la cabeza―. Probablemente se retractó porque estuvo asqueado por mi aliento a alcohol.

―Un casi beso es como el 101 de la guía básica de seducción ―Chandler argumentó―. Si quieres que la otra persona quiera besarte, tienes que casi besarla. Eso está en cada buena telenovela.

―Bueno, prácticamente me empujó a un taxi para alejarse de mí ―Kurt puntualizó. No había prestado mucha atención sobre a dónde se dirigían, pero ahora se enderezó y miró hacia adelante―. ¡Chandler, que gran idea!

―Lo sé, ¿verdad? ―Chandler sonrió mientras conducía en el estacionamiento―. Pensé que un parque de diversiones ayudaría a animarte.


Decidieron caminar por la playa primero, porque el parque de diversiones todavía estaba demasiado lleno de gente. Kurt no sabía que había una playa tan hermosa cerca y le encantaba mirar sobre el océano y disfrutar de la tranquilidad y la belleza. Aunque con Chandler caminando a su lado no había mucho silencio, pero a Kurt no le importaba. De hecho, era refrescante una lluvia de ideas de trajes con Chandler y resultó que Chandler tenía una elaborada fantasía cuando se trataba de vestir.

Kurt tenía su cuaderno de dibujo escondido debajo de su brazo y de vez en cuando dibujaba unos bocetos rápidos para capturar sus ideas. Chandler manaba sobre Blaine y Rachel como si ya fueran estrellas de la televisión. Era divertido cuán fácil era hablar sobre la ropa que iba mejor con el cuerpo de Rachel y Blaine, podía sumergirse totalmente en el tema.

Tomaron un largo paseo por la playa, observando los barcos y rueda de la fortuna, dejando que el viento les revolviera el cabello y tirara los pañuelos con fuerza alrededor de sus cuellos.

En un punto Kurt estaba murmurándose―. Al lado del mar ―Kurt repetiría las palabras una y otra vez, como si tratara de sacarles algo.

Las palabras le recordaron a Chandler una canción y no pudo evitar comenzar a cantarla.

"Oh Mr Todd, I'm so happy,
I could eat you up I really could,
do you know what I'd like to do?

By the sea, that's a life...
down by the sea, wouldn't that be smashing?
When it's just you and me and the English channel."

Kurt levantó la mirada con una expresión de puro placer―. ¡Eso es! ¡Esa es la nota especial que he estado buscando!

―¿Qué quieres decir? ―Chandler preguntó, feliz de recibir una reacción tan entusiasta por parte de Kurt.

―Tengo que hacerlo de alguna manera personal ―Kurt gritó como golpeado por una revelación―. Tengo que convertir la tarea en algo que tenga significado para mí personalmente, y no en algo que creo a la gente le agradará. Y Sweeney Todd, esa es mi nota. Voy a entretejer de alguna manera mi amor por la música a la tarea.

Kurt se sentó en el banco de al lado y empezó a dibujar con fiereza.

―¡Vaya, Kurt, no sabía que tenías tan asombrosa habilidad para dibujar! ―Chandler exclamó luego de un vistazo en el cuaderno de bocetos. Aunque sus bocetos no tenían rostro, capturaría el peinado y la postura de ambos Blaine y Rachel tan perfectamente que eran fácilmente reconocibles. Durante un rato sólo recogiendo ideas inspiradas en el tema de Sweeney Todd y Kurt las dibujaría todas.

Feliz con sus ideas Kurt se sentía increíblemente relajado cuando finalmente entraron el parque de diversiones y explorado de las atracciones, la casa de la risa y los puestos de caramelo.

―Oh Dios mío, rápido, escóndete! ―Kurt hizo un gesto a Chandler para saltar detrás de la casa de la risa.

―¿Qué pasa? ―Chandler preguntó, claramente adorando la emoción.

―Es Adam ―Kurt dijo con un suspiro miserable―. No quiero que me vea.

―¿Por qué no―Chandler preguntó, mientras sacaba la cabeza por la esquina para tener una buena visión del admirador de Kurt―. ¿Quién es?

Kurt también sacó la cabeza―. El alto ―susurró, aunque a esa distancia Adam no lo podría escuchar―. Con gorro azul y chaleco azul, brazos desnudos...

―¡Vaya, tiene impresionantes bíceps! ―Chandler entrecerró los ojos―. Es claro que hace ejercicio. ¡Háblale!

―No, hice el ridículo anoche.

―Tendrás que verlo mañana de todas maneras ―Chandler argumentó―. Mejor hacerlo ahora y superarlo.

Decididamente, Chandler agarró a Kurt por el brazo y lo arrastró fuera de su escondite―. ¡Preséntanos! ―Siseó a Kurt.

―Hola Adam ―Kurt saludó mientras se acercaban al rubio y su grupo de amigos.

Instantáneamente, el rostro de Adam se iluminó - más de su constante resplandecer habitual de todos modos - y sonrió felizmente a Kurt―. ¡Hola Kurt! ¡Es bueno verte!

Kurt estaba genuinamente sorprendido por su cálido saludo. Había esperado que el británico mantuviera la distancia luego de anoche―. ¿Te sientes mejor?

La cara de Chandler adquirió una expresión embelesada―. ¡Dios, el acento de los británicos es tan asombroso!

―Este es mi amigo Chandler Kiehl ―Kurt lo presentó―. Chandler, este es Adam Crawford.

Chandler tomó a Adam de la mano, sacudiéndola de arriba a abajo entusiasmadamente.

―Así que, tú eres Chandler ―Adam dijo, sonriendo―. Kurt ya me contó de ti.

―¿Lo hizo? ―Chandler se giró para mirar a Kurt, nervioso por la revelación de que Kurt hablaba de él.

Adam presentó a su pequeño grupo de amigos y decidieron explorar Coney Island juntos.

Kurt estaba encantado de que Adam estaba actuando tan dulce y amigable a su alrededor. Había esperado que se retirara después de que había visto a la reina del drama juvenil en que Kurt se había convertido la última noche. En cambio, Adam actuaba como si estuvieran en una cita, mantenía las maneras con Kurt para los paseos y comida y en un momento incluso tomó la mano de Kurt casualmente mientras paseaban por el camino y Kurt lo permitió. Se sentía bien.

―¿Qué hay con el bloc de dibujo? ―Adam preguntó.

―Nunca sabes cuándo vendrán las ideas ―Kurt se encogió de hombros.

―¡Kurt es un verdadero artista! ―Chandler exclamó―. Podría fácilmente ser el siguiente Picasso.

―No soy tan bueno ―Kurt negó.

―Apuesto que Kurt puede hacerte un retrato mejor que este hombre. ―Apuntó a un pintor cercano que se ganaba dinero en el recinto ferial por retratar a las personas―. Si estás de acuerdo, la siguiente ronda es por tu cuenta. Si no, será nuestro regalo.

―¡Chandler! ―Kurt protestó―. No hagas apuestas en mi nombre.

―Desafío aceptado ―Adam dijo con una sonrisa de suficiencia―. Sobre todo porque todo lo que tengo que hacer es sentarme inmóvil durante unos minutos.

―Muy bien entonces ―Kurt acordó con los ojos en blanco. Se acercaron al pintor que dijo sólo necesitaba quince minutos para hacer el retrato de Adam. Kurt negó con la cabeza en silencio. De ninguna manera su dibujo sería mejor que el de este hombre, pero para diversión de su amigo jugó.

El pintor les ofreció sillas plegables y se sentaron.

Kurt respiró profundamente y se enfocó únicamente en Adam. Lo que le dio la oportunidad de estudiar el rostro de Adam de cerca. El británico había puesto un gesto serio casi solemne por el cuadro y eso era algo que Kurt apenas vio en los rasgos del hombre. Adam era extremadamente guapo, y sus ojos azules eran honestos y comprensivos. Kurt no podía imaginar que Adam pudiera ser capaz de decepcionar. Es curioso, cómo una cara abierta era como una invitación a confiar. A pesar que no conocía a Adam por mucho tiempo, Kurt no podía evitar más que confiar de inmediato.

―¡El tiempo se acabó! ―Uno de los amigos de Adam anunció con los ojos en un cronómetro.

Kurt bajó la mirada a su dibujo. Le gustó. No era tan hábil y profesionalmente hecho como el retrato del pintor, pero sentía que había capturado la esencia de la personalidad de Adam. La ligera inclinación de su cabeza, la contracción en la esquina derecha de su boca y sus ojos que prometían travesuras tanto como el espíritu de equipo y la honestidad.

―Me encanta ―Adam dijo, después que pagó al pintor por su retrato y el grupo de amigos comparó los dos resultados.

―¿Estás seguro? ―Kurt preguntó escépticamente.

―Concedió, este está hecho con perfecta habilidad, las proporciones correctas y sombras, pero falto de alma ―Adam comentó el dibujo del pintor profesional―. Y el tuyo es de alguna manera brillante. No puedo describirlo.

―Creo que nos debes la siguiente ronda ―Chandler declaró felizmente, y susurró a Kurt―: Sabía que elegiría el tuyo.

―¿Para no herir mis sentimientos?

―No, sino porque tiene sentimientos por ti. ―Chandler guiñó el ojo.


―Me alegro de que chocáramos hoy ―Adam dijo, arrastrando los pies un poco más cerca de Kurt―. Tuve un gran día hasta el momento.

―Yo también ―Kurt admitió. Disfrutaba la compañía de Adam. Había una gran alegría de la vida en la manera en que Adam hablaba, se movía, sonreía, incluso la forma en que sus ojos brillaban. Kurt deseaba poder ser así. Sin una preocupación en el mundo. Sin preocuparse por su carrera y vida privada.

―¿Quieres venir conmigo a dar una vuelta en la rueda de la fortuna? ―Adam pregunto dulcemente, y Kurt vaciló. Claramente la invitación era sólo para él, ya que los amigos de Adam se habían adelantado y Chandler estaba al acecho detrás de ellos.

―¡Puedo sostener el cuaderno de dibujo por ti! ―Chandler ansiosamente ofreció y prácticamente empujó a Kurt hacia la rueda de la fortuna con Adam―. ¡Diviértanse!

Pero algo estaba reteniendo a Kurt. Si su vida fuera una película romántica, dar una vuelta en la rueda de la fortuna terminaría con un beso en lo más alto. Kurt estaba seguro que su vida era todo menos una película romántica, pero todavía no quería arriesgarlo. Adam no había sido más que dulce con él cuando esperaba que fuera distante. A Kurt le gustaba y había una parte de él que simplemente quería darse una oportunidad con Adam. Pero estaba la parte cautelosa que le decía que no brincara al tren mientras no supiera a dónde se dirigía. Kurt no sabía dónde terminaría con Adam.

―Lo siento pero no puedo dar una vuelta contigo ―Kurt dijo, retrocediendo un paso―. Te... tengo miedo a las alturas. ―Era una mentira descarada y probablemente no la había dicho convincentemente, pero Adam conservó la sonrisa, a pesar de la obvia decepción.

―Ya deberíamos volver, Chandler ―dijo cortantemente.

―Muy bien ―Chandler no discutió ni molestó a Kurt con preguntas de por qué quería irse tan abruptamente, lo que Kurt apreció.


Marcharon silenciosamente al automóvil con Chandler dando miradas preocupadas a escondidas a Kurt, pero no diciendo nada. Se imaginaba lo que Chandler podía estar pensando. Aquí estaba Kurt, teniendo la atención de un sexi británico y arruinándolo. Kurt dejó escapar un suspiro. Sabía que Chandler no era envidioso. Probablemente estaba más decepcionado por el hecho de que Kurt no tendría acción, que de no tener algo de acción él mismo.

―¿Qué hora es? ―Kurt preguntó mientras se subían al auto―. Tengo una cita telefónica con mi papá cada domingo por la noche.

―Mas de las siete ―Chandler respondió.

―¡Perfecto! Eso es luego de la cena y antes del juego por televisión.

―¿Y? ―Chandler se quedó perplejo.

―Me gusta hablar con mi papá después que ha comido, ya que algunas de mis noticias no quiero que las reciba con el estómago vacío ―Kurt explicó con una sonrisa socarrona―, y si va a estar distraído con algunos programas deportivos justo después no va a quedarse en mis noticias por mucho tiempo.

Chandler soltó una risita ante eso.

Kurt no se sentí da humor para reír igual. Aunque bromeó sobre ello, era completamente en serio. Tenía la intención de ser honesto con su papá, así que no esperaba que la conversación fuera una suave. Sacó su teléfono y marcó el número de su padre.

―Hola amigo ―Burt respondió―. Sin duda me mantienes colgando por aquí. Pensé que oiría de ti antes. Lo entiendo, ¿no resultó bien lo de anoche?

―Uhm, la buena noticia es que todavía estoy en el juego ―Kurt se aventuró.

―Eso no suena bien ―Burt replicó―. ¿Qué pasó?

Kurt le dio la versión corta del programa de anoche―. Y luego que el programa terminó, estaba bastante molesto ―Kurt terminó su reporte.

―Molesto, ¿cómo? ―Burt indagó más.

―Primero le grité a mis amigos ―Kurt admitió con un suspiro―. Estaba tan decepcionado, sentía que había fallado y no dejaría que nadie me animara. ―Kurt suspiró otra vez―. Exageré. Ahora lo veo y, pedí disculpas a Blaine y Rachel, y te prometo que no voy a dejar que otro contratiempo me derrumbe de nuevo. Me siento estúpido en realidad, por la forma en que me comporté anoche.

Hubo una pausa en la que evidentemente Burt consideró la historia de su hijo, luego―: Hay algo que no me estás diciendo.

Kurt se golpeó la cabeza contra el reposacabezas y mordió su labio inferior. ¿Cómo su padre siempre lo sabía?

―Fui a ese club y me emborraché ―Kurt admitió y pausó, esperando a que la noticia se hundiera antes de soltar la verdadera bomba.

Oyó a su padre gemir en señal de desaprobación, pero Burt no pronunció una palabra de juicio. Aún.

―Eso no es todo ―Kurt continuó e intercambió una mirada con Chandler a quien se le dificultaba mantener los ojos en el camino mientras escuchaba esa conversación.

―Tuve el tipo de necesidad de... ―Kurt cerró los ojos por un momento―. Lastimarme, papá. Pero no es más que un rasguño y Blaine me curó de nuevo. Necesito que sepas que me arrepentí al instante y que no volverá a pasar. Era como una llamada de atención.

Kurt escuchó a su padre respirando profundo para calmarse.

―Gracias por decírmelo, Kurt ―su padre dijo finalmente―. Siempre es difícil hablar de estas cosas y quiero que sepas que estoy orgulloso de ti, Kurt, por decírmelo. Pero, de nuevo, siempre supe que eras una persona valiente y honesta, a pesar de lo que sucedió durante hace medio año.

―Gracias ―Kurt murmuró con su voz atrapada en su garganta. Algunos meses atrás no hubiera admitido a su papá que se había envuelto en las autolesiones, y se había sometido a la violencia doméstica.

―Muy bien, quiero que me escuches, Kurt ―Burt trató de captar la atención de Kurt―. No es fácil ser una persona pública, no importa si son políticos o de programas de televisión. La gente trata de llegar a ti. ¿Crees que no sé la clase de presión que este programa de televisión es? ¿Crees que no me derribe cuando Sue Sylvester comenzó sus anuncios de campaña ofensivos y me faltó el respeto en todo el país? Es un negocio duro y no hay vergüenza en abandonar cuando la presión que sufre es demasiada.

―No me voy a rendir ―Kurt dijo―. Me ajustaré a la presión. Lo acepto, es más estresante de lo que esperaba, pero me las arreglaré.

―Simplemente recuerda, nadie mangonea a los Hummel. Si los otros competidores hablan mierda de ti es porque están celosos ya que eres mejor que ellos. Y si por alguna razón vas a recibir una patada que te saque, no es porque fallaste y no quiere decir que no tienes talento ―Burt señaló instantáneamente―. La televisión no es real, Kurt. Las cámaras lo manipulan todo.

―Eso lo sé ―Kurt replicó―. Es sólo que saber algo y vivirlo son dos cosas diferentes. Quién hubiera pensado que entre bastidores es tan sólo como un episodio de ANTM* con los concursantes matándose unos a otros por una gran toma.

―Simplemente haz lo mejor que puedas, Kurt, eso es todo lo que te pido. Y si no llegas a la siguiente ronda, irás con la cabeza en alto y sabiendo que eres mejor que todos ellos. Oye, no todo mundo logra trabajar con esa chica Isabelle, ¿cierto? Y ella te dijo que amaba tus ideas de moda, incluso aunque ese programa no funcione para ti. Porque eso es todo lo que es, simplemente un programa.

―Tienes razón, papá. No voy a permitirme ponerme todo nervioso sobre esto. Además, tengo amigos son los que me mantienen en tierra. Ellos me van a cuidar.

―Eso está bien ―Burt dijo―. Sigue trabajando bien, amigo. Te quiero.

―Yo también te quiero, papá. ―Con una sonrisa Kurt colgó. Se dio cuenta que la conmoción inicial por casi estar fuera del programa había desaparecido. Ya no estaba molesto; preocupado, si, pero no molesto.

―Tengo una idea de lo que vamos a hacer cuando regresemos ―Chandler dijo―. Voy a darles faciales de avena. ¡Soy como, un experto facial! Y ya que estarás en televisión necesitas lucir relajado, ¿y qué hace mejor el truco que poros limpios?

―Suena genial, especialmente desde que He saltado mi rutina hidratante en medio de los acontecimientos de anoche ―Kurt estuvo de acuerdo con una amplia sonrisa.


Blaine intentaba hacer los deberes de la universidad, que había descuidado toda la semana en favor de lo de Kurt con Fashion Hero, pero no pudo concentrar su cabeza en torno al papel que debía presentar el lunes por la mañana.

Veía la expresión de conmoción en el rostro de Kurt una y otra vez, como había huido de ellos justo al acabar el programa. Blaine y Rachel habían ido tras él, pero los pocos segundos de ventaja inicial le habían dado la oportunidad de desaparecer.

Blaine había estado tan temeroso de que Kurt fuera a hacer algo estúpido, algo drástico. Incluso aunque Rachel no entendió por qué Kurt estaba tan molesto - Llegó a la segunda ronda, así que ¿por qué está de mal humor? - Blaine entendió que Kurt no había esperado ser uno de los menos prometedores talentos. Había sido un golpe muy duro ser casi expulsado del programa.

Cuando Rachel decidió ir de fiesta con los amigos de Adam, Blaine se había plantado en la puerta principal, revisando el teléfono una y otra vez, esperando una señal de Kurt. Había sido sorprendido y molestado por la oferta de Adam, de esperar con él.

Directo al buzón Blaine suspiró tras intentar llamar a Kurt―. Creo que todavía está en el edificio; no tiene servicio ahí.

Esperaré contigo Adam ofreció.

Gracias, pero no gracias Blaine groseramente lo desestimó.

Pero Adam se quedó y para sorpresa de Blaine, dijo―: Simplemente quiero asegurarme que tú estás bien.

¿Yo? Blaine preguntó, bufando.

Adam se encogió de hombros. Te ves como si estuvieras a punto de tener un colapso si Kurt no se presenta en cualquier momento. Dijo con una sonrisita de lado, pero Blaine podía decir que el chico iba en serio.

Quizás estoy exagerando Blaine admitió y trató de relajarse. No era su intención ir como un histérico súper preocupado. Pero no sabes cómo puede ser Kurt.

Él estará bien Adam dijo con ligereza.

No sabes nada de él Blaine había desestimado a Adam una vez más. Este chico no conocía la historia de Kurt con Andrew y su tendencia de autolesionarse. Era fácil para él decir que Kurt estaría bien. Es cierto que, era amable por parte de Adam ofrecer su compañía, pero Blaine no lo quería por ahí.

¿En dónde estás, Kurt? Blaine susurró en el aire fresco de la noche.

Y entoces ahí estaba.

Kurt irrumpió fuera del edificio, casi corriendo hacia ellos, pero deteniéndose al verlos esperando. Sus mejillas estaban sonrosadas y sus ojos ampliamente abiertos con angustia. Parecía que estaba huyendo, huyendo de algo o alguien. Blaine había querido saber dónde había estado Kurt en los últimos veinte minutos, pero no se atrevió a preguntar. Por ahora, simplemente estaba aliviado de ver a Kurt y se capaz de respirar otra vez.

¡Besé a Andrew!

Eran las tres palabras que estaban rondando la cabeza de Blaine, torturándolo, incluso después que está mañana Kurt le aseguró que no permitiría que Andrew se le acercara. No era que Blaine no confiara en Kurt, pero de una manera que no podía confiar en él para mantener la cabeza fría en torno a Andrew. Ni siquiera era la culpa de Kurt. Era como un drogadicto en quién no se podía confiar con su droga favorita al alcance. Siempre habría la tentación mientras Andrew estuviera cerca. Blaine simplemente no quería que Kurt saliera herido.

Más que eso, después de la conducta extraña de Kurt anoche, Blaine tenía una incómoda sensación. Su descanso había estado lleno de sueños de él corriendo por un alto edificio, buscando a Kurt. Temía que Kurt se alejara de él. Incluso tras su sincera plática en la mañana, Blaine todavía se sentía a Kurt como distante y no confiaba en él completamente.

Blaine no sabía cómo, pero estaba determinado en ayudar a Kurt a encontrar algo para mantenerlo conectado a tierra y equilibrado. Mientras Kurt todavía estaba deseando una salida a su frustración, estaría tentado a dejar volver a Andrew a su vida. ¿Qué sustituto había para el abuso? Bueno, Chandler había afirmado que en realidad no era abuso lo que Kurt había estado buscando, sino una especie de liberación de estrés o a alguien más para tomar el control para variar. Blaine podía hacer eso. Podía ser la roca que Kurt necesitaba para mantenerse lejos se los problemas.

Comenzando mañana, Blaine lo probaría.


Canciones es este capítulo:

Sweeney Todd – By the sea


Advertencia: Sobre el curso de la segunda o tercera semana de la competencia Kurt, Blaine y Rachel harán algunas estúpidas elecciones. Por favor no juzguen de inmediato, sino que denles la oportunidad de desarrollarse y ajustar sus prioridades. Porque lo harán, todos van a cometer algunos errores que pongan en peligro su amistad antes de que todo vaya bien de nuevo.


¡Gracias, LaurenEP18, eres la más grande estrella! :)

Muchas gracias a LvSammy y SonofLuffy, por su ayuda concerniente a Coney Island y por dibujar el retrato de Adam. :)


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