Skip Beat no me pertenece

Aquí estoy con un nuevo capítulo de esta no tan nueva historia... esta historia será más del estilo "What if"... Y como "Descubriendo el deseo" este nuevo fic no llega a ser un cambio total del universo ficticio en donde se desarrolla la trama de Skip Beat! Es por eso que no llega a ser un AU [Alternative Universe (Universo alterno)] por completo. Aunque creo que veremos un poco de (OoC) [Out of Character : fuera del personaje]

Summary: "What if..." La fama la ha sumergido en un mundo de soledad en la que esta completamente sola, vive de las apariencias, con un novio de mentiras y lo único que quiso en la vida fue una mamá pero nunca la tuvo.


El precio de la fama.


Saena ganaba otra vez, yo no podía hacer nada, aunque quisiera.

—Pensé que te pondrías a llorar y hacer un berrinche...—Vi que se sentía satisfecha de si misma.

—¿Por qué me hiciste esto?

—Para tenerte bajo control, Kyoko. Eso es todo. Sabía que te rebelarías contra mi y sucede que quieres despojarme de todo lo que es mío...

—No, tu sabes que no seré como tu... Sabes que aunque no haya tenido que llevar un embarazo, si esta niña es mi hija biológica-mente, como me haces creer yo no seré como tu. Tu eres mi ejemplo de todo lo que una madre no debo ser ni hacer—Le dije con odio y asco.

Me dejó después de reírse de mi comentario.

Madre. Por Dios. Que palabra tan grande. ¿Qué haría?

¿Cómo tomaría esto Ren?

La historia ahora era otra cosa, no era solo yo. Ahora había una niña de por medio. Una hija a la cual desconocía, no sabía que existía.

—¿Ren?—Dije atendiendo el móvil.

—Quería saber cómo te fue...

—Debemos hablar, Ren. Necesitamos hablar seriamente.

—No me asustes, Kyoko—Cerré fuerte mis ojos.

—No, no podré liberarme del controlo de Saena... Me tiene en sus manos, Ren. Nada puedo hacer yo con este tema... Más cuando...

—Kyoko...

—Necesito tu ayuda...

—Tu sólo dime... ¿Qué necesitas?

—Necesito un detective privado, Ren. Lo necesito urgente. Es de vida o muerte, Ren...

—Bueno, tranquilízate, si... Yo se quien podría ayudarte en esto... Lory tiene conocidos...—¿Cómo no pensé eso?

Si, un error tras otro error.

—Te escucho.

—No se como lo harás pero...

—Ahora mismo salgo para LME, necesito hablar con él de nuevo.—Corté la llamada sin ni siquiera despedirme.

Estaba de los nervios.

¿Cómo funcionaría esto si no era sincera?

No, no podía funcionar.

Corrí a tomar mis cosas...

—¿A dónde vas?—Preguntó Saena.

—Tengo una reunión con Takarada Lory.

No, mi historia parecía no tener moraleja ni final feliz.

—¿Y tiene que ser ahora?—Si, era tarde.

—¿Qué podría hacer yo? El jefe dice algo y solo obedezco...

—No saldrás así a la calle. Estas alterada—Me dijo y me toco reír a mi.

—¿Ahora te preocupas por mi?—Negué lentamente y sonriendo tristemente salí de allí.

Por suerte no había periodistas en mi camino, o mejor dicho, por suerte para ellos. Ya me imagine arrollándolos con mi coche sólo por interponerse en mi camino.

Maneje rápidamente, me salte algunas señales y por suerte ningún policía apareció.

Llegué a casa de Takarada Lory y para mi sorpresa, Ren ya estaba allí.

—¿Kyoko-chan? Que sorpresa.—De verdad lo note sorprendido—No pensé verte tan pronto.

—No pensé tampoco verlo pronto, Takarada-san... Pero quisiera pedirle que me ayude a contacta a alguien de su confianza y en quien pueda confiar... Necesito un investigador privado—Lo vi sorprenderse.

—¿Para qué quieres saberlo? ¿Necesitas saber de tu padre?—Me sorprendí ante eso.

—¿Mi padre? No, Takaada-san. Yo no tengo uno.—Lo vi sorprenderse.—¿Me ayudará?

—¿Ya se conocen?—Preguntó señalando a Ren.

—Si, presidente. Ya nos conocemos...—Dijo él sin dar más detalles. Era lo mejor.

—Kyoko-chan, toma asiento, por favor. Tengo en mente a un viejo amigo—Asentí.—Lo llamaré.

Lory me sorprendió presentándome a un hombre, el que parecía ser su mayordomo...

—¿Sebastian?—Dijo.—Necesito un favor, la señorita Mogami requiere de tus servicios.

Me sorprendí. ¿Qué sucedía aquí?

—¿Puedo confiar en que esto no saldrá de aquí? —Lory me miró pareciendo ofendido.

—Claro que si, Kyoko-chan... Sebastian es de mi confianza.

Tomé mi bolso y saqué el sobre...

—Necesito encontrar a una persona.

Lory parecía sorprendido.

—Yo encontraré a esa persona...

—Bueno, Sebastian. No tengo mucha información. Lo que tengo son fotos. Te dejaré una.

Todos vieron a la foto de la niña.

—¿Quién es?—Vi que Lory hizo la pregunta que todos querían hacer pero no se atrevían.

—Es mi hija—La sorpresa no pasó desapercibida de las personas presente...

—¿Tu qué?—Preguntó Ren desconcertado.

Le pedí perdón con la mirada.

—Saena me tiene bajo su control. Ocultó a la niña de la cual no sabía de su existencia...

—¿Cómo?

—Hizo una inseminación artificial. Alquiló un vientre.—Dije bajando la voz—Lo peor es que no se si la pequeña esta bien ni con quien esta. No quiere decirme ni su nombre.

Aparté mi mirada de ellos, no quería compasión. No la quería de nadie.

—¿El padre?

—Según ella, un donador anónimo.—Me paseé nerviosa por todo el lugar.

—Necesitaré fotos y nombres de las personas que son cercanas a usted o que lo fueron.—Saqué la otra carpeta.

—Aquí la tiene. Tiene sobre las personas que trabajaron para mi. Saena, sus amistades... La información de Mouri Zero y sus familia. Todo—La foto de Zero era uno de los pocos recuerdos que tenía de él. Él y yo, ese día que conseguimos el papel cuando me acompañó a casting.

—¿Y sus amigos?—Reí de forma amarga.

—No los tengo, pero si le podría dar una lista de enemigos. Dudo que alguno de ellos quiera algo mio cerca... No me importa el costo, quiero saberlo todo. Mientras, Saena puede seguir creyendo que estoy bajo su control—Dije de forma sombría.—Le mostraré a mi madre que no debió meterse conmigo.

—El odio es malo, Kyoko-chan...—Le sonreí de forma triste.

—Lo es. Hasta llegué a querer cortarme las venas...—Me miraron horrorizados—Tenía diez años y simplemente no quería que su sangre corriera por mis venas. Bastante ingenua, ¿No? Saena siempre logra sus propósitos, quise que esto terminara bien pero no se puede. Ahora, lo que me queda es esperar.

—¿Piensas desafiar a tu madre?

—No, no pienso desafiarla. Pienso destruirla—Dije de forma rotunda y definitiva.—Confío en que Sebastian tome este trabajo,debo irme.

Si yo no me hubiese revelado ante su control nunca me hubiese dicho que tenía una hija. Con ese pensamiento en mente, deje dejando el lugar. Salí conduciendo como un alma en pena. No, no me importaba ya Saena. No la quería cerca de mi, ni cerca de mi hija. No la quería... Y fin... La destruiría, tal cual lo hizo conmigo. Sin importar que fuese mi madre.


Continuara.

Gracias por sus reviews.