*Vuelve de la guerra* Perdón por casi 2 meses sin actualizar D': quedarse sin cargador para la lap… es la muerte D: Sobreviví gracias al celular T_T y me la pasaba haciendo notas del fic ahí jajajaja Pero ya! La lap está viva de nuevo :D Sin más qué decir, las dejo con el capitulo (: *Cava un agujero y se esconde* *MAS NOTAS ABAJO*
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
Realmente la vida pasa en un segundo… quiero decir, hace unos meses planeaba el cómo le propondría matrimonio, y ahora estoy aquí, ya que prácticamente no puedo regresar, no hay manera de que pueda regresar... y él tampoco. Es lo mejor, definitivamente más para él que para mi… será feliz… tendrá una vida perfecta… Ah, mierda. Mierda! Mierda! Mierda! Mierda! No… no estoy llorando, por milésima vez se me metió algo en el ojo. … La vida me ha sorprendido muchas veces, pero ese día, ese día se lleva el premio al mejor de las peores sorpresas. No se me ocurre otra cosa más que nunca dejar este lugar, así que… esta es mi historia. Oh, por cierto, mi nombre es Jean, Jean Kirchstein.
I'll be seeing you
Capitulo X. Propuesta
"Las heridas que no se ven son las más profundas."
William Shakespeare
Pasaron casi cuatro semanas desde la doble cita, una semana más y serían cuatro meses desde el accidente de Marco. Cuatro meses pretendiendo ser alguien que no soy, cuatro meses soltándole mentiras tras mentiras a la cara. Y desde la llegada de Mina todo se complicó más… pero nada comparado a como están las cosas ahora. Días después de la cena confirmé con Marco el día para que fuera al estudio de Levi. El lugar sería su departamento, y mientras el día llegaba, volví a frecuentarlo un poco más, pero siempre mi vía de escape era alguna cita con 'Leo'. Sasha y yo le habíamos prometido a Levi que solo sería mi novio por una noche, así que esas citas eran en realidad montones de papeleos en mi departamento.
Llevaba horas esperando en la sala de estar, preocupándome por cómo sería la tarde, ya que estaríamos los cuatro reunidos. Y el solo pensar en la actitud que tenía Levi con Mina… solo esperaba lo peor. De pronto sonó el timbre, y corrí a la puerta para recibirlos.
-Hola Jean.
-Hola… Marco. Pasa...
-Vaya, si no querías verme pudiste decirlo antes.
-Haha… ¡no es eso! ¿No iba a venir Mina también?
-Am... haha de verdad quería que viniera pero, me dijo que tenia que resolver algunas cosas.
-... Oh.
-Creo que es su manera de decirme que no tiene ningún interés en la fotografía.
-¡¿Bromeas?!
-Ojalá, hahaha.
-¡No! No puede ser por eso. La fotografía es arte, es-
-Muy bien Kirchstein, ¿qué es el arte?
-Wow wow, tranquilo Bodt.
-Hahahaha. ¿En serio me darás una respuesta?
-Por su- supuesto que si. El arte es-
Fui interrumpido por su celular. Y aunque me molesta decirlo, fue un alivio que sonara. No tengo la mas mínima idea de lo que es el arte. Cada vez que él me daba una explicación, o terminaba distrayéndome con otra cosa, o simplemente me quedaba dormido.
-... ¿Hola? … Ya te lo había dicho, iba a venir a casa de mi amigo… Ajá... No, Mina no esta conmigo... Dijo que tenía unos asuntos pendientes… No lo sé, probaré a tomar unas cuantas fotografías, ¿esta bien? ... De acuerdo... De acuerdo. Yo también... Hablamos… Agh…
-…¿Tu… madre?
-Aun no le entra a la cabeza que ya serán casi cuatro meses del accidente.
-Es tu madre, después de todo.
-Si pero... No la conoces Jean - oh claro que conozco a la arpía – Agh, en fin, no estaré molesto esta tarde. Am… ¿dónde esta Leo?
-Hola Marco – Levi comenzó a bajar las escaleras.
-Hola Leo. Cuánto tiempo.
-... ¿Tres semanas? - con el tono parecía que quiso decirle '¿qué, no sabes contar?'
-¡Y entonces! ¿Pasamos al estudio? – solo seríamos nosotros tres… perfecto…
Marco nos siguió hasta la planta alta donde habíamos montado un pequeño estudio fotográfico. Los contactos de Levi hicieron un buen trabajo. Tres lámparas de estudios, un ciclorama blanco y negro, sombrillas, difusores, sin olvidar claro, la cámara... el estar de vuelta en ese entorno… no podía evitar pensar en cuando Marco disfrutaba de su trabajo, y me hablaba hasta el cansancio de el. En ese momento pensaba que tal vez lo ayudaría a recordar algún detalle, el mas pequeño, aunque no me recordara a mi, pero siquiera algo, cualquier cosa. Con el paso del tiempo me hice a la idea de no demandar que me recordara, ya había pasado por muchas "falsas alarmas."
-¿Quieres comenzar tú?
-No no no por favor, es tu equipo, tu casa...
-Jean, colócate en el centro.
-... ¿Así...?
-Si quitaras esa expresión de desear morir estaría excelente.
-...
-... Ahaha claro - y su celular comenzó a sonar.
-Tch, maldita sea. Ahora vuelvo. ¿Si? ¿Qué ocurre? - Levi salió de la habitación para seguir con su llamada. El silencio estaba rodeándonos, así que no iba a dejar que incrementara.
-Entonces-
-Jean, ¿puedo preguntarte algo?
-... S- si, claro. Lo que sea.
-Tu-
-Jean, debo irme. Lo siento – Levi regresó y tomó su saco que había dejado en una silla.
-¿Pasó algo?
-Un cliente idiota que cree que lo sabe todo.
-Oh... bien
-Bueno, entonces yo-
-Marco, tu quédate a tomar las fotografías.
-¿Estas- estas seguro?
-No es ningún problema. Bien, te veo después.
-Si. Ve- ve con cuidado.
Se acercó a mi con la intención de hacerle ver a Marco un beso, pero fue tal apuro y desincronización que parecíamos esas parejas que ya no quieren compartir saliva. En ese breve momento Levi alcanzó a susurrarme.
-Iré con Eren. No lo arruines.
Y se dirigió a las escaleras. No fue hasta que escuchamos la puerta abrirse y cerrarse que decidí hablar. Marco no dejaba de familiarizarse con la cámara.
-Entonces, ¿ibas a preguntarme? - y decidió encararme.
-¿Hmm? Ah, nada. Era sobre… la cámara, pero ya lo arreglé. Bien, ¿empezamos?
-... Así... ¿Así nada mas...? ¿No deberías tener alguna idea en mente o algo así? ¿Solo quieres que este aquí de pie?
-Jum… Muecas.
-¿Huh?
-Quédate ahí de pie, haciendo muecas.
-Hahahahaha lo dije en broma Marco.
-No, de verdad, empecemos con unas muecas.
-Agh de acuerdo...
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
Pasé la primera hora haciendo tontas y ridículas muecas, mi propósito claro era hacerlo reír, y lo logré.
-Tienes un don para ser modelo Jean, te felicito.
-No hablas en serio Marco.
-Hahaha. ¡Claro que sí! Fuiste demasiado espontáneo, no te intimidaste frente a la cámara.
-Bueno, estoy acostumbrado.
-...
-... - mierda... obviamente me refería a la infinidad de veces que ayudé a Marco con sus fotografías. Había pasado por alto la existencia de 'Leo'.
-Bu-bueno, yo-
-Ah, Jean, no tienes por qué explicarme nada, mucho menos... justificarte. Es tu novio, ¿no? Obviamente... serías... su modelo.
-...S.. si.. lo siento, no suelo hablar mucho de es-
-¿Por qué sigues con él?
-... ¿Huh?
Su "duda" por la cámara solo había sido una vía de escape.
-Perdóname Jean, de verdad. Te vi a los ojos, y solo te solté mentiras.
-... Marc-
-No me agrada, en lo absoluto.
-... De ... ¿de verdad?
-Y solo lo he visto… ¡¿dos ocasiones?!
-…
-Lo siento, es solo que... no sé, ¿será porque estuvo muy frío e indiferente contigo en el restaurante? ¿Porque te hizo acompañarme hasta mi casa? ¿Porque te habla con una superioridad?
-Marco-
-Solo míranos. Te dejó así sin más. Jean, no entiendo por qué sigues con él. Mereces... mereces algo mejor.
-...
-Y si antes no pensaba de esa forma era porque no lo conocía, y al verte hablando de él... parecía completamente lo opuesto.
Tal vez Marco no se daba cuenta de lo que estaba haciendo, que cada vez que hablaba se acercaba más y más hacia donde yo estaba sentado.
-Cuando se conocieron... la historia que me contaste, dista demasiado de él... No... no puedo imaginarlo en esa situación, ni ninguna justificación que puedas darme solo para no criticarlo. Jean...
Y entonces quedó de pie frente a mi, a unos centímetros. Alcé un poco la cabeza para verlo fijamente, aun atónito, y con un rojizo en mi rostro.
-Si... si es verdad que soy tu mejor amigo-
-Eres mi mejor amigo – más que eso.
-... Podrías... considerar mis palabras y... pensar... en que...
-... - su voz comenzó a ser un eco cuando perdí mi mirada en sus labios.
-... ¡Un completo idiota!
-¿Q.. Que? - y los ecos se fueron.
-¡Soy un idiota! ¡¿Qué clase de persona soy?! ¡Juzgando al novio de mi amigo, en su propia casa!
-¡Marco! - dejé el banquillo y comencé a seguirlo por toda la habitación, no dejaba de hablar ni de quejarse de si mismo.
-¡Agh! ¡Perdona, perdona! Será mejor que me vaya.
-Marco, tranquilo - lo tomé de ambos hombros para lograr que me encarara - ... no tienes por qué disculparte.
-... Pero-
-Al contrario... gracias por ser honesto conmigo - a diferencia de mi - pero es que... -¿Lo amas?
¿Que si lo amo? ¿Que si te amo? Decirle a marco 'te amo' siempre me ha parecido poco. Nunca habrá suficientes 'te amo' para que refleje todo lo que significa para mi. Se lo he dicho demasiadas veces, exageradamente cursi lo se, y solo me interrumpía... claro, con un beso.
En ese momento él estaba hablando de Leo, pero yo solo pensaba en Marco.
-... No creo... que haya suficientes... "te amo"... - por favor - para describir todo - interrúmpeme - lo que significa él – bésame - para mi.
'Lo que significas para mi.'
Marco me miró fijamente, por unos segundos. Entonces bajó la mirada y dio un paso hacia atrás, reaccioné y quité mis manos de sus hombros. Dibujó una pequeña sonrisa en su rostro, pero evitó tener contacto visual conmigo.
-No estoy haciendo mi papel de mejor amigo correctamente.
-…
-Si eso es lo que sientes - y sus ojos se encontraron con los míos - entonces como mejor amigo, te apoyaré en todo. Así como tu-
-Marco yo-
-Has apoyado mi relación con Mina.
Me dijo eso directamente, con esa mirada y esa sonrisa que lo caracterizan, que lo hacen único, diferente, lo mejor que mis ojos han tenido la dicha de ser testigos. Esas facciones y esa sinceridad en sus palabras me hicieron retractarme de lo que estaba a punto de decir. Las palabras que se habían quedado atoradas en mi garganta por tanto tiempo... no... ese no fue el momento.
-Jean, ¿no vas a contestar?
-... ¿Huh?
-Tu celular hahaha. Vuelve a la tierra. Kitchstein.
-¿Eh? Ah si... Lo siento.
Me di la vuelta para llegar a la mesa que estaba al lado del ciclorama y el banquillo donde estaba sentado. Tomé el celular y respondí un tanto cabizbajo, todavía repasaba lo que había, y no había pasado.
-¿Hola?
-¿Jean? Soy Mina. No lo digas en voz alta, por favor. No quiero que Marco se entere.
-Am... ¿okay...? - perra.
-¡Gracias! Necesito tu ayuda.
-¿Qué... Qué pasa?
-Por favor por favor, convéncelo de que justo ahora te acompañe a la oficina.
-Y... por qué... - noté que Marco me miraba confundido, así que pretendí hablar con Eren - ¿qué rayos quieres de ahí, Jaeger?
-Es una sorpresa.
-Oh, ya veo - entonces por que no se lo dices tu, perra - entonces... ¿Necesitas unos papeles?
-¡Si! ¡Eso funcionará! ¡Muchas gracias Jean! ¡Nos veremos después!
Y colgó. Pensaba en qué clase de sorpresa se refería. No era su cumpleaños, San Valentín, ¿simplemente quería darle una sorpresa? Y entonces… una idea, una pequeña espina, una muy delgada y pequeña espina rondaba mi pecho... no quería aceptarla, considerarla, así que simplemente actué de una manera neutral, porque parecía una idea absurda, completamente absurda, y aun así...
-¿Era Eren?
-Si... quiere que... pase a la oficina recoger unos papeles. ¿Te agrada la idea?
-Si, claro. Vamos. Pero primero guardemos el equipo.
-No hace falta. Ya me encargaré después.
-¿Seguro? No me sentiría bien si...
-Bodt, solo camina.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
Cuando íbamos en el auto no podía evitar recordar cuando nuestras miradas se cruzaron por el retrovisor... pero ahora Marco estaba a mi lado... ¿Qué podía pasar ahí? ¿Poner mi mano en su pierna? ¿Que él pusiera su mano sobre la mía sosteniendo la palanca? Si claro, por supuesto que no. Cada vez que se acortaba el viaje, la pequeña espina me provocaba más y más dolor. Pero la ignoraba, simplemente la ignoraba. Me percaté que Marco no dejaba de ver a través de la ventana, su mirada era de alguna manera tierna, y comenzó a dibujarse una sonrisa en su rostro. El recorrido no había sido tan largo, después de todo el departamento de Levi no estaba lejos del despacho. Ninguno de los dos dijo nada en todo el camino, así que justo cuando estacioné el auto le pregunté.
-Hey… ¿Qué es tan gracioso? ¿O por qué…? Si puedo preguntar, claro.
-... Jean... – inhaló y exhaló - lo... lo que dijiste sobre Leo…
-...
-Sabes yo... me siento igual... con respecto a Mina.
-... ¿Ah si? - la espina pinchó con mas fuerza, pero no, no tenia por qué importarme.
-¿N- no vas a juzgarme? ¿A saltar sobre mi y reclamarme cómo puedo amar a alguien a unos meses de conocerla?
Ciertamente nunca fui fiel creedor de relaciones con amor a flor de piel a tan solo unos meses. Simplemente me fastidiaba la idea. Pero al ver a Marco hablar de esa forma sobre Mina, me hizo preguntarme si hubiera sido lo mismo conmigo. Comenzamos como acosadores, después un vago intercambio de palabras, para finalmente conocernos, y al siguiente fin de semana tener nuestra primer cita….
'¿Cuál es la diferencia con amar a alguien a pocos meses de conocerla?'
-Agh... escucha... si... si es así como te sientes... supongo que no tienes que darle el gusto a nadie.
-… ¿Lo dices en serio?
-... ¿Qué hay de tus memorias?
-... De verdad quiero recordar, pero... pueden volver, y tendré a Mina a mi lado. De hecho, han sido pocas veces… pero me he puesto a pensar en una vida compartida con ella.
-… Me... Me alegra oír eso, en serio.
Marco solo había acrecentado el dolor de esa molesta espina, y hacía arrepentirme por restarle importancia. No era posible eso, nunca lo vi venir, no esperaba que su falta de memoria llegara a eso.
¿En qué momento bajamos del auto?
-¿Eren está adentro?
¿En qué momento subimos los pocos y pequeños escalones?
-Si... iba a estar… esperando…
No quiero abrir la puerta. No quiero entrar.
-Me dará gusto saludarlo.
No es eso. Claro que no es eso.
-¿Hmm? Esta oscuro.
No me dejes.
-¡SORPRESA!
Cuando las luces se prendieron, todos los chicos del despacho estaban acompañando a Mina, que estaba en el centro del lugar. Serpentinas y globos cayendo por todas partes.
-¡¿Mina?!
-Hola amor hahaha.
-¡¿Qué... Qué haces aquí?! ¡¿Que hacen todos aquí?!
-Tu chica nos llamó a todos- intervino Ymir - dijo que era algo realmente importante, y nos quería como cómplices.
-Hablamos con el jefe Pixis - comenzó a hablar Reiner desde otro extremo - dijo que no habría problema.
-Amor... ¿Qué... Qué es esto...?
-...Marco... hay algo en lo que he estado pensando últimamente. Algo... que no creí que iba a llegar a sentir por alguien jamás.
Un gran silencio invadió el lugar. Era fácil percibir las reacciones de todos, el asombro y la sorpresa en sus rostros, el momento en que comprendieron cuál era el plan de Mina. Y sus miradas de pena y lastima hacia mi, que había quedado metros atrás de Marco, justo en la puerta. Tenia la vista perfecta para contemplar lo que había tratado ignorar desde que dejamos el estudio.
El dolor en mi pecho... me hizo entender las palabras de Mina afuera del restaurante.
"Dirás que estoy loca, y que es totalmente descabellado que yo haga esto pero... "
"Lo he pensado seriamente y… creo que voy a… "
-... Min-
-Casémonos, Marco.
La espina se sumergió con mas fuerza.
-... ¿Qué–
-Sé que debes pensar que es ridículo, viniendo de mi. Quiero decir, no sé si haya mujeres allá afuera que hacen lo mismo. Pero no puedo evitar estar enamorada de ti, no puedo evitar amarte.
-...
-Y estos meses han sido los mejores de toda mi vida. Eres el hombre mas tierno, amable, honesto, trabajador, gracioso, atento, lindo... que he conocido jama-
-Acepto
-... ¿Qué..?
-Acepto. Quiero casarme contigo, Mina Carolina.
-Ah... ¡AH MARCO!
Mina saltó a hacia el, haciendo que la levantara un poco del suelo, sujetándola de la cintura con sus brazos, mientras que ella tenia los brazos alrededor de su cuello, y sellaron el compromiso con un beso.
-Te amo, Marco.
-Y yo a ti.
Y así, la espina se incrustó por completo.
Las voces de ambos riendo resonaban en las paredes de la oficina, ya que nadie los acompañó con gritos de felicidad, si acaso unos cuantos aplausos. Todos esperaban que yo hiciera algo... Pero...
-Ah... muchas gracias a todos por venir - dijo Mina volteando hacia los demás, aun abrazando a Marco - sé que todos estaban inquietos por no decirles la razón pero... significa mucho que estén aquí. Y tu... – se giró por completo para verme - Jean... gracias por traerlo, y perdona por no decir nada.
Marco. Marco. Marco. Marco. Marco. Marco. Marco. Mi Marco.
-Hahahaha. ¡Te odio, Kirchstein!
Marco se soltó de Mina, y comenzó a caminar hacia mi... hacía cuatro meses que no estaba entre sus brazos. Hacía cuatro meses que no sentía el calor de su cuerpo, ni respiraba su esencia tan de cerca. Tardé en reaccionar, en alzar mis brazos hacia su espalda y sostenerlo.
No quería dejarlo. No quería dejarlo ir. Nunca quise dejarlo ir.
-De nada, Bodt.
Fueron las únicas palabras que lograron salir de mi boca. El resto siguieron estancadas en mi garganta.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
Pasaron unos minutos y la música ya estaba escuchándose, ya estaba a disposición de todos la comida y los refrescos. Algunos siguieron mi ejemplo y le mentían a Marco felicitándolo por el compromiso. Mientras tanto yo evitaba tener algún contacto con ellos, no tenía el mínimo interés de recibir alguna queja de ellos, mucho menos enfrente de Marco y Mina. Y entonces recapacité. Claro que debió haber gritos y reclamos, un Marco sufriendo de dolor y una Mina totalmente confundida. La razón de que ese panorama no se presentara fue que ciertas personas, ciertas dos personas, no estaban presentes.
Fui hacia la mesa de las bebidas donde estaba Mina.
-¿Por qué no están aquí Sasha y Connie?
-… - Mina no dejaba de ver su mano sirviéndose el ponche en el vaso - Están en el trabajo – perra.
-... No... hoy es su día de descanso.
-Oh... bueno... – y volteó a encararme - supongo que me confundí.
-¿También tienes amnesia, Mina?
-N... No... Jean, lo siento. Los llamaré ahora mism-
-No te molestes, yo lo haré.
Me di la vuelta y caminé lejos de ella, ignorando el hecho de que haya actuado como un patán, o que descuidadamente haya alzado la voz con ella. Eran los celos, estúpidos, incontrolables, jodidos celos. La perra le acababa de proponer matrimonio a mi novio, mi novio con amnesia. Cuando Connie respondió su celular, solo me bastaron las palabras "Mina le acaba de proponer matrimonio a Marco. Dijo que si. Despacho." Simplemente colgó, y a escasos 15 minutos llegaron al lugar. Me cercioré de esperarlos afuera, porque no habrían echo otra cosa mas que llegar gritando y maldiciendo a la perra... y a Marco.
-¡MAAAAARCOOOOO!
-¡SHHHH! CALLATE CONNIE!
-¡Ah! ¡Jean! - se percató de mi presencia a un costado de los escalones - ¡¿Qué haces aquí?! ¡¿Por qué tienes que seguir aquí?!
-¡JEAN IDIOTA! ¡¿YA DEBISTE HABER HABLADO, NO?! ¡YA DEBISTE HABER DICHO LA VERDAD! – Sasha quedó frente a mí.
-¡Sí, viejo! ¡¿Por qué sigues afuera?!
-... No... no tiene caso.
-¡¿Quéee?! ¡¿Cómo que no tiene caso?!
-¡Sufre de amnesia! ¡AM-NE-SIA! – trató de recalcarme Connie - ¡Claro que va a pensar que la quiere-!
-Me dijo que la ama.
-...
-… ¡¿Te dijo qué?! – dijeron al unísono.
-La ama... Con solo tres meses de relación. La ama.
-... Jean... Son cosas que Mina mete en su cabeza.
-¡No, Connie! Si tan solo lo hubieras visto, y el cómo hablaba de ella... Marco... Marco… en esa época, en un principio no estaba 100% seguro de la vida que quería, me lo dijo cuando comenzábamos a salir.
-Jean... Te eligió a ti.
-Y la amnesia lo hizo volver al principio, Sash.
-Entonces... ¿Qué? - Connie se cruzó de brazos - ¿Vas a dejar que se case? ¿Vas a dejar que siga una farsa?
-...
-Jean, tienes que decirle la verdad. Antes de que sea demasiado tarde – el tono de Sasha disminuyó.
-... Tch, ¿aún mas tarde?
-¡Sasha! ¡Connie! – se cerró la puerta y Marco estaba bajando los escalones.
Una mirada fugaz entre nosotros tres, estaba tratando de decirles que no dijeran nada.
-¡Marco!
-Felicidades, viejo.
-¿Jean, tu los llamaste?
-... – no pude responderle, no podía verlo a la cara.
-Ah... Sí, nos llamó hace un rato… ¡Yei! – fue el intento de Sasha para aparentar que no había ningún problema conmigo.
-... Oh…
-¡Hola chicos!
-¡Heeey! Mina! ¿Por qué no nos llamaste?
-Sí, ya deberías saber lo que este tipo significa para nosotros. No fue a propósito, ¿o si?
-¿Qué? ¡Nooo! Claro que no, Connie. Olvidé por completo que el día de hoy no trabajan.
-¿También sufres de amnesia, Mina? – Sasha… siempre Sasha.
-... ¿Perdón?
-Nada nada, mejor entremos. ¡Muero de hambre!
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
En efecto, entramos y la prioridad de Sasha fue ir directo a la mesa de la comida, y no el hecho de saludar a los demás o mantener una conversación. Connie y yo nos quedamos en un escritorio que estaba medianamente alejado de todo. No podía encararlo, no después de decirle que no había hecho nada al respecto, simplemente me senté en la silla, él en el escritorio, sin apartar su mirada de mi.
-Jeanbo … tienes que hacer algo.
-…
-No puedes… no puedes simplemente dejar que ella te lo quite.
-… Nadie me lo está quitando, Connie. Fue decisión suya-
-Fue decisión de alguien que tiene amnesia. Está confundido, cree sentir algo por ella, pero no es eso. Te quiere a ti.
-Wow. Eres sabio, Conn. Deberías escribir una novela.
-¡Ganas no me faltan! Después de ser testigo de todo esto, todos estos meses. ¿Te has dado cuenta de cómo te mira? ¿O la manera en que habla contigo?
-… Si él está consciente de eso, ¿por qué va y acepta a Mina? No tiene sentido.
-Eres un completo imbécil.
Estábamos tan enfrascados discutiendo, que no nos percatamos de la llegada de Annie.
-¿Q- Qué dijiste?
-Que eres un completo imbécil.
-¿Qué haces aquí? – le preguntó Connie confundido.
-No esperan que aguante mucho tiempo estar cerca de toda esa celebración, ¿verdad?
-Claro que no te agrada – le respondió Connie después de un leve suspiro.
-No, a nadie de aquí nos agrada, pero todos tienen talento de hipocresía. Y tú te llevas el premio de primer lugar, Kirchstein.
-Tch, es más ayuda que hipocresía.
-… ¿Ayuda?
-Le ahorro muchos problemas a Marco.
-Y los reúnes para soltar una bomba en el momento que sea menos indicado.
-¿Para eso viniste hacia acá? ¿Para criticarme y hablar de algo que no sabes?
-La verdad es que solo quería estar lejos de ella. Y ya que nadie se atrevió a decirte nada, aprovecho el venir aquí.
Nos dio la espalda y comenzó a caminar, pero se detuvo para decir unas palabras.
-No conoceré del todo a Marco, pero sé que no es tonto.
-…
-Va a extrañarle el no verte acompañado aquí por tu chico.
-… - maldita Annie.
-¿O me equivoco? – y siguió su camino.
Todos y cada uno de ellos. Siempre trataron de ayudarme. Y aún así…
-Jean, tiene razón – Connie me hizo volver del trance por las palabras de Annie – ¿dónde está ese Levi?
-Cuando estábamos en el estudio… me dijo que estaría con… Eren…
Con un salto dejé la silla y literalmente corrí hacia donde estaba Jaeger, sin importarme que Mikasa y Armin estaban con él.
-¡Jaeger!
-¿Eh? ¿Jean? ¿Qué ocurre?
-¿Dónde está?
-Jean, baja la voz – Mikasa siempre siendo el escudo de Eren.
-... Está esperando en el auto.
-¿Qué? ¿Levi está aquí? – preguntó Armin, asombrado.
-¿Está aquí? – preguntó Mikasa, fastidiada.
-S- sí. Escucha, Jean. Lo llamé simplemente para saludarlo, lo juro. No quería arruinar nada, fue su idea el dejarlos a ustedes dos solos. Pero entonces Mikasa me llamó para decirme la idea de Mina. Ninguno sabíamos que le pediría matrimonio, solo nos reunió aquí.
-… ¿Y decidió esperarte en el auto?
-Sí. Le pedí, que de ser necesario, llegara aquí como Leo.
-Tal vez vaya a ser necesario, Eren – nos advirtió Armin, hablando con un volumen de voz aún más bajo que el nuestro – Marco y Mina vienen hacia acá.
-Bien, le mandaré un mensaje.
-Muy bien, Jaeger.
-Pero Jean, escucha-
-Hola chicos. ¿Todo bien?
-Sí, gracias Marco – Mikasa fue la única en hablar, ya que yo no podía encararlo, y Armin se aseguraba de que no vieran a Eren escribir el mensaje.
-A propósito, Jean, ¿dónde está Leo? – me preguntó Mina extrañada.
-…
-No llegó con ustedes. ¿No se suponía que estaban los tres juntos?
-N- no, bueno, tuvo que salir por unos problemas con un cliente.
-Oh, ya veo.
-Hablé con él hace un rato – Eren acababa de mandar el mensaje - para que viniera aquí.
-Ah mira, ahí está – dijo Marco, haciendo que Mina también volteara hacia él.
-Des... después los veo.
Comencé a caminar hacia Levi. Trataba de tener una mirada segura, confiada. Después de todo, iba a recibir a mi novio. Cuando faltaba poco para llegar a él comencé a caminar más lento, hasta finalmente quedarme quieto, y tratar de saludarlo como si nada. Vaya contraste con nuestra situación en la tarde.
-Hola… Leo.
-Tch – le había prometido que sería mi novio solo en la doble cita, y aun así seguía insistiendo, era obvio que el tipo terminaría enfadándose.
-¡Hey! ¡Leo! – Eren se acercó con nosotros.
-¿Qué haces, idiota?
-Aún no termino de hablar contigo. Levi… perdón que yo te haga pasar por esto.
-No es… tanta molestia. A final de cuentas lo estoy haciendo por ti.
-Jaeger, no puedes simplemente correr enfrente de ellos dos como si-
-Jean… sé que acepté, que aceptamos ayudarte. Eres mi amigo, por más idiota e imbécil que seas, y de verdad quisiera que las cosas con Marco fueran distintas.
-…
-Pero Levi es mi novio. No puedo aparentar lo contrario el 100% del tiempo. No soy-
-No eres como yo.
-… Agh… Por eso… por eso no puedo evitar reaccionar así.
-… Lamento si parezco aprovecharme de su ayuda.
-… Lamento que Marco vaya a casarse con Mina.
-¡¿Que va a hacer qué?! ¡¿Y no dijiste nada?! Eres un completo idio-
-Sí sí… ya me han dicho eso. Am… en todo caso… te acercaste aquí para saludar al novio de tu amigo. Se creerán eso fácilmente.
-Bien, entonces-
-Yo am… estaré en la azotea un rato.
-¿Cómo? ¿Solo?
-¿No se supone que debes estar con Leo? – Levi sonó aún más furioso.
-¡Acaban de decirme que no pueden fingir todo el tiempo! Ugh… no importa, de todas formas se suponía que teníamos problemas – les di la espalda y comencé a caminar en dirección a las escaleras – los veo después.
-…
-… Lamento que hayas esperado todo este tiempo en el auto.
-Esta bien, me entretuve un buen rato.
-¿De verdad?
-Sí, ahora todo el interior está totalmente limpio. Más te vale mantenerlo así.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
La vista de la ciudad por la noche es realmente bella. Siento que te hace olvidarte por un momento de tus problemas, y pensar que el resto de las personas habitándola sufren igual o peor que tú.
'Nadie es más, o menos cosa que nadie… pero francamente nadie allá afuera se pone a pensar en que en alguna parte hay un tipo sufriendo porque su novio tiene amnesia y no recuerda nada de él, y que además acababa de comprometerse con una perra. No… Mina no es una perra. Es la persona más importante para Marco.'
Esos eran los pensamientos que rondaban en mi cabeza al apreciar la ciudad iluminada desde la azotea del despacho. No quería regresar a la fiesta, no quería ver a nadie, mucho menos a ellos dos. Mucho menos a Marco. Temía que de vernos frente a frente no podría callarme más. Vaya noche perfecta habría escogido para decirle la verdad. Pero no… esa no fue la ocasión.
Comencé a escuchar unos pasos, ya que había dejado la puerta abierta. No me molesté en voltear, seguramente eran Sasha o Connie, o cualquiera de la oficina que quisiera arrastrarme a la fiesta porque hacía mal en no estar acompañándolos… Agh… sé que ya no debería sorprenderme, pero… es lo que amo de él. Siempre sabe cómo sorprenderme.
-¿Estás bien? – fueron las palabras de Marco cuando quedó a unos pasos de mi.
Y aún así, no podía verlo.
-… Marc-
-Has estado extraño desde que llegamos.
-No es verdad.
-¡Claro que si! ¿Y podrías al menos verme a la cara? – ese tono en su voz, tan furioso, tan decepcionado… me hizo estremecerme, y aún más cuando lo vi llegar a mi derecha.
Todas esas horas me habían parecido eternas, y de pronto, lo veía a los ojos de nuevo… como si no hubiera muerto por dentro… más. No dijo una palabra, esperaba que fuera yo el que hablara, no lo culpo, me comporté como un idiota… tiendo a hacerlo la mayoría del tiempo. Si ya le había hablado a Mina de una manera desinteresada, lleno de celos… Bueno… una parte de mi, una parte egoísta y patética, pensaba que ahora era el turno de reclamarle a Marco.
-¿No deberías estar con tu esposa? – fruncí levemente el ceño, mi pregunta confundió más a Marco.
-¿Qué? Ni siquiera es mi esposa.
-Es como si lo fuera, ¿no? Quiero decir… no es como si fueras a decir "no acepto".
-Jean, ¿qué te pasa? ¿Fue algo que dije? – 'agh… no hagas eso' – No puedo entender si no me lo dices.
-Exacto – susurré, volviendo a enfocarme en el panorama de la ciudad.
-¿Perdón?
-Nada nada. Olvídalo. Agh… - inhalé y exhalé, dejando caer un poco la cabeza – escucha… Marco… no estoy molesto contigo. En absoluto.
-… ¿Entonces? Háblame. ¿No te lo he dicho? Puedes contarme lo que sea.
Y otra parte de mi tomó el mando, el Jean confundido, solo, destrozado. El Jean olvidado.
-Lo amo, Marco. De verdad, lo amo – te amo, de verdad te amo.
-… ¿Sucedió algo de nuevo?
-Yo y mis pensamientos. Soy un… completo desastre, hahaha.
-… No lo eres, Jean.
-Por mucho tiempo… se lo he dicho de todas las maneras posibles, he tratado de estar aún más cerca de él – más cerca de ti - … hacerlo que voltee a verme y… que se sienta afortunado por tenerme. Recuerdo su mirada, años atrás, cuando me percataba que llevaba minutos observándome… y cada vez… me hacía sentir… hmm… más y más… hmm… el ser mas amado del mundo.
Lágrimas corriendo por mi rostro. Mi mano izquierda cubriendo mis ojos. El bello recuerdo de su mirada sobre mí. En el metro. En la primer cita. En el parque a la 1am. En nuestro departamento. En nuestra cama. En nuestra rutina…
Si apenas y pude reaccionar a su abrazo después de concretar su compromiso con Mina… sentir su calor una vez más, pasando sus brazos alrededor de mi pecho y mis hombros, colocando su mano en mi cabeza… haciéndola reposar en su pecho… Marco Bodt es el peor.
-La gente cambia. Los tiempos cambian. Es doloroso no tener el poder para controlarlo, y que se mantenga de la manera en que tu quieras. Pero… los cambios no son tan malos.
-…
-Es solo cuestión de que encuentres el lado positivo.
-No – me solté de sus brazos – no siempre hay un lado positivo Marco.
-Debe de haberlo-
-¡No! ¡Claro que no lo hay! Dices eso porque no entiendes mi situación. Ha, por supuesto que no la entiendes.
-Jean, lo intento. De verdad lo intento.
-Hahaha, ya… está bien Marco. Olvida esto – como todo lo demás – olvida este momento. ¿Y sabes qué? ¡¿Por qué haces esto?!
-… ¿Hacer qué?
-¡Esto! Estar aquí, consolándome… Bodt, ¿tienes a Mina allá abajo sola?
-…
-¡Es tu fiesta de compromiso! Si vas a- si vas a estar preocupándote por alguien, que sea por ella, ¿no crees?
-Sí, pero… Jean-
-Anda, regresa regresa – comencé a empujarlo por la espalda hacia la puerta – deja de perder el tiempo aquí y vuelve con los demás.
-¡No estoy perdiendo el tiempo! De verdad estaba preocupado por ti – Marco presionaba sus pies fuertemente contra el suelo para que no pudiera moverlo – No puedes esperar que este tranquilo celebrando cuando tú estas aquí solo sufriendo.
-Ya te dije que lo olvidaras – ya me he acostumbrado– anda, ve. Después te alcanzo.
Logré llevarlo a la puerta, y cuando se volvió hacia mi, le mentí con una radiante sonrisa, antes de que las lágrimas volvieran a salir. Antes de no poder evitar abrazarlo nuevamente… besarlo.
-… Te veré abajo – comenzó a descender por las escaleras.
-Sí. Y ya deja de preocuparte.
Cerró la puerta.
-Ya deja… hmm… … deja de actuar…. hmm… así. Ya deja de… hmm… - mis puños contra la puerta, mientras me deslizo y caigo al suelo sobre mis rodillas - … Si no estoy en tus recuerdos… hmm… ya deja de jugar conmigo – caigo por completo en el suelo - Regresa… regresa Marco.
Regresa.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
Después de interpretar una escena de chica de película romántica, lo siguiente que pasó fue que desperté en una habitación, recostado en una cama. La brillantez del lugar hizo que me costara abrir los ojos, la cabeza no dejaba de darme vueltas. La giré lentamente para apreciar mejor el lugar, y reconocí una mesa con muchos medicamentos y primeros auxilios. Una habitación de hospital.
'Genial.'
Decidí girar hacia el otro lado, y sentado en una silla... 'Leo'.
-Ya era hora.
-… ¿Levi? Qué- Agh… ¿qué pasó?
-Se te bajó la presión.
-… ¿Qué…?
-Pasaba el tiempo y no regresabas de la azotea. Tu novio nos dijo que acababa de hablar conti-
-Marco. ¿Dónde está Marco?
-… Está afuera, con los demás.
-…
-Para entonces tuve que pretender ser Leo y subir rápido a buscarte. Cuando llegué estabas tirado en el suelo.
-Pero… ¿la fiesta?
-Nadie estaba de humor para una fiesta sabiendo que estabas inconsciente.
-Agh… de verdad que soy patético.
-… Marco te trajo en su auto.
-…
-No me quedó opción que acompañarlo, fingiendo estar preocupado.
-Haha… supongo que sí.
-Fingiendo que Leo estaba preocupado – recalcó el nombre 'Leo'.
-… ¿Qué? – reí un poco - ¿Ya te agrado?
-… Puedo soportarte. A ti y tu idiotez.
-Gracias, Levi - le extendí muy lentamente mi mano derecha, y me correspondió con un apretón de manos.
-Bien. Llamaré a la enfermera.
-De acuerdo.
-… ¿Quieres que llame a Marco?
-No.
-… ¿No?
-…
-Estaba realmente preocupado por ti. ¿Qué sucedió en la azotea?
-… Agh... te lo contaré después. Todo lo que quiero es irme de aquí.
-Está bien está bien. Ahora regreso.
-…Si…
En efecto, minutos después Levi volvió a la habitación con la enfermera. Hizo unas cuantas revisiones y me recetó unos medicamentos para prevenir el cambio repentino de mi presión, pero sé perfectamente que todo fue por tanto dolor comprimido por el compromiso de Marco. En ese momento temía que al recordar todo, volviera a caer al suelo inconsciente. Una vez que estaba listo para dejar la habitación, le pedí a Levi que saliéramos tomados de la mano, y que tratara lo más posible de aparentar ser el hombre más afortunado del mundo, él solo asintió.
Al abrirse la puerta, noté que la habitación estaba justo en frente de la sala de espera, la cual estaba llena por Eren y los demás. En una mirada fugaz, vi que Marco y Mina estaban más alejados, pero en cuanto nos vieron comenzaron a acercarse.
-Qué alegría verte de pie, idiota – fueron las palabras de Reiner, al mismo tiempo que le daba un leve golpe a mi brazo con su puño.
-Agh, ¿qué hacen todos aquí? No es como si estuviera al borde de la muerte.
-Aún así - Ymir se unió a la conversación - nuestras conciencias no iban a estar tranquilas, contigo aquí y nosotros allá bailando como si nada.
-… Gracias, a todos.
-¿Qué te dijeron entonces? ¿Por qué te desmayaste? – Christa parecía un ángel, bueno, siempre ha parecido un ángel.
-Mi… mi presión bajó un poco.
-¿Un poco? Lo suficiente para dejarte inconsciente.
-Pero ya estoy bien, Berth. De verdad, no se preocup-
-¿Y qué provocó ese cambio en tu presión?
Todas nuestras cabezas giraron hacia Annie. No apartaba su mirada de mi, ni yo de ella. Estaba diciendo todo eso a propósito. Prácticamente me estaba obligando a decir toda la verdad ahí mismo. ¿En el hospital? Sí, claro. Todos sabían perfectamente la razón de mi desmayo.
-… No me he alimentado bien últimamente. Sabes cómo hemos estado saturados de trabajo, ¿verdad?
-…
-… - por favor, Annie.
-… Sí, claro que lo sé.
Le asentí levemente con la cabeza, era mi manera de agradecerle el que no dijera nada. Me preocupaba tanta tranquilidad en el ambiente, hacía falta gritos de desesperación, enfermeras corriendo de un lado a otro, guardias de seguridad brindándoles apoyo. Caí en cuenta de que esos dos idiotas no estaban.
-A todo esto, ¿dónde están Sasha y Connie?
-Am… verás, ellos… – comenzó a explicarme Thomas – cuando llegamos aquí, realmente estaban histéricos, querían que te atendieran rápido.
-… ¿Entonces…?
-Agh… entonces comenzaron a gritar por todo el lugar, sobre todo Sasha – lo sabía – algunas enfermeras trataban de callarla, pero no conseguían nada, así que llamaron a seguridad.
-¡¿Los arrestaron?!
-No te exaltes – dijo Levi preocupado – solo los sacaron de aquí. ¿Ves?
Con su otra mano me señaló hacia las puertas de cristal del hospital, y en efecto, esos dos estaban observándonos desde ahí. Se veían demasiado ansiosos y desesperados, como si pudieran romper el vidrio en cualquier momento. Vaya manera de expresarme su afecto.
-Agh… idiotas.
-Bien, ¿nos vamos ya? – Levi apretó más mi mano que sostenía, y muy sutilmente me sonrió, tal y como se lo había pedido en la habitación.
Asentí y le correspondí la sonrisa. Comenzamos a caminar, y luchaba con todas mis fuerzas para no verme decaído una vez más frente a Marco. Había hecho que se preocupara por su mejor amigo. Porque eso era… y nada más. Volví a forzar una sonrisa, y le hablé sarcásticamente.
-Traerme a un hospital fue demasiado, Bodt.
-Jean…
-…
-¿Todo está bien?
'No Marco, nada está bien. Me olvidaste, no hay rastro de mi en tus recuerdos. Vas a casarte con ella. Pretendo y pretendo que amo a alguien más, pero mis palabras, mi sufrir, mis esperanzas… todo es para ti.'
Esa pregunta sonó tan sincera, tan consternada, tan desconsoladora… Era obvio que mi comportamiento en la azotea, más todas las cosas que dije, lo obligaran a verme de esa manera. Como si quisiera que de una vez por todas fuera sincero con mis sentimientos sobre 'Leo'. No podía. Simplemente no podía decirle nada. Solo le ofrecí una sonrisa, la sonrisa más sincera que pudiera forzar.
-... No podría ser mejor.
-… - continuamos caminando hacia las puertas.
Cuando salimos todos comenzaron a despedirse e irse por su propio camino, menos Eren, Mikasa y Armin… obviamente. Eren no se iría sin su novio, y en cuanto a los otros dos, bueno, ya lo había dicho antes… esos tres eran uña, carne y dedo. Por otro lado, Sasha y Connie no tardaron en gritar y explotar.
-¡JEAAAAAN! ¡¿ESTÁS BIEN?!
-¡¿TE DUELE ALGO?! ¡¿PUEDES CAMINAR?!
-¡Sí Sasha! ¡Descuida! Estás- estás empujándome!
-¡Niña, nos tumbarás a los dos!
-¡Entonces suéltalo!
-No puedo hacerlo.
-¡¿Por qué no?! ¡¿Por qué-
-Sash…
El llamarla por su diminutivo siempre ha sido señal de que algo serio está pasando, siempre ha sido así nuestra relación. Dejó de columpiarse sobre mi y retomó su postura cuando vio a Marco y Mina salir del hospital. Fueron los últimos en hacerlo.
-Oh…
Ninguno de los nueve decía una palabra. Mina fue la única que se animó a romper el silencio.
-Bien, nos veremos mañana.
-Mina.
-¿Sí?
-Lamento que… haya arruinado la fiesta.
-No debes disculparte por nada, Jean. Lo importante es que estás bien.
-… Gracias. Y… felicidades.
-… Gracias a ti.
Marco apenas y volteaba a verme.
-Cuídate, Jean.
-Tu también, Marco.
Sólo cuando los vimos dar la vuelta a la manzana, Sasha y yo soltamos un pequeño respiro, mientras Levi soltaba mi mano y se acercaba a Eren. No apartaba mi mirada del suelo, vaya giro de 180º que había dado el día. Primero estaba en el estudio de Levi, y ahora acababa de salir del hospital. Mikasa me hizo volver en sí, al colocar su mano en mi hombro; me giré hacia ella.
-Jean, cualquier cosa que necesites, no dudes en decírnoslo.
-… Gracias, chicos.
-Creíamos que ibas a detenerlo.
-…
-Armin… - Eren trataba de persuadirlo.
-Lo siento, es solo que… todos queríamos hablar, de verdad. Todos queríamos detener a Mina, pero también sabíamos que el único que podía hacer algo eras tú.
-…
-Por eso… al ver que actuabas como si nada, no parecía correcto que dijéramos lo contrario.
-… No los culpo, ni recrimino nada. Al contrario… en verdad se los agradezco… Ahora, solo quiero irme a casa.
-Te quedarás con nosotros – fueron las palabras de Connie.
-¿Qué? No hace falta.
-¡Claro que si, Jean! – se le unió Sasha – no puedes quedarte solo, ¿qué tal si vuelves a colapsar?
-Sí viejo, será como en los viejos tiempos. Anda, sube al auto.
-¿Y qué pasó con el mío?
-… Pagaré la multa, lo juro.
-… Como sea.
Antes de subir al auto me despedí apropiadamente de Mikasa y Armin, y en cuanto a Eren y Levi, les pedí disculpas por seguir con esa farsa, aún después de lo que hablamos en la fiesta. Me aseguraron que no había ningún problema, y que tratara de cuidar mi salud. Frases como 'Lo siento', 'Ojalá las cosas fueran distintas' se hicieron presentes. Subimos al auto, y mientras nos alejábamos pude ver por la ventanilla el disgusto de Mikasa por la presencia de Levi, el cual le correspondía el sentimiento.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
Al llegar a casa de esos dos no tenía ningún otro interés más que tirarme al suelo a dormir. No quería hablar de nada. No quería recordar nada. Ayudé a colocar en la sala un viejo colchón, en el cual iba a dormir, Connie iba a acompañarme en el sofá, mientras que Sasha se quedaría en su habitación. Después de todo, los dos tendrían trabajo al día siguiente. Por mi parte, no quedaba en mi ninguna pizca de voluntad para poner un pie en el despacho.
-Jean, tenemos que hablar – Sasha vio mis intenciones de quedarme dormido.
-… No quiero hablar Sasha, por favor.
-¡Pero tenemos que! – me hizo enderezarme de la cintura para arriba.
-¡No quiero recordar nada de hoy Sasha, entien-!
-Marco nos contó lo que pasó en la azotea.
Las palabras de Connie hicieron que mis hombros dejaran de estar tensos, poco a poco dejaba de fruncir el ceño. Y una vez más se hizo presente… aquella espina seguía clavada en mi pecho.
-… ¿Les contó todo?
-Cada palabra – puntualizó Sasha.
-Huh… puede recordar diez minutos, pero no tres años.
-Jean, no es a propósito.
-Ya lo sé Sasha, ya lo sé… es solo que… - doblé mis piernas para dejar caer mis brazos cruzados y mi rostro sobre las rodillas – solo quiero que regrese… solo quiero…
-Viejo, debiste ver cómo hablaba de Levi.
-Leo - traté de corregirlo.
-Parecía como si lo odiara.
¿Odiar? ¿Marco? No es una palabra que encuentras en su diccionario.
Alcé el rostro para ver a mi amigo.
-Marco no odia a nadie, Conn.
-Pero debiste verlo-
-Lo he visto reaccionar demasiadas veces estos meses. ¿Ves algún cambio?
-… No, pero…
-Jean, habrá un cambio el día en que le digas la verdad.
-…
-Porque ese día llegará, ¿verdad?
-…
-¡Jean! ¡¿Esperas que recuerde solo?!
-¡No lo sé! ¡Ya no lo sé! ¡He querido decírselo! - cobarde - Millones de veces. Pero el que su estado empeore si llega a saber algo de mi- de nosotros- A estas alturas- Sí, ya sé, no habríamos llegado a esto de haber hablado antes – patético - Pero ya que llegamos a estas alturas, voy a salir con todas esas verdades… ¡¿Cuándo?! - sarcástico ¡¿El día de su boda?!
-Viejo-
-Chicos, de verdad… no sé lo que voy a hacer. Probablemente, un día decida decirlo todo, y al siguiente minuto prefiera callarlo. Ya no… ya no quiero hablar de eso. Por favor.
Luchaba porque las lágrimas no cayeran de nuevo, no quería verme una vez más vulnerable ante ellos. Los dos habían permanecido todo el rato en el sillón, y tras esas palabras solo guardaron silencio, sin quitar sus miradas de decepción sobre mi. Sí, vaya decepcionante, vaya débil.
-Me iré a dormir – fue la respuesta de Sasha después de asentir y sonreír levemente; se puso de pie y le deseó buenas noches a Connie con un beso.
-Buenas noches, linda.
-Que descanses, Jean.
-Tú también, Sasha.
Mientras se escuchaban los pasos de Sasha sobre las escaleras, Connie y yo terminábamos de acomodarnos en el sillón y en la cama, respectivamente. Noté que Connie estaba volteado, de tal manera que su cara estaba de frente al respaldo; esperaba algunas palabras de su parte, pero tras confirmar que no diría nada, me di la vuelta para finalmente terminar acostado sobre mi brazo derecho. El silencio se hizo presente, y estaba por cerrar los ojos.
-Descansa, Jeanbo – sería un completo imbécil al pensar que Connie Springer decidiera dejarme solo; esas dos palabras me hicieron sonreír sinceramente.
-Buenas noches, Conn.
Dicen que para lograr olvidar tus problemas, la mejor manera de hacerlo es durmiendo. No le encuentro sentido a eso, nunca en mi vida había surtido efecto en mi, mucho menos despertar después de ese día. Fue mi primer pensamiento en la mañana siguiente.
Marco siempre ha sido mi primer pensamiento todos los días al despertar.
Mina ahora será su primer pensamiento todos los días al despertar.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
Quieren asesinarme verdad? Están en todo su derecho ): Termino el cap anterior con notas llenas de felicidad y les escribo esto u_u jajajaja soy lo peor, lo siento. PERO AHORA SI! YA! SI LOS PLANETAS SE ALINEAN A MI FAVOR, BUENO, A FAVOR DE JEAN… estaremos aún más cerca de… bueno… sí (: Capitulo largo y Jean AUN MAS alejado de Marco, pero es que tengo esa espinita en el pecho, como Jean jajajja, que las cosas no pueden avanzar tan rápido y solucionarse todo en un dos por tres ): Y temía que con todo este cap solo le estaría dando vueltas al asunto, pero no… todo a pasado por algo :B jijiji … así que guarden sus antorchas… por favor? *u* jajajajajajjaaj Ah! Y ya tengo empezado el siguiente capitulo :D confiemos en que esta vez no tarde tanto en actualizar TuT
Gracias a quienes me dejan sus reviews TuT Jean se los agradece infinitamente! Gracias a por sus reviews en cada capitulo :D que gracias a ella me enteré que Altaria Blue recomendó mi fic TuT Muchas muchas gracias! Su fic ha estado en mi lista de espera desde hace mucho! Ya lo leeré! De esta semana (jueves y viernes jajaja) no pasa :D Gracias también a esas personitas que no tienen cuenta y dejan sus opiniones! (:
Cualquier comentario, punto de vista, amenaza, son totalmente bienvenidos! Hasta el siguiente cap! :D
