Capitulo 9

Como siempre aclaro que los personajes no son míos, le pertenecen a la grandiosa stephenie meyer... solo la historia es mía...

Hola, estoy aquí de nuevo... y después de demasiado tiempo, pues retomo esta historia y sigo esta locura... como saben esta historia es el resultado de una idea que se me ocurrió y pues quise compartirlo con todos ustedes...

Esta podía calificarse como la situación más extraña en la que me había involucrado últimamente, porque de otro modo no lograba entender como había terminado hablando de la vida amorosa de Jake y peor aún, aconsejándolo.

¿Qué tan extraño es eso?

Me llene la boca con palomitas maíz, enfoque la mirada en la televisión encendida aunque muda, estaban dando algún bobo programa de espectáculos, mi mejor amigo seguía esperando por mi respuesta y yo solo seguía estupefacta, su penetrante mirada comenzaba a inquietarme.

¿Cómo se supone que voy a saber que hacer al respecto?

Me removí incomoda en mi lugar, el silencio comenzaba a ponerse pesado, deje el tazón sobre la pequeña mesa, hizo un ruido sordo bastante chocante en el silencio, bueno, no es como si no entendiera lo complicado que pueden ser los sentimientos humanos, porque aquí estaba yo odiando a Cullen y sin embargo no podía dejar de comérmelo con los ojos cada vez que lo tenía frente a mí, todos esos músculos y ese trasero, me estremecí, odiaba lo que me hacía sentir.

Le di un largo trago a mi refresco, mi mente corriendo a gran velocidad a través de mis ideas y pensamientos, lo observe atentamente, allí estaba completamente quieto y en tensión esperando por lo que sea que saliera de mi boca, respire profundo un par de veces antes de responderle.

En definitiva, el mundo está bien loco…

- Déjame ver si entendí bien… lo que has querido decir con todo ese vomito verbal, es que estas enamorado de los dos ¿Qué no puedes decidirte por ninguno de los dos?

- En esencia…

- ¿No es alguna cosa de súper macho?

- Me conoces mejor que eso Bells – la verdad estaba allí en su rostro, y tan extraño como pudiera parecer todo el asunto, sus sentimientos eran reales, al igual que la confusión.

- No lo sé Jake… yo…

- Sé que estoy siendo muy egoísta al pedirte consejo, diablos, estoy consciente de lo cabron que he sido contigo, mas ahora al pedirte esto… pero no se a quien más recurrir, Billy me repudiaría primero antes de aceptar escucharme.

- No puedo decirte lo que quieres escuchar, es muy complicado – abrace mis piernas contra mi pecho, demasiado confuso – que podría decirte yo que te hiciera sentir mejor, soy un completo desastre en lo que a hombres se refiere, y si no me crees mira nuestro ejemplo, nosotros estábamos juntos e íbamos a casarnos porque era lo que se esperaba que hiciéramos y al final solo terminamos aun mas jodidos que antes, bueno no tan exagerado como eso, pero sabes a lo que me refiero – me encogí de hombros y sonreí al verlo asentir, el me entendía.

- Solo quiero escuchar lo que mi mejor amiga piensa al respecto… nada mas, lo sabes, solo la más honesta opinión de la única mujer capaz de decirme toda la mierda que me merezco y aun así arreglárselas para hacerme sentir bien – me dio la más brillante de las sonrisas y no pude evitar devolverle el gesto.

- Bueno, si me preguntas a mí, podría decirte lo mismo que escucharas de todo el mundo… no puedes amar a dos personas a la vez – asentí a su bufido indignado, me sentía igual.

- ¡Vamos! puedes hacerlo mejor que eso.

- Realmente no deberían importarte opiniones ajenas… las personas siempre están demasiado ocupadas juzgando las vidas de los demás ¿Por qué quieres que yo haga lo mismo?

- Sus opiniones no son las que me preocupan, eres mi mejor amiga y mas allá de lo mal que nos fue como pareja siempre serás mi Bells.

- Lo sé, y sabes que no puedo decirte nada más de lo que ya sabes… fuimos una pareja pésima, ahora que puedo mirarlo en retrospectiva y ver lo mal que estuvimos juntos, solo puedo decir con total honestidad, que hables con ellos y simplemente tomes tu decisión.

- Bien, puedo hacer eso…

- Es lo mejor, diles como te sientes al respecto, estoy segura de que podrás solucionarlo… siempre logras salir adelante, supongo que si de verdad los amas a los dos por igual como dices, puedas solucionarlo… que no te importe lo que yo piense o lo que opinen los demás al respecto, creo que deberías hablar con ellos y decidir qué harán juntos.

- Gracias Bells – asentí, no había nada más que pudiera decirle al respecto…

Sip, definitivamente el mundo se volvió bien loco…

Xxx

Lo despedí desde la puerta, ahora parecía mucho más tranquilo y esperaba que nuestra larga plática hubiera ayudado en algo, deje escapar una risita tonta mientras recogía el bate que había dejado apoyado cerca de la puerta de entrada después de darle una paliza.

Eso fue muy liberador…

En mi fuero interno tenía que reconocer que se lo merecía, rodé los ojos exasperada, de nuevo había olvidado quitarle las llaves, Charlie y sus grandes ideas, aun no entendía en que me beneficiaba que Jake tenga una copia de la llave de la casa en su poder.

Absurdo…

Afortunadamente Jacob no era el asesino, subí de nuevo las escaleras dispuesta a darme una deliciosa ducha, hacer las veces de terapeuta sí que me había dejado agotada… mientras el agua se deslizaba por mi cuerpo mi mente estaba demasiado ocupada en rememorar todo lo que había sucedido últimamente, era algo que hacia ahora constantemente, todo como parte de mi intento de encontrar lo que sea, cualquier indicio, alguna cosa importante que pudiera ayudar.

Pero nada, no lograba entenderlo ¿Quién era este sujeto? ¿Por qué hacia todo esto? ¿Qué era lo que realmente quería? Y la pregunta más importante ¿Por qué Cullen?

Edward…

Mi mente se desvió de manera inconsciente hacia él, cerré los ojos y me apoye contra los azulejos en la pared… yo no podía evitar sentirme de esta manera cuando pensaba en Cullen y sus hermosos y profundos ojos verdes.

El calor barrió a través de mí, siempre sucedía cuando pensaba en Edward, solo me permitía llamarlo de esa manera en mi mente, no era como si yo pudiera negar como me sentía, o como lo deseaba, era más fuerte que yo, la sensación de pertenencia siempre estaba allí.

Mis manos tomaron vida propia, deslizándose por la piel de mis muslos, respire profundo y las aparte con rapidez, no lo haría, no me tocaría pensando en Cullen, era una mujer adulta, centrada e independiente y me negaba a caer tan rápido por un hombre tan machista.

Termine con la ducha, era chocante descubrir que tenía una enorme vena pervertida, quien lo diría, Jesús…

Volví a mi habitación irritada, estaba furiosa conmigo misma, por ser tan débil y estúpida cuando se trataba de Edward Cullen.

Me ajuste la bata de baño antes de sentarme en el tocador y dedicarme a desenredar mi cabello, era extraño como sucedían las cosas, como mi vida había cambiado tanto luego de la muerte de mi madre.

Este extraño don que formaba parte de mi ahora, tan extraño y escalofriante ¿Cómo podía lidiar con ello? Me sentía abrumada con todo lo que podía sentir y ver, y ahora que sabía que iba a morir, no estaba segura de cómo me tendría que tomar este hecho, aun estaba aquí luchando con todo esto, intentando no sentirme aplastada.

No quiero dejar solo a Charlie…

Aunque no había tenido de nuevo esa extraña visión de mi muerte, esta aun seguía repitiéndose una y otra vez en mi cabeza, un recordatorio oscuro de lo que estaba por venir, y mi genial mente nunca me dejaría olvidarlo.

Las lágrimas se deslizaron por mis mejillas, no quería esto, jamás había deseado un don tan espantoso, ninguna persona debería saber cómo va a morir, era cruel e injusto… la mirada que me devolvió el espejo era tan atribulada, y por un instante fue como mirar a otra persona.

Jamás tendré una vida normal…

Inconscientemente mi mano se deslizo sobre mi vientre, abrí mi bata observando detenidamente mi figura en el espejo, tal vez nunca podría sentir una nueva vida moviéndose en mi interior, jamás seria madre, que tan triste era eso.

Tal vez era lo mejor, quizás era mejor morir que seguir viviendo con esta tortura a la que llamaban don, no creo que pudiera ofrecerle alguna cosa buena a un bebe con esta extraña genética, solo no podría condenar a alguien más a esto.

Deje escapar un lento y tembloroso suspiro mientras me limpiaba el rostro, no valía de nada llorar, auto compadecerme solo conseguiría deprimirme mucho mas, deje caer la bata al suelo mientras me encaminaba hacia mi closet, necesitaba salir de aquí, respirar aire fresco seguro me haría sentir algo mejor.

Entre en mis jeans negros favoritos, un sweater rojo oscuro y mis inseparables botas, necesitaba caminar, tome una bufanda y la enrolle en mi cuello antes de salir por la puerta de mi habitación, me asegure de asegurar la casa, enterré mis manos en los bolsillos junto a las llaves y comencé a caminar.

Un tiempo a solas…

Solo yo y mis pensamientos…

Mientras caminaba por la orilla de la carretera sin rumbo fijo aparente, rodeada de tanto verde, me permití seguir divagando en lo que venía, las cosas no estaban del todo bien y tenía el presentimiento de que se pondrían peor.

Necesitaba ordenar mis prioridades y tantas cosas llegando a mi vida sin previo aviso estaban volviéndome loca, un asesino en serie, secretos y mentiras, mi propia muerte y mis extraños sentimientos por un hombre al que no podía soportar.

Y Jake me pide consejos a mí sobre las relaciones…

Absurdo…

Irascible…

Mi mente volvió al más doloroso de mis recuerdos, el día que perdí a mi madre todo fue solo oscuridad, sentirme como un barco a la deriva fue la peor sensación, sentirse perdida y sola no es la mejor de las sensaciones, extrañaba a Renée y sus locuras, ha Phill y su amor por la vida, ese día algo dentro de mi murió con ellos.

La sensación de seguridad desapareció por completo, como si siempre hubiera estado en esta enorme burbuja sin saber exactamente qué era lo que sucedía a mí alrededor, si, ese día mi perfecto y feliz mundo estallo en miles de pedazo y me lanzo a la vida sin que pudiera hacer nada para evitarlo.

Yo amo a mi padre, Charlie es una parte extremadamente importante en mi vida pero yo solo no puedo evitar anhelar a mi madre y la vida que llevaba a su lado, trague con fuerza el nudo en mi garganta, estaba segura de que ella vería todo esto que me pasaba con una mejor perspectiva.

Siempre positiva…

Hundí mi rostro dejando que mi cabello cayera como una barrera mientras lloraba en silencio por segunda vez en el día, sabía que esto pasaría tarde o temprano y me alegraba que sucediera ahora que estaba sola y nadie podía ser testigo de mi bochorno, odiaba llorar, me sentía débil y estúpida, supongo que hasta lo más rudos lloran alguna vez.

Me pregunto si Cullen llorara también…

Resople ¿Por qué siempre terminaba pensando en ese troglodita?

No, no estaba enamorada de Edw… Cullen ¡Demonios! Llamarlo por su nombre solo lo hacía más real para mí y me negaba a tan siquiera albergar sentimientos por ese sujeto, por ahora el deseo podía justificarlo, como una simple reacción normal de mi cuerpo ante la falta de vida sexual, punto.

Ahondar más en el asunto solo me traería complicaciones que no quería, además de que serviría reconocer lo que sea que fuera este sentimiento, frote mi mano contra mi pecho justo donde estaba mi corazón, fruncí el ceño… no valía la pena agregar más enredos a mi vida cuando mi futuro era claro.

Moriré…

Y ese parecía ser un hecho innegable…

- Esto se pone mejor y mejor, no estoy aquí… – gruñí, tal vez fui asesina en mi otra vida, ¿Por qué de todas las personas que podría encontrarme hoy, tenía que ser Cullen?

- No deberías caminar sola por aquí.

- Nadie ha pedido tu opinión – arquee una ceja, hombre de las cavernas – no deberías manejar de esa forma.

- Soy policía.

- Vaya… enserio, no lo había notado – me estremecí ante el sonido de su risa, Ugh… odio esto.

- Bueno, subes o te subo…

- Aléjate Cullen.

- Siempre tan amable.

- ¿Qué rayos quieres? – me detuve, cruce mis brazos sobre mi pecho en un intento vano por protegerme, necesitaba mantener quietas mis hormonas o enloquecería.

- Isabella… sé que me odias – bufe, bueno eso no era lo que estaba sintiendo justo ahora – pero tenemos algunas novedades…

- De acuerdo – mantuve a raya el sentimiento de decepción, ¿Por qué quería que viniera solo a verme? No tenía sentido.

Jesús, estoy sumamente jodida…

Gire sobre mi misma y comencé a desandar el camino de regreso a casa, no tenía demasiadas ganas de compartir un espacio tan estrecho con Cullen, no estaba segura de que esa fuese una buena idea.

- ¡Oh, vamos! No soy alguna clase de asesino de carretera, sube…

- Puedo caminar, créeme soy perfectamente capaz de utilizar mis piernas, no necesito que me lleves.

- ¿Siempre eres tan cabezota?

- Púdrete… – apure el paso, siempre lograba irritarme y lo odiaba por ello, nunca había conocido a nadie capaz de sacarme de mis casillas con tanta facilidad.

Escuche con total claridad el frenazo, seguido de un portazo antes de que sus brazos estuvieran firmemente alrededor de mi cintura, grite y me revolví pero fue simplemente inútil, el era mucho más fuerte que yo.

Rebote contra el asiento trasero de su camioneta, resople apartándome el cabello del rostro, Dios, necesitaba mantener algo de dignidad, así que me quede quieta en el asiento trasero de la camioneta, hace solo unos minutos atrás estaba divagando en mi futuro y en lo difícil que es todo lo que está sucediendo.

Entonces llega Cullen y yo solo me comporto como una estúpida niñata, ¿Qué jodidos está mal conmigo?

- No deberías subestimarme Swan.

- Y tú no deberías molestarme Cullen, lo digo enserio…

- Necesitas terapia cariño, demasiada ira en un cuerpo tan pequeño.

- Pequeño mi culo, métete en tus propios asuntos, y no soy tu cariño.

- Y por supuesto siempre tan educada.

- Soy educada.

- Aja…

- Hgh…

- Tan elocuente.

- ¡Jódete Cullen!

- Siempre tan dulce…

Xxx

Si Esme pudiera verme ahora, estaría sumamente decepcionada, estaba jugando sucio y lo sabía, pero necesitaba todo el tiempo que pudiera conseguir a su lado, sabía que lo había arruinado todo y tenía que resolverlo antes de que fuera demasiado tarde para los dos.

Nadie tendrá a mi compañera…

La advertencia de Carlisle me había caído como una enorme cubeta de agua fría, era una sentencia que no dejaría que llegara a cumplirse, esperaba que mi metida de pata siguiera siendo un asunta familiar, no me gustaría tener que partirles las piernas a unos cuantos idiotas si se atrevían a desafiarme.

Apreté el volante con más fuerza, todo se había torcido demasiado gracias a mi enorme terquedad, afortunadamente aun estaba a tiempo de arreglarlo.

- Puedo saber ¿Qué es tan importante, que no puedes decirlo por teléfono? – sonreí, podía escuchar el disgusto en su voz, resultaba interesante que mi compañera tuviera un carácter tan explosivo, bueno, al menos la vida no seria para nada aburrida.

- ¿Hay alguna posibilidad de saber quién es el asesino a través de tus visiones? – la idea se había estado formando en mi mente desde que me había enterado de la verdad sobre ella y su fascinante habilidad.

- A caso soy alguna especie de bola de cristal o que – la mire a través del espejo retrovisor arrodillarse en el asiento trasero, su rostro a pocos centímetros del mío, apreté los dientes con fuerza, necesitaría muchísimo autocontrol.

- Bueno, solo pensé que podrías…

- Perfecto, jodidamente perfecto… enserio crees que soy alguna clase de bruja de feria ¿no? No es tan sencillo.

- Lo sé, Bella yo solo…

- Perdóname – sonreí, su suspiro me confirmaba la sinceridad de sus palabras, entendía su frustración, demonios, yo también estaba frustrado con todo este juego – solo, quisiera que todo fuera mucho más sencillo…

- Entiendo.

- Solo puedo ver retazos de lo que sucede y sentir el dolor de las víctimas, es poco lo que puedo hacer al respecto…

- Discúlpame, supongo que todo esto tiene más que ver con mi cansancio… odio que juegue con nosotros, y no podemos hacer mucho con solo saber que tiene los ojos azules.

- Lamento no ser de más ayuda – apenas estacione, salió del auto dando un portazo.

- Demasiado carácter…

La seguí dentro de la casa en completo silencio, tendría que aprender a guardarme mis comentarios si no quería que me arrancara la cabeza, estaba un tanto ansioso por la reunión que tendría hoy, esperaba que Emmett llegara con buenas noticias, además de tener que decirle que su compañera estaba escondida de su hermano psicópata y que tenía una hija.

Esas si que son grandes noticias…

Esperaba que mi hermano se lo tomara con calma, lo dudaba pero podía albergar la esperanza, Emmett había madurado con los años, así que podía esperar que se comportara.

Apenas entre en la casa lo sentí, me tense de inmediato, uno de los nuestro había estado aquí, el rastro era claro y aun estaba fresco, y había algo mas, pero que…

- ¡Maldición! ¿Cuál es tu problema?

- Alguien estuvo aquí, puedo sentirlo – apreté el agarre en su brazo, no la quería lejos de mi justo ahora.

- ¿De qué demonios hablas? Aquí solo ha estado Jake – fruncí el ceño, ¿Jake? ¿Quién rayos era Jake? – es mi mejor amigo, así que deja la paranoia, además ¿Cómo sabes que había alguien aquí?

- Instintos de policía.

- Claro, el duro Cullen…

- ¿Quién es Jake? – no podía sacarme la extraña sensación de celos, había algo en su mirada mientras hablaba de su mejor amigo, Charlie me había dicho que había estado a punto de casarse, quizás este Jake era el mismo Jacob del que hablaba su padre.

- Ya he dicho que es mi mejor amigo…

- Ibas a casarte con el – su ceño se frunció, no tenía nada que ocultar así que solo respondería a la pregunta en sus ojos – tu padre me lo dijo.

- Cotillas…

- Tenía curiosidad.

- Claro – la deje ir entonces, corrió escaleras arriba como si huyera de alguna cosa, bueno, definitivamente esa no era la reacción que esperaba.

Estar a solas me permitió observarlo todo a mi alrededor, podía sentí la esencia de ella junto a la de un hombre en la pequeña sala, frente al televisor e incluso en la cocina, pero era un humano, el otro olor era de uno de los nuestros o por lo menos una parte de él lo era, su linaje no era puro, pero estaba claro que en alguna parte era un Lyncan.

Subí lentamente las escaleras hasta el segundo piso, no debería de estar aquí, su olor no debería de esta en la casa de una compañera, puede que no la hubiera reclamado aun pero Isabella era mía y no estaba dispuesto a renunciar a ella tan fácilmente.

¿Quién podría haberse enterado de todo este enredo? Nadie más que mi familia sabían de todo esto, mi falta de reclamo y de los dones de Bella, estaba seguro de ello.

El fuerte escalofrío recorrió mi columna vertebral, si no era algún miembro de nuestro clan, entonces podría ser el de algún otro clan o peor.

El asesino…

Termine de subir con rapidez y me detuve frente a una de las habitaciones, la puerta estaba cerrada pero el olor era fuerte aquí, apreté los puños a mis costados, esto no pintaba nada bien.

La puerta al final del pasillo estaba abierta, la habitación de Bella, me detuve justo frente a ella y la empuje lentamente, el olor era igual de fuerte aquí, Jesús, el había estado en su habitación.

- Bella…

- Estuvo aquí – trague saliva, esto tenía que ser una jodida pesadilla, cerré los ojos con fuerza.

- ¿Quién?

- El asesino… el estuvo en mi habitación… mi fotografía, la que tenia aquí sobre el escritorio, no esta…

Acorte la distancia entre nosotros, abrazándola con fuerza, intentando detener sus temblores, esto era más que personal, de alguna manera se las había arreglado para burlar la vigilancia que teníamos sobre la casa y había estado extremadamente cerca de Bella.

Esta desafiándome…

Ahora sabia porque simplemente yo era quien se había convertido en el objeto de sus amenazas, siempre me había hecho la misma pregunta ¿Por qué yo? ¿Por qué era tan personal? Aquí estaba la respuesta y no podría gustarme menos.

Las cosas acababan de volverse aun más peligrosas, uno de los nuestros, apreté su cálido cuerpo contra el mío, protegiéndola con mi abrazo, estaba temblando y su mirada era de completo terror.

Necesitábamos replantearnos las cosas y con este nuevo dato el clan tendría que involucrarse, pero primero tenía que sacar a Bella de la casa y ponerla a salvo, tome mi teléfono, tenía algunas llamadas que hacer, necesitaba poner en marcha todo lo que fuera necesario para mantener protegida a mi compañera, Bella era mi mayor prioridad ahora.


Bueno, estoy de regreso, se que he estado completamente desaparecida pero lamentablemente mi musa solo me había abandonado, pero la buena noticia es que ya estoy de regreso, estoy en el proceso de terminar el capitulo 10 así que espero poder publicarlo en unos días...

Espero que sigan disfrutando de esta historia, y nos vemos en el siguiente capitulo...

Saludos...