CAPÍTULO 9: MEJORES AMIGOS
– ¡¿Qué yo qué?!
La sonrisa de Aqua se borró en cuando su mejor amiga pronunció esa oración. Tenía el ceño fruncido y su anaranjada mirada parecía ser de fuego.
–¡¿En qué demonios pensabas al decirle eso a tu padre?!
–Pues pensé "con un demonio, ¿para qué quiero yo a esas presuntuosas si mi mejor amiga no es bienvenida en la fiesta?"
La rubia alzó la ceja sin dejar de fruncir el ceño.
–¿En serio esperas que crea que prefieres a una sensual y guapa asesina en lugar de gordas, presumidas y sin personalidad?...
Aqua se preocupó un poco, ¿Andra se sentía bien?
Se relajó un poco al verla reír. Solo fue víctima de una cruel broma de su amiga.
–Eres malvada…–negó con la cabeza riendo un poco.
–Y así me amas Aquita…–la asesina le respondió.
La princesa sonrojó ante el apodo de su amiga. Si bien era cierto que a ella era la única que le perdonaba que le llamara así, aun sentía que sonaba algo extraño.
–Entonces As-…tu padre, ¿accedió nuevamente?
La pelinegra le miró extrañada.
–¿Porqué no habría de?... –le contestó–…soy su niña consentida, su princesa, ¿lo olvidas?
La de ojos naranja rió aun más
–Tienes bastante suerte, ¿sabes? Muchas ya quisieran estar en tu lugar…
Al principio la de ojos morados pensó que su amiga se refería a que ella era una princesa y que tenía todo lo que deseaba en la palma de su mano, pero, después comprendió a que se refería que no todas tenían un padre que les demostraba amor ni que las consentían…
Y entre ellas, estaba su amiga…
–Andra… –pocas veces se arrepentía de lo que decía, y esta una de esas, pues sintió que ofendió a la rubia –…yo, lo lamento no sabía que…
Pero antes de que pudiera decir algo más, notó como la de ojos anaranjados negaba con la cabeza y le sonreía un poco.
–Ya no me afecta igual…–le sonrió dulcemente. La princesa sabía que pocas veces su amiga le sonreía de esa manera, así como que no la dirigía a cualquier persona, había notado que solo era a ella. Pero claro, cuando se es abandonado por sus padres al nacer con un grupo de asesinos cualquiera, no se puede sonreír así todos los días.
Entendió entonces que la asesina le tenía un especial cariño y confianza.
Claro que esto se fue forjando por casi cinco años.
Los primeros fueron casi puras peleas entre ambas, causando rivalidad entre ellas.
A mediados del tercer año, durante un ataque al castillo, la princesa fue salvada por Andra, quién por cumplir con su deber, recibió graves heridas, de las cuales, gracias a los Dioses, logró recuperarse tras un largo y monótono tratamiento.
Cuando logró volver al trabajo, la princesa y la chica lograron entenderse, viendo que eran más parecidas de lo que pensaban. Inclusive, ese antes molesto apodo de "Aquita", ya le dejaba de ofender.
Le sonrió de manera sincera. Tampoco era muy común que le sonriera a alguien de la misma manera, o, mejor dicho, era raro que le sonriera de esa manera que no fuera a esa asesina.
–Bien…–la rubia hizo que la peli negra saliera de sus pensamientos–…lo haré…–¿escuchó bien? , ¿Aceptó? –…seré tu dama de compañía…
Aqua no pudo evitar soltar un grito de alegría y abrazar a su amiga, dando algunos saltitos cuan niña pequeña cuando su padre le complace sus caprichos…
Bueno, algo a lo que ella estaba acostumbrada a decir verdad…
– ¡Oh Andra…–exclamó sin dejar de saltar–…no sabes lo feliz que me acabas de hacer!
No le importó sentir como la mayor se tensaba por su fuerte agarre, al contrario, la incitó a abrazarle con mayor fuerza.
–M-me alegro Aquita…–la voz de la rubia se oía igual de tensa que como lucía en esos momentos, inclusive se oía como si la estuviesen ahorcando–…p-pero…–continuo–…si me sigues abrazando de esa manera, vas a quedarte sin dama, porque le faltará aire…
Fue entonces cuando comprendió que estaba abusando de esa fuerza que desarrolló en entrenamientos tan duros para ser algún día portadora de aquella espada de su familia: "índigo". Característica leyenda de su país y familia, índigo era no solo el color de la espada, si no el color de sus ojos al usar ese poder que solo los ojos cambiantes poseían: el poder observar cosas que los demás no pueden.
Claro está que ella aun no controlaba ese poder como lo hacía su padre, y por más que lo intentara, no podía, cosa que sentía que a su padre decepcionaba, pues de los Exilion era el que más supo controlar su poder.
No importaba cuantas veces el intentaba calmarla diciéndole que él no logró nada al principio hasta años de entrenamiento cada vez que ella hacía una rabieta o un berrinche cuando no lograba mantener sus ojos en color índigo.
Sin embargo, no quería decir que se iba a dar por vencida en la dominación de ese arte, era terca, mucho, y se lo decían a diario, no sabía en forma de ofensa o en forma de tratar de hacerle ver sus errores, la verdad era algo irrelevante, pero de algo estaba segura, no se daría por vencida hasta ser mejor que su padre.
–Beneteash llamando a Aqua…–entonces regresó a la realidad al notar la mano de la asesina pasar por sus bellos orbes morados–…¿estás disponible?
–¿Eh? –la princesa talló sus ojos, pues por unos instantes creyó que había utilizado su poder, una vez que comprobó que así lo hizo y maldecir por debajo, se dirigió a su amiga nuevamente–Lo siento, me perdí…
–Sí, ya vi…–le contestó la chica rodando los ojos, pero después volviéndole a ver con esa penetrante mirada anaranjada, tan característica de ella.
La princesa negó con la cabeza y la vio con algo de desaprobación por la contestación de su compañera–bueno, ¿qué me estabas diciendo?
Andra sonrió un poco de lado antes de contestar.
–Te decía que solo espero que no te moleste el hecho de que me vaya en pantaloncillos…–movió un poco sus fuertes y bien formadas piernas, modelándole a su amiga dicha prenda.
Aqua frunció el ceño y le vio incrédula.
–¿¡Como porque harías eso?! –le contestó con furia.
–Pues por algo muy sencillo llamado "No tengo vestido, y no pienso robar"… –dijo frunciendo el ceño y agachándose un poco para quedar a su altura, pues las "bestias" de sus zapatos la hacían considerablemente más alta que ella. Después se enderezó y colocó una mano en su barbilla–…¿en serio dije lo último?...
Aunque a la peli negra también le extrañó la última afirmación de su amiga, solamente rodó sus ojos y tomó su muñeca, sacándola de su habitación, casi a rastras.
–¡¿Qué haces?! –escuchó que la rubia le hablaba, pero sin intentar soltarse de la noble.
–Ninguna amiga mía irá en fachas a la fiesta que no deseo ir, pero que iré, solo porque ella será la dama de compañía, que me ayudará a soportar a esas asquerosas y gordas sin personalidad…
La asesina sonrió y se dejó llevar. Era capaz de hacer tanto por Aqua, inclusive ir a un evento de gordos avaros, donde normalmente nadie de su clase es bienvenido a menos que se supiera infiltrar o que tuviera alguna "tarea" que hacer. Normalmente, ambos iban de la mano.
–La dama de compañía Andra…–resonó en su mente mientras era guiada por la princesa hacia la habitación de la costurera, a quién la de ojos morados le exigió el mejor vestido para su amiga en el menor tiempo y que fuera de su completo agrado. Rió un poco al ver la expresión de la empleada con las exigencias de la noble y llamó a sus ayudantes para la realización de dicha prenda, llevándola a una elevación circular para poder tomarle medidad–…Será una fiesta muuuy interesante…
–¡Ghya, abre!
Era la sexta vez que el Alteano tocaba a la puerta de la guardiana. No sabía si lo ignoraba o si solo dormitaba, y como su educación era el no irrumpir en la alcoba de una dama, no importa cuanta confianza hubiese entre ellos, por lo que no le quedó de otra más que seguir llamándola.
–¡Por amor de Naga, Ghya!...
–¡¿Qué demonios quieres Marth?!
Escuchó cómo le respondía la aludida, pero se oía un poco distante, por lo que imaginó que estaba dormida
–Necesito comentarte algo, ¿podrías abrirme?
Pero en lugar de que se abriera la puerta de la habitación que tocaba, recibió un golpe de un libro en la cabeza, a lo que él respondió con un grito y llevó la mano al área dolida con tal de consentirle.
–¡Estoy por acá, so tonto!...
Entonces se dio cuenta que la voz no venía de la puerta que tocaba, si no que una habitación después, donde la pelirroja asomaba la cabeza, sus cabellos desordenados y sus ojos con expresión adormilada, pero viéndole como si fuera un idiota.
–P-pero…–dio un vistazo rápido a las escaleras en forma de caracol que acababa de subir–…Alberich dijo que tu habitación era la cuarta después de las escaleras…–entonces, y como si fuera poco, notó que la puerta era la tercera, sintiéndose merecedor de ese golpe con el libro de magia de trueno.
La chica rodó sus anaranjados ojos y se recargó en la puerta de su habitación.
–Ya pasa, antes de que se te olvide como sumar…
Estaba molesta, de seguro la había despertado. Tomó los escritos que le habían provocado una inflamación en la nuca y entró en la alcoba de la chica, notando que era parecida a la de él, con algunas diferencias.
–Bueno…–le habló la jinete más tranquila y cerrando la puerta, haciendo que el peli azul volviera su mirada hacia ella–…¿Qué querías decirme?... –se recargó en la puerta, cruzando tanto brazos como tobillos–…¿Qué es tan urgente e importante como para haberme despertado de forma tan estúpida, brusca, pero divertida?...
Ambos jóvenes dejaron soltar una risita con la última palabra de Ghya.
–Bueno…–empezó nervioso Marth, no sabía ni por donde empezar…
FLASHBACK:
Se levantó después de oír como tocaban a su puerta. No llevaba tanto de haber despertado, pero siempre le era difícil mantenerse despierto después de una siesta o un viaje largo.
Al abrir la puerta, se encontró con la plateada mirada de Alberich.
–Espero no haber interrumpido señor…–fue lo primero que dijo, haciendo una ligera reverencia ante el noble.
–No se preocupe…–el peli azul dejó salir un ligero bostezo.
–¿Seguro señor?... –el general le preguntó preocupado–…puedo venir después…
–No, no, tranquilo…–dijo el de ojos zafiros–…¿Qué ocurre Alberich?
–Pues verá señor…–empezó–…su alteza el rey Aspros, me pidió que viniera a recoger la partitura…
La cara de Marth fue tal que el de cabellos negros se preparó por si el noble perdía la conciencia.
–¿Q-qué partitura?...
Por unos momentos los ojos plateados le vieron extrañados, pero después pareció recordar algo, por lo que le decidió explicarle.
–Cada pretendiente de la princesa deberá bailar una pieza tradicional de su país, como un tipo de…–el general pensó unos momentos la palabra indicada–…concurso…¿para eso trajo a la señorita Yuken con usted, no?
El príncipe Alteano tensó una sonrisa, estaba molesto y tenía muchas ganas de mandarlo al infierno donde había renacido Medeus, pero se contuvo al recordar que el pobre peli negro no le había hecho nada, más que servir a su amo.
Tendría que contenerse al regresar a Altea para no llegar a ofender a su padre.
–¿Me disculpa un momento?... –y sin esperar respuesta de Alberich, Marth cerró la puerta y se sentó en el banco destinado para escribir, pero lo utilizó para golpear su cabeza contra el escritorio frente él.
No podía creer la vergüenza que estaba pasando solo por la terquedad de su padre en no decirle cual era su objetivo…
Realmente no estaba dispuesto a cooperar con esto…
Pero entonces recordó a su pueblo y todo lo que podía ofrecer al mundo, si tan solo tuvieran una oportunidad…
Dejó de golpearse y recordó que en sus maletas notó las partituras de un vals normalmente tocado en Altea para las introducciones de sociedad…
Entonces recordó que la fiesta de su amiga se había tocado esa canción…
Tal vez no fue del todo una coincidencia que Lord Klagg no hubiese podido acompañarlo a Altea.
Buscó con prisa dicha partitura y se la entregó al general.
–Gracias alteza…–El peli negro hizo una reverencia–…con su permiso señor…
Y sin decir más, dejó solo al Alteano, quién seguía analizando la situación, tenía que decirle a su amiga lo que acababa de ocurrir, tenían que practicar nuevamente antes del día del baile, pero no sabía dónde estaba su alcoba.
Entonces recordó que Alberich fue quién los guió a sus habitaciones, por lo que decidió seguirle para preguntarle.
–¡Disculpa, Alberich!... –el aludido volteó hacia el noble.
–¿Si señor?...
–¿Dónde está la habitación de Ghya?
–¿De la señorita Yuken?
–Sí, ella…
–Pues mire…–le indicó el fondo del pasillo, donde se encontraban otras escaleras–siga por este pasillo y suba las escaleras, es la cuarta habitación después de ellas…
–Cuarta…entiendo, gracias…
Y antes de que pudiese recibir la respuesta del de ojos de plata, Marth se echó a correr por el pasillo que Alberich le había indicado…
El problema ahora sería, convencer a Ghya…
FLASHBACK
–¿Y bien Marth?...
El de ojos zafiro dejó de pensar en sus recuerdos al escuchar la voz de la pelirroja, quién seguía en la espera de la historia del príncipe.
Respiró hondo, sabía que no le iba a gustar lo que le contaría, pero no había opción, por lo que simplemente se lo contó.
Al terminar su relato, el príncipe observó con detenimiento a la guardiana. Tenía la misma cara que él le mostró a Alberich cuando este le dio las noticias.
–Qué ridículo me ví…–pensó analizando la cara de la chica y suspiró pesadamente–Bueno… –dijo después de unos momentos más–…¿Qué opinas?
La chica pensó por unos momentos su respuesta.
–Opino que va a ser difícil controlarme para no matar a tu padre…–le comentó riendo un poco, cosa que el noble imitó.
–Créeme que te entiendo…
Se quedaron unos momentos en un incómodo silencio. El príncipe notó la mueca de su amiga. Sabía que ella odiaba todo esto, tal vez más que el por el simple hecho de tener que volver a bailar ese vals que Lord Klagg le hizo danzar con sus hermanos en su introducción a la sociedad.
El pasó por algo similar cada vez que su padre organizaba una fiesta donde nobles de toda Akaneia estaban invitados, claro que omitiendo la parte de un vals para él y su pareja de baile.
–Entonces…–comentó Ghya–…¿Qué procede?...
El noble suspiró pesadamente.
–Pues, debemos empezar a ensayar y conseguir trajes para la ocasión, porque dudo que tengas un vestido de fiesta entre tus maletas…
La chica rió con el comentario del príncipe, más que nada porque era verdad.
Después suspiró pesadamente–Esta bien…–comentó abriendo la puerta–…vamos a preguntar dónde podemos ensayar y conseguir atuendos para la ocasión…
Marth le sonrió y salió con ella de su habitación. Caminaron debatiendo cual sería el mejor lugar para ensayar. Llegaron al acuerdo de que sería en los jardines, ya que era un lugar amplio y donde no molestarían a nadie.
Dio gracias a Naga que Ghya aún recordaba los pasos y el ritmo de la canción, pues tendrían que ensayar sin música durante toda la tarde. Pero antes, irían a la ciudadela a buscar quién les confeccione sus vestimentas, pues era lo más urgente.
Solo rezaban porque todo saliera bien…
–¿Me llamaste, Aspros?...
El aludido volteó a ver al recién llegado, quien se asomaba por la puerta de su estudio.
–Si Greil…–le contestó dejando de lado otra carta que estaba analizando, esta era del prospecto de un país, bien establecido, pero no mejor que Benetash, llamado Chon'sy, el mero nombre le daba risa al rey, y aún más el del príncipe: Yen'fay –…pasa, siéntate por favor…
El castaño obedeció, ocupando el lugar enfrente del monarca.
–Y dime Greil…–cambió el color de sus ojos para poder analizar mejor a su amigo–…¿Qué tal está todo?, ¿te han tratado bien?...
Su amigo sonrió.
–Si Aspros, no te apures…
Notó que decía la verdad, por lo que sonrió un poco.
–Me alegro…
Hubo unos momentos de silencio antes de que lanzara su siguiente pregunta.
–Y dime, ¿Cómo van las cosas en Crimea?, tus mercenarios, tu pequeña, todo…
Greil volvió a sonreír.
–Todo está muy bien…tal vez no tenemos tanto trabajo como nos gustaría, pero no nos morimos de hambre, ni nos faltan armas…
Vio de nuevo que no mentía por lo que volvió a sonreírle un poco antes de quedar de nuevo en silencio.
–¿Y tu hijo?... –preguntó entonces.
–¿Qué hay con él?
–Sobre su pequeño problema con la memoria…–le dijo–…el que me comentaste después de…tu sabes…
Notó preocupación y un poco de tristeza al recordar el incidente de su esposa, pero eso era solo internamente, porque por fuera, seguía siendo el serio Greil que conoció años atrás.
–Bueno…–el comandante respondió–…que yo sepa, no ha recordado nada de lo que vivió antes de eso…
–¿Qué crees que le haya pasado?... –Aspros colocó su mano en su barbilla, analizando cada reacción y actitud de su amigo.
Notó que su preocupación y angustia aumentaban a la siguiente posibilidad: que él hubiese herido a su propio hijo sin querer.
–Te lo digo porque…–comenzó, ocasionando que su amigo le viera confundido–…cuando analicé a tu muchacho con mis ojos cambiantes…–tomó un breve respiro, ¿Cómo decirle?
–¿Qué notaste?... –el padre del aludido se empezaba a preocupar cada vez más, pero no podía no decirle, al fin y al cabo era su padre.
Respiró profundamente, listo para decirle lo que tanto le empezaba a angustiar de la situación.
–Noté una barrera mágica en su memoria…–vio como la cara de Greil se horrorizaba con esa frase. Sin embargo, continuó–…creo que alguien selló la memoria de tu hijo mientras tú estabas inconsciente…
Todo empezaba a concordar: el que él estuviera inconsciente cuando despertó, el que no presentara ninguna herida y que simplemente al despertar le viera extrañado, pero sin estar asustado, habiendo perdido todos sus recuerdos, inclusive no había recordado su nombre, ni el de Mist.
Aspros se alegró de ver que su amigo empezaba a entender la situación, y sonrió de lado.
–¿Puedes averiguar quién fue o con qué?... –dijo el castaño frunciendo el ceño. Sus ojos índigo le permitieron notar que ahora su amigo tenía sed de venganza por lo que le hicieron a su pequeño, por lo que sonrió astutamente.
–Fue una magia hecha con un bastón…–dijo con seguridad–…no puedo decirte quién fue o porqué, pero puedo asegurarte que fue alguien muy poderoso, que usaba bien la magia…
–¿Crees que haya sido alguien de por aquí?...
Le miró incrédulo, ¿Cómo se atrevía a ofenderle de esa manera?, sin embargo, rió ante la duda de su amigo, al grado de casi ser carcajada.
–Oh vamos Greil…–se limpió unas lagrimas que brotaron a causa de la risa–…ese trabajo es una porquería comparado con lo que alguien de aquí haría…–respiró hondo, tranquilizándose un poco–…si alguien de aquí le hubiese querido hacer eso a tu hijo, no hubiera durado días inconsciente, solo como una hora, y si lo que hicieron era para borrarle cierto recuerdo, solo le sido ese, ¡Y BORRADO!, ¡PERDIDO PARA SIEMPRE!, no esas estupideces de sellarlos como una cajita de sorpresas…
Notó como su amigo se apenaba con su respuesta. No solía molestarse por eso, pero era una grave ofensa comparar a Gamma con Tellius. Tampoco solía perdonar a aquellos quienes lo hacía, pero él era Greil…
Podía pasarle muchas cosas, inclusive sabía que no lo hacía con intensión de ofender, por lo cual tan solo le explicaba, con un tono molesto, como eran realmente las cosas.
El castaño suspiró pesadamente ante el regaño de su amigo y se frotó la sien.
–¿Y cuál es el fin de todo esto?
Aspros se acomodó en su asiento y le sonrió alzando la ceja.
–Que conozco a alguien que puede ayudarnos a quitarle eso a tu muchacho…
Greil se acercó a él, el peli negro notó curiosidad y emoción en el…
–¿Quién es?
Le sonrió confiado.
–Llegará en un par de días, pero quédate tranquilo, es de confianza…
Vio entonces felicidad y tranquilidad en su amigo. Al dar su trabajo por terminado, hizo que sus ojos volvieran a la normalidad.
–Bien…–aclaró su garganta–…ya puedes irte Greil y seguir con lo que estabas haciendo…
El castaño asintió con la cabeza y salió del estudio del rey.
Aspros volvió a dirigir su atención a las cartas sobre su escritorio, notando una que estaba sellada con cera púrpura en un sobre crema.
–¿Sellada?...
La tomó con algo de temor y la abrió con cuidado de no romper el sobre. Con el corazón en la garganta cambió de nuevo sus ojos, solo para encontrarse con una carta realmente cruel y amenazadora.
Lorgró aterrarle, cosa que no sucedía con facilidad.
Arrugó la carta y la tiró a la chimenea. Acto seguido tomó su cabeza entre sus manos, su corazón a punto de reventarle en sus oídos. No solo le asustó, le aterró. Pensar que alguien pudiera tener tan duro corazón y sed de sangre, era algo que ya ni los demonios podían describir.
–Llama a Alberich…–dijo al escuchar como alguien abría su puerta. Al oír que no decía nada, volvió a hacer su mirada de tono índigo y frunció el ceño mostrando furia hacia la criada que se encontraba en la puerta–…¡AHORA MUJER!
Sin dudar un segundo más, la señora corrió en busca del joven general. El rey se dejó caer pesadamente en su silla y frotó su sien regresando su vista a la normalidad.
¿Porqué le pasaba a él?, ¿era real?
Rezaba a sus deidades porque fuera tan solo otro chiste, una cruel broma jugada por algún niño estúpido y que realmente no sabía lo que decía, o de algún vagabundo o inclusive de algún aldeano que fuera de los que siempre le echaban la culpa de la situación actual a los monarcas.
Pensó en la vaga posibilidad de que había malinterpretado los sentimientos con los que fue escrita, aunque bueno, eso ni los Dioses lo creían. Sus poderes eran perfectos, como él.
Volvió a pensar en lo primero, logrando relajarse un poco más, y quitándose ese molesto dolor de cabeza y el retumbar de su corazón en sus oídos, empezando a creerse que realmente solo era una tonta broma para perder el tiempo…
Sin embargo, su corazón y cabeza sabían que no lo eran…
Ewjhwkhdsbdbwhbhbhhhjebhw! Un récord \:v/
El capítulo más largo que he escrito (ya ni mi adaptación de un anime con los personajes de smash :v!) uwu coff coff, bueno :v
Dx! ¿Quien y que le escribió a Aspros?
¿A quién contrató?
Si adivinan haré capítulos así el resto de mi vida \:v/, ok no, igual lo haré si no le atinan :B
AngelTerra133: xD ese Aspros es un loquillo (?) así como su hija :v ok no uwu me alegra que me salgan bien tus personajes y que te gusten :) uwu eso es lo importante. Dhhdhdsjshdsjds me alegra que te guste el castillo y como lo describo :D xD algo asi imagine :B pronto pronto uwu ya nos estamos acercando ;) y si uwu pura belleza con ellos.
PINKDIAMOND4000: ;u; también amo describir esa relación de padre-hijo uwu se me hace tan linda ;u; . xD si :v al único que respeta es a Greil :v (no como Klagg que ni eso hace .-.) me alegra que te guste el castillo, y tu también describes muy bien uwu y si :v ella es la mejor en eso uwu. Si uwu Marth siendo Marth :v xD lo se \:v/ Aspros en todo su esplendor (A Ghya no le gusta esto (?) ) xD ¿te extraña? Su papi es Klagg uwu eso es natural xD si uwu Aqua es la consentida de papi :B ya casi uwu nos acercamos ;D claro que irá…por el vino \:v/! algo (?) mientras pueda mostrar lo sensual que es, creo que no habrá problema :P yo también pienso así uwu es mas besho ;u;
Les invito a dejar review y a leer mis otras historias.
Nos leemos :D
