Disclaimer: Naruto ni sus personajes me pertenecen, son una creación de Masashi Kishimoto
~Capitulo 8~
Semana 40: Nacimiento
POV: Sakura
Un suspiro cansino salió de mi labios, aun faltaban muchas cosas por empacar y de solo pensarlo el cansancio se apoderaba de mi cuerpo, sin más objeción de mi parte me dispuse a terminar mi tarea.
En la caja que Jūgo había conseguido me dispuse a guardar los tantos libros de medicina con lo que contaba y hasta ahora me percataba de la cantidad de ellos, notas, y cuadernos que consideraba importantes termine por vaciar el librero para después continuar con los adornos y fotografías sobre él y la pared.
La mudanza comenzaba a tornarse un tanto tediosa, aunque en cierto modo me era emocionante saberme por empezar una nueva etapa con mi pequeña en la para mi gusto muy grande y recién construida casa por Jūgo y Suigetsu por ordenes de Sasuke.
El momento en que me llevaron a conocerla me fue de mucha sorpresa y nerviosismo la idea de abandonar mi pequeño y cómodo departamento me aterraba y por otra parte la idea de comenzar con el hogar que Sasuke y tanto habíamos soñado con formar, me llenada de ilusión, el imaginar a la pequeña Sarada corriendo por el jardín me había dado la seguridad que necesitaba para la mudanza la casa era enorme con un piso hubiese bastado mas esta tenía dos agregado los amplias habitaciones que por supuesto tenía que llenar con muchos muebles para que dejara de verse tan grande por otra parte se encontraba el vasto jardín perfecto para adornar con miles de cosas que ni siquiera podía imaginar ahora, por supuesto lo que termino por sorprenderme más fueron los acabados tan modernos y a la vez tradicionales sin olvidar que todo incluía los acabados el símbolo del Clan Uchiha resaltando por doquier recordándome mi nuevo inicio.
—he Sakura ya terminamos de empacar todo eso trastes solo faltas tú ¿necesitas ayuda? — Comento Suigetsu quien se acercaba a mi lado.
—No, ya casi termino— respondí mientras por ultimo guardaba la foto del equipo 7— Listo— mencione mientras cerraba la caja.
— Bien, comenzaremos llevándonos los muebles, en cuanto terminemos volveremos por las cajas—
—Claro— respondí mientras sonreía alegremente.
—Si como sea, Sasuke tendrá que recompensarnos mejor— bufo un poco para después con ayuda de un clon llevarse el pequeño librero sobre hombros.
—Suigetsu…Gracias— Agradecí interrumpiendo su tarea en respuesta sonrió y salió del departamento.
El resto de la mañana les vi ir y venir, ambos se llevaban un mueves o dos sus clones hacían lo mismo ayudaban con la mudanza en gran manera aunque cuando desasieran el jutsu tomarían el cansancio de los clones, para antes del medio día dieron por terminada la mudanza, des hicieron el jutsu y totalmente exhaustos desde el ventanal le vi tomar asiento en el jardín.
Me sentí mal con ello por no poder colaborar más mi embarazo en etapa final lo impedía, los observe respirar agitados y pensé en algo que pudiese hacer por ellos la idea llego a mi mente, camine a donde anteriormente había sido la cocina tome los vasos desechables que habíamos comprado días anteriores y serví un poco de agua, de la hielera tome un par de limones y dedique a hacer fresca limonada era lo menos que podía hacer para agradecer el apoyo que nos daban.
Una vez terminada tome ambos vasos y los lleve al jardín donde se encontraban, bajo su mirada cansina le ofrecí las bebidas
—Hice un poco de limonada, deben estar sedientos tómenlo como un pequeño agradecimiento por toda la ayuda que nos ha dado a Sasuke y a mi—
Gustos aceptaron las bebidas misma que bebieron al instante para después ambos sonrieron y el primero en tomar la palabra fue Jūgo.
—Muchas gracias por el agua Sakura, lo hacemos con gusto ya le debíamos este favor a Sasuke—
—Ne, Sakura el agua estuvo deliciosa, Jūgo ya se lo debíamos al dobe de Sasuke — secundo a su compañero con una sonrisa.
—De cualquier manera muchas gracias por todo, me gustaría invitarlos a comer pero no hay donde cocinar así que tomen esto — entregue un poco de dinero lo suficiente como para que comiencen costillitas o tal vez ramen en algún restaurante.
—No, Sakura — Denegó el peli naranja
—No, no es un pago por la ayuda esto es más bien el intercambio por la comida que no les puedo cocinar pero que prometo un día le haré — insistí de nuevo en verdad quería recompensarlos.
—Si lo vemos así, de acuerdo— asintió el peliazul poniéndose en pie para después tomar el dinero, por supuesto no recibió una buena mirada de su compañero mas la ignoro.
— Pues entonces vayamos a comer algo— animo a su compañero quien se puesto en pie listo para emprender camino — ¿Nos acompañas Sakura? — cuestiono.
—No, iré a hacer algunas cosas pendientes antes de ir a casa a ordenar algunas cosas, pero disfruten de su comida, nos vemos después— termino por despedirlo para después verlos partir, estaba segura que se encontraban ansiosos por probar bocado y por eso no habían puesto mucha resistencia.
Regrese al departamento donde revise las habitaciones con sumo cuidado, en caso de que olvidase algo, nada todo se encontraba limpio claro a excepción de la pequeña caja y la pañalera que tanto me había empeñado en que dejaran pues tenían cosas importantes con melancolía cerré ventanas y puesta de la habitaciones para después salir del departamento, con pañalera y caja en mano di un último visto al departamento que tanto recuerdos había albergado y ahora dejaba, cerré la puerta y entregue la llave a la Señora Nagano la dulce viejita dueña del edifico quien esperaba por mí en las escaleras.
—Muchas gracias por todo señora Nagano — dije mientras el entregaba en mano la llave.
—Te vamos a extrañar, espero les vaya muy bien a ti a tu marido en su nuevo hogar— tomo mi mano mientras sonreía.
Agradecí con un sonrisa y despedí para después salir del edificio rumbo la "Mansión" Uchiha como le llamaba Ino camine por varios minutos hasta que la inconfundible voz de Naruto me detuvo.
— ¡Sakura chan! Que haces cargando esta caja, no deberías puede hacerle daño a la bebe— me reprendió mientras quitaba de mis manos la caja.
—No seas exagerado Naruto además no pesa— comente mientras seguía mi andar con Naruto a mi lado. — ¿Qué te trae por aquí? — interrogue curiosa.
—Venia a verte y saber cómo se encontraba mi sobrina— respondió en tomo meloso a hablar sobre mi hija. — más bien la pregunta es ¿a dónde vas con esta caja? tu casa queda por allá— señalo en dirección al departamento.
—Oh cierto no te lo he dicho, me acabo de mudar por fin terminaron Suigetsu y Jūgo la casa que Sasuke le pidió construir así que decidí mudarme antes de que nazca la pequeña Sarada— avise a Naruto con tantas cosas en la cabeza entre las compras y mudanza había olvidado avisar de mi cambio de domicilio.
—Eso es asombroso Sakura vamos ya quiero conocer tu nueva casa — comento animado mientras caminaba a mi lado, no duramos tanto pues solo se encontraba a unas calles más.
A llegar Naruto comento totalmente impresionado por la casa
— ¡Sakura es enorme! el Teme se lucio esta vez, debió costarle mucho dinero poder construirla en su totalidad y en tan poco tiempo—
Era claro que Naruto casado y con responsabilidades como mantener a su familia había aprendido sobre finanzas y costo de las cosas.
—Si, Sasuke aporto mucho dinero alcanzo en su mayoría para la construcción pero yo también he invertido mucho en muebles nuevos, ropa, el pago de los servicios básicos, si se lo dejase todo ese gasto a Sasuke no hubiésemos terminado este año—Respondí a su pregunta de una manera seria, pues claro que había necesitado dinero tanto que había tenido que pedir un préstamo para poder ver concluido mi ahora nuevo patrimonio.
—Me alegra mucho Sakura chan, estoy segura que Sasuke también piensa lo mismo, después de todo para eso están los esposos para apoyarse, Hinata también ayudo para la construcción de la casa los ahorros de sus misiones terminaron convirtiéndose en la cuna de Boruto y muchos muebles de la casa— rió un poco para después sonreír tal como era costumbre suya — Vayamos a dentro Sakura—
Asentí y con mi nueva llave abrí la puerta, la casa se encontraba completamente llena de cajas y muebles sin acomodar sin duda la mudanza solo acabada de comenzar observe el rostro de sorpresa de Naruto hable antes que él.
—Te lo dije me acabo de mudar, de hecho ha eso he venido a acomodar un poco las cosas—
— ¡Bien! Y te ayudare a hacerlo, Hinata está con Hanabi así que tengo tiempo... ¡Comencemos! —
Sabía que cualquier cosa que dijera no serviría de nada para desalentarlo si estaba determinado a ayudarme con ello lo haría y si era honesta en verdad necesitaba esa ayuda terminar con todo esto tardaría semanas así que sin darle más vuelta respondí.
—Claro, ¡Vamos! — comente animada dejando la pañalera sobre la barra de la cocina
Le vi hacer una docena de clones y ambos comenzamos, primero por las habitaciones ayudo con su clones a subir la cama y muebles de la habitación principal así como las que contenían ropa y demás accesorios de la habitación, no nos esforzamos en ordenar el contenido de la cajas lo importante era comenzar con los muebles, continuamos con la que sería la habitación de Sarada, con sumo cuidado ayudo a poner la cuna, el buro, las lámparas, alfombrillas y demás accesorios que había comprado para su habitación en esta definitivamente nos habíamos esforzado en ordenar, la queríamos limpia y lista para su llegada.
Pronto ordenamos un cuarto del que sería mi estudio de trabajo y por supuesto también de Sasuke, amablemente Naruto se encargo de poner en orden los estantes de libros, escritorios y colgó los diversos cuadros sobre la pared sus clones se encargaron de ordenar los libros mientras el original y yo continuamos ordenando las habitaciones esta vez de la planta baja, claro que yo no hacia cosas como mover muebles de eso se encargaba Naruto y sus clones.
La sala de estar, el recibidor y cocina se ordenaron de una manera mucho más rápida, debes en cuando Naruto pedía mi opinión sobre donde quería o si hay debía poner en tal lugar los muebles.
El resto de la tarde siguió así hasta que el sonoro rugido del estomago de Naruto resonó por la casa producto de los clones.
—Porque si tienes hambre no lo dijiste Naruto— comente algo divertida al ver el rubor sobre sus mejillas.
—Ne, Sakura es solo poquita de veras— comento mientras rascaba su cabeza y un sonoro rugido volvió a salir de su estomago.
—Anda Naruto deja ahí ya me has ayudado demasiado, casi terminamos por completo la casa solo ha faltado desocupar algunas las cajas, vamos a la cocina — comente animada al verla acomodada por completo por suerte tenia ramen instantáneo en la recién acomodada alacena.
Naruto me siguió y observo atentamente como calentaba un poco el agua.
—Te invito un poco de ramen, además también muero de hambre—
Tan pronto el agua estuvo lista serví el ramen y después de los tres tortuosos minutos de espera observe a Naruto devorar en un instante los dos plato de ramen, charlamos sobre el trabajo que habíamos hecho con la casa y sobre cómo se encontraba Hinata y el pequeño Boruto, me enseño algunas fotografías que traía consigo en el móvil, unas eran del festival, otras tantas era el pequeño rubio jugando con sus pequeñas manos.
— ¡Rayos! Ya es muy tarde Sakura-chan prometí recoger a Hinata ir al Hospital hoy vacunan a Boruto— Comento un tanto alarmado.
— ¡Cómo pudiste olvidarlo idiota! Será mejor que te apresures…— le vi recoger sus chaqueta y dirigirse a la salida —
— ¡Hasta luego Sakura chan! — grito haciéndose oír pero justo antes de que saliera grite un sonoro gracias y en respuesta una zorruna sonrisa se formo sobre rostro.
Y ahí estaba yo de nueva cuenta totalmente sola, limpie un poco el desastre de la cocina y tome asiento en el pequeño sofá de la sala recién acomodada y contemple la vista sobre la ventana, definitivamente el lago frente a la casa era una de las ventajas del terreno Uchiha, no había estado muy de acuerdo con la decisión de Sasuke y mucho menos entendía el porqué la quería frente al lago pero dado a que los constructores serian Suigetsu y Jūgo no tenía más que hacer.
Resignada levante aquello que habíamos utilizado tras la comida, tome la pañalera que últimamente cargaba conmigo a donde fuera y emprendí camino lento pero seguro a la torre Hokage aun no había avisado a mi senseí sobre el cambio de domicilio y no quería que se preocupase si llegase a visitarme como los últimos días.
Al llegar al edificio y presentarme con su asistente quien de inmediato abrió la puerta de la oficina dejándome entrar cerrando la puerta tras mi espalda.
Ahí estaba sentado frente a su escritorio pero algo cubría su rostro, claro además de aquella molesta mascara, llevaba consigo una enorme bufanda roja, no era que fuese extraño comenzaba el invierno pero aun el clima era agradable.
—Hola Kakashi senseí ¿Se encuentra bien? — pregunte sin poder evitar mi preocupación por su aspecto.
—Hola Sakura, si todo bien— respondió un tanto bajo casi como un susurro.
—Pues, no lo parece sabe— aun más preocupada tras a ver escuchado su voz dejando el atrás el lugar del que ni siquiera me había movido me acerque a un lado suyo y dejando atrás cualquier formalismo pose mi mano sobre su frente descubierta de la banda ninja.
— ¡Esta hirviendo! — Dije preocupada mientras le dirigía una severa mirada — Debería estar descansando—
—Estoy bien Sakura, es solo un pequeño resfriado— trato de tranquilizarme mitras retiraba con cuidado mi mano de su frente.
—La doctora aquí soy yo sabe, y si estuviera bien no estuviéramos teniendo esta conversación—
De inmediato tome su mano indicándole que se pusiera en pie, una vez que logre mi cometido claro recibiendo una mirada que delataba un enorme signo de interrogación en el rostro de mi senseí le conduje rumbo a la salida.
—Vamos a casa, no puede estar aquí en ese estado—
—Pero no puedo salir Sakura, aun tengo mucho trabajo por hacer y... —
Antes de que el pudiese continuar entrelace nuestros dedos afianzando nuestro agarre.
—No me haga arrástralo hasta su departamento, así que andando—
Tras aquello no puso objeción alguna y nos dirigimos a paso tranquilo, al departamento sin duda me sentía extraña, pues nuestras manos permanecían anidas, debía soltarme…tenía que hacerlo más aquella seguridad al andar, el calor que amaban nuestras manos me hacia resistencia a soltarme, hasta que me di por vencida dado a que el tampoco intentaba nada decidí darme el lujo de seguir con aquello hasta llegar al departamento.
Una vez dentro inevitablemente el contacto se rompió, ya no era necesario aunque lo había dejado de ser desde que él había decidido acompañarme y caminar a mi lado por su cuenta.
Lo vi tomar asiento en el sofá mientras yo dejaba sobre la pequeña mesa la pequeña pañalera.
—Porque no toma un descanso, yo preparare un poco de sopa caliente—
Tras mi palabras se recostó sobre el sofá y fue entonces que me encamine a la cocina para mi suerte su alacena se encontraba llena, comencé rápidamente con mi tarea.
—S-sakura, ¿A qué viniste a la torre sucedió algo? — soltó de la nada, rompiendo el silencio que había creado cuando entre a la cocina.
—¡Oh!, No, nada solo…que la casa ya fue terminada y solo había venido a avisarle que ya me había mudado— respondí mientras me posaba sobre el marco de la puerta con el cucharon en la mano.
—Vaya y mira lo has terminado haciendo, no es necesario…—
—No se atreva decirlo, si he venido por eso pero no quiere decir que no quiera cuidarlo, así que cállese y espere a probar mi maravillosa sopa—
Sin dejarlo responder di la vuelta y volví a checar mi platillo, revolví un poco mas con la cuchara, y prepare para servir ya estaba lista. Sin embargo una pequeña punzada en mi vientre detuvo mis acciones, inhale y exhale profundamente una y otra vez, quizá no era nada, no valía la pena alarmarse. Tome el plato y camine a la sala donde al verme entrar se acomodo tomando asiento.
—Eso huele muy bien—comento mientras tomaba el plato en manos.
— ¿Aun lo dudaba sensei?, Es una receta que mi madre preparaba cuando me resfriaba, y siempre me hacía sentir me… ¡auch! — me queje de nuevo era un punzada, esta vez mucho más fuerte.
—Sakura ¿Todo bien? — Pregunto un tanto alarmado dejando de lado el plato sobre la mesa.
—S-sí, eso solo un pequeño piquete, ya he tenido estos antes, con tomar asiento un momento se irán—
Me dirigió una mirada suplicante sin embargo no cedí tome asiento a su lado en el sofá, me observo unos segundos esperando que volviese a quejarme más a falta de ello exhalo dándose por vencido, o bueno quizá no tanto pues una nueva punzada azotó mi cuerpo esto ya no era normal cada vez aumentaba su intensidad.
— ¡Auch! — me queje de nueva cuenta esta vez llevando una de mis manos a mi abultado vientre.
— ¡No creo que esto sea normal Sakura, debemos ir al Hospital!— Comento alarmado, parecía que entraría en un ataque de pánico jamás le había visto así.
—¡Creo que son contracciones!...¡El bebe ya va a nacer! — comente igual de alarmada, mas debía tranquilizarme o le pondría aun mas los pelos de punta al peligris que se movía de un lado a otro en la habitación como leo enjaulado sin rastro de haberse enfermado.
— S-sensei— llame intentando moderar mi tono de voz.
— ¡Que sucede Sakura! — respondió presuroso.
Tome sus manos y entrelace nuestros dedos justo como lo había hecho anteriormente y lo anime a toma asiento a un lado mío, sus manos temblaban ¿o eran las mías?.
—Sensei, necesito que vayamos al hospital…—intente explicar calmadamente podía ver en aquellos orbes negros una profunda preocupación, que yo sentía la necesidad de mermar antes de partir al hospital y poder yo entrar en pánico.
—Claro, vayamos ahora mismo Tsunade aun está en la aldea y…— le interrumpí tal como él lo había hecho.
—Pero necesito que usted se calme, no tengo a nadie más, mis padres están fuera de aldea así como Sasuke kun, sensei usted es todo lo que tenemos— lleve nuestras manos aun unidas a mi vientre y continúe mi explicación— por favor.
Podía sentir su agitada respiración, bajar poco a poco hasta volver a la normalidad, sus manos volvieron a tener la misma firmeza que esta tarde, ya habían dejado de templar, posando sus ojos sobre los míos me dio la señal para explicar el siguiente paso de lo que debía hacer.
—Muy bien senseí— deshice nuestro agarre y señale la pequeña maleta sobre la mesa— recoja eso, no podemos llegar sin eso y vayámonos a hospital por que este bebe ya quiere nacer. —
Le vi tomar la maleta para después colgarla sobre su hombro, acto seguido me tomo en brazos para salir del departamento rumbo al hospital en sus brazos.
Durante el camino bajo la mirada expectante del pueblo intentaba contener el pequeño grito de los que acompañaba a cada contracción.
—Solo respira— susurraba a mi oído debes en vez.
Mas pronto de lo esperado habíamos llegado al hospital, donde al entrar por las puertas una alerta Shizune mando a traer una camilla en la cual mi sensei dejo con sumo cuidado lista para entrar a un cuarto donde nacería mi bebe.
—A partir de aquí nosotros nos encargaremos Kakashi, Tzunade sama esta aquí así que estará en las mejores manos— Comento Shizune mientras comenzaba a empujar la camilla.
—Espera Shizune…por favor— pedí mientras con hacia un pequeña señal a mi senseí para que se acercase.
— ¿Qué sucede Sakura? — pregunto cerca de mi rostro.
—Prométame que si algo sale mal, la elegirá a ella primero— Solté de una vez, ya lo habíamos hablado mas quería recordárselo ella podría vivir sin mí con ayuda de mi senseí, de Naruto y de su padre…mas yo no podría vivir nunca más sin ella.
—No…Porque todo saldrá bien— respondió mientras besaba mi frente para después indicarle a Shizune que podía marcharse.
Sin duda sus palabras fueron reconfortantes, tanto que me permitieron seguir con calma todo el demás procedimiento de encamillamiento en la habitación, a los pocos minutos llego mi Shizou comenzado con las revisiones y una vez que las contracciones se hicieron más constantes y fuertes comenzó la muy dolorosa entrada de parto.
La adrenalina combinado con el dolor eran tan grandes que mis acciones antes de escuchar el pequeño llanto de mi bebe fueron olvidadas casi por completo lo único que recordaba completamente bien era ese angelical rostro de mi pequeña, aquellos orbes negros como eran los más hermosos que había visto en mi vida, su cabello un tanto rizado pero negro como la noche me indicaron que era idéntica a su padre sin duda el mejor obsequio que alguna vez Sasuke podría haberme dejado, lo único puro que había entre nosotros.
—Debes descansar un poco Sakura— Fueron las palabras de Shizune al dejarme sola en la habitación mientras se llevaba a la pequeña Sarada consigo a los cuneros.
.
.
Unos murmullos comenzaban a ahuyentar mi sueño ¿Cuándo me había dormido? Al concentrarme en sonido pude oír con claridad más aun no podía distinguir a los propietarios de esas voces.
—Eh! Apuesto a que a Sasuke le gustara saber la noticia de que tuvo una niña y el aseguraba que sería varón Jaja ya quiero ver su rostro— comentaba divertido una voz
—Tú no vas a decirle nada…Suigetsu, eso deberá decirlo Sakura— aquella era la voz de mi senseí quien seguramente resguardaba la puerta.
—Ne claro, yo no diré nada estoy seguro que el vendrá muy pronto—
Aquello detuvo mi corazón por un segundo más quizá eran los tranquilizantes que no me permitieron darle más vuelta al asunto y por nueva cuenta me hicieron caer en los brazos de Morfeo.
N/A:
Ya estoy aquí si lo sé tarde demasiado y ahora si en verdad demasiado pero esta vez el mundo de Supernatural me atrapo en sus sensuales y obscuras redes y fue hasta ahora que como ya se me ha hecho costumbre una tarde con gripe me ha dado por actualizar.
En fin Gracias por esperar la actualización no leemos pronto ttebayo!
