Gracias por ese apoyo tan lindo, me hacen sentir que si les interesante el fic :p jejejej. Bueno Aquí les dejo el sig. Cap… Les va a gustar.

Capitulo 10: Un beso a la luz de la luna.

El día transcurría lento para Katara, la pobre se encontraba mas impaciente de lo normal y los dos jóvenes (Aang y Sokka) absortos de lo que acontecía dentro de ella, la miraban extrañados. Katara, perdida en sus pensamientos, hacia caso omiso a las miradas extrañas que les prestaban sus amigos, al mismo tiempo que no quitaba sus ojos del cielo y de las montañas esperando que el cielo colocara aquellos colores como salidos de un lienzo. Después de unos minutos mas, los dos chicos comienzan a murmurar entre si.

-Sokka –susurro el avatar- ¿Qué le pasa a Katara?

-No lo se, esta así desde hace un tiempo.

-¿Desde cuando?

-creo que desde que llego del río.

-Esta como impaciente…

-Al menos podría bajar más la voz –exclamo Toph a cierta distancia de ellos. Ellos guardaron silencio. Toph se acerca a Katara y al mismo tiempo de darle una palmada dice:- Al menos podrías disimular un poco.

-¿Qué? –contesta confundida.

-Tu hermano y Aang estaban murmurando de ti.

-¿¡Que ellos que!? –exclamo volviendo a verlos.

-Y no los culpo –contesto deteniéndole el paso- No saben nada y lo mas normal era que se preguntaran entre si. La próxima vez no seas tan obvia Katara.

-Está bien –contesta al mismo tiempo que sonrie viendo al cielo.

-Haber cuenta –Katara volvió a verla sorprendida- ¿Quién es el chico?

-pues yo… -balbuceo.

-Es ese príncipe de la nación de fuego ¿no?

-¡Que ¿que?! – exclamo nerviosa mirando a su amiga.

-¿Por qué te pones nerviosa?

-eee por nada –bacilo- ¿Qué te hace pensar que es el?

-mmm –coloco la mano derecha en el suelo para sentir las vibraciones de la tierra. Luego se levanto- Sip, es el principe Zuko.

-No lo digas muy alto Toph –dijo mirando de reojo a sus amigos.- Ellos no se pueden enterar.

-Recuerda lo que dije –movió la cabeza en forma de negación- Te dije que con gusto te cubriría si tienes que salir.

-Gracias Toph –le sonrió aunque obviamente esta no pudo verla.

-Será mejor que te arregles y le lleves algo si van a cenar en la noche.

-De acuerdo.

Toph se cruza de brazos al mismo tiempo que Katara camina hacia appa. De uno de los bolsos que se encontraban en el gran bisonte, saca un espejo no muy grande, más o menos de 10 x 20 cm. Con cuidado lo coloca en una roca y comienza a desatarse la trenza y con un cepillo que a su izquierda se encontraba, se cepillo el cabello una y otra vez. Antes de volver a hacerse la trenza, se mira en el espejo y toma la mitad de su cabello y se lo amarra quedando una media cola. En la parte inferior de la roca observa una flor de colores verdes y lilas, una flor verdaderamente hermosa. Con cuidado la toma y la coloca en su moño del cabello, tratando de no maltratar la misma para poder ser apreciada. Continuó con un labial de color coral, mas brillo que mismo labial, aplicándolo en los labios con el dedo anular ya que el brillo reposaba en una ostra. Para finalizar, toma un poco de rimel y lo coloca suavemente en sus pestañas al mismo tiempo que Sokka y Aang la miran sorprendido.

-¿De donde habrá sacado Katara ese maquillaje? –pregunta Sokka con la boca abierta.

-La pregunta es ¿Por qué se esta arreglando tanto? –corrigió el joven avatar.

Al terminar se da un repaso a su vestido y a su rostro, luego sonríe para ella misma ya l volverse hacia su espalda encuentra a Sokka y a Aang en frente. El avatar tenia una expresión de desconcierto y el guerrero de la tribu agua una expresión picara.

-Katara ¿Por qué te arreglas tanto? –dijo el avatar.

-ehhh –balbuceo- quería cambiar un poco.

-¿Y con ese maquillaje? –pregunto su hermano en tono burlón.

-Sokka –sonrió maliciosamente- Cállate.

-¡Oye! Déjame los sarcasmos a mi –exclamo molesto.

-¿Katara que te pasa? –Aang seguía desconcertado. Katara lo mira y se entristece bajando el rostro, lo vuelve a subir y sonríe tranquilamente- ¿Estas bien Katara?

-Si Aang, estoy bien –se mira las ropas y el cabello- Solo quería cambiar un poco mi apariencia, eso es todo.

-Esta bien –sonríe- Te ves linda.

-Gracias –toma sus manos.

Ya había llegado la noche y la fogata de los chicos estaba lista, Sokka fue a traer la comida que estaba en appa. Aang decidió ir a buscar unas frutas que estaban a la dirección contraria del rió y Toph y Katara esperaron un poco para hacer una cuartada. Los chicos se alejaron y ese fue el momento en que Katara se levanto.

-Ya es hora Katara –dijo toph levantándose también.

-¿Pero que le diremos a Aang y a Sokka? –dijo preocupada mirando hacia la dirección donde se había ido Sokka y donde se había ido Aang.

-No te preocupes –dijo sobrada- solo déjalo en mis manos.

-De acuerdo –se marcho, pero antes de alejarse más se volvió- Gracias Toph.

-Ya vete –Katara se marcho. Toph se sentó en el suelo y comenzó a dar gemidos de dolor. Al poco tiempo llegaron Aang y Sokka.

-Toph ¿te encuentras bien? –pregunto Aang observando que la chica gemía al mismo tiempo que se masajeaba el tobillo.

-¿Qué te ocurrió? –pregunto Sokka mirando hacia los lados tratando de buscar a Katara con mirada sospechosa.

-Estaba caminando con Katara cuando algo salto de un árbol y me tropecé –exclamo al mismo tiempo que se masajeaba el tobillo y gemía.

-¿Te… tropezaste? –dijo pies ligero atónito.

-Esto jamás me pasa –exclamo fingiendo estar molesta- Me cuesta mucho admitirlo ¿de acuerdo?

-¿Y Katara? –pregunto Sokka volviendo a verla.

-No tenia suficiente agua, a si que fue al rió a buscar un poco mas y a buscar una hierba medicinal que vio cuando fue al río por primera vez –bacilo un poco- Dijo que se iba a tardar un poco, No se queden allí y ayúdenme!!!

-Si –contestaron en coro.

-"me debes una Katara" –pensó mirando hacia la dirección donde se encontraba el rió.

Al otro lado del rió se encontraba el joven príncipe disfrutando de la brisa de la noche que se asomaba con sus ojos cerrado. En medio de su meditación, repasaba todo lo que había surdido en Ba sing se. Cuando vivió con su tío en esas pequeñas casas humildes, cuando trabajo en la posada de té, cuando tuvo la cita con Jin…

-Jin –dejo los ojos entreabiertos por un momento.

-¿Quién es Jin? –dijo un a voz a su derecha.

Zuko se levanta para ver a la persona que le había hablado y para su sorpresa, se encontraba Katara con su cabello arreglado y lizo, con una flor que le adornaba hermosamente, levemente maquillada (NT: ya que se maquilla feísimo) y con una sonrisa que alumbraba su rostro.

-Hola Zuko –saludó.

-Tu… -se levanto- ¿viniste?

-Te dije que te iba a demostrar que los de la tribu el agua no son lo que piensas –se sonrojo- y estoy dispuesta a demostrártelo.

-Eres una persona muy determinada –contesto al mismo tiempo que sus mejillas se coloraban un poco.

-De hecho si lo soy –rió un poco. Luego saco de un pequeño bolso un pequeño mantel y unas frutas exóticas- Tengo un poco de hambre, cena conmigo.

-ja –exhaló un poco cansado- Esta bien.

Los dos chicos comenzaron a cenar sin decir una palabra, Zuko miraba el suelo y a veces, de reojo, observaba a Katara un poco nervioso. Katara por su parte observaba su comida tratando de pensar en que podía conversar… al instante se le ocurrió algo.

-Oye Zuko –dijo terminando de tragar un bocado- No me respondiste quien era Jin.

-Tan solo fue… una chica que conocí en Ba sing se –respondió sin verla.

-¿Por que no me miras? –se acerco un poco- Cada ves que hablo contigo jamás me miras.

-No me gusta mirar a las personas cuando les hablo.

-No te voy a hacer nada –sonrió- puedes mirarme.

-Bueno… -Zuko miro a Katara quien con el brillo de la luna se veía hermosa. Se sonrojo un poco.

-¿Ves? No pasa nada.

-Si –comió un poco.

A medida que transcurría la cena, Zuko y Katara fueron hablando un poco y fueron conociéndose mejor, sin embargo, Zuko no dejaba esa cara de serio que poseía constantemente y a Katara le preocupaba que el no sonriera. Hasta que se atrevió a preguntarle.

-Zuko… desde que comenzamos a conversar no has sonreído –hizo una pequeña pausa- de hecho, desde que te conocí nunca sonríes, bueno quien sonríe cuando va a combatir con una peros…

-Te lo diré –interrumpió, Katara guardo silencio.- Cuando tenía 12 años mi madre nos dejo a mi y a Azula. Desde que ella se fue, mi vida se convirtió en un infierno y el peor día fue cuando mi padre me marco con esta cicatriz y me exilio de la nación del fuego.

-Yo… jamás pensé que…

-De allí viene mi odio y mi sufrimiento. Mi única opción era capturar al avatar recuperar mi honor, pero… ni el haber ayudado a Azula a conquistar Ba sin se le hizo creer en mi –hizo una pausa tratando de sostener una lagrima que estuvo a punto de brotar- y ahora estoy arrepentido de haber ayudado a azula.

-Es molesto cuando las personas te dicen "se lo que sientes" –tomo la mano del príncipe que estaba en el suelo, Este ve a la joven y se sonroja- pero… se lo que sientes.

-No lo creo –la aparto- Y además no creo que deberías estar conmigo estando comprometida –observo de reojo su collar.

-¿Comnprometi…? -observo su collar, volvió a verlo y sonrió, este la miro también.- No estoy comprometida, este fue el collar de mi madre, es lo único que tengo de ella.

-Por eso lo ansiabas tanto cuando te capture junto con esos piratas –contesto un poco asombrado- Lo lamento mucho.

-Ya pasó –dijo volviendo a ver la luna al mismo tiempo que una brisa pasaba por el lugar- Creo que ya es hora de irme.

-Ya es tarde –acentuó.

-Fue una muy agradable cena –dijo guardando las cosas. Zuko la ayudo pero en un instante se tocaron las manos y se volvieron a ver, los dos se sonrojaron- Disculpa.

-No te preocupes.

Katara se fue a levantar pero se tropezó con su vestido y Zuko la trato de tomar mas sin embargo cayeron frente a frente y accidentalmente sus labios quedaron juntos creando un suave y sutil beso. El viento comienza a soplar y a jugar con el cabello de Katara, la luna brillaba en su máximo esplendor al mismo tiempo que las flores "bella de media" noche comienzan a abrir sus pétalos creando una atmósfera cómoda y esplendida. Ninguno de los dos hacia algo para quitar el momento, sus corazones latían a mil por hora y sus mejillas estaban mas rojas que un tomate maduro… Ellos sentían algo mutuamente y ese beso era la prueba de ello. Hasta que la caída de una pequeña nuez hizo que los dos jóvenes reaccionaran de aquel espacio. Katara se separa sonrojada y observa a Zuko que estaba en frente también sonrojado cabe agregar. (NT: ellos siguen encima uno de del otro :D)

-Yo… -susurra la maestra agua- Lo lamento mucho…

Se levanta precipitadamente, Zuko le sigue el paso. La chica no tenia palabras y su acompañante tampoco, todavía estaban impresionados por lo que acababa de suceder entre ellos, y recordó las palabras de tía Wu "y para Katara… lograra entender a su corazón de una vez"

-Lo lamento mucho –dice nerviosa. Zuko guardaba silencio mas seguía sonrojado- Mejo me voy, nos vemos Princ… digo Zuko.

Katara se aleja rápidamente y al llegar al borde del lago lo vuelve a ver, este seguía viéndola y parecía inmutado, ella levanta la mano y se despide, salta el río y desaparece. Zuko reacciona luego de que ella no esta tocando su pecho y sus labios, sonríe con una expresión tranquila y placida. Luego reacciona de su trance.

-No… no puede estar pasando –susurra- acaso…

La maestra agua seguía impresionada y para tranquilizarse reposa en un árbol grande y frondoso. Luego observa una flor "bella de media noche", la toma cuidadosamente y comienza a pensar en lo sucedido un poco asombrada…

-No puede ser… acabe de besar a… -seguía sonrojada- ¿será que a esto se refería a tía Wu? Acaso…

Dos jóvenes observaron la luna en ese momento, un maestro fuego de 16 años que fue exiliado por su padre y una maestra agua de 14 años amiga del avatar. Ellos fueron juntados por el destinado y por la noche que demandaba ese encuentro que fue sucedido gracias a un beso y luego por unas palabras que dijeron al mismo tiempo pero que en distintos lugares.

-Acaso… –dijo el príncipe anonadado- ¿estoy enamorado?

-Acaso… -dijo la maestra agua con la flor en sus manos- ¿estoy enamorada?

El viento resoplo por todo el lugar, y las flores fueron poco a poco cerrándose guardando un secreto, un secreto compuesto por un beso y un sentimiento que acaba de ser pedido y demandado por la luna y la noche. Mas obstáculos quieren presentarse, un soldado Dai lee presencio el momento y le fue con la noticia a Azula… Quien se encontraba fuera de los muros de Ba sing se siguiendo los pasos de Zuko junto con May y Jin.

-¿Con que Zuzu esta enamorado? –dijo con una malvada sonrosa en sus labios- querida Jin.

-Si mi señora –contesto la chica firmemente.

-Ha llegado tu turno –volvió a ver el mapa del mundo- Zuko no puede unirse a esa chica… yo no lo permitiré.

Jin y unos soldados salieron de la estancia donde se encontraba Azula. Esta miraba con malicia una foto de Zuko, acto seguido, comenzó a quemarla con carcajadas que salían de su diafragma.

-Te ataco lo más vulnerable Zuzu… Elige: Katara o Jin, jajajajaja.

Haber, espero que les guste. Dejen reviews. Este cap fue uno de los más arduos y pase horas y horas escuchando una música en especial que me inspiro a último momento. Con mucho cariño y mucho amor se los dejo. 12: 27 a.m. del 11/07/2007.