Habían pasado pocos días desde aquella cena tan…educativa, para Kakashi, donde se entero de más cosas de las que hubiera preferido. Obviamente no podía molestarse, es decir, Anko era una mujer de veinti tantos años, cerca ya de los treinta, y con él no tenia ni siquiera un año. Seria egoísta desear que otro hombre jamás la hubiera tocado, ademas de claro, impocible. Anko era una mujer hermosa y de cuerpo envidiable, cosa que fue la que lo llevo hacia ella, seria estupido esperar que ella no hubiera experimentado el placer en los brazos de otro hombre, u hombres.
Se preguntaba vagamente con cuantos hombres estuvo Anko, no podían ser muchos, ella había sido muy reservada desde lo de Orochimaru, claro que tenia una actitud infantil en ocasiones, pero él sabia que era una capa. Bien, la posibilidad de una relación seria quedaba descartada, y si bien creía que Anko tenía aventuras de una noche, sabia que tampoco, de ser, ella se hubiera acostado con alguien mas mientras estuvo con él…. ¿o no?
Kakashi se acomodo mejor sobre aquella banca del parque y siguió pensando. Anko debió haberlo amado de verdad como para no haberse metido con otro. No era tan arrogante como para pensar que no lo había hecho porque con él le bastaba. Bien, tanpoco tenia la autoestima baja, sabía que era un gran amante y sabia como ofrecer placer inigualable a una chica. Pero a él le gustaba mas pensar que Anko no lo había hecho porque lo amaba, que pensar que era solo por ser maravilloso en la cama.
Su ego pedía la segunda opción, pero algo en su pecho prefería pensar en el amor, aunque esto fuese egoísta de su parte.
Una pequeña y calida mano se poso en su hombro, al tiempo que se giro para ver quien lo toco, Anko se sentó a su lado con una radiante sonrisa y un vaso de halado en la otra.
-Chocolate. ¿Quieres?- Kakashi la miro levantando una ceja y Anko suspiro divertida.- Tu mascara, lo había olvidado.- Se encogió de hombros y se metió una cucharada en la boca.
-¿Que estamos haciendo?- Pregunto frunciendo el ceño.
-Tu, tontear aquí, llevas rato sentado, ya te había visto cuando regresaba del trabajo. Yo como un helado, tenía ganas locas de uno, aun cuando estamos en pleno invierno, no sabes lo difícil que fue conseguirlo.
-No me refiero a eso.
Anko tomo un largo respiro antes de dejar el vaso a un lado y mirarlo a la cara. Lo encontró inclinado de lado mirándola con intriga y molestia por su respuesta.
-Lo se- Respondió al fin.- Esperaba que creyeras que no lo había comprendido y cambiaras el tema.
-Antes querías hablar sobre nosotros, ¿Por qué ahora no?
-Yo jamás intente que habláramos.- Aclaro ella.- Fuiste tu quien lo supuso y por eso me evadías.
-Entonces porque querías que estuviéramos cerca.
-Por estupida.- Le pareció mejor decir eso que la verdadera razón, no tenia caso responder algo que él ya sabia, y que no sentía- De igual modo, lo hacia porque quería saber si tu estabas interesado por mi embarazo, o si planeabas pretender que no ocurría nada.
-¿Tan poco hombre me crees?
-Ahora ya no, pero en ese entones….Kakashi, creí conocerte, de verdad lo creí, fue estupido de mi parte, lo se, una verdadera idiotez, pero…en el tiempo que estuvimos "juntos"- Se busco de si misma haciendo las comillas con sus dedos.- Por breves momentos, me hiciste pensar que tal vez…tu me correspondías, no con amor, eso seria pedir demasiado, pero al menos me dejabas ver cariño. Ese fue mi error, ver esperanzas donde no las había. Pero acepto mis actos, y ahora debo pagar por ellos. "Un Ninja jamás debe mostrar sus emociones ni sentimientos", aprendí la lección, no te preocupes. Me la has enseñado muy bien.- Pronuncio con amargura y se levanto de la banca.
-No fue mi intención.
-Lo se. Adiós Kakashi.- Dijo comenzando a caminar, pero Kakashi se coloco a su lado.
-¿Vas a ver a Jiro?
-No creo que sea de tu interés.- Contesto evasiva y molesta, apurando mas el paso. Lo cual también hizo enfadar a Kakashi, aun más que ella, y camino también para alcanzarla.
-Eso significa que si.
-No, eso no significa nada.
-¿Entonces porque te molestas?- Pregunto sin creerle nada.
-Porque no me gusta que la gente se meta en mi vida. Ya bastante es con que sepas a quien le entregue mi virginidad.- Apretó los dientes y lo miro de reojo.
-¿Y tu crees que yo quería saberlo? Yo hubiera preferido jamás saber con quien estuviste antes de mi.-Gruño cerrando los puños al sentir la necesidad de golpear algo.
-Mide tu lenguaje, Kakashi.- Advirtió ella de manera sabia haciendo una pausa antes de seguir.- Si alguien te escucha pensara que estas celoso.
-¡Y un cuerno! ¡A la mierda con la gente!- Grito furioso deteniéndose y tomándola por el brazo para que hiciera lo mismo-Estoy cansado de guardar apariencias, que se crean lo que les plazca, yo solo quiero que hablemos.
-¿Ahora si quieres hablar? ¡Pues ahora es a mi a la que no le apetece!
-¡Es que no te lo estoy pidiendo!
Un carraspeo de garganta los hizo parar su discusión y mirar a la anciana que los miraba reprobatoriamente. Anko sintiéndose un poco abochornada inclino la cabeza a modo de disculpa. Y Kakashi hizo lo mismo, pero más por cortesía que por arrepentimiento.
-Me parece que debemos dejar nuestra "conversación" para después, este no es el lugar.
-De eso nada, tu vienes a mi departamento. Ya bastante hemos dejado esto como para que posponerlo mas.
Anko asintió sin decir nada, molesta por su tono autoritario, pero curiosa de saber lo que diría. El camino hacia el departamento de Kakashi fue mas largo que nunca, y para Anko fueron los 5 minutos más largos de su vida. Pero ni la opresión en el pecho, ni las manos sudorosas, la hicieron salir corriendo. El rechinido de la puerta al abrirse le hizo temblar las rodillas, pero se las arreglo para pasar y no soltar un grito cunado Kakashi coloco el seguro.
-¿Qué es lo que esperas de mi, Kakashi?
Él no dijo nada, solo la tomo por la muñeca y la adentro mas al departamento y no la solto hasta que llegaron a su habitación y el cerro, de nuevo, la puerta.
-Espero hablar, y aunque no lo has dicho, se que siempre te has sentido mas segura en mi recamara que sola en tu departamento.
-Si, y ese fue otro error que cometí, el creer que junto a ti estaría segura.
-Y lo estas, nadie podrá hacerte daño mientras te tenga ante mi.
-Nadie mas que tu- Corrigió ella sentándose en la cama.
-De mi es lo único que no puedo protegerte, mis sentimientos hacia ti son un constate peligro.
-Tu falta de ellos, querrás decir.
-Créeme cuando te digo que asi es mejor.- Se sentó a su lado y le tomo la mano.- Terminare haciéndote daño si llego a sentir lo que tu.
-Ya me lo haces.- Susurro bajando la mirada.
-Yo no se amar.
-Nadie sabe como hacerlo, no se porque tu deberías. Eres humano, solo algo asi de simple. No un dios que pueda comprender todo.
-Es demasiado arriesgado para mi el tenerte cerca.- Dijo perdido en sus pensamientos- Dime algo, Anko. ¿Ibas a ver a Jiro?
-No.
-¿Lo amaste mucho?
-Mas que a mi vida. Pero las cosas no funcionaron, nos amamos con locura. Pero la distancia nos separo. Y todo el amor que sentimos se convirtió en solo cariño de hermanos.
-¿Y si el quisiera intentarlo de nuevo…lo harías?
-Quizás.- Se encogió de hombros sin darle importancia.- Mi hijo necesita una familia.
-Yo soy su familia.- Dijo en gesto posesivo.
-No, no lo eres, cuando nazca, y lo reconozcas como hijo, serás padre, pero no familia. Las familias no están separadas.
-Hay ocasiones en las que si.
-No me entiendes. Claro que serás familia del bebe. Pero no formaras parte de la nuestra, porque familia mía no eres.
-Y supongo que Jiro si lo será.- Espeto soltándola bruscamente.- Claro, seguramente es mucho mejor en la cama que yo.
-¿Eso piensas?- Grito histérica mientras se levantaba-¡Que solo lo hago por como es en la cama! ¿Esa imagen tienes de mí? ¿Qué soy una maldita zorra? Me habías ofendido antes, pero jamás de esta forma. Pensé que me conocías un poco más.- Termino susurrando y cuando iba a salir Kakashi la retuvo tomándola de la mano. Jamás había visto más temor en sus ojos.
-No te vayas, no pensé de esa manera, juro que solo fue que no se supe expresar. Nunca de he visto de esa forma, y perdón si antes te he ofendido, no lo sabia. Pero el saberte en brazos de él me ha cegado.
-Te he dicho ya que lo ame, es algo normal que cuando las personas se aman ellos….bueno, tu lo sabes.
-Si, lo se, hacer el amor parece algo natural.
-Debo irme ya.- Dijo cambiando de tema al mirar ansiosa la puerta.
-¿Porque? Nadie te espera. Quédate un poco más.
-Cuando dije que me iba, no hablaba de mi departamento.
-¿Entonces?
-Me iré con Jiro.
-Él dijo que ya no te llevaría.- Gruño en tono tan bajo que no se entendió.
-¿Cómo dices?
-¿Cuando volverás?- Pregunto sin intenciones de responder a su pregunta.
-Pocos días antes de la fecha del nacimiento. Tomarme un tiempo libre me hará bien.
Kakashi la apretó más de la mano y jalándola hacia él la hizo sentarse en sus piernas, hundió la cara entre su cuello y hombro y aspiro con fuerza.
-De verdad, tenerte cerca es peligroso.- Su voz sonó ronca y excitada mientras sus manos bajaban hasta el vestido y media los dedos en la tela. –Anko, se mía una vez mas.
Anko se recargo en su pecho, calmando el ardor que sentía e implorando que las caricias que subían no la hicieran perder la cordura.
-¿Para que? Ya no tengo el mismo cuerpo de antes.
-No me importa.- Gruño mordiéndole el lóbulo de la oreja.- No es el cuerpo lo que quiero, estar contigo me gusta por ti misma. No me excita tu cuerpo, lo haces tu. Tus ojos, tus labios, tus caricias….el que tu mirada me diga que solo a mi me quieres contigo. Te neces…
-Kakashi, seré tuya, por esta vez, y mañana me iré, no me digas nada, no digas necesitar mis caricias. Quiero que lo pienses y cuando regrese, podremos hablar.
Se giro a besarlo. Sus ropas cayeron con lentitud, y sus manos se recorrieron por completo. Se amaron como si no lo hubieran hecho en años. Y volvieron a conocer sus cuerpos, mirándose con asombro. Al acto fue tardío, esperaron alárgalo al saberlo el ultimo. Pero después de un rato necesitaron de más. Y ansiosos de sus pieles se unieron nuevamente. Sus cuerpo se estremecían con cada caricia y sus ojos brillaron. Al terminar todo se abrazaron, y Kakashi se quito con lentitud, deseando poder quedarse sobre ella en un intento de que el momento no terminara. Pero se movió, con una sonrisa al saber que no aplastaría a su hijo. Y agradeció el tiempo que Anko le daba para pensar.
-Te ves lindo cuando sonríes, te hace lucir mas sensual a mi parecer.- Dijo Anko agitada y cubriéndose con las sabanas
-Solo a ti quiero parecerle sensual.
-¿Y las demás chicas? ¿Qué paso con el casanova que hay en ti?
-Lo mande a tomar vacaciones.- Se giro de lado y la abrazo por la cintura, besando su hombro.- Va a ser un varón…lo se.
-¡Oh, todos los hombres quieren que su primer hijo sea hombre! ¡Que machistas!
-No todos, tu conoces uno que no.
-Ese es un flojo, pero seguro que dará muchos hijos, no creo que eso le parezca problemático.
-De igual modo. No es machismo, lo se, ya lo veras.- Sonrío acariciando el vientre como no se había atrevido a hacerlo antes. Pero entonces se quedo invovil al igual que Anko.- Se..se…se
-Se movió.
