He tardado muchísimo en continuar la historia y me disculpo con mis lectoras.
Aquí les dejo un capitulo más.
Gracias por su apoyo .
C.
…
¨Tu no estas solo
Estamos juntos
Estaré a tu lado
Tu sabes que te tomare de la mano...
Tu sabes que no me rendiré
Sigue aferrándote
porque sabes que lo superaremos
Solo mantente fuerte
Porque sabes que estoy aquí, por ti¨- Avril Lavigne
Pov Elena Gilbert
Me encuentro sentada en el porche de la mansión Salvatore, desde la lejanía observo a mi madre. Quien pasea en los jardines en compañía de Lizzie, su enfermera.
Damon se ha portado magnifico con nosotras.
Fue él quien se aseguro de costear todos los gastos de su traslado a la mansión e incluso, el salario de Lizzie. No se que seria de nosotras sin él.
Exhalo, toco mi panza y cierro los ojos.
Estoy aterrada por el futuro.
Un futuro en el que no tendré a mi madre, en el que seré una completa huérfana pero al mismo tiempo, me aterra esa otra posibilidad. Aquella que llevo semanas negando a mi misma, porque la idea de ser madre en estas condiciones… me petrifica.
Oigo pasos, giro y me encuentro con los ojos de Stefan.
- Hola- él dice.
- Hola- contesto.
- ¿Todo bien? – Stefan pregunta.
Siento que voy a estallar, necesito desahogarme. Contarle esto a alguien.
- No.- respondo- no estoy ni remotamente bien. Mi madre puede morir en cualquier momento y yo… creo que estoy embarazada- expreso.
Stefan sostiene mi mano.
- ¿Damon lo sabe?
- No. Aun no me hecho si quiera una prueba pero tengo 7 semanas de retraso y eso nunca me había pasado. … y estoy demasiado aterrada para ir a la clínica. No estoy lista para ser madre, no de esta manera. ¡Ese no era el plan! Se suponía que papá debía estar aquí y Kat, se suponía que debía casarme primero y que Isobel iba a estar conmigo en la Sala de parto….-digo y rompo en llanto.
Stefan me abraza.
Yo me aferro a él y lloro, lloro por lo que resulta una eternidad, apoyando mi cabeza en su pecho.
Isobel y Lizzie retornan a la casa. Y juntos nos sentamos en la Sala, conversando de cosas triviales.
Stefan hace reír a mi madre, colmándola de halagos.
Damon aparece, siento sus manos apoyarse en mis hombros y sus labios sobre mi mejilla.
Cierro los ojos y suspiro.
Lo amo, con cada pequeña fibra de mi ser.
Él se sienta a mi lado y se une a la conversación.
Mama ya no se muestra tan hostil respecto a él. Stefan siempre será su favorito, eso esta claro pero al menos, existe entre ella y Damon un entendimiento.
Al cabo de rato, mamá insiste en tomar su siesta. Ella y Lizzie se retiran a sus habitaciones y Stefan se despide porque quedo de verse con una chica.
- Necesito que me acompañes a la clínica- digo de repente a Damon.
- ¿Qué sucede? ¿Te duele algo?- él dice atemorizado.
Sonrió porque su preocupación me resulta adorable.
Acaricio su mejilla.
- Tengo un retraso Damon, siete semanas para ser exactos y hoy por la mañana vomite y ahora, tengo unas inmensas ganas de comer papaya y ¡odio la papaya!
Damon sonríe amplia mente y me besa, me besa profundo aferrando mis cabellos entre sus dedos...
