Otro nuevo capítulo. Este fic va a ser bastante largo ya que abarca dos años escolares en Hogwarts. Tengo escrito ya hasta el capítulo 32. Los iré subiendo poco a poco.

Disclaimer: Los personajes pertenecen a JKR y a WB. Contiene spoilers de "Harry Potter y el príncipe Mestizo"


Capítulo 10: Nuevas expectativas académicas

La mañana del primer día de clase fue Ron el que me tuvo que llamar para despertarme. Desde que sabía que no podría ser auror, estaba más deprimido de lo normal. Me levanté como si mi cuerpo pesase toneladas. Me vestí y me puse la capa. Salí del cuarto con Ron tras coger mis libros. En la sala común nos encontramos con las chicas que también iban a desayunar. Hermione no paraba de hablar y hablar con Valery. Le miré sonriendo, aquello era típico de Hermione. Hermione y sus ataques de verborrea cuando estaba nerviosa.

- Harrry¿Quieres cambiar esa cara?- dijo Dean que estaba sentado a mi lado.

- No te preocupes, seguro que te permiten estudiar pociones- dijo Hermione. Su mano se depositó suavemente sobre la mía. Un chispazo eléctrico me recorrió todo el cuerpo.

- ¿En serio crees que Snape me admitirá en su clase?

- Ayer no estaba…- dijo con esperanza.

- Tendría asuntos personales. Tengo que empezar a asimilar que nunca seré auror.

Hermione nunca entendería cómo me sentí en esos momentos. Ella siempre triunfaba en todo lo que hacía. Siempre tenía éxito. Yo me sentía decepcionado, frustrado y enfadado conmigo mismo. Cuando se acercaba a hora del comienzo de las clases, una hora antes para los aumnos que cursaban los Extasis, Minerva McGonagall se puso en pie para recordar a los alumnos que teníamos una vista durante la primera hora con el profesor encargado de nuestra casa. Nosotros fuimos hacia el despacho de McGonagall. Llegó con puntualidad, como siempre y nos dijo que pasásemos por orden alfabético. La primera en pasar fue Lavender. Ella no quería hacer los Extasis, pero sus padres la obligaban. Después entró Seamus antes de que lo hiciera Hermione y saliera al poco sonriendo.

- McGonagall me ha felicitado por mis resultados en el TIMO…- dijo poniéndose ligeramente colorada.

- No es para menos, ocho excelentes… eso es una hazaña- dijo Ronald

- Val obtuvo solamente un excelente menos que yo- replicó Hermione.

- Ambas sois igualmente admirables.

- ¿Qué vas a cursar?- pregunté interesado.

- Siete asignaturas. Defensa, Pociones, Encantamientos, Transformaciones, Runas, Aritmancia, Oclumancia y otra más que es duelo… creo que es obligatoria para todos los alumnos del Extasis.

- Te matarás estudiando- dijo Ronald.

Ronald y Hermione se enfrascaron en una discusión sobre si Hermione se mataría estudiando o no. A mi me tocaba entrar detrás de las hermanas Patil. McGonagall estaba sentada en su escritorio, con su gesto severo.

- Potter… Potter…- dijo consultando sus anotaciones- debo confesarte que estoy muy contenta con el resultado de tu exámen de transformaciones.

- Gracias.

- Ahora, veamos tus asignaturas. Encantamientos, transformaciones, Defensa contra las artes Oscuras, Herbología, Cuidado de Criaturas Mágicas y Oclumancia. Pero… ¿Y Pociones? Pensaba que querías ser Auror, Potter.

- Y quiero, pero el profesor Snape no me admitirá en su clase con un "Supera las Expectativas".

- Eso era cuando el profesor Snape impartía la asignatura. ¿Quieres cursar el Extasis de pociones?

- Sí, pero no tengo material…

- No dudo en que el nuevo profesor te prestará el material necesario mientras no recibes tu material. Escribe a tu tía para que te lo envíe.

McGonagall hizo algunas correciones en mi horario a golpe de varita. Después de mi, entro Frances. Hermione me arrebató el horario de las manos. Me abrazó con fuerza.

- ¡¡Vas a ser auror!!

- Hermione, todavía queda mucho para eso. He superado solamente el primer obstáculo.

Cuando todos hubimos pasado por el despacho de McGonagall, nos separamos. Nos tocaba Estudios Muggles y Oclumancia. De Gryffindor solamente Hermione, Valerie y yo habíamos escogido Oclumancia. La clase de Oclumancia estaba en el tercer piso. Yo me senté con Hermione en la primera mesa. Valerie lo hizo detrás de nosotros con una chica de Hufflepuff. Nuestro profesor era un tanto extravagante, como diría mi tía Petunia, un hippie. Llevaba el pelo largo, gafas de pasta, multitud de pendientes, anillos y colgantes y vestía vaqueros rotos y desgastados y una sudadera de color gris.

- Soy Gabriel Deustcher, vuestro profesor de Oclumancia. He trabajado durante años para el ministerio de magia alemán como auror. Comprenderéis que como auror mi experiencia tanto en Oclumancia como en Legeremancia es amplia. Abrid los libros.

Se oyeron cuchicheos. Valerie se inclinó para decirle a Hermione que estaba buenísimo. Ella solamente sonrió enigmáticamente.

- Alguien sabría decirme en qué consiste la Oclumancia- dijo sentándose en la mesa.

Hermione me dio un codazo animándome a contestar pero Valerie me salvó. Levantó la mano rápidamente.

- Su nombre por favor.

- Valerie Richards, señor Deustcher. La Oclumancia es la rama de la magia que consiste en la defensa mágica de la mente frente a una penetración externa cerrándola contra esta intrusión. La parte más elemental de la Oclumancia implica limpiar la mente de pensamientos y emociones, en su forma más avanzada permite al oclumántico, no solo bloquear su mente, sino que puede suprimir pensamientos o modificarlos para poder mentir delante de un Legeremente.

- Perfecto señorita Richards. Yo no lo hubiera explicado mejor y más rápido. Veinte puntos para Gryffindor. Debéis entender que la Oclumancia es una ciencia imprecisa, cualquier emoción fuerte, cualquier acontecimiento, puede quebrar sus barreras. Pero es una buena defensa la mayor parte del tiempo. Ante todo para dominar la Oclumancia se exige disciplina. Os haré una pequeña demostración- Todos nos escurrimos en la silla salvo Valerie que parecía dispuesta a que el señor Deustcher experimentase con ella. Yo ya había tenido la experiencia y realmente no quería tener a otra persona hurgando en mis recuerdos y pensamientos- Creo que tenemos un alumno que ya ha hecho sus pinitos en esta rama, señor Potter…

"Genial" dije entre dientes. Otra razón más para que me tachasen de bicho raro. Me levanté y saqué mi varita. Hermione me sonreía con confianza.

- Bien Potter, voy a intentar entrar en tu mente, intenta resistirte. A la de tres… uno… dos… tres… ¡Legeremens!

La clase dio vueltas en mi pensamiento y desapareció de mi vista. Era tal y como recordaba las clases de Snape. Y de repente miles de imágenes pasaron a toda velocidad por delante de mis ojos. Recuerdos en los que siempre había un factor constante, Hermione. Allí estaba Hermione ese verano, en el departamento de Misterios, Imponiendo disciplina a Grawp, en el baile, en la sala común, en clase, riéndose, en la enfermería cuando la petrificaron, cuando viajamos en el tiempo en tercero, en el baño con el troll gigante, volando sobre buckbeak, convertida en gato, en el tren cuando nos conocimos…

- ¡No!- dije dentro de mi cabeza, aunque creo que en realidad lo dije en voz alta.

Entonces el aula de Oclumancia volvió aparecer en mi vista y allí estaban los ojos castaños de Hermione que me miraban con cierta preocupación. El corazón me dio un vuelco. Me tuve que apoyar en la mesa del profesor.

- ¿Te encuentras bien Potter?

- Sí- notaba la garganta seca.

- Puedes sentarte. Bien hecho. Me dejaste entrar pero supiste bloquearme.

El señor Deustcher comenzó con la teoría del curso. Nos dijo que haríamos clases prácticas, pero que todavía teníamos que dar mucha teoría para poder empezar con la práctica. Tras Oclumancia tuvimos Transformaciones con Minerva McGonagall. Allí nos encontramos de nuevo todos, incluido Draco que había tenido clase de Estudios Muggles con los demás.

- ¿No tiene unos ojos preciosos?- preguntó Valerie extasiada refiriéndose al profesor de Oclumancia.

- Sí, tiene dos- dijo Hermione riendo.

- ¡Qué amarga eres Hermione Granger!- dijo Valerie ofendida.

- ¿De quién hablan?- preguntó Ronald que había llegado a media conversación.

- Del profesor de Oclumancia- le contesté.

- Val se ha enamorado- dijo Hermione con cierta sorna.

Ron hizo una mueca que intetó ser una sonrisa. Desde el primer día sabía que Valerie le gustaba, que le gustaba mucho. Aunque me apenaba admitir que Valerie no parecía igualmente interesada en Ronald. Después de Transformaciones tuvimos recreo y después, Defensa contra las Artes Oscuras. McGonagall nos esperaba a la puerta cerrada del aula. Nuestra nueva profesora, Amanda Moore no se incorporaría hasta el Lunes siguiente por razones personales de última hora. Así que como hacía una mañana deliciosa salimos al jardín para pasar la hora. Después de la hora libre teníamos Pociones. La mazmorra oscura y tétrica de Snape había cambiado muchísimo. Todas las ventanas estaban abiertas. Había varias mesas pero solamente cuatro de ellas tenían calderos con pociones. Nos sentamos en una mesa Hermione, Valerie, Draco y yo.

- Buenos días- oímos a la entrada de la clase.

Era Constance Harris. Una chica más bien tirando a bajita, con el pelo castaño, los ojos castaños, un rostro hermoso y sonrisa cautivadora. Era hermosa sí, pero yo la miraba como quien admira un paisaje hermoso o un cuadro bonito. ¿Era posible que me hubiera enamorado de verdad de Hermione?. La duda se instaló en mi corazón. Los demás chicos se quedaban anonadados mirando para ella.

- Me llamo Constance Harris y voy a ser vuestra profesora de pociones en sustitución del profesor Snape. He preparado varias pociones que me gustaría que les echáseis un vistazo. No os pongáis nerviosos, no es un exámen- Todos suspiramos aliviados-Veamos la primera poción.

Nos levantamos y fuimos hacia la mesa en la que estaba la profesora. Había una poción incolora e inodora. Hermione levantó rápidamente la mano. Draco y yo nos miramos poniendo los ojos en blanco. Hermione podía llegar a ser como una enciclopedia andante si se lo proponía.

- Es veritaserum, profesora- dijo Hermione con su tono más educado y complaciente.

- Muy bien, cuáles son sus efectos

- El que la ingiere solamente puede decir la verdad.

- Muy bien, veinte puntos para Gryffindor.

Pasamos a la siguiente mesa. La que estaba justo detrás de la mesa que contenía Veritaserum. Era una poción grumosa de color grisáceo. Solo de verla sentí ganas de vomitar. Me vi mirándome en el espejo con la cara de Goyle. Hermione me dio un codazo y levanté tímidamente la mano.

- Sí Potter- dijo la profesora Harris

- Poción Multijugos. Permite al que la toma transformarse en otra persona físicamente durante aproximadamente una hora.

- ¡Estupendo! Otros veinte puntos para Gryffindor.

Y al fin llegamos a la mesa en que nos habíamos sentado en un principio. Una multitud de olores deliciosos impregnaron mi sentido del olfato. Distinguí el peculiar olor de la madriguera, único e inigualable, tortitas recién hechas, el aire después de una tormenta… pero había un olor que me resultaba muy familiar aunque no sabía decir a lo que correspondía. Hermione levantó la mano.

- Sí querida.

- Amortentia. Es el filtro de amor más potente conocido.

La profesora Harris otorgó otros veinte puntos a Gryffindor. Después nos explicó las peculiaridades de la poción. Al parecer su olor cambiaba de una persona a otra según los gustos que esta tuviera. Y pasamos a la última mesa. El caldero contenía una poción de una consistencia similar a la del mercurio de color dorado. Hermione levantó la mano rápidamente. Draco reía. Creo que le estaba dejando contestar. Le divertía esa faceta de Hermione.

- Es Felix Felicis. Suerte líquida.

- Muy bien, veinte puntos para Gryffindor, bien hecho.

La profesora Harris nos dio una charla sobre la conveniencia del uso de Felix Felicis.Al parecer su uso excesivo tenía como efectos secundarios atolondramiento y temeridad. Para cuando hubo acabado su disertación sobre las pociones que nos había mostrado, se había acabado la hora de clase. Después de Pociones teníamos Cuidado de Criaturas Mágicas. Solamente Ron y yo habiamos escogido el Extasis de la asignatura que daba Hagrid.

- Chicos… esperaba veros… ¿Y Hermione?

- Ya sabes esa tendencia que tiene de querer abarcarlo todo… ella quería venir, de verdad… pero es que tiene Runas Antiguas- dije diplomáticamente.

- Ohhh, claro, lo entiendo- dijo, parecía un poco decepcionado, pero en seguida dio empezada la clase.

- Has estado brillante- dijo Ron en un susurro cuando Hagrid no podía oirnos.

La verdad es que tanto Ron como yo, pensabamos que esa clase no nos serviría de mucho, pero teníamos que escoger una asignatura más. Antes de la hora de la comida tuvimos una agotadora clase de Encantamientos. Teníamos una hora para comer y descansar un poco. Después de comer decidimos salir al jardín a tomar un poco el aire. Estabamos charlando sobre la buena suerte que había tenido ante la marcha de Snape cuando Hermione de repente, me propinó un fuerte abrazo.

- Oh… Harry…. Estoy tan contenta…

Aspiré el olor que emanaba de su cuello. Era exactamente el mismo olor que no había reconocido esa mañana en clase de Pociones. En seguida los engranajes de mi razonamiento se pusieron a funcionar. La profesora Harris había dicho que si te gustaba mucho el olor de las rosas, por ejemplo... pues la poción olería a rosas. Y sobre todo si estabas enamorado, esa poción te olería a algo que pudieras relacionarlo con él. Que a mi, aquella maldita poción, me hizo sopesar seriamente la opción de estar enamorándome de ella. Después de la hora de comer teníamos Herbología y Transformaciones para rematar con nuestra primera clase de Duelo. Al final nos encontramos todos en el Gran Comedor de nuevo para hacer nuestros deberes y comer algo. Hermione y Valerie estaban muy agobiadas, sobre todo Valerie que había escogido tantas asignaturas que necesitaba un giratiempo para acudir a todas sus clases. Esa noche una agotada Hermione dio con sus huesos en el sofá de la sala común mientras que Ron y yo echábamos una partida de Ajedrez.

- Ronald, voy a dejar de hacer tu trabajo de prefecto… te avisto.

- Ay, Hermy… qué aguafiestas eres…

- No soy aguafiestas, es tu deber.

- ¿Dejaréis de discutir algún día?- dije más divertido que molesto.

- Creo que me voy a ir para la cama. Estoy agotada- dijo Hermione.

- Que duermas bien- dije.

- Gracias.

Ella se quedó mirándome unos segundos con una sonrisa tonta. Me quedé un poco más con Ron jugando. Tambien estaba cansado pero me quedé un rato pensando en los sucesos de ese día. Finalmente tras mucho pensar y pensar acabé admitiendo que estaba enamorado de Hermione. Estaba azorado por esa verdad, y muy feliz porque al fin podría estudiar la carrera que deseaba.


Al final de los capítulos voy a dejar un resumen del capítulo siguiente o spoilers. Así os picará la curiosidad y seguiréis leyendo.

Capítulo 11: Harry es nombrado capitán de Quidditch del equipo de Gryffindor. Minerva McGonagall le pide que haga una selección entre los mejores jugadores de Gryffindor para el equipo. Harry se siente con el agua al cuello por los deberes y todo lo que tiene que hacer. Hermione se preocupa así que decide ayudarle ¿Cómo lo hará?. Ahhhh... pasad al siguiente cap y lo averiguaréis.

He permitido los reviews sin registrarse así que ahora no tenéis excusa para no dejar reviews y contarme qué os van pareciendo los capítulos.

Besines. Raquel