Me puedo quedar, no quiero pasar un solo segundo lejos de ti

No… tomate tu espacio, serán solo unas horas – me dijo con una sonrisa amable. Le correspondí la sonrisa, la amaba tanto por ese carácter tan diferente, tan único

Volveré pronto – prometí – me podría saltar la clase de deportes fingiendo que me no me sentía bien

Ya te advertí que es lo que pasara si te retrasas tan solo un minuto – reí y antes de irme me refugie en su mirada

¡Edward! – la voz de Alice chillo desde el garage – ¡apresúrate!

Te amo – le dije mientras le daba un beso en la frente

Cuídate

Maneje hacia la escuela, la imagen de Bella me acompañaba, me era imposible creer que ahora estuviéramos juntos, suspiré y una enorme sonrisa se dibujo en mi rostro. Mi bella…

Me dirigía hacia mi clase, a paso humano, pero con la diferencia de que en esta ocasión, no era para aparentar que lo era, si no porque me sentía tan bien que iba ensoñado, si todo salía bien con los Vulturi, que así tenia que ser, por que nadie ni nada me iba a separar de ella ahora, en un año mas o menos Bella podría acompañarme a la escuela… o tal vez antes, después de todo su autocontrol ya estaba muy avanzado… escuchaba a lo lejos los comentarios asombrados por la expresión de mi rostro, me tenían catalogado como alguien serio… era comprensible que mi repentino humor los desconcertara

Escuche un par de torpes pies venir en mi dirección, sabia quien era, pero no me gire, eso seria extraño, seguí caminando como si no fuera conciente de que Ángela luchaba con su torpeza para no caer y poder alcanzarme

Camina tan rápido, no lo voy alcanzar – sonreí aun sin girarme, pero disminuí mi ya tan lenta velocidadEdward!! – gritó y me dolieron los oídos, si supiera que con un susurro hubiera sido mas que suficiente, me gire y la vi. Venia con una enorme bolsa en la que cargaba una enorme cantidad de libros, sus pasos eran graciosamente descoordinados y la expresión de su rostro denotaba una gran felicidad pese a la penosa situación que representaba

Ángela – salude con una sonrisa en cuanto llego hasta mí – hola

Hola – contesto con una enorme sonrisa, estaba agitada y exhalaba en gran cantidad su aliento lo cual hizo que mi garganta ardiera - ¿Cómo estas Edward?

Muy bien – dije con sinceridad, ¿Cómo no estarlo?, la enorme sonrisa se dibujo otra vez en mi rostro al recordar a Bella

Se nota. Me alegro, se ve radiante – su pensamiento me impresionó, sabia que Ángela era una chica de buenos sentimientos, pero ¿alegrarse por mí de tal forma, con apenas unos días de conocerme?

Permite que te ayude – dije al ver como se esforzaba por cargar la enorme mochila

Gra… gracias. Que diferencia seria si todos fueran como él. – sonreí y pude notar como la sangre subía a sus mejillas

Vamos a clase, no querrás llegar tarde – le dije para concentrarme en otra cosa que no fuera el sabor de su sangre en mi boca

Si - Caminamos por el largo pasillo en silencio por un momento, bueno, en silencio por parte de Ángela, por que yo podía escuchar lo que iba pensando

¿Y si piensa que soy una imprudente?... no, mejor espero a que el me cuente… aunque realmente se ve demasiado alegre… y eso hace que me sienta de la misma manera – otra vez sus pensamientos me desconcertaron, ¿podía haber alguien así de bondadoso? La chica no pregunto nada, realmente era discreta. La clase paso sin ninguna novedad, salvo que el profesor nos pidió hacer equipos de dos para un trabajo, cosa que ya sabia desde hacia días.

¿Te molestaría ser mi compañera de equipo? – le pregunté con una sonrisa al escuchar como su corazón se aceleraba y de nuevo sus mejillas se ponían coloradas.

Si – se limito a responder – santo cielo! Como decirle que no, aunque es muy inteligente, puede que se desespere por mi lentitud. suspiré, si supiera que, en comparación de la mayoría de esta escuela, ella era de muchísimo más alto nivel académico. Espero no pida que vayamos a mi casa, es demasiado pequeña y mis hermanos lo pueden llegar a impacientar. había pasado por alto ese detalle, aunque no me impaciento, sabia que no correría ningún peligro estando con nosotros, platicaría con Bella y sabia que podía manejar la situación.

Te parece bien si hacemos el trabajo en mi casa – perfecto! Pensó ella y asintió para disimular su alivio – te parece bien que sea mañana a la hora de salida

Si, esta bien – respondió.

La encaminaba hacia su otra clase cuando un par de chicas, las que sabía se llamaban Jessica y Lauren miraron con burla a Ángela quien ante esta reacción se detuvo cabizbaja. Que tonta soy, me he de ver ridícula caminando al lado de Edward, el contraste ha de ser patético, pensó. Mis manos se empuñaron por el enojo ¿Cómo podía pensar eso? ¿Cómo se dejaba cohibir por esas superficiales chicas que no encontraron otra forma de mostrar su envidia, ante el hecho de que yo fuera al lado suyo, si no burlándose de la muchacha?

¿que pasa? – pregunte aunque lo sabia perfectamente

Nada – contesto con un susurro triste

¿Cómo que nada? - Dije mientras la tomaba por los brazos, olvidando que mi piel era gélida a comparación de la suya, pero ella no se dio cuenta ya que su gruesa chaqueta impidió el paso de temperatura – puedes confiar en mí, venias de buen humor y de un momento a otro te has puesto triste ¿me crees tonto como para que yo piense que no te pasa nada? – ella sonrió, había que ver si era sincera.

Pasa que, cuando no eres agraciada como las demás chicas, las cosas siempre resultan un poco más difíciles – dijo. Vaya, si era sincera.

¿Por qué dices eso? – volví a preguntar sabiendo la respuesta. Ángela suspiro antes de contestar. Como si no estuviera conciente de lo fea que soy

Creo que te tendré que prestar mis lentes – dijo riendo ante su patética broma.

Fruncí el ceño por el disgusto, no necesitaba lentes, miraba mucho mejor que sus débiles ojos humanos, y gracias a ello, podía asegurarle que era hermosa, que su piel era muy fina, mas fina que de las chicas que se habían burlado de ella, ya que tenia una textura suave, como seda; le podía asegurar también que sus enormes ojos eran brillantes, que en ellos se veía, pese a la ventana de sus anteojos, la bondad de su corazón; su voz era suave y vibrante y ni que decir de su aroma. Pero sabia perfectamente que para la visión humana eso pasaba a segundo plano, la visión humana era tan decadente que solo ve lo que es fácil de apreciar…

dudo que los necesite… no debes permitir que ese tipo de personas te afecten.

Tú dices eso por que no has sufrido el rechazo… al contario, las chicas se mueren por ti…

Ángela – note como su semblante cambió cuando dije su nombre, lo pase desapercibido ya que necesitaba que dejara de sentirse así – eres linda… e inteligente, eres mucho mejor que varias chicas de acá – vi como sus ojos se llenaban de lagrimas, acto que me enmudeció

Gracias – dijo con la voz cortada y se lanzo a mí, acción que no esperaba y me tense en el momento, su garganta había quedado cerca de mis labios, y su olor me nublo el pensamiento, había dejado de respirar, pero podía sentir el sabor en mi lengua, me dolió el estomago… ella mal interpreto mi acción, y se separo mirándome asustada. Oh! ¿Qué he hecho? Va a pensar que soy una oportunista… que pena… la sangre invadió todo su rostro y no salio palabra alguna después de un rato, me hubiera gustado sonreírle para que dejara de preocuparse pero el ardor de mi garganta lo impidió. ¿Qué le digo? Se ve muy molesto…

Edward yo… ¿Qué le digo? Piensa Ángela… lo… lo siento, no fue mi intención… que estupida soy … no se que paso

No te preocupes – conteste en cuanto pude controlar mi sed – me tengo que ir, nos vemos mañana – le dije mientras salía a un paso rápido hacia mi coche, estuve cerca, demasiado cerca de no poder controlarme, suspiré… dentro de poco me encontraría con mi paz, la sola imagen de su rostro borro todo dolor, físico y emocional…

Llegue desesperado, ansioso, sentía su olor en el jardín, pero no estaba ahí, sonreí por la falsa ilusión que había creado en mi mente: de que ella me estaría esperando en la puerta como Esme hacia con Carlisle; sonreí no porque me había desilusionado, al contrario, amaba a Bella por no ser como la mayoría, por que siempre me sorprendía, porque hacia que la deseara… ¿Dónde estaría?, trate de rastrear su olor en el patio y algunos kilómetros del bosque pero estaba disperso; lo había planeado, estaba jugando conmigo…

mmm… así que quieres retar a un gran rastreador ¿no es así? – dije con tono divertido, en respuesta no hubo mas que silencio, aunque sabia que ella me había escuchado, una ola de aire lleno de su olor paso por mi cara, sabia que se estaba moviendo. – esta bien, si así lo deseas – dije mientras me ponía en posición para correr – solo que si te atrapo, no tendrás escapatoria – una leve risita musical se levanto en el profundo bosque y me apresure a buscarla, no solo por el juego, si no porque ya quería tenerla en mis brazos.

Me perdí en la negrura del bosque, su olor estaba por todas partes, vaya que era astuta y rápida, ya que cuando al fin lograba encontrarla desaparecía haciendo que reanudara mi búsqueda… estuvimos varios minutos jugando, yo estaba en carcajadas, pero ya estaba impaciente, me detuve un momento, obviamente no para tomar aire, pero si para oler una vez mas su fragancia; cerré mis ojos e inhale su olor, solo que ahora era mas concentrado, un aliento fresco rozo mi rostro

considerando que eres gran rastreador… ¿no crees que se te dificulto un poco el perseguir a una indefensa vampira? – preguntó, estaba colgada de la rama de un árbol irónicamente como se cuelgan los murciélagos, solo que ella parecía una diosa, no, no parecía, era una diosa, era MI diosa… - no le respondí, simplemente salte hacia la rama y la puse a mi lado

inofensiva no es el termino que mejor te describe – dije mientras besaba su cabello – eres un mounstro aterrador

lo se – dijo ella con una enorme sonrisa – pero el hecho de que sea un mounstro, no quita el que me ames

claro que no - gire su cuerpo para que quedara frente al mío, acto seguido la besé, la bese con desesperación, por que ya no aguantaba un segundo mas sin su sabor en mi boca, ella emitió un pequeño jadeo y me atrajo a su cuerpo con mayor fuerza, mis manos recorrieron su rostro, aunque habían sido solo unas horas, necesitaba tocarla, comprobar que era realidad. Pasamos varios minutos besándonos, sus manos estaban aferradas a las mías, con lo cual me decía que también me había extrañado… estar con Bella era lo mas maravilloso que jamás había vivido en casi un siglo de existencia, no me cansaba de recorrer su rostro, era tan perfecto, tan suave, era afortunado, sin duda alguna…

Después de presenciar el crepúsculo, sentados en la punta de un enorme pino, fuimos a cazar, fue ahí cuando me acordé de Ángela, de su olor y del peligro en el que la había sometido hoy en la tarde… además, tenia que platicar con Bella sobre la futura visita de la chica humana, decidí que lo haría llegando a casa, cuando llegamos Alice estaba con Jasper abrazados viendo una película a un volumen molesto, me pregunte el porqué, así que decidí poner atención a los pensamientos de los que estaban en la casa, podía escuchar que Esme estaba platicando con Carlisle en su despacho, y que Rose y Emmet estaban… en ese momento supe el porqué… hice una mueca de dolor ante la imagen y gire mi cabeza para ver a Bella

¿Qué pasa? – preguntó preocupada

Vi algo que no es muy agradable – respondí, ella no pareció entender mi comentario así que con un suspiro le dije: - Emmet… - ella capto el mensaje al instante.

Cuando supe que era apropiado subir a mí recamara, tome a Bella de la mano y la guíe hacia ella. Alice nos miro con ojos dilatados

¿no me digan que también ustedes? – pregunto con horror en sus palabras. ¿de que le servia su don para ver el futuro si no lo usaba cuando era debido? – Bella agacho la cabeza en un gesto de profunda vergüenza y yo reí

No Alice, puedes estar tranquila, solo vamos a platicar – supe, por su expresión que había podido ver la conversación que iba a tener con Bella, pero no leí su mente, quería averiguar su reacción por mi mismo. En cuanto estuvimos en mi recamara, Bella se acomodo en el sillón de cuero negro y me miro intrigada

Y bien… ¿de que quieres hablar? – me dijo con gesto persuasivo. La tome de las manos y empecé a juguetear con sus dedos mientras empezaba hablar

Mañana tendremos visitas – comencé – vendrá Ángela – sentí como se envaraba y alce mi vista para ver su expresión: su rostro mostraba una nada grata sorpresa y había una chispa de ira en sus ojos – creo que no te pareció la idea – dije tras esperar a que dijera algo, pero no lo hizo

Crees bien – su tono de voz era seco y retiraba, en gesto de rechazo, sus manos de las mías.

Bella… por favor…

¿Por favor que?

No adquieras esa postura – le rogué

¿Cómo quieres que esté? ¿Contenta por que una humana que huele extraordinariamente bien para ti venga? – su voz era suave pese a el enojo que se hacia evidente en sus fruncidas cejas, se veía tan hermosa aun estando enojada, trate de no reírme, pero falle - ¿Qué te parece tan gracioso? – ahora SI que se había enojado, pero aun así, su gesto era divertido

Lo siento amor, es solo que… - me volví a reír ligeramente – no tienes idea de cómo te ves enojada

Ah! Ahora soy tu bufón – repuso levantándose del sillón, camine hacia ella y la rodee con mis brazos; ella intento separarme pero no se lo permití

Bella… ¿Qué es lo que te molesta?

"Es adorable ver como la sangre sube a sus mejillas" – citó burlona, histérica y cómicamente mi comentario de hacia ya días – ¿no creo que deba de tener motivos para estar molesta verdad? – de nuevo contuve la risa

Pensé que todo había quedado claro – le recordé - ¿Como te explico que ella no me interesa? ¿Cómo eh? – pregunte cerca de su oído

Ni creas que tus gestos seductivos funcionaran esta vez

No pretendo seducirte para que estés contenta

¿ah no? – pregunto con sarcasmo

Claro que no, solo quiero que te quede muy claro lo que eres para mí, que entiendas lo mucho que te amo y que no hay nada ni nadie que pueda igual, si quiera una décima parte el amor que siento por ti

La pones en gran peligro trayéndola… aun no controlo bien mi sed – el tono de su voz ahora era preocupado, por lo cual supuse el enojo ya había pasado

Confío en ti… estoy seguro que te agradara tanto como a mi

Seguro – arrastro la palabra con ironía

Bella, mi amor… - sujete sus manos y las besé, me dolía que desconfiara tanto de mis sentimientos hacia ella ¿acaso no se daba cuenta que era mi noche y mi día? ¿no se fijaba que toda la razón de mi existencia se había reducido a amarla? – no sigas con esto, tu bien sabes todo lo que eres para mí - Me miro por un momento, buscando la verdad en mis ojos, luego suspiro

Lo se – dijo mientras inclinaba su cabeza hacia abajo – discúlpame… soy una tonta…

Eres mi vida – la interrumpí mientras la abrazaba – eso es lo que eres. Pude ver que aunque el enojo no había desaparecido, su gesto era resignado.

Bella no dijo nada mas, pasamos toda la noche abrazados, en silencio; estaba seguro que eso es lo que ella quería, pensar. Cuando llego casi la hora de ir a la escuela, vi que a Bella todavía no le hacia mucha gracia la idea de que Ángela viniera

¿tanto te molesta? – le pregunté cuando al despedirse me había besado de forma fría y cortante.

No creo que importe – me contesto

Claro que importa, amor, si de verdad te molesta tanto, no la traigo – no me gustaba verla así, ya encontraría otro lugar para que pudiéramos hacer el trabajo

No – contestó – no Edward, es tu casa y puedes traer a quien te plazca – me intento regalar una sonrisa, pero fue demasiado falsa

Perdóname, Bella en serio, no pensé que mis comentarios te los fueras a tomar tan en serio – estaba preocupado y dolido – amor, esa chica no me interesa, por favor entiéndalo – no se exactamente cual era la expresión de mi rostro pero Bella me acaricio una mejilla tiernamente cuando termine de hablar

Perdóname tu – su sonrisa era amable, pero triste – tráela… por mi no hay problema… tratare de controlarme…

No, no quiero que tú sufras…

Ya te dije que no hay problema – me interrumpió – me sentiré peor si no lo haces… además – sonrío – quiero saber que tan bien huele

Serán solo un par de horas… estoy seguro que te agradara, es una chica de muy buenos sentimientos…

Limítate a traerla – me interrumpió tajantemente y tras un segundo que necesito para calmarse me besó en la mejilla y se dio la vuelta para irse, jale de su brazo, puede que hasta con brusquedad, pero no estaba dispuesto a irme dejándola así. No le pedí permiso para atraer su cuerpo hacia el mío y plantarle un beso, recorrí con mi mano su espalda y sentí como sus manos se entrelazaban en mi cabello, sabia que no era el momento apropiado ya que mis hermanos me esperaban en el carro para irnos a la escuela, pero en ese momento me invadió un deseo infrenable, levante a Bella sin dejar de besarla y la lleve con ansiedad hacia nuestra recamara…

Eso es hacer trampa – dijo haciendo un falso gesto de reproche. Por un momento no le conteste, estaba tan concentrado en su cuerpo, en el gran amor que sentía por ella, no entendía cómo es que podía estar celosa ¿acaso no se fijaba en lo perfecta que era?

Pecare por tramposo y con sumo gusto, entonces – le dije cuando pude encontrar concentración para hablar

Edward… discúlpame – la iba a interrumpir pero puso un dedo sobre mis labios – discúlpame por mi actitud tan… tan tonta, sé que me amas… disculpa por arruinar todo esto con mis inseguridades, no volverá a pasar… quiero hacerte feliz

No tengo nada que disculparte mi vida, ¿feliz?!, Bella, me has dado la dicha mas grande que pueda tener en toda la eternidad: el haber llegado a mí, sin tener siquiera que moverme de mi casa, dudo mucho que cualquier ser pueda llegar a obtener tanta felicidad como la mía – la ábrese fuerte y suspire por la paz que había llegado a mí

Te amo – dijo en un pequeño y dulce susurro

Gracias por ello – le conteste besando su frente. No sabia que hora era, estaba con ella, y cuando eso pasaba el tiempo desaparecía. Todo lo demás importaba poco…

Mi celular sonó devolviéndome a la realidad

¿Diga?

Edward… ¿Qué paso? – la voz de Ángela se escucho al otro lado de la línea - tengo media hora esperándote, ¿estas bien?

Estoy bien, Ángela discúlpame… tuve un asunto muy importante que aclarar y me olvide del tiempo – dije mirando a Bella, que sabia estaba luchando por controlar su enojo – ¿te molestaría si posponemos la fecha del trabajo para mañana?

Si, no hay problema, pero… ¿no necesitas que te ayude en algo?

No, todo esta perfectamente bien – una gruesa sonrisa curvo mis labios mientras acariciaba la mejilla de Bella

Esta bien… entonces, nos vemos mañana

Hasta mañana – le colgué, esperando que el mal humor de mi novia aflorara otra vez, pero me sorprendió ver que se acercaba y tomaba la misma posición que tenia antes de la llamada: recostada con su cabeza en mi pecho, la envolví en mis brazos

No es muy cortes de tu parte el cancelar a una chica

Por ti cancelaría cualquier tipo de reunión o compromiso, por mas importante que fuese, con tal de estar a tu lado

Mas te vale – dijo con tono divertido

Quería llevar a Bella a un lugar que me gustaba mucho, era un prado que se encontraba a no más de 8 kilómetros de la casa, le ofrecí la invitación y ella acepto gustosa. Cuando llegamos, me invadió una gran satisfacción cuando vi su semblante lleno de gloriosa sorpresa y alegría

Edward… esto es, es ¡hermoso! – dijo mientras me abrazaba enérgicamente debido a la emoción. Sabía que el lugar le gustaría, a Bella le agradaba mucho la naturaleza y el prado era completamente verde con una enorme variedad de flores silvestres y árboles alzándose a los lados dándole forma de un círculo.

No mas hermoso que tu – le dije y era le verdad, no había nada mas espectacular que el rostro de Bella con ese brillo en su mirada y esa sonrisa en sus delicados labios. La lleve debajo de un árbol y nos acurrucamos debajo de él con nuestras manos entrelazadas… - ¿en que piensas? – le pregunte cuando vi su semblante ausente

No quiero decírtelo – respondió – arruinaría el momento

Dime que pasa, ¿Estas preocupada? ¿triste? – negó con la cabeza

No – dijo en un pequeño susurro

¿Entonces? – insistí

Tengo miedo Edward – cuando su vista se cruzo con la mía entendí a que se refería, la ábrese fuertemente y la cubrí de pequeños besos en su rostro, ella escondió su cara en mi pecho y aferro su mano al cuello de mi camisa - ¿Y si no dejan que me quede? ¿Qué voy a ser sin ti? – un nudo se hizo en mi garganta, la misma pregunta me hacia yo, y no tenia respuesta, obviamente yo no iba a dejarles fácil la situación a los Volturi, pero estaba claro que mis posibilidades era una de cien, no sabia qué decirle ¿Cómo iba a consolarla o infundirle fuerza si estaba igual de destrozado y horrorizado?...

¿Qué puedo hacer para borrar esa angustia? – pregunte lo mas tranquilo que pude, disfrazando con un susurro el dolor que se haría evidente en mi voz

Quiero que cantes – pidió mirándome a los ojos, estaban brillosos, igual que los míos, si pudiéramos llorar, en ese momento hubiéramos estado secándonos las lagrimas el uno al otro – no quiero dejar de escuchar tu voz, me gusta cuando cantas y tocas el piano, alivia todo tipo de dolores

Las ultimas melodías que he compuesto han sido para ti – le dije y bese la parte alta de su cabeza – jamás imagine componer notas con tanta facilidad y fluidez… tu me inspiras – confesé, sentí sonreía

Gracias… ¿sabes?, siempre te escuchaba a escondidas cuando tocabas el piano… tu música me llamaba, cuando no tocabas sentía que algo faltaba, que algo estaba incompleto

Supongo que es lógico ya que cuando tocaba en lo único que pensaba era en ti, y ciertamente te gritaba en cada nota que te amaba, que te quería tener cerca

Quiero que cantes – volvió a pedir en un susurro – canta para mi, por favor. Ambos cerramos los ojos, como si de verdad pudiéramos dormir, la abrace con mas fuerza, suspiramos al mismo tiempo y empecé a cantar, a arrullarla, la letra y el ritmo de mi voz fueron tristes, ciertamente, esa tarde me había invadido un pánico y un dolor profundo en el pecho solo de imaginar estar lejos de ella

Por poco y no podía más

Ya casi me dolía soñar

Junto cuando comenzaba a no creer

Llegaste tú y desperté

A tu lado aprendí a volar

A encontrar las ganas de luchar

Me enseñaste que la magia esta al alcance de mi anhelo

Y tu amor me ha dado fe

Y lo que tú me has dado lo llevo en la sangre y en mi ser

Te sentiré a mi lado,

No importa donde sea que estés

Tu amor deja una huella en mí existir

Que guardo dentro

Vives en mí

Si la vida nos separa hoy,

Ya veras que para siempre estoy

Flotando en tu respiración

Me llevaras prendido al corazón

Igual que yo

Y lo que tú me has dado lo llevo en la sangre y en mi ser

Te sentiré a mi lado,

No importa donde sea que estés

Tu amor deja una huella en mí existir

Que guardo dentro

Vives en mí…

Nada me separaría de ella, si los Volturi no accedían a dejarla conmigo iría con ella, aun si eso implicaba el dejar a mi familia, aun si eso implicaba atender las ordenes de aquellos vampiros… con Bella a mi lado, el infierno seria el paraíso para mi…

Hola!! ^^ Bueno pues aquí estoy de nuevo, disculpen que me demore un poco pero estaba en semana de exámenes…ahh! Bueno pues les comento que ya mi cabeza carburo una nueva historia ^^, la empezare a escribir este fin de semana, la trama tratara sobre Edward y Bella y ¡claro! Sobre vampiros ^^ será tratare de subir el capitulo el sábado o el viernes en la noche...

Gracias por sus comentarios, espero les haya gustado este capitulo, que quedo un poco largo :-S…

Se cuidan