¡Hola chicos

¡Hola chicos! Perdonadme por enésima vez… ¡Tardé una semana! Pero es que he estado muy ocupada, de verdad os lo digo y de verdad os digo que subiré el próximo capítulo antes de que la semana termine o por lo menos trataré por todos los medios que así sea. Espero que os guste este capítulo y que me lo hagáis saber. ¡Besos!

CAP.10. DUELE.

Eve empujó a Snape a un lado y hábilmente sacó su varita del bolsillo apuntando a esa mujer que no paraba de reír de una forma escandalosa.

-¡Vete para arriba! ¡Ya!- Snape la miró nervioso.

Eve le dirigió una mirada de odio profundo durante una fracción de segundo y volvió a mirar aquella cara que le resultaba tan familiar intentando esbozar una sonrisa como ella.

-¡Oh! La pequeña zanahoria es una chica mala…-por fin hablaba mientras se quedaba a solo unos palmos de Eve. Se podía ver la marca tenebrosa en su delgado antebrazo.

-No me importa lo que una loca anciana como tú tenga que decirme-la morena se llevó una mano al enorme recogido que llevaba y al instante comenzó a reír a carcajadas

-¡Mirad! Calabacita sabe jugar-la mujer echó una ojeada general para ver como estaba el panorama. Su hermana, aún consternada miraba al vació como si aquello no le importara lo más mínimo, Snape estaba superado por la situación y agarraba con fuerza la varita y Eve la miraba llena de rencor y con la respiración agitada.

-¡Bellatrix para ya! Y tú ¡sube a tu cuarto!- la mujer iba a hacer algún comentario cuando Eve le puso la varita en la sien en un rápido movimiento. Snape aún estaba sorprendido por la mirada que había recibido de Eve minutos antes, la misma que había recibido de Lily años atrás, tenía miedo por primera vez en muchos años, miedo a tener que dar luego explicaciones pero no iba a dejar que le pasase nada a Eve.

-¿Bellatrix? ¿Bellatrix Black? Vaya si somos de la familia después de todo.- Snape intentó sin éxito alguno que se callase pero ya no sabía que hacer ni que decir mientras la mujer rubia miraba todo aquello sin inmutarse.

-¡Baja ahora mismo la varita!- Bellatrix le soltó a Snape un hechizo desvanecedor en cuanto este bajó la guardia y surtió efecto. Snape yacía en el suelo. Completamente pálido.

-¡Mentirosa! No oses manchar el nombre de la familia Black. Tú como mucho res una de esas comadrejas de los Weasley.- Eve apretó aún más la varita a la piel de la mujer, estaba llena de ira.

-¡Tú! Coge eso de ahí- Narcisa la miró como quien mira un papel en blanco pero tras encogerse de hombros cogió una especie de tul que aún estaba bajo un cojín del sofá y lo abrió para ver su contenido. Tras unos instantes, por primera vez la mujer pareció interesada por algo.

-Eres…es la hija de Sirius, Bella – Narcissa dirigió la mirada a Eve como intentando ver el parecido al igual que su hermana pero sin la tediosa sonrisa.

-Así que hija eres la hija de ese bastardo…entonces tenía razón, no eres un Black. Él dejó de serlo hace mucho tiempo ¿quieres que te cuente un secretito?- Eve bajó levemente la varita sin dejar de apuntarla.

-¿Lo que? ¿Qué eres uno de los perros falderos de Voldemort? si, ya vi el dibujito ese que suele haceros en el brazo, enternecedor así es como os llama, como a esclavos ¿no?- Eve intentaba aparentar estar más loca que su contrincante aunque tenía su dificultad porque en el fondo sabía que esa mujer no tenía nada que perder.

Bellatrix dio dos pasos firmes y puso su cara cerca de la oreja de la pelirroja.

-Yo lo maté, maté a Sirius, fue tan fácil como hacer esto ¡Avada Kedavra!

Instintivamente Eve esquivó la maldición sin saber ni siquiera como.

-¡Expelliarmus!- la varita de Bellatrix la que aun estaba extrañada por lo que acababa de pasar, salió disparada con fuerza.

Eve irradiaba odio y de un empujón tiró a la mujer al suelo y le puso la varita en el cuello poniéndose a horcajadas encima de ella.

-Tú, tú mataste a mi padre- Bellatrix asintió orgullosa-pues yo te mataré a ti, va a ser tan fácil como esto- Narcissa se levantó del sofá y corrió hasta donde estaba su hermana pro Eve había sido más rápido- ¡Avada Keda…!- una mano le quitó bruscamente la varita de la mano, era Severus. Bellatrix consiguió levantarse y tras sacudirse y coger su varita desapareció con su hermana por la puerta no sin antes dejarle un mensaje a Eve.

-Ya nos veremos y ajustaremos las cuentas niñata. En cuanto a ti Snape, el amo sabrá lo que escondes en tu casa.

En cuanto la puerta se cerró Severus dirigió su dura mirada a Eve pero al momento la cambió. Eve lo miraba como deseándole la muerte, como planteándose matarlo. Lo miraba a él y a la varita alternativamente.

-No debiste…-un mano le dio con fuerza en la mejilla a Snape.

-Tú no debiste haberme mentido, me das asco y da las gracias porque no me importas ni siquiera tanto como para matarte. Tranquilo, me iré ahora mismo de esta casa pero en cuanto este preparada te mataré, no me importa ni lo más mínimo pasarme toda la vida en Azkaban.

-Eve, escúchame, no digas eso, no sabes…-Snape la cogió con suavidad por las muñecas pero la chica se soltó casi al instante como si le quemasen.

-Si, ya se que eres un maldito mortífago, que solo estás conmigo porque me parezco a mi madre... ¿Cuando me ibas a entregar a tu amo Severus? ¿Cuándo?

-Nunca Eve, déjame que te explique…-Snape sintió una agonía en su interior, no podía estar viviendo la misma historia otra vez, quería desaparecer. Eve le importaba, más que nadie en el mundo y ahora ella lo odiaba.

-No quiero que vuelvas a dirigirme la palabra Snape, para mi estás muerto-Eve subió las escaleras corriendo y Snape se quedó desecho. Era un cadáver, los sentimientos, su vida se iba con Eve. Apoyó su espalda contra la pared y se dejo resbalar por esta hasta quedarse sentado. Hundió su cara en las rodillas como hacía cuando era pequeño usos silenciosos sollozos se perdieron en el tiempo.

Al rato Eve bajó con su enorme baúl, ella también había llorado, sentía que estaba desgarrando por dentro. Pasó por al lado de Severus que continuaba en la misma situación.

-Déjame que te acompañe por lo menos Eve-

-No creo que corra peligro comparado con el que corrí aquí- Eve desapareció por la puerta mientras Snape no tenía ni fuerzas para levantarse. Tendría que olvidarse de Eve. Ahora Lily le parecía tan lejana…no había sentido ni la cuarta parte del dolor que ahora no le dejaba en paz. Decidió quedarse allí hasta el fin de los tiempos, como una estatua, sin corazón, sin alma.

Eve se apareció ante Grimauld Palace, ya que había hecho magia que más daba ahora si hacía un poco más. Sintió que no era capaz de entrar, no se sentía capaz de afrontar la realidad. Si entraba tendría que admitir que lo suyo con Severus se había acabado y eso la perturbaba. Pero por otra parte era lo que tenía que hacer, tenía que avisar a todo el mundo de que él era un mortífago. ¿Qué le habría dicho su padre si estuviese allí con ella? Seguramente la habría abrazado y la consolaría… ¿Qué diría al entrar por la puerta? Nadie podía saber su historia con Severus, sería un escándalo…diría solamente que había descubierto que era un mortífago.

De pronto se acordó de él y una punzada le atravesó el corazón. No, no podía decir que él era un mortífago ¿y si lo mataban? Ella no quería que él se muriera, ella lo quería demasiado. En ese instante deseó estar otra vez con él, olvidar todo lo ocurrido ese día pero seguro que era demasiado tarde. Tenía que ser fuerte.

Sin pensarlo entró en la casa siguiendo el mismo procedimiento que había visto la otra vez. Desde el vestíbulo se escuchaban muchas voces, como si la casa estuviese llena.

Su hermano acompañado por un pelirrojo apareció entre contento y sorprendido. Miró con curiosidad la cara de Eve que estaba anegada de lágrimas. Además, estaba empapada de los pies a la cabeza, ni siquiera se había dado cuenta de que había estado lloviendo.

-¡Eve! ¿Has venido sola? ¿Dónde esta ese...?- la chica no lo dejó acabar se lanzó sobre él y comenzó a llorar desconsoladamente mientras Harry sin saber que hacer miraba con cara de interrogación a su amigo.

-¿Qué te ha hecho? ¿Qué te ha dicho Snape, Eve?-cogió la mojada cara de Eve entre sus manos.

-Te echaba de menos Harry, solo eso- el chico pareció complacido y sonriendo volvió a abrazarla.

¿Os ha gustado? ¿Sí? ¿No? Espero la respuesta. Nadie me ha dicho si le gustaría ver a Sirius vivo contundentemente, ya sé que debo pensarlo yo y todo eso pero no sé, ya veré como se va desarrollando la historia. Agradecimientos: Hatsuan (siento muchísimo no haberte puesto en el anterior capítulo ya te pedí perdón personalmente. Que sepas que si cambiaré lo del juramento, Severus ya tiene suficientes problemas, en el próximo capítulo se sabrán más cosillas. Besos guapa.)Cleoru Misumi (lo que te halago es poco cielo. Siento no haberte hecho caso y haber enfadado a Snape y Eve pero prometo no hacerte sufrir mucho tiempo jeje. Espero saber prontito de ti guapa. Te quiero.) Ammonie (como pudiste ver si que era el Pacto inquebrantable pero ya se verá que no es igual al del libro para no hundir más a Snape aunque también dará juego. Seguiré tu consejo de que Eve tengo un amiguito que ponga un poco celoso a Snape y procuraré actualizar más a menudo para que no te olvides de mí. Besazos niña), Jean-Slytherin (gracias por haberte leído todos los capítulos de golpe, ya se cuanto absorbe una carrera, dímelo a mí jeje. Espero tener noticias de ti. Besos) y MarySeverus (jaja gracias por lo del don, tu también tienes el mismo jeje. Espero subir otro capítulo antes de que termine la semana. Besazos guapa.) Y a todos los que me leéis y me seguís muchas gracias, sin vosotros no sería posible mi sueño, escribir.