Dbz y sus personajes no me pertenecen
Capítulo 9
Ya habían pasado exactamente 3 días desde que Vegeta le había regalado el bonito reloj, tomo la caja y extrajo el costoso obsequio para proceder a ponérselo, cuando estuvo lista salió de su habitación. Iría a avisarle a su querido abuelo que regresaría en un rato, toco la puerta de la habitación del hombre mayor y espero pacientemente su respuesta, la cual no tardó mucho en llegar y sin más entro al pequeño cuarto
-abuelo ya me voy ¿necesitas algo antes de que me vaya? - el hombre mayor estudio el rostro de su nieta, se le notaba feliz por lo cual sonrió inconscientemente
-no tranquila, no llegues muy tarde Bulma- la joven de cabezos azulados asintió entusiasmadamente, justo cuando iba a salir el llamado de su abuelito la detuvo haciendo que soltara la perilla de la puerta
- ¿si? –
- ¿de dónde has sacado ese reloj? - la joven se ruborizo, se había olvidado de ese detalle
-bueno… me lo regalaron en mi cumpleaños- confeso algo nerviosa bajo la comprensible mirada del hombre
- ¿Quién te lo ha obsequiado Bulma? Parece ser muy costoso- tomo la mano de su nieta y examino en reloj
-un muchacho abue- el hombre mayor le miro algo sorprendido para después asentir
- de casualidad ¿vas a verle ahora? – la joven asintió, sentía sus mejillas calientes –me gustaría que lo trajeras para poder conocerlo y preguntarle algunas cosas- la muchacha se sorprendió un poco y después asintió con una sonrisa en el rostro
-dalo por hecho…- "¿y ahora como convenzo a Vegeta?" pensó nerviosa, se despidió de su abuelo y salió de su casa.
Llego al lugar como de costumbre a la misma hora, curiosa observo hacia donde se encontraba el pelinegro encontrándose con una escena graciosa. Al pie de un gran árbol se encontraba Vegeta sentado, arrancando pacientemente el pasto que había en el suelo, parecía realmente aburrido como para estar haciendo eso.
Camino pacientemente hacia el pelinegro, pero se detuvo al observar al siempre acompañante del moreno acaricio un poco al imponente animal y después ofreció una manzana que había traído de su casa, el caballo acepto gustoso devorándosela de un solo bocado, sonrió y fue ahora si hacia Vegeta, le saludo y se sentó a su lado
- ¿el reloj? - la ojiazul rodo los ojos y mostro la mano donde se posaba el elegante obsequio –te luce bien- un cumplido era lo que menos se esperaba del azabache
-gracias… pero a mí todo me queda bien- contesto altanera mientras que el moreno fruncía, muchas veces le habían dicho que tenía un ego enorme, pero si conocieran a la peliazul esa percepción que tenían de él seguro cambiaria
-eres muy callado- hablo la peliazul después de un corto silencio
-y tu muy parlanchina-
-bueno si, pero al menos no doy la impresión de odiar a todo mundo ¿sabes? –contesto burlonamente
-me da igual- estuvieron hablando un rato más, o bueno más bien era Bulma la que contaba cosas y el moreno escuchaba y de vez en cuando opinaba
-oye…- la joven jugaba nerviosamente con sus manos, había llegado la hora
-hump- la miro de reojo notándola sumamente nerviosa, por lo que la miro con curiosidad
-este, mira… bueno mi abuelo descubrió el reloj y pues. Quiere saber qué intenciones tienes conmigo- bien su abuelo había dicho que quería conocerle, pero eso de saber que intenciones tenía con ella era más bien para saber o aclarar más bien que sentía el moreno por ella
-creí haber sido claro contigo el otro día Bulma- le dijo acercándose a la joven que estaba hecha un manojo de nervios
-pues creo que lo olvide ¿me lo recuerdas? - el moreno se estaba exasperando, resoplo algo frustrado… bien él no era bueno con las palabras era por eso que trataba de hacerse entender a través de sus actos, pero parecía que para la peliazul no era suficiente.
-lo complicas todo. NO te quiero solo para un rato Bulma- mintió o tal vez no tanto… se estaba engañando así mismo, convenciéndose de que Bulma solo era de su utilidad por el momento
- ¿es enserio? - el moreno la tomo por los hombros mientras aproximaba su rostro al de la chica, le miro directamente a los ojos encontrándose con esa mirada azul que estaba inundada en un mar de dudas. Parecía que la peliazul no dejaría las cosas tan fáciles
Si más demora unió sus labios con los femeninos de ella, la joven le contesto torpemente mientras posaba sus delgados brazos alrededor del cuello masculino. Exploro un poco la cálida boca de la chica mientras que sus lenguas se unían, la joven mujer era algo torpe, pero igual intentaba seguirle el ritmo, cosa que a Vegeta le causaba un poco de gracia.
- ¿de qué te ríes? - corto el beso la peliazul al sentir como el moreno se reía sutilmente entre el beso
-de nada en especial- la peliazul sintió un hormigueo en sus labios, le había besado ya en otras ocasiones, pero esta vez fue algo intenso para ella, soltó el agarre que tenía alrededor del cuello del azabache y desvió su mirada a un punto inexistente
- ¿Por qué te pones tan nerviosa? – quería oír de sus labios que él había sido el primero en tener esa cercanía con ella
- ¿eh? - le pareció percibir un pequeño tic nervioso en la ceja derecha de la muchacha –no tengo mucha experiencia en esto- contesto mientras volteaba el rostro a otro lado – y bueno… sé que en la ciudad es diferente, así que lo siento si es que soy muy torpe- lo último lo dijo muy rápido y en voz notablemente más baja con la intención de que no le entendiera, desafortunadamente el moreno lo escucho perfectamente
-si eres algo torpe, pero igual no me molesta- contesto con una sonrisa de lado en su masculino rostro, ¿Por qué tenía que ser tan apuesto?
-eres un imbécil Vegeta- observo como la sonrisa del moreno se ampliaba más, como si se burlara de ella, puso los ojos en blanco con fastidio
-oye…- volvió a llamar la mujer, cuando recibió la mirada ónix de Vegeta decidio continuar –mi abuelo quiere conocerte- insistió volviendo al tema que habían dejado pausado hace unos momentos
- ¿le contaste de mí? - pregunto con una ceja alzada, si le había hablado a su abuelo de él significaba que estaba cayendo ¿no?
-no exactamente- "mierda" pensó el azabache fastidiado –descubrió el reloj y tuve que explicarle y contarle de ti. Ya te había dicho, entonces ¿iras? - para la sorpresa de Bulma el moreno asintió tranquilamente, fue mucho más fácil de lo que pensó, se estaba haciendo líos por algo tan simple… aunque si Vegeta iba a presentarse ante su abuelo era de cierta forma algo así como formalizar su "relación" se sonrojo, no pensó que las cosas fueran a ser así de rápidas
-andando- anuncio el azabache mientras iba por su caballo. La peliazul le miro perpleja
- ¿Qué? ¿ya?¡¿ahorita?! – eso sí que era rápido, se quedó pensando en cómo serían las cosas, ¿Qué diría su abuelo?
-sí- contesto con simpleza mientras desataba a su caballo –vamos- le llamo por segunda vez al ver que no reaccionaba, la muchacha pareció despertar de su trance y asintió –sube- ordeno el moreno, mentalmente la peliazul agradeció haber escogido pantalones para ese día
Subió al caballo sin que le costara mucho trabajo, recordó que al principio le había costado mucho trabajo subirse, ahora como ya había subido en este en varias ocasiones, como que ya le había agarrado el rollo a esto, aunque claro que no era experta como Vegeta pues veía que este subía prácticamente de un salto. Él lo hacía ver tan fácil.
No tardaron mucho en llegar, era curioso que casi en todas las ocasiones Vegeta le ayudaba a bajar del animal, pero no es subir (solo le había ayudado a montar en la ocasión que casi la violaban) a veces era muy raro y lo peor es que trataba de comprenderlo.
Espero a que le moreno atara a su pura sangre en algún lugar para hacerlo pasar, lo dejo en la pequeña sala de estar y fue a buscar a su abuelo en la habitación del hombre, pero no lo encontró, frunció las sus delgadas cejas molesta. Salió del cuarto con rumbo a la casa del viejo Roshi
-ahora vengo, no tardo nada no te muevas- le advirtió al moreno, que le veía con una mueca de diversión, parecía que ese día estaba de muy buen humor
En cuanto cerró la puerta de la casa, se echó a correr a la del anciano pervertido, llego y ni siquiera se tomó la molestia de tocar, se encontró a su abuelo, Krilin y el viejo Roshi sentados en mesa jugando cartas… como lo suponía
-abuelo nos vamos- tomo al hombre mayor del brazo arrastrándolo a la salido, el pobre viejito tuvo que dejar las cartas –adiós nos vemos- medio se despidió de los hombres que le veían algo sorprendidos
-…adiós- contestaron los dos juntos, procesando lo que estaba pasando
-Bulmita, estaba a punto de ganar. Regreso después- se despidió el hombre mayor mientras se dejaba arrastrar por su nieta
-abuelo te presentare al muchacho del que te había hablado, por cierto, se llama Vegeta- hablo la ojiazul cuando ya habían salido de la casa de Roshi, el hombre le miro sorprendido y después asintió.
Salió de la habitación algo molesta, recordó que al principio casi no se mostraba en esa faceta, pero con forme la iba conociendo la iba descubriendo y de cierta manera le llamaba la atención, sonrió cuando la peliazul le "amenazo". Escucho como cerró la puerta de su casa, estiro el cuello para poder ver por la ventana, la joven de cabellos azules corría como si su vida dependiera de ello "¿A dónde va?" suspiro con cansancio y se acomodó en el sofá, examino los muebles y la casa y tal como lo había supuesto, no eran tan pobres como parecía, los muebles parecían caros, la casa era pequeña pero muy bien equipada y con una buena construcción
Detuvo su vista en un portarretrato, en el salía la peliazul, su rostro redondeado y facciones infantiles delataban que tenía entre uno años de edad. Salía con una gran sonrisa abrazada con el que suponía era su abuelo. Sus ojos seguían recorriendo la parte en donde estaban muchos portarretratos, recordó que una vez Bulma le había dicho que sus papás murieron, lo curioso era que no había ninguna foto de ellos en esa casa
Escucho unos pasos apresurados, giro un poco el cuello para poder ver por la ventana, ahí estaba la peliazul con el mismo señor de la fotografía, espero a que abriera la puerta, cuando ambas personas estaban adentro él se levantó en muestra de cortesía y saludo.
-abuelo él es Vegeta- hablo apresuradamente la peliazul que le había contado un poco en el camino
-toma asiento por favor- hablo el hombre mayor a la vez que el sentaba quedando frente a frente - ¿gustas algo de tomar? - pregunto al ver que no había ningún vaso por ahí. Imagino que Bulma con las prisas ni quiera le ofreció un vaso con agua, su nieta era tan distraída que a veces parecía ser grosera
-así estoy bien gracias- intento ser lo más cortes posible, cosa que era casi un milagro viniendo del arrogante y orgulloso muchacho
-bien. Iré directo al grano-hablo seriamente el hombre - ¿Cuáles son tus intenciones con Bulma? –
-bueno yo también iré directo al grano señor. Quisiera que me diera la oportunidad de empezar una relación con su nieta y créame que la estoy tomando enserio de lo contrario no estuviera aquí- el hombre mayor asintió pensando en que le muchacho tenía razón, si no tomara en serio a su nieta para que se tomaría la molestia en ir hablar con el
- ¿Cuántos años tienes muchacho? –
-20 años- los ojos de Bulma se posaban en uno y el otro, tratando de adivinar que pensaban, eso era tan estresante
- ¿eres de aquí? -
-soy de la ciudad, pero viviré aquí a partir de ahora-
-¿estudias?- el moreno asintió, después de unas cuantas preguntas más por parte del señor mayor dio su veredicto final –bien les doy mi permiso, pero tienes que saber que aquí las cosas no funcionan como en la ciudad Vegeta y espero que en realidad te estés tomando las cosas en serio, no quiero ver a mi nieta triste por tu culpa-dijo mientras se levantaba, para Bulma esos pocos minutos de charla entre los dos hombres fueron los más eternos de su vida
-lo sé y lo que menos quiero es lastimar a Bulma- el hombre mayor asintió y volteo a ver a su nieta que estaba algo sonrojada –si no hay nada más de lo que quiera hablar me retiro- aviso el moreno, la peliazul le acompaño a la salida aun sonrojada pues no se podía creer lo que había visto y oído, de cierta forma ahora se sentía mucho más segura respecto a lo que el moreno y ella tenían
-gracias por venir- le tomo de brazo antes de que el azabache se subiera en su caballo, el moreno asintió
-nos vemos- subió a su caballo, necesitaba ir a su casa a descansar, claro después de tantas mentiras (que de cierta forma tenían algo de verdad) que había dicho.
Cuando llego a su casa aun no era muy tarde pero realmente se sentía cansado, paso a la cocina a tomar un vaso de agua las empleadas que ya se encontraban haciendo la cena le saludaron cortésmente. Subió a su habitación se hecho al colchón con pesadez extrema. ¿Cuándo había sido la última vez que había mentido tanto? ni cuando era un niño. No quería aceptarlo, pero se sentía algo culpable y enfadado consigo mismo…
...
Hola bueno aquí les traigo otro capítulo y bueno como ven ya hasta hablo con el abuelito de Bulma, espero no se les haga muy apresurado. Les aviso que el próximo capítulo tardara en salir pues se viene semanas de proyectos, exámenes y pues tengo que sacar el epilogo del otro fic…
En este capítulo espero no me regañen mucho por como hice a Vegeta muy Ooc, lo siento mucho, pero es necesario para que se gane la confianza y aceptación del abuelo de Bulma
Pasando a otro tema, en el capítulo anterior les había dicho que la vez que Vegeta le había llevado a su casa en el Jeep había sido en uno de los primeros capítulos, pero me confundí con la vez que la llevo después de "rescatarla" de la violación –y la llevo en caballo- en realidad fue en el cap 6
Bueno creo que es todo lo que tengo que decir por el momento. ya saben lamento errores ortográficos y nos estamos leyendo
Ultima nota… parece que esta página me odia llevo algunos una semana intentando subir el capítulo y no me deja ;( y lo mismo paso con el capítulo pasado. en fin lamento la demora.
